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A 20 años del ‘Is This It’ de The Strokes

A 20 años del ‘Is This It’ de The Strokes

Los cinco jóvenes despeinados que transformaron la juventud de los millennials.

¿Y tú qué hacías la primera vez que escuchaste a The Strokes? El tiempo no perdona y ya han transcurrido dos décadas desde que el mundo conoció un álbum con una controvertida portada con una fuerte carga sexual. Parece imposible poder visualizar algo así en el mundo actual regido por la corrección política. Aunque todavía más difícil de creer es que un trabajo que sonaba a “viejo” marcaría el rumbo a seguir dentro de la música. Desde entonces nada ha sido igual.

La llegada del siglo 21 trajo consigo dos tendencias musicales bastante claras. Por una parte el nu metal con Limp Bizkit y Korn al frente representaba el rock. En tanto que las boy bands y cantantes virginales como NSYNC y Britney Spears dominaban el pop. Al hacer el viejo ritual de prender la televisión y sintonizar MTV a cualquier hora del día era altamente probable encontrar un video de cualquiera de los dos bandos referidos.

De forma paralela siempre han existido –y existirán– proyectos que no encajan en lo que dominan las corrientes principales. No siguen las modas pasajeras pero tienden a ser relegados a nichos específicos y están condenada a vivir en el subterráneo. Aunque eso cambió cuando cinco veinteañeros neoyorquinos completamente desconocidos tomaron por asalto al mundo y lograron llegar hasta lo más alto del firmamento.

Es cierto que Julian Casablancas (voz), Nick Valensi (guitarra), Albert Hammond Jr. (guitarra), Nikolai Fraiture (bajo) y Fabrizio Moretti (batería) provienen de familias adineradas y nunca enfrentaron problemas económicos aunque eso no le resta mérito a la revolución que iniciaron. El quinteto asumió el reto de no integrarse a cualquiera de las dos dinastías que dominaban el panorama sino que generó su propio espacio.

Sonidos que se reciclan: El futuro siempre está en el pasado

Los integrantes se volvieron aficionados a los LPs que tenían sus padres y eso los llevó a conocer a The Velvet Underground y Television. Sonar sencillo en ocasiones es muy complicado porque lo fácil también es difícil pero asumieron el reto. Mientras que también consiguieron colocar a Nueva York en el centro del mundo.

Last night she said

Oh, baby, I feel so down

Oh, it turn' me off when I feel left out

So I, I turned 'round

Oh, baby, don't care no more"

Fue así que el 30 de julio de 2001 llegó a las tiendas de discos el álbum que provocó que los jóvenes de la época cambiaran la ropa deportiva y las gorras de los Yankees por los pantalones de mezclilla rotos y los tenis Converse. Desde entonces la nueva tendencia ha sido lucir como los integrantes de The Strokes en el video de “Last Nite”. Mientras más desaliñado y desfachatado luzcas es mejor.

Por su parte, dentro de las aportaciones de las 11 canciones que aparecen en la versión convencional del material destaca el regresar el rock a uno de sus formatos más simples. Riffs de guitarra sencillos marca Ramones junto a un cantante que se esfuerza por sonar mal sin conseguirlo. Mientras que se deja de lado la tecnología para dar prioridad al trabajo humano.

Pero aunque ya existía una idea general sobre el sonido que se deseaba alcanzar, uno de los responsables para conseguirlo y cohesionar todos los instrumentos fue el productor Gordon Raphael. Los resultados en temas como “The Modern Age” hacen pensar que el trabajo realmente fue grabado a finales de los setenta durante el máximo apogeo del CBGB. 

Los nuevos héroes del barrio

La periodista Lizzy Goodman dedica todo un capítulo de su libro Meet Me In The Bathroom: Rebirth And Rock & Roll in New York City 2001-2011 (Dey Street Books, 2017) a The Strokes y mediante entrevistas resalta la importancia del quinteto para la música. Inclusive el combo fue el responsable del surgimiento de la generación “The” conformada por agrupaciones que compartían sonido y también la palabra inicial de su nombre como The Libertines, The Kooks y The Vines.

En tanto que la forma en que se complementan las guitarras en canciones como “Someday” y “Take It Or Leave It” es envidiable. No se enciman ni adquieren protagonismos innecesarios porque ceden su espacio a los demás instrumentos. Mientras que la controvertida “New York City Cops”, censurada a partir de los ataques del 9 de septiembre de 2001, contiene un furia que hace pensar en una versión rejuvenecida de The Doors aunque posiblemente con sus mismos excesos de sustancias.

Pasan los años y aunque los siguientes materiales de la banda han provocado reacciones divididas no se le puede restar mérito a su ópera prima que se mantiene como uno de los álbumes esenciales del rock del nuevo milenio. Lograr cambiar la vestimenta de las personas no es algo que cualquiera pueda presumir. ¿Y tú ya recordaste qué hacías la primera vez que escuchaste a The Strokes?

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