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Entrevista con Wilco

Entrevista con Wilco

12/Dic/2019

La alegría de ser músico: una charla con Jeff Tweedy de Wilco.

La historia de Wilco es una de las más curiosas en la historia del rock. Han pasado por varios cambios en la alineación, dilemas con las disqueras, enfermedades, dimes y diretes con ex miembros acerca de la autoría de canciones y las participaciones en el estudio y alteraciones interesantes en un sonido que ya tienen muy refinado y consolidado. Como prueba de ello está el laureado documental I Am Trying to Break Your Heart, que toma el nombre del primer track de su disco más importante, Yankee Hotel Foxtrot, en donde se ve la constante lucha por el dominio creativo y una condición médica delicada que vive su líder indiscutible, Jeff Tweedy. A 25 años de su formación y 11 discos bajo el brazo, siendo el más reciente Ode to Joy y que marca la ocasión de su primera visita a México, Indie Rocks! tuvo una charla con Tweedy acerca de esta constante evolución y lo que significa ser Wilco hoy en día.

“No solemos fijarnos en algo que se llegue a llamar ‘cambio’ al componer música nueva; al menos no conscientemente. La transición desde un disco como Schmilco [su penúltimo disco, lanzado en 2016] se dio naturalmente desde el estudio. Creamos un nuevo entorno para Ode to Joy y escuchamos cosas entre muy tranquilas y muy fuertes. Al momento en que empezó a tomar forma el disco, descubrimos que era necesaria una gentileza en las voces para las canciones, pero no considero que sean sonidos discretos. Escribimos y tocamos tan fuerte como siempre, pero con una sensación distinta”, inició Tweedy.

Ode to Joy significa un debate entre puristas de hueso colorado y melómanos más usuales acerca de si representa un giro total en el estilo de Wilco. La audacia al aprovechar cada recurso de todos los instrumentos y herramientas de un estudio que ha sido la norma en cada uno de sus discos sigue ahí, pero también hay un sentimentalismo más aislado, con un dejo de dolor que quizás tenga que ver más con la edad o por la influencia de los tiempos actuales.

“Hubo una reacción más personal a escribir letras más abstractas, por así decirlo. Además de que ya estamos un poco más entrados en años, esto también se debió a mis tours y discos de solista. Cuando uno está solo, sin los recursos habituales a su alcance, uno tiende a sentirse más expuesto y vulnerable. No es que haya una sensación de letargo, sino una exploración de los distintos tipos de agotamiento en el entorno emocional que está sucediendo en el mundo. Hablo de la política y las redes sociales y cómo vivimos alrededor de ellas, nosotros incluidos aunque no queramos”, recalcó.

Tweedy también ha explorado mundos distintos a lo realizado con Wilco. Ha colaborado con artistas como Billy Bragg y Jim O’Rourke, formó una banda junto a su hijo Spencer (ocasional baterista de apoyo de Wilco) llamada Tweedy y lanzó Warm y Warmer, discos solistas en donde explora dichas vulnerabilidades y meditaciones con soliloquios sonoros a veces cálidos y a veces muy francos. Pareciera ser que todo este bagaje ha culminado en la realización de Ode to Joy, mismo que comparte con el resto de sus compañeros de banda, que también han incursionado en otros caminos.

Glenn [Kotche, baterista] también hizo algunos discos aparte, así como Nels [Cline, guitarrista] más enfocados al jazz. Cuando nos reunimos después de una pausa necesaria, Glenn y yo llevábamos unos bosquejos de canciones muy básicas. Nos juntamos por dos meses y nos sorprendimos con lo que sacamos de ahí. Reconozco que ahora hubo un lapso mayor de tiempo al acostumbrado entre disco y disco, pero nos sentó muy bien como banda y como músicos individuales. Al final del día, cada miembro individual de Wilco tiene un compromiso con lo que aporta y esta vez tuvimos que socavar la severidad. Nuestra filosofía siempre ha sido el mejorar todo lo que hacemos y ha hecho que trabajemos muy bien lo que hacemos por separado y cuando nos juntamos. Lo más importante para todos siempre es dejar que Wilco sea lo que es”, expresó Tweedy.

La vida de Tweedy y Wilco en general siempre ha sido la música. es abrazar los recovecos del pasado y fusionarlos con el futuro. Es adoptar las reglas del rock clásico, tanto en letra como en sonidos, y echarlas en una licuadora junto con todas las distorsiones, ruidos y deformaciones que son posibles gracias a los artefactos modernos. Es regodearse con gente considerada de culto y hacer sesiones de improvisación con estudiantes universitarios. No hay distinción ni discriminación de su parte.

“Escucho mucha música y aún me siento vigorizado por otros artistas. Como, duermo y me cago en la música todo el tiempo, así que no lo pienso demasiado [risas]. No me limito a un género o sonido, y realmente no nos interesan las bandas que suenan a nosotros. También nos alimenta mucho la energía de las bandas jóvenes y de fungir de alguna forma como mentores. Siempre es muy divertido. Prosperamos y nos sacia mucho”, reveló Tweedy.

Nos tomó 11 discos y 25 años de carrera para que Wilco viniera por primera vez a tierras aztecas. El culto formado alrededor de la banda solo se ha incrementado a través de los años, entonces es entendible que las expectativas estén altas entre sus admiradores. ¿Qué es lo que espera y tiene preparada la banda?

“¡Estamos muy emocionados! Probablemente tocaremos temas de los discos más viejos y algunas clásicas. Usualmente tocamos ¾ partes de Ode to Joy en esta gira, pero siendo nuestra primera vez, nos vamos a orientar mucho en temas selectos de nuestra discografía anterior, de una forma como presentación oficial de la banda. Siempre hay mucha emoción por una nueva audiencia o país”, concluyó Tweedy.

Wilco realizará una residencia en el Hard Rock Hotel de Riviera Maya del 18 al 22 de enero, como parte de su festival Sky Blue Sky, en donde también estarán artistas como Courtney Barnett, Sharon Van Etten, Yo La Tengo y Kamasi Washington, entre otros. Después, la banda dará un concierto el 25 de enero en el Teatro Metropólitan de la Ciudad de México.

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