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King Gizzard & The Lizard Wizard en el Foro Indie Rocks!

King Gizzard & The Lizard Wizard en el Foro Indie Rocks!

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Fotos Jaime Fernandez

La catarsis nunca debe terminar: King Gizzard & The Lizard Wizard.

Una noche anterior. Pies repletos de fango, gotas de lluvia que hacían más difícil el desplazamiento de los pies y torbellinos de psych inundaban la segunda edición de HIPNOSIS. Nadie dijo que el rock fuera fácil, ni que disfrutarlo no tuviera sus consecuencias. Mientras la música suene, el fiel perseguidor de su espíritu lo seguirá sin importar el lugar o las condiciones. Es la magia de la música, puede derribar cualquier limitación. Siempre y cuando todo se haga con la garra entregando el corazón al límite.

Con este pequeño prólogo –poco exacto para saber lo que realmente pasó en el festival–, una nueva aventura comenzaba en la noche de la capital 24 horas después. HIPNOSIS no se queda quieto, siempre quiere más. El festival que dictaba durar un día completo, se fue desmenuzando en varias noches que daban destellos de lo que podríamos esperar para la celebración. Y aún haciendo añicos nuestro cuerpo un día antes, tuvo la dicha de presentarnos a su headliner en un íntimo show que volvió a desgarrar nuestra alma y a seguir creyendo en que el rock nunca debe de morir.

Hay que aceptarlo, los shows en domingo suelen ser un poco difíciles de sobrellevar, pero el cartel dictaba que nuestra presencia debía ser obligatoria. Empezando con San Pedro El Cortez, la brutal fuerza que tienen los fronterizos es apabullante. Y es que además de que se desenvuelven muy bien en el escenario y que el público disfruta de verlos en vivo, su sonido que se esparce con feroz rudeza volvía a ponernos en órbita. Guitarras escandalosas, gritos punk y ligeros toques de psicodelia, un combo que fulmina a cualquiera y que 45 minutos no alcanzaban para seguirlos disfrutando. La ola de bandas independientes ha llegado como anillo al dedo para este país. Si aún piensas que no existen agrupaciones de rock nacional que valgan la pena, debes expandir un poco más los horizontes. Esta es una de ellas.

Saliendo al patio del Foro Indie Rocks!, viejos amigos se contaban mutuamente anécdotas de la noche anterior. Sus actos favoritos y la traición de Tláloc eran los relatos que más llegaban a mis oídos. Pero poco se hablaba de las sorpresas, esas bandas por las que dabas un aplauso y terminaste ovacionando. Las joyas que están explotando y que admiras a los cinco minutos de escuchar en directo. Volvíamos al interior del venue, era momento de disfrutar de Stonefield de nueva cuenta.

Stonefield Hipnosis Foro Indie Rocks 2018 - Jaime Fernandez

No lo digo a la ligera, casi nunca lo hago cuando se tiene que criticar a una banda, alardear de más no es mi fuerte. Pero Stonefield lo tiene todo para conquistar el mundo, su energía en vivo sobrepasa a sus materiales de estudio diez veces más. Recorriendo éxitos como “Delusion”, “Far From Earth”, “Visions” y la que más denso sonó “Through The Storm”, las australianas saben con exactitud de qué trata el psych: subir el volumen, mandar todo al diablo y tocar un riff más alucinante que el anterior a cada segundo. Las hermanas Findlay al igual que los lagartos son originarias de Victoria, una fuerza sobrenatural y llena de poderío surge del suelo australiano. Que alguien nos diga con qué los alimentan de niños. De verdad es un acto que debes ver por lo menos una vez en tu vida.

Y con ya un par de horas alucinantes que no desilusionaron en ningún momento, King Gizzard & The Lizard Wizard tocaría por primera ocasión en la Ciudad de México. Los siete lagatos de Victoria son unos auténticos reyes, Stu salió minutos antes para vocalizar y comprobar el sonido del lugar. No habían empezado y el público estaba loco. Con "Rainning Blood" de Slayer funcionando como cue de salida, los siete integrantes tomaron sus instrumentos y abrieron las puertas del manicomio: nadie quedaría inmune ante la psicosis.

Lo más destacable del set de King Gizzard & The Lizard Wizard es cómo entrelazan sus canciones, dando inicio con un poderío trío compuesto por “Digital Black”, “Vomit Coffin” y “The Lord of Lightning”, la música no paraba para un respiro. Solo al final de la última mencionada, el show man de la banda Stu Mackenzie dio un fugaz “gracias” con su característica voz. Con 15 demenciales minutos, la agrupación daba a notar que son uno de los mejores actos en vivo del mundo, todos se encuentran en una tremenda sincronía aunque presenten un set diferente cada noche, pareciera que los tienen ensayados a la perfección. Y sí, Stu es un fuera de serie, se contorneaba, escupía agua como una fuente y agitaba su cráneo lado a lado, entra en un trance muy distinto que el resto de la banda.

Este año nadie sabía exactamente qué disco estaban promocionando, con cinco estrenados en 2017, sería difícil saber con exactitud a cual le darían mayor peso. Llego a nuestra mente "Sleep Drifter" del Flying Microtonal Banana, “Crumbling Castle” y “The Fourth Colour” del Polygondwanaland, y “Muddy Water” del Gumboot Soup, todas las canciones conectadas en menos de media hora de discos estrenados en un mismo año. Es en realidad especial la manera en cómo sus riff espaciales se pueden conectar con las tonalidades medievales de la banda. Que en su Universo todo converge en absoluta armonía. Son muy especiales los lagartos de Victoria.

King Gizzard & the Wizard Lizard Hipnosis Foro Indie Rocks 2018 - Jaime Fernandez

Con “Robot Stop”, “Gamma Knife” y “People-Vultures” el moshpit volvía a hacerse presente, se esperó mucho para ese momento y sin duda fue recompensado con creces. El inevitable desenlace llegó con “The River”, que aunque no es la canción más desastrosa de King Gizzard & The Lizard Wizard, si es una de sus composiciones más finas. El par de baterías ya no se intentan destruir, ahora son tratadas con suavidad en un mood de jazz muy bien logrado. Se bajan las distorsiones y los decibelios, hacen que los admiremos un poco más por su capacidad de ser cambiantes, casi camaleónicos. De tener el poder de bajar los ánimos para ir con soltura a dormir. Se integran ritmos latinos y apreciamos su técnica en las cuerdas. Mejor final para una noche perfecta no pudo existir.

La noche después de la tormenta nos otorgó de todo. Algunos más cansados que otros, volvimos a apreciar uno de los mejores actos del planeta. El rock quita y otorga, pero nunca he visto que abandone a alguien. Cura el corazón y libera endorfínas de lo más profundo en el alma. Un fin de semana de subidas y bajadas se presentó a nuestros pies, se agradece el amor e interés para presentarnos la música que tanto amamos. Que nunca se nos acabe el bendito psych y su maravillosa catarsis purificadora, es el alimento de muchas almas.

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