Ciudad: CDMX

San Pascualito Rey anuncia show con The Chamanas

En diciembre podremos ver a San Pascualito Rey en el Lunario del Auditorio Nacional.

Pascual (voz), Alex Otaola (guitarras), Juan (bajo), Rodolfo Wright (sintes) y Chepo Valdez (batería) cerrarán el 2018 con una presentación en el Lunario del Auditorio Nacional el próximo 5 de diciembre. En este show especial podremos disfrutar de sus clásicos y de canciones extraídas de su reciente producción discográfica Lo que nos trajo hasta hoy.

Además, la banda mexicana contará con un invitado muy especial: The Chamanas, que recientemente estrenó NEA II –una versión actualizada de su álbum NEA con nuevas canciones–.

Los boletos estarán disponibles el próximo 12 de octubre a través del sistema Ticketmaster, en las taquillas del recinto y en el 5325 9000.

Precios:

Precio Especial hasta el 4 de diciembre: $550

Precio día del show: $650

Además, durante este mes, San Pascualito Rey tendrá algunas presentaciones en la República Mexicana, la más cercana será el próximo 25 y 26 de octubre en el marco del Festival Internacional Cervantino en la Ciudad de Guanajuato.

Lo que nos trajo hasta hoy fue estrenado el 6 de enero de 2017 y es una lección de cómo la evolución siempre es benéfica, donde los autores tienen el valor de arriesgarse y poder encontrar otras opciones de expresión.

Starsailor en El Plaza Condesa

Fotos Diego Figueroa

Guiados por los navegantes estelares.

“Listen to your heart”, que te lleve el viento, deja la rutina atrás, centra tu atención en el escenario y olvida los pendientes, las juntas, las programaciones y obligaciones, toda la vida estuviste esperando por este momento, Starsailor está en el escenario y nada más importa. Y de golpe el piano y la voz tanto ansiada, y mientras buscamos ser alguien más y nunca dejamos de ser los mismos, a través de los ojos de nuestra nostalgia “Alcoholic” nos deja un gran mensaje: “threw it all away”. James Walsh abre bien los ojos y se sabe sorprendido por la emocionante respuesta del público.

“Poor Misguided Fool”, cuando somos sensibles las caídas son más dolorosas, pero esa guitarra anima al movimiento de nuestros hombros, al canto difuso que emana un alma cansada, luces magenta dominando el panorama, y la música en su más puro estado en el mejor lugar para apreciarla en vivo. Estos lluviosos días de octubre El Plaza Condesa ha sido la capilla perfecta para todos aquellos que buscan en himnos la salvación. “In The Crossfire” por todos aquellos que no nos vemos a nosotros mismos mirando al espejo, por los que no tienen unos ojos donde verse reflejados, esa extraña pero alegre melancolía que emana la banda, el ánimo discreto de aquellos que cantan y conocen cada canción, una noche de brit pop que tanto nos hacía falta.

El evocador sonido del piano Rhodes al inicio de “Fidelity”, por aquellos que llegaron desde muy temprano a hacer fila, por los fans que recibieron a la banda en el aeropuerto, por la sonrisa que provoca la fidelidad y afinidad a las melodías que nos llevan a una fría calle en Wigan. “Way To Fall”, el borde del precipicio por el cual descendemos al escuchar tantas verdades, nuestra forma personal de caer, los consejos que no seguimos, las verdades que creemos absolutas, ese algo en la garganta como daño colateral de la soledad, el abrazo al vaso de whisky cual si fuera la urna de las cenizas de lo que hemos perdido para siempre, la furiosa marea de lágrimas y sus embates a nuestra embarcación que debemos mantener a flote, el hueco que no podemos llenar ni ocultar.

“Blood” para entender la actualidad de una banda que en el pasado encontró su arraigo con los fans, y en el futuro su encanto creativo, “Lullaby” y la emoción que se estuvo guardando por tantos años, la marejada de ilusiones, el agradecimiento por el candor de la bienvenida: “tardamos demasiado en venir y no esperábamos esto, esta es la mejor ciudad del mundo”, El Plaza Condesa en aplausos al verse totalmente complacido, años de ausencia recompensados. “Neon Sky” encadenada a algunas frases de “Sonnet” de The Verve, la noche no podía ser más brit pero faltaba lo mejor. Si hubieras visto lo bueno que había en mi estaríamos cantando estas canciones no solo esta noche, por siempre, “Love Is Here”, y ante las ausencias el aullido de un coro al unísono, por los que se quedaron solos, y los que disfrutan cada acorde y compás, por aquellas parejas que ante las luces azules emanan brillo propio mientras se abrazan. “Fever” y su cadente encanto, “Ain’t No Sunshine” de Bill Withers evocando el gospel de un templo en Harlem, “Tie Up My Hands” para recordar el inicio que nos volvió los más grandes fans, “Tell Me It’s Not Over”, lo mejor está por venir, “Four To The Floor”, el leve devaneo de nuestros cuerpos, los vasos flotando en el aire, el canto que volvió a lastimar nuestra garganta, el recuerdo que se llevará Starsailor sabiendo que siempre los recibiremos encantados.

“Silence Is Easy” antes del verdadero silencio en una despedida en falso, “Please, Please Let Me Get What I Want”, un poco de The Smiths para avivar la flama, “All I Want To Do Is Rock” con Andy Dunlop de Travis quien los ha estado acompañando en sus recientes presentaciones en el bajo, “Good Souls” para cerrar un ciclo que comenzó un verano mientras el insomnio en las vacaciones escolares provocaba hacer colage con recortes de periódico mientras la rotación de un canal de videos musicalizaba la creatividad, y esta canción sonando como una esperanza de encontrar a alguien que eventualmente apareció pero que muy rápido se desvaneció. Gracias por las buenas almas que hacen música que nos alivian al pasar de los años, su esencia lacrimógena que nos mantiene en la enriquecedora nostalgia por saber que a pesar de sentirnos vencidos, tenemos que seguir adelante a pesar de la tormenta que nos esperaba afuera de camino a nuestras guaridas. Afortunadamente los navegantes de las estrellas nos habían mostrado un atajo al sueño momentáneo.

Bomba Estéreo en el Pepsi Center WTC

Fotos Edwin Lopez

Es Bomba Estéreo: fiesta en la jungla.

No cabe duda que Bomba Estéreo es una de las bandas latinas más importantes de la actualidad. Cada vez que parece que desaparece del reflector sorprende con una nueva canción que los vuelve a poner en el mapa. Este año esa canción de llamó “To My Love”, misma que sonó una y otra vez y hasta en la sopa durante el primer semestre de este año. Quizás fue por eso que la banda decidió intentar un recinto más grande para su presentación en CDMX y nada mejor que el Pepsi Center WTC para enfrentar este reto.

Al llegar al lugar lo primero que se podía notar era la escenografía que simulaba una jungla, lo cual tiene sentido pues precisamente el nombre del tour es Jungla Tour, así que todo bien ahí.

A las 20:00 H. todo estaba listo, sin embargo antes de los colombianos subió al escenario Girl Ultra, lo cual dio oportunidad a los rezagados de llegar. La chilanga calentó la noche con un R&B a veces sensual, a veces de despecho, o sea: R&B.

“Durante la próxima hora y media vamos a olvidarnos de lo que pasa afuera”, dijo Liliana Saumet mientras lucía un abrigo verde que a su vez cubría un vestido rojo que contrastaba de maravilla con la escenografía natural. Liliana no mintió, desde un inicio la música te hacía olvidar todos lo problemas de afuera gracias a su "Cumbia sicodélica".

Canciones como “Soy yo” o “Somos dos”, pusieron a bailar a un público tan variado que incluyó desde niños que cantaban cada palabra en los hombros de sus papás, hasta jóvenes adultos que habían conocido a la banda hace años en sus inicios y que conocían, también cada letra y cada baile que salía del escenario.

Algo que caracteriza los conciertos de Bomba Estéreo, es que no hay un momento de tranquilidad, ni siquiera las canciones “tranquilas” te permiten un minuto de descanso, todo es intenso, todo es baile, todo es sudor. Sin embargo aún así existe un momento en el que todo explota, en el que la energía llega al máximo. Ese momento incluye sus tres canciones más exitosas.

Es cuando empieza a sonar “To My Love”, que todo llega a niveles orgásmicos de baile e intensidad. Como ya se estableció esta canción sonó hasta en la sopa este año a pesar de tratarse de un track que tiene varios años. Después de esa explosión viene “Fiesta”, la cual sube aún más la intensidad.

Para terminar viene “Fuego”, esa canción que los convirtió en figuras fuera de su natal Colombia, esa que puso a bailar cumbia hasta al más rockerito, en este punto Liliana aprovecha para presentar a los músicos y terminar con una explosión que deja a todos con ganas de más.

Al final te das cuenta que Liliana tuvo razón, durante hora y media te olvidaste de todo y todo pasó tan rápido que no queda más que retirarte con una sonrisa en la boca.

Los Auténticos Decadentes en México

Como parte de la celebración de sus 30 años de carrera musical, Los Auténticos Decadentes ofrecerá tres fechas en el Auditorio Nacional.

La alineación argentina llegará a la capital mexicana con un inigualable show como parte de la presentación del disco Los Auténticos Decadentes: MTV Unplugged Fiesta Nacional, estrenado en MTV el pasado 4 de octubre y lanzado en formatos CD + DVD y digital el pasado 5 de octubre.

Prepárate para ser parte de este carnaval acústico el 28 de febrero, viernes 1 y lunes 4 de marzo del 2019, en el Auditorio Nacional de la CDMX. Los boletos estarán disponibles en preventa los días 11 y 12 de octubre y para el público en general 13 de octubre en el sistema Ticketmaster y taquillas del inmueble.

Precios:

VIP: $2,000
PREFERENTE A: $1,600
PREFERENTE B: $1,400
PREFERENTE C:$ 1,200
LUNETA: $900
BALCÓN: $600
PRIMER PISO: $400
SEGUNDO PISO: $300

*Los precios aquí mostrados NO INCLUYEN los cargos por servicio de Ticketmaster*

Los Auténticos Decadentes: MTV Unplugged Fiesta Nacional se grabó en los Arenas Studios de Buenos Aires bajo la dirección musical de Los Auténticos Decadentes junto al múltiple ganador del Grammy Latino, Gustavo Borner y contó con la colaboración de artistas como Mon Laferte, Rubén Albarrán (Café Tacvba), Gepe, Ulises Bueno, Chaqueño Palavecino y La Bomba de Tiempo.

Twenty One Pilots anuncia concierto en México

The Bandito Tour de Twenty One Pilots llega a territorio mexicano.

El dúo estadounidense Twenty One Pilots, conformado por Tyler Joseph y Josh Dun, ha anunciado su próxima visita a México con The Bandito Tour, que iniciará el 1 de mayo de 2019 en la Arena Monterrey, continuará en el Palacio de los Deportes de la CDMX el 3 de mayo y concluirá el 6 de mayo en la Arena VFG de Guadalajara.

Los boletos para el Palacio de los Deportes estarán disponibles a partir del próximo 15 y 16 de octubre a través del sistema Ticketmaster, al 53259000 o en las taquillas de los inmuebles.

Precios:

Pista A: $1,480

Sección D: $780

Sección E: $520

Recientemente Twenty One Pilots publicó su nuevo álbum titulado Trench, del que se desprendieron los sencillos: “Jumpsuit”, “Nico And The Niners”, “Levitate” y “My Blood”.

Twenty One Pilots recibió una serie de importantes premios y nominaciones en los últimos años, con "Stressed Out" ganándoles el GRAMMY Award 2017 por "Best Pop Duo / Group Performance" junto con cuatro reconocimientos adicionales. Otros honores incluyen siete Billboard Music Awards, entre los que se incluyen "Top Rock Artist" y "Top Rock Album" para Blurryface de 2016 y "Chart Achievement Award" de 2017, "Top Duo / Group", "Top Radio Songs Artist", "Top Rock Artista "y" Top Rock Song para "Heathens".

Clubz se presentará en SALA

La banda regiomontana Clubz, llegará el próximo mes de diciembre a la CDMX con el Destellos tour. 

ACTUALIZACIÓN: Previo al show de Clubz se presentarán Wet Baes y Shiro Shwarz como actos abridores.

Como parte de su gira por México y Estados Unidos, Clubz ofrecerá un show en SALA el próximo 14 de diciembre para presentar su primer disco Destellos, del que hasta ahora conocemos temas como “El Rollo”, “Popscuro”, “Afrika”, “Templos”, y “Palmeras”.

"CDMX! Nos vemos el próximo viernes 14 de Diciembre en el SALA Puebla 🔥🔥🔥
Va a ser el show más grande y emocionante que hemos dado en la vida  Esperen muchas sorpresas, no se lo pueden perder.
Boletos a la venta pronto! Lo anunciamos estos días 💙💙💙 Ahí nos vemos", escribió la banda en sus redes sociales. 

Aún hay boletos a la venta en el sistema Ticketmaster a los siguientes precios:
General: $547 MXN
VIP: $778 MXN

Una de las características principales de Clubz es su sonido a pop electrónico y el proceso creativo que requiere concebir cada una de sus canciones. “Una de las razones por las que podemos hacer música es porque somos de mente abierta y tenemos en la cabeza una cantidad de influencias musicales muy amplia. Por este tipo de cosas es que tenemos la oportunidad de colaborar con artistas de distintos géneros y eso también se ve reflejado en las canciones que hacemos”, compartieron ambos integrantes en entrevista con Indie Rocks!. 

Si quieres leer la entrevista completa da clic aquí. 

King Gizzard & The Lizard Wizard en el Foro Indie Rocks!

Fotos Jaime Fernandez

La catarsis nunca debe terminar: King Gizzard & The Lizard Wizard.

Una noche anterior. Pies repletos de fango, gotas de lluvia que hacían más difícil el desplazamiento de los pies y torbellinos de psych inundaban la segunda edición de HIPNOSIS. Nadie dijo que el rock fuera fácil, ni que disfrutarlo no tuviera sus consecuencias. Mientras la música suene, el fiel perseguidor de su espíritu lo seguirá sin importar el lugar o las condiciones. Es la magia de la música, puede derribar cualquier limitación. Siempre y cuando todo se haga con la garra entregando el corazón al límite.

Con este pequeño prólogo –poco exacto para saber lo que realmente pasó en el festival–, una nueva aventura comenzaba en la noche de la capital 24 horas después. HIPNOSIS no se queda quieto, siempre quiere más. El festival que dictaba durar un día completo, se fue desmenuzando en varias noches que daban destellos de lo que podríamos esperar para la celebración. Y aún haciendo añicos nuestro cuerpo un día antes, tuvo la dicha de presentarnos a su headliner en un íntimo show que volvió a desgarrar nuestra alma y a seguir creyendo en que el rock nunca debe de morir.

Hay que aceptarlo, los shows en domingo suelen ser un poco difíciles de sobrellevar, pero el cartel dictaba que nuestra presencia debía ser obligatoria. Empezando con San Pedro El Cortez, la brutal fuerza que tienen los fronterizos es apabullante. Y es que además de que se desenvuelven muy bien en el escenario y que el público disfruta de verlos en vivo, su sonido que se esparce con feroz rudeza volvía a ponernos en órbita. Guitarras escandalosas, gritos punk y ligeros toques de psicodelia, un combo que fulmina a cualquiera y que 45 minutos no alcanzaban para seguirlos disfrutando. La ola de bandas independientes ha llegado como anillo al dedo para este país. Si aún piensas que no existen agrupaciones de rock nacional que valgan la pena, debes expandir un poco más los horizontes. Esta es una de ellas.

Saliendo al patio del Foro Indie Rocks!, viejos amigos se contaban mutuamente anécdotas de la noche anterior. Sus actos favoritos y la traición de Tláloc eran los relatos que más llegaban a mis oídos. Pero poco se hablaba de las sorpresas, esas bandas por las que dabas un aplauso y terminaste ovacionando. Las joyas que están explotando y que admiras a los cinco minutos de escuchar en directo. Volvíamos al interior del venue, era momento de disfrutar de Stonefield de nueva cuenta.

Stonefield Hipnosis Foro Indie Rocks 2018 - Jaime Fernandez

No lo digo a la ligera, casi nunca lo hago cuando se tiene que criticar a una banda, alardear de más no es mi fuerte. Pero Stonefield lo tiene todo para conquistar el mundo, su energía en vivo sobrepasa a sus materiales de estudio diez veces más. Recorriendo éxitos como “Delusion”, “Far From Earth”, “Visions” y la que más denso sonó “Through The Storm”, las australianas saben con exactitud de qué trata el psych: subir el volumen, mandar todo al diablo y tocar un riff más alucinante que el anterior a cada segundo. Las hermanas Findlay al igual que los lagartos son originarias de Victoria, una fuerza sobrenatural y llena de poderío surge del suelo australiano. Que alguien nos diga con qué los alimentan de niños. De verdad es un acto que debes ver por lo menos una vez en tu vida.

Y con ya un par de horas alucinantes que no desilusionaron en ningún momento, King Gizzard & The Lizard Wizard tocaría por primera ocasión en la Ciudad de México. Los siete lagatos de Victoria son unos auténticos reyes, Stu salió minutos antes para vocalizar y comprobar el sonido del lugar. No habían empezado y el público estaba loco. Con "Rainning Blood" de Slayer funcionando como cue de salida, los siete integrantes tomaron sus instrumentos y abrieron las puertas del manicomio: nadie quedaría inmune ante la psicosis.

Lo más destacable del set de King Gizzard & The Lizard Wizard es cómo entrelazan sus canciones, dando inicio con un poderío trío compuesto por “Digital Black”, “Vomit Coffin” y “The Lord of Lightning”, la música no paraba para un respiro. Solo al final de la última mencionada, el show man de la banda Stu Mackenzie dio un fugaz “gracias” con su característica voz. Con 15 demenciales minutos, la agrupación daba a notar que son uno de los mejores actos en vivo del mundo, todos se encuentran en una tremenda sincronía aunque presenten un set diferente cada noche, pareciera que los tienen ensayados a la perfección. Y sí, Stu es un fuera de serie, se contorneaba, escupía agua como una fuente y agitaba su cráneo lado a lado, entra en un trance muy distinto que el resto de la banda.

Este año nadie sabía exactamente qué disco estaban promocionando, con cinco estrenados en 2017, sería difícil saber con exactitud a cual le darían mayor peso. Llego a nuestra mente "Sleep Drifter" del Flying Microtonal Banana, “Crumbling Castle” y “The Fourth Colour” del Polygondwanaland, y “Muddy Water” del Gumboot Soup, todas las canciones conectadas en menos de media hora de discos estrenados en un mismo año. Es en realidad especial la manera en cómo sus riff espaciales se pueden conectar con las tonalidades medievales de la banda. Que en su Universo todo converge en absoluta armonía. Son muy especiales los lagartos de Victoria.

King Gizzard & the Wizard Lizard Hipnosis Foro Indie Rocks 2018 - Jaime Fernandez

Con “Robot Stop”, “Gamma Knife” y “People-Vultures” el moshpit volvía a hacerse presente, se esperó mucho para ese momento y sin duda fue recompensado con creces. El inevitable desenlace llegó con “The River”, que aunque no es la canción más desastrosa de King Gizzard & The Lizard Wizard, si es una de sus composiciones más finas. El par de baterías ya no se intentan destruir, ahora son tratadas con suavidad en un mood de jazz muy bien logrado. Se bajan las distorsiones y los decibelios, hacen que los admiremos un poco más por su capacidad de ser cambiantes, casi camaleónicos. De tener el poder de bajar los ánimos para ir con soltura a dormir. Se integran ritmos latinos y apreciamos su técnica en las cuerdas. Mejor final para una noche perfecta no pudo existir.

La noche después de la tormenta nos otorgó de todo. Algunos más cansados que otros, volvimos a apreciar uno de los mejores actos del planeta. El rock quita y otorga, pero nunca he visto que abandone a alguien. Cura el corazón y libera endorfínas de lo más profundo en el alma. Un fin de semana de subidas y bajadas se presentó a nuestros pies, se agradece el amor e interés para presentarnos la música que tanto amamos. Que nunca se nos acabe el bendito psych y su maravillosa catarsis purificadora, es el alimento de muchas almas.

Nightwish en la Arena Ciudad de México

Foto Germán García para Dilemma Entertainment

Un viaje único a través de dos décadas y tres facetas entrañables.

El regreso a México de una de las bandas más representativas del metal sinfónico a nivel mundial representó un nostálgico viaje a través de dos décadas de carrera. Un concierto único que a más de uno trajo recuerdos, no solo de la banda sino de vivencias propias.

En medio de una atmósfera conformada por sentimientos encontrados, los instrumentos de viento de Troy Donockley y la cerveza cara, los asistentes pudimos presenciar un show único en el que la agrupación recapitula en vivo grandes momentos de la trayectoria de Nightwish en apoyo a su séptimo álbum recopilatorio que también da nombre a la gira mundial Decades.

El concierto comenzó antes de las 20:00 H., a muchos impresionaba el hecho de que la banda ahora estuviera en un recinto tan grande como lo es la Arena Ciudad de México, desde ese hecho el evento prometía una experiencia digna de una celebración.

El primero en salir al escenario fue Troy interpretando una versión dulce e instrumental de “Swanheart”, el público mostró su emoción con gritos y aplausos a medida que el artista salía de la oscuridad y en la pantalla principal del escenario parecía abrirse una especie de caja conformada por mil engranes acompañados por la emblemática portada del álbum Oceanborn, un momento por demás emotivo que drásticamente se convirtió en euforia cuando inmediatamente después de esa introducción apareció la banda rompiendo la calma con los poderosos riffs de guitarras de “Dark Chest of Wonders”, un inició bastante sorpresivo ya que habitualmente el tour no comienza con esa canción.

Un sonido impecable en cada uno de los instrumentos y la perfecta interpretación vocal de Floor Jansen continuaron con “Wish I Had An Angel”, que junto a "Nemo", fue una de las canciones más coreadas de la noche.

Ciertamente el concierto fluyó con las reminiscencias del sonido folk característico de su reciente álbum de estudio Endless Forms Most Beautiful, pero ahora implementado en las canciones que posicionaron a la agrupación como uno de los grandes pilares del metal sinfónico.

Canciones como “10th Man Down”, “Come Cover Me”,  “Gethsemane”, “The Kinslayer” y “The Carpenter” fueron las encargadas de evocar los sentimientos de nostalgia en la parte del público que hasta la fecha se declara severamente “fan de Nightwish en la época de Tarja Turunen”.

Otra de las grandes sorpresas del show fue la interpretación de “Amaranth” al estilo de Floor Jansen, quien con una presencia inigualable en el escenario demostró, en cada una de las canciones del setlist, estar a la altura de la evolución de Nightwish.   

“ElvenPath” y “Sacrament of Wilderness” se hicieron presentes para darle a la noche un toque de power metal ambientado con un invierno azul y un lobo gigante en la pantalla principal.

“The Greatest Show On Earth” fue la encargada de anticipar el final del concierto, la canción más larga del show y de la historia de la banda en general, la cual expresa la teoría de la evolución de Charles Darwin y el paso del hombre por la tierra. Casi al final de la canción, el público coreaba con fuerza a la par de Floor “We Where Here”, uno de los grandes lemas del álbum Endless Forms Most Beautiful.

El final de la noche llegó con una de las canciones más esperadas del público, “Ghost Love Score” la cual, acompañada de una armonía perfecta entre el sonido del metal y las orquestaciones creadas por el maestro Tuomas Holopainen, fue la encargada de hacer salir las lágrimas en uno que otro de los asistentes.

Aunque a más de uno nos dejó con ganas de más, el concierto fue impecable desde la organización hasta el sonido. Una presentación que, debido a la evolución de la banda, difícilmente volverá a reunir todas las facetas de Nightwish en una sola noche.

 

Peter Hook and The Light en el Pabellón Cuervo

La interminable influencia de Joy Division y New Order.

Noche de contrastes en el Pabellón Cuervo (la versión mini del Palacio de los Deportes), donde en una mitad del concierto se escucho el dance/synth pop electrónico de New Order, y en la otra, el rock de Joy Division. Peter Hook regresó a la CDMX, como es ya su costumbre anual, después de pasar por el legendario Café Iguana de Monterrey, y donde también estará en la Arena VFG de Guadalajara. El setlist cambió a partir de lo que venía presentando en su gira por Europa, donde, junto con un puñado de canciones de Joy Division, estaba tocando los álbumes completos de New Order: Technique (1989) y Republic (1993). Pero para esta mini gira mexicana, la omnipotente OCESA le habrá ordenado que no se anduviera con ternuras y nos diera los hits, así que en México si se pudieron escuchar canciones queridas de New Order como “Bizarre Love Triangle” y “True Faith”.

Hubo algún imperfecto en la logística del evento y a mí y al resto de la querida “prensa fifí” nos tuvieron esperando hasta la cuarta rola para entrar, nos metieron por detrás del escenario, y por un resquicio podíamos ver de lado a la banda, y ahí estaba Peter Hook, en shorts (bermudas en la CDMX), tenis y camiseta, elegante como siempre, interpretando “Everything’s Gone Green” de lo que era la parte New Order del concierto. Una vez en la plancha principal del recinto, nos mezclamos con el resto del público, casi todo vestido de negro, algunos vatos con lentes oscuros, y otros con boinas negras de piel, muy al estilo del club The Haçienda a mediados de los ochenta, e invariablemente, muchísimas playeras oficiales de los “Melómanos Cool”, aquella de Joy Division que trae las ondas de radio en el frente, sacadas de la portada del debut Unknown Pleasures (1979).

Peter Hook, y su banda The Light, interpretaron rolas como “Temptation”, “Thieves Like Us” y “Sub-culture”. “Blue Monday” recibió una enérgica reacción por parte del público, y Hook presentó una versión un poquito más roquera e “industrialona”, hasta más parecida a la versión de Orgy que a la propia. Fue un setlist añejo, tanto este como la parte de Joy Division, si no me equivoco, no se escuchó en toda la noche música posterior a 1989.

“Hooky” nos regalaba esporádicamente su sonido tan particular en el bajo, lo rasgaba y se aventaba algunos solos reconocibles de vez en cuando, pero principalmente era Jack Bates el encargado en el instrumento. La voz ronca y áspera de Hook, sorpresivamente se suavizó para cantar al estilo de su némesis Bernard Sumner en el hit “Bizarre Love Triangle”, canción icónica de los años 80, que uno casi jura que es parte del soundtrack de alguna película de John Hughes (no lo es, pero si escuchamos “Shellshock”, que forma parte del soundtrack de Pretty in Pink). Y finalmente, la parte de New Order terminó con “True Faith”, la cual, me había comentado Hook algunos días antes, no habla de la sobriedad, como yo siempre lo había pensado.

Tras el intermedio, la banda reapareció sobre el escenario. “Esto es Joy Division”, dijo Hook y el público se volvió loco, acto seguido presencié una de las mejores experiencias musicales en vivo en lo que va de este año. Cada rola fue una joya y la electricidad en el Pabellón Cuervo era palpable. El contraste entre el rock y el dance fue disfrutable para todos, y quedé impactado con lo poderosa que es la música de Joy Division en vivo.

Salió la caja de ritmos y en su lugar entró una batería que ahora, a diferencia del set de New Order, tenía más presencia y fondo, el bombo te golpeaba el pecho, al tiempo que el bajo de Bates y Hook se había tornado más “grungesco”, la acústica del Pabellón, que no es la mejor, pero que si crea mucho eco, era perfecto para apreciar el crunch de las guitarras en “These Days” y “Warsaw”. Para “Digital”, se armó el slam más friendly que jamás hubieras visto, con cientos de personas bailando con los extraños de a un lado, “Autosuggestion” sonaba como el prototipo del post punk y en “Dead Souls” me dieron ganas de haber visto en vivo a Ian Curtis tan siquiera 5 minutos bailando como esquizofrénico entre las potentes guitarras rítmicas y los redobles de la batería, ya se que hay muchos videos en YouTube de Joy Division, pero no es lo mismo. Si no tuviera que escribir esta reseña, me daban ganas de llegar a la casa a volver a ver Control de Anton Corbijn.

“Ian era un buen chico…era nuestro más grande fan”, me acordé de las palabras de Hook solo días antes. Antes de empezar “Atmosphere”, Hook le dedicó la canción a su ex cantante: “Esta canción es para Ian Curtis, un aplauso para Ian”, y todos en el Pabellón lo celebramos con las palmas por unos segundos. La noche terminó con “Love Will Tear Us Apart”, canción muy memorable, en gran parte, por la parte en el bajo de Hook, y aquí lo teníamos en persona, al fundador de no una, pero dos bandas tremendamente influyentes a nivel mundial. El público, nuevamente, se volvió loco en cuanto reconoció la canción y todos empezaron a saltar al unísono. Hook me lo había dicho claramente cuando hablamos: “Lo que hago es realmente fantástico, me toca encerrarme con 2000 o 3000 personas que tienen los mismos gustos que yo, les encanta New Order y Joy Division”. Lo estaremos esperando para el 2019.

Vanessa Zamora en el Foro Indie Rocks!

No hubo malos amigos para Vanessa Zamora: Tornaluna en el Foro Indie Rocks!.

Un día como cualquiera, aburrida y un poco decepcionada del amor; abrí YouTube y apareció en mi pantalla “Te Quiero Olvidar”, una canción con sonidos de batería que taladran el cerebro, ese día, al fin conocí la música de Vanessa Zamora, una mexicana que habla del amor de manera honesta y es directa en sus palabras. Anoche, el Foro Indie Rocks! recibió a la tijuanense Vanessa Zamora con el Tournaluna, para la presentación oficial en CDMX de su más reciente álbum Tornaluna, lanzado el pasado 28 de septiembre.

Una noche fría, lluviosa en las afueras, se convirtió en una fiesta acogedora y muy íntima, que trajo talento del norte al escenario. Primero, la de Chihuahua, Ruzzi, se subió a interpretar canciones de su único álbum, que saldrá el próximo 22 de noviembre, grabado de manera independiente. Con un sombrero coqueto y segura de sí, Marian Ruzzi tocó temas como “Bendita” y “Dártelo”, un reto misógino sobre género, que originalmente toca junto al chileno Gepe.

Al cuarto para la hora, la mujer del momento saltó al escenario con un atuendo provocador, pero muy de ella; con emoción desbordada, “Hasta La Fantasía” dio la bienvenida y después, “Este Final”, una canción que escribió pensando que ese día era el ultimo en su vida. “Éspiri”, para liberar el espíritu y “Otra Vez”, de su disco Hasta La Fantasía; un momento estremecedor con aquella bandera del desamor hecha letra se dio con la potencia de “Te Quiero Olvidar”.

Con mezcal para calentar la garganta, dedicó “Malas Amistades” a aquellos que no nos apoyan en la adversidad; “No” a ritmo folk alegró con su presencia, “Encontré” , que canta a dueto con Paulino Monroy y “Nada Se Perdió” cerraron la primera mitad de la noche. La cantante aprovechaba cada espacio para agradecer al público y a los suyos por estar en una noche mágica para su carrera.

La norteña aprovechó para agradecer a los foráneos por asistir, compartió el escenario con su también bajista Ruzzi para interpretar “Colores”, que compuso para su madre; después, subió la directora del video de “Río”, Fer Casillas, para interpretar “Correr”, con la que Vanessa Zamora empezó su carrera. Una tercera invitada acompañó a Zamora en “Callar” de Tornaluna, la potencia vocal y el vibrato de Silvana Estrada arrebataron una ovación del público y el reconocimiento de la propia Vanessa.

El final de la noche se acercaba con “Fondo de Mí” y el cover que la cantante hizo de “Amor Eterno”, canción que dedicó a los seres queridos que ya no tienen presencia física. El encore llegó con “Contracorriente”, un track interpretado al piano y que no está incluido en los LPs, fue un regalo para los fans, además de “Solegrande” y “Puro Pasado”.

Vanessa Zamora concretó un concierto memorable y caluroso, muy íntimo y canalizó la energía que guardaba de manera exquisita. El setlist es de destacarse, pues supo fusionar sus éxitos anteriores con las nuevas rolas de Tornaluna y los fans, tanto antiguos como nuevos, salieron contentos pasada ya la medianoche.