Ciudad: CDMX

Adan Jodorowsky regresa a El Plaza Condesa

Después de haber tocado el marzo pasado en el Plaza Condesa , Adan Jodorowsky regresa para recordar su carrera musical. 

Hace unos meses el cantante Adan Jodorowsky dio una presentación en El Plaza Condesa. Durante el show presentó su nuevo material discográfico titulado Esencia Solar. Para cerrar el año regresa el 14 de diciembre a este recinto, esta vez acompañado por la banda Polaris para abrir el espectáculo, y recordando sus años de carrera musical. 

A lo largo de su carrera, el también actor ha utilizado diversos seudónimos, con el cartel del evento nos da una pista de lo importantes que han sido para él y que dentro del espectáculo podrían revivir canciones y etapas musicales que fueron lanzadas con sus alter egos "Adanowsky" “El ídolo, "Amador" y "Ada”, recreando temas de sus producciones pasadas, como Étoile ÉternelleEl ídoloAmador y Ada.

SALAS

MX $665.00

PALCO

MX $665.00

BALCON

MX $665.00

PISTA

MX $434.00

Adan Jodorowskyactualmente se encuentra produciendo a Polaris, banda que será la encargada de abrir su show en El Plaza Condesa. No te puedes perder de la frescura y naturalidad de Jodorowsky al interpretar sus temas, ni del recuento de su carrera musical a través de los años, el show promete sorpresas y  grandes emociones.

La preventa comenzó el 17 y 18 de octubre, sin embargo la venta general ya se encuentra abierta y los precios son bastante accesibles. No te quedes fuera de vivir esta gran experiencia.

Earthless + Mars Red Sky en SALA

Fotos Jaime Fernandez

Un cósmico ritual para celebrar a los muertos.

En ocasiones cuando eres una pequeña productora, que apuesta todo lo que tienes por amor a la música, ciertas complicaciones suelen aparecer: retraso en horarios, logística en general, fallas en el audio y mínimos detalles, casi siempre con solución casi inmediata, que con experiencia van mejorando y previniéndose en cada ocasión. Es aquí donde KILL PILL KLVB entra, un equipo de trabajo que se ha encargado por dos años de ofrecernos shows con música potente. Que no le importa arriesgarse en traer bandas como 1000mods o James Leg. Que le gusta el ruido y quiere traer proyectos que en ocasiones era casi impensable creer que vendrían a México. Uno de esos contados grupos de trabajo que lo da todo para presentarnos una experiencia completa en cada espectáculo. De aplaudir que dejen el corazón en su trabajo.

Y como hay que reconocer y ovacionar su ímpetu, también hay que recalcar algunas mejoras que podrían tomar en cuenta. La primera fueron los 40 minutos de espera para abrir puertas, donde gran parte del público se estaba desesperando y congelando por la fría ráfaga de viento que inundó la ciudad el pasado sábado. La segunda que no entiendo muy bien cómo o por qué pasó, fue la integración de una banda argentina que tocó por 10 minutos y terminó en un parpadeo su presentación. Tal vez otra de sus apuestas, pero el poco público que pudo ver su show nunca conectó con el proyecto, y hasta en algunas pláticas se llegó a escuchar la supuesta cancelación de The Cavernarios para cubrirlos. Aún así, todo seguía su curso y la noche prometía bastante buena música. Y no, por fortuna nadie canceló y todos se presentaron de acuerdo al itinerario.

La noche podría decirse que empezó pasadas las 21 H., momento en la que “El Patas” y “El Warpig” se subieron al escenario para poner música con sus ya clásicos DJ sets. Los afamados locutores de radio son muy conocidos desde hace años por su incursión en Reactor, además de pertenecer a Black Overdrive y Lost Acapulco respectivamente. En las bocinas del lugar sonaron desde “Lay Down” de Priestess hasta clásicos de Deep Purple, mucha música que en ocasiones te transportan a una época de tu vida. Que son un flashback de la música con la cual creciste y forjaste tu gusto musical. Muy buen setlist, aunque faltó un poco más de audio para empezar a calentar al público.

Cuando la música grabada y mezclada dio fin, The Cavernarios tomó por asalto el escenario y los cuatro integrantes comenzaron con una fugaz afinación. Aquí hay que aplaudir otro acierto de los organizadores: cómo decoraron el escenario. Es cierto, así como llaman a su evento “Las noches de Halloween”, no se desapegan de la celebración de Día de Muertos y podías ver en algunos sectores de las tarimas una linda decoración de nuestras tradiciones. Muy ad hoc para proyectar lo que es México y su cultura.

The Cavernarios Kill Pill KLVB Jaime Fernandez

Regresando a la agrupación mexicana, los cuatro neandertales ya son un referente en la escena mexicana. Con su fusión de garage, fuzz y surf el público coreaba sus clásicos que datan desde principios del milenio. “El mono”, “No quiero cambiar” y “Motorama” hacían a todos los asistentes mover el pie, la cabeza o el esqueleto. Ya quedó atrás esa injusta reclusión de Danny Lobo, todo como una mala experiencia y una muestra de nuestro carente sistema judicial. Ahora The Cavernarios demuestra que siguen vivos, que tienen un excelente sonido en directo y que su esencia primitiva tiene muchas ganas de seguir pudriendo cerebros. El bajista, sobrenatural.

Con 40 minutos de música cavernícola que sacaba nuestra alma aborigen a flote, llegaba el turno de uno de los proyectos que más me ha sorprendido en el último año: Mars Red Sky. Aquí hay que recalcar otro punto, en Europa están naciendo bandas de stoner y desert rock que tienen muchísimo potencial. No necesitaron el árido desierto californiano para surgir, alaban esos riffs ralentizados, fuertes y crudos que caracterizan el género. Lo adecuaron y se adueñaron de uno de los sonidos más underground y de culto que han existido.

El trío de Bordeaux lleva 11 años en activo, y ya son conocedores de cómo manejar al público, pero se notaban bastante sorprendidos por el recibimiento de los mexicanos, ya que era su primera visita a nuestro país. Todos son unas bestias, Julien Pras podría parecer todo excepto un brutal guitarrista de stoner, que tiene una melodiosa e hipnótica voz. Mientras que Jimmy Kinast y Mathieu Gazeau sí podrían ubicarse entre el clásico estereotipo. Pero la música no es para etiquetar, ni para saber si tu estilo como persona engancha en un género. Se trata de saber qué puedes hacer con un instrumento en las manos y en el cómo puedes proyectar sentimientos y emociones por medio de música.

Mars Red Sky es intratable. Una colosal y violenta saga de riffs que te volaban el cráneo y te destruían tus oídos. Pero además también son un viaje espacial y psicodélico que te expulsaban de la órbita. Una de las mejores bandas que he podido ver este año. Con un set que recorrió “The Light Beyond”, “Apex III”, “Marble Sky” y “Strong Reflection”, el trío de igual forma presentó una canción inédita. Nada que reclamar, un set perfecto que culminó en una tremenda ovación. Los integrantes celebraban con ademanes de sorpresa, ahora saben que pueden regresar a México en cualquier ocasión. Nos gusta la música distorsionada y entre más alto suene, mejor.

Mars Red Sky Kill Pill KLVB Jaime Fernandez

Y es cierto, las fallas ya habían sido olvidadas y la música de nueva cuenta había curado todo, como debe de hacerlo, ahora solo faltaba el plato fuerte: Earthless. ¿Hubo setlist? Claro, se tocaron seis canciones y se cerró con un cover, pero el ruido nunca terminaba, nunca. Isaiah Mitchell, Mike Eginton y Mario Rubalcaba son algo en verdad muy especial, llevan al público a no dejar de moverse por hora y media sin descanso. Solos de guitarra de 10 minutos, una conexión tremenda como banda e improvisaciones prodigiosas. Ver a Earthless en directo es como estar frente a una banda de jazz. Todos en su propio Universo, tocando como unos locos desenfrenados.

Primero apareció From The Ages con “Uluru Rock”, pero el proyecto californiano se enfocó en su Black Heaven lanzado este año, interpretando el tema que le da título al material, “Volt Rush” y “Electric Flame”, todas extendidas y con más arreglos de los que se pudo escuchar en grabación. Es un poco de la magia que hace a Earthless único, que los integrantes destrozan sus canciones en vivo y las llevan muy lejos. Explotan un minuto para convertirlo en cinco, no les interesa si existe un tiempo límite, les importa crear y crear más. Para cerrar la épica noche, el alma de Jimi Hendrix fue sustraída de entre los muertos y sonó el clásico “Purple Haze”. No puedo imaginar mejor encore ni nadie que podría interpretar el tema con tal maestría como Earthless.

Es bueno asistir a esta clase de eventos y que existan productoras que se interesen por su público. Sabemos que la lucha monopólica es gigantesca, pero siempre que surgen estos grupos de trabajo y amigos que hacen las cosas con amor, se agradece de corazón. Esperemos muchísimo más de KILL PILL KLVB, lo tienen todo para convertirse en un referente de la escena nacional. El sábado celebramos a los muertos prematuramente, pero volvimos a recordar que el rock nunca muere.

Yelle en el Foro Indie Rocks!

Fotos Bere Rivera

¿Acaso es posible dejar de bailar en un concierto de Yelle?

Después de tres años de ausencia, la banda francesa Yelle regresó a México para presentar su Tour Club Party en la Ciudad de México, Monterrey y Guadalajara. Las expectativas eran altas para la primera presentación que se llevaría a cabo en el Foro Indie Rocks! mientras la gente comenzaba a llenar poco a poco el recinto para recibir a la agrupación.

Poco después de las 21 H, apareció el grupo francés Paprika Kinski, que se mostró emocionado por estar presente de nueva cuenta en México. La sensualidad y los beats comenzaron a hacer efecto, las parejas presentes bailaban entre ellas y aplaudían frenéticas a la agrupación liberada por Amandine Nokia, quien bromeaba con los asistentes diciendo que si en ese momento no la seguían en redes sociales Yelle no se presentaría.

Eran las 10:30 H. cuando los gritos de los asistentes anunciaban la presencia del acto principal. Yelle apareció con un atuendo entallado color púrpura que resaltaba su figura ante la mirada atónita de los espectadores. La fiesta comenzó con "Ici & Maintenant (Here & Now)", desatando los pasos de baile de varios espectadores desde el primer acorde pero fue con "Je Veux Te Voir" que los asistentes enloquecieron convirtiendo el lugar en una gran pista de baile.

Los temas "À cause des garçons", "Que veux-tu", "Roméo", "Comme un enfant" y "Safari Disco Club" retumbaron en el lugar. La agrupación francesa no dejaba a nadie indiferente, resultaba imposible no mover el cuerpo al ritmo de la música.

El grupo se veía emocionado por la reacción del público, quienes no dejaban de corear y aplaudir durante las canciones. La banda francesa no paraba de interactuar con los asistentes quienes cada vez elevaban más los niveles de euforia en el recinto contagiando hasta los más escépticos.

Entre besos y sonrisas, Yelle agradecía a los asistentes por su baile y amor, mientras que DJ Grand Marnier también dirigía palabras de incredulidad hacía el ambiente que se vivía e incluso aprovecharon para grabar las reacciones de la audiencia.

Finalmente había llegado la hora de terminar la fiesta, a lo que Yelle se despidió diciendo “Muchas gracias, México, te quiero mucho”, enloqueciendo aún más al público quien gritó por varios minutos emocionado “otra, otra…”.

Él Mató a un Policía Motorizado en SALA

Fotos Paola Baltazar

Bajo luces palpitantes y emotivas: Él mató a un Policía Motorizado.

En el escenario la banda argentina comenzó el recital con su honestidad musical por delante. Santiago Motorizado (voz y bajo) con su particular mueca para alcanzar las notas más altas, como si estuviera a punto de llorar, con los pliegues de los labios hacia abajo y la boca abierta, arrancó bien en su sitio, liderando al resto del equipo: Doctora Muerte (batería), Pantro Puto (guitarra), Niño Elefante (guitarra), Chatrán Chatrán (teclados) y el no tan nuevo integrante: Lalito (percusiones).

Las primeras tres canciones: “El magnetismo”, “La síntesis O'Konor” y “La noche eterna” (estás dos últimas de su más reciente disco) salieron tibias y fueron minutos lentos, como si la bestia sonora tardara en despertar. Y es que lo sabemos, un concierto se compone de la banda, el público y el lugar donde estas dos partes se encuentran. Por un lado, fueron necesarios varios minutos para que la banda entrara en calor; el público, se confirmó, en su mayoría está compuesto por nuevos seguidores que conocen bien el más reciente LP La síntesis O’Konor, pero que en canciones como “Terrorismo en la copa del mundo” se apagan, no solo porque son temas desconocidos, sino porque es un sonido distinto al Él Mató que están acostumbrados. Y SALA, que uno no termina por entender si es un acierto que la pista tenga escalones largos, porque sí, permite que todos vean bien, pero resulta difícil bailar –uno de los objetivos que el público tiene al ver en vivo un grupo de rock–.

En el cuarto tema, “El baile de la colina”, ya público y banda entraban en sintonía. Las guitarras distorsionadas, sello de la casa, lograron tejer un puente con las ganas más profundas de bailar (como se pudo) y la voz de Santiago, que mejoró. El juego de luces, sencillo pero bien armado, fue clave para complementar las emociones nacidas en la música y en las letras. Luces que acompañaban ciertos ritmos precisos, como se mostraron en “Día de los muertos”, pero también en “Amigo piedra” y “Chica de oro”.

La canción más coreada fue “El tesoro”, tema en el que la banda no aflojó. Él Mató ya estaba bien metido en su mundo, siempre con la intención de dejar entrar a todo aquel que asistió a verlos. Aquí ya sonaban a un conjunto experimentado pero siempre en constante búsqueda. Pasadas 15 canciones, la bestia musical, el espíritu punk y el talento de cada integrante, llevaban rato palpitando bajo esas luces. En “Mujeres bellas y fuertes” incluso hubo una sorpresa para sus más expertos seguidores, pues Santiago, que a veces cargaba su bajo como a un peluche y otras como a un rifle, hizo sutiles cambios al fraseo para entregar uno de los temas más redondos.

Se fueron a un descanso con sonido de sirenas, ahí, manteniendo la tensión que habían logrado no de manera fácil. Volvieron al escenario en la línea de seguir entregando todo, y en “Fuego” fueron brutales las percusiones de Lalito, bien colocadas, necesarias para seguir con aire puro el recital. Él Mató erizaba la piel de los asistentes.

23 canciones en total, que incluyeron un tema nuevo y un final bien emotivo desde “Más o menos bien”, que dice: “desconocido, espero tus problemas se acaben, y así volver a la senda del bien. Desconocido, dobla tu energía en partes iguales  y todo va a estar más o menos bien”. Fueron el resultado de otro concierto de una de las bandas más importantes del rock en español de los últimos años. En su recital le costó pero palpitó llena de vida, bajo esas luces blancas, rojas y azules que no se apagaron.

Dorian en El Plaza Condesa

Fotos Bere Rivera

Fuerza y justicia El Plaza Condesa con Dorian.

La búsqueda por la justicia de Dorian llegó a El Plaza Condesa, para llenarlo de fuerza. En medio de una cálida noche, Pehuenche llenó de ritmo a los primeros en llegar al recinto, en espera por este grupo barcelonés.

“La Isla” fue el primer tema con el que Dorian dejó en claro que, venía a dejar todo el corazón. Marc Gili enfundado en su característico atuendo negro llenó de fuerza el escenario, y solo bastó un enérgico movimiento de brazos para dejar caer la primera oleada de confeti metalizado que aceleró aún más la euforia en la pista.

El cuidado que Dorian tiene en su sonido es impecable, la fuerza de los bajos y la batería daban muestra de cuanto se prepararon para esa noche. Podría decir que pocas personas acudieron a este concierto solos, desde cualquier punto podrían verse grupos con playeras de la banda, por lo que “Algunos amigos” fue coreada con fuerza.

Las luces bajaron pero no las emociones, solo hubo un pequeño silencio que fue suficiente para que los fans gritaran “Dorian, Dorian” a todo pulmón. Marc tomó el micrófono para mostrar su alegría por estar en nuestro país y presentar su nueva producción Justicia Universal y continúo su camino por mover el suelo de El Plaza con “El Temblor”.

El cariño que se le tiene a esta banda en nuestro país es grande y para muestra los invitados que tuvieron esta noche, para “Verte Amanecer” Christian Jean de Reyno sumó su voz, al igual que Marcela Viejo lo hizo poco tiempo después, aunque podía sentirse la tensión al pensar que para “Duele” podría presentarse León Larregui, no lo hizo, sin embargo el tema llenó de calor el cuerpo, y nos recordó que hay cosas que duelen, pero siempre se tendrá a la música para salvarse.

Brazos en el aire y muchas sonrisas se veían por todo el recinto, con la dupla “Vicios y defectos” y “Buenas intenciones” el calor aumentó y poco a poco las chamarras fueron cediendo. Esta noche era una fiesta para celebrar su nueva producción y como para todo hay un comienzo,“Hasta que caiga el sol” el primer tema que creó la banda para este disco volvió el ambiente más íntimo, la conexión entre público y artista se volvió más sólida que en cualquier otro momento.

El corazón latía con fuerza y para deleitar a todos los que han seguido su carrera, los clásicos temas “Paraísos artificiales” y “Cualquier otra parte” llevaron al concierto a su punto más alto, mucho baile, besos, y coros que le permitían a Marc descansar la voz si quería, porque no hubo momento del concierto en que cada letra resonaba clara y con fuerza. Dorian se entregó a nuestro país, y nosotros a ellos.

La satisfacción de una noche inigualable podría observarse, en los rostros de quienes salían entre serpentinas y confeti metálico de la pista. Dorian entregó el alma y con ella una estela de revolución, cuidado y esperanza. El Plaza se convirtió en una frontera abierta para que cualquiera pueda disfrutar de sus letras y del movimiento que crea su música en el cuerpo, una noche que permanecerá siempre en el recuerdo de todos los que pudimos estar ahí y celebrar con ellos de Justicia Universal.

Gorillaz en el Palacio de los Deportes

Fotos Cynthia Flores

Gorillaz: Mexillaz, un amor correspondido.

Desde la tarde anterior al concierto comenzaron a surgir en las redes sociales pruebas fotográficas del paso de Damon Albarn y compañía por la Ciudad de México. Selfies afuera del Condesa DF, videos de la banda en los pasillos de la Arena México antes de disfrutar de un poco de lucha libre, mariachis, más selfies con fans... Los mexicanos son un público particularmente fanático de la agrupación británica y al parecer el amor es correspondido.

Sin embargo: la banda no había tocado en estas tierras en solitario desde el 2002. ¡16 años! Eso sí, Albarn vino con su proyecto de solista en 2014 para tocar en el Corona Capital y en 2017 fue visto paseando en distintos puntos de la ciudad como el ya mencionado Condesa DF y las trajineras de Xochimilco. Después, Gorillaz tocó en el Vive Latino de este mismo año para promocionar Humanz. Así, en agosto terminó la espera por el ansiado concierto, cuando la banda de personajes ficticios anunció a través de un video de mariachis tocando “On Melancholy Hill” que volvía al extinto DF para cerrar la gira Then Now Now World Tour.  La emoción no se hizo esperar. Este sería el último concierto de la banda en lo que en entrevista, Albarn anunció como un receso de 10 años. ¿Será?

Llegó el día y desde el inicio todo fue memorable. Alrededor de 20 o 22 mil personas comenzaron a llegar al Palacio de los Deportes, que para las 21 H. ya estaba abarrotado. Había padres con hijos pequeños en hombros, papás con hijos pre adolescentes, muchos treintañeros que crecieron escuchando “Clint Eastwood”, uno que otro miembro de la generación Z y celebridades como Leonardo de Lozanne (también acompañado de dos de sus hijos).

Para arrancar el ambiente, Jupiter & Okwess International agrupación del Congo hizo lo suyo y poco a poco sedujo a todos los asistentes con sus ritmos: las cabezas de la audiencia comenzaron a bailar de derecha a izquierda, mientras sus piernas seguían cada compás y sus rostros se iluminaban con sonrisas empáticas. Además, cuando el vocalista presentó a cada miembro del grupo, éstos  recibieron gritos y aplausos dignos de destacar para una banda telonera.

A las 21:30 H. en punto el escenario se pintó de verde mientras la palabra hola –en inglés y escrita en rosa– daba la bienvenida al show de Gorillaz que arrancó con “M1 A1”, seguida de “Tranz”. Para saludar, Albarn dijo “Buenas Noches” en español y agradeció a todos por estar ahí. También sonaron, “Last Living Souls”, “Tomorrow Comes Today”, “Every Planet We Reach is Dead”, “Magic City”. En algún punto, de la noche, mientras entonaba “19-200”Albarn se hizo de una bandera de México que rescató del público y jugó con ella con orgullo para luego dejarla colgando en la bolsa de su pantalón, en el cual también guardó lo que parecía ser un collar o rosario obsequiado por un fan.

 

 

Los aplausos incrementaban cada que Albarn cambiaba de instrumento, presentaba a uno de sus invitados –como De la Soul, Bootie Brown y Jamie Principle– o hacía señas para pedir que la gente bailara. Frente a su piano volvió a agradecer y destacó lo especial que era el público mexicano, apasionado, entregado. Damon parecía verdaderamente conmovido, al igual que cuando comenzó a sonar “On Melancholy Hill” e hizo una sonrisa pícara al ver la reacción de la gente –aunque suene a cliché– literalmente entregada a la música.

Entre las más aplaudidas, destacaron, obvio, las super coreadas “Feel Good Inc.”, y “Clint Eastwood”, la bellísima “Plastic Beach”, y la casi de culto “Latin Simone” (que formó parte del encore y contó con la participación de Abel Virelles González).

En total fueron 27 canciones las que hicieron a miles de personas bailar (por momentos se sentía que temblaba el piso, y por qué no, si nuestro festejo de un gol en México se plasmó en la escala de Richter, seguro nuestro amor por Gorillaz también) y así entre agradecimientos para quienes son su familia luego de dos años de gira, nostalgia, peticiones de aplausos para sus colaboradores en el escenario, visuales increíbles y apariciones vía video de personajes como Jack Black, Gorillaz y México volvieron a declararse amor mutuo. Ojalá no pasen 10 años para que una noche como esta se repita. Mientras tanto, una certeza: Damon Albarn es EL ÍCONO de más de una generación.

Llega a México el Festival Sónar

No te pierdas del preámbulo A Taste Of Sónar México

El Festival internacional Sónar anuncia su primera edición en la Ciudad de México, como preámbulo de este magno evento traen para nosotros A TASTE OF SÓNAR, una mágica noche en la que podrás disfrutar de uno de los artistas emblemáticos del festival, DJ Laurent Garnier, el evento se llevará acabo el 15 de noviembre en la ex Fabrica de Harina y los boletos ya están a la venta.

Sónar es un festival que logra combinar la música y la tecnología con lo artístico, en el que la vanguardia y la experimentación van de la mano, es por esto que es único en su formato y contenido. Es un referente internacional, cuya principal cede se encuentra ubicada en Barcelona. 

Desde 2002, Sónar ha recorrido casi todo el mundo y ha encontrado espacios en lugares como Bogotá, Estambul, Hong Kong, Reykjavik y ahora, por primera vez, en la Ciudad de México. Lo mejor de este festival es que da a conocer lo más interesante del talento internacional y de la escena del país donde sucede. 

La estrella del festival, Laurent Garnier, ha sido pionero de la escena dance, a finales de los años 80 se consolidó como un icono de la música dance, después de eso buscó llevar su música a todo el mundo, toco en grandes festivales, pero también en fiestas masivas en bodegas y clubes. 

Como acto principal se presentará el DJ Laurent Garnier, y como invitados Metrika (Live), Iñigo Vontier y BBY JSS.

No te puedes perder de A TASTE OF SÓNAR mientras esperas la primera edición del Festival Sónar México, que llegará en 2019.

Aquí puedes encontrar más información.

www.ocesa.com.mx

www.sonarmexico.com

The Weeknd en el Palacio de los Deportes

Fotos Diego Figueroa

Un sueño lúcido lleno de sensualidad y luces a cargo de The Weeknd.

La primera vez que escuché a Abel Tesfaye cantar fue por allá de 2012. Mi relación amorosa de por aquel entonces vivía una de esas épocas en las que todo es incertidumbre menos el saber que estás en una situación de mierda... el momento perfecto para deprimirme con "Twenty Eight", un tema que aún me hace erizar la piel. Escuchaba "Trilogy" de camino al Palacio de los Deportes, soy de esos incautos que buscan entrar en mood justo antes de un show y estallar en algarabía, lamentablemente no recordaba lo mucho que me deprimía la voz del canadiense en cada uno de los tracks de este álbum triple. Decidí usar una lista de reproducción más animada justo cuando llegaba a la Puerta 1 de la arena y por fortuna mi ánimo creció hasta sentirme ansioso y emocionado.

Después de bastante tiempo de esperar por los accesos y ser conducidos a la sala de prensa donde se nos habrían de entregar las acreditaciones y se nos consentiría con un catering sencillo, llegamos a la zona de palcos donde tomamos el lugar vacío con mejor vista hacia el escenario (lo numerado de los asientos nos importó poco hasta que hubo que movernos para ceder el lugar a quien le correspondía). Un DJ en el escenario mezclaba reggaeton y la gente en pista bailaba y coreaba las canciones como si se tratara de un evento en el Kaos por allá de 2010. Las luces se apagaron, con el recinto aún a media capacidad, el rapero Belly salió a la tarima para dar inicio a la fiesta que parecía nunca llegar. Al inicio del set los asistentes se encontraban un poco desconcertados pues muchos esperábamos a Jesse Báez como telonero del cantante canadiense. La sorpresa fue grata y aunque la mayoría de quienes nos encontrábamos ahí ciertamente no conocíamos al también canadiense puedo asegurar que se ganó el aplauso del público con temas como "Consuela", "Xion" o "P.O.P.".

Un intermedio lleno de tedio y gente que seguía entrando al lugar, cerveza de un lado a otro, pruebas de luces y las miradas de muchos dirigidas a sus smartphones respondiendo mensajes o tomando la selfie previa al desastre (sic).

Una luz morada inundó el escenario mientras el resto de la iluminación en el Palacio desapareció, los gritos llenaron cada rincón de la Ciudad Deportiva y mi corazón comenzó a latir tan fuerte que sentí que mi pecho no podría retenerlo (¿así es como se siente el amor?). Estábamos en presencia de The Weeknd (Tesfaye y su banda en vivo) y nos encontrábamos a su completa merced. Inició su presentación con "Pray For Me" y el coro de voces de los casi 20 mil asistentes hizo retumbar cada centímetro del Palacio de los Deportes. La energía se podía palpar y la emoción se respiraba como esencia en el aire. Pocos son los artistas capaces de lograr tal sensación en el público, al punto de ser catártica. La sensualidad de su voz, lo terso de sus tonos y lo suave de sus ritmos, aderezado con la insolencia y el cinismo de sus letras provocan que quienes disfrutamos de su música queramos bailar y pegarnos a una pareja hasta romper las barreras de la intimidad. Era como un sueño lúcido lleno de lujuria y luces intensas.

Temas de sus cuatro materiales discográficos como "House of Balloons", "Wicked Games", "Often", "Sidewalks", "Secrets" y algunos del EP My Dear Melancholy integraron el setlist de su primera fecha en el Domo de Cobre. Podría escribirse una historia diferente para la euforia despertada en cada persona que estaba dentro del recinto y es que la manera en la que Abel logró conectar con el público fue simplemente única. "Starboy", "I Feel it Coming" y "Earned It" fueron sin lugar a dudas las canciones más esperadas y que lograron hacernos cantar al unísono, pero definitivamente el momento de la noche fue cuando, con apenas una melodía de acompañamiento, comenzamos a escuchar las palabras: "We found each other, I helped you out of a broken place..." y el tiempo se detuvo para disfrutar cada segundo del canadiense interpretando "Call Out My Name" como si de eso dependiera nuestra vida.

La noche terminó con "The Hills" y no pudo haberlo hecho de mejor manera. No hubo nada que sobrara, tampoco algo que realmente faltara. El rango vocal del también productor canadiense es impresionante y estoy seguro de que escucharlo en vivo supera con creces la calidad de su música a través de los auriculares; el crecimiento artístico y técnico de Abel es notable como también lo son su pasión y entrega al público. Lo de The Weeknd ayer en el Palacio de los Deportes fue un debut en la Ciudad de México digno para la historia y así como él expresó "me gustaría volver una y otra vez, cada año..." yo sólo puedo decir "Hazlo todas las veces que quieras".

Cypress Hill en el Centro de Convenciones Tlatelolco

La noche en que la CDMX se puso "Loco con el coco".

Los domingos por lo regular son sagrados y este no fue la excepción, ya que a diferencia de otros, se convirtió en el día de ver a Cypress Hill en el Centro de Convenciones Tlatelolco. ¿Es igual de sagrado, no?

El lugar –al que por lo regular tus jefes se van a bailar o en el que se arman las famosas fiestas setenteras– se convirtió en el más weed friendly de la capital y sitio para promocionar su LP Elephants on Acid.

Desde las 17:30 H. ya había gente afuera del recinto comprando la ya clásica merch pirata, que suele ser mejor que la original (en algunos casos). Los horarios ya estaban establecidos y aunque era bastante temprano eso no impidió que todos esperáramos ansiosos (me incluyo) al acto principal.

DJ Agustin

El reloj marcaba las 18:30 H. y el recinto ya estaba a la mitad de su capacidad, debido a la lluvia que cayó. DJ Agustin se armó un warm up con algunas canciones de Control Machete, Wu-Tang Clan, Missy Elliott y Notorious B.I.G. Algunos lo disfrutaban, otros sencillamente estaban echando el coto, se alistaban comprando cerveza o armaban su porrito previo al show de los californianos.

En la pista del venue de Tlatelolco te topabas a todo tipo de personas, cuyos estilos dan muestra de que la escena del hip hop en México se ha mantenido latente a pesar de los nuevos géneros. Playeras alusivas a Cypress Hill, bermudas y pantalones Dickies, era de lo más común.

Luego de algunas rechiflas por poner unas canciones de los reggaetoneros J Balvin y Ozuna —pues es claro que la escena respeta su cultura— el DJ telonero dio por finalizado su acto.

Cypress Hill

Mix Master Mike salió al escenario para poner el ambiente a lo largo de 10 minutos y de manera inesperada apareció B-Real con una especie de turbante y una playera con el escudo de México. Sen Dog y Eric Bobo salieron después. Esto provocó los gritos y que todos de manera inmediata prendieran sus churros sustituyendo a la máquina de humo del escenario.

"Band of Gypsies" y "Get 'Em Up" fueron las canciones de apertura e hicieron que el público moviera las manos de arriba hacía abajo al ritmo de los beats. Estos tracks por ser los más recientes no tuvieron mucho impacto en los asistentes, pero todo cambió cuando sonaron los acordes iniciales de "Real Estate", uno de los temas de su álbum debut de 1991. "¿Cómo se sienten? La familia mexicana en la casa", grito Sen Dog al eufórico público.

Algo que debo resaltar es que el audio y el lugar no estuvo a la altura de los oriundos de Los Ángeles, ya que en ocasiones eran inaudibles las pocas interacciones de B-Real con el público y algunos tracks se podían identificar solo gracias a sus beats.

Los temas más coreados de la noche fueron "Boom Biddy Bye Bye", "Latin Lingo", "Tequila Sunrise", "No entiendes la onda" e "Insane in the Brain". A mitad del show, Mix Master Mike se unió a Eric Bobo para tocar algunas piezas en la tornamesa, combinadas con las percusiones del originario de Queens.

Luego de tal intervención B-Real se paró en medio del escenario diciendo "Vamos a ver si ya están locos" y de inmediato se aventaron medley con las canciones que apoyan a la legalización de la marihuana. Obviamente el MC sacó su porro y sonaron "I Wanna Get High", "Dr. Greenthumb" y "Hits from the Bong", acompañadas de luces verdes.

Tras 21 temas en los que la energía no paró, el cierre estuvo a cargo de "(Rap) Superstar" que fue coreada por los asistentes al recinto de la recién nombrada Alcaldía Cuauhtémoc. El evento terminó temprano, pero parecía que la gente quería más. Algunos siguieron bebiendo y otros se compartieron el gallo.

HP Recomienda: Exploded View se presentará en el Foro Indie Rocks!

El proyecto comandado por Anika, Hugo Quezada, Martin Thulin y Amon Melgarejo realizará un show tocando nuevas canciones de su más reciente material, editado por la disquera independiente Sacred Bones. HP invita.

HIPNOSIS presenta un concierto que sin duda hará que tus sentidos exploten al máximo.

La noche estará a cargo de Exploded View, agrupación conformada por la periodista alemana Anika y los productores Hugo Quezada, Martin Thulin y Amon Melgarejo. La cita será el próximo 15 de noviembre del 2018 en el Foro Indie Rocks!.

Previo al show de la banda se presentará B.A.R.D.O.S.S, proyecto cuyo estilo psicodélico está inspirado en ambientes espaciales que pondrán a prueba nuestros sentidos.

Los boletos ya están disponibles en el sistema Boletia con un costo de $200 MXN en preventa y $250 MXN el día del evento.

En este show, la banda presentará su reciente material de estudio Obey, el cual fue grabado en los estudios de Hugo y Martín en la Ciudad de México, quienes aprovecharon la visita de Anika a nuestro país. El material salió a la luz el pasado 28 de septiembre bajo el sello Sacred Bones.

Sobre el título del material Anika declaró. "Esto se refiere a tantas cosas. Vivimos en una sociedad donde debemos obedecer o arriesgar el castigo. Esto puede ser un castigo social, un castigo legal, un castigo emocional. Ya sea como nos presentamos en las redes sociales o nuestra dieta o nuestro trabajo, obedecemos las normas sociales. Nuestros temores son utilizados contra nosotros por los anunciantes”.

El resultado del álbum es una secuencia de sueños que nos llevan a la hipnosis. A lo largo de 10 tracks, se tratan tópicos como la intriga, el peligro y el éxtasis, con sonidos apocalípticos y relajados.

Sin duda, esta es una buena oportunidad para disfrutar de distintas sensaciones en el venue de la colonia Roma.