The Kills – Ash & Ice

Más que guitarras en el nuevo de The Kills.

Cinco años pasaron entre Blood Pressures  y Ash & Ice, el quinto álbum de estudio de The Kills. Durante esa media década pasaron muchas cosas: la banda siguió en activo tocando por todo el mundo; Mathew, el hermano chef de Alison se comprometió y separó de Kelly Osbourne y Jamie se divorció de Kate Moss.

No queda duda, The Kills forma parte de la realeza británica del rock. Estas experiencias inspiraron las canciones del álbum. “No puedo decir que estuvimos influenciados por alguna película o artista en específico. Más bien por todo lo que pasó en ese periodo. Teníamos alrededor de 45 canciones escritas cuando entramos al estudio en L.A., fue un proceso de ver cuáles tenían más fuerza e iban bien juntas, que sonaran como un cuerpo de obra”, explicó Alison a Indie Rocks!, unas horas antes del lanzamiento de la nueva placa. “Las elegimos de forma intuitiva, las que sonaran más frescas. Ya con la selección, fue más fácil encontrar el tono del disco”, agregó.

Para este álbum, la agrupación contó con el apoyo de John O´Mahoney, quien fungió como coproductor. “Cuando se unió al proyecto ya llevábamos un rato trabajando, no participó mucho en el proceso creativo. Casi todo estaba listo, él fue el ingeniero, fue fantástico. Nos ayudó mucho a encontrar la frecuencia adecuada”, explicó Mosshart. “En cuanto a la composición seguimos siendo los opuestos que se complementan. Jamie empieza con el ritmo, yo con las letras, mis rolas casi nunca tienen ritmo hasta que él las toma. Es perfecto”, aseguró.

The Kills buscaba superarse y sonar distinto. “No queremos ser un cliché del rock n'roll, también queremos hablar de cosas lindas”, explicó la también miembro de The Death Weather.  Esta intención es clara en cortes como “Bitter Fruit”, la dulce y esperanzada “Echo Home” y también en “Doing it to Death”, que muestra más sonidos electrónicos de los acostumbrados. Quizá los sintetizadores se deban a la lesión que Hince sufrió en la mano, pero sin importar la razón, este elemento ayuda a refrescar el sonido, sin quitarle protagonismo a los deliciosos riffs a los que nos tienen acostumbrados. The Kills sigue sonando a The Kills, pero un poco mejor. “La instrumentación no cambió mucho. No hicimos cosas locas, la base continúa siendo guitarra y voz, solo que ahora hay más bajos”, dijo Alison.

Para dirigir los videos de sus primeros singles, “Doing it to Death” y “Heart of a Dog”, el dúo reclutó a Wendy Morgan y Sophie Muller respectivamente. “Queríamos mostrar el lugar donde grabamos, por eso el video es en L.A. Me encantan los cementerios californianos porque no tienen nada de gótico. Además el título habla de muerte, entonces iba al caso. Otro de los temas del disco es la repetición, por eso en el video la coreografía es repetitiva. En eso se convierte la vida: en una repetición”.

Ash & Ice también se diferencia de los trabajos actuales por incluir dos pósters y un booklet con las letras. “La portada está inspirada en dos libritos que me compré. La parte visual es importante para mí, yo amo los discos que tienen las letras impresas. Así debería ser todo. No somos una banda de singles”.

Aunque este trabajo apenas vio la luz, los fans ya se saben los tracks. “Hemos tenido una gran respuesta, corean los temas nuevos. Creo que va a ser grande”. Y es que si bien las guitarras permanecen en temas como “Black Tar”,  lo oscuro está presente en “Impossible Track”,  además de la sensualidad. La voz de Mosshart alcanza nuevos matices en “Death Row”  y los ritmos bailables se aparecen en momentos como “Siberian Nights” , la base rítmica de “Days of Why and How” o la ecléctica “Let it Drop”.

Los Kills siguen siendo los mismos: sucios, fashion, rockeros, llenos de estilo. Solamente que ahora son un poco más sofisticados y profundos. La edad les sienta bien.

Lee aquí nuestra entrevista con The Kills.

Camilo Séptimo en el Lunario del Auditorio Nacional

Un concierto lleno de luces y colores fue lo que nos ofreció Camilo Séptimo.

Dicen que el amor es un secreto que los ojos no saben guardar. Y es que cuando uno está enamorado no es necesario decirlo, nuestro cuerpo nos delata. La respiración se vuelve más profunda, el corazón se acelera, la piel se eriza y el cerebro se desconecta de la realidad: todo en una fracción de segundo.

Esta minúscula palabra, compuesta tan solo por cuatro letras, se ha convertido en el tema principal de Camilo Séptimo. En palabras de Manuel Mendoza (voz y bajo), sus padres fueron quienes le enseñaron el significado del amor real, un sentimiento que permea en sus letras y canciones.

Para quienes aún no conocen a Camilo Séptimo, es una de esas bandas que ha logrado mucho en tan poco tiempo. A pesar de que solo cuentan con un EP y varios sencillos, nos han demostrado de lo que son capaces arriba del escenario, y para muestra el reciente sold out que tuvieron en el Lunario del Auditorio Nacional.

Su presentación, aunque fue algo corta, estuvo llena de sorpresas e invitados especiales como los propios integrantes de Reyno. Pablo Cantú subió para tocar “Miénteme”, mientras que Christian Jean apareció a mitad de la canción "No Confíes En Mí” para continuar con los coros. El hermano de Coe también subió al escenario para acompañarlo en un tema que iba con dedicatoria a sus padres.

Uno de los momentos más bailables de la noche fue cuando sonó “Eres”. Los celulares se encendieron al igual que la euforia de los fans ahí reunidos. Personas de todas las edades, grandes y chicos, jóvenes acompañados de sus padres y padres portando con orgullo la playera de la banda favorita de sus hijos -Camilo Séptimo-, convivían en armonía y se dejaban llevar por las alegres y aterciopeladas estrofas de esta agrupación capitalina.

“Muchas gracias por haber venido. Estamos muy contentos, nuestro primer Lunario”, son las primeras palabras que se dejan escuchar por parte de Coe quien, por cierto, después de interpretar un par de canciones se fue y regresó con otro vestuario un poco más ligero. En la pista la gente brinca, canta con los ojos cerrados, aplauden, las parejas demuestran su cariño y otras más discuten: todo eso también pasa en una fracción de segundo.

Finalmente, luego de un poco más de una hora, es momento de despedirse. Camilo Séptimo agradece a todos una vez más por haber asistido y después de escuchar un par de temas nuevos termina con su más reciente sencillo, “Neón”, en medio de luces que resplandecen con la intensidad de esta banda que está dispuesta a conquistarnos cada vez que los tengamos en frente.

La Femme estrenó nuevo sencillo

"Où va le monde" es la más reciente canción publicada por La Femme, y formará parte de su nuevo disco.

La banda de psicodelia francesa que celebró con 9 años de Indie Rocks!, La Femme, estrenó hace algunos días el video para el sencillo “Sphynx”. El alucinante video fue realizado por la misma banda junto a la productora, Aymeric Bergada du Cadet. Este tema forma parte del nuevo álbum, siendo el segundo en su carrera, que se publicará el próximo 2 de septiembre bajo el sello Disque Pointu.

Ve el curioso video, una mezcla de psicodelia con la cultura egipcia, tanto en sonido como en imagen:

El día de hoy, 3 de junio de 2016, también deja a la vista el nuevo video para el segundo sencillo, "Où va le monde", una canción más tranquila de lo que normalmente escuchamos de esta banda, con un buen ritmo e ilustrada por un irreverente video casero, hecho por ellos mismos. El video narra una conflictiva historia de parejas, actuadas por los integrantes. Chécalo aquí.

Por el título del corte, La Femme afirma: "No es sobre el sistema, ni sobre el calentamiento global o una canción sobre la crisis migratoria. 'Où va le monde' sigue siendo sobre seres humanos, sobre la vida, sobre el amor. Porque todo es contradictorio, y todo es uno y único, porque el ahora está en el final del pasado y el principio del futuro. El futuro está sonando muy incierto. Entonces, ¿dónde está el camino de nuestro mundo?".

Así el arte del sencillo:

LA-FEMME_OU-va-le-monde

 

The Rasmus en El Plaza Condesa

Viaje al 2003 en pleno 2016 con The Rasmus en México.

¡Ah, las bandas de los dosmiles! Algunos pensarían que están muertas, otros me observarían atónitos al pronunciar su nombre -"¿eso aún existe?", mencionarían ignorantes de la gran cantidad de grupos que tuvieron sus mejores momentos la década pasada y actualmente siguen activos-. Tal es el caso de los de Helsinki, Finlandia, liderados por Lauri Ylönen. La noche de ayer crearon una dimensión no antes visitada en El Plaza Condesa.

Me asombré cuando supe que The Rasmus vendría a México. De bandas como esa todos tenemos una opinión, o por lo menos un recuerdo. Aquellas memorias de los 10 + pedidos o los estrenos en el MTV de hace algunos años, regresaban a los finlandeses a mi cabeza. ¿Por qué estarían de gira ahora? Arribé al venue justo cuando The Rasmus destellaba los primeros tintes de su set. El rugido del público me agarró por sorpresa, dándome una pista de lo que estaba por venir en los siguientes minutos: una asistencia entregada a los artistas que tenía en frente.  

“First Day Of My Life” abrazó un Plaza Condesa dedicado a lo que estaba sucediendo en el escenario. The Rasmus es una de esas agrupaciones con un fanbase inseparable y que circula por generaciones. Entre los espectadores se podían apreciar varias familias, algunas conformadas por madre e hija y otras más numerosas. Lo curioso es que nadie parecía acompañar obligatoriamente a nadie, todos cohabitaban el mismo espacio con la misma intención.

Canciones como “No Fear”, “Immortal” y "F-F-F-Falling" sonaban fuertes y bien amarradas. Hay que decir que The Rasmus estuvieron muy bien en vivo, los golpes que Aki Hakala daba a la batería sonaban claros y poderosos en uno de los recintos con mejor ecualización en vivo. Lauri anunció que están por meterse al estudio a grabar nuevamente.

El público no se desconectó ni por un segundo, y es que lo que tenían en frente sabía complacerlos en todo momento. De pronto, los finlandeses salieron con guitarras acústicas y comenzaron a bajar el tono de la noche. “Not Like The Other Girls”, “Still Standing” y “Don’t Let Go” crearon el momento romántico y melancólico que todos necesitábamos.

Un set con varios matices y que tuvo su regreso enérgico con “Livin’ In a World Without You” no puede ser criticado negativamente. Para ese entonces, incluso yo comencé a familiarizarme con las canciones. Los héroes de la noche comenzaban a preparar el terreno para su triunfal salida. “Sail Away” fue el último corte antes de un encore muy mal fingido. ¿Para qué lanzas tus baquetas al público si sabes que regresarás en pocos segundos a tocar el hit que todos están esperando?

Y así fue: la rola que hasta el personal de seguridad y los vendedores de cerveza conocían fue el clavo que cerró un show redondo. “In The Shadows” hizo olvidar que han pasado más de 13 años de su lanzamiento. The Rasmus dio una sincera sorpresa un jueves que no parecía brillar. Los de Finlandia demostraron que aún tienen mucho que dar, por lo menos, a su siempre fiel público,

Garbage – Strange Little Birds

Garbage y el por qué después de tanto siguen fuertes y firmes.

Recuerda la primera vez que viste un pajarillo caído del nido: oscuro en algunas zonas. En otras, piel traslúcida por la que asoma sangre joven. Ojos cerrados, posición fetal e indefensa pero el rostro hambriento, combativo. Eso es Strange Little Birds, sexto material de Garbage que, bajo su propio sello, Stunvolume, trae a la vida este verano.

Tal como Shirley Manson dijo a Indie Rocks!, SLB es una vuelta al origen por dos vertientes. Por un lado, retoma el ánimo vulnerable del primer disco y, por otro, busca desnudar los sentimientos que tienen escasa cabida en un mundo narrado por las redes sociales, sentimientos ocultos bajo filtros de Instagram. “I feel so scared” es una frase recurrente en la voz intencionalmente cruda de Manson. Pocos efectos. Todo es in your facecomo las letras en que se atreve a decir cosas que nunca antes dijo porque era demasiado cobarde.

Hay una intención deliberada de eludir el pop. El track que abre el disco, “Sometimes”, carece de coro e inicia con “Sometimes I’d rather take a beating”. Sin embargo, “Magnetized” es Garbage en su mejor expresión: indeleble. El primer single, “Empty” y la balada “If I Lost You” no lo logran del todo -sí, hay una balada-.

Si tomáramos una sola línea para representar el álbum sería la siguiente, de “So We Can Stay Alive”: “All those fragile things we are, they find their voice, they find their power”. Y es esta misma pieza la que más recuerda al viejo Garbage. Butch Vig humanizó al máximo los sintetizadores con neblinas cinemáticas, y las guitarras no han perdido su filo grunge.

Advertencia: SLB no es satisfacción instantánea. Quizá lo ames solo hasta la quinta escucha. En este sentido, si Garbage quería retar el statu quo, lo logra de nuevo. 

The Killers adelanta nueva canción

También le hicieron un cover a "Obstacle 1" de Interpol.

The Killers lanzó su último álbum en 2012, titulado Battle Born. Este material tuvo una excelente aceptación. Sin embargo, Brandon Flowers –vocalista de la banda– mencionó que "no fue lo suficientemente bueno y todos lo sabemos". Posteriormente, en 2014, declaró que su próximo disco contaría con la producción de FloodAlan Moulder -InterpolDepeche Mode-. Y el año pasado nos enteramos de que Elton John trabajaría con ellos en su quinta placa. "Espero ir a Las Vegas y trabajar con Brandon en su próximo disco. Eso será muy interesante", dijo el emblemático compositor.

Estas declaraciones pusieron en alerta a todos sus seguidores, pero lo único que llegó fue el tema navideño "Dirt Sledding" que se agregó a las canciones de esta época festiva que han hecho año con año desde 2005. Aunque ahora tienen planeado regresar a los grandes escenarios y festivales como el Governors Ball y el Bunbury Festival, por lo que es coherente pensar que un nuevo álbum podría concretarse este año.

LAS VEGAS, NEVADA - APRIL 06:  Musicians Brandon Flowers (L) and Mark Stoermer of The Killers perform onstage during the grand opening of T-Mobile Arena on April 6, 2016 in Las Vegas, Nevada.  (Photo by Kevin Winter/Getty Images for ABA)

Aún no existe un anuncio formal, pero la esperanza aumentó cuando en su concierto de ayer en Ontario, Brandon se sentó al piano a interpretar un tema que nunca antes se había escuchado. Se trata de una balada en la que se escucharon los versos "has everything gone blue? have all the songs been written?". El corte lo puedes escuchar aquí, no tiene título y realmente ni siquiera se sabe si es un adelanto concreto o una improvisación en pleno concierto.

Además de esta sorpresa, The Killers regresó a sus orígenes realizando un cover de "Obstacle 1" de Interpol. "Hubieron algunas bandas que realmente nos inspiraron cuando estábamos empezando y una de esas fue Interpol", dijo Brandon.

The Strokes estrena video para "Drag Queen"

Animación futurista de los años noventa.

Pasaron tres años desde el último disco de The Strokes llamado Comedown Machine, tiempo en el que sus principales integrantes trabajaron en proyectos alternos: Julian Casablancas + The Voidz lanzó su álbum debut Tyranny en 2014 y Albert Hammond Jr. sacó un EP en 2013 y un LP titulado Momentary Masters el año pasado.

Sin anticipación alguna, la semana pasada The Strokes dio a conocer, en un mismo día, las tres canciones que conforman su nuevo EP FuturePresentPast. La primera en escucharse fue "Oblivius" –estrenada en el programa de radio de Julian Casablancas–, le siguió "Drag Queen" –transmitida en el programa de Zane Lowe– y el broche de oro, "Threat of Joy", llegó al programa de Annie Mac en BBC Radio.

TheStrokes-FuturePresentPast

Hoy es el día que marca el lanzamiento oficial de este EP, que ya se puede escuchar en cualquier plataforma de streaming. Para celebrarlo, o tal vez para llamar más la atención, The Strokes compartió el video que acompaña a "Drag Queen". Se trata de un visual realizado por el artista Gustavo Torres, mejor conocido como Kidmograph. Con animaciones similares a las de la película Tron (1982), parece una pieza recuperada de los años 90.

3OH!3 – Night Sports

3OH!3: de noche, deportes y otras historias.

La fiesta: eso que los jóvenes disfrutan y los viejos añoran. Cada generación ha tenido su soundtrack. Mientras nuestros padres usaban el rock & roll y nuestros hermanos mayores se dedicaban a romperse la cadera en la pista con house y electropop, esta generación prefiere el sonido del rap, sobre todo si lo mezclan con música electrónica y melodías “poperas”. De la mezcla de esos géneros se formó, en 2004, 3OH!3. Desde su fundación, este dúo integrado por Sean Foreman y Nathaniel Motte se ha dedicado a lanzar éxitos y a sonorizar esta película generacional llamada millenial.

Después de tres años de espera, los originarios de Colorado acaban de lanzar su nuevo material discográfico titulado Night Sports. Lo primero que viene a la mente al escuchar un disco con el título “Deportes Nocturnos” es, precisamente, la fiesta y todas sus consecuencias: alcohol, baile, sexo, risas, buenos tiempos. Esto pone la vara muy alto. Si algo sabe hacer esta juventud es “fiestear” hasta morir.

El álbum no decepciona. Como dije al principio, 3OH!3 agregó rap a su ya exitosa mezcla de electrónica y pop, dejando atrás esos tiempos en los que cantaban Katy Perry o Kesha. Desde la primera canción, “Fire In Heavens”, el beat te pone a bailar. Esto se repite en “Hear Me Now”, la cual se mete aún más en el rap e incluso se convierte en una pieza más apegada al trap, pues el ritmo es un poco más lento y pesado. Como si de el fin de una trilogía se tratara, “Mad At You” complementa muy bien a las primeras dos, agregando voces melódicas al combinado.

Hasta aquí todo parece ir bien. Los tres primeros tracks dan a conocer todas las caras del dúo: locura, irreverencia, talento, experimentación. Desgraciadamente, a partir de aquí todo parece igual. Con algunas excepciones como “7-11” o “My Dick” -que según la página allmusic.com, se trata de “una versión porno del ghetto-tech” y creo que no existe otra forma mejor de describirlo-, el resto parecen copias de las primeras tres, como si a medio trabajo se decidiera ya no correr riesgos y clonaran su propia música.

A pesar de todo, la placa cumple su cometido principal ya que no importa si empiezas por la primera melodía o lo pones en aleatorio, el resultado siempre será el mismo: la fiesta. Funciona ya sea en un antro o en el carro con tus amigos, en un after o en una reunión en casa. No importa el momento, si lo que quieres es ponerle música a esa noche épica, 3OH!3 es la opción.

Nota final:

No caería mal que este tipo de bandas y artistas se arriesgaran más y que en lugar de sacar grandes canciones intentaran sacar grandes discos. Quizás así lograrían que los deportes nocturnos sean aún más placenteros.

Jessy Lanza – Oh No

Las consecuencias del radón.

La historia detrás del proceso de composición de Oh No podría ser una simple anécdota curiosa, pero en el fondo resume el sonido que terminaría teniendo la segunda producción de estudio de la nativa de Hamilton, Canadá. Jessy Lanza se sentía amenazada por la contaminación que invadía la ciudad, que se llenó de anuncios que alertaban sobre la peligrosidad del radón y sus agentes cancerígenos, por lo que terminó mudándose un tiempo a la casa de Jeremy Greenspan de Junior Boys y rodeándose de plantas tropicales para limpiar el aire a su alrededor. Lamentablemente, ese encierro no solo no limpiaría el ambiente de la casa, sino que viciaría bastante el trabajo que hasta entonces había realizado Lanza.

Estrenando Pull My Hair Back, su álbum debut de 2013, la fórmula de la canadiense tomó por sorpresa a propios y extraños, entregando un pop fresco plagado de influencias que no solían utilizarse en dicho género y que terminó dándole su toque distintivo, todo aderezado con la inocencia y las vocales tímidas de una debutante que aún no ha presentado su mejor carta. Se veía venir una nueva estrella en los escaparates. Continuando con el lanzamiento de los primeros sencillos de la que sería su nueva producción, las infecciosas “It Means I Love You” y “VV Violence”, parecía que todo iba a seguir por la misma línea, pero con más explosividad y un trabajo mucho más encaminado a sacarle el mayor provecho a su particular acercamiento al pop. Sin embargo, nada terminó siendo como se esperaba.

Oh No es un disco sólido de principio a fin. Lamentablemente, en esta ocasión, eso no es algo necesariamente bueno. Desde “New Ogi”, tema que abre, el pop experimental comienza a cautivar al escucha y parece que una caja de sonidos y experiencias nuevas se está abriendo, algo que continúa con el ya conocido corte “VV Violence”. Sin embargo, a partir de ahí todo se estanca, encontrando los puntos más altos precisamente en los dos singles y en la canción que da nombre al álbum, “Oh No”. Hay experimentos bastante interesantes como “I Talk BB”, en los que la suave voz de Jessy juega con la atmósfera y te sumerge en un viaje de ensueño. Sin embargo, más que darle un extra a la placa, la aletarga en su concepción.

Teniendo influencias tan interesantes como Yukihiro Takahashi, uno de los más grandes exponentes del electropop japonés, es obvio que no nos encontraríamos con una pieza de pop común y corriente. Sin embargo, el error está, precisamente, en intentar serlo. O tal vez en no intentarlo demasiado. El cambio de dirección de un trabajo a otro denotaba esa intención, y a fin de cuentas se quedó corto en ambos procesos. El resultado es una mezcla complicada entre una artista pop vanguardista y una superestrella. Tal vez si elige uno de los dos caminos para su siguiente esfuerzo, el resultado sea mejor.

Entrevista con The Kills

El mundo está desesperado por girar cada vez más rápido y nos quiere ver explotar.

Alison Mosshart fue contagiada por un extraño virus y se transformó en zombie. Un alma en pena caminando a paso lento por los pasillos. Su cuerpo está siendo consumido por el virus. Lo más curioso es que los humanos no somos su alimento, sino quienes la queremos morder hasta acabar con su cuerpo y su espíritu. Ella se resiste a ser carne de cañón para los buitres culturales. Con una pierna herida está a punto de dar un concierto, quiere probar que para acabar con ella se necesitará más que el virus de la velocidad, el clásico dilema mercantil de oferta-demanda y un público que devora música como animal hambriento.

Su compañero, Jamie "Hotel" Hince, también es renuente a dicho virus. No piensan ceder a las presiones industriales. Dispuestos a explicar sus razones y hablar de su nuevo álbum Ash & Ice, platicaron con Indie Rocks! antes de su presentación en House of Vans. Los dos son amables, traen look rocker-garage, Jamie con su acento británico entrecorta las ideas como le vienen a la cabeza, se interrumpe con una nueva frase y Alisson enciende un cigarro.

“Es gracioso cuando nos dicen que hemos estado lejos durante cinco años, que fue cuando sacamos nuestro último álbum, pero hemos estado haciendo giras y el año pasado dimos conciertos. Creo que las grabaciones no son una gran parte de The Kills. Para mí es más importante andar tocando”, afirma Hince. Da la impresión de que les han hecho esa pregunta en múltiples ocasiones y que los tiene un poco hastiados.

En los 16 años que llevan como agrupación –¡qué lejano se ve el 2000!– han editado cinco discos en su propio eje: el rock garage de guitarra afilada. “Básicamente tocamos y tocamos, hasta que deseamos tocar nuevas canciones, y ese es el tiempo en el que vamos a grabar, porque es un sentimiento natural, hay muchos lugares para tocar en el mundo, si te gusta eso lo puedes hacer durante cinco o seis años”, sostiene Mosshart.

En la tarima lanzaron riffs contundentes que perforaban el cuerpo y atravesaban lo que fuera necesario para llegar al alma. Dieron una presentación aplaudida, potente y contagiosa. Su rock lento y de materia espesa se esparció por el aire. “No somos pop, no somos una banda de un sencillo, no funcionamos de esa manera, somos una banda de guitarras. Intentamos crear algo que sea un todo. Hay gente que no lo compra de esa manera. Nosotros crecimos así. Escuchamos el arte que nos gusta, un disco es un todo para nosotros, y es algo valioso para poner en el mundo”, agrega la también integrante de The Dead Weather.

Música sin valor.

El negocio de la música cambió y los discos como objetos-pertenencia dejaron de existir. Con el nacimiento del streaming, algunos artistas dejaron de lanzar álbumes y están probando suerte con EP o sencillos..., pero ya no se percibe el amor por los lanzamientos. Aún hay almas perdidas cargando piezas y un repentino crecimiento en las ventas de viniles hacen creer que hay un resurgimiento. Pero no hay que confiarse, no parece que el amor por lo material sea duradero, lo que nos lleva a pensar que los conceptos musicales quizá comiencen a desaparecer y en adelante presenciaremos un sonido retornable, desechable, sin valor. Tal vez ya lo estamos escuchando.

The Kills no quiere ceder. “No creo que los álbumes conceptuales estén muertos, es algo que se debe preservar. Pero, en estos días, en la época moderna toma más tiempo aparecer con algo así, porque esperas estar en cualquier lugar. Si piensas en los 70, ibas de gira por uno o dos meses y después escribías un disco, y podías sacar un disco cada año, porque no había tantos países a los que pudieras ir, no había mercado para eso, no había razones para ir y además no podías. Todo cambió dramáticamente”, dice Alison.

House Of Vans-23

Los verdaderos zombies.

Ellos ven en el público a los responsables de muchos cambios. La pregunta es quién cambia a quién. ¿La tecnología al hombre o la necesidad del hombre obliga a cambiar a la tecnología? ¿O es una dualidad circular que se cambia en conjunto?

“Hay mucha hambre por cosas nuevas, todo es muy rápido”, apunta Jamie Hince. Y Mosshart completa la idea: “La atención de la gente ha disminuido [junta sus dedos índice y pulgar], esa es la presión que la industria nos ha puesto, ese es el público actual, esa es la sociedad, ellos quieren todo rápido y que cambie continuamente, quieren algo nuevo que ver cada día, es algo imposible de hacer. Muchos lo están haciendo, cosas masivas, porque es algo que se puede hacer, pero es algo irreal. Si quieres arte del artista debes ser paciente para que suceda 'el buen arte'. Me rehúso a hacerlo de la manera en que la industria nos quiere poner, entiendo el mundo que estoy viviendo, pero también entiendo mi proceso creativo, y no son idénticos”.

Así que la paradoja de la máquina controlando al hombre tampoco fue acertada. El hombre construyó una máquina capaz de “mejorar la vida”, pero la transformación modificó la vida de todos. La máquina no controla al hombre. Sólo lo desconectó de sí mismo. Aún no sabemos si para bien o para mal. Pero somos parte de ese cambio, de la ilusión que en los medios llaman “modernidad” que, por lo pronto, transforma los hábitos mínimos, como nuestra forma de escuchar música.

House Of Vans-24

Ash & Ice. La misma mierda.

"Estoy fascinado por este nuevo ritmo, el ritmo en el rock and roll es muy restrictivo o aburrido, es de un, dos, tres, cuatro, y no hay gran cosa. Ahora en este nuevo álbum hicimos un viaje musical, encontramos algo que nos emociona rítmicamente, esas cosas como dancehall y R&B", describe Jamie sobre Ash & Ice.

En sus temas anteriores había el frecuente uso del amor. ¿Cuál es la temática de este álbum?

Alisson: ¡Todo es sobre pinches canciones de amor! [los dos ríen].

Jamie: Todo son canciones de amor de cierta manera, muchos temas de mis canciones parece que siempre se trata sobre ciertas imposibilidades. Física y naturaleza, cosas que no puedes controlar, como tratar de cambiar el tiempo, tratar de cambiar la física, la forma en que se mueven los planetas, tratar de hacer cosas imposibles, es ese tema del amor, la frustración humana...

A: Quizá suene cursi, pero no trato de sonar cursi. Es sobre encontrar cosas dentro de ti y que puedas cambiar lo que te rodea, tienes que ser bueno contigo, antes de serlo con alguien más, eso es lo realmente pinche difícil, y todos lidiamos con lo mismo. Si rascas en la superficie descubrirás que todos tenemos la misma mierda. En la fotografía podemos lucir diferente, tu novia puede verse diferente, pero todos tenemos las mismas emociones. No me siento responsable por nadie más, solo por mí.

¿Cuál es el contexto del nuevo álbum?

A: Quizá esa pregunta la podemos responder dentro de cinco o 10 años, y que podamos ver hacia atrás. La mejor forma de ser honesto es siguiendo mi instinto, no estoy guiando a nadie, solo estoy siguiendo mi instinto, lo que pienso, lo que siento, no tengo las respuestas aún y estoy bien con ello.

J: Cuando vamos de gira, me digo, "vamos a hacer la rutina, la misma canción" y después vamos a escribir un disco, y ahí es cuando estoy buscando el futuro...

Ahora estamos en una época con mucha música electrónica, en particular gracias a la tecnología que desarrolla softtwares como Ableton, pero ustedes siguen usando las guitarras, ¿es una postura o simplemente es algo que les gusta?

J: No hay necesidad de preservar esa idea, las bandas de guitarra suenan como a bandas de guitarra, no es algo que quiero hacer, pero creo que la tecnología como Ableton te da fuerza para crear, y siempre ha sido así. Si escuchamos eso es porque fueron capaces de grabar en multitrack, y es lo mismo ahora, debemos abrazar la tecnología...Y esa es la única forma en que puedas sonar a como se escucha ahora.

A: Hay algo sobre mi guitarra eléctrica que me pone loca.

J: Creo que tiene alma, hay formas de tocar una guitarra que te hacen llorar, no puedes hablar con un teclado como con la guitarra, es algo físico, no es algo sencillo.

A: Es algo generacional, ahora es el sintetizador, pero yo soy feliz con la guitarra, no hay nada como mi guitarra eléctrica, tocarla es super primitivo, es parte de mi cuerpo, parte de mi cerebro.

Los zombies han gritado. "No nos presionen". Alison deja su micrófono y a paso lento, arrastrando su pie, camina hacia abajo del escenario. Como un cuerpo que rechaza la idea de producir por producir. Jamie deja su guitarra, la que tanto ama, y el público le celebra. Después, la mayoría saca de entre los bolsillos sus celulares.

Sigue a The Kills en Facebook para estar al tanto de sus actualizaciones.