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Camilo Séptimo en el Auditorio Nacional

Camilo Séptimo en el Auditorio Nacional

Ernesto Cruz Yáñez
Cortesía: OCESA / José Jorge Carreón

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OCESA / José Jorge Carreón

29/Sep/2019

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Organización

Producción

Ambiente

Lugar

Auditorio Nacional

Artista(s)

Camilo Séptimo: Una noche de consagración.

Si tuviéramos que identificar una señal de evolución de la escena musical mexicana, la más clara tendría que ser el crecimiento de nuestros proyectos más importantes: Justo en la semana en la que Café Tacvba se convierte en la primera banda latinoamericana en tener dos MTV Unplugged, Camilo Séptimo se adueñó del Auditorio Nacional para confirmar su peso dentro de la industria nacional.

La irrupción de Camilo Séptimo en los registros del Coloso de Reforma no fue poca: sold out absoluto. Y la banda respondió con creces. Con puntualidad, Manuel Mendoza “Coe”, Jonathan Meléndez y Erick Vásquez subieron al escenario entre el estruendo del público y los sintetizadores de "Contacto’’, una canción ideal para incentivar la adrenalina de los primero minutos.

Para nadie es ajeno que el concepto visual de Camilo Séptimo es una parte importante de la agrupación, por eso fue notorio el particular esfuerzo que pusieron en la producción del show. Las pantallas de gran escala y los juegos de láser potenciaron la noche para inducirnos a una experiencia futurista.

Al ser una fecha especial, el concierto del Auditorio Nacional tenía que diferenciarse del resto: invitados de la talla de Luis Jiménez (Los Mesoneros), Marcela Viejo y Santiago Casillas (Little Jesus) hicieron de las canciones algo todavía más emocionante.

Pero no solo basta con acrecentar la infraestructura o la popularidad de la agrupación; también hay que mejorar la calidad en la ejecución sonora, y los originarios de la Ciudad de México dan muestra de ello. Existe un claro trabajo dentro de los arreglos en vivo, además de la solidez consecuente de meses en una gira.

Definitivamente, ‘’Frecuencias’’, ‘’Me Dejas Caer’’ y ‘’Pulso’’ fueron puntos altos del concierto. La audiencia se sincronizó al poder de sus linternas, creando la ya clásica estela de luz para el gozo de la misma banda. De principio a fin, cada canción fue coreada hasta que artistas y público se volvieron una sola fuerza.

El setlist cerró con la epítome de su synth dance hecho con texturas de neón: ‘’Vicio’’. Y así la gente bailó con la liviandad de los fantasmas…  Creyendo que aquella era una noche eterna.

Camilo Séptimo no olvidará ese sábado, porque fue cuando se afianzó en el mainstream de México y se declaró lista para dar el siguiente paso.

Ernesto Cruz Yáñez

REDACCIÓN:

Ernesto
Cruz Yáñez

Cortesía: OCESA / José Jorge Carreón

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OCESA / José Jorge Carreón