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Entrevista con Alfonso André

Entrevista con Alfonso André

Alfonso André: El eco que procede del ritmo.

Casi siempre prudente y reservado, Alfonso André apenas ha dejado entrever su historia personal como si fuera un eco. Ni siquiera su relación con Cecilia Toussaint va más allá del dato esencial. Es por ello que nos remontamos al comienzo de su carrera, tratando de partir del motivo que lo llevó a escoger la batería como su instrumento. "Siempre me gustó golpear cosas, me llamó mucho el ritmo; recuerdo que escuchaba las canciones, discos de mi padre; me traía álbumes de Chicago, Janis Joplin. Después a mi hermana le entró la onda de tocar batería en la misma época y ella es mayor que yo, fue la primera baterista de la familia. Me ponía a tocar su batería, aunque mi hermana es diestra y tuve que aprender a tocar de esa forma. Hasta muchos años después me pude comprar mi propia batería. Tomé algunas clases que me aportaron bases, después de haber estado tocando líricamente mucho tiempo y pues fue todo mucho más fácil".

En Caifanes confluyeron temperamentos muy fuertes; cada miembro poseía un temple muy particular que condicionó no sólo la convivencia sino la música principalmente. Por ello resulta oportuno interrogar acerca de su aportación personal al sonido del grupo. "Pues mi personalidad. Cada uno de nosotros teníamos un perfil muy definido, como grupo y en forma individual. Cada uno se clavó en buscar una forma muy peculiar de tocar su instrumento. Pienso que eso es lo que aporté: mi forma de tocar y cierta originalidad, un estilo que es sólo mío".

Se viene la movida mexicana

Durante la segunda mitad de los 80 se dio un estallido cultural importante. Toda una generación venía empujando fuerte. Fue el tiempo de bares como el Tutti Frutti y el 9, centros de arte como La Quiñonera y El Salón de los Aztecas; surgieron revistas como La Regla Rota y la Pus moderna. Muchas cosas se agitaban, pero por lo que se infiere, Alfonso guarda buenos recuerdos de la época pero sin ser invadido por la nostalgia. "Cada etapa tiene su encanto. Era una bola de gente loca, maravillosa; los que pululábamos aquellos antros, gente súper creativa; aunque no fueran músicos. Cada quien en lo que hacía tiraba para adelante. Se dieron en cada disciplina cosas interesantes, arriesgadas".

En el cine (de entrada por salida)

En este sentido, pocos recuerdan que André realizó el protagónico de Crónica de Familia (1986), película de Diego López, en que alternaba con Claudia Ramírez, y que quedó como un hecho aislado, pues no volvieron a invitarlo a hacer cine. "Jamás pensé en eso como una opción. Lo acepté porque quería sacar una lana para comprarme una buena batería. Estaba todavía en la escuela y tenía la idea de formar una banda y la batería que tenía se estaba cayendo a pedazos. Se presentó la oportunidad de meterme una lana participando en esa película. Nunca me sentí cómodo ante la cámara. Básicamente lo hice por amor a la música".

Cuando descubrieron que ya eran grandes

Inmersos en exprimir los recuerdos, retomamos la incorporación del baterista hasta la tercera presentación de Caifanes, hasta saltar al concierto del Hotel de México (hoy el World Trade Center) para abrir a Miguel Mateos, junto a Neón (31 de octubre de 1987), que hoy es visto por muchos como un punto de inflexión en la historia del rock en México. "Me llevé la gran sorpresa de subir a tocar y que la gente coreaba las canciones; no sabíamos que podíamos tener ese impacto. Son muchos recuerdos los que se agolpan. Como que podía entreverse que algo comenzaba a pasar".

De tamborileros ilustres

Admirador confeso de lo que hace Bill Bruford como baterista, no sólo en King Crimson sino en cada iniciativa, aprecia igual la versatilidad de Stewart Copeland de The Police, pero no sorprende que también tenga en alta estima a Ringo Starr, con quien comparte rasgos de carácter incluso, aunque no sea eso lo que más le atrae del “beatle silencioso”. Me encanta Ringo, aunque todo mundo lo ve hacia abajo. Él realmente tocaba para la canción, sin ser protagónico –algo que el propio André comparte en su quehacer con el beatle– a fin de cuentas, trató de no tocar más de lo que puedo hacer; obviamente, siempre intentas mejorar o implementar nuevas cosas.

La paternidad de las canciones

Con todo, no enfrenta dificultad alguna para analizar el repertorio de Caifanes a través del tamiz del tiempo. "Pienso que fuimos siempre un concepto, algo que salió del alma; las canciones son como hijos y lo siguen siendo. Miro hacia atrás y hubo distintas épocas como Caifanes, los temas evolucionaron y hay unos que pienso que podrían haber sido diferentes y otros que me siguen fascinando. Simplemente lo veo con mucha nostalgia".

Sentimiento que sin duda comparten quienes los acompañaron durante su existencia, aunque hay que insistir en que gran cantidad del público que los irá a ver al Vive Latino y al Coachella jamás vio al grupo en vivo como tal. "Para nosotros también será algo muy especial, después de tantos años. Aunque hemos estado en contacto musical, no será lo mismo que estar tocando con Jaguares o la gira que tuvimos con Saúl. La vida nos ha ido juntando y no en un solo proyecto. Hay una larga historia que pasa por Las Insólitas Imágenes de Aurora, La Suciedad de las Sirvientas Puercas, Flema Seca, hasta llegar a La Barranca. De alguna manera confluimos unos y otros para tocar juntos".

Cantando desde el Cerro del aire

Durante la conversación afloró el interés de Alfonso por cantar, algo que paulatinamente se ha ido dando, y que se potenciará con la inminente edición de Cerro del aire, el disco que prepara en solitario pero que contará con un buen número de colaboradores. De hecho, en cuanto a composición, aunque la mayoría son textos de André, también hay aportaciones de José María Arreola y Diego Herrera. En la parte musical, Sabo Romo ya ha tocado lo suyo y otros tantos se sumarán ahora que le está dando los toques finales.

Llega el momento del ensayo

Al momento de la entrevista todavía no arrancan los ensayos de Caifanes, pero no encuentra el asunto complicado, todo lo contrario. "De una u otra forma hemos colaborado juntos y esa magia sigue, surge cada vez que nos reunimos. Lo único que necesitamos es ponernos a tocar y que la magia fluya".

Un lugar en la historia

Con todo, hay mucho detrás de estas presentaciones, por lo que la pregunta obligada aparece: ¿no debe ser fácil tener una idea cabal de lo que representa Caifanes para la historia del rock en México? "Prefiero no pensar en eso. Es algo muy querido, doy gracias por esa etapa, me siento muy afortunado de haber sido parte de ello. Hay tantas bandas, personas tan talentosas antes de Caifanes, que siento que sólo formamos parte de un todo".

Hay que insistir en saber si hay expectativas para presentaciones adicionales a las anunciadas. Alfonso responde. "Lo estamos tomando con mucha cautela". Quisiéramos seguir hurgando en este aspecto, pero la telefonía nacional no tiene palabra de honor. Después de todo, no parece mala idea seguir prolongando la historia de Caifanes con unos largos puntos suspensivos. Al menos, están próximos a subirse al escenario y se intuye que esta historia todavía puede extenderse.

La conexión venezolana

Cuando se trata de separar el ADN de la música de Caifanes, la recurrencia cae sobre los ingleses de The Cure y las coincidencias con Soda Stereo, pero muy poco se menciona la convergencia con una banda venezolana que, igualmente, constituye en un hito de aquel país sudamericano. Sentimiento Muerto fue una banda activa entre 1983 y 1991 e iniciaron con una amalgama de post punk pasada por el tamiz latino. De igual forma, el look era algo oscuro y gótico y las temáticas tendían al desamor y la depresión. Para hacer evidente esta sincronía en estética y espacios basta con escuchar el tema “Los cuartos vacíos” y las coincidencias aparecerán de inmediato.

Apuntes sobre sus grupos

Las Insólitas Imágenes de Aurora: Editaron dos cassettes que se vendían en la primera versión de Rockotitlán, que hoy día son objeto de culto. De allí proceden primeras versiones de temas regrabados más tarde, como "Hasta morir".

La Suciedad de las Sirvientas Puercas: Aparecían Saúl, Alfonso y José Manuel Aguilera vestidos de mujer, junto al Dr. Fanatik –que no lo estaba–. Se recuerda su concierto en una casona de la calle de Chihuahua en la colonia Roma para apoyar a un grupo de artistas plásticos. Entre lo que tocaron estaba el cover de "Voy a ser mamá", original de Almodovar y McNamara.

Flema Seca: Un proyecto efímero para protestar contra la instalación de la planta de Laguna Verde, en Veracruz. Allí participaban algunos miembros de Santa Sabina. Durante un concierto en el Salón Margo´s de la Colonia del Valle, palomearon con ellos un par de miembros de Los Toreros Muertos.

La Barranca

La primera colaboración mediáticamente conocida entre Alfonso y Cecilia Toussaint se dio en las primeras presentaciones del proyecto comandado por el guitarrista José Manuel Aguilera.

Un disco clave

Siendo también un irredento fanático de The Beatles, no repara en mencionar el Honky Dory de David Bowie como un disco fundamental para él, pues lo sorprendió su propuesta y le ayudó para determinar con total firmeza que lo suyo era ser músico.

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