The Cure anuncia mercancía de San Valentín

Es viernes y estamos enamorados... The Cure lanza mercancía de San Valentín.

Si aún no tienes idea de qué regalarle a esa persona especial este 14 de febrero, Robert Smith tiene la respuesta para ti. La página oficial de The Cure, lanzó una colección de mercancía especial para celebrar el Día del Amor y la Amistad. Todas las piezas están basadas en una de las canciones favoritas de los enamorados góticos; "Friday I'm In Love". La canción fue lanzada en 1992, y apareció por primera vez en el álbum Wish.

La mercancía tiene una paleta de colores bastante contrastante, utilizan rojo, azul, negro y blanco, y la colección está compuesta por una playera en dos cortes distintos disponible en rojo y negro, dos sudaderas disponibles en blanco y negro, dos tazas, tote bags y porta vasos en los mismos tonos, y un set de parches.

Los precios varían dependiendo del producto, los parches están en $10 dls, mientras que el resto de las cosas tienen un precio de entre $12 y $20 dls. La ropa es lo que tiene un costo más elevado, pues van de $20 a $60 dls. La mercancía ya puede ser preordenada en la página oficial de The Cure, y toda será enviada para llegar el 14 de febrero.

 

Renee Mooi — Beetle

Beetle, el disco que faltaba.

Renee Mooi sentía una deuda con ella y con los suyos, logró apropiarse de una base de fieles fans, girar, dar a luz sencillos y consolidarse en el medio desde otra trinchera (Mooi Collective), sin embargo, el disco seguía a la expectativa. Las circunstancias obligaron a Renee a dejar en el tintero el material que estaba prácticamente listo, pero hoy está al alcance de nuestros oídos, Beetle es el nombre con el que la cantante se pone a mano con ella, y con los suyos.

En Beetle participa Sacha Triujeque (productor que trabajó con Gustavo Cerati), y donde encontramos canciones que ya conocíamos y que han logrado colocar a la artista en el mapa. “Libélula”, “Black”, “Bees” canción donde colabora con Sandrushka Petrova de Descartes a Kant o “Beetle” donde también participa Teri Gender Bender.

Como podemos darnos cuenta es una recopilación de lo que ha pasado Mooi en este tiempo, sin embargo es una producción con una personalidad definida que parece tener el rumbo claro, un disco donde las canciones cuentan con nombre de insectos o de frutas, un ejercicio introspectivo, una metáfora. 

En cuanto a sonido la característica principal tiene que ver con lo experimental, por salirse del molde y explorar con las texturas, es un sonido que a veces se inclina al trip hop, juega con el rock, es oscuro, y que en todo momento deja claro la clase de voz de Renee. A veces es de atmósferas como en “Ants” o en “Robot”, explosivo como en “Bees” o sumamente vocal como en “Nymph”, lo que es una constante es la calidad en todas las canciones, se disfruta del principio al final. 

Si habría que elegir una referencia, puede ir de Nine Inch Nails, pasando por Björk, Portishead o hasta algo de King Gizzard & the Lizard Wizard, o tal vez no, es solo el background musical de años que Mooi ha ido digiriendo, su historia de vida. 

La cantante ha expresado lo complicado que ha sido llegar a darle vida al disco, el miedo que ha sentido y cómo lo ha superado, el resultado es emocionante, redondo y ha valido la pena la espera, Mooi debe estar muy orgullosa y nosotros felices de escucharla. 

En resumen Beetle es como Renee Mooi, intenso, honesto y cálido; son casi 40 minutos de un paisaje sonoro que merece atención, de igual forma puede ser la consolidación para trabajos futuros que después de escuchar el álbum, ya lo estamos esperando.

Desire Marea — Desire

Desire: Calentura ceremonial.

En pleno 2020, escribir que "el Internet nos ha permitido llegar a todo tipo de música en cualquier rincón del mundo" parece un lugar común; sin embargo, en la ejecución, es una expresión que todavía tiene muchos matices por analizar y posibilidades por explotar. No solo nos obsequió el acceso a artistas independientes, proyectos emergentes o joyas del underground en las urbes convencionales de Europa, Asia, y el mundo anglosajón, también nos abrió los oídos hacia propuestas que rompen los esquemas tradicionales de la industria. Desde Centroamérica, islas en Oceanía, países que no entran en el juego del k pop, y por supuesto, África, llegan sonidos frescos con la suficiente solidez para reclamar un lugar en el juego. Es en ese proceso donde encontramos a Desire Marea, la nueva sensación de la escena sudafricana. 

Sin muchos reflectores llega a nosotros su esperado álbum debut: DESIRE, nueve tracks y cuarenta minutos de un diálogo desenfrenado entre la música tradicional zulú, los sintetizadores industriales y el jazz en su versión más vanguardista. 

A partir el corte inicial podemos ver la audacia del autor para manipular su cuidado falsetto con la intención de divinizarlo en un espectro sonoro lleno de salvajismo. Y es que las cartas están sobre la mesa desde el minuto uno: la sexualidad y la espiritualidad se debaten en una alegoría ceremonial que incluso tiene guiños al krautrock. 

Para poner en perspectiva, DESIRE podía ser miembro de esa familia conformada por el disco homónimo de Arca y Yeezus de Kanye West. Sus beats extraídos de un rave en el 2049 son extensiones de una corporalidad en efervescencia, siempre cuestionada y relegada por los cánones eurocéntricos y que ahora busca transgreder a través del baile. 

La producción de este álbum también da espacio para explotar otros recursos más orgánicos. “Tavern Kween” y la osada “Studies in Black Trauma” se valen de secciones de vientos y cuerdas para fortalecer esa convergencia entre lo tradicional y el glitch de las percusiones entre cortadas. 

Otras vertientes como el house y el post soul se ven manipuladas en "Thokozani", un track cuyas capas melódicas emulan la figura de un túnel que se hace casa tramo más profundo y oscuro, tal cual una manera de reconocimiento entre su creador y el inconsciente. 

El futuro es aún incierto para Desire Marea; pero no cabe duda que un inicio lleno de tanta vitalidad catapulta su proyecto hacia las listas de lo más emocionante que está sucediendo justo ahora. Una aventura multi-sensorial que resulta imperdible para este inicio de década.

Mon Laferte en el Palacio de los Deportes

Entre un mar de rosas Mon Laferte despide su gira Norma.

El cierre de una gira siempre viene acompañado de muchas sorpresas; artistas invitados, grandes escenarios y un show de más de dos horas. Anoche, Mon Laferte culminó esa serie de conciertos que dieron promoción a Norma (2018), su más reciente LP, dejando a los invitados conmovidos por tremenda presentación.

Mientras los fanáticos comenzaban a llegar al Palacio de los Deportes, Marco Mares subió al escenario para dar inicio al acto telonero. "Bonito", "La Sanadora" y "Flaquita", fueron las canciones que resonaron en el recinto. Con su simpatía, el mexicano logró animar la primera parte de la velada, haciendo que la espera para ver a la chilena fuera más amena.

Pasados pocos minutos, las luces se apagaron y el venue recibió a Mon Laferte quien inició la noche con mucha energía y derrochando sensualidad, poniendo a bailar a todos al ritmo de: “Por qué me fui a Enamorar de ti”“Ronroneo”, “Cumbia para olvidar”, “Si alguna vez”, “Quédate esta noche”, singles que conforman su álbum Norma.

Muchas gracias por venir aquí. Sé que hay muchas personas que no son de aquí, y sabemos lo que mucho cuesta venir; transporte, comida y la entrada. Estamos en el cierre de la gira y pues ahora unos boleritos pa' llorar. Que los disfruten", fueron las palabras que la cantante pronunció para dar inicio a la parte más triste de la noche.

“Funeral”, “Chilango blues”, “Amor completo”, “Si tú me quisieras”, “Bonita” y “Pa’ dónde se fue”, pusieron los sentimientos de los fanáticos a flor de piel, y es que Mon Laferte interpreta con tanto sentimiento que es imposible no llegar a sentir todo lo que expresa en sus letras; y aunque para entonces la mayoría ya estaban muy sensibles, todos sabíamos que el climax de la noche aún no llegaba.

Con guitarra acústica en mano, la cantante comenzó a explicar lo agradecida que se siente de vivir en la CDMX desde hace ya 13 años. Así con esa felicidad que la embargaba, interpretó en acústico: “Vendaval”, “El Cristal”, “Caderas blancas”, “Primaveral” y “Paisaje Japonés”.

Joy Huerta fue la primera sorpresa de la noche; Laferte interpretó junto a ella "Mi buen amor”, tema de su LP La Trenza (2017), continuando con "El Mambo", canción que alegró la noche con el colorido juego de luces y los visuales que lo acompañaban. Así después, cuando todos ya estaban animados, la cantante presentó a su segundo invitado, Guaynaa, con quien bailó y cantó “Plata Ta Tá”, acompañados de Yalitza Aparicio, quien protestó un discurso inclusivo.

La chilena nos demostró su versatilidad con los géneros con: “Amárrame”, “El Beso”, “No te fumes mi mariguana” y “El Diablo”; para después cautivarnos con un cover de “Cucurrucucú Paloma”, interpretado por un coro de más de cuarenta mujeres.

“Tormento”, “Antes de ti” “Tu falta de querer”, fueron las canciones que hicieron que más de uno de los fanáticos derramaran una lágrima por aquellos malos amores; culminando así, una noche espectacular.

No Joy en Departamento

No Joy: Una noche grata, pero nos quedamos con ganas de más.

En la calle de Álvaro Obregón, en medio de una de las zonas más transitadas de la ciudad, debido a las múltiples cafeterías, taquerías y opciones de vida nocturna, se encuentra Departamento: un espacio que, como su nombre lo indica, ofrece una estancia, una sala, una cocina y un mood hogareño. 

El tercer viernes del año llegaba a su cúspide, el venue recibía a su concurrencia habitual, mezclada entre chicos con playeras del acto de la noche: No Joy. Al inicio el ambiente era tranquilo, casi como una noche de bar, pocas pistas había de que en pocos minutos el lugar se llenaría de feedbacks de guitarra y paisajes envueltos en reverberación. 

No Joy es el proyecto de Jasamine White-Gluz, quien desde 2009 ha impulsado su banda y lanzado tres discos de estudio, varios EPs y sencillos. Pese a la amplia presencia que la banda tuvo en los 2010s y que el sello que los firmó al inicio fue Mexican Summer, la banda nunca había pisado tierras mexas. 

Los canadienses abrieron la pista 20 minutos antes de las 23 H. Hasta el lejano balcón donde los usuarios salen a fumar, un río de texturas y reverberación llegaba colándose en la atención de la gente, quienes tan pronto percibieron esto; entraron a la sala como hipnotizados. 

Como es costumbre en Departamento, si quieres observar a la banda tienes tres opciones: ponerte del lado donde la gente pasa al baño y nunca lograr una estabilidad física, quedarte atrás y aprovechar que está cerca la barra, aunque no veas una sola silueta del escenario. O bien, meterte enfrente de los que ya estaban ahí antes que tú. Elegí la tercera. 

“Lizard Kids”, y “Lunar Phobia” fueron algunas de las primeras rolas en sonar. Jasamine agradecía a los asistentes a través de un micrófono cuyo volumen era insuficiente para entender algunas palabras. La gama de reverbs y distorsión eran abrazantes y cálidas. No Joy tiene ese tipo de shoegaze que opta por lo estruendoso y etéreo, evocando a My Bloody Valentine o Pity Sex, no obstante con un ingrediente franco, fresco y genuino.

Si bien el show de la banda era tremendamente grato, hubo áreas en las que el sonido pudo mejorar. Por un lado la voz era irreconocible y por el otro el bajista llego en modalidad fantasma, ya que el grupo llevó las lineas de bajo pre-grabadas. Lo cual no me parece mal, simplemente creo que siempre es mejor sentir la vibra de un músico más. Más en un acto de noise.

Breve, el show terminó después de 40 minutos y 10 canciones (aprox). La emblemática “Hawaii” fue uno de los últimos tracks que la banda tocó para después retirarse tan rápido como llegó. En síntesis, fue una noche grata, pero nos quedamos con ganas de más. Esperemos encontrarnos en el futuro, No Joy.

Haggard en el Circo Volador

El regreso de la procesión de luna llena: Haggard en la Ciudad de México.

A casi 20 años del estreno de Awaking the Gods: live in Mexico, la banda alemana Haggard regresó una vez más a la Ciudad de México para celebrar nada más y nada menos que su trigésimo aniversario con uno de sus públicos preferidos.

La llegada del viernes fue aún más ansiada por muchos de los que ya esperábamos un concierto de la agrupación en la Ciudad de México. Con una eternidad resumida en 10 minutos de retraso, Haggard sale al escenario con el grupo de cuerdas que conforman el inicio de la canción "Tales of Ithiria"; 11 grandes músicos en el escenario con una acústica impecable de inicio a fin. El Circo Volador no es un recinto pequeño a comparación de otros venues en la ciudad pero la banda se encargó de hacer de esta presentación un acontecimiento íntimo y especial.

Es bien sabido que cada trabajo discográfico de la agrupación cuenta con una temática diferente: relatos de la peste negra desde el punto de vista del mismo Michel de Nôtre-Dame (Nostradamus), vida y obra de Galileo Galilei, leyendas del folklor, entre otras. Las canciones elegidas para el concierto cubrieron cada una de las facetas de la banda.

Haggard ama a México y México ama a Haggard, Sin hacer a un lado el playlist del concierto es debido destacar que la magia de él radicó en la interacción que tiene la banda con el público. Asis Nasseri, líder del ensamble, no perdió ninguna oportunidad para llenar de palabras de cariño y afecto al público Mexicano, lo cual también se hizo notar en la dedicación de cada uno de los músicos con sus respectivos instrumentos: el cuarteto de cuerdas, la flauta transversal, el piano, las guitarras y la batería que hicieron de la noche una fusión entre la contundencia del metal y la influencia de la composición barroca, medieval y renacentista.

Canciones como "The Observer""Eppur Si Muove", "Heavenly Damnation""Of a Might Divine" y "Upon Fallen Autumn Leaves" se hicieron presentes. En la interpretación de la balada medieval sueca "Herr Mannelig" la voz de la soprano Janika Groß y el tenor Frank Schumacher cobraron un protagonismo casi total.

Si la pregunta es si tuvimos un adelanto del nuevo trabajo discográfico de la orquesta de cámara, la respuesta es: sí. No solamente una canción épica y de acordes seductores dedicada a los cuentos de hadas, sino también el arte gráfico de fondo y el anuncio de que el siguiente álbum será dedicado nada más y nada menos que al trabajo de los hermanos Grimm.

"The Final Victory" parecía ser la canción más coreada de la noche, pero de pronto, apareció en el escenario la actriz y cantante regia Luly Garza, quién después de presentar uno a uno a todos los integrantes de la banda y darles una rosa roja, cantó junto a Haggard el cover de la canción "Hijo de la Luna": una interpretación por demás emotiva y teatral.

El concierto termino con "Awaking the Centuries" y Nasseri agradeciendo al público y diciendo que la banda permanecería en el recinto hasta que fuera la última persona que quisiera una foto o un autógrafo de alguno de los integrantes.

He estado en muchos conciertos de metal sinfónico, pero este sin duda es el mejor de todos. Haggard es una banda que se debe a su público y ese es un hecho que salta a la vista y a la escucha en el escenario, más allá del sonido neo-clásico y más allá del metal.

 

Jungle Fire comparte la canción "Quémalo"

“Quémalo”, la nueva rolita tropical de la banda con sede en Los Ángeles.

Jungle Fire llega con un estilo único que recuerda a los sonideros de barrio, con un montón de tonos que tiran a Santo & Johnny y se terminan clavando en el afro y latin funk. Estos dos géneros son explotados al máximo y hacen erupción al chocar entre sí. 

Hoy, la banda proveniente de Los Angeles, nos comparte el estreno de "Quémalo", una canción que parece tener algo que ver con lo desolado, pero eso sucede hasta que los bongos comienzan a retumbar y dejan ver que todo fue un engaño.

El saxofón de fondo parece salido de los años del jazz, el bajo recuerda al independiente de Pixies y los beats agregados vienen del futuro. Psicodelia y descontrol vienen a la mitad de la melodía. Simplemente quieres escuchar más de estos amantes de la calor.

Esta nueva canción nos pone a prueba y deja escuchar mucho la forma en la que la banda combina ritmos afrocaribeños y música de baile de África occidental. 

Toda la nueva canción es super tropical, realmente “Quémalo” te invita a pasar el rato asoleado bebiendo algo dulce y fresco. Dale play a continuación:

 

Jungle Fire se autoproclama tropifunk que es un subgénero en el que ha estado trabajando por más de ocho años y sinceramente no hay otra palabra para describir su música o estilo.

No pierdas pista de la banda que estará estrenando álbum este 14 de febrero.

 

Helado Negro le hace remix a Devendra Banhart

Se ha estrenado un remix a “Love Song”, canción que viene en el reciente disco de Devendra Banhart.

Ha salido a la luz el remix de una de las canciones más importantes del nuevo disco de Devendra Banhart, el cual se titula Ma. Se trata de “Love song” y el encargado de llevarlo a cabo es el artista americano/ecuatoriano Helado Negro.

La combinación entre uno de los cantantes más célebres de los últimos años como Devendra y un artista que ha tenido un importante crecimiento en la década pasada. El mix le da un color distinto a la canción, ya que disminuye el sonido de los instrumentos de viento que son protagonistas. También adjunta un beat que le da un sonido renovado.

La metamorfosis que sufre “Love Song” es muy particular. Pasa de ser una canción elegante con ritmos de balada a ser un tema completamente bailable pero sin perder la esencia que le caracteriza.

Para Helado Negro esta canción le hace sentir cómodo. Hizo la mezcla con la finalidad de viajar a través de la música, sentirte cómodo en todo lugar dónde la canción te lleve. El trabajo en conjunto para Devendra también fue especial, la canción ha tomado otra perspectiva y asegura que Helado Negro le dio más espacio para moverse, la liberó de alguna manera. Todo lo anterior ha sido mencionado en la descripción de su video en YouTube.

La mezcla ocurre en un contexto muy peculiar, ya que los dos artistas estrenaron discos el año pasado y se encuentran en activo. Devendra Banhart aún tiene fechas en este 2020, mientras Helado Negro terminó hace algunas semanas una gira muy larga que le hizo pasar por distintos países a lo largo de 10 meses.

Te invitamos a que escuches el remix de “Love Song” a continuación.

Empress Of estrena la canción “Call Me”

El single de Empress Of que aparece en una película de terror.

Call Me”, de la californiana Empress Of, es el nuevo single que será parte del soundtrack de la película, The Turning. Esta fue dirigida por Floria Sigismondi y protagonizada por Finn Wolfhard, una de las estrellas de la serie Stranger Things

La canción nos presenta una serie de beats electrónicos que parecen traídos de los 80, estos capturan muy bien la esencia de la letra y nos transportan a un ambiente juvenil, lleno de baile y fiestas sin padres.

Toda la melodía es muy dreamy, tal vez muy “fresa”. Pero a la vez es muy linda y capaz de transmitir buenos pensamientos. Después de todo la directora del largometraje ya mencionado reproducía la canción para crear cierto mood

Tengo que admitir que el track no parece concebido para una película de terror. Sin embargo siempre es bueno escuchar música inspirada en esa década de la que tanto hablan las personas mayores.

Esperemos que la película sea un éxito.

Puedes escuchar lo nuevo de Empress Of a continuación:

The Turning se estrenará en cines el próximo 24 de enero y el soundtrack estará disponible ese mismo día através de KRO Records/Sony Music Masterworks. Puedes pre-ordenarlo aquí.

Best Coast estrena “Everything Has Changed”

Best Coast comparte otro sencillo de su nueva producción musical Always Tomorrow. Tras algunos años de ausencia Bethany Cosentino y Bobb Brun vuelven renovados.

Best Coast estrena “Everything Has Changed”, otro sencillo del nuevo material discográfico que el duo californiano estrenará el próximo 21 de febrero a través de Concord.

Este sencillo nace después de un bloqueo creativo que Consentino tuvo tras la creación de California Nights, el álbum que la banda lanzó en 2015.

Bethany confesó en un comunicado de prensa que en esta etapa era incapaz de escribir música, hasta que un día se encerró y se obligó a sí misma a escribir una canción y así fue como surgió “Everything Has Changed”, creación que describe como una visión de la vida que le hubiera gustado tener en ese momento. La vocalista también comenta que esta canción fue profética, puesto que tiempo después comenzó a vivirla. 

Este estreno viene acompañado con un video bastante peculiar dirigido por Ryan Baxley, donde la vocalista representa una conductora malhumorada de un programa de TV y está acompañada por los miembros del elenco del exitoso programa de televisión estadounidense Vanderpump Rules.

Puedes ver el video a continuación:

Mantente al pendiente de Indie Rocks! para más información.