Juan Son en el Lunario del Auditorio Nacional

Fotos Michel Trevilla

El esperado regreso del mítico Juan Son.

Juan Son es un tipo bastante raro. Supongo que eso es lo que amamos de él.
Vestido con una especie de kimono verde neón y su chongo estilo Samurai, un look que él mismo bautizó como de “una época de oro futurista”, dio su esperado regreso a los escenarios mexicanos después de casi 10 años para presentar su nuevo material solista después de Porter.

Parte de su rareza radicó en su acto telonero Transgresorcorruptor, proyecto del productor de Juan Son y varios artistas más, Yamil Rezc, quién se encargó de generar una atmósfera de incertidumbre entre la audiencia con sus sonidos electrónicos que recordaban a un soundtrack de una película de terror.

La gente comenzó a chiflar presionando a Rezc a acabar su acto. Muchos fueron los comentarios acerca de esta presentación; la mayoría de ellos tratando de entender qué era lo que acaban de ver.

10 minutos antes de las 20 H. y ante un público desesperado por verlo, Juan Son salió a escena.  La psicodelia era la reina de la noche. No solo era Juan el que iba caracterizado. La realidad es que también muchos miembros del público iban disfrazados generando una noche surreal.

La primera canción fue una versión acústica de “King Ludwig II” en donde Juan demostró su versatilidad y la agudez de su voz. Después comenzó a cantar el clásico “Cuervos” lo que enardeció a la audiencia.

Los que somos muy fans de Juan Son amamos su capacidad de arriesgarse y salir de su zona de confort. Sabíamos de antemano de esta sería una noche mágica ya que sería la primera vez que oiríamos completo su nuevo álbum y algunos temas clásicos de Porter y sus proyectos alternativos como AEIOU, lo que sí sucedió.

Entre canción y canción Juan nos contó anécdotas de su vida para todos los que nos preguntamos qué había sido de él en todos estos años.

Con temas como “Nada”, “Mermaid Sashimi” y clásicos de Porter como “Espiral” el concierto fluyó de manera mágica. La gente concluyó que Juan Carlos Pereda, Juan Son, no solo es un gran cantante; también es un gran bailarín. Con sus sugestivos movimientos de cadera hizo que la gente perdiera la razón. Gritos como “¡Quitate la toga Juan!” no tardaron en aparecer.

Al final el concierto cerró con “Siento”, primer sencillo de su tercer álbum y toda la gente entendió en ese momento que una sola velada era poco. Hacen falta más noches para tener y entender a Juan Son, un artista que no tiene interés en ser mainstream sino en arriesgarse y entregarse al arte.

Tessa Ia lanza "Tú y yo" a lado de Carla Morrison

Con esta canción, Tessa Ia anuncia su próximo EP.

Después de su álbum debut Correspondencia, lanzado en 2016, la cantante y actriz Tesa Ia, comenzó la gira homónima al disco, que concluyó con un show en el Foro Indie Rocks!, en el cual interpretó "Tú y yo" a lado de la ya conocida Carla Morrison; este acto fue el preámbulo de su nueva colaboración juntas.

El viernes, el video fue estrenado por la tarde, en exclusiva por medio de MTV, para después liberarlo en todas las plataformas digitales, terminando con la insoportable espera de los fans. La actriz se mostró agradecida con la ayuda que Carla Morrison le brindó para la realización del proyecto.

La canción narra la historia de un viejo amor, una relación en la que eran iguales y los sentimientos eran completamente mutuos, Tessa Ia lo representa con esta frase: "que bonita sensación tuvimos de alcanzar en otro lo que ya tenemos", se habla de una relación que terminó pero conservó lo mejor de ellos, en la que no hubo mentiras ni problemas, simplemente terminó y ahora solo se le habla a un bello recuerdo, a lado de Carla Morrison lo canta "hace tiempo que te quise, hoy ya no te quiero pero, al verte, temo que el tiempo se deslice y no me alcance a contener".

A pesar de encontrarse ocupada con su carrera como actriz, pues recordemos que en 2017 estrenó la película Camino a marte y este año regresó con Los adioses, película basada en la vida de Rosario Castellanos, por la cual fue nominada como mejor Coactuación Femenina, aún con todo eso se dio tiempo para grabar un EP, compuesto por cuatro canciones y el cual tendrá como nombre Breve, y "Tú y yo" es la primera en ser lanzada, esa es toda la información que la cantante ha brindado por medio de sus redes sociales.

 

 

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TÚ Y YO ft. @carlitamorrison ya está disponible en todas las plataformas digitales para su deleite!! Link en mi bio . Esta canción es la primera de un EP de 4 canciones #BREVE, producido por amaaazing @yamilrezc, mezclado por el mejor @leonelcarmona, que irán descubriendo poco a poco . Gracias @marcovich_m Por ayudarme a dar vida a estos artes brutales (;) en colaboración con @cesarelster. Desde el arte de #Correspondencia, eres el mejor team . Gracias también a @edoardobucheli por ayudarme desde un inicio a darle forma a mis canciones! Tu apoyo es y ha sido siempre invaluable . Y gracias a todos los que desde la madrugada no dejan de compartirla y mandarme mensajes de amor al respecto 💞 uds y yo #TúYyoFtCarlaMorrison #BREVE

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Corre a ver "Tú y yo" interpretado por las grandes voces de Tessa Ia y Carla Morrison.

Entrevista con David Keenan

La banda de rock que cambió la historia de un pueblo.

Me dijeron de la oficina que iba a salir del país. En casa busqué mis documentos pero no encontré el pasaporte. Llamé a mi esposa, contestó al quinto intento, dijo no recordar haberlo visto. Llevamos dos años viviendo juntos y no hemos salido del país desde entonces. Así que fui a casa de mis padres. Mi habitación antigua era casi una bodega llena con objetos que mis papás no sabían en dónde poner. Me entristeció verla así, casi sin vida. Revisé debajo del clóset, ahí estaba la caja de mis tenis favoritos donde guardaba los papeles importantes. Encontré el pasaporte. La caja también contenía las antiguas cartas de mis ex novias y un sobre con boletos de conciertos a los que había ido con María.

Salí de la casa de mis papás. En el camino comencé a pensar en esos conciertos, María y yo éramos jóvenes con el deseo de tocar el cielo, marcharnos de la ciudad, cambiar nuestra rutina y devorar el mundo. Viajar a la India. Con ganas de todo al mismo tiempo. Salíamos de los conciertos cantando las canciones que habíamos escuchado y podíamos seguir platicando sobre el show que habíamos visto. No nos aburríamos y me daba la impresión de que así podríamos seguir por muchísimos años. Pero como muchos sueños adolescentes eso no sucedió.

María y yo recostados sobre la cama escuchando Joy Division y The Cure. Cuando recuerdo ese momento pienso en que no imaginé que sería el último día en que la vería. Y tal vez no lo disfruté como debía, no le di importancia porque parecía algo de todos los días. Es como dice el escritor escocés David Keenan de su nuevo libro, Memorial Device: la historia es acerca de estar en el momento, veo que es un problema para la gente, le cuesta mucho estar en el momento. El libro pregunta si es posible que nos demos cuenta de los momentos significativos en nuestra vida mientras suceden o si únicamente sabemos de lo importante que fueron una vez que han terminado. ¿Podemos estar en el momento o estamos ahí una vez que éste ha terminado? Hay una línea hermosa de Prince en la canción "Sometimes It Snows In April" que dice ‘el amor no es amor sino hasta que ha terminado’. Esa línea fue una influencia para mí.

En Memorial Device, Keenan narra la historia de una banda que cambió la vida de muchas personas en el pueblo de Airdrie, en Escocia y de cómo su existencia permitió que muchos artistas de la localidad se reinventaran. “Es acerca del arte y de los pueblos pequeños”, dice el escritor en entrevista con Indie Rocks!. La banda de la que habla es Memorial Device y en un falso reportaje sobre ella, porque en realidad el grupo nunca existió, también se cuenta lo que sucedía en la escena musical a mediados de los ochenta en ese lugar. “Todo es ficción, aunque los lugares de los que hablo ahí están. Me expreso sobre los pequeños pueblos, porque en esos lugares nació el post punk y es más interesante que el punk. El post punk se tomó las cosas seriamente mientras que el punk falló en entregar música hecha por músicos. El primer álbum de Sex Pistols en realidad es un disco de rock, la experimentación vino del post punk”.

Si María hubiera leído el libro Memorial Device, la primera novela del escocés, le habría gustado. Estoy seguro. Porque la música nos unió y nos permitió soñar con otra vida. Pienso que de alguna forma vivíamos en un lugar como Airdrie, en donde creció David Keenan. “Airdrie es único y al mismo tiempo es cualquier pueblo. Yo tenía 12 o 13 años cuando todo esto sucedía. Nací en Glasgow pero de muy joven nos mudamos a este pueblo de obreros, ahí conocí un montón de personajes que cambiaron mi vida, que me llevaron a involucrarme con la música. Era increíble ver a estos individuos con sus atuendos estrafalarios, sus playeras rotas, el maquillaje en su rostro, fumando marihuana. Los observaba y sentía que estaba en el futuro, fantaseaba con la vida que tenían, con la clase de libros que leían”, sostiene el también periodista musical.

El motor creativo, asegura, es el aislamiento de la gente en estas pequeñas localidades de Inglaterra, porque el horizonte se expande. “Este aislamiento fue una máquina para la creación. Cuando escuchamos a Sex Pistols, por ejemplo, la gente llegaba y decía ‘tienes que escuchar a este grupo, ellos no pueden tocar un instrumento pero hicieron un disco’, entonces la gente escuchaba esa historia y decía yo sí puedo tocar un instrumento, voy a hacer música”. Ahí comenzó la revolución del post punk. Pero eso se ha terminado como tantas cosas del pasado.

A María no la volví a ver y eso fue un misterio, nunca supe qué sucedió. Al día siguiente de que estuvo en mi casa su familia se había mudado. Desapareció por completo. En la entrada de mi casa encontré una carta dirigida a mí con su letra que decía ‘lo siento’.

David Keenan habla con el acento escocés que escuchamos en las películas, marcado, golpeado, rápido y que sube de tono al final de las palabras. Viste bien como un clásico inglés. Pantalón de vestir muy planchado, camisa a rayas blancas y azules, tirantes también azules. Un bigote enorme que da una vuelta como espiral antes de terminar en una punta que durante la plática él se acaricia. Todo un personaje. “Creo que los servicios de streaming para escuchar música acaban con la experiencia en sí de la música, con la iniciación, con el ritual, en los años setenta no podíamos buscar en Google una banda y escuchar sus discos, teníamos que preguntarle a otros si los conocían, subir a un tren, ir a Glasgow, buscar una tienda de discos, regresar, juntarte con tus amigos y poner el vinilo en el tocadiscos. Todos poníamos atención. Escuchábamos todas las canciones. Eso ya no es posible. No se aprecia mucho cuando tienes todo al alcance de las manos. No tomamos el arte seriamente porque es muy accesible. Ahora la gente no se compromete con el arte y no demanda mucho”.

Memorial Device ya se encuentra en librerías publicado por el sello Sexto Piso. El autor sugiere una opción para esta turbulenta época de música en exceso y poca atención por parte de nosotros como audiencia. “Tenemos que crear la cultura nosotros, no esperar a que nos den permiso, a que nos digan que lo hagamos, espero que la gente vea así este libro y se inspiren, porque es acerca de las posibilidades, de tomar el arte seriamente, de volver a darle fuerza a los viejos valores y ver que el arte puede transformar la vida de las personas”.

Mi esposa me preguntó por el sobre con los boletos. Escuchó mi historia y después me abrazó. Puso a The Psychedelic Furs y ahí nos quedamos un buen rato sin decirnos nada, cobijados por la letra de “Love My Way”.

Thom Yorke — Suspiria (OST)

Un soundtrack de culto instantáneo.

Suspiria es el nombre del soundtrack que Thom Yorke realizó para el remake de la icónica cinta del mismo título, que originalmente dirigida por Dario Argento en 1977, ahora ve la luz reimaginada por Luca Guadagnino. El material está disponible en plataformas digitales, así como en LP doble y CD doble, y consta de 25 composiciones originales escritas por Yorke específicamente para la cinta de horror.

El álbum es una mezcla de trabajo instrumental, piezas intercaladas e interludios muy cinematográficos, y estructuras de canción clásicas, en las que la voz de Yorke, recuerda su trabajo en Radiohead. Tal es el caso de “Suspirium”, primer sencillo del álbum que es lindo, onírico e incluso romántico.

Suspiria fue escrito y arreglado por Yorke, grabado y producido por él mismo junto con Sam Petts- Davies, quien ya había trabajado con Thom fungiendo como ingeniero de grabación de A Moon Shaped Pool e ingeniero orquestal de Ok Computer (además de haber colaborado con artistas como Roger Waters y Frank Ocean, entre otros). También cuenta con la colaboración de la London Contemporary Orchestra and Choir, Noah Yorke en la batería (en los temas “Has Ended” y “Volk”) y el reconocido flautista ruso Pasha Mansurov (en la ya mencionada “Suspirium” que destaca precisamente por sus vientos).

El resultado de este trabajo es un disco que incluye baladas de piano y voz, muchos sintetizadores al estilo krautrock inspirados en el Berlín de 1977, voces en múltiples capas, y melodías que destilan terror (como la tétrica “Olga's Destruction (volk tape)”  que parece un clásico del terror instantáneo, y melancolía (presente particularmente en los violines de “Klemperer Walks”). Destacan temas como “Unmade” que con su piano melódico y coro femenino resulta particularmente memorable, “The Conjuring of Ankle” también posee coros casi angelicales, al igual que “Sabbath Incantation” que posee un coro que aunque también con tintes eclesiásticos, es más masculino y remite a un grupo de monjes. Más oscura resulta “Has ended”, cargada de percusiones, distorsiones, que arranca con la dulce voz de Yorke para luego mutar en un tema prendido y bailable. Este tema comparte la pasión por la distorsión con “Open Again”, otra composición en la que este recurso está particularmente presente.

El culto a la cinta original de Argento, más el reciente hype alrededor de Guadagnino y la gran base de fans de Yorke, sumada a la calidad del material, parecen predestinar a Suspiria a ser un soundtrack de culto instantáneo. Quizá no sea tan novedosa como en su momento fue la banda sonora elaborada por Goblin para la cinta original, pero respeta las normas del género e incluso es probable en que se transforme en varias nominaciones para Yorke en la categoría de Mejor Banda Sonora. En cuanto a la comparación obvia: probablemente no sea tan compleja como los soundtracks que Jonny Greenwood ha creado, para por ejemplo, las cintas de Paul Thomas Anderson. Aún así, el lanzamiento de Suspiria es una buena noticia y temas como “Suspirium” agradaran incluso a quien no es fan de Radiohead o no planea ver la película (no por nada fue elegido como primer sencillo).

Gorillaz tocó "Song 2" de Blur en el Demon Dayz

Un cover de la famosa banda Blur hecho por Gorillaz, acompañados por Graham Coxon.

Este fin de semana durante el festival Demon Dayz, que tuvo lugar en el Pico Rivera Sports Arena & Grounds en Los Ángeles, y que Gorillaz organiza, tuvo lugar un importante suceso, se hizo un cover de la canción "Song 2" de Blur, banda liderada por Damon Albarnes la primera Albarn interpreta un tema de alguno de sus proyectos paralelos.

Los fans explotaron en emoción cuando Gorillaz comenzó a interpretar "Song 2", en su muy marcado estilo, sin embargo, llegó el momento de ponerse melancólicos con los recuerdos y entró el guitarrista Graham Coxon, durante el encore el estilo de la canción cambió y regresó a sus orígenes, este fue el momento cumbre no solo de la canción, sino del festival. Antes de traer a escena a Graham Coxon, Damon dijo: “vamos a probar un poco de polinización cruzada”.

El festival contó con la presencia de grandes invitados, como The InternetLittle Simz, entre otros muchos otros. EL setlist de Gorillaz contó con 30 canciones, las cuales dejaremos abajo, falta poco para su presentación en Ciudad de México y podemos comenzar a especular acerca del show que nos presentaran.

El setlist de Gorillaz en el Demon Dayz:

"M1 A1 (with “Lil’ Dub Chefin” Outro)"

"Tranz"

"Last Living Souls"

"Rhinestone Eyes"

"Tomorrow Comes Today"

"Every Planet We Reach Is Dead"

"19-2000"

"Humility (with George Benson)"

"Superfast Jellyfish (with De La Soul)"

"On Melancholy Hill"

"El Mañana"

"Fire Flies"

"Broken (with Hypnotic Brass Ensemble)"

"Strobelite (with Peven Everett)"

"Andromeda (with DRAM)"

"Hollywood (with Jamie Principle)"

"Garage Palace (with Little Simz)"

"Stylo (with Peven Everett) (and Bootie Brown)"

"Dirty Harry (with Bootie Brown)"

"Feel Good Inc. (with De La Soul)"

"Souk Eye"

"Plastic Beach"

Encore:

"Lake Zurich"

"Sweepstakes (with Hypnotic Brass Ensemble)"

"Latin Simone (¿Qué Pasa Contigo?) (with Leider Chapotin)"

"Kids With Guns"

"Song 2 (Blur cover) (with Graham Coxon)"

"Clint Eastwood"

"Don’t Get Lost in Heaven"

"Demon Days"

 

Elvis Costello & The Imposters — Look Now

Un disco casi perfecto... porque el rock no tiene que ser perfecto.

Con The Attractions, Elvis Costello tuvo una evolución musical que lo llevó del punk, al ska, al motown, new wave y al jazz, hasta complejas composiciones junto a grandes orquestas. Pero al terminarse ese ciclo, continuó su travesía instrumental con The Imposters, que no es muy diferente a The Attractions, lo único que cambia es que hubo un reemplazo en el bajo, y con ellos se afianzó el poderoso sonido con el que muchos conocimos a Declan Patrick MacManus.

Durante los años, las letras de Costello han sido musicalizadas por varias sensaciones melódicas como Allen Toussaint, Marc Ribot, Bill Frisell o hasta The Roots; pero siempre encontrará el mayor poder en acordes con The Imposters. Hace más de 10 años, Costello y The Imposters decidieron hacer una pausa para descansar uno del otro, pero es este año en el vuelven todos juntos a la acción para entregar el casi perfecto Look Now.

En está nueva entrega, el combo Elvis Costello & The Imposters no dieron ningún tipo de tregua y no disminuyen para nada su intensidad musical. Enseguida que empieza el disco –con “Under Lime”– un pegadizo groove de batería y un fino motivo de bajo te hipnotizan para que al sonar la poderosa voz de Elvis Costello no te noquee en el primer round con sus contundentes letras.

Declan Patrick MacManus a.k.a. Elvis Costello a.k.a. Little Hands of Concrete, no detiene en ningún momento su crecimiento como escritor y aunque es cierto que en este álbum comparte mucho contenido para corazones rotos, melancólicos o lastres emocionales, su energía no la detiene ni su reciente batalla contra un tumor cancerígeno.

“Don’t Look Now” es la segunda canción y con esta descubrimos la secuencia de todo el disco, un genuino sube y baja en estricto sentido; una canción poderosa, tras una ultra balada melancólica y así sucesivamente. En esta segunda pieza es Burt Bacharach quien acompaña la voz de Costello tal como lo escuchamos en Painted from Memory de 1998 y en como lo vimos en Austin Powers: The Spy Who Shagged Me.

El productor detrás de Look Now es Sebastian Krys, quien también ha producido a Shakira, Will Smith y hasta Los Rabanes, pero también a artistas como Celia Cruz, Arturo Sandoval y La Santa Cecilia. Elvis Costello también estuvo detrás de la consola, apoyando a Sebastian… pero esto no es nuevo, Costello ha colaborado en la producción de gran parte de sus álbumes.

Elvis Costello y Carol King escribieron una canción hace más de 20 años, una canción que fue escrita en un momento un tanto oscuro de sus vidas. Esa colaboración perduró durante los años como demo y fue interpretada por Costello en algunos muchos shows, hasta que por fin encontró su hogar en Look Now.

“Burnt Sugar Is So Bitter”, es uno de los más grandes momentos de este nuevo disco, si no es que el punto más alto de todo Look Now. Con coros femeninos danzando en las armonías exactas para generar dopamina a pesar de su letra cruda y arreglos de metales liderados por Steve Bernstein, mágico.

Es todo esto y muchísimo más lo que debería abrirle los ojos a los promotores, a los grandes del entretenimiento o hasta a los medianos, para que traigan a esta máxima leyenda con una legendaria banda de soporte a México y curen la herida del 2011 cuando cancelaron su concierto en el extinto Salón José Cuervo.

Live Out 2018 presentado por Doritos

Fotos Israel Martínez

La conquista del mainstream.

Recuerdo cuando en 2013 fui a mi primer festival en Monterrey. Se trataba de un Pa'l Norte, el segundo en su historia. En aquel entonces no existía una oferta tan grande como ahora; actualmente en la ciudad del Cerro de la Silla, se celebran eventos masivos en torno a la música todo el año, es algo normal y cada vez más recurrente. Sin embargo, aquella tarde se respiraba un ambiente nuevo, virgen.

La tarde de ayer descubrí que ya llovió, literal. Y es que la cuarta edición del Live Out ofreció una propuesta que cada vez toma más fuerza al norte del país y crece como trend. No es casualidad que en los últimos años hemos visto más números pop en los lineups regios, Macklemore, Magic!, Oh Wonder y recientemente Maroon 5 han sido la carta fuerte de estos encuentros. Pese a que la onda pop parecía ser terreno del Hellow, Live Out lo arrebató con fuerza en esta edición.

La oferta de bandas levantó cejas entre la comunidad celosa del sonido de guitarras y atrajo a un público más joven; ¿el resultado? Algo que ni yo entiendo aún. Vamos por partes.

A lo largo de la semana se había predicho un día lluvioso al norte del país y la tarde de ayer Monterrey nos recibió cumpliendo los presagios. Pese a tener un interminable chipi chipi masajeando tu cabeza, descubrías tu camisa con manchas de sudor tras unos minutos caminando bajo el cielo nublado. Al llegar al Parque Fundidora la lluvia realmente no era tan molesta e incluso jugaba un papel en esta inédita edición del festival.

Mint Field llegó de la vecina ciudad de Tijuana a dar un set para los primeros asistentes. Para ese momento, del cielo aún no caían gotas de agua. El trío de dreampop demostró cómo han perfeccionando su sonido en vivo, presencia escénica y proyecto en general. Con su LP, Pasar de las luces, bajo el brazo, se han posicionado como un referente obligado del género en el país. Espero que las empiecen a programar en un mejor horario en festivales venideros.

Slenderbodies cayó junto al chipi chipi que llegaría para quedarse. El dúo comenzó la vibra soft pop que nos acompañaría gran parte del día. Los de california mostraron una ejecución casi impecable y crearon un ambiente con el que la gente no puso peros, juntando a los pocos asistentes en torno a su escenario. Nombre y Alma sentenciaron el mood de la tarde, siguiendo el mismo vibe.

Y bueno, para este punto la queja de “está lloviendo y los actos están flojos” se escuchaba en unos cuantos. Pero la verdad es que, el poder escuchar estos proyectos de nuevo pop que han ganado relevancia gracias al internet, me parecía un buen plan para pasar un sábado lluvioso. Es algo que no ves en todos los festivales.

Benjamin Booker y Bishop Briggs irrumpieron con blues y pop rock la tarde, dándole un giro al festival. Algo que destaco es la apuesta por lanzar proyectos con joven trayectoria en horarios importantes. Marian Hill fue una de las exponentes más interesantes, con un sonido que podía referir a una Adele millenial. Por su parte, Vance Joy culminó el muestrario de propuestas con un folk pop bien ejecutado.

La constante e interminable lluvia no terminó de agüitar a los asistentes, quienes estaban más metidos en la fiesta. Y si hablamos de fiesta, no podemos dejar de lado la joya que encontré en este festival; el Tecate Room; una carpita (donde no te mojabas) con una propuesta de DJs y proyectos electrónicos tan diversos y convergentes como el dreamwave de Grenda, hasta el cautivante EDM de las gemelas Simihaze. De aquella carpa tronaron sonidos que fueron desde el hip hop, pasando por el trap, a ritmos techno y house. Interesante, Live Out, interesante.

El cierre contó con la presentación de la siempre convincente, Annie Clark a.k.a. St. Vincent, quien en cada show parece llevar su propuesta estética y sonora más lejos, unos Chainsmokers un tanto forzados (y con problemas técnicos al tiempo de su set) que destellaron una lluvia de éxitos como “Closer” o “Don’t Let Me Down” (quizá no te suenen, pero la próxima vez que abordes un Uber con una estación de radio pop puesta, escucharás algo de ellos).

Y, por supuesto, Abel Makkonen Tesfaye, el “niggah with the hair singing bout poppin’ pills, fucking bitches, livin’ life so thrill”, el pobre ser romántico que lloró por Selena Gomez durante su set en Coachella y uno de los artistas más grandes en el mundo. The Weeknd otorgó un set de primer nivel, de esos que dan gusto ver.

Acompañado de una banda de músicos que llevaban a la vida los sonidos de bajo, batería y sintetizador de sus producciones, Abel dio un performance equilibrado en ejecución y juegos de pirotecnia, luces y fuego que tan solo aderezaban al show, cuyo fuerte era la fuerza del performer que logra una conexión envidiable con su público.

El artista dio un set que abarcó en su mayoría canciones de su último álbum, Starboy, complaciendo a su numeroso fanbase regiomontano (y mexicano, en general) con dos horas de set en su primera visita, cerrando de forma fuerte con “Call Out My Name” y “The Hills”.

Ya llovió desde aquél Pa'l Norte, tanto la gente está más (mal) acostumbrada a los festivales; que los brotes de cordialidad de los asistentes han ido cambiando por empujones propios de un festival chilango, como en la oferta, que cada vez se dirige más al mainstream casi eclipsando por completo propuestas rockeras o alternativas. No digo que esté bien. No digo que esté mal. Solo es así.

Al final del día Live Out resultó en un festival inédito; ya que en pasadas ediciones no tenía esta línea tan marcada, que cumplió en presentar propuestas (aunque sean de pop, son propuestas al fin), diseñar un ambiente decente y presentar una buena producción. Esperamos ahonden en sus virtudes.

Cleric + Descartes a Kant en Casa del Lago Juan José Arreola

Fotos Ernesto Alquicira Madrazo

Mucho y muy buen ruido para un sábado en la tarde en Casa del Lago.

Ubicada a un costado del legendario Lago de Chapultepec, en las apacibles inmediaciones de La Casa del Lago se llevó a cabo la primera edición de Metal en el Lago, donde el rock, el noise y el metal avant-garde se dieron cinta en un evento gratuito organizado por el Bestia Festival en colaboración con la UNAM.

Esta primera edición tuvo lugar en el Foro Arreola –espacio acondicionado a modo de escenario al aire libre, situado justo enfrente de la emblemática construcción–, llevando como cabezas de cartel a los oriundos de Filadelfia, Estados Unidos Cleric, y a los jaliscienses de Descartes a Kant.

En punto de las 16:00 H. (y tras algunas indicaciones de seguridad proporcionadas por parte de las autoridades universitarias) daría inicio el show cómico-mágico-musical (como ellos mismos lo definen) de Descartes a Kant.

Desde el primer momento en que pisaron el stage, las reacciones de júbilo no se hicieron esperar, y la agrupación se entregó total y furiosamente a sus fans, ofreciendo sus deliciosas estridencias a través de temas como “Dolce”, “Suckerphilia”, “Mommy”, “Suppertime Rules” y desde luego el que podría decirse que es uno de los himnos de la banda: “You Assfucked My Heart”.

La vocalista y guitarrista Sandrushka Petrova estuvo particularmente intensa, y sus palabras, movimientos teatrales e interacción con el publico fueron bien recibidas, en especial cuando se dirigía a ellos para agradecerles su presencia, o cuando tomando agua de una botella decidió “bañar” con su boca a los fanáticos que estaban al pie del escenario. Tras un set de casi una hora, la agrupación tuvo que despedirse, no sin antes anunciar que este sería su último concierto en México antes de iniciar una gira que los llevará por España, Islandia y Nueva York.

Siguió una breve pausa en la que se reacomodaban instrumentos y equipo en el escenario, y se dio paso a la actuación de Cleric, que visitó por segunda ocasión nuestro país, desde aquel concierto que se llevó a cabo en 2016 en el Lunario, al lado de Godflesh y Simulacrum.

Y así, la calma de una apacible tarde de sábado en Chapultepec sería quebrantada por los rabiosos alaridos de Nick Shellenberger, los inclementes golpes a la batería del ya mencionado Kwartowitz y las decibélicas notas emanadas tanto del bajo de Chris Weindel, como de la guitarra de Hollenberg y del teclado de Shellenberger.

Durante su actuación que fue continua (apenas interrumpida por un par de diálogos de Nick dirigidos a la concurrencia, uno de ellos en español), Cleric ejecutó una selección de temas extraídos de sus discos Regressions y Retrocausal principalmente. Temas como “The Boon”, “Allotriophagy”, “Resumption” y “Cumberbund” figurarían en esta selección.

Y así de rápido como inicio, su actuación llegó a su fin. Eran alrededor de las18:00 H., y aunque todavía había luz del día, la satisfactoria sensación que dejaron en el público asistente al recital, parecía más bien de un sabor a una intensa noche de sábado. Con un público que quedó cansado y satisfecho, esperando por una segunda (e igual de sorprendente) edición.

The Magic Numbers en El Plaza Condesa

Are You In Or Out?

Con la salida de su reciente disco lanzado este año 2018, queda claro que The Magic Numbers no sigue en aquellas mieles del éxito donde los situó su debut de hace casi 15 años o el mismo Those The Brokes. Su carrera ha perdido gradualmente ese estatus tan relevante que tuvo y, quizás es hasta lógico cuando su estilo se mantiene fiel a las guitarras cuando hoy por hoy, la tendencia está muy alejada de lo que era en aquel entonces. Pero ante eso también hay que decir que la situación es el filtro fidedigno para saber que aquellas canciones con las que muchos crecimos se han convertido en clásicos y, lo más importante, si ese nicho que sigue siendo ferviente seguidor de los hermanos de Londres, ha seguido al pie de la letra la carrera del grupo o si quizá se ha "cansado" de escuchar sus temas más representativos en las múltiples visitas que han tenido ya en tierras aztecas.

Cierto es que las canciones son parte fundamental de un recital, el setlist, pero también es el mayor de los hechos aceptar que los hermanos Stodart y Gannon ya tienen una conexión fraterna y profunda con los fans mexicanos. A pesar que muchos parece que ni siquiera enterados estaban que tienen un disco llamado Outsiders (2018) estaban ahí, quizá por el amor a todo lo ocurrido de Alias (2014) o The Runaway (2010) hacia atrás y enterarse ahí de cualquier actualización. Que de inicio, todo iba sin mayor novedad con un coro de niños pregrabado entonando el estribillo de "Forever Lost" anunciando la salida de la banda al escenario de El Plaza. Michele y Romeo Stodart los más activos interactuando con el público, ambos sonreían, saludaban con las manos y se tocaban el corazón emocionados, sumados Angela y Sean es que empiezan a llevar al público a ser parte de la canción que inaugura la noche: "Forever Lost", que por supuesto, todos en la sala se la saben.

El éxito de sus últimos discos no es ni en mitad equiparable a la de los primeros dos, y en varias ocasiones se nota en el setlist cuando los presentes dejan de cantar y bailar con el mismo ímpetu; "Shotgun Wedding", "Ride Against The Wind", "Sing Me A Rebel Song" pasan sin pena ni gloria aunque hay que señalar que nunca dejando de ser agradables, algo que los integrantes tienen en el ADN; saben moverse y tratar con el público para mantenerlos en sintonía, aunque también, dan muestra rotunda que más allá de "simples" canciones, pueden desatar lapsos instrumentales contundentes y habilidosos como en esa versión extendida que hicieron de "Shot in the Dark". Y el repaso del catálogo no se detiene ahí, se van incluso hasta los EP cuando develan "Fear Of Sleep" o escarban en los recuerdos, no de los asistentes en El Plaza, sino del mismo Romeo y compañeros que dejaron ver el gran cariño y sentimiento que tienen por nuestro país, contando la historia de uno de sus primeros temas compuestos ("Anima Sola") como The Magic Numbers y las ansias que tenían en aquel entonces por llegar a este lado del mundo con una frase emblemática que pidieron cantar a todos: "But I'll get to Mexico before I die" para convertir uno de los momentos más sensibles de la noche.

"This Is Our Music. These Are Rebel Songs. Are You In Or Out?" era el lema que yacía en una manta al fondo del escenario al igual que la frase "We are Outsiders" dicha por Romeo, todo en alusión temática hacia su reciente trabajo discográfico. Y sí, es cierto que los integrantes de The Magic Numbers son todo menos unos outisders, y que sus canciones son todo menos rebeldes, pero el frontman se encargó de reivindicar ese pensamiento: son rebeldes por el hecho de decir lo que sienten, expresar claro lo que piensan y mostrarse en naturalidad, y desde ahí, quizá entonces sean unos outsiders por seguir fieles a un estilo de hace 15 años que hoy parece anticuando ante las nuevas tendencias y modas, pero que la noche del 20 de octubre hizo que muchos volviéramos a la raíz fuera de cualquier parafernalia: a querer cantarle a alguien canciones de amor como "Love Me Like You", a recordar que "Love Is A Game", a perder el control con una tierna y acelerada "Take A Chance" o llegar a las lagrimas en el momento final (se veía en los ojos cristalinos de algunos) por recordar cuando rondábamos los 15 años de edad y le queríamos decir a alguien "Die for you" y le dimos play al primer álbum de la banda allá en 2005 y descubrir "Mornings Eleven".

Agregando más aciertos a la noche, The Magic Numbers ofreció una firma de autógrafos en El Plaza y un afterparty en el bar Caradura, dando otra muestra de fe y legalidad que lo dicho en palabras y expresado en lenguaje no eran el tipo de cosas que de trámite se ven en cada concierto; Sean, Angela, Michele y Romeo se tomaron con total seriedad y entrega esta visita a México (dejaron una bella postal de ello en redes) y eso se agradece... mucho más de lo habitual.

Residente + Kase O en el Palacio de los Deportes

Fotos Edwin López

Nada de rap bruto.

Es raro lo que un nombre puede significar para la gente. Como Calle 13, Residente logró llenar un par de Palacios de los Deportes, mientras que como solista, a pesar de tocar prácticamente el mismo repertorio, no logró llenar la pista del mismo recinto. Sin embargo, los que asistieron fueron testigos de dos cosas: de una presentación intensa con excelentes músicos y rimas precisas; y por otro lado pudieron ver a Kase.O, juntarse con sus colegas de Zaragoza haciendo rap conciencia directamente desde la madre patria.

Kase.O: venimos a este mundo a hacerlo mejor

Bueno, si Residente ha sido importante para el rap, Kase.O le dice quítate que ahí voy yo. Sus rimas han impactado a generaciones de fanáticos (y no tan fanáticos) del hip hop y eso se vio demostrado en su presentación.

Es raro ver que el abridor sea tan esperado pero sí, Kase, lo fue. Desde que las luces se apagaron empezaron los gritos: “Kase, Kase”, del público. Empezó con temas de su disco más reciente: El Círculo, material que lanzó en 2016. “Esto no para” y “Yemen”, fueron las canciones con las que abrió su set, aunque la verdadera explosión de dio cuando empezó con las rimas de “Vicios y virtudes”, canción de Violadores del Verso. A partir de este momento empezó una especie de popurrí que incluyó rolas como “Ocho líneas” y “Vivir para contarlo”, esta última incluyendo al también legendario rapero español Hate.

El resto del set fue una combinación entre su carrera como solista y su tiempo con Violadores. Llegando todo a su nivel máximo cuando Hate regresó al escenario, uniéndose también Xhelazz para interpretar “Viejos ciegos”.

Residente: la (no)importancia de vivir en la Calle 13

No cabe duda que Residente lanzó uno de los mejores discos del 2017. Su primer trabajo como solista es uno de los mejores ejercicios musicales en la historia del hip hop. Sin embargo esto tiene un costo, al menos en nuestro país. Para muchos el hecho de ya no estar ligado a sus hermanos los hizo huir de su música. Para otros al no tratarse de un material “comercial” y un poco más difícil de digerir, provocó que se alejaran un poco del artista y que perdieran el interés por ir a verlo en vivo.

Dicho esto, los que estuvieron ahí se llevaron un buen show que empezó con la que fuera su carta de presentación como solista: “Somos anormales”, para de inmediato pasar al repertorio de Calle 13, el cual comenzó con “Baile de los pobres”. A partir de ese momento todo fue fiesta. El setlist se encontraba perfectamente equilibrado entre una y otro etapa del rapero. Mencionó a los migrantes antes de “Pa'l Norte”, a las mujeres antes de “Sexo” y a las disqueras antes de “Calma Pueblo”.

Tocó además su tema más reciente a lado de Nach, “Rap bruto”, aunque desgraciadamente solo tocó su parte.

Cerró con “Vamo' a portarnos mal”, un himno de la fiesta, demostrando que no le importa bajar un escalón en el nivel de convocatoria mientras pueda ser y hacer como le plazca. Bien ahí René, tus verdaderos fans te lo agradecen.