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Pedropiedra – Ocho

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Pedropiedra – Ocho
Pedropiedra – Ocho

Quemasucabeza / 2016

Artista(s)

Pedropiedra

Los ocho caminos de Pedropiedra.

El cuarto álbum solista de Pedro Subercaseux, nombre de pila de Pedropiedra, da una muestra de evolución y el alcance musical con un contenido digerible y de muchos ritmos, algo muy distinto a lo que fue aquel entrañable primer material homónimo, y un poco parecido a Cripta y Vida y Emanuel. Se perciben cambios radicales en la base sonora, donde encontraremos una amplia riqueza musical.

Ocho canciones, con 32 minutos en total, son suficientes para exponer un material sencillo. Ocho caminos que son diferentes entre sí, pero que cumplen su propósito: relajar el oído y provocar buen humor con la característica ironía en sus letras, algo que ya es su distintivo.

El material inicia su rumbo muy tremendo con “Todos mis días”, que mezcla el funk de los sesenta con el pop de los ochenta y noventa, adornada con los coros de Catalina Rojas, por momentos la canción parece como si se extrajera de los buenos tiempos de Luis Miguel.

“Pelusita” es un tema ameno, que nos trae su clásico rock pop, al estilo del Cripta y vida, para seguir con “Lluvia sobre el mar” que retrata la búsqueda inmensa, con un silbido que parecía extraído de El Bueno, El Malo y El Feo, y un sonido que tiene tintes de new age.

“Rayito / Olita” es el tema mejor logrado del álbum, que captura al instante con su estilo antillano y andino, casi al estilo de El Guincho o de su “weon” Gepe. Es ideal para el “perreo”, sobretodo con esos efectos vocales característicos del reggaetón o de la chicha, es el camino de la sensualidad tropical.

Siguiendo con el estilo andino, “La balada de J.González”, lanzado el año pasado, le brinda homenaje al líder de Los Prisioneros, con referencias a su repertorio en las letras. Promete para ser un himno de la escena chilena en esta década.

“Era tu vida”, que habla de ausencias y de alguna pasada relación tormentosa, nos da una finta con un sampleo a “Enola Gay” de O.M.D., pero posteriormente se transforma de electropop ochentero al rock pop acompañado por trompetas de mariachi, lo que nos muestra una fuerte influencia de la música mexicana.

“Loco”, la canción mas breve, experimental y conmovedora del disco, es una muestra clara de un tema al estilo Pedropiedra: pura ironía. Recuerda por momentos a “Inteligencia dormida” o a “En esta mansión”.

Por el contrario, “Matando el tiempo” le hace honor a su nombre, es el mas largo del disco y muestra de forma enérgica el folclor latino. Une el rock con lo andino y, de nuevo, el mariachi. Curiosamente, esta canción le da fin al álbum de la misma forma con la que inició, de forma tremenda.

Los caminos reflejados por Pedropiedra en Ocho tienen altas y bajas evidentes en el ritmo, pero que muestran de forma amplia la amplia riqueza musical de su autor, que lo mismo mezcla el rock con el mariachi, lo tropical y el new age. Se garantiza una sencilla, rápida y relajante travesía.