Corona Capital 2018: Entrevista con Sparks

Sparks: el dúo de culto que nunca miró atrás.

Es incalculable la influencia musical que Sparks le ha generado al mundo desde el año de 1972, inspiración para músicos y bandas tan dispares como Paul McCartney, Queen, Morrissey, Siouxsie & The Banshees, Depeche Mode, Faith No More y Franz Ferdinand, solo por nombrar algunos. Y no es exageración lo anterior, ni tampoco decir que Sparks, conformada en todos los sentidos por los hermanos Russell y Ronald Mael, son una banda de culto. Pero este es un culto que ha trascendido tiempo, sonidos y espacio. Son difíciles de aterrizar y entender, a pesar de ser ligeros y casados con el formato clásico del pop rock. Pero al mismo tiempo han trascendido expectativas y confundido (de manera buena) a sus fieles fans en su carrera de 50 años, que en esencia los distingue el hecho de ser alternativos a lo alternativo de cualquiera de sus épocas musicales.

Platiqué con Russell Mael, el cantante de Sparks y hermano "joven" del dúo, (Ron tiene 73 y Russell 70) y pensé que tal vez su hogar, en Los Ángeles, que actualmente vive un impresionante renacimiento cultural, tiene que ver con esa entrañable creatividad musical que nunca cesa de maravillar.

"Los dos nacimos y crecimos en Los Ángeles, y como sabes nos movimos a Londres a principios de los años 70 e hicimos los discos Kimono My House, Propaganda e Indiscreet allá y tuvimos nuestro éxito inicial en el Reino Unido y Europa en ese periodo. Después decidimos regresar a Los Ángeles a finales de los años 70, desde entonces hemos estado basados y viviendo aquí. Pero para serte honesto, el ambiente de dónde estamos realmente no tiene efecto en cómo operamos o cómo obtenemos nuestra inspiración. Creo que lo que hace especial a Sparks es justamente eso, que no somos afectados por nuestro alrededor. Ron y yo vivimos en nuestra aislada y propia burbuja", explica Russell.

Lo que me sorprende de Sparks es que no son tan conocidos en el continente americano, ni mucho menos en su propia casa. A lo mejor es el bello y peculiar falsetto de Russell o el humor seco, sardónico y súper inteligente en la música y letra de Ron, pero el chiste es que mucha gente no les agarra la onda. Pero al mismo tiempo, ese séquito limitado de fans (incluyéndome yo) es la base de seguidores más dedicados que una banda de rock pudiera soñar tener.