Ciudad: CDMX

Silvana Estrada y su Ofrenda en El Cantoral

Sé parte de la Ofrenda de Silvana Estrada.

Silvana Estrada, la cantautora oriunda de Veracruz, regresa a CDMX este 2 de noviembre para montar una Ofrenda en el Centro Cultural Roberto Cantoral. Estrada comentó en sus redes sociales la importancia que tiene esta fecha para ella, dijo que el Día de Muertos significa recordar con alegría y cariño a quienes ya se han ido, y que el 2 de noviembre, es una fecha donde se debe celebrar y agradecer la vida. Esta presentación va a ser un altar de música para cantarle a los que ya no están.

La cantante ha demostrado la importancia que este show tiene para ella a través de sus redes sociales, y ha enfatizado la emoción que le provoca ser parte de esta celebración mexicana que causa tanto impacto y confusión a otras culturas.

https://twitter.com/silvanaestradab/status/1178703392232935424

Estrada ha cautivado a muchos, entre ellos, al reconocido guitarrista del jazz, Charlie Hunter, y a artistas nacionales como Lafourcade. Los boletos para esta presentación ya están disponibles a través de la página oficial de ticketmaster, y van desde los $315 en balcón hasta los $830 en luneta. Estrada ha colaborado con varios artistas nacionales e internacionales, y actualmente es una de las más grandes promesas del folclor nacional.

Mira esta colaboración con Caloncho:

 

The National se presentará en el Pepsi Center WTC

No te pierdas el regreso de The National a la Ciudad como parte de su más reciente EP.

Este año, The National presentó I am Easy to Find, su octavo disco de estudio y que musicalizó un short film homónimo dirigido por el propio Mike Mills. Como parte de la gira promocional de esta producción, la banda anunció que se presentará en la Ciudad de México el próximo 16 de octubre en las instalaciones del Pepsi Center WTC a las 21H. 

Previo al show de la banda estadounidense, se ha dado a conocer que el cantante Ed Maverick será el acto abridor en esta noche especial. Los últimos boletos ya están a la venta en el sistema Ticketmaster en los siguientes precios:

DON RAMON VIP: $1,486.00 MXN
BOX SUPERIOR: $1,114.00 MXN
GENERAL: $947.00 MXN
SECCION C: $679.00 MXN

I Am Easy To Find salió el pasado 17 de mayo, vía 4AD. Además, este material discográfico musicaliza y complementa el cortometraje homónimo dirigido por Mike Mills. Este LP cuenta con la colaboración de Sharon Van Etten y Lisa Hannigan.

Puedes leer nuestra valoración dando clic en la portada. Este material lo hemos definido como "La majestuosidad de la fragilidad humana puede ser muy, muy dolorosa".

Lee Perry en el Foro Indie Rocks!

La ceremonia rastafari de Lee “Scratch” Perry y el Subatomic Sound System.

Los fanáticos del reggae y el dub no necesitan de introducciones cuando se trata de Lee “Scratch” Perry, el legendario productor y músico oriundo de Jamaica. Su historia en el género está marcada. Discutiblemente, más que la de Bob Marley. Sobre todo en el aspecto del sonido, estética y hasta los tintes religiosos que envuelven al género.

Tal vez por eso, sin mucha difusión en las calles, en la radio o en redes sociales, el Foro Indie Rocks! estaba a reventar el domingo 29 de septiembre. El nombre de esta leyenda no necesitaba de promoción innecesaria o anuncios parroquiales, mucho menos cuando venía acompañado por el Subatomic Sound System, un colectivo de reggae con una historia que data de 1999 y que entre sus miembro está el legendario percusionista Larry McDonald, quien ha colaborado con Toot & the Maytals, Peter Tosh, The Skatalites y hasta Mick Jagger.

La ausencia de cuatro años de Lee “Scratch” Perry en México también influyó al número de asistentes, ya que la última vez que se presentó en la capital del país, fue junto a Mad Professor, Dennis Bovell y Bungalo Dub en El Plaza Condesa, y dejó a más de una centena de personas queriendo escuchar más. Y como si fuera un encore, aunque fuera de 1460 días, esta leyenda regresó, inclusive con uno de los artistas de aquel cartel como acto abridor: Bungalo Dub.

Con ya casi dos décadas haciendo reggae, Bungalo Dub se ha convertido en uno de los referentes más importantes del género en nuestro país. Y su acto se ha ido refinando con cada año, canción y presentación que han tocado. No había mejor acto para abrir la ceremonia que Lee "Scratch" estaba por oficiar.

Quienes no están muy familiarizados con el reggae, ignoran que el género está conectado directamente con la religión rastafari, una creencia abrahámica que nació en la década de 1930 en Jamaica. Entonces, todo concierto de reggae, es una ceremonia con fines espirituales.

Por eso, cada que Lee “Scratch” Perry toma el escenario, tiene que haber incienso, banderas rastafari, una imagen de Haile Selassie y por supuesto, la hierba sagrada.

Como en cualquier rito, antes de que el sacerdote salga a vista de todos los feligreses, tiene que haber oraciones previas y acólitos que preparen su entrada. En este caso, los acólitos fueron los tres miembros del Subatomic Sound System; John Emch, Larry McDonald y Omar Little, quienes después de dar un repaso por algunas oraciones/canciones en su catálogo, dieron paso al maestro de ceremonias; el sacerdote Lee “Scratch” Perry.

Los feligreses empezaron a cantar la sentencia “Zion blood is flowing through my veins…”, mientras que Lee “Scratch” salía a bendecir a todos sus feligreses. Con una corona en la cabeza, un micrófono con un crucifijo colgando, un cáliz y un cigarro de marihuana, la ceremonia comenzó.

Canciones legendarias sonaron en el Foro Indie Rocks!, desde “Zion’s Blood”, pasando por “Dub Along”, “Chase the Devil” y “Dread Lion”, fueron sólo algunas de las que bendijeron los oídos de todos en el recinto.

Y después de decenas de bendiciones y cigarros de hierba santa del sacerdote Lee “Scratch”, el legendario octagenario, se retiró para prepararse para su siguiente ceremonia. Sus feligreses habían quedado satisfechos, y como en cualquier otro acto religioso, se preparaban para seguir al pie de la letra, la palabra de su sacerdote.

September Fest en el Deportivo Lomas Altas

La música siempre sabe bien acompañada de una buena cerveza.

A veces, para quienes no acostumbran ir acompañados a los eventos, una cerveza es la mejor compañía para la noche. Se comprende que existe preferencia por alguna chela en especial, es por eso que para complacernos en gustos, todas las marcas de cerveza mexicana han unido fuerzas para presentarnos la segunda edición del Festival de la cerveza mexicana: September Fest 2019.

El sábado pasado en punto de las 13:00 H se abrieron las puertas del Deportivo Lomas Altas para recibir a todos los asistentes de la segunda edición del September Fest 2019, aunque a decir verdad, las primeras personas comenzaron a llegar pasada la primera hora, quienes después de tomarse unas cuantas fotografías en el colorido pasillo de la entrada, se dirigieron al escenario para presenciar el primer acto del día que estaría a cargo de Tayrell.

Los hermanos Miguel y Hugo Galicia se encontraban llenos de energía y lo demostraron cuando hicieron sonar esos sintetizadores al ritmo de “Fond of Me”, tema que retumbó en todo el venue. Aunque había muy poco público, eso no impidió que el dúo siguiera dando lo mejor de sí, con sus siguientes interpretaciones. “Stop By” y “For You” fueron sonados en la primera hora del festival.

Cuando terminó su presentación, algunos de los asistentes se dirigieron al área de cervezas donde podían encontrar distintas marcas como: Modelo, Corona, Pacífico, Victoria, Bocanegra, entre otras. Mientras tanto, otros se concentraron en la pequeña carpa que representaba el área de comida donde resaltaba una selección de comida rápida: tacos, pizza, hot dogs, papas, helado, churros, etc.

Uno de los artistas más esperados del día fue Caloncho, y se notó cuando tardó en subir al escenario y todos empezaron a corear su nombre con mucha euforia. Aunque se demoró, supo compensar a su publico con un gran setlist que nos remontó a sus inicios cuando sonaba Fruta, Vol.II (2015) en todos lados, interpretando “Palmar” y “Chupetazos”. Ya conmovidos, el sonorense puso a bailar a todos con “Bálsamo”, “Optimista”, “Brillo mío”, y con algunos de sus nuevos sencillos: “Fotosíntesis” y “Bolita de pan”.

Aunque para entonces la tarde ya se había puesto muy tropical y melosa, algunos esperaban con ansias un poco de hip hop y rap para desahogarse, y qué mejor que con la Banda Bastön, que tenía preparadas unas buenas rimas para hacerle crítica a la sociedad en la que vivimos haciendo sonar “El País de las maravillas” y “Planeta ficción”.

El dúo mexicano invitó a subir al escenario a Fntxy, Alemán, y Yoga Fire con quienes interpretó algunos de sus últimos grandes éxitos como: “Roberto Gómez Bolaños”, “Barriobajeros”, y “Superstars”; acto que incendió la noche logrando que los presentes sacaran toda esa energía que llevaban dentro.

Aprovechando el aniversario del Apolo 11, el Instituto Mexicano del Sonido subió al escenario portando trajes naranjas en los que resaltaba el logotipo de la NASA; con esa carisma animaron la noche con temas como: “Mi T-shirt de la NASA”, “Alocatel”, “México”, “Escríbeme Pronto”, “El Micrófono” y más, rindiendo un pequeño homenaje a la memoria del Príncipe de la Canción con su tema: “El Jefe”.

Aún faltaban unas cuantas horas para que terminara el día y sin embargo, la gente cada vez estaba más enfiestada, ya que la cerveza -en algunos- empezaba a hacer efecto, pues aunque apenas eran las 21:00 H y ya se veían los primeros caídos del September Fest 2019. Tumbados en el suelo, recargados en las bancas o en los amigos, fue como los presentes animaron a Kinky a salir a cantar.

Desde Monterrey, Nuevo León, la agrupación liderada por Gil Cerezo puso a bailar a la gente que aún quedaba de pie con algunas viejas rolitas como “Te vas”, “Después del after”, “Cornman”, “Hasta quemarnos” entre muchas otras de su variado setlist.

Aunque el domingo estaba cayendo una fuerte lluvia en la CDMX, eso no pareció ser impedimento para un segundo día de buena música y mucha cerveza. Si bien es cierto, este día aparentaba ser un poco más relajado ya que contaba con un lineup que invitaba a un público muy diferente al que se había visto el día anterior. En esta ocasión, la presencia de chicas adolescentes era lo que más marcaba la valla del escenario.

Para calentar motores en este lluvioso y frió día, con sintetizadores psicodélicos y una notada gran influencia de synth pop, el proyecto mexicano conformado por José Pablo Ibarra y Patricio Dávila, apareció en el escenario para proyectar su música y ponernos a bailar al ritmo de beats suaves correspondientes a “Xo”, “Runaway” y Scavenger”. Aunque la lluvia se soltó durante el show de Mylko, eso no evitó que la gente siguiera entusiasmada moviéndose mientras sonaba “Bloom”.

El regiomontano Chetes nos vino a endulzar el oído con temas como “Poco a poco”, y “Estático”. Sorprendiendo a sus fans con un pequeño adelanto de cómo suenan en vivo “Perdí la cabeza” y “Aullando la luna”, temas que encontrarás en su próxima producción discográfica Odisea Magnética (2019).

Ya en el mood romántico, la gente se acumuló en el escenario para esperar el acto de División Minúscula. Muchos gritaban “Solo vine por ustedes, ya salgan”, mientras que otros coreaban su nombre con mucha fuerza.

Para cuando la agrupación salió, una vibra súper especial se esparció por el Deportivo Lomas Altas; División nos hizo sentir felices, tristes y con un poco de esperanzas con un gran setlist en el que predominaron temas como: “Voces”, “Sognare”, “Veneno Es Antídoto (S.O.S)”, “Frenesí”, “Sismo” y su gran éxito “Luces de esta ciudad”.

En su segunda edición, este festival dejó claro que son especialistas en la cerveza y en enaltecer la música y el folklore mexicano de una manera inigualable, logrando que chicos y grandes se unan en un solo espacio para disfrutar de los mejores proyectos musicales del país.

SOLD OUT: División Minúscula en Teatro Metropólitan

No te pierdas a División Minúscula quien cerrará la etapa CDMX de su más reciente gira con tremendo Sold Out.

Como parte de la promoción de Fronteras, División Minúscula se presentará de nueva cuenta en el Teatro Metropólitan el próximo 13 de diciembre. Este show será como parte del cierre de la gira que tiene el mismo nombre de su LP lanzado en noviembre de 2018.

Durante esta era, la agrupación ha tenido buenas críticas por parte de los fans y medios especializados. Los boletos oficialmente están agotados, por lo que División tendrá el venue del Centro Histórico a su máxima capacidad. ¡Vaya manera de cerrar el año y la década! 

Hace unos meses tuvimos la visita de la agrupación en la Casa Indie Rocks! en la que Javier Blake y Efrén Barón platicaron con María Letona. Nos contaron sobre sus bandas favoritas, nos confesaron cómo es la relación con los demás integrantes de la banda, su evolución musical, el proceso de grabación de su reciente material discográfico, Fronteras, y por supuesto respondieron las preguntas de sus fans los cuales estuvieron muy activos. Chécalo a continuación.

Recuerda seguir pendiente de Indie Rocks! para más conciertos y las noticias más actuales del mundo musical.

CMD_Fest en Frontón México

CMD_Fest: Las segundas partes no siempre son buenas.

Tras una gloriosa primera edición y dejando atrás a Euritmia, el CTRL_Fest renació como el ave fénix bajo el nombre CMD_Fest prometiendo continuar con el legado que comenzó a instaurar en abril del 2018.

A pesar de haber arrancado muy temprano, la plancha del Frontón México lució medianamente llena para la presentación del músico francés Arnaud Rebotini, quien puntualmente dejó el escenario libre para Xeno & Oaklander. Ambos proyectos marcando la pauta de lo que sería constante el resto del festival: voz femenina al micrófono y hombre a la consola, o solo un hombre detrás de las consolas.

Eran apenas las 16:00 H cuando la gente comenzó a arremolinarse para disfrutar el primer plato fuerte del festival: Boy Harsher, dupla compuesta por Jae Matthews y Augustus Muller que en poco tiempo ha logrado hacerse de un importante lugar en la escena electrónica del “nuevo darks”.

Entre emocionados comentarios que recordaban su pasada presentación en el Foro Normandie y quejas por haberlos puesto en ese horario, el lugar comenzó a desbordar gente por los costados, en las rampas de entrada y junto a las salidas de emergencia.  “A Realness”, “Come Closer” y “Tears” sonaron fuertes y nítidas en voz de Jae, quien levantó suspiros y hizo bailar de manera convulsionada a sus fieles admiradores.

Tras un breve descanso, Pepe Mogt subió al escenario para hacer más amena el tiempo de convivencia en espera de lo que venía: The Golden Filter, dúo célebre por sus remixes que, a siete años de su primera y única presentación en México, volvió para recordarnos en un dejo de nostalgia quiénes éramos y lo que escuchábamos hace una década.

Una vez que el sol se ocultó y dejó de colar rayos de luz por el techo del Frontón, Adult. tomó el control del festival para sacudirnos un poco del ensimismamiento provocado por las cervezas, las suaves secuencias de quienes los antecedieron en el escenario y las seis horas que llevábamos ya en ese lugar. Regresando a México por primera vez desde la presentación de The Three Grace(s) Triptych en el 2011, el dúo regaló uno de los sets más enérgicos de la noche.

La posibilidad de reingresar provocó que los alrededores del Monumento de la Revolución estuvieran siempre llenos de gente que salía a buscar qué comer, qué beber o simplemente a que les diera el aire, sobre todo durante los sets de Ramón Amezcua y Daniel Miller, que si bien no estaban vacíos, se percibían bastante más tranquilos que durante otras presentaciones.

Después de que Daniel Miller dio las gracias y decenas de personas con playera de Boy Harsher se enfilaron con sus vasos de cerveza vacíos hacia el lobby, otros que portaban camisetas de Ministry y D.A.F. comenzaron a abrirse paso hacia el frente del escenario. Aunque el año pasado formó parte del festival con Black Line, volver a ver a Douglas McCarthy de cerca era algo imposible de dejar pasar.

Las luces se apagaron y en la pantalla apareció Nitzer Ebb. Bon Harris tomó posición y Doug salió al escenario con la misma fuerza que lo ha caracterizado desde el inicio de la banda hace 37 años. Desafortunadamente, las fallas de audio decidieron hacerse presentes y de la peor manera: la voz era casi imperceptible, el bajo estaba muy arriba y nunca le pudieron dar a las percusiones, lo cual hacía prácticamente imposible identificar de qué canción se trataba.

Ni “Captivate” o “Hearts & Minds” pudieron ser coreadas, fue hasta “Getting Closer” que se pudo distinguir un poco la voz. La gente bailaba, brincaba y se entregaba, pero el audio seguía sin funcionar. Para “Join in the Chant” parecía que la cosa se estaba arreglando, pero al final no fue así.

El show terminó con “Murderous”, cortando de tajo “Alarm” y “Godhead” originalmente previstas en el setlist. La banda agradeció y el público comenzó a salir con cara de confusión, ¿de verdad esperamos nueve años para esto? Sin duda, la presentación que más prometía pasó con más pena que gloria, aunque Robert Alfons llegó a levantar un poco los ánimos hacia la recta final.

A pesar de haber llenado de manera consecutiva dos fechas en el Foro Indie Rocks!, TR/ST no pudo evitar que cerca de la mitad de la audiencia del festival decidiera emprender el camino a casa. Afortunadamente, para su presentación no se registró ningún contratiempo ni problema en el audio, lo cual nos permitió disfrutar en su máximo esplendor de canciones como “Bicep” y “Sulk”.

Eran ya las 2 de la mañana y aún habían muchos aferrados con ganas de seguir bailando. Finalmente, Caroline Martial de Kap Bambino tomó el micrófono para cerrar con desbordada energía la segunda edición, aunque primera con este nombre, del CMD_Fest.

En papel, cuando se anunció, el cartel prometía muchísimo; sin embargo, en la práctica, dejó un extraño sabor de boca. A diferencia del año pasado, cuya oferta musical iba del EBM al dub, pasando por el aggrotech y hasta llegar incluso al psych, el CMD_Fest.se quedó cortísimo y, aparentemente, esto se vio reflejado a nivel producción.

Mientras que los actos básicos de consola y voz no tuvieron ningún contratiempo, el único que implicaba un mayor grado de complejidad en cuanto al audio fue el que más lo padeció. Al final, esta edición del CMD_Fest. no fue desastrosa. Pero si quiere seguir vigente y gozar de la fidelidad de un público en particular, tendrá que aprender de sus errores y ajustar algunas tuercas.

Caravan Palace en El Plaza Condesa

Caravan Palace puso a temblar a El Plaza con mucho baile quita penas y su electro swing.

Ayer, 28 de septiembre, la Ciudad de México tuvo la fortuna de bailar al ritmo de Caravan Palace en El Plaza Condesa. Esta fue la primera vez que la banda se presentó en México. Con un sonido moderno que retoma elementos del swing clásico de los años 20, la banda ha forjado una fuerte base de seguidores. El público que ayer inundó el recinto demostró que Caravan es una banda para bailar, gritar, y sacar toda la energía para hacer retumbar la Tierra.

Las puertas del recinto se abrieron a las 18:00 H, y entre la tormenta que amenazaba con dejarse caer y la emoción de los fans más devotos, El Plaza comenzó a llenarse. Dentro, esperaba una silent party montada por Aspirina Sound Off. La fiesta era un recuadro lleno de gente con audífonos inmersa en su música. Los encargados de crear el ambiente dentro de esta fiesta, fueron DJ Puma, y el dúo, DJ Sobrio.

Alrededor de las 19:30 H, la audiencia ya se veía realmente dividida entre los más aficionados y el resto. Parecía un concurso de locos, entre los que se amontonaban frente al escenario vacío, y los que bailaban y aplaudían a la nada. A las 19:45 H, la silent party llegó a su fin, y en menos de cinco minutos, solo quedaba una mancha de gente ansiosa por que el grupo ya saliera.

La entrada a la atemporalidad

El escenario estaba descubierto y asomaba un robot destartalado, justo como el de la portada de Chronologic, el disco que Caravan Palace lanzó en agosto de este año. Cuando las ansias y el ambiente que traían los espectadores parecía comenzar a bajar, los encargados de sonido pusieron "El triste" de José José. El público enloqueció, y con gritos cómicos recordaron cantando al recién fallecido Príncipe de la canción. Entre risas y un luto cómico estuvieron listos para bailar con Caravan, que salió unos minutos después.

La gente estuvo fuera de sí, y desde el comienzo se sintió una energía indescriptible. El robot que tenían de fondo llenó el escenario de misticismo cuando se inundó de humo y de luces estruendosas. La audiencia se amontonaba para casi casi sentir el sudor de Zoé Colotis, la cantante de la banda, mientras otros sacudían los pies al ritmo del saxofón y la sombra del sintetizador.

El diseño de las luces animaba al público a llegar al clímax, mientras que Zoé, Arnauld, Victor, Charles, Antoine y Paul los animaban para bailar y dejar su alma en la pista. Presenciar esto es algo mágico. Estar a punto de llegar al 2020 con gente bailando y cantando swing es increíble. Nos pusieron a bailar durante casi dos horas y media.

La energía que se sentía en la audiencia, y el estruendo que generaba fue increíble. Hubieron canciones como "Miracle" que prendieron a la audiencia y los hizo brincar y bailar por todos lados. El Plaza crujía al tono de "Lone Digger" y "Tattoos", y la felicidad del público y la banda, era tal, que salieron dos veces por encores. Colotis, en su español perfecto pidió fotos y agradeció por la bienvenida que les dimos, habló de cuánto les gustó nuestro país, y de lo mucho que significó la visita.

Sin duda fue una noche mágica y atemporal, con sonidos eclécticos que imposibilitaban saber si estábamos bailando en el futuro, o en un pasado utópico.

Camilo Séptimo en el Auditorio Nacional

Camilo Séptimo: Una noche de consagración.

Si tuviéramos que identificar una señal de evolución de la escena musical mexicana, la más clara tendría que ser el crecimiento de nuestros proyectos más importantes: Justo en la semana en la que Café Tacvba se convierte en la primera banda latinoamericana en tener dos MTV Unplugged, Camilo Séptimo se adueñó del Auditorio Nacional para confirmar su peso dentro de la industria nacional.

La irrupción de Camilo Séptimo en los registros del Coloso de Reforma no fue poca: sold out absoluto. Y la banda respondió con creces. Con puntualidad, Manuel Mendoza “Coe”, Jonathan Meléndez y Erick Vásquez subieron al escenario entre el estruendo del público y los sintetizadores de "Contacto’’, una canción ideal para incentivar la adrenalina de los primero minutos.

Para nadie es ajeno que el concepto visual de Camilo Séptimo es una parte importante de la agrupación, por eso fue notorio el particular esfuerzo que pusieron en la producción del show. Las pantallas de gran escala y los juegos de láser potenciaron la noche para inducirnos a una experiencia futurista.

Al ser una fecha especial, el concierto del Auditorio Nacional tenía que diferenciarse del resto: invitados de la talla de Luis Jiménez (Los Mesoneros), Marcela Viejo y Santiago Casillas (Little Jesus) hicieron de las canciones algo todavía más emocionante.

Pero no solo basta con acrecentar la infraestructura o la popularidad de la agrupación; también hay que mejorar la calidad en la ejecución sonora, y los originarios de la Ciudad de México dan muestra de ello. Existe un claro trabajo dentro de los arreglos en vivo, además de la solidez consecuente de meses en una gira.

Definitivamente, ‘’Frecuencias’’, ‘’Me Dejas Caer’’ y ‘’Pulso’’ fueron puntos altos del concierto. La audiencia se sincronizó al poder de sus linternas, creando la ya clásica estela de luz para el gozo de la misma banda. De principio a fin, cada canción fue coreada hasta que artistas y público se volvieron una sola fuerza.

El setlist cerró con la epítome de su synth dance hecho con texturas de neón: ‘’Vicio’’. Y así la gente bailó con la liviandad de los fantasmas…  Creyendo que aquella era una noche eterna.

Camilo Séptimo no olvidará ese sábado, porque fue cuando se afianzó en el mainstream de México y se declaró lista para dar el siguiente paso.

HVOB en Galera

HVOB nos hizo reventar con la presentación de Rocco.

El dúo austriaco de nueva cuenta a México para presentar su show la noche de ayer en Galera en la colonia Doctores. Con un sold out anunciado, la expectativa crecía a medida que se acercaba el momento de disfrutar de HVOB.

Afuera del lugar, el ambiente era un caos: entre la búsqueda de boletos, la euforia de la noche y la larga fila que a ritmo lento avanzaba.

Trip Tease nos recibía con beats que pintaban para que la noche fuera una gran fiesta. Sin embargo, las dificultades técnicas parecieron molestarlo, por lo que bajó del escenario tiempo antes de la hora anunciada.

Tras un breve set de otra persona para rellenar, en punto de las 00:25 Anna Müller y Paul Wallner subieron al escenario y la gente no paró de vitorear. Fue notorio que ellos no esperaban esta reacción de la gente, pues a Anna se le escapó una sonrisa que delataba emoción.

Una vibra completamente diferente a lo que veníamos escuchando en el warm up inundó el foro. Con tan solo algunas notas de piano y la dulce voz de Anna comenzaron con “Dogs”, pautando así el inicio de su presentación y provocando los gritos del público. La atmósfera pasó de ser la de una fiesta a la de un íntimo concierto. HVOB llevaba su música canción tras canción con aplausos entre cada una.

Algunas de las canciones que más ocasionaron furor en el público fueron "Tender Skin" , "2nd World" , "Azrael", "Bloom" y "Butter".

Aunque sus característicos beats no nos permitían parar de bailar, las pausas entre canciones nos servían para darnos un respiro del calor que se sentía dentro del venue. HVOB complementa su sonido en vivo con una batería que acentúa los beats y enriquece la experiencia a la que estamos acostumbrados en el álbum.

El motivo de su visita fue para presentar su nuevo disco Rocco que, a pesar de tener unos meses de haber sido publicado, tuvo una buena recepción por parte del público como si fuera la ópera prima del dúo austriaco.

HVOB nos regaló una noche muy agradable que, por momentos nos hizo recordar las presentaciones en vivo de The xx o un concierto de remixes de Beach House. No exageramos al decir que nos quedamos con ganas de escuchar mucho más y esperamos que la banda pueda regresar pronto.

Aquí dejamos un link de nuestra reseña a Rocco.

Santa Sabina en el Teatro Metropólitan

La eternidad de una despedida en el Teatro Metropólitan (Gracias).

"No te andes por Avenida Juárez… presenta tu credencial. Y llégale por otro lugar, el eje central te puede acercar".

Alameda Central, Palacio de Bellas Artes… ¡Teatro Metropólitan! ¡Oh sorpresa! Aún son visibles los vestigios del disturbio capitalino dos días después del aniversario de la desaparición de los 43 normalistas de Ayotzinapa. Todavía son latentes los daños causados en el histórico cuadro de la Ciudad de México por la marcha que captó la atención de propios y extraños hace dos días.

Aquel viernes 27 de septiembre de 2019 fue cómplice del caos citadino, tal como nuestra urbe nos tiene acostumbrados. Horas antes la avenida de los insurgentes – típico conector vial para los habitantes de la selva de asfalto – era un campo de batalla entre sindicalistas y detractores del Sindicato Mexicano De Electricistas. Pocos pensarían que horas después de todos estos sucesos una de las bandas más importantes que ha parido el rock nacional estaría diciendo adiós definitivo a los escenarios.

¿Quién diría que 15 años atrás los mismos artistas que este viernes pisaron el mismo escenario del Teatro Metropólitan estarían aun acompañados de uno de los mitos más importantes dentro de nuestra escena rockera como lo fue la inmaculada Rita Guerrero? Mismo lugar, diferente postura. Aquellos muchachos visionarios que acumulaban elogios por sus actuaciones en el mítico Rockotitlán, ahora se visualizan 30 años después de su primera tocada, cuando la simple aventura terminó por forjar a la leyenda, el día en que los profanos se convirtieron en santos no reconocidos por los católicos, romanos y apostólicos.

Pero ¿quién necesita el reconocimiento mediático para ser un gigante de la música de principios de los 90? Prueba de ello es el semblante de todos aquellos mortales que llegan plenos, pero nostálgicos a su cita al recinto de la avenida Independencia número 90. Rostros resignados a su encuentro con el ultimo rock, el ultimo adiós masivo a la vampiresa del rock mexa y su legado, así como a la memoria de Julio Días (batería) y así unirse al encuentro con la experiencia cuadrafónica preparada con meses de anticipación por parte de Santa Sabina. Una propuesta sonora pocas veces vista y planteada por una banda mexicana.

Concierto Santa Sabina, Teatro Metropolitan. Foto: Paulo Vidales/OCESA

Tomando como presagio aquella canción de Los Ángeles Negros “Debut y despedida”, la banda conformada por Alfonso Figueroa, Alex Otaola, Jacobo Lieberman, Juan Sebastián Lach, Pablo Valero y Patricio Iglesias dieron el último adiós frente a su fiel público chilango, brindando un recital excelso que fue planeado estratégicamente para ser un madrazo musical, comprometido con ofrecer un digno cierre a su carrera, una experiencia sonora sin igual llena de sorpresas y variedad en todos sus aspectos.

El ritual místico dio inició con una obertura que enfatizó con “Incierto Destino”, un espeluznante preámbulo para lo que serian las siguientes 32 canciones reunidas en un solo momento de hermandad banda - fanáticos. Un ensamble de músicos conformado por el Coro Virreinal Rita Guerrero, el Coro Eliseo, Santa Sabina, bailarinas, chelistas, sección de vientos y un sinfín de invitados de alto calibre fueron los protagonistas de una noche inolvidable que sin duda fue y será irrepetible en la historia de la banda.

Un performance aludiendo a una ceremonia prehispánica en honor a la sacerdotisa de los hongos, María Sabina, con rezos en náhuatl por parte de Alfonso Figueroa, fue el inicio de un festín marcado por la nostalgia y la negación de algunos fans a decir hasta luego. Los acordes de “Laberintos” dejaban entre dicho la pronta incorporación de la empoderada Iraida Noriega para dejar una excelsa interpretación de “Ojalá fuera tu voz”, marcando claramente el paso demoledor de lo que sería una noche de ensueño que fungió como repaso de todas las glorias de la banda.

La parte musical fue acompañada todo el tiempo de elementos visuales verdaderamente sobresalientes, aderezando a la perfección la experiencia durante el concierto. La brutalidad del sonido conjugado por todos los artistas arriba del escenario merece una mención verdaderamente honorifica. La guitarra ejecutada por Alex Otaola terminó siendo un deleite que de paso prueba que es uno de los mejores ejecutores en nuestro país. Así de sencillo.

Concierto Santa Sabina, Teatro Metropolitan. Foto: Paulo Vidales/OCESA

La noche apenas estaba agarrando el ritmo cuando “La Daga” sorprendió a la fanaticada y de inmediato evocó recuerdos de aquellos años de Mar adentro en la sangre y esa clara influencia del expresionismo alemán heredada del Gabinete del Doctor Caligari.

Siguiendo con el repaso – más que justo – de toda la discografía de la agrupación capitalina, llegaba el turno de la mística “Babel”, un agasaje barroco de principio a fin, que sirvió como introducción para que el Coro Virreinal Rita Guerrero deleitara al público con una versión imponente de “Olvido”. Las emociones fueron aumentando cuando llegó el momento de darle la bienvenida a Ximena Mor, invitada de lujo que comenzó su magnifica participación interpretando “Lamento” dejando clara la escuela vocal que Rita Guerrero dejó a muchos artistas en varios sectores de la música a pesar de su ausencia.

La mención honorífica se la lleva la variedad musical que la banda oriunda de la Ciudad de México impregnó, partiendo de nuevas versiones apoyadas por los coros, pasando por la cantidad de invitados que no decepcionaron en ninguna de sus intervenciones, hasta la introducción de voces sampleadas de Rita en canciones como “Una canción para Louis (Vampiro)".

Resultó emotivo el fervor con el que artistas como Salvador Moreno de La Castañeda, y Dafne y Sandra de Descartes A Kant imprimieron en sus actuaciones, desplegando aplausos y elogios de los asistentes. Siguiendo con la energía a tope y el despliegue de simbolismos alusivos a Rita como vestuarios e imágenes, canciones como “Alas negras”, “Miedo” y “Estando aquí no estoy” fueron un verdadero vendaval para los asistentes al Teatro Metropólitan.

Concierto Santa Sabina, Teatro Metropolitan. Foto: Paulo Vidales/OCESA

Una de las sorpresas más llamativas fue la invitación de Alfonso André – el padrino de la banda – por parte de Alfonso Figueroa para cantar una canción nunca antes grabada por Santa Sabina, llamada “Rinoceronte”. curioso haber podido apreciar a Alfonso tomar sobre el escenario unos rototoms tal y como lo hacia en la década de los 80 con Las Insólitas Imágenes de Aurora.

Las notas de “Vacío” también acompañadas de la voz de Alfonso André comenzaron a anunciar el cierre del recital, para sorpresivamente cambiar a la caótica “Mirrota”, que hizo que todo el teatro se pusiera de pie para descontrolarse e invadir pasillos para poder bailar y saltar como una sola alma. Por si no fuera suficiente los micrófonos anunciaron a Jessy Bulbo como la elegida para cantar “Chicles” y rematar de forma despiadada.

“Gasto de saliva”, “No me alcanza el tiempo”, “Azul casi morado”  y “A la orilla del sol” fueron clásicos que no pudieron faltar en la celebración de los testigos de una historia como pocas en nuestra música. Una ovación de pie de parte de los asistentes fue la clara sentencia de la convocatoria que Santa Sabina tiene y tendrá como legitima contribución a la escena rockera mexicana. Las lagrimas de algunos asistentes y gritos de apoyo no se hicieron esperar cuando el escenario del Teatro Metropólitan quedó en penumbras para solamente dejar aquel micrófono con rosas enredadas en su mástil que solía usar Rita, acompañado de una grabadora que posteriormente reproduciría una ultima canción, una ultima canción que confirmó que el espíritu de la mítica cantante sigue presente, y seguirá allí mientras su gente se aferre a su recuerdo.

El fin de la travesía se dio con “El ángel”, canción memorable, idónea para cerrar con broche de oro un recital de altas proporciones, una digna despedida para un legado que duró más de treinta años, un hito ecléctico llamado Santa Sabina. La salida del recinto es triste, pero es tajante al momento de asegurar que fueron dichosos todos aquellos que estuvieron dentro, que aquella noche una estrella brillaba más que las demás. Sonríe Rita, que la música te dio voz, y tu voz te hizo inmortal. Gracias por tanto, Santa Sabina.