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Melvins — Pinkus Abortion Technician

8

Melvins
Pinkus Abortion Technician

Ipepac Recordings / 2018

Artista(s)

Melvins

30/Abr/2018

35 años de una institución, el inalcanzable King Buzzo.

Un material discográfico de Melvins siempre será noticia, nunca pasará desapercibido. Su prolífica carrera ha sido cimentada por medio de puro ruido, sonidos rebeldes, letras con un alto grado de simplicidad y el terrible fuzz. No existe la calma, ni algún respeto de tronar uno o dos amplificadores en el trayecto para lograr la distorsión adecuada. El deseo de siempre estar en una tarima explotando cabezas ha llevado a Buzz Osborne y Dale Crover a subsistir con miembros rotativos, pero conservando en cada producción dicho concepto en el mayor estado de pureza posible.

Ahora, después de más de 20 discos en su historia nos presentan Pinkus Abortion Technician, un álbum que resulta complicado encasillar en un género –caso similar a Melvins–. La placa comienza con “Stop Moving To Florida”, sencillo que nos habían dejado escuchar hace unos meses y en el cual pareciera que J. Mascis hubiera estado presente en el día de la grabación guiando a la mítica banda. Un cover con dos caras que parte en el noise y que culmina con el poder del grunge. Los de Washington crearon una conjunción única donde el poder de sus dos bajistas se denota. Un notable primer balazo.

“Embrace The Rub” es punk, puro y sucio punk. Acordes simples, una batería poderosa y bajos ejecutados de forma rápida y concisa. No hay mucho qué criticar, solo se aprecia una banda que no le teme a rayar en la nostalgia y puede tocar cualquier género cuando lo decida. Un poco de caos en una canción que no rebasa los dos minutos de duración.

“Don’t Forget To Breathe” regresa al noise, pero con un bajo aletargado funcionando como base. Las guitarras con distorsión y el hipnótico coro que auspicia un funeral generan un ambiente lúgubre y con detalles bastante siniestros. Melvins sigue con una intensidad fulminante y sus 35 años de vida son relativos. Un King Buzzo que solo su cabello canoso da la impresión de más años en su espalda, pero que la actitud de vándalo sigue vigente.

Y cómo si fuera un disco completamente distinto, una guitarra acústica da pie a “Flamboyant Duck”, pista que posteriormente tiene una ruptura con riffs de grunge y un final apocalíptico dónde un solo de guitarra es el personaje principal. Con cambios bruscos de género, Melvins crea un disco que hace una reverencia a toda su historia y su concepción. Sigue su amor hacia Black Flag y el sonido del sludge metal. Nada ha cambiado en una banda que se niega a ser eclipsada por la historia y el poco reconocimiento que se le ha otorgado. Cosa que nunca les ha importado y que al parecer no lo necesitan.

Tal vez uno de los momentos más divertidos de Pinkus Abortion Technician sea el cover de “I Wanna Hold Your Hand” de The Beatles. Emblemático y clásico tema que se respeta hasta el último minuto, pero que claro, tiene la esencia y poderío de la banda de Montesano, Washington.

“Prenup Butter” sin lugar a duda es uno de los mejores temas del álbum. Sonidos densos y voces graves que dan a luz un espectro que quema las entrañas de una manera ralentizada. Todo para abrir camino al glorioso final, “Graveyard”, que casi como una advertencia, abre con un riff pantanoso que cubre nuestros oídos para adentrarnos en un terreno que te hace hundir a cada minuto. Una de las mejores canciones de Melvins hechas hasta hoy en día.

Y sí, aunque parezca extraño, este disco de Melvins suena bastante extraño. Pero la misma banda lo es y lo ha sido en toda su carrera. Un popurrí que rebobina en la historia y también un recordatorio de que son grandes y pueden hacer sumergirte en pesados acordes cuando lo decidan. Cabe aclarar que no es su mejor disco, pero si es una de sus mejores producciones en su era actual.

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