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King Gizzard & the Lizard Wizard — Murder of the Universe

8

King Gizzard & the Lizard Wizard
Murder of the Universe

ATO Records y Heavenly Recordings / 2017

Artista(s)

King Gizzard and the Lizard Wizard

Un viaje por el universo de King Gizzard & the Lizard Wizard.

Corre el 2017 y mientras las listas de popularidad son ocupadas por sencillos que no necesariamente respaldan la calidad de todo un disco, la banda australiana King Gizzard & the Lizard Wizard se da el lujo de publicar un álbum conceptual: Murder of the Universe.

El material, es el segundo de los cinco álbumes que prometieron publicar durante el 2017 y consta de 21 canciones divididas en tres capítulos: The Tale of the Altered Beast, The Lord of Lightning vs. Balrog y Han- Tyumi and the Murder of the Universe. Su narrativa va sobre una criatura mística llamada Altered Beast y bien podría servir para la próxima trilogía (con su respectiva trilogía de precuelas y spin offs) de culto para los asistentes a Comic-Con (con referencias a Frankenstein y al vómito incluidas)

La placa abre con la bella voz de Leah Senior, que después se ve opacada por la estridencia de las percusiones y sintetizadores que transforman el tema en algo así como el soundtrack de un juego de video ochentero en ácidos. Precisamente esa sobreproducción es una constante en el disco: hay guiños al punk, jazz progresivo, sintetizadores, coros etéreos, historias fantásticas y sobre todo, mucho humor (tanto que de pronto parece una broma llevada un poco lejos).

De los temas destaca "Murder of the Universe", canción que da nombre al disco: inicia con una melodía dulce que contrasta con la voz críptica del narrador y unos cantos casi religiosos que hacen dudar al escucha si no está siendo reclutado en algún culto.

Otro buen momento es la muy breve “Life/Death” (dura 59 segundos), que se aleja de la monotonía de sus predecesoras. “The Lord of Lightning” con su coro estilo mantra, y su base rítmica estilo rock sesentero que muta en psicodelia también resulta más interesante que la primera parte del disco. Durante sus cinco minutos de duración parece un resumen del material entero.

En conjunto el material se antoja para escuchar entero en una tarde de introspección, tener el peor mal viaje de tu vida, o para experimentar en vivo (hay muchos momentos que propician el headbanging, por ejemplo “Vomit Coffin”).

No es una revista, es un movimiento.