Mark Lanegan en El Plaza

Solo se vive dos veces: Mark Lanegan en México.

Como una aguja en un pajar, hay ocasiones en que la Ciudad de México alberga conciertos que jamás pensaste ver. Por desgracia, muchas veces dichos eventos fracasan en la venta de boletos y merman las posibilidades de que algún promotor aventurado decida traer a otra banda que no sea de trap, K-pop o de esas que no programan en la radio.

En abril del 2012, cuando aún no existía esta apabullante sobreoferta de entretenimiento y shows en vivo, El Plaza Condesa fue el perfecto anfitrión para la primera visita de Mark Lanegan a México, quien en ese entonces estaba de gira promocionando el álbum Blues Funeral.

Para tal ocasión, Mark estuvo acompañado por su banda completa, la cual se presentó ante una audiencia pequeña, pero atenta que entendió la importancia de tenerlo por primera vez en suelo mexicano. Aquella vez, 21 canciones fueron suficientes para satisfacer la necesidad de escuchar esa icónica voz que en los últimos 34 años nos ha dado más de 20 discos increíbles con proyectos diferentes.

Tras ese show éramos pocos los que guardamos la esperanza de volverlo a ver un día pronto; mismo que tardó seis años en llegar, pero por fin sucedió. Ahora, nuevamente en El Plaza Condesa, la asistencia fue mayor y se dio cita puntualmente cargando vinilos bajo el brazo con la esperanza de conocerlo y conseguir una firma, una foto o por lo menos un apretón de manos.

Si bien se esperaba verlo al lado de su banda, el formato de la presentación fue reducido únicamente a guitarra, voz y teclados. Después de la apertura a cargo de URSS Bajo el Árbol, teniendo como preludio un playlist con los éxitos del grunge noventero, Mark Lanegan, Shelley Brien y Jeff Fielder salieron al escenario para arrancar con “When Your Number Isn’t Up”.

Desde la primera canción, el setlist fue distinto al que había mantenido durante la actual gira. El segundo tema de la noche fue “Low”, del disco Field Songs; seguido de “Hit the City”, que conocimos originalmente con la voz de PJ Harvey.

Sin duda, este formato más íntimo nos permitió disfrutar mejor de canciones como “Come To Me”, una de las grandes sorpresas de la noche, y “You Only Live Twice”, cover a Nancy Sinatra incluido en el álbum Imitations; sin embargo, temas como “The Gravedigger’s Song” se escucharon bastante apagados y con ciertos detalles en la calidad del audio.

Después de “Nocturne”, probablemente una de las mejores canciones de Gargoyle, Mark nos regaló su versión en solitario de “Deepest Shade” de The Twilight Singers, proyecto en el que compartió créditos con Greg Dulli de The Afghan Whigs. “Sad Lovers” y “I am the Wolf” fueron otros cambios y sorpresas del concierto que se extendió hasta pasadas las 22:40 H.

Tras agradecer al público por haber formado parte de una noche mágica, Mark se despidió del escenario mientras Jeff regalaba el último solo de guitarra. Aún no se terminaban de encender las luces cuando la tienda de mercancía oficial se abarrotó de gente tratando de comprar algo para poder acceder a una firma de autógrafos, formando una fila que llegó hasta el fondo del recinto.

Decenas de personas esperaron para saludarlo y conseguir que les autografiara un disco o una postal. Mark, sonriente y acompañado de Shelley, firmaba todo lo que le ponían enfrente sin ninguna dedicatoria especial. Si preguntabas algo, él respondía, ¿pero qué le puedes decir a alguien tan imponente? No mucho, solo darle las gracias por haber transformado tu vida a través de su música. Porque tal vez no haya hecho de ti una mejor persona, pero sí una persona mejor consigo misma.

30 años de '…And Justice for All' de Metallica

La justicia y sus extraños caminos.

Nothing can save us

Justice is lost, justice is raped, justice is gone

Pulling your strings, justice is done

Seeking no truth, winning is all

Find it so grim, so true, so real,

"…And Justice For All".

“Blackened” es el título del primer track del cuarto disco de Metallica editado hace ya 30 años y recientemente el nombre que se le ha dado a la marca de whisky que comercializará la banda, una muestra del ímpetu comercial del cuarteto que ha superado tragedias, rompimientos, lapsos creativos obtusos y evoluciones inesperadas.

“…And Justice For All” encontró su nombre en una película y su condición en la necesidad de catarsis de la banda ante la trágica pérdida de su bajista, cuyo espíritu reposa en el girar de este vinilo por dos detalles curiosos, el primero es la inminente ausencia del sonido de su instrumento y la pregunta eterna que nos quedará dolorosamente: ¿qué hubiera sido de estos potentes tracks con la adición de la creatividad de Cliff Burton? El segundo detalle para la posteridad quedaría grabado en la misma frase que escribió Cliff para el tema cuasi-instrumental “To Live Is To Die” y cuya última línea está grabada en el mármol de su tumba: "All this I cannot bear to witness any longer. Cannot the kingdom of salvation take me home?".

Pocas veces, o me atrevo a decir que ninguna vez en los últimos años hemos visto figurar en un setlist de la banda temas como “Eye Of The Beholder”, quizá ante la cierta indiferencia y rencor de James Hetfield hacia este material y los recuerdos de los primeros días en las que la agrupación exponía su obra en directo, la cual denota por su complejidad que raya en lo progresivo y la larga duración de sus canciones. “Nos dimos cuenta de que las canciones eran jodidamente largas”, mencionó Kirk Hammett en una entrevista para Rolling Stone hace casi 10 años. El mismo guitarrista que pasaba horas de trabajo en el estudio y días de insomnio figurando mentalmente el próximo paso de cada intrincado solo que podemos escuchar en piezas como “One”, la opus magna de la señora justicia.

Existe un antes y un después de uno de los temas más emblemáticos de Metallica el cuál empieza con ecos de combate y un arpegio inigualable que hasta la fecha aquellos que comienzan a tocar guitarra tienen que aprender casi por obligación. “One” fue la canción que indujo la grabación del primer video de la banda alentando a los fans más férreos a llamarlos vendidos por aparecer en MTV. También serviría para que en escena la ambientación y el uso de elementos como pirotecnia sirvieran como complemento para las futuras presentaciones en vivo.

Jason Newsted sería el desafortunado en tomar “The Shortest Straw” y ser víctima de los delirios entre alcohol, drogas y la depresión post-traumática que dejaría en James, Lars y Kirk la trágica muerte de Cliff. Las conocidas historias de eso que ahora llaman bullying y la inminente falta de las líneas de bajo que Jason grabó por separado de la banda y en un solo día, las cuales fueron omitidas en la masterización.

Más allá del misterio que encierra la decisión de omitir la labor de Jason del trabajo final y la polémica al respecto que persiste hasta nuestros días (por cierto, ve en YouTube un video titulado And Justice For Jason), “Harvester of Sorrow” es una clara muestra del brutal poderío de James Hetfield para fabricar riffs cual nido de ametralladoras que deja agujeros en nuestro espíritu. “The Frayed Ends of Sanity” y su canto inicial inspirado por los Winkie Guards de la bruja de The Wizard of Oz, y ”Dyers Eve”, una canción llena de culpa como mencionó James al respecto de su catarsis suprema sobre los recuerdos de su vida familiar y la furia disipada en su potente riff y veloz galopar.

La señora justicia y sus difusos caminos en esta metáfora que es la vida y en los discos que nos dicen tanto. En espera de la reedición por su 30 aniversario, que la furia que provoca la pérdida y la sanación que alivia el desfogue sigan perpetrando el legado que muy pocos se han atrevido a imitar.

Melvins saca disco con Al Cisneros de OM

Al Cisneros colaboró con Melvins en dos canciones que saldrán en vinilo de 10 pulgadas.

Recientemente, la banda de liderada por Buzz Osborne subió a sus redes sociales una foto que tenía como descripción lo siguiente: "a dark sabbath in 10 form cometh duuuuuude". Esto causó gran incertidumbre, pues hace poco el grupo hizo su regreso con el disco Pinkus Abortion Technician. Hoy por fin sabemos de lo que se trata, y es que los de Seattle compartieron un link donde se puede adquirir un disco en colaboración con Al Cisneros de OM.

El disco, como muchos esperaban, se llama Sabbath, y es un disco de 10 pulgadas que Melvins grabó después de terminar su reciente álbum. Aunque aún no hay fecha de estreno, se sabe que saldrá a finales de este 2018 bajo el sello discográfico Amphetamine Records.

Sin duda el material ha causado furor, no solo por el factor sorpresa o la unión con el también integrante de Sleep, sino porque ya hay una subasta por los diez discos del test pressing, lo único que hay de este material en actual existencia.

Para los que no puedan adquirir las piezas en eBay, tendrán que esperar un par de meses para adquirir el disco, el cual saldrá en vinilo negro de 10 pulgadas con dos únicas canciones. En el lado a curiosamente estará un sencillo llamado "Side A", y en el lado b tendremos "Melvins Sabbath 1/10".

Además del disco se incluirá arte del fundador de Amphetamine Reptile Records y vocalista del grupo Halo of Flies, Tom Hazelmyer.

Revelan las causas de muerte de Dolores O'Riordan

A casi ocho meses de su repentino deceso, las autoridades han dado parte del reporte forense de Dolores O'Riordan.

La cantante y pieza fundamental de The Cranberries, Dolores O’Riordan falleció de manera repentina el pasado 15 de enero en un hotel de Park Lane en el Reino Unido. Luego de algunos meses se ha dado a conocer lo que ocurrió con una de las voces más poderosas de la industria.

De acuerdo al reporte forense obtenido por Press Association, O'Riordan fue encontrada sumergida en una tina de baño a causa de una intoxicación etílica.

Con esto se rechaza la teoría de un suicidio como algunos medios lo informaron hace unos meses. "Nada indica que se pueda tratar de otra cosa que no sea un accidente", declaró Shirley Radcliffe, ante la Corte Forense de Westminster ubicada en Londres.

Lee nuestra despedida a Dolores O'Riordan.

Recientemente se dio a conocer que The Cranberries lanzará una versión extendida de su álbum debut, Everybody Else Is Doing It, So Why Can’t We? que cumplirá 25 años. Además, la banda ha revelado que en 2019 podremos escuchar el último disco que grabó con Dolores O’Riordan

En 2017  la agrupación regresó a los escenarios en Estados Unidos y Londres como parte de un recopilatorio acústico titulado Something Else, pero debido a algunas complicaciones en la salud de Dolores se tuvo que cancelar en mayo de ese mismo año.

Conoce los detalles sobre el nuevo box set de R.E.M.

Disfruta 20 años de entrevistas, sesiones y conciertos, en el nuevo box set de R.E.M.

El reconocido cuarteto estadounidense ha confirmado la llegada de un nuevo material recopilatorio. Se trata de R.E.M. at the BBC, un box set que reúne 20 años de sesiones, conciertos y entrevistas exclusivas, realizadas por la reconocida cadena británica.

A través de este nuevo material podremos escuchar algunas versiones alternativas de sus temas clásicos, grabadas entre 1984 y 2008; además de una cuidadosa selección de conciertos, los cuales incluyen un show exclusivo en St James’s Church, Londres y su presentación estelar en el festival Glastonbury, en 1999.

Pero esa no será la única sorpresa ya que además de entrevistas y conciertos, también habrá un DVD en el cual podremos disfrutar de la aparición íntegra del cuarteto, en el programa Later… with Jools Holland.

Esta será la imagen del nuevo box set de R.E.M.

R.E.M. at the BBC

"R.E.M. creció con la BBC y su relación histórica se celebra con amor en una increíble colección que ilustra bellamente la trayectoria profesional de una de las mejores bandas de la música moderna”, es parte del mensaje con el que la banda dio a conocer la llegada de este nuevo material.

R.E.M. at the BBC llegará el próximo 19 de octubre y estará disponible en dos presentaciones para su versión física. La primera de ellas será una versión de lujo, conformada por 8 CDs y un DVD, mientras que la versión estándar, The Best Of R.E.M. at the BBC incluirá dos piezas en formato CD o LP.

 

Sale el tracklist de la biopic de Queen

Se revelan todas las sorpresas de la banda sonora de la película de Queen.

Estamos a solo unas semanas del lanzamiento de Bohemian Rhapsody, pues llegará a mediados del próximo mes. Ayer, en el que sería el cumpleaños número 72 de Freddie Mercury, los productores del filme decidieron agradecer a todos los fans de la banda con todos los detalles del soundtrack de la película, algo que ha causado gran incertidumbre desde el primer trailer.

El tracklist que reveló la 20th Century Fox llamó la atención de muchos al contener varias grabaciones en vivo inéditas y parte de la mítica presentación de Queen en el Live Aid de 1985, el cual antes solo estaba disponible en DVD.

Otra de las cosas que la noticia trajo, fueron comentarios sobre la inclusión de una nueva grabación de "Doing All Right" con Smile, banda que formaron Brian May y Roger Taylor antes de Queen, y que tenía a Tim Staffel como vocalista. El trío se reunió, en los estudios Abbey Road, por primera vez en más de dos décadas para interpretar la canción y que saliera en el filme.

Al parecer tendremos Queen de principio a fin, pues incluso el intro de 20th Century Fox será interpretado por Brian May.

Tracklist de Bohemian Rhapsody:

1 "20th Century Fox Theme Tune (Brian May)"
2 "Somebody To Love"
3 "Doing All Right (2018 Smile Version)"
4 "Keep Yourself Alive (Live at the Rainbow, 1974)"
5 "Killer Queen"
6 "Fat Bottomed Girls (Live in Paris 1979)"
7 "Bohemian Rhapsody"
8 "Now I'm Here (Live at the Hammersmith Odeon, 1975)"
9 "Crazy Little Thing Called Love"
10 "Love Of My Life (Live In Rio, 1985)"
11 "We Will Rock You (Studio/Live Movie Version)"
12 "Another One Bites The Dust"
13 "I Want To Break Free"
14 "Under Pressure"
15 "Who Wants To Live Forever"
16 "Bohemian Rhapsody (Live Aid 1985)"
17 "Radio Ga Ga (Live Aid 1985)"
18 "Ay-Oh (Live Aid 1985)"
19 "Hammer To Fall (Live Aid 1985)"
20 "We Are The Champions (Live Aid 1985)"
21 "Don't Stop Me Now (2018 Movie Version)"
22 "The Show Must Go On"

Still Corners — Slow Air

Slow Air: un viaje melancólico en carretera en busca del edén.

En medio de la noche, Still Corners, montados en un auto convertible que avanza sobre una carretera recta, nos entrega su más reciente álbum: Slow Air; que atrapa al instante con sus atmósferas que evocan a la soledad y al viaje en la ruta.

El primer tema “In the Middle of the Night” muestra guitarras electroacústicas enlazándose al sintetizador de Greg Hughes y la voz de Tessa Murray que viene como desde un sueño. Así, logran la potencia armónica de este dúo londinense. “The Message”, nos recibe con un sonido de lluvia acompañado de una guitarra (otra vez) que nos sitúa por un instante en una road movie musicalizada por Ennio Morricone “…drive the highways / The sky ways just to get lost”. Y es que es evidente una de las intenciones de Hughes y Murray: llevar a su público por varias historias de desencuentros en el sur de Estados Unidos. Logran ya en su segundo tema evocar el calor sofocante de Texas, que hace que todos anden más lento, sudando, quizá cansados pero nunca enfermos. No es gratuito, pues el dúo se mudó de Inglaterra a Austin, Texas, para grabar Slow Air, ya que ahí es donde se encuentra el nuevo estudio diseñado por Greg Hughes.

La tercera canción “Sad Movies”, termina con un teclado al que ya nos acostumbramos y que deja la historia en suspenso. En “Welcome to Slow Air” nos sitúan en el sueño más profundo gracias a la voz de Murray a quien en esta canción la acompañan cantos de un ave. El álbum pierde fuerza pues ya se sienten reiteradas algunas atmósferas y caen en el lugar común de los sonidos de las aves combinadas con el teclado y el tarareo de Tessa.

Así, llegamos a la mitad del álbum con la canción “Black Laggon”, que además es el primer single del disco. Aquí brillan los elementos característicos de Still Corners y su synth pop. La canción cuenta con el que quizá es el mejor verso de las nueve letras que componen este proyecto: “Everything we are is on the line / Let's pretend it's not us tonight / Can’t get away” y hace énfasis en esa búsqueda de un edén perdido al que de manera indirecta se hace alusión en todo el disco.

“Dreamlands” intenta recuperar la carga explosiva con la que comienza el álbum y en parte lo logra, más en la segunda mitad de la canción; sin embargo, en “Whisper” vuelve a agotarse los recursos de la voz a manera de coros y el sintetizador en primer plano. “Fade Out” es el tema más débil de Slow Air, ahí todo es más de lo mismo y desemboca en “The Photograph”, el segundo sencillo, una canción romántica que surge gracias a una guitarra cocinándose bajo el sol de Texas, en medio de ese aire que corre lento y caliente.

Slow Air, un álbum etéreo impregnado en su totalidad de atmósferas oníricas, cierra con el instrumental “Long Goodbyes”, que nos deja inquietos; pues queda la sensación de que el disco sigue buscando algo desconocido e inesperado, quizá un punto brillante en medio del desierto bajo la noche solitaria.

Entrevista con Ramona

Foto de Bryan Ruelas

Ramona y su fórmula para romper con el caos cotidiano: Párpados.

La Ciudad de México es la urbe más grande del planeta. Miles de automóviles diariamente arrojan gigantescas bocanadas de humo que llenan nuestros pulmones, millones de personas recorren trayectos exageradamente largos para llegar a su trabajo, existe todo tipo de mercancía pirata vendiéndose en cualquier esquina, el transporte público es deplorable y un interminable número de conflictos podrían ser enlistados, cada uno de ellos sin fecha de caducidad. Aún así, sus habitantes aman cada rincón del caótico sitio, un extinto valle donde lo verde fue remplazado por concreto y los grandes lagos enterrados por gigantescas construcciones.

No es ajeno que el mexicano sea considerado uno de los mejores públicos del mundo, y más el nacido en la capital. Tal vez porque en su existencia ha encontrado en los sonidos un escape de la realidad y su diaria tempestad. Una valiosa salida que nos hace entregarnos por completo en cada show. De gritarle a todos que en tierras aztecas se disfruta de la música más que en cualquier otra nación En ocasiones, incluso más que quién la compone y ejecuta. Un raro fenómeno que las agrupaciones aún no descifran cómo catalogar.

Y así como el público trata de buscar atajos y caminos que hagan los días más placenteros, proyectos como Ramona tratan de exponer por medio de letras y acordes su propia visión del caos, y con ello, su fórmula para salir de la burbuja en la que todos estamos inmersos. “Párpados habla mucho sobre la Ciudad de México y su eterno caos, ese podría ser el resumen del álbum. Todas las letras hablan de cómo poder salir de los problemas cotidianos como el tráfico, el bendito metro, de la ruptura social, y de todo lo que implica estar siempre metido en un sinfín de conflictos. También hay canciones en las que proponemos irnos de aquí y nunca más regresar… todo esto es un pequeño reflejo de nuestro sentir en estos tres años viviendo aquí. Es lo que hemos estado creando a través de esa inspiración, de cómo todo puede ser tratado por la música”.

Con dos discos bajo la manga y uno en puerta, Ramona ya no es una banda amateur. Desde su migración de la frontera al centro de México, los de Tijuana han creado una fuerte fan base y su sonido ha evolucionado de manera gradual, descubriendo una amplia gama colores, diversas texturas y extensas fuentes de inspiración entre cada producción. “Todo ha evolucionado de una manera muy natural, no han sido cambios forzados, se dio de forma genuina. Lo que tiene Párpados es que viene más experimental, más psicodélico. Ahora se hicieron cosas que nunca habíamos hecho, grabamos un par de canciones con dos baterías, integramos vocales y se añadieron más teclados. Tiene una producción mucho más sobresaliente que nuestros materiales pasados. Podría decirse que es un trabajo con más enfoque”.

Como si fuera una especie de evolución y un reto más en su carrera, Ramona se aventuró en producir su tercer trabajo de estudio por cuenta propia. Jesús (voz de la agrupación) cuenta que se tomó la decisión para que el LP tuviera un sonido más auténtico. “Ahora lo produjo Ramona. Se grabó en tres estudios, el primero ubicado en Guanajuato, el segundo en el estudio de Sierra León, y el tercero es el que nosotros estamos haciendo, aquí en nuestra casa… realmente lo produjimos nosotros porque sabíamos muy bien cómo queríamos sonar. Pensamos que si ya teníamos la idea muy clara, lo mejor era hacerlo por nuestra cuenta. Hicimos toda una preproducción y teniendo eso empezamos a grabar todo muy ecuánime. Las baterías las grabamos en cinta y partimos de varias cosas muy interesantes. Fue un gran salto para la banda”.

Ramona piensa que todo evoluciona y tiene un proceso de adaptación. Sus integrantes, como casi toda la escena musical alternativa en nuestro país, siguieron el camino de la vereda independiente. Luchando y en muchas ocasiones sufriendo a lo grande, aseguran que es el rumbo más honesto que cualquier proyecto puede tomar. “Existen 1000 movimientos en todos los estados de la república. Yo siento que aquel que se atreve a decir que no hay música nueva, podría ser tachado hasta de ignorante. Es aventurarte a nuevas cosas como todo. Además, creo ser independiente es el camino más correcto que hay en este tiempo. Es un ejemplo que tú puedes hacer lo que quieras y lograr tus metas”, asegura Jesús.

Corazón, entrega y pasión, esas podrían ser las palabras para describir a Ramona como proyecto. Su melancolía por el pasado, su conducción para describir el amor y desamor, sus suaves notas que te llevan desde el rock hasta el folk, los convierte en una de las propuestas más auténticas de la década. Muchas cosas grandes le espera a los fronterizos, no cabe duda.

La presentación de Párpados será el próximo 7 de octubre en el Foro Indie Rocks! junto a Daniel, me estás matando e Islas, evento para todas las edades que se convierte en uno de los shows infaltables para culminar el 2018.

Entrevista con Bob Moses

Bob Moses: días incansables.

Estamos a la mitad de un verano incierto. Un verano lleno de calor abrasador, tempestad intermitente y música oscilante, que trae desde influencias africanas y tonos urbanos hasta el rock más puro. A Bob Moses le gusta pensar que se encuentra entre todos los puntos medios de ambos polos, aunque la norma general es catalogarlos como género electrónico.

“Nos gusta definirnos como una postura en blanco. A veces somos techno, a veces rock, a veces cosas muy extrañas desde cualquier lugar del planeta. Entonces la gente es libre de ponernos en el nicho que guste”, comienza a describir Vallance.

Jimmy Vallance y Tom Howie se conocieron en la secundaria y, posteriormente, volvieron a encontrarse en la preparatoria. Eran meramente conocidos, pero sabían perfecto de la existencia del otro por tener gustos musicales en común. La vida los separó por un tiempo, pero después se reencontraron en un estacionamiento, en donde se quedaron de acuerdo para tener una sesión de composición.

“Esa misma chispa que nos llevó a curiosear sobre qué podíamos hacer musicalmente es la que permanece al día de hoy, aunque ha evolucionado bastante. Ambos somos libres de compartir ideas y definitivamente somos menos tímidos en la compañía del otro. Me atrevo a decir que sí, hubo magia, como mucha gente en este medio afirma como cliché. Y sí, la magia sigue existiendo”, comenta maravillado Vallance.

Después de más sesiones y llegar a compartir un departamento, la dupla se mostró segura en mostrarle su trabajo a Frank & Tony, mejor conocidos como el colectivo Scissors & Thread, quienes también terminaron por bautizar a la banda en honor a un planificador urbano de Nueva York. En 2012 lanzaron su primer EP bajo su yugo, Hands to Hold, y posteriormente, Domino Records les echó el ojo. Además de la calidad de su trabajo, el legendario sello indie quedó impresionado por la química entre ambos músicos.

“Ambos podemos hacer de todo. Podemos tener una computadora, una guitarra o un piano o cantar y los resultados siempre van a satisfacer a los dos sin importar quién agarre qué instrumento. Nos enfocamos en las cualidades más fuertes que tenemos para complementar el trabajo del otro. Tom podría meter un riff de guitarra mejor que el mío o yo puedo introducir unas voces que Tom necesita. Es como un partido de tenis muy amistoso el trabajar juntos”, describió Vallance.

Al poco rato de firmar con la disquera, lanzaron su disco debut Days Gone By, de donde se desprendió la emblemática “Tearing Me Up”. El tema obtuvo un par de nominaciones al Grammy, obteniendo el galardón por Mejor Grabación Remezclada (No-Clásica). El aclamo siguió llegando, y gente de la talla de Ellen DeGeneres los invitaban personalmente a sus shows a interpretar el hit. ¿Acaso estos sucesos serían demasiado?

“Después de sacar ‘Tearing Me Up’ nada realmente cambió. No es que obtener reconocimientos no nos importe, sino el conectar con las personas. Ver a un grupo de amigos o a varias parejas corear tu canción, esos son los premios para nosotros. Lo único que cambió después de esto fue que al menos mi abuela piensa que tengo un trabajo de verdad [risas]”, confiesa Vallance.

Para Bob Moses, el pisar tierras latinas ya no es algo inusitado –en realidad, lo disfrutan bastante–. Prueba de ello fue su pasada experiencia en el Festival Vaivén a principios de este año.

“Fue una gran experiencia el tocar frente a 20,000 personas. Hay algo en estar parado al lado del escenario antes de que las luces se apaguen y escuchar el alboroto que te intoxica, que te llena. Creo que tenemos mucha suerte y a veces sigo pensando si estaremos haciendo algo indebido o tramposo. Pero el tocar ahí y todos los shows que tenemos programados en el resto del país es un gran privilegio”, afirma entusiasmado Vallance.

Para una banda cuya prioridad es nunca dejar de crear música, Bob Moses nunca tiene un sonido apresurado. Vertiginoso, sí, pero todo con un control cuidadoso en cómo se ponen en su lugar los elementos que hacen de cada una de sus canciones una experiencia exuberante.

“Lo bueno de ser nosotros es que nunca paramos. Podríamos crear y grabar una canción nueva durante un soundcheck o en un cuarto de hotel o mientras esperamos en un aeropuerto. Todo sigue fluyendo y las vivencias que tenemos en el camino son nuestra mayor inspiración”, concluye Vallance.

Bob Moses se presentará el 2 de noviembre de 2018 en el Auditorio BlackBerry.

The Kooks — Let’s Go Sunshine

Simplemente The Kooks.

Es reconfortante escuchar la música del ayer, sin importar cuál sea tu ayer. Para algunos, The Kooks y su disco Inside in/Inside Out junto a su icónica “Naive” son emblemáticos: uno de los himnos de nuestra generación. En su segunda entrega Konk, no se quedó atrás y nos dio otros cuantos para cantar a todo pulmón. 14 años después, después de un poco de experimentación, The Kooks regresa a sus raíces, a un espíritu relajado y romántico.

El quinto álbum de la banda es justo lo que su título transmite. En Let’s Go Sunshine, The Kooks entrega su esencia, su verdadero yo. Let’s Go Sunshine es sencillo, vibrante y hasta acogedor. Con un “Intro” de coros desfachatados a capela de “No Pressure”, se abren las puertas a un desahogo de diversión.

“Kids” definitivamente es The Kooks. Comienza sonando como Junk of the Heart para transformarse en algo que recuerda a “Do You Wanna”. El beat continúa con “All The Time”, canción que dieron a conocer hace unos meses y que seguro será de las más coreadas en vivo. Todo sigue bien, consistente y con un sonido constante muy familiar.

Sin embargo, tanta similaridad resulta en un mar de ecos a toda la discografía de la banda, lo que hace que “Believe”, “Honey Bee” e “Initials for Gainsbourg” pasen desapercibidas. Por otro lado destaca “Four Leaf Clover”: con un sabor pegajoso y una letra cínica y refrescante. Y algo similar pasa con “Tesco Disco”, que suena como la versión acústica de sí misma, lo que es parte de su notoriedad.

En general, Let’s Go Sunshine es puramente The Kooks. No obstante, no es lo más relevante que la banda británica haya o vaya a entregar; tal vez sea que quienes los llevamos en el corazón ya crecimos un poco y superamos su sonido, o tal vez sea que faltó un poco de audacia e inspiración.