Bravo Festival 2020 en Valle de Bravo

Bravo Festival 2020: un evento cultural en medio del bosque.

El estado de alerta por el COVID-19 no impidió que muchas personas se dispusieran a vivir un fin de semana rodeados de naturaleza, fuera de la ciudad. Bajo las adecuadas medidas seguridad e higiene, se llevó a cabo otra edición del Bravo Festival 2020 en Valle de Bravo, Edo. Mex.

El día comenzó con algunos sonidos africanos provenientes de Kuumba, un dúo multidisciplinario conformado por los mexicanos, Marie Glez y Estefano Sarmiento, quienes con sus interesantes ritmos, lograron que la música fuera una expresión corporal. El sol -aunque estaba en su máxima potencia- no impidió que los asistentes se movieran al ritmo de la música, al contrario, parecía que se estaban cargando de energía. 

Mientras las personas seguían llegando, Brolorizo se encargó de amenizar el escenario principal con un poco de R&B y música disco. Continuando así con el DJ y productor Flamingosis, quien hizo resonar un poco de funk en el venue. La gente, seguía bailando al ritmo de la música mientras otros se dirigían al área de comida donde hubo una vasta selección de alimentos y bebidas para todo el público: pizzas, carne asada, hot dogs, hamburguesas, esquites, paletas heladas y más.

Hasta el momento, el ambiente se sentía muy familiar ya que incluso, había áreas recreativas para que los niños se divirtieran mientras los adultos disfrutaban de más música. En esta ocasión, Bravo Festival 2020 presentó a Mildlife, un proyecto oriundo de Melborune, Australia, que logró simpatizar con todos los presentes; logrando así, un encuentro íntimo. Un poco de jazz, música disco y groove lleno de distorsiones hicieron que la tarde cayera en una puesta de sol preciosa.

El ritual para invocar al Dios de la lluvia.

Solo bastó con que Rodrigo Gallardo diera inicio a su presentación para que el ambiente cambiara de manera radical. Esa interesante fusión de música andina y elementos orgánicos, unió al público en un mismo escenario con un solo objetivo: lograr que con el baile y la música se hiciera un llamado a la naturaleza. Parecería irreal, pero sonaba "Agua de la Tierra", cuando una fuerte lluvia se soltó en Valle de Bravo. Momento memorable, cósmico y sublime.

La lluvia tampoco fue un impedimento para que el festival siguiera. Las presentaciones de Romare, Mira, Carlita y Pional continuaron. Así también, en otro stage del lugar, una serie de DJs daban vida a uno de los momentos cumbre de la noche. Naza, Patricio, Nico Borgio y Jarreau Vandal pusieron ambiente con un vasta selección musical que iba desde el house hasta el reggaetón.

Proyectos musicales de techno y hip hop, se encontraban en el otro extremo del Rancho Agustín, cubiertos por un domo que invitaba a los presentes a vivir una experiencia más íntima con los DJs. El cálido ambiente permitió que todos sacaran sus mejores pasos cuando los artistas mexicanos Miss Mara, Young Drums y Pamela Dom presentaron su set. El frío de la madrugada a penas y se sentía. Y así, bailando, los cuerpos siguieron recibiendo música hasta el amanecer. Bravo Festival 2020, demostró ser un evento que combina a la perfección la naturaleza, la música y la cultura en un solo lugar.

Vive Latino 2020 en el Foro Sol

Vive Latino Día 1: de regreso a lo básico.

¡Oh Dios! Aquí vamos de nuevo. Un año más del festival que lo inició todo. Así es Vive Latino cumple un año más y esto es lo que pasó, al menos en el primer día.

Incluso antes de que el tema del Coronavirus, se rumoraba que la venta de boletos no iba muy bien para el festival y pues hay que empezar por decir que desde el principio había una sensación de poca gente. Sin embargo esto no impidió que el festival se disfrutara desde el primer minuto en un ambiente que recordó mucho a sus primeras ediciones, quizás por el line up que en sus escenarios principales se llenó de actos que evocaban nostalgia.

Pero ya, dejemos la paja y vayamos a lo importante: la música.

La actividad inició en la Carpa Doritos con dos bandas que en los últimos años la están rompiendo: Say Ocean y Rubytates, ambos, en especial los segundos que aunque la asistencia aún era escasa lograron juntar bastante gente en su presentación. También cabe mencionar que en el escenario vecino tocó El Poder del Barrio, haciendo una de las pocas menciones (si no es que la única) al rebelde del acordeón, recién Celso Piña fallecido el año pasado.

Mientras el escenario principal bailaba cumbia villera con Damas Gratis, en el Telcel, Charles Ans ponía el nombre del hip hop mexicano en alto y demostraba que no existen divisiones ni rivalidades en el género al invitar a Sabino al escenario, dejando atrás esa idea de que existe un “verdadero rap”.

Reyno tocó en el escenario Escena Indio, que a partir de ahorita llamaremos Palillo, para no confundirnos. Su presentación fue muy similar a la que tuvieron en el mismo escenario tres años antes, solo que esta vez con menos gente y al parecer menos ganas. 

Por otro lado Bersuit se dedicó a repasar sus canciones más exitosas, en lo que fue un buen show pero que careció de la energía que tenía la banda en sus mejores años, lo que es normal por la edad, tanto de sus integrantes como de sus fanáticos, sin embargo hay que decir que eso no le quitó la calidad y el hecho de que fue uno de los mejores actos del día.

En este momento, ya sin sol y con cerveza en mano, el festival fue que empezó a agarrar forma. 

Cuarteto de Nos presentó su nuevo disco en el Palillo, Francisca Valenzuela daba cátedra de talento en el Vero y Vicentico atascó el Telcel, todo esto en un lapso de una hora en tres lugares distintos en un mismo evento. Justo lo que la tarde necesitaba y la preparación perfecta para recibir la noche.

Una de las sorpresas de la noche fue el recibimiento que tuvo Little Jesus en el escenario principal. ¿En qué momento crecieron tanto? Sinceramente es algo que da gusto, es una banda auténtica, joven, que tiene todo para convertirse en el próximo Zoé (en cuestión de relevancia, porque musicalmente tenemos mil Zoes en México y no necesitamos más) y servir como futuro headliner nacional.

Mientras The Cardigans, nos llenaban de nostalgia con “Love Fool” y “Erase/Rewind”, el escenario principal se preparaba para recibir un acto muy especial: El Príncipe, un tributo a José José comandado por Meme de Café Tacvba  y que contó algunos de los artistas más relevantes del rock en español. Aquí vamos a destacar dos participaciones sin hacer de menos a las demás pero para no hacer esto tan largo. La primera es la de Andrés Calamaro que aunque no tiene la mejor voz, su interpretación de Gavilán o Paloma”, fue simplemente espectacular. Por otro lado, hubo un combo que la rompió  fue el de Ximena Sariñana, Pato Machete y Alemán, que se rifó con una peculiar versión de “Amnesia”, muy similar a ala que hiciera Control Machete hace más de 20 años.

Para este momento el escenario principal comenzaba a llenarse por primera vez en el día, y el público se alistaba para recibir el acto más esperado del día: Guns N’ Roses, la leyenda del hard rock. 

Definitivamente Guns N’ Roses sigue teniendo mucho que dar en el escenario, es verdad que Axel Rose está gordo y perdió esa belleza física que lo adornaba en sus años mozos, sin embargo y para beneficio de todos, lo que el tiempo y los excesos no se llevaron fue su voz y su talento. De la misma manera el talento de Slash sigue intacto, solo que él sí mantiene el porte de su juventud así que ambos son el combo perfecto de un buen rock and roll.

Guns N’ Roses tocó dos horas y media y recorrió toda su discografía, hasta el infame Chinese Democracy, en lo que fue el show más largo en la historia del festival y quizás uno de los mejor ejecutados. “Welcome To The Jungle”, “Live And Let Die”, “Sweet Child O Mine”, fueron coreadas a más no poder, aunque las ganadoras indiscutidas de la noche fueron obviamente “November Rain” y “Knockin’ on Heaven Door”, canciones en las que pudimos ver al máximo las habilidades de Axel, Slash  y hasta Richard Fortus que pasó de guitarra rítmica a principal haciendo un solo espectacular.

Así concluyó la primera jornada con rock and roll puro y en su mejor forma, sin duda una de las mejores presentaciones y un final digno para una fecha que tuvo problemas para realizarse pero que al final, aunque no tuvo la misma cantidad de gente que otros años, al final se logró de la mejor manera.

Día 2: El baile venció al miedo.

La segunda jornada del Vive, se vivió con mucho baile y buena vibra a pesar de la situación global y los comentarios negativos que surgieron en redes hacia los asistentes.

La tarde empezó con mucha presencia femenina. De nuevo la Carpa Doritos se encargó de inaugurar las actividades y lo hizo con Girl Ultra, una de las voces más importantes del R&B nacional, quien a pesar de la hora, logró juntar bastante gente. 

En el escenario principal las actividades también empezaron temprano y lo hicieron con un par de bandas clásicas del ska latino: primero fue Salón Victoria (o lo que queda de Salón Victoria) y después Desorden Público, ambas bandas recordaron a las primeras ediciones cuando el ska era el género predominante en el Vive.

Mientras, en el escenario Telcel, Madame Récamier daba una muy buena presentación aunque ante poco público, es una pena que esta chica tan talentosa aún no haya podido explotar en la escena mexicana. Sin embargo, los asistentes pudieron presenciar un gran set que contó con Marcela Viejo como invitada especial.

Si existe una banda que ha logrado mantenerse en el gusto mexicano es Porter y lo demostraron pisando el escenario principal por primera vez desde la salida de Juan Son, dando una cátedra musical con un set muy sólido que puso a más de uno a corear hasta quedar afónicos.

Como dato curioso, Babasónicos es la banda extranjera que más veces se ha presentado en el Vive y en su show demostró porqué, simplemente el cariño de la gente es impresionante. Su presentación incluyó canciones de los últimos 20 años desde su disco Miami del 1999 a su más reciente disco. 

Aquí tenemos que mencionar que un acierto del festival fueron las bandas que eligieron para sustituir a los ausentes Rodrigo y Gabriela y Mogwai, pues aunque los reemplazos no tenían mucho que ver si ayudaron a levantar ese horario.

La primera fue Inspector que entró en lugar de los españoles y que demostró ser una excelente elección al llenar el escenario Palillo y poner a corear a cada uno de los asistentes a pesar de la lluvia que bien pudo desalentar a más de uno.

La otra banda sustituta fue Moderatto que regresaba a un Vive Latino tras 15 años de ausencia en el festival y pues se nota que el público los extrañó porque pasar a su escenario resultaba imposible y eso que en el escenario principal estaba tocando uno de los estelares.

Antes de hablar de lo ocurrido en horario estelar en el escenario principal, hablemos del show de Andrés Calamaro, el cual fue uno de los más emotivos de la noche gracias a su tributo final a cuanto músico fallecido se les pueda pasar por la mente, desde Cerati a Gardel. "El salmón" prometió regresar a México una vez pasado el tema del Coronavirus, esperemos que sí, porque tanto al público como a él se le notaron las ganas de seguir con el show.

El escenario principal pudo revivir uno de los discos más importantes del rock nacional: el Unplugged de Zoé. Y lo hizo con un Foro Sol lleno y cantando a todo pulmón lo que probablemente sea uno de los acústicos mejor logrados de los últimos 20 años.

Para cerrar había dos opciones, bailar o bailar. En el escenario principal se presentó Nortec con un show especial conmemorando sus 20 años de carrera, mientras que en el Telcel los mismísimos Tucanes de Tijuana despojaron de cualquier división y prejuicio a los asistentes y lo reemplazaron con puritito baile, justo lo que necesitaba la gente para terminar una edición más del festival más importante de México.

Lo que nos dejó

Al final los asistentes se divirtieron y gozaron y aunque es verdad que la situación global no favorecía para nada al festival y no hubo la cantidad de gente que en otros años, se puede decir que fue un verdadero éxito. 

De todas maneras sí hay que mencionar un problema con el Vive Latino: depende demasiado de la nostalgia.

Explico: si uno se pone a analizar la media de edad entre los integrantes de las bandas que se presentan a partir de las 18:00 H, empieza a promediar los 50 años, mientras que el público pasa de los 30 y cada vez es más común ver menos pelo largo y más pelo cano. Al Vive le urge una renovación y dejar de esperar a la próxima gran banda que será el headliner del rock latino, ese headliner no va a llegar pronto y necesita voltear hacia otros géneros porque en 10 años se va a quedar sin bandas ni público y hay que recordar que hay más de un contendiente al trono de festival más importante de México y si se descuida en una de esas pierde el puesto.

Carmen Costa presenta la canción "100 Años"

Llena de emoción tus oídos con el potente nuevo single de Carmen Costa.

"100 Años" es el nuevo adelanto de lo que será el próximo disco de Carmen Costa. Este es el primero en tres años, tras el lanzamiento de Rolo en 2017. Con una nueva alineación y con bastante energía, la banda ha regresado al radar.

Este nuevo single crea una atmósfera llena de euforia, la cual es protagonizada por una batería constante y arreglos de guitarra dinámicos. Aunado a esos elementos, el juego de voces permite hacer una canción fuerte y al mismo tiempo divertida.

La letra habla de cuando la vida parece no dar descanso, del deseo de escapar de todo, pero también de tener que estar atentos de lo que ocurre siempre. El video musical de este single muestra un juego de cartas lleno de tensión y trampas, fue realizado en la metrópoli del Valle de México y dirigido por Ramón Cerrilla.

El próximo disco de Carmen Costa llegará en este 2020. Si bien, aún no se han ultimado detalles del estreno, este material discográfico fue producido por Henry D'arthenay de La Vida Boheme y grabado en las instalaciones de La Bestia Music.

La agrupación ahora presenta una nueva cara. Su nueva canción es el ejemplo de la búsqueda de otros estilos y sonidos por parte de la agrupación. Te invitamos a estar al pendiente de sus novedades en Indie Rocks!

Cult of Luna en el Auditorio BlackBerry

La velada del sludge metal sueco con Cult of Luna.

Durante la semana comenzaron los anuncios de cancelaciones de shows y festivales en la Ciudad de México y distintos estados debido al tema del COVID19, sin embargo, esto no fue motivo para cancelar el show de Cult of Luna y mucho menos para que los integrantes de la agrupación estuvieran unos minutos saludando a sus fans.

Pasaban las 20:00 Hy Joliette, banda mexicana de post hardcore fue la encargada de dar inicio a tan inesperada noche. Con contados asistentes la agrupación originaria de Puebla dio muy pronto vida al Auditorio BlackBerry, tocando rolas de su último material discográfico, Luz Devora y un par de clásicos, dejó en claro que para el público es una de las bandas favoritas mexas del momento.

Pronto los asistentes aumentaban y con un aproximado de 250 personas Emma Ruth Rundle subía al escenario. La cantante californiana comenzó su set con “Living With the Black Dog”, ejecutando con gran nostalgia y agradecida de poder estar en México, Emma siguió con temas como “Shadows of My Name”, “Marked for Death”, “Darkhorse”, entre otro más, terminando entre gran ovación y una magnífica voz con “Real Big Sky”.

Era turno de los suecos y la emoción crecía en cada uno de los asistentes de aquella noche, con casi 400 personas, Cult of Luna comenzaba su set dando una gran ejecución de cuatro temas de su último disco, A Dawn to Fear, el cual fue publicado el año pasado.

La voz de Johannes Persson envolvió al público desde “The Silent Man” el primer tema, la calidad musical y el gran sonido que se presenciaba en el recinto captó la atención de todos. “Nightwalkers” se distinguía por sus potentes y armoniosos arreglos en los sintetizadores en conjunto con la ejecución perfecta de las dos baterías.

Cult of Luna había ya ejecutado siete temas, cuando decidieron tomar un pequeño descanso, sin embargo, el público y sus fans aclamaban por su pronto regreso. No pasó ni dos minutos cuando aparecieron de nuevo en el escenario para interpretar dos temas más. “Passing Through” y “The Fall” dieron cierre a un magnífico set de los suecos, gran potencia y matiz en cada uno de los instrumentos, perfección en ejecución y una mágica conexión con el público hizo de esta noche una gran memoria.

Soen en el Lunario del Auditorio Nacional

La reverberación, agilidad y fuerza de Soen dejaron una atmósfera atascada de densidad producida por armonía en contraste con la crueldad del mundo.

El súper grupo sueco liderado por Martin Lopez, y sus compañeros Joel Ekelöf, Stefan Stenberg, Lars Ånhuld y Cody Ford. Ante toda adversidad y pronóstico dejaron sus seres carnales para que sus espíritus se apoderaran del escenario en el Lunario del Auditorio Nacional. Es así como las dos presentaciones por parte de Soen, que está promocionando su más reciente álbum Lotus, embelesaron a su público.

Para comenzar la noche la banda mexicana Ekos se encargó de prender al público. Aunque fueron muy pocos temas los que presentaron fueron los suficientes para demostrar de qué están hechos. “Vuelve a Mirar” y “Creando Vacíos”, nuevas canciones que forman parte de su tercer larga duración Instinto. Sin olvidar un viejo tema “Mutación” de su álbum Luz Interna del 2012.

Las luces se apagaron cuando los integrantes de Soen comenzaron a subir al escenario. Cada uno vestía de negro, los aplausos y vítores no se hicieron esperar. Sin previo aviso, comenzaron las primeras notas de apertura, a una noche llena de fuerza y energía. Con “Covenant” bastó para conectar con el público que, extasiado, no dejó de corear la canción. Joel agradeció, casi sin aliento, al público ahogaba su voz entre aplausos.

La banda continuó con “Opal” en la que Lars se acercó a Stefan para comenzar a agitar sus cabelleras y así invitar a los asistentes a seguirlos con el headbanger. “Rival” y “Opponent” no rindieron tregua, pues la atmósfera comenzó a transformarse entre colores verdes y azules que, a lo largo de la presentación indicaron la belleza de la crueldad. Las guitarras, la densidad de los bajos y la velocidad de la batería nuca fallaron; cuando más avanzaban mayor era su conjugación. Era imposible separarlos. No faltaron temas de sus álbumes anteriores como lo son “Tabula Rasa” y “Jinn”, las cuales los espectadores agradecieron y aclamaron cuando el poder de los riffs guiaba el rumbo de la velada.

La energía de la banda nunca decayó, con cada canción se hacían más fuertes, como un monstruo en medio de la oscuridad.

El ambiente recobró la calma cuando “Lucidity” comenzó y una luz naranja y cálida abrazó al público. Un tema el que el público dio un respiro, pero con el que Joel lució su voz, creando un perfecto círculo la melodía y armonía de sus compañeros. Antes de dar por terminada la noche, “Martyrs” y “Fractions” inyectaron adrenalina pura a los cuerpos presentes para dejarlos sin aliento y dar el cierre perfecto.

Cuando pensaron que la noche había acabado, los instrumentos que permanecieron en el escenario fueron iluminados por una luz tenue. Soen no tardó en volver al escenario para interpretar las últimas canciones.  “Savia” en la que los protagonistas fueron los bongós que se alcanzaban a escuchar en el fondo, pero más “Sectarian”.

La canción más pedida por el público, la que esta vez no podía faltar y la que le da el nombre a su más reciente álbum. Con “Lotus”, la quietud regresó y el color naranja en el escenario calmó a cada uno de los asistentes. Una noche que permanecerá en la memoria de algunos y en el corazón de todos.

A 25 años del 'Me Against The World' de Tupac Shakur

Me Against The World: 25 Años del viacrucis de Tupac  Shakur.

La década de los 90 fue un período muy importante para la comunidad afroamericana y su integración a la cultura popular del mundo occidental. Aún cuando los muchachos blancos de Seattle se obsesionaban con el futuro desesperanzador a través del grunge y los británicos respondían a la misma problemática con su britpop, la batalla entre la East Coast y la West Coast era la que se libraba en los puestos más altos del chart Billboard.

Pero no todo era Karl Kani y blunts hechos con billetes de cien dólares. Durante esos 10 años, el público de la gangsta life también fue testigo de la dualidad de sus ídolos… De los demonios y los ángeles que les rodeaban. Mientras las rimas de los nuevos rockstars rescataban historias relegadas sobre violencia, segregación racial, brutalidad policíaca y el ascenso de quienes estaban destinados a la muerte, sus vidas personales abundaban de escándalos y delitos de alto calibre. 

En esa coyuntura del anti-héroe nació Me Against The World, una declaración de martirio, culpa e introspección alrededor del mito Tupac Shakur. 

A lo largo de los últimos 25 años, el tercer álbum de estudio del rapero ha padecido el olvido del foco mediático ante la figura del legendario All Eyez On Me; sin embargo, el legado discursivo y sonoro de Me Against The World cimentó una escuela para todos los artistas posteriores del hip hop y el R&B. 

Antes llamado Crucifixion, este disco se gestó bajo un contexto conflictivo. Estrenado el de marzo de 1995, llegó a oídos del mundo cuando su autor se encontraba preso luego de ser encontrado culpable por delitos relacionados con el abuso sexual y la violencia de género. 

Si bien la mayoría de las maquetas fueron desarrolladas en 1993, la experiencia de 2Pac en los juicios que enfrentó y el tiroteo del que fue víctima influyeron el trabajo lírico de Me Against The World

Dentro de la línea narrativa de su discografía, encontramos a un Shakur introspectivo y en posición de cuestionar su figura como afroamericano, figura pública y artista. No se martiriza ni acepta explícitamente los cargos que se le imputan; pero construye versos en los que alude a errores que afectaron gravemente a terceros. 

Además, con varias balas en su antecedente clínico, expone una preocupación particular: ser el rapero más grande de su época no lo volvió inmune de los enemigos que acarrea desde su pasado en el Harlem. 

Encabezado por Shock G y Tony Pizarro, el equipo de producción contaba con varias de las mentes más frescas de la escena: Soulshock, Mou ZMD, East Mo Be entre muchos otros. La conceptualización sonora partía de un objetivo ambicioso: instrumentar un disco que rompiera el canon del beat que se trabajaba en aquella época a través de samples y secciones melódicas inesperadas, más íntimas con el soul y el R&B que popularizó Motown dos décadas atrás. 

Al reconocer sus falencias vocales, Tupac optó por reclutar a Debbie Hambrick, Jill Rose y Natasha Blake para que colaboraran a montar estructuras corales en la mayoría de las canciones, poniendo la vara muy alta no solo para sus competidores en la costa opuesta, también para los máximos exponentes como D'angelo -quien por cierto respondería con creces en su magistral Brown Sugar. 

"Could somebody help me? I'm out here all by myself, see

Ladies in stores, Baby Capone's, livin' wealthy

Pictures of my birth on this Earth is what I'm dreamin'

Seein' Daddy's semen, full of crooked demons

Already crazy and screamin', I guess them nightmares as a child".

Canta Yaki Kadafi en el sencillo homónimo para enunciar la gran pregunta de una generación aparentemente exitosa: ¿Qué se hace cuando tenemos todo lo que alguna vez soñamos y aún así no es suficiente? 

Un año después de entrar a prisión, la fiscalía rectificó el falló contra Shakur y le dejó salir con libertad condicional, hecho que jamás logró limpiar su nombre del todo porque constantemente era relacionado con crímenes de índole sexual o tráfico de drogas. 

Sin la aprobación total de la audiencia, Me Against The World recorrió su propio camino. Alabado por la crítica y multi-nominado por diversas premiaciones, el tercer disco de Tupac Shakur cambió los paradigmas estéticos del hip hop para siempre.

A 15 años del ‘Human After All’ de Daft Punk

Daft Punk, pepenadores musicales que reciclan lo antiguo y lo hacen sonar novedoso.

Lograr trascender en el mundo musical reciente es una tarea compleja. La competencia cada vez es mayor y la memoria colectiva es tan efímera que todo se reduce a modas pasajeras. Lo que hoy triunfa mañana será un bonito recuerdo sin importancia. Aunque siempre existen proyectos que pese a toda adversidad logran trascender y Daft Punk es un claro ejemplo.

Francia ha sido un territorio fértil en lo que se refiere a música electrónica y proyectos cuya mayor finalidad es incitar al baile elegante. Tal vez es a causa de la pronunciación del idioma o simplemente la Torre Eiffel provoca que el aire sea distinto. Pero fue a finales de los 80 que surgió el movimiento bautizado como french house.

Del fracaso musical al éxito comercial

Dentro de los aficionados a este tipo de sonidos y fiestas estaban dos jóvenes que responden a los exóticos nombres de Guy-Manuel de Homem-Christo y Thomas Bangalter. Su primera incursión musical fue como parte de una banda de rock llamada Darlin’. La agrupación fue efímera e irrelevante pero lograría un hecho que marcaría un precedente.

Una de las pocas reseñas que se escribirían sobre el proyecto definía el sonido como “daft punky thrash”. La singular descripción fue la base para que, una vez separada la banda de rock, la dupla gala arriba mencionada tuviera un nuevo inicio. Como nombre de batalla se eligió Daft Punk y así daría comienzo una de las historias musicales recientes más exitosas.

Contrario a lo que ocurrió con su primer grupo, con Daft Punk el éxito llegaría casi de inmediato. Con sus dos primeros trabajos, Homework (1997) y Discovery (2001), el dúo se posicionaría en las listas de popularidad y dentro de los lugares de baile más prestigiosos del mundo.

Sonidos del pasado que asemejan al futuro

Para su tercer álbum, el dueto ya consagrado concibió una amalgama de sonidos todavía más elaborada. En primera instancia siempre se encuentran los sintetizadores retrofuturistas que combinan el ayer con el hoy. A la mezcla se añaden toques de funk sexual, techno y música disco al estilo de Giorgio Moroder. El último ingrediente de la fórmula es el vocoder para simular voces robóticas.

De esta manera, el 14 de marzo de 2005 vio la luz Human After All, material que colocaría en lo más alto del firmamento a la pareja de músicos franceses. El lanzamiento coincidió con el apogeo de MySpace, los últimos años de gloria de MTV y la revolución digital provocada por Internet. 

Como primer adelanto del álbum se reveló la canción “Robot Rock”. Su estructura de sonidos que se repiten de forma infinita, construida a partir del riff inicial de “Release the Beast" de Breakwater, hace pensar en Kraftwerk pero con un estilo más sofisticado. A su vez, su video muestra una estética setentera por ser una de las décadas más importantes para los galos detrás del binomio.

A su vez, otro rasgo que siempre ha estado ligado a esta dupla de músicos es su negación a mostrar sus verdaderos rostros. El colocarse unos cascos de robots ya forma parte de su espectáculo. A la fecha son bastante pocas las fotografías que existen de ambos integrantes en las que pueden verse sus identidades.

Las incógnitas alrededor de Daft Punk permanecen hasta nuestros días. Aunque más allá del misterio que rodea a sus integrantes, lo verdadero valioso es su aportación musical. Son unos pepenadores que toman elementos de diversos estilos y les dan un nuevo uso. Lo viejo también puede sonar novedoso y la pareja francesa lo sabe muy bien.

“El Vacilón”, lo nuevo de Combo Musical Los Caquis

Desde el poniente de la Ciudad de México para el mundo llega “El Vacilón”, el nuevo sencillo de Combo Musical Los Caquis.

Si te gusta Instituto Mexicano del Sonido o Plastilina Mosh, tienes que escuchar “El Vacilón”, el cuarto sencillo de Combo Musical Los Caquis, la agrupación que se caracteriza por combinar ritmos afro-latinos con improvisaciones de comedia, que han hecho de sus presentaciones una experiencia sumamente divertida, interactiva y súper bailable.

Los Caquis
Con solo tres sencillos en su haber “El gato súper cumbiero”, “Morre espacial” y “Lobo Cumbiero” la banda capitalina, ha logrado posicionarse en las playlist de Spotify como una de las mejores propuestas de la cumbia y música tropical alrededor del mundo.

Combo Musical Los Caquis, han participado en festivales como como Fête de la Musique, Toguiza, Vans Sessions, Espacio ‘19 y La Mezcaliza. Además, han compartido escenario con bandas como Rey Pila, Sonido Gallo Negro, Las Robertas y Sotomayor.

Sin más ni menos, te dejamos con este nueva composición que la agrupación define como una “descarga” al estilo cubano; una base rítmico-armónica sobre la cual se toman turnos para improvisar y que inevitablemente, te pondrá a bailar.

“El Vacilón” fue creado principalmente por el compositor, Alonso Lavín, cuenta con arreglos de todos los integrantes y fue producido por Leonardo Díaz en Babel Audio Lab. El sencillo ya está disponible en las principales plataformas streaming vía Toga Records.

Porches — Ricky Music

Ricky Music de Porches: baladas pop que capturan momentos con sentimientos muy específicos como amor, confusión, enojo, alegría y tristeza.

Nuestros deseos y recuerdos son parte de lo que somos, de nuestra personalidad, de lo que soñamos, de lo que vivimos, de lo que sentimos, de lo que pensamos. Podemos guardar tantos como queramos, algunos permanecen para siempre, otros son eliminados y reemplazados, otros son tan fuertes que necesitan ser grabados físicamente en una fotografía, un poema, una pintura, un video, una canción; no pueden permanecer escondidos. Esto lo digo porque Ricky Music, el nuevo disco de Porches, se siente como una colección de 11 íntimas y detalladas baladas pop que capturan momentos con sentimientos muy específicos como amor, confusión, enojo, alegría y tristeza. “En estas canciones me escucho a mí mismo algunas veces desesperado por certeza, y en otros momentos, teniendo la suficiente perspectiva para reírme de mí en algunos de mis momentos más oscuros”, comentó Aaron Maine sobre este álbum. 

Para Maine, Porches es su historia de amor con la música, historia que se ha extendido desde el año 2009 y que nos ha entregado el sonido indie rock de sus primeras producciones Slow Dance in the Cosmos (2013) y Pool (2016), pasando por el synth pop de The House (2018), y que en Ricky Music se dirige hacia un nuevo lugar, un espacio que Maine nunca había explorado. El disco está lleno de anti-singles—como el propio Maine alguna vez llamó a su canción “Country”—yendo de un género a otro, bastante sintetista, combinando instrumentos diferentes, aun cuando las canciones son cortas. Prueba de esto son los 33 segundos del punk pop de “PFB”, el electro dance de “Madonna”, o la honesta “Wrote Some Songs”, donde el compositor reflexiona mientras canta sobre el sonido de un piano eléctrico y percusiones “cuando preguntan lo que he hecho con mi vida... grito, escribí algunas malditas canciones”, reafirmando su amor y vocación por la música. 

Cuando “Patience”—sencillo que Maine describe como “esa sensación de tomarse de la mano de alguien y saltar de un árbol, y todo lo que puedes hacer es reír del desastre en el que se han metido, mientras ambos dan vueltas en el pasto en un hermoso atardecer”—abre con un piano, inmediatamente se crea un entorno nostálgico acompañado de la voz de Aaron, al que se añaden texturas ambientales para después explotar con el ritmo de la batería y los sintetizadores, mientras al final se desvanece poco a poco con el suave casqueo de la guitarra acústica. Lo que dirige “Do U Wanna” son los coros y beats pegajosos, mientras Porches mira hacia él mismo para darse cuenta de la disparidad entre cómo le gustaría actuar y cómo actúa en realidad. “Solo quiero verte vivir, pero nunca quise hacer algo”, canta el artista. 

“Pienso que estaba tan perdido como enamorado”, comentó Maine sobre su estado emocional mientras componía Ricky Music. Las letras reflejan esa naturaleza que solamente se da al estar enamorado. En “Lipstick Song”, Aaron pone su única esperanza en un labial para poder alcanzar el amor de una persona mientras imagina su rostro. “Tengo la idea de que si pienso lo suficientemente fuerte, puedo hacerte aparecer como un espejismo...pienso en cuando nos conocimos...y cuando llegaste, te di un pequeño regalo...espero que te guste cómo luce en tus labios”, y mientras avanza la canción este trance se va haciendo más intenso con los riffs de guitarra. Este sentimiento se extiende a “I Wanna Ride”, donde al final de la canción, enredado en una atmósfera pesada y confusa, como cuando estás a punto de declararle tu amor a alguien más, Porches confiesa “Si estás ahí, y sé que lo estás, casi puedo escuchar nuestros gritos en la parte trasera del carro, sé que algún día voy a viajar contigo, quiero decidir contigo, algún día moriré contigo”.

En “Madonna”, Maine transforma su cuarto en una pista de baile inundada de sonidos techno y ritmos acelerados, donde él permanece en el centro cantando con desesperación “quiero ponerme en contacto contigo”, mientras la luna “cuelga de lo alto, como un gran jódete”. Las composiciones de Maine tienden a ser minimalistas, como “I Can’t Even Think” y “Hair”, dos canciones bedroom pop, donde la mayor parte del tiempo solo podemos escuchar una batería eléctrica y sonidos ambientales, respectivamente. “Fuck_3” es arrítmica, aquí es donde Porches toma un mayor riesgo en su estilo. El sonido de los instrumentos de aire le da una onda jazz que se acompaña muy bien con el piano. 

Ricky Music fue grabado en el departamento de Maine en New York, así como en Chicago, Los Angeles, y algunas ciudades de Europa mientras estaba de gira. Cuenta con la co-producción de Jacob Portrait de Unknown Mortal Orchestra y la colaboración de sus amigos Dev Hynes (Blood Orange) y Zsela, cuyas voces crean una armonía muy innata junto con la de Maine, como se puede escuchar en el bonus track “rangerover”, una canción indie rock que es melódica y confusa al mismo tiempo, así como peculiar en el catálogo de Porches

Cuando Aaron Maine anunció el lanzamiento de Ricky Music, comentó que “Porches puede ser una canción country, una canción bailable, una canción punk, una canción pop o algún intermedio”, creo que esto describe mucho la dirección que tomó el sonido de la banda en esta producción. Pero la magia de este disco está en que el artista logró capturar la esencia de los sentimientos que quería transmitir y las plasmó de forma sensible y pura a través de los sonidos y letras, es ahí donde está el encanto de Ricky Music.

"You'll Be Mine", lo nuevo de The Psychedelic Furs

The Psychedelic Furs se acerca cada vez más al lanzamiento de su nuevo álbum.

Después del lanzamiento de "Don't Believe", The Psychedelic Furs compartió esta mañana "You'll Be Mine", un segundo adelanto de lo que escucharemos en su noveno material de larga duración tras 29 años de ausencia. Para este tema la agrupación británica exploró nuevos sonidos y elementos, pues suena diferente al primer single de su nuevo álbum. Es una melodía que conforme avanza se va cargando de energía y poder sin llegar a ser estruendosa.

Las rápidas cuerdas de la guitarra abren paso a la melodía para después encontrarse con la voz de Richard Buttler y el resto de los elementos que componen la canción.

El single llegó acompañado de un lyric video, donde un par de esculturas talladas en piedra predominan al fondo del mismo, mientras que la letra aborda temas como el tiempo, el amor y el cambio, y como no debemos sorprendernos en lo absoluto cuando nos encontremos con todas estas circunstancias.

No te sorprendas cuando todos tus sueños se desvanezcan, no te sorprendas en lo absoluto", canta Buttler al unísono de la melodía.

La agrupación emprenderá una gira a mediados de abril, cerrando con broche de oro en su natal Londres, con una presentación en el Royal Albert Hall. Made of Rain estará disponible el 1 de mayo a través del sello Cooking Vinyl, puedes pre-ordenarlo dando clic aquí.