156096
Wilco — Ode to Joy

8

Wilco
Ode to Joy

dBpm Records Inc. / 2019

Artista(s)

Wilco

18/Oct/2019

Wilco y su búsqueda de las pepitas de oro musicales en Ode to Joy.

El lanzamiento de Ode to Joy ha levantado discusiones acerca de si es más de lo mismo en cuanto a discos anteriores de la banda o si ésta no logra despegar después de más de una década haciendo música.

La realidad es que éste es un álbum con distintos matices, todos hermosos y complejos; además, al darle play suena ésta y no otra placa, es evidente. Entonces desde la primera canción se puede disfrutar la combinación de indie rock con un pop oscuro (paradójicamente) y detalles musicales que agradan.

Las primeras cuatro canciones están regidas por las percusiones de Glenn Kotche, mismas que aparecen en primer plano, martillan el cerebro (más si se disfrutan con auriculares) y dejan flotar suavemente la voz del fabuloso Jeff Tweedy, apenas sostenida por una guitarra que suena muy parecida en la primera parte del disco.

Sin embargo, apenas en la segunda canción: “Before Us” se exhibe un hallazgo en la combinación de guitarra y coros. Lo bueno es que el recurso es explotado en este tema y no se vuelve a usar más. Esto último es un gran acierto y una forma muy significativa que tiene Wilco para abordar las distintas composiciones de la placa, pues al respetar esta idea de usar una sola vez un hallazgo, ofrecen un disco que nunca cansa y casi siempre sorprende.

Otra característica es que resulta inevitable no darse cuenta del halo de tristeza que recorre las letras incluso en canciones como “Love Is Everywhere (Beware)” pues describe el enamoramiento como algo abrumador, casi un mal viaje. Así, no importa que se narren situaciones vitales positivas o negativas, la decepción y angustia siempre están presentes.

“Everyone Hides” que fue presentado como segundo single, ocupa el puesto cinco en las 11 canciones que componen el álbum. Aquí el ritmo cambia, como si en el auto musical pasáramos a cuarta velocidad. Los arreglos presentan la voz más alegre, persiste la base de percusión y la guitarra es absolutamente bailable, además que hay un lucimiento mayor en el bajo de John Stirratt.

“White Wooden Cross” en verdad tiene un lindo juego de guitarras. Acá teclados y batería también entran a un juego donde la voz se muestra más rasgada, personal y distintiva. Ode to Joy tiene el gran acierto de que sus arreglos son precisos, sin adornos extra, puro jamón del medio, sin un gramo de grasa o desperdicio. Tal como sucede también en “We Were Lucky”, que suena desafiante con sus guitarras distorsionadas que se tensan conforme avanza la canción.

Entonces, éste disco tiene todo para ser querido por nuevos y viejos seguidores de la banda. Hay complejidad en sus arreglos y composiciones; pero dan al centro de la diana cuando esa complejidad no es un impedimento para disfrutar desde el principio esta nueva propuesta que incluye secretos allá en el fondo, tal como ocurre con los rastros de ese country alternativo (pequeñas pepitas de oro) de los orígenes de la banda: Uncle Tupelo. Si pegamos el oído a la guitarra, en momentos que duran poco los hallaremos, como sucede en “Love Is Everywhere (Beware)”  o en “An Empty Corner”, pero ojo, para nada es un disco de este género.

No es una revista, es un movimiento.