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Ciclo Hipnosis: Diles Que No Me Maten + Mabe Fratti + Nika Milano

Ciclo Hipnosis: Diles Que No Me Maten + Mabe Fratti + Nika Milano

Detalles

Organización

Producción

Ambiente

Lugar

Foro Indie Rocks!

Artista(s)

Un showcase de ruido puro hecho catarsis espiritual.

La luz suave de la tarde que se hace noche empezaba a caer a las afueras del Indie Rocks!, el público desfilaba de uno en uno a través de los pasillos del foro hasta llenar el core metálico traslúcido del recinto. El sonido de cervezas descorchadas, reencuentros con viejos amigos y el murmullo general de la colectividad humana llenaban lentamente las mesas del vestíbulo sobre el que Hugo Quezada daba inicio al ritual hipnótico de los acetatos girando sobre sí mismos; el concierto había iniciado.

La complicidad vivida a lo largo de toda la noche comenzaba a florecer, empezando por Quezada y la camada de músicos que ha logrado reunir, producir y exportar desde Progreso Nacional, llevados hasta sus últimas consecuencias en actos como Mabe Fratti y Diles Que No Me Maten, encabezando el cartel de esa noche.

Cerca de las nueve el primer arpegio rompía el silencio compartido en el que se había sumido el escenario, la figura de la guatemalteca al cello compartiendo escena con Héctor Tosta amarrado a su SG roja rasgaban las sutiles proyecciones cortesía de Nika Milano.

Después de una introducción de contrastes entre ambos instrumentos y la atmósfera sintética de las secuencias llegaba “Todo lo que Querías” trayendo un poco de calma antes de “Aire”. En este punto era claro que la mezcla en vivo jamás apostó por la inercia cristalina en el canto de Fratti sino lograr despellejar las paredes del salón con el impacto sonoro de las cuerdas vocales.

Mabe Fratti-4

Antecedidos de ligeros problemas técnicos en el micrófono de la cantante éramos golpeados por “Hacia el Vacío” seguida de “Creo que Puedo Hacer Algo”, todo culminando en una despedida de distorsión sensible y el arrancar del estado natural, tanto a público como instrumentos, sumergidos en el trance contemplado durante la presentación.

Quienes están familiarizados con el trabajo de Diles Que No Me Maten saben que este no tiene nada de familiar. Jonás Arena, vocalista y loco jurado del proyecto capitalino, fue el primero en aparecer ante la multitud; descalzo, saxofón al cuello y manipulando una especie de acordeón atmosférico con los pies, la mirada del frontman se perdía cada vez más en el horizonte del recinto.

Diles que no me maten-3

Iniciaba el siseo de los platillos junto al soundscape en bajo y secuencias por parte de los hermanos Ponce Ramírez, acompañando los arreglos a seis cuerdas de Jerónimo García. El primer grito de Arena desgarraba la pureza instrumental.

Hoy es un día cualquiera pero yo ya no soy yo.”

El estruendo entre los asistentes acompañaba el avanzar de la banda en lo que serían 45 minutos de experimentación intensa, pasajes extrospectivos y un jam constante de poesía estridente. La continuidad en la improvisación erradicaba toda línea entre track y track, era la música la que fundía los sonidos (y a nosotros) en un océano sonoro inundando cráneo por cráneo.

Y cuando parecía que uno de los conciertos más catárticos del foro había terminado los músicos salieron una vez más de camerinos.

Para lo que sigue ¿quieren estar parados o quieren estar sentados?”

Diles Que No Me Maten daría final al concierto terminando en una explosión de disonancias, cuerdas percutivas y una de las mejoras colaboraciones en vivo de la escena nacional contemporánea. Hipnosis lo había logrado una vez más.

No es una revista, es un movimiento.