Entrevista con Cage The Elephant

La importancia de la veracidad: Cage The Elephant.

Entre grandes nombres, figuras emblemáticas, y leyendas musicales, la banda estadounidense, Cage The Elephant, se abrió paso en la séptima edición del Festival Corona Capital. Con su singular carisma y ritmos empapados de la nostalgia que remiten a los clásicos del rock, los vanguardistas hermanos Shultz y compañía no contuvieron su energía, y regalaron un espectáculo inolvidable.

Para Brad Shultz lo más importante es la espontaneidad en sus shows. “Tratamos de ser lo más espontáneos posible, y agregamos un valor teatral a través de las máscaras y nuestros outfits, pero generalmente es la energía de la gente la que te conecta”, dijo el guitarrista a Indie Rocks! en entrevista previa a su presentación.

Unpeeled es la producción más reciente de los originarios de Kentucky, el cual recopila los temas favoritos de la banda, además de algunos covers como “Instant Crush” de Daft Punk. Inspirados por el Bridge School Benefit Concert, en el que tuvieron la oportunidad de tocar con un cuarteto de cuerdas, los músicos se aventuraron a lanzar un disco acústico que los hiciera salir de su forma de confort. “El concierto benéfico despertó la idea de empezar a componer con guitarras acústicas, tener un poco más de nostalgia. Fue muy divertido, personalmente fue algo muy importante. Así que decidimos que queríamos grabar de esa manera”, confesó el artista.

Cage The Elephant es una banda que también desde 2006 ha entregado música de lírica y melodías poderosas, y el secreto, de acuerdo con Brad, es la honestidad. “No tenemos algún lema, pero quiero ser lo más honesto que se pueda, y mostrar lo que la experiencia nos ha dado hasta ahora. El aprender de las cosas por las que hemos atravesado y lo que hemos visto. Cada uno hemos experimentado cosas diferentes, pero esperamos que la música conecte y pueda ayudar de alguna manera”.

Uno de los músicos de nuestros días más admirados por la banda es el controversial Kanye West. En entrevista para Billboard, el vocalista Matt Shultz confesó querer componer un tema tan fuerte como “Black Skinhead”, a lo que Brad agregó. “A Matt le gusta la forma en que Kanye dice las cosas (musical y líricamente). Creo que lo que Matt quiere es bajar la guardia. Las cosas de la mente pueden querer salir, pero te da miedo estar demasiado expuesto, pero creo que lo que Matt, así como el resto de la banda buscamos es poder llegar a un nivel de veracidad en el que podamos componer conscientemente lo que existe en el subconsciente".

En 11 años de trayectoria la banda ha demostrado estar comprometida con la creación de música que cuente historias y haga sentir emociones. No queda la menor duda de que Cage The Elephant es una banda de artistas entregados, decididos a levantar la voz y disfrutar a lo grande en cada sitio que visitan.

Descartes a Kant en el Teatro de la Ciudad Esperanza Iris

El Esperanza Iris como casa de muñecas: Descartes a Kant.

El Teatro de la Ciudad Esperanza Iris, llamado así por la famosa actriz mexicana del mismo nombre, se convirtió ayer en una casa de muñecas, pues albergó la presentación de Descartes a Kant, una agrupación jalisciense con tintes inciertos, pero con un talento innegable. Es difícil encasillar su sonido, pero los presentes avalaron el gran espectáculo que brindaron.

Los asistentes a la cita presenciaron los visuales, relatando las etapas bizarras del amor; con cautela, la banda saltó al escenario con “Sérotonine”, las artistas usaron vestidos de muñeca en rosa y azul; con “Lovely Lips” y “Motion Picture Dream Boy” el ambiente se prendía de a poco y fue notable que era casi un pecado tener a la gente en sus asientos, pues la música los rebasaba. Este primer capítulo de la presentación se destacó por la potencia vocal, lo bizarro y los bailes extraños, con un waltz muy peculiar, usando las típicas máscaras de gas que caracterizan al Victims of Love Propaganda.

Un pequeño respiro para dar paso al capítulo dos, la etapa del desencanto, donde aseguran que “la gente no se enamora, solo se apega”. El sonido predominante del violín en “Apricot Dream”, los vestidos en negro de las dolls y los movimientos acartonados con intención, dieron una representación completa que se coronó con “Until The Day We Die” y su la coreografía, seguida de “You Assfucked My Heart” y “Suppertime Rules”, con lo tóxico en las mismas máscaras de gas, como símbolo del amor nocivo moderno.

La expectativa que las Descartes generaba tras cada canción fue impresionante, los asistentes al recinto vieron como, tras el capítulo tres “El Final de los Tiempos”,  los desenlaces amorosos siempre son decepcionantes. El suspenso que se sintió en “Crime Scene”, con escenografía acorde, movimientos coordinados y la ruptura de las dualidades de género. La noche se terminaba con “The Science of Break-Up”, una burla a la parte narcisista de la música y sesiones de rock potente.

El encore vino tras un descanso, un respiro necesario para acomodar la escenografía para la representación de “Descartes”, una puesta con sonido local tétrico y las cantantes en vestidos de encaje bailando tap, un diván y los recuerdos de la belle époque, el dramatismo rústico de aquellos bailes de can-can y un final abrupto, que terminó con el concierto lleno de visuales bizarros y se dedicó a la temática de Victims of Love Propaganda, olvidándose de sus predecesores Paper Dolls (2006) y Il Visore Lunatique (2012).

La presentación de la agrupación post modernista fue todo un éxito; la gente que se dio cita en el lugar salió abrumada por la puesta tan buena, el sentir común era de satisfacción y se les reconoció al final del espectáculo, con la típica ovación de pie en reciprocidad; parece ser que cada vez se suman más víctimas a esta propaganda del amor.

Hello Seahorse! en el Teatro Metropólitan

Estuvimos en el Teatro Metropólitan para reencontrarnos con estos viejos amigos, quienes se tomaron un “descanso” de su descanso.

La noche fría de un sábado de noviembre (bueno, 11 grados, para no ser exagerados) nos dimos cita en el Teatro Metropólitan para ver uno de los contadísimos shows de Hello Seahorse! en este 2017; tuvo una presentación en Guadalajara este mismo mes, y estará haciendo algo en cabina para los 13 años de Reactor, fuera de eso, esta era la oportunidad de degustar formalmente a la banda en un buen tiempo (2016 tampoco estuvo muy movido, aunque los tuvimos con nosotros en Jammin’). Una vez dentro del recinto, Denise Gutierrez (a quién seguiremos llamando Lo Blondo, ya que no se debe tirar un apodo tan cool a la basura) celebró la ocasión haciendo una dedicatoria medio extraña, pero elegante:

  • “La siguiente canción va dedicada al 25 de noviembre del 2017, presentación de Hello Seahorse!".

Y acto seguido presentó a la banda: Bonnz! en la bataca, Reez en percusiones, Fernando Burgos "OroDeNeta" en teclados/bajo y Joe en guitarra; finalmente le entraron a una recortada versión de “Al Fuego”. El lleno total en el Metropólitan había disfrutado hasta aquel entonces una de las mejores presentaciones de una de las bandas mexicanas más finas de los últimos 10 años.

Había sonado “Bestia”, “Algún día (Alicia)” y “Oso polar”, así como otros favoritos del público. Los cuatro músicos, así como tres coristas (en algunas canciones), estuvieron esparcidos por ese grande escenario. Denise se escurría por el escenario durante “No es que no te quiera” al ritmo cadencioso, electrónico, de la rola; de fondo unas calientes luces rosas de neón y las coristas moviéndose en vaivén…un momento 100% electro pop, 100% Hello Seahorse!.

Para “Crimen”, Lo Blondo se bajó por el pasillo del Metropólitan, y se abrió paso entre sus fans, quiénes no podían creer que la cantante venía hacia ellos, hasta la chavita callada a mi lado se prendió y saltó para seguirla por los pasillos. Había mucha gente apasionada por el grupo, y creo que no hubo una sola canción que no fuera coreada.

El resto de la banda también se estaba divirtiendo, Bonnz! casi saltaba de su batería en canciones como “No te vayas al bosque”, y se coordinaba chido con la caja de ritmos cuando este aparato estaba sonando; Joe se barajeaba entre una Les Paul dorada para roquear y una Fender Strat más humilde para las partes de guitarra que requerían un sonido más surf rock, más película de James Bond. ¿Reez? creo que lo vi fumando durante un número, aunque pudo simplemente haber sido una ilusión óptica entre tanto humo y luces; sin embargo, es interesante como la banda, reconocida por sus texturas sonoras, se decidió por incorporar a un percusionista como miembro nuevo, en vez de un bajista formal que le haga el paro a Burgos.

La voz penetrante de Lo Blondo, entrenada formalmente para el canto, conectaba con el público en “Arunima”, y la cadenciosa “El Artista”, pero también sacudía el alma como cuando se hincó frente a la batería de Bonnz! para aventarse un grito desgarrador en “Velo de novia”, eso en El Plaza Condesa hubiera sido el final de mis tímpanos, pero la renombrada acústica del Metropólitan estuvo a la altura, especialmente en “Un año quebrado”, uno de los mejores momentos de la noche, durante el encore, cuando las tres coristas y Denise armonizaban, mientras que el bombo de la batería, en conjunto con el beat de la caja de ritmos, golpeaba nuestros pechos y revolvía las entrañas.

Ya está a la venta el disco Hello Seahorse! 10 Años, un conjunto de canciones en vivo que repasa la carrera de la banda, y es bueno para darse una idea de la potencia que tienen sobre el escenario, pero aprovechen la oportunidad de verlos en persona lo más pronto posible, entre poca actividad y tiempos de descanso, no será agradable andarse arrepintiendo más adelante.

MUTEK.MX 2017: Nocturno 2

La mejor experiencia visual en MUTEK desde Amon Tobin a manos de otra leyenda.

En la segunda y última noche de la edición 14, la producción de MUTEK.MX dio sus mejores esfuerzos en todas las ramas y extensiones posibles. El acceso y los servicios fueron aún más rápidos que la noche pasada, destinando el tiempo en su totalidad a la contemplación.

Los representantes latinoamericanos Transgesorcorruptor (MX) y Sol del Río (AR) ocuparon la Sala B, con visuales que graficaron túneles y geometría digital respectivamente. El sonido de la argentina Del Río se suma a Lee Owens y Kraviz en la excelencia femenina del festival, reviviendo la potencia de Holly Herndon y Jlin en la edición de 2016, mientras que los mexicanos lideraron la experimentación instrumental enfocándose en la construcción de espacios acústicos electrónicos.

La sala A desbordaba energía desde la presentación de Telefon Tel Aviv, el acto más amigable dentro de todo el festival por su dosificación mínima de pop en su ambient techno. De cualquier forma, su amabilidad sónica no debe confundirse con chessy music; el estadounidense logró encender tanto como la propuesta quebequense Musique Nouvelle, la cual dejó una innegable sensación de agradecimiento respecto a sus cualidades creativas por parte del público.

En el escenario C, LCC (LasCasiCasitone) provocó las respuestas más empáticas del público en contraste a los actos anteriores con su techno cinemático, aun cuando una de sus integrantes no pudo atender. Esto no es resultado de presentaciones mediocres del mexicano Egroj o de Orphan Ann; su relevancia se mantuvo al estándar del cartel, pero al igual que en Nocturno 1, aun parece que la cultura digital debe reforzarse mucho más antes de lograr un impacto concreto en la audiencia y en su disposición contemplativa.

Thomas Fehlmann merece una mención honorífica por dar la mejor presentación durante la primera mitad de la noche. En su presentación como The Orb exaltó el medio ambient y expandió la calidad de las presentaciones del mismo género en nuestra ciudad, pero como solista, Fehlmann demostró ser uno de los productores más importantes dentro de su generación. La presentación demostró cualidades técnicas en sus métodos audiovisuales y a sorpresa de lo aparentaría ser un show que solo tendría un par de espectadores, tuvo la sala llena y lista para Leafar Legov, único miembro de Kettenkarussell presente.  Para entonces, la elección del ambient house de la sala B a punto de explotar competía con el imperdible set de Squarepusher; el público se dividió. Aquellos dispuestos de seguir bailando a una cantidad de bpm "sana" permanecieron con el acto de Dinamarca, pero si buscabas la furia digital característica de los actos del Nocturne 2 en MUTEK, Squarefuckingpusher era tu elección.

¿Recuerdas el video de "Swoon" (2010) de Chemical Brothers, donde texturas están impuestas sobre formas corporales? La presentación audiovisual del británico volvió esa experiencia realidad, al incluir su cuerpo como parte de la composición gráfica de su set. Y no solo vino a compartir su fina selección en su catálogo personal de drum n' bass; su IDM, breakcore y glitch acompañaron su corto set de una hora. MUTEK no había tenido una experiencia visual tan importante desde Amon Tobin en 2013, y Squarepusher apenas es competencia para la inmensidad de aquella presentación, pero no dista de ser la excelencia de este año. Dimensiones digitales, bloques informativos, estrobos coloridos, la mejor experiencia sensorial del cartel de este año creada por una de las leyendas y engranes clave en la construcción de la escena experimental, fomentada por su sello Warp, donde Squarepusher es uno de los artistas que merecen un registro en la historia musical británica; su visita realmente fue un honor y una necesidad en nuestra solidificación digital, socialmente hablando.

Para concluir la noche, Joshua Eustis regresó, dejando el accesible sonido de Telefon Tel Aviv para actuar en la Sala C junto a Turk Dietrich como Second Woman, un proyecto que utiliza el coding (MAX/MSP) como una de sus herramientas productoras. El resultado: una presentación con sintetizadores glitcheados acompañados de bajos rítmicos en un formato experimental. Y mientras Second Woman dejaba impreso el último trip de la noche, el dúo Dark Sky acabó de explotar la energía impregnada por Squarepusher en la Sala A; aunque los bpm disminuyeron, la capacidad de bailar a un ritmo estable regresó, con una presentación visual hipnótica de la calidad de una de las piezas cruciales de este año, Liquid Architecture (Diagraf, Ewerx & Wiklow, A/Visions 1).

Aún queda una presentación en su cartel, pero desde que Squarepusher terminó, se define que, MUTEK México, tras 14 años de existencia, está en sus mejores momentos y condiciones como la institución más importante de nuestra cultura digital en formación.

MUTEK.MX 2017: Nocturno 1

Glitchy techno y su máxima representante actual inauguran la nueva sede de MUTEK.

MUTEK decidió cambiar la sede de las plataformas Nocturne, las que más motivación crean alrededor de su distribución de presentaciones. Tras 3 años, el Foto Museo Cuatro Caminos albergó a nombres como Richie Hawtin, Daniel Avery, The Field y muchos más. La coincidencia del reacomodo del espacio con la presentación de Nina Kraviz tuvo un impacto directo hacia la percepción del evento.

El venue es una ex fábrica de Ford, con espacios amplios por doquier. La distribución de escenarios y zonas comunes jamás se vieron concurridas o superadas por su capacidad; aunque entre menos personas hubiera presentes, el frío se desplazaba más directamente. Durante toda la noche, el clima fue un factor constante que contemplar, inclusive al bailar; recompensando el calor a ratos insoportable de la sala A en el Foto Museo Cuatro Caminos.

Los actos que albergó esta edición de MUTEK sirvieron para dar una conceptualización global de lo que representa el festival, para aquellos que recién van conociéndolo. El escenario C lo inauguró Edgar Mondragón acompañado de los visuales de Esstro 9, fusionando la estética descompuesta del arte digital con los sonidos atmosféricos de Mondragón. Presentaciones como las de este dúo, Jadir Zárate e Isaac Soto son las que representan el movimiento digital mexicano, crucial en la médula del festival.

En el escenario B ocurre la experimentación que, en contraste a los otros dos escenarios, aquí se aglomeran las prácticas técnicas que requieren de una comprensión más compleja de lo que es la música electrónica. Si el escenario A alojaba el baile, y el C la contemplación, el B explotaba el descubrimiento de sonidos y abstracciones visuales. El dúo británico Emptyset dio una cátedra de deconstrucción auditiva, mientras que No Light &/*pac, la agencia multimedia mexicana, dieron un show al nivel de excelencia de Jhlin (2014) o Nonotak (2013).

Por último, el escenario A, como cada año, fue el espacio donde sabías que podías bailar sin interrupciones. La primera en ocupar el espacio fue Chloé, quien, a comparación del set de 2016, mucho más dedicado al pre Richie Hawtin, se encargó de abrir el escenario con un set que definió el ritmo que seguiría progresivamente. Kelly Lee Owens, aun con faringitis, dio una de las mejores presentaciones de la noche sin necesidad de encajar en el concepto dance-act. Visualmente callada, auditivamente explosiva.

Y, para ser honestos, la madre del techno contemporáneo millenial, Nina Kraviz, fue la razón por la cual MUTEK generó el ruido que logró en audiencias nuevas. Para muchos "académicos" de la escena electrónica, la rusa aparenta ser una DJ más sin la relevancia histórica de un Kerry Chandler, John Digweed o un productor contemporáneo como Burial, pero dentro de su opulencia (visual y auditiva), hay una definición del producto digital de nuestra época sin reflejos sociales o políticos; estrictamente creativo e ingenioso percibido minuto tras minuto de su presentación, que ayuda a reajustar la percepción del techno que existe en nuestra ciudad con los supuestos embajadores underground. La violencia del set de Nina mantuvo a la audiencia en un trance total durante 2 horas donde difícilmente había hastío. Quizás fue más agresivo de lo que muchos esperaban, pero su técnica acid no es sutil en absoluto. El valor principal de su presentación recae en la fina selección musical acompañada de su constante intervención en los tracks, llevándolos a su máximo alcance hipnótico.

Esta noche fue dedicada primordialmente a la presentación de un venue que con esperanzas permanecerá como la nueva casa de los Nocturnos, con artistas que, como cada año, se esfuerzan por alimentar la escena digital, aún en su fase de construcción, pero que sin duda tiene un futuro; lento, incierto, pero provocativo a la vez.

Okills en el Foro Indie Rocks!

Noche supersónica llena de baile con Okills.

Originarios de Caracas, Venezuela, pero radicados en la Ciudad de México desde hace un par de años, Arcas, El Kmarón, Carlos, Kevin y Drito de Okills, le pusieron fin a su gira América Supersónica en una noche para todas las edades, repleta de buena vibra y baile (mucho baile) en el Foro Indie Rocks!.

Antes. Alrededor de las 21:30 H, el rock pop del proyecto liderado por Fran Frione, Surfistas del Sistema, daba inicio a la fiesta que se avecinaba. Con temas como “Labios de miel”, “Ni bien ni mal” y “La magia está en tu piel” con Sofía Vitola (vocalista de POTRA y hermana de Joaquín Vitola de Indios) movimientos de hombros y piernas de algunos asistentes y la esencia del showman que es Fran, la banda argentina dejaba calientitos los ánimos.

Por fin era tiempo del rock tropical de Okills. El reloj marcaba las 10:30 H y al ritmo de la pegajosa “Céntimos”, los venezolanos hacían bailar a los presentes. Después del par de temas “Humano” y “Tiempo”, Alberto Arcas –vocalista de la banda– tomaba el micrófono para decir que este era el último show del disco América Supersónica. Con cerveza en mano, las palabras “Gracias por el apoyo, el aplauso es para ustedes (...) ¡Salud!” ocasionaron gritos de la multitud. Dicho eso, bailecitos por aquí, saltos por allá aparecían con un cover de Los Tres: “La Torre de Babel”, seguida de “Menos tú”.

Desde el anuncio de la presentación en el Foro Indie Rocks! se sabía que Okills interpretaría una o dos canciones de su nuevo álbum. Así fue: “En este (nuevo) disco hicimos las pases y dijimos ‘hay que querer’. No es de amor, pero queremos que bailen”, fueron las palabras de Arcas, antes de cantar “Yo yo yo quería hacerte feliz, ya no me importa, ya no me importa”, de lo llevará por nombre “Africana”.

El baile y las manos al aire continuarían con “Barranca del Muerto”, “Después” y “Baldor”. Inmediatamente, era el turno de otra nueva canción: “Timbre”, la cual estamos seguros que será la favorita de los engañados o de los despechados cuando salga la nueva placa, pues la letra dice fuerte y claro: “No me quieras ver la cara de pendejo”.

La emoción y la locura se apoderaban de los asistentes con “Asesina”, para luego interpretar una canción que rara vez tocan en sus shows: “Omemegú”, pero que no podía faltar, sabiendo que el América Supersónica sería tocado en su totalidad.

¿Había más? Sí, faltaba lo mejor, ya que la invitada de honor para el tema “Funcional”, era la mismísima Laura Guevara, tema que ha tenido múltiples colaboraciones, desde la argentina Daniela Spalla, hasta la chilena Mon Laferte y la colombiana Pedrina. Sin embargo, fue con Laura con quien el tema alcanzó el amor de los fans. Momento inolvidable.

Así, después de un setlist lleno de baile, gritos, puños al aire y cerveza, Okills culminaría la noche con el que ya podríamos decir que es su himno: “Lo mejor, lo peor” y “Gritarte”, tema con el que la mayoría de las veces abren su show. Imaginen el momento, pues sin terminar por completo la primera, los riffs y la batería de la segunda ya habían comenzado. Sin duda... “lo mejor de lo mejor”.

Indios en el Foro Indie Rocks!

Una noche que cimbró el Asfalto con Indios.

Con un invitado especial sorpresa, Indios abrió una fecha en el Foro Indie Rocks! el 24 de noviembre como parte de su Tour México para la presentación de su segundo material discográfico: Asfalto.

En una noche fría de noviembre en la Ciudad de México, un jueves como cualquier otro, las calles de la colonia Roma se miran vacías, y en su aire se respira tranquilidad y sosiego mientras camino sobre avenida Cuauhtémoc. Llegar al Foro Indie Rocks! es siempre algo lleno de emociones encontradas en las que la nostalgia lleva la batuta. El foro se fue llenando poco a poco y entre las caras se podían ver incluso menores de edad acompañados por sus padres.

Ya dentro del Indie Rocks! la espera volvió a ser larga y llena de tedio, la gente seguía llegando y los vasos de cerveza empezaban a aparecer en las manos de la mayoría de asistentes. Las luces se apagaron, la gente gritó y Charlie Rodd tomó la tarima junto con su banda para llenar el lugar de una vibra folk cubierta de sentimiento y melancolía. Al compás de los rasgueos de su guitarra acústica, en canciones como “Corazón”, Luz, Por la tarde y Eternidad los ánimos se fueron caldeando y la gente respondía con aplausos e incluso coreaban sus canciones. El sonido era excelente y la manera en la que la banda conectaba con el público fue especialmente mágica. Charlie hacía que cada una de las personas presentes sintiera cada palabra que decía y aunque apenas y se movía de su lugar, la energía que despedía con su voz bastó para calentar el corazón de todos en el lugar, incluso de quien escribe esta reseña. El espectáculo del regiomontano continuaba y yo no podía estar más feliz, había escuchado poco de este maravilloso artista, pero el verlo en vivo –acompañado de increíbles artistas tocando canciones tan llenas de sentimiento con una calidad técnica– me hizo ser parte de los fans que cantaban, una a una, las canciones del joven cantautor. Después de un setlist que me dejó la piel helada y el corazón hirviendo, se despidieron con “Lo que siento”, tema que la gente pedía a gritos y que fue el último regalo de la noche por parte de Charlie Rodriguez.

Mientras tanto, la gente seguía llegando y la cerveza seguía circulando... hasta que se empezó a escuchar un “¡Oe, oe, oe, oe… Indios, Indioooooos!” y después de mucho, por fin teníamos a Indios frente a frente. Iniciaron con Asfalto y la voz de Joaquín Vitola inundó el lugar con notas tan finas que el público no pudo hacer más que saltar y bailar. "Casi desangelados”  y Minuto 0 de su disco homónimo y primer material siguieron la noche que prometía no terminar pronto y la gente no podía estar más feliz. Agradecieron a todos por estar presentes y en algún momento del show hubo un beso entre Joaquín y Patricio Sánchez, con lo que la gente se llenó de euforia. Dentro del público se identificaban muchos rostros compatriotas de la banda y no es para menos, Indios es una de las bandas más queridas de los últimos años y que, después de abrir para Babasónicos y tocar junto a Miranda, se han ganado un espacio en el corazón de sus escuchas. Sin distinción, todas las personas coreaban sus canciones y podíamos ver playeras de su tour México 2017 en más de un fan.

Al final, canciones de su Asfalto y también de Indios hicieron que todos gritaran al unísono y que el ambiente se cargara de amor y pop rock en una noche de jueves que todos los fans tendrán en su memoria por un largo tiempo.

MUTEK.MX 2017: Ambience

Exploración sonora con métodos audiovisuales: MUTEK.

Este nuevo formato de MUTEK substituye a Play, espacios donde Takami Nakamoto o Zombies in Miami se presentaron en algún momento con piezas que no necesariamente deben ser contemplativas, a diferencia de sus A/Visions. En este caso, Ambience imparte una exploración por lo que puede ser una fluidez sensorial a partir de métodos audiovisuales.

Rafael Anton Irisarri, Tim Hecker y el dúo The Orb fueron los encargados de distribuir esta percepción en sus presentes en el Auditorio Blackberry. En contraste al día pasado, donde Alva Noto fue el máximo representante del A/Visions 2, The Orb actúa como el acto crucial, no solo en Ambience; dentro de todo su festival. La presencia de uno de los exponentes más recordados en la era rave de los 90, donde el Love Parade albergaba las fiestas más grandes de su época impacta en el registro de la línea de artistas que MUTEK provee. Y, aunque no destinaron su presentación a revivir lo que alguna vez encendía las fiestas, la ambientación es el fuerte máximo del dúo.

En contraste a The Orb, Rafael Anton Irisarri provocó respuestas diversas en el público; se escuchaban platicas encima de su presentación e inclusive se veía a algún presente jugar en su celular con Anton de fondo. Quizás esto deba ser una crítica directa a la audiencia en vez de apuntarla a la presentación del estadounidense, que es inocente de la inexperiencia en cuestiones tan experimentales como la producción total de un ambiente dentro de un Auditorio. A pesar de la falta de empatía con el público, Irisarri cumplió con su voluntad y habilidades técnicas.

Por último, Hecker confirmó la importancia de su línea alternativa de producción encontrada en Love Streams (2016). Llena de glitch y drone, su presentación descontextualizó por completo el escenario donde alguna vez Lorde cantaba "Royals"; capacidades únicas del formato digital.

La crítica se dirige hacia el papel del espectador, que no se permite a sí mismo adentrarse a formatos experimentales que rompen con una línea de la experimentación conocida en nuestra ciudad. Reconozco el interés y la participación del escucha, pero no existe una entrega total hacia el acto desconocido aún.

Café Tacvba en la Arena Ciudad de México

Una noche más en el Café Tacvba.

Pocos grupos pueden presumir de haber llenado prácticamente todos los foros de la CDMX y Café Tacvba es uno de ellos. Ayer, más de 20 mil asistentes se reunieron en la Arena Ciudad de México para la presentación del nuevo disco de “Los Tacubos” en una noche especial que marcaba el regreso de la banda a los grandes escenarios fuera de su participación en Amplifica a principios de mes.

Café Tacvba es una de esas bandas que sobrepasa a su género. No necesitas ser rockero para saberte “Las flores” o “El baile y el salón”. También es de las pocas agrupaciones de su generación que se mantiene activa haciendo música ya que ni La Maldita Vecindad, ni Caifanes o Fobia se han metido al estudio en los últimos 10 años, en el caso de Caifanes en los últimos 20. Por estos motivos no es de extrañar que la noche del jueves 23 de noviembre el recinto esté casi lleno, como a un 90% de capacidad.

El show empieza con canciones de su más reciente material: Jei beibi, lo cual fue bien recibido por sus fans más aferrados, aquellos que aman cualquier acorde que salga de estos chicos de Satélite. Sin embargo, la mayoría del público espera paciente la hora de los hits, hora que parece llegar a la cuarta canción con “El aparato” o a la séptima con “Eres”, pero que es interrumpida por más melodías nuevas. Quizás sea por eso que Rubén mencionó que estaban ahí para tocar nuevos temas, pero que no se preocuparan, que también incluirían viejas conocidas.

Una de esas viejas conocidas, y una de las más coreadas de la noche fue “El fin de la infancia”, el público se prendió tanto que Albarrán mencionó: “Vaya, despertaron”, a manera de chiste.

Durante dos horas y media sonaron temas muy queridos de la primera época de la banda como: “Las flores”, “Aviéntame”, “Chilanga banda”, “Chica banda” y la ya mencionada “El baile y el salón”. También sonaron canciones más recientes, pero que se han ganado un lugar en el corazón de su público: “Volver a comenzar”, “Déjate caer”, “Puntos cardinales” y “Eo”, todas ellas coreadas a full por toda la Arena Ciudad de México.

No cabe duda que el show tuvo sus altibajos, más altos que bajos. Tampoco cabe duda de la grandeza de esta banda que se puede parar en un recinto con más de 2o mil asistentes, tocar un sin número de temas nuevos y aún así no decepcionar a nadie. De acuerdo, no es el mejor concierto de Café Tacvba, sin embargo sigue siendo un show de Café Tacvba: alegre y bailable aunque por esta vez, no memorable.

Marcela Viejo estrena videoclip

Melancólico y seductor es "Desde mi imaginación", primer clip de Marcela Viejo como solista.

2017 marcó un nuevo comienzo para Marcela Viejo, a finales de abril la regiomontana dijo adiós a Quiero Club, agrupación con la que trabajo por diez años. Sin embargo, a mitad de octubre Viejo dio a conocer "Desde mi imaginación", primer single del que será su álbum debut y que llevará el título Pequeñas Profecías. El clip para este primer sencillo ya está disponible y se nos presenta con tomas que caen en lo poético cargadas de una nostalgia y soledad latente. El visual fue dirigido por Nef Espino, bajo la dirección de arte de Ernesto Moncada. Fue rodado en un hotel viejo de la Av. Reforma de la Ciudad de México y se maneja bajo una estética color rojo evocando seducción, amor y de acuerdo a la escenografía, aires vintage y cursis. La lírica y melodía transportan a un estado de inseguridad, la incertidumbre de pensar en alguien que ya no está roza la locura que provoca un estado de trance.

Mira el video a continuación:

El constante movimiento de Marcela en los últimos meses le ha permitido explorar colaboraciones con colegas como AJ Dávila, Rebel Cats y Nortec. Sin embargo, en este nuevo escalón la cantante y compositora está experimentando con música francesa y trip hop. Tendremos que esperar el resultado que al parecer está cada vez más cerca.