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A 20 años del 'Hybrid Theory' de Linkin Park

A 20 años del 'Hybrid Theory' de Linkin Park

Al final, tantas cosas importan.

Año 2000, suena la alarma del reloj despertador, preparándote para un día más de escuela, casi han pasado los 12 primeros meses de un nuevo milenio y no hay gran diferencia del todo. Una playera World Industries, un par de Adidas campus, transporte público y tu reproductor de música sonando Linkin Park. Eras feliz y no lo sabías. 

Recientemente en una conferencia de prensa, la banda comentó que jamás dimensionó el éxito que tendría su primer disco: “nosotros solo pensábamos en volver a nuestra van a comenzar la gira por carretera, y cuando recibimos los primeros números de ventas tuvimos que cambiar nuestros planes”. El extenso tour de promoción los llevaría a lugares que nunca imaginaron, incluso México, donde teloneando a Korn, ofrecieron una de las noches más memorables para la historia del nu metal en nuestro país. 

A 20 años de distancia y con una re edición que colocó a la banda de nueva cuenta en los charts, y después de la dolorosa e irreparable pérdida de Chester Bennington, la nostalgia sigue ganando al pasar de los años y demuestra que la música se convierte en algo infalible para alentar los recuerdos y el gusto por una banda. Estamos destinados a ver cómo cada uno de nuestros ídolos se va desvaneciendo, pero siempre nos dejarán la obra que tanto nos acercó a ellos. 

“One Step Closer”, tal vez tienes infinidad de razones para estar enojado, puede ser algo tan insignificante como el hecho de esperar a que pasaran este video en MTV y mientas tanto tuvieras que soportar la vida loca de Ricky Martin o los mensajes de Shakira que no eran para ti, querías golpear la cara de esos niños bonitos que bailaban y cantaban una coreografía y que aparecían en las portadas de las revistas cuando aún se consumían, o tal vez la furia emanaba por razones más reales: el rechazo de una chica, el sentirte el freak del salón, la separación de tus padres, n razones para alzar la voz y hacer headbanging: “I need a little room to breathe 'cause I'm one step closer to the edge”,

Y esos gritos de Chester en “With You”, tan ajenos pero tan constantes, el ansia de rapear como Mike Shinoda en “Points of Authority”, el estallar de “Crawling”, la misma catarsis que para una generación evocaba Nirvana, con esta mutación entre el heavy metal que tal vez te parecía cosa de viejos, y con el rap que tanto te decía y que tal vez no comprendías. La fusión perfecta para sentirte rudo y enojado, el soundtrack perfecto tanto para patinar como para figurar que le rompías la tabla en la cabeza a aquel profesor que pensaba que no tenías futuro. 

Linkin Park nunca pensó en ser vocero de una generación, Hybrid Theory fue el comienzo del camino para forjar una leyenda que se vio tristemente coartada por un misterio sin resolver. Pasaron los años y la evolución los llevó por rumbos tal vez difusos para algunos fans que los dejaron atrás, pero una nueva legión se encargó de mantenerlos en el inconsciente y el futuro. Hubo una brecha enorme entre aquel primer show en el Foro Sol y la última en la Arena Ciudad de México, pero, como bien dice la que podría ser su opus magna, al final siempre quedarán grandes recuerdos de la banda. 

Año 2020, imagina que pronto podremos volver a la normalidad, de cierta forma, como lo quieren hacer creer, porque ya nada será lo mismo, una pandemia global ha cambiado completamente nuestro panorama, nuestra rutina, nuestros modos y nuestro ánimo. Poco a poco se retoman las actividades, se abren los negocios, y vas a un karaoke con tus amigos después de meses de no verlos. Con las debidas precauciones llegaste al lugar, te quitas el tapabocas, aún no te sientes con mucha confianza al respecto del contacto humano, pero que diablos, te hacía falta tanto un abrazo que no puedes evitarlo.

Y al llegar el momento de elegir la primera canción, piensas en “In The End”, en aquella primera vez en directo que te jodiste la garganta, en las veces que la escuchabas una y otra vez en tu habitación, en esa ocasión pasados los años que en una fiesta comenzó a sonar y la cantaste y un desconocido se unió a ti y hasta te abrazó, y casi toda la fiesta a coro los acompañó para hacer un memorable momento de borrachos. Cuando la cantaste con una ex-novia de la que ahora no sabes nada en el RockBand, cuando te causó escalofríos el video de su interpretación en una estación del metro de Nueva York, y ahora que la escuchas, recordando que Chester Bennington se ha ido, y que al final, nada importa. 

Ni la confianza que pusiste en alguien que te decepcionó, ni todo lo que intentaste por permanecer en un lugar en el que no correspondías, el no reconocerte a ti mismo al mirarte al espejo, tratar de dividir tus pensamientos entre sueños y memorias, perderlo todo, y sin embargo, volver a intentarlo de nuevo, porque al final, siempre debemos levantarnos y dejar todo lo malo atrás. Esas lecciones de vida que a veces se te olvidan, pero que siempre te recuerdan las canciones.

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