Favoritos

Haz click en la banderilla para guardar artículos en tus favoritos, ingresa con tu cuenta de Facebook o Twitter y accede a esta funcionalidad.

Pink Floyd reeditará su álbum ‘A Momentary Lapse of Reason’

El clásico de 1987 regresará en una versión con audio 360 y nuevas líneas instrumentales.

No cabe duda de que Pink Floyd ha sido uno de los grupos más influyentes en la historia del rock. Por ello, lanzará una edición remasterizada y actualizada de su clásico álbum A Momentary Lapse of Reason (1987). Originalmente, esta reedición solo estaba disponible como parte del box set Later Years (2019) y ahora podrás adquirirla de manera individual.

Para la nueva edición de A Momentary Lapse of Reason, las canciones fueron remasterizadas a partir de las cintas originales. Además, se añadieron pistas que previamente habían sido descartadas, como algunas líneas de teclado de Richard Wright. El resultado son nuevos temas mezclados con la tecnología 360 Reality Audio, que ofrece una experiencia de escucha envolvente. Como primer adelanto, ya puedes escuchar la nueva versión de “Learning To Fly” a continuación.

Algunos años después de haber grabado el álbum, llegamos a la conclusión de que debíamos actualizarlo para hacerlo más imperecedero, incluyendo más de los instrumentos que estábamos acostumbrados a tocar y que son tradicionales en nuestra música”, comenta David Gilmour, guitarrista de Pink Floyd, en comunicado recuperado de Rolling Stone.

A Momentary Lapse of Reason — Remixed & Uptaded estará disponible en formato de doble vinilo, doble CD o digital. Será lanzado el 27 de octubre vía Sony Music y puedes apartarlo en este enlace.

PinkFloyd_AMomentaryLapse

The Dodos anuncia nuevo álbum y celebra con dos sencillos

El psych folk experimental está de regreso con melodías que no podrás sacar de tu cabeza.

Meric Long y Logan Kroeber anuncian su nueva producción discográfica Grizzly Peak, junto con dos primeros extractos titulados “Annie” y “The Surface”. Con ello, The Dodos presenta oficialmente su octavo larga duración, el cual estará disponible este próximo 12 de noviembre a través de Polyvinyl Record Co. 

Entre un grupo de cuerdas, ritmos de batería atiborrados y acentuaciones de guitarra, The Dodos recrea un espacio ideal y sincero para pedir perdón:

Teníamos muchos objetivos de producción cuando nos propusimos hacer Grizzly Peak, y la canción ‘Annie’ los toca a todos. Es una canción sobre el arrepentimiento y la responsabilidad, ya que la primera canción que consideró apropiada al revelar cuáles son las intenciones del disco: redescubrir la premisa inicial de la banda, mientras se dice 'gracias' a nuestros fans y a aquellos con los que hemos trabajado. el camino”, describe Long

Este es el primer disco del dúo californiano desde Certainty Waves de 2018, y el single de octubre 2019, “The Atlantic”. Esto previo al lanzamiento del proyecto alterno del frontman de la copla, FAN, con la canción “Bob1”, la cual puedes escuchar aquí

Por otra parte, ambos miembros ya preparan el nuevo tour promocional de esta producción en gran parte de Norteamérica, con catorce fechas ya agendadas que arrancarán el 16 de noviembre y se extenderán esporádicamente hasta principios de febrero del próximo año. 

the dodos grizzly peak artwork

Mientras tanto, escucha el primer adelanto de The Dodos, y no despegues tu atención de Indie Rocks! para conocer más sobre su nuevo disco Grizzly Peak, este próximo 12 de noviembre. 

Sofi Tukker colabora con John Summit para “Sun Came Up”

¡Escúchala antes de que se acabe el verano!

Después de remezclar "Venus Fly Trap" de Marina el mes pasado, Sofi Tukker está de regreso con el sencillo "Sun Came Up", un brumoso tema veraniego realizado en colaboración con John Summit.

La nueva canción marca el primer material nuevo del dúo desde "Mon Cheri" con Amadou and Mariam, estrenada en mayo. Sobre "Sun Came Up", Sofi Tukker comentó:

Hicimos esta canción cuando estábamos en cuarentena, mientras soñábamos con la salida del sol, por así decirlo. Soñábamos con bailar con la gente de nuevo. Se trata de estar juntos, en la oscuridad y en el sol. Y sobre poder recordar esa experiencia una y otra vez en nuestra imaginación y memoria. Es a la vez nostálgico y esperanzador. Mirando hacia atrás y esperando esa viñeta perfecta de unión ".

También agregaron que eran fanáticos de John Summit y les había encantado trabajar con el: "Somos fanáticos de la dinámica de su música y realmente amamos lo que agregó. Es un placer trabajar con él, trabaja muy duro y es un perfeccionista como nosotros, pensando constantemente en cómo mejorar la canción ", expresaron.

El tema "Sun Came Up" de Sofi Tukker y John Summit ya está disponible en plataformas digitales ¡dale play a continuación!

“Proyección Perpetua”, lo nuevo de Fryturama

Repleción y liberación.

No dejes que la idea te domine y huye de tus miedos con “Proyección Perpetua”, el nuevo sencillo de Fryturama. El dúo de noise y grunge, oriundos de Guadalajara y Ciudad de México, presenta su primer single del año junto con el track adicional “Undine”, un lado B ya disponible a través de Bandcamp.  

Con la producción de ambos miembros fundadores, Fryda Magaña y Arturo Tranquilino (Yokozuna), este nuevo tema es un grito catártico de saturaciones oscuras que pretende sacarte de ese bucle de pensamientos frívolos.  

Dicha canción fue grabada en CDMX, dentro de las instalaciones de La Bestia, mezclada por Sebastian Neyra (Mint Field, Sonic Emerson, Margaritas Podridas) y masterizada por Chris Hanszek (Nirvana, Soundgarden).

Es un desahogo de todas las cosas que me estuve guardando. Porque, ante el momento que estamos viviendo, no quiero ser una esclava de mis pensamientos. Vivimos hipnotizados por una proyección perpetua del miedo a través de ideas. Y no me van a dominar esas ideas”, describe Magaña, vocalista de la agrupación. 

 

Durante el año pasado, la copla publicó su más reciente título, “Siempre Es Bueno Verte”, una composición espacial e hiper reverberada que se funda entre elementos ambientales y experimentación. Además de su primer EP, Transparente de 2019 y El Mutante Más Lindo de 2020. 

Fryturama_2021

Escucha “Proyección Perpetua” y no te pierdas más de Fryturama a través de Indie Rocks!

Kat Von D — Love Made Me Do It

En su esperado álbum debut, Kat Von D le saca el lado más esperanzador a la oscuridad, el drama y la angustia.

Tal vez para los fans más grandes de de Kat Von D el 27 de agosto de 2021 se convirtió en una fecha importante, que marcará un antes y un después. Y es que luego de siete años de espera, al menos, por fin ha salido a la luz Love Made Me Do It, el primer trabajo donde la artista del tatuaje, empresaria y maquillista, esto luego de todo un proceso bastante espaciado, donde incluso los seguidores de su programa de MTV, L.A. Ink conocieron su etapa desde que comenzó a tomar clases de canto por allá de 2014, y ahora son testigos de un trabajo que supera cualquier expectativa.

Para Love Made Me Do It, Kat Von D se unió en colaboración con diferentes personajes de la industria musical en Estados Unidos como Dave Grohl, Dave Sitek, Linda Perry, Gregg Foreman y Dany Lohren, quien pertenece a Nine Inch Nails. Por otra parte, la artista nacida en Nuevo León trabajó  para "Protected" en compañía de Peter Murphy, leyenda de Bauhaus a quien se le atribuye la escritura de este track.

De todo lo que se puede decir de este álbum, si que es un hecho que la presencia de la misma artista es imponente y se contrapone a cualquier otro detalle, tema que es muy interesante, ya que no solo se menciona desde lo estético o lo musical, más bien, a través de estas 12 canciones la cantante se ha abierto como persona para plasmar de manera contundente sus perspectivas de muchos temas como puede ser la soledad, el amor no correspondido y la necesidad de cerrar ciclos, acepar el dolor y lamer las heridas para salir adelante.

kat_von_d_2021

De como encontrarle vanguardia a la oscuridad.

Sorpresivamente y no solo para los fans de hace años de Kat Von D este disco cuenta con una solidez artística que nadie veía venir. Se interpreta atípico para un proyecto relativamente nuevo que las 12 canciones estén realizadas bajo una óptica bastante coherente y con un estilo muy bien definido que hace mezclar el art rock con goth, sark wave, synth pop y demás. Es entonces que esta obra cuenta con un sofisticado diseño sonoro, así como una solidez envidiable.

Por otra parte, la música de Love Made Me Do It es un estilizado reflejo de la visión que tiene Kat Von D, donde se mezcla la elegancia y el minimalismo con agresivas tramas sonoras que son bien cimentadas entre drum machines y sintetizadores de gran ataque, se suman de a poco arreglos de cuerdas y al final la sólida interpretación de la cantante pone el punto final de una combinación sumamente atractiva para los oídos.

Love Made Me Do It abre con un "Intro" que es el claro reflejo del umbral musical que representa. Sintetizadores ochenteros aunque futuristas al mismo tiempo, baterías un poco artificiales y un aura completamente denso, que incita al drama y a la oscuridad. Rumbo al final, "Interlude" hace lo propio con un juego trabado de sintetizadores que se acoplan a la amalgama sonora impuesta por la artista y todo su equipo de trabajo.

Termas como "Vanish", "Protected" y "Fear You" comparten una serie de instrumentaciones que son la insignia del álbum. Esta se nutre de baterías fluidas y con demasiada presencia, le acompañan sintetizadores que reflejan un motivo misterioso, y por otra parte un piano que ayuda a marcar la armonía junto a voces que incitan al drama. Es complicado no dejarse envolver por este ambiente, que por momentos es casi cinematográfico, aunque uno se queda con ganas de un poco más de emoción.

En otros puntos más altos que pueden ser "Enough", "Exorcism" y "Lost At Sea" aparecen afilados riffs de guitarra y sube el ritmo para crear veloces temas que incitan a romper la pista de baile. Es interesante el uso de matices por parte de Kat Von D y su equipo de producción para hacer que todo el álbum represente una montaña rusa de sensaciones. Y por otra parte, a la mitad de la obra discográfica aparece "I Am Nothing", una balada que reinventa el sonido y aspira a una sensación melancólica que no se había percibido antes.

Pese a la emoción de la primera parte los elementos musicales se pueden tornar repetitivos, pero es al final de Love Made Me Do It que se llega a un clímax emocionante, esto comienza con la instrumental "Prelude", y le continúan las intensas "Pretending" y "Easier Sung Than Said" donde la cantante se deja ir con mucha pasión para dar un final épico que deja inspirado junto a toda la banda que sube los matices en esta parte. El cierre llega por parte de "The Calling" y es una canción justa para concluir una obra musical bastante llamativa, ya que resume toda la obra como si se tratara del final de una película.

De como sacarle destellos de esperanza a lo adverso.

Las historias que presenta Kat Von D en Love Made Me Do It son una ventana para conocerle mejor. La forma en que se abre la artista y plantea narrativas de carácter fuerte sobre el amor, el abandono, la soledad y la esperanza que se puede llegar a encontrar con la catarsis y el paso del tiempo representan una obra para hacer introspectiva y al mismo tiempo para no reprimir ningún sentimiento, probablemente "Vanish" es el track que refleja mejor lo dicho antes.

Algunos otros temas nos ayudan a entender y apreciar la importancia del miedo. Ese miedo que tenemos de enfrentarnos a nuestras heridas, de arriesgarse y dar pasos nuevos o de aceptar que las relaciones colapsan toma protagonismo a lo largo del álbum, aunque como contraparte, en muchos momentos Kat Von D cierra de una forma esperanzadora cada track, haciendo al escucha encontrarse con sus sentimientos más profundos, esos que a veces evita, y al mismo tiempo decirle que siempre hay una luz al final.

Finalmente, Love Made Me Do It es precisamente eso que dice el título; las cosas buenas y malas que llegamos a hacer por el amor y como es que eso nos puede dañar o hacernos crecer. Este debut por parte de Kat Von D sin duda es un grato derroche de vanguardia, fuerza y al mismo tiempo honestidad, puedes escucharlo a continuación y adquirir una copia en este enlace.

A 50 años de 'Future Games' de Fleetwood Mac

El disco que cambió el sonido de Fleetwood Mac gracias a una mujer.

Hablar de una de las mejores y más conflictivas agrupaciones de la historia nunca será tarea fácil, pero siempre es grato recordar una fecha especial y cada disco de Fleetwood Mac merece ser celebrado. 

Siempre se habla mucho de discos como Rumors, que además cobró una vigencia reciente gracias al video viral de Doggface, que hizo que toda una generación volteara a escuchar “Dreams” y por ende el álbum, Pero, hay una larga historia detrás de la banda británica que ha tenido más de 18 integrantes, 17 producciones discográficas y varios de los mejores temas en la historia de la música. 

En esta ocasión toca rendirle los honores a Future Games, un disco que salió un 3 de septiembre de 1971 y que representó el inicio de una nueva era para Fleetwood Mac ¿Por qué digo esto? La agrupación británica inició como una banda de blues a finales de los 60, su sonido era brutal, pero estaba muy apegado al resto de las agrupaciones de la época y en medio de las drogas, alcohol y otros problemas, mantener ese barco a flote no era tarea fácil. En realidad nunca lo fue. 

Tras la salida de Peter Green, comenzaron algunos cambios drásticos y notorios, Mick Fleetwood y John McVie, quienes han sido los pilares de la banda, tenían un espacio enorme que llenar, en ese momento entraron Danny Kirwan y Jeremy Spencer y comenzaron a alejarse del blues, comenzaron a experimentar y el resultado fue el disco Kiln House (1970).

Y aquí es donde se pone interesante, en ese año aparece Christine McVie, quien comenzó a intervenir como música invitada desde Kiln House. Ya para 1971, con todo y el desagrado de Jeremy Spencer quién se rumora, abandonó la banda debido a que no le agradaba el sonido que habían tomado tras el ingreso de Christine, llegó Future Games ya con ella como integrante oficial.

Fue el primer disco que quedó fuera de toda lista de popularidad, pero el cambio no iba a ser fácil, venían de tocar blues, de hacer canciones como “Black Magic Woman”, te entrarle de a poco a la psicodelia, de estar en medio de cambios, drogas, disputas, matrimonios, en fin, no iba ser sencillo, pero fue lo mejor. 

Este álbum que consta de ocho temas, Danny Kirwan, Bob Welch, John y Christine McVie, Mick Fleetwood y John Perfect (músico invitado) comenzaron a darle forma al sonido de ese Fleetwood Mac que conquistó al mundo. 

Inicia con Woman of 1000 Yearsuna balada compuesta por Kirwan que mantenía el sonido clásico de la época y de la banda pero al siguiente track cambia todo. Morning Raincompuesta por Christine McVie no sólo tiene un ritmo más melódico y contagioso, además de la voz femenina, tiene unos teclados que ahora reconocemos a la distancia y unos coros armoniosos que marcaban el inicio de una nueva era. 

Con What a Shamecompletamente instrumental (como muchas en los inicios de la banda) mostraban que la experimentación, el rock, el blues y la cadencia de un buen saxofón podían llenar por completo el oído del escucha. 

Future Gamesque da nombre al disco (para esta canción te recomiendo ir a tu plataforma favorita y darle play) es un tema que seguramente ha influenciado a cientos de bandas, tiene elementos que se han retomado en los últimos años, se viene a mi mente Khruangbin, por mencionar a una de las tantas que han adoptado algunos de los elementos de Fleetwood Mac

El disco continua con Sands of Time, en Sometimes la guitarra y los teclados, son un elemento que se volvió una constante, Lay It All Down de nueva cuenta retoma un sonido más apegado al rock setentero y finaliza con Show Me a Smile interpretada y compuesta por Christine

La inclusión de una mujer, no sólo como música invitada, sino, como parte de la banda, voz y composición marco un antes y un después de la historia de Fleetwood Mac, pues si bien habían tenido éxito y el disco Future Games no lo tuvo como tal, sí fue el arranque de una nueva era que unos años más tarde se consolidaría. 

Han pasado 50 años de ese disco y pareciera que al escucharlo hay cosas que parecieran no envejecer, todo lo contrario, su sonido permanece y será siempre un goce volver y darle play.

Sonido Gallo Negro versiona “Planet Claire” de The B-52’s

Si querías saber cómo se escucha el new wave en versión cumbia, has llegado al lugar correcto.

Sonido Gallo Negro celebra 10 años de existencia y, para ello, se ha puesto bien internacional. No solo porque estrenó “Silbadora” en colaboración con la australiana Molly Lewis, sino también porque acaba de lanzar un nuevo sencillo que encantará a los fans del new wave setentero. Se trata de “Planet Claire”, un cover del grupo estadounidense The B-52’s.

“Planet Claire” es una fusión entre el rock y la sabrosura de la cumbia. Este cover inicia con el legendario riff de guitarra de la versión original de The B-52’s y, eventualmente, se convierte en una pieza de cumbia psicodélica, con el güiro y el teclado habitual en la música de Sonido Gallo Negro. Dale play a continuación.

Esta canción sigue a los estrenos de “Fantasmagoría”, “Chaneque (Bial Hclap Remix)” y “Silbadora”. Estos temas formarán parte de Cumbiademic, la nueva producción de Sonido Gallo Negro que fue realizada durante la cuarentena y responde a “las condiciones de un mundo cambiante”.

Recuerda que tienes una cita con Sonido Gallo Negro el próximo sábado 4 de septiembre en el Foro Indie Rocks! Este concierto será el regreso del grupo a los escenarios desde el inicio de la cuarentena, así que no te lo puedes perder. Adquiere tus entradas en Boletia y no olvides tu cubreboca.

SonidoGalloNegro_PlanetClaire_2021

Susto estrena “Summertime” y anuncia álbum

La nueva canción del grupo liderado por Justin Osborne nos llevará de regreso al amor juvenil.

Cuando pensamos en el verano, lo primero que nos viene a la mente es la playa, el sol y, por supuesto, los viejos amores. Por ello, el grupo californiano fundado en Cuba, Susto, recupera este tema para su nuevo sencillo: “Summertime”, segundo avance de su próximo álbum Time in the Sun. Prepárate para una serie de vibras veraniegas y dale play a continuación.

La canción trata sobre el amor joven y esos desamores que van y vienen como un torbellino. Duelen como el infierno en el momento, pero también te hacen quien eres y te enseñan a amar. Me pareció apropiado incluir esto en Time in the Sun, porque el álbum es una sinopsis de mi vida de alguna manera”, comenta el frontman Justin Osborne.

Time in the Sun, cuarto álbum de Susto, fue escrito durante el 2020 después de que Justin Osborne recuperara una serie de ideas que solo encontraron su forma final durante la cuarentena. El álbum fue producido por Wolfgang Zimmerman (quien también ha trabajado para Band of Horses) y verá la el 29 de octubre vía New West Records.

Pronto habrá más información sobre Time in the Sun. Mientras tanto, aparta el álbum en Bandcamp y sigue al grupo en redes sociales y Spotify para que no te pierdas su nueva música.

TimeInTheSun_Susto_2021

01. "Time, Love & Fun"
02. "Get Down"
03. "Summertime"
04. "God of Death"
05. "Be Gone from Me"
06. "Good Right Now"
07. "Life Is Suffering"
08. "Resolve It"
09. "Mother of the World"
10. "Double Rainbow"
11. "All Around the World"

A 30 años del ‘Just for a Day’ de Slowdive

Se siente como si todos los días se hubieran ido”.

En 1991, alguna lady o gentleman británico escuchó por primera vez el Just for a Day de Slowdive. Me lo imagino así, tirado en su sillón, con una pinta a medio tomar, dispuesto a la difícil tarea de clavar la aguja en su vinilo o meter el casete en su grabadora (“qué portada tan pinche rara”, habría dicho en su equivalente inglés). Casi puedo ver su rostro de estupefacción, medio borracho, con los primeros acordes de esta banda que presumía un encanto muy a la The Cure del Pornography (1982), pero con un misterio sombrío y muy especial del cual solo podía brotar la pregunta: “y estos compas, ¿qué rollo traen?” (de nuevo, imagínense la escena en un perfecto british english).

Hay que entender algo: aunque hoy exista una oferta casi ridícula de grupos, el shoegaze no era una realidad hace 30 años. Apenas se perfilaba el sonido denso y oscuro de nombres como A.R. Kane o Cocteau Twins, que la prensa convino en etiquetar como dream pop. Sin embargo, todo dio un vuelco en 1991, gracias a un álbum que sorprendió al Reino Unido y logró cambiar las reglas del juego en la música del orbe… Así es, estoy hablando de Loveless, la obra maestra de My Bloody Valentine, responsable de definir los estándares del shoegaze como lo conocemos hoy... Ah, y por ahí también se estrenó un disquillo titulado Just for a Day, de un puñado de adolescentes goths clasemedieros que se hacían llamar Slowdive.

Just for a Day es el debut de la banda iniciada en 1989 por el compositor principal Neil Halstead y la vocalista Rachel Goswell; él inspirado en las guitarras ruidosas y repetitivas de Spacemen 3, y ella por la presencia escénica de Siouxsie Sioux. A través de nueve cortes como “Erick’s Song” y “Celia’s Dream”, el álbum honra al nombre del grupo gracias a pasajes guitarreros de una densidad mortífera y letras que versan sobre la depresión y el abandono, con un refinamiento lírico pocas veces visto en la obra de personas tan jóvenes. Nada mal para un trabajo que apenas contó con seis semanas para su grabación, pues se sabe que Neil mintió a Alan McGee de Creation Records al decirle que disponía de suficiente material para trabajar en un LP, cuando no había escrito ni dos canciones.

Quizá aquel extravagante sonido fue lo que irritó tanto a la prensa musical de la época —ya acostumbrada a mirar por debajo del hombro aquel nuevo movimiento de chavos pandrosos y guitarras sucias— pues despreció tajantemente el álbum al considerarlo un marcado retroceso con respecto a los extended play anteriores de Slowdive (y tampoco los culpo: el EP homónimo incluye en su tracklist la épica instrumental de ocho minutos “Avalyn II”, que habría de quedar inmortalizada en el mundo del cine gracias a Gregg Araki y su filme de culto Nowhere, de 1997). Los malos comentarios dejaron una huella indeleble en los integrantes de Slowdive, apenas en sus 17 o 18 años, quienes pensaron seriamente en “bajarse del barco” por las buenas y disolver la banda por su propio bien.

Afortunadamente, nada de eso ocurrió, y la historia que sigue es harto conocida. Después de Just for a Day, Neil y Rachel terminaron su relación sentimental; el duelo de esa situación inspiró las letras de Souvlaki (1993), un álbum que ahora forma parte del canon indiscutible del shoegaze. Posteriormente, tras su tercer álbum, el grupo entró en un hiatus indefinido, cuyo punto final quedó marcado apenas 25 años después con el estreno de Slowdive (2020), uno de los comebacks más laureados en la historia contemporánea del rock. Por supuesto, Just for a Day ganó un estatus de clásico entre los fans, y canciones como “Spanish Air” o “Catch the Breeze” hoy son parte del repertorio fundamental del género.

En 1991, alguna lady o gentleman británico escuchó Just for a Day por primera vez. Y con la primera escucha había nacido, con todas las de la ley, el grupo más sólido y congruente de la primera ola del shoegaze (y miren que se los dice el fan más grande de My Bloody Valentine que van a conocer en mucho tiempo. Ahí se las dejo).

A 20 años del 'Toxicity' de System of a Down

Toxicidad necesaria.

"Swimming through the void, we hear the word 

We lose ourselves, but we find it all 

'Cause we are the ones that want to play 

Always want to go, but you never want to stay 

And we are the ones that want to choose 

Always want to play but you never want to lose",

System of a Down, “Aerials”.

 

Toxicity de System of a Down vio la luz el día cuatro de septiembre de 2001 y una densa obscuridad cubriría al mundo una semana después; dos vuelos secuestrados, alerta máxima terrorista, las mismas imágenes por televisión en vivo y en directo y en los días subsecuentes, casi a todas horas. El impacto al ego del defensor del mundo a un par de pilares de la matrix capitalista, nubes de escombro y lluvia de seres humanos aferrados a sobrevivir, cartas con ántrax, una nueva y rabiosa intifada, nombres y términos que se quedaron en nuestra memoria a largo plazo: Mohamed Atta, Donald Rumsfeld, Osama Bin Laden, armas de destrucción masiva, yihad islámica, talibanes, pastún.

System of a down - Toxicity (Art)

Pero el pelotón de élite integrado por Serj Tankian, Daron Malakian, Shavo Odadjian y John Dolmayan fijaría una incursión directamente a nuestra psique bajo su nombre clave, System of a Down, un arsenal de instrumentos a modo de fusiles M-16 y su segundo álbum y magnum opus bien nombrada Toxicity: canciones cual sustancia dañina que a la larga nos dejó cicatrices benignas. Sin afán de lastimar más que nuestros tímpanos y renovar nuestro espíritu adolescente, “Prison Song” era el primer esbozo de eufórica libertad aunque estuviéramos encerrados en nuestros cuartos sin permiso para salir o dinero para escaparnos.

Toxicity en su conjunto es como el ánima tribal que nos había mostrado Sepultura con Roots, el groove que en aquel momento seguía desarrollando Pantera y la crítica política y social que enarbolaba Rage Against The Machine. Disco infalible en el terreno obtuso de aquello que los medios catalogaron como nu metal, evolución necesaria ante las bandas de la vieja escuela que seguían aferrándose al estilo que les dio la gloria y luego les robó la atención.

El video de “Chop Suey!” y su rotación constante en los más pedidos de MTV, por aquellos que estábamos hartos de Britney Spears, preferencia de los que cantaban “In The End” de Linkin Park pero también de los y las que bailaban coreografías de Backstreet Boys,  remedio perfecto cuando comenzaba a aburrirte Korn y cuando Deftones te sorprendía cada vez más. Así mismo, la canción perfecta para cambiar el mood de una fiesta, quitar a Sean Paul y provocar el slam, o que parte de la gente se fuera, o mejor aún, que todos se unieran, a pesar de las diferencias musicales y con el hermoso pretexto de brindar, en una sola voz que seguramente molestaba a los vecinos, “I cry when angels deserve to die”.

Este era el encanto de Toxicity, de esos discos de rock que no es rock, de metal que hace match con el pop, los top charts, la rotación radial, porque también puedes hacer headbanging en tu cuarto y luego besar tu poster de Justin Timberlake o usarlo como música de fondo mientras jugabas Playstation, porque lo podías encontrar en tu software para bajar música preferido, sonaba en tu Winamp y en tu NetMD, en tu discman o en el estéreo del coche rumbo a la escuela: “Eso ni es música, es puro ruido”, seguramente pensaban tus papás, pero a ti te encantaba.

“Psycho” como encantador sencillo que nunca fue, “ATWA” inspirada por Charles Manson, “Bounce”, “X” y “Shimmy” y su modo de canciones hardcore, de esas que no duran más de dos minutos pero los golpes que recibiste haciendo slam con tus compas seguro te siguen doliendo. “Arto” en honor a las raíces de la banda, un homenaje a los caídos en el genocidio armenio de 1915, “Aerials” y su encanto sinfónico e inmortal, el afán de la banda de sonar como un bombardeo sobre Beirut, pero eso sí, armonizado perfectamente al estilo de The Beatles  

Otro gran disco bajo el mando de Rick Rubin en la producción, quien en una entrevista denotó un detalle interesante y una constante que hace de Toxicity un disco único, “No sé qué significan las letras, pero sé qué me hacen sentir”, y en efecto, la lírica metafórica, la ironía, la crítica puede entenderse de modo subjetivo, pero la forma en la que se expele es furia pura, un ataque quirúrgico sin daños colaterales, una catarsis necesaria en tiempos de mentiras. 15 temas finales de más de 40 grabados, disco de oro en México y millones de copias esparcidas por todo el mundo a modo de manual contra el terrorismo, porque los enemigos estaban y siguen por todos lados, los que manipulan la información a modo, los que detonan explosivos a distancia, marines entrenados y mártires sacrificados, conspiraciones casi figuradas por Tom Clancy y la música para olvidarnos de toda tribulación hasta nuestros días.

Que ese ánimo de juventud renazca para desempolvar este CD o recurrir a tu plataforma de streaming favorita, que desde el primer hasta el último track regresen los recuerdos, las caguamas que vaciaste, las cumbias que te perdiste por andar de metalero, que las letras vuelvan y fluyan como las rimas de Eminem, los coros de Nsync o las frases de Papa Roach, una toxicidad chida, no como la que te receta tu novia, tu trabajo mal pagado y peor agradecido o el estrés de la incertidumbre. Que System of a Down te devuelva a aquellos tiempos donde menos cosas te preocupaban.