Metronomy en el Pepsi Center WTC

Otro show exitoso por parte de Metronomy.

Tras cinco meses de espera, que para muchos se sintieron como 10, el proyecto encabezado por Joseph Mount regresó a la Ciudad de México para presentar su nuevo material titulado Metronomy Forever en el Pepsi Center WTC.

Los hermanos Virgile y Elliott Arndt se encargaron de comenzar la fiesta. Con su performance, lograron aprovechar cada momento al máximo a pesar del poco tiempo. Conforme los minutos pasaban el lugar se iba llenando cada vez más. La extravaganza y euforia de Faux Real fue un buen aperitivo para lo que venía. 

Lo que todos esperaban.

Algunos minutos antes de las 21:30 H. las luces se apagaron y Joseph Mount y compañía subieron al escenario para arrancar con una breve introducción y dar paso a “Lately”, “The Bay”, “Wedding Bells” y “Corinne”. La energía rápidamente se elevó hasta los cielos cuando escuchamos casi dos canciones seguidas de The English Riviera. Nadie se imaginaba que “Everything Goes My Way” estaba muy cerca. 

Cualquiera hubiera pensado que ya habían agotado sus mejores cortes en menos de la primera mitad del concierto, sin embargo, “Reservoir” y “Boy Racers” intercaladas entre las nuevas “The Light” y “Walking in the Dark” nos probaron lo contrario. Tras una breve pausa continuaron con “I’m Aquarius” y “The End of You Too”.

Summer 08 también hizo su aparición en la fiesta con “Old Skool” e inmediatamente después sonó “The Look”. Luego de mucho baile, Metronomy nos dio un respiro a todos con la tranquila “Upset My Girlfriend” para continuar con “Love Letters” y Sex Emoji” y despedirse por un momento de sus fans. 

Un cierre explosivo.

El encore estuvo compuesto por “Back on The Motorway” y “Radio Ladio” del Nights Out y finalizó con “You Could Easily Have Me”. Fue una grata sorpresa volver a escuchar esta canción de su álbum debut, ya que no la habían interpretado en México desde su participación en la carpa del Corona Capital de 2014.

La audiencia que acudió al show era bastante diversa: podrías encontrar grupos de amigos alegres por comenzar su fin de semana, padres que llevaban a sus hijos al que quizá fue su primer concierto e incluso a un par de sujetos sin playera que parecían haberse teletransportado por unos momentos del EDC al Pepsi Center WTC

La mayoría setlist estuvo dominada por álbum reciente, sin embargo la constante inclusión de las canciones más exitosas de materiales pasados logró mantener el mood arriba. Cabe destacar que cada uno de los temas de The English Riviera fueron los que más cariño recibieron por parte del público mexicano.

Festival Adverso en Terraza Vallarta

Ante toda adversidad.

La increíble estructura de acero enmedio del festival dice: “Somos Adverso” un recordatorio de que no estás en algún típico festival tapatío sino en la nueva propuesta que enmarca géneros tan diversos entre sí en cuanto a sonidos pero que no están distanciados en su sentir. Stoner, post punk, math rock, post rock, indie rock, entre otros, se pudieron escuchar en una tarde de sábado en la bella Guadalajara.

Con bandas del calibre de Battles, Helado Negro, Motorama y el estelar Metronomy, el Festival Adverso entró por la puerta grande para brindarnos 12 H de música continua. Las bandas locales como The Polar Dream, Birdhaus y Mortemart fueron las encargadas de darle la bienvenida a los asistentes madrugadores que estaban curiosos de ver que ofrece este nuevo evento. Algunas instalaciones excelentes para la selfie, puestos de comida variada y algunos de ropa era lo que se podían ver en el lugar acondicionado para albergar a la audiencia. Si tuviéramos que comparar en cuanto al formato de producción tendríamos que decir que es como nuestro querido Nrmal pero con un toque único que lo hizo interesante.

Luego llegó la banda loca, Descartes a Kant, quienes después de mucho tiempo de no tocar juntos regresaron a su tierra a presentarse por primera vez en el año. Un éxito el show que siempre nos deja intrigados en su formato teatral, coreográfico e interpretativo por parte de estos seis grandes músicos mexicanos.

En cuanto al talento internacional este empezó a mostrarse a partir de las 18:00 H. Las encargadas de eso fueron las originarias de Portland; Blackwater Holylight que con sus poderosos riffs lograron hipnotizar a todos, todo esto enmarcado de un bello atardecer de fondo. Ya entrada la noche gratas sorpresas nos llevamos cuando pudimos ver la interminable energía de Light Asylum, Hide y Anatomy, que pusieron a bailar a los asistentes en sus respectivos horarios. Claro que no todo fue un caos sonoro, también los sonidos más tranquilos se hicieron presentes a cargo de Helado Negro quien se enfocó en temas de su más reciente disco. Una banda muy querida por los tapatíos es Motorama que no defraudó en ningún momento y hasta dio prueba de por qué son un estandarte del post punk ruso.

La cereza de la noche llegó con Battles y Metronomy, dos bandas que han aguantado la prueba del tiempo y siendo consentidas en distintos festivales y presentaciones en solitario. Battles, el ahora dúo de math rock, demostró que no es necesario muchos miembros para dar un show digno de primer nivel. Con canciones como “Atlas”, “Ice Cream”, “A Loop So Nice…” entre otras fueron las que sus casi 40 minutos de presentación se sintieran como una demoledora sonora. Por su parte Metronomy tenía la asignación de cerrar la primera edición del Festival Adverso. Para lograrlo empezó de manera épica con “Wedding Bells”, “Lately” y la gran “The Bay” que fue el punto de ignición para una presentación que será recordada por muchos.

Y a pesar de que tuvo muy pocas fallas (sonido que se cruzaba en un escenario, algunas zonas con poca iluminación) creemos que El Festival Adverso pinta para convertirse en una buena tradición tapatía que esperamos siga siendo novedoso en cuanto a su propuesta de talento, ya que solo en las adversidad es cuando sale a la luz la virtud.

Foreigner en el Palacio de los Deportes

Foreigner: una noche más que esperada.

El concierto de Foreigner en el Palacio de los Deportes tuvo varios contratiempos. Lo que parecía que en un principio no sería una gran noche acabó en un evento memorable. 

Como parte de la travesía, unos días antes se anunció que Mick Jones, guitarrista y cantante de Foreigner no estaría presente. Dicha afirmación logró cultivar misterio y expectativa ante la gente que ya había comprado su entrada. 

Debido a tan inesperado movimiento, la productora ofreció el reembolso de sus boletos. Resultaba impredecible saber cuántas personas acudirían al llamado y si el show resultaría bien logrado. 

Después, medio día previo al show, la Secretaría de Salud de la Ciudad de México emitió una serie de indicaciones referentes al Coronavirus entre las cuales se incluía el no acudir a lugares públicos o concurridos, acto que reafirmó el misterio. Todo parecía indicar que solo los verdaderos fans de la banda acudirían al recinto. 

Pese a que parecía que la buena suerte no estaba del lado de la banda de rock melódico, la productora OCESA anunció que se presentarían como acordado y entregarían uno de los mejores shows de rock de los últimos tiempos, promesa que cumplieron cabalmente. 

Al concierto algunas personas llegaban con cubrebocas, otra vestidas para la ocasión con su mejor outfit rockero. Eso sí, la mayoría parecían más preocupados por el aire frío de la noche, que por el virus. 

En un Palacio con un poco más de ocho mil almas, La Gusana Ciega abrió el concierto con unas miradas fulminantes de orgullo mientras tocaban para un público en su mayoría adulto. 

Después de los teloneros, a las 21:30 H, la banda conocida por "Waiting For a Girl Like You" y "I Want To Know What Love Is" comenzó su repertorio con el tema “Double Vision”, que generó una tremenda ovación, al comenzar con toda la fuerza que le daba la potente voz de Kelly Hansen

Después, conformados por Michael Bluestein, Thom Gimbel, Kelly Hansen, Chris Frazier y Jeff Pilson tocaron "Head Games", "Cold as Ice" y dieron una buena sinergia con los fans. 

Foreigner celebró parte de su gira por los 40 años de trayectoria con el público mexicano. El respetable por su parte agradeció a la banda coreando cada una de sus pegajosas canciones. Las que más fuerte sonaron fueron: "Waiting For a Girl Like You" y el himno de la noche "I Want To Know What Love Is". Sin duda para muchos, fue una noche que recordarán por mucho tiempo.

Hipnosis presenta: Battles en el Foro Indie Rocks!

Battles: Rock amorfo que no respeta estructuras y suena a un futuro incierto.

Noche de viernes y quincena en la Ciudad de México. Caos seguro y en todas direcciones se observan contingentes de personas y automóviles que no avanzan. Aunque para quienes prefieren el rock mutante existe una cita obligada con Battles en su regreso a nuestro país. Las expectativas son demasiadas ante la transformación que ha sufrido para su nuevo álbum el ahora dúo. 

La fecha que forma parte de las noches organizadas por el festival Hipnosis arranca con canciones de The Breeders y Bikini Kill que son escupidas por las bocinas. Ante un nutrido público hace su aparición Ikiatari como aperitivo de la banda estelar. Con formación de trío, los mexiquenses no necesitan de palabras ni introducciones y de inmediato da inicio su música que no respeta las estructuras tradicionales de cualquier composición.

El conjunto nacional que se adentra en el math rock y post rock al estilo de Hella, Russian Circles y Lightning Bolt muestra un sonido duro e inclinado hacia los sonidos instrumentales. A su vez, podría ser un descendiente directo de los todavía recordados Austin TV pero en una versión más energética.

Del tridente destaca Martha, encargada de aporrear la batería y quien es bastante expresiva al momento de ejecutar su instrumento. Con una colorida melena es la encargada de comunicarse con el público entre las canciones. Su presentación es breve pero bien recibida y deja el ambiente caluroso para el acto estelar.

Música del futuro en el presente

Después del cambio de instrumentos aparecen sobre el escenario Ian Williams y John Stanier, ambos de enorme estatura que inclusive podrían ser jugadores de la NBA. Ante un Foro Indie Rocks! al borde de su máxima capacidad inicia su sesión de sonidos demasiados electrónicos para ser encasillados en el rock.

La actitud seria y solemne de la pareja de músicos contrasta con el ambiente festivo de la audiencia. En medio de gritos el binomio arranca con su presentación en la que el protagonista es su nuevo material, Juice B Crypts, primero que realizan con su formación actual.

Por una parte, Stainer no tiene a su lado a Mike Patton como en Tomahawk ni a Page Hamilton como en Helmet. Pero lo que sí mantiene es su estilo agresivo y duro al momento de exprimir los sonidos de los tambores. Además también tiene a su lado una batería electrónica para crear capas sonoras más complejas.

A su vez, del otro lado del escenario se ubica Williams, otrora guitarrista de Don Caballero, tal vez una de las bandas más representativas de math rock que han existido. La gran diferencia con su trabajo actual con Battles es la numerosa cantidad de instrumentos que ejecuta de manera simultánea.

La suma de ambos elementos ofrece un sonido similar a lo que ocurriría si Robotina de Los Supersónicos tuviera su propia banda de rock. Aunque apenas son dos integrantes, el resultado final es el equivalente a tener todo un equipo de fútbol americano. Al escuchar a los neoyorquinos se entiende el por qué son uno de los actos estelares del sello experimental Warp Records.

Pese a que la mayoría de su selección estuvo basada en su LP más reciente, la dupla también recuerda sus materiales previos y con apoyo de la tecnología se rellenan los huecos provocados por la ausencia de los ahora ex integrantes. Los mayores aplausos son para “Atlas” y “The Yabba”.

Sin la necesidad de escenografías o aditamentos adicionales, Battles es una agrupación que solo necesita de su música para expresarse. Los complejos sonidos que representan un futuro incierto fueron suficientes para hipnotizar de nueva cuenta a la Ciudad de México y demostrar que el rock no siempre debe ser cuadrado sino que puede adoptar múltiples formas.

Chancha Vía Circuito en Galera

Chancha Vía Circuito: reviviendo el folclor.

La fiesta, la música y el baile es algo que a todo el mundo le gusta. Una buena cumbia con una buena cerveza es atractivo para muchos y eso algo que Chancha Vía Circuito sabe muy bien.

Es increíble lo que la fusión musical puede lograr. Desde el principio del show de la noche de ayer en Galera el público conectó a la perfección con los tres músicos que pisaron el escenario. 

El venue estaba lleno y todo fue una pista de baile. Es curioso que a pesar del sold out, muy pocas canciones fueron coreadas, la gente estaba en un trance de baile, como si las notas entraran en el oído y fueran directo a los pies.

Algo curioso es que si bien podemos decir que se trata de un proyecto de música electrónica, en realidad en vivo no se siente como tal. Aunque solo son tres músicos en el escenario, pareciera que se trata de un gran conjunto de música latina, la cual se debe agregar interpretan de maravilla, desde la cumbia hasta la música andina.

Es importante recalcar que el público que asistió ayer se llevó a casa una de las mejores lecciones de inclusión musical y reinterpretación del folclor latino, un folclor que en este momento está opacado por los ritmos puertorriqueños y anglosajones. Una de las formas más bellas de conocer nuestra cultura y entender nuestro pasado es a través de su música y Chancha Vía Circuito es una fiel muestra de ello.

Major Lazer en la Ex Fábrica de Harina

Perreo en tiempos de coronavirus.

Por Twitter las noticias anuncian que en alguna ciudad de provincia la gente apanicada compra tapabocas y desinfectantes en gel. Mientras tanto en la capital mexicana, 800 personas partimos hacia la Ex Fábrica de Harina para compartir fluidos sudorosos y rozar las pieles perreando al ritmo de la música de Major Lazer, trío que vino al extinto D.F. para presentarse en el EDC y ha aprovechado para dar tres conciertos secretos, que ahora sabemos tendrán como escenario el venue mencionado, Leonor y Bar Oriente.

Antes de que la banda apareciera, se hace notar la primera falla de la noche: el sitio del evento solamente acepta efectivo. Pero la fiesta sigue a pesar del contratiempo. Así, minutos después, entre muchas paredes pintadas y escasas luces láser, Diplo aparece con una gorra negra y una actitud buena onda que mantendrá toda la noche. “Ha pasado mucho tiempo desde que estuvimos aquí. Ya había olvidado lo loco que es México”

En respuesta la gente grita. Él baila y posa para una cámara de video con la que su equipo documenta el evento. Su palabra recurrente será Mexico City o cualquier alusión a la identidad nacional. “Si están orgullosos de ser mexicanos pongan las manos en el aire”, grita en inglés. 

El público obedece y el recinto se llena de manos arriba. Los hits seguirán sonando, destacando temas como “Qué calor”, su muy coreada colaboración con J. Balvin y “Lean On”. En algún punto de la noche incluso sonó un remix de “La Cucaracha” y en otro momento todos cantaremos: “Jump”

Otros momentos destacados de la noche fueron cuando sonó “Con altura” de Rosalía, cuando todos los asistentes coraron la clásica porra “Olé, olé, olé, olé, Major, Major” como si se tratara de un partido de fútbol y cuando sonó “X” de Nicky Jam y J. Balvin. Aunque quizá lo mejor fue cuando Diplo crowdsurfeó entre la gente.

Decir que la velada fue energética será la atenuación del año, pues no hubo momento en el concierto secreto en el que la gente no gritó, movió el culo o grabó historias en Instagram. La gente fue realmente feliz.

Creedence Clearwater Revisited en el Palacio de los Deportes

Hasta la nostalgia tiene fin, Creedence Clearwater Revisited se presenta por última vez en México.

No hay persona que no conozca por lo menos una canción de Creedence Clearwater Revival. Es una de esas agrupaciones que no solo marcaron un hito en la historia del rock, sino que también dejaron una marca importante en la historia de la cultura popular. Participaron en la legendaria edición de Woodstock en los 60, escribieron “Fortunate Son” la canción de protesta en contra de la guerra en Vietnam y tenían a uno de los cantautores más icónicos del rock de la época: John Fogerty.

Por eso no es ninguna sorpresa que en 2020, la agrupación reúna a más de 10 mil personas para escuchar redenciones de una de las bandas más influyentes de todos los tiempos. Sí, no están presentes los hermanos Fogerty, pero dos de los miembros originales, Stu Cook, el bajista y Doug Clifford, el baterista, siguen dándole vida al legado de la agrupación bajo el nombre Creedence Clearwater “Revisited.

El Palacio de los Deportes fue el recinto que recibió a la banda y previo a que tomaran el escenario, las canciones que sonoban evocaban aquella época de oro del rock. Bob Dylan, Cream, The Byrds, Buffalo Springfield, Grateful Dead, Crosby, Stills, Nash & Young, y otros contemporáneos amenizaban los momentos previos a que Creedence se subiera al escenario.

La música cesó. Los silbidos empezaron. Se apagaron las luces. La banda se subió al escenario y comenzó a sonar “Born on the Bayou”, la canción que ayudó a crear el llamado swamp rock, un subgénero que se conoce como tal por evocar al pantanoso sur de Estados Unidos a través de sus letras y sonido. 

Los clásicos nunca pararon. Uno tras otro, Creedence Clearwater Revisited le hacía honor a su nombre. El cantante Dan McGuinness, encargado de la tarea titánica de reemplazar a John Fogerty, atinaba TODAS las notas como si él fuera el mismo autor de las canciones. 

“Acabamos de empezar el Final Revival Tour y no podíamos dejar a la Ciudad de México fuera” dijo Stu Cook, el bajista de la agrupación. Y después de anunciar que al terminar esta gira, dejarían los escenarios para siempre, esa sentencia cobró otro sentido, uno muy alejado del cliché. Creedence sigue siendo una banda importante en los oídos de los mexicanos; solo falta ir al Chopo o prenderle a Universal Stereo para comprobarlo, por eso era importante que la banda se presentara por última vez aquí. 

Después de una avasalladora ola de éxitos sonó “Fortunate Son”, la canción más popular de la banda y me atrevería a decir, la más importante de TODO 1969. Y esos primeros segundos en los que solo hay una línea de bajo y una batería, transportó a todo el Palacio de los Deportes a ese año; una regresión llena de memorias nostálgicas y violentas. Recordemos que en Estados Unidos la Guerra de Vietnam estaba en su apogeo, y en México la protesta estudiantil más grande hasta entonces, había sido reprimida tan solo un año atrás.

Escuchar esa canción fue un importante recordatorio de lo que representaba el rock en aquella época y como hasta cierta extensión se ha perdido.

El último concierto de Creedence Clearwater Revisited en México terminó con un encore de cuatro canciones; “Molina”, “Have You Ever Seen The Rain?”, “Travelin’ Band” y “Up Around the Bend”. La banda se postró al filo del escenario y dio su último adiós a México. Se prendieron las luces. La gente guardó sus celulares. Y un rumor de emoción y tristeza se escuchó en el Palacio de los Deportes.

De acuerdo a Liam Gallagher, habrá reunión de Oasis

Liam Gallagher fue entrevistado para NME y según sus palabras, pronto habrá una reunión de Oasis.

Vaya sorpresa la que ha dado Liam Gallagher en una entrevista para NME ya que ha declarado."Una reunión de Oasis sucederá muy pronto". Esto ocurriría tras varios años de rumores en los que Noel y Liam han estado involucrados.

Sobre la pregunta sobre la reunión esto contestó el cantante.

No se ha puesto sobre la mesa; ¡Acaba de arrancar! Las últimas dos semanas (en referencia a la oferta que se les ha ofrecido) , sí. Va a suceder, créeme, va a suceder muy pronto porque (Noel) es avaricioso y ama el dinero y sabe que sucederá pronto o que no sucederá ".

Liam aclaró que la oferta es solo para una gira por lo que la realización de un nuevo disco no sería prioridad. Esperemos que esto se confirme pronto ya que haría muy feliz al fandom de Oasis.

Hace unos meses para celebrar los 25 años de Definitely MaybeOasis, bueno, el equipo de la banda compartió el lyric video de "Fade Away". En el clip podemos ver imágenes que nos transportan a los años 90 y que simulan periódicos viejos. Desde agosto del año pasado los rumores de reunirse eran altas pero ningún miembro se pronunció ante esto.

Supergrass hace cover a The Smiths

Johnny Marr se unió a Supergrass para interpretar "Please, Please, Please... Let Me Get What I Want".

La noche del pasado 27 de febrero Supergrass se presentó en Manchester para ofrecer un concierto en O2 Victoria Warehouse. La velada marchaba bien cuando de repente la banda liderada por Gaz Coombes tuvo un invitado sorpresa en el escenario. Se trató del ex-guitarrista de la banda inglesa The Smiths, Johnny Marr; quien acompañó a Coombes y compañía para interpretar el éxito de 1984 "Please, Please, Please... Let Me Get What I Want".

Los fans de la agrupación quedaron verdaderamente sorprendidos en el momento en que Marr pisó el escenario, no sin antes tener una halagadora presentación por parte del líder de la banda. De acuerdo con la prensa local, Gaz recibió Johnny como "El tipo más jodido que haya conocido".

Sin duda alguna el público estaba fascinado con la legendaria colaboración entre los músicos, la canción tenía exactamente los mismos acordes y además le añadieron algunas cuerdas extras. Gaz se encargó de interpretar la letra y aunque la melancolía no resaltó mucho en el tema todo fue un éxito.

Mira aquí la presentación de la banda y el músico.

Posterior a la interpretación del tema del álbum Hatful of Hollow, el guitarrista permaneció en el escenario, para acompañar nuevamente a Supergrass mientras tocaban "Sun Hits The Sky". Según el medio inglés Manchester Evening News fue una noche sorprendente y difícil de olvidar para los asistentes el ver al fundador de The Smiths acompañar a Coombes y compañía.

 

Noche Hipnosis: Blackwater Holylight + Electric Mountain + Mortemart

El día en que la Noche Hipnosis dio inicio.

El tercer ojo de la Noche Hipnosis se abre por primera vez en 2020, trayéndonos una triada de bandas altamente radioactivas para embarrar nuestros tímpanos de vibras ácidas.

Shoegaze + Krautrock + Psicodelia = Mortemart

Alberto Ortiz, Carlos Kardusen, Eder Lima, Rodrigo Torres y Natalia Romo aterrizan desde Guadalajara a nuestra tapa de los sesos, intentando colonizarla con el poder de sus bajos profundos, guitarras tóxicas, alucinantes efectos de sintetizador, baterías desquiciantes y percusiones cadenciosas.

Las tonalidades oscuras de su música, sus voces empapadas de delay haciendo una especie de canon y sus cuerpos sacudiéndose de un lado a otro en el escenario, despertaba en el público una urgencia por agitar la melena al aire por sus estridentes sonidos. Sin embargo, no todos terminaron por dejarse conquistar con su música proveniente de otra dimensión, algunos prefirieron salirse a las bancas y otros más bien nunca se movieron de ahí.

Stoner + Blues Ácido + Destrucción = Electric Mountain

Gibran, Max y JB ¡llegaron ya!, pero no bailando bien ricacha. Con voces carrasposas enmugradas de efectos ecos, guitarras y bajos con altos niveles de distorsión, reverb, wah y otros filtros de sonido demenciales, parece que lo único que quieren es reventar paredes, ventanas y oídos, añadiéndole baterías relampagueantes a su rock duro.

Gritos, riffs y tamborazos iracundos en vez de un sabroso dembow, Electric Mountain descose toda su rabia sobre el escenario provocando que los visitantes de la primera Noche Hipnosis del año, de la década, se saturen de decibeles respondiendo con puños arriba, greñas al aire y alocadas ovaciones de satisfacción por el ruido proveniente de este trio de la CDMX.

Ave Satani + Magia Negra = Blackwater Holylight

Allison Faris, Laura Hopkins, Sarah Mackenna, Eliese Dorsay y Mikayla Mayhew, abren un portal desde Portland, Oregon hasta el Foro Indie Rocks! Para realizarnos un amarre con una poderosa pócima de magia negra, usando como ingredientes terroríficos: dos guitarras, batería, bajo y teclados para incrementar la efectividad de su brujería.

La ejecución de sus instrumentos es tan espeluznantemente precisa que parecen bendecidos por el mismísimo Satanás, la armonía de sus voces es igual de bella que hórrida, no sabemos si que nos están realizando un encantamiento o una maldición, pero sea cual sea la verdadera intención tras sus melodiosas voces, la realidad es que cada centímetro de nuestra carne siente gran placer al escucharlas.

Recibiendo un golpe de realidad, volteamos a nuestro alrededor y descubrimos que poco a poco la gente comienza a huir del Foro. ¿Será que no les gusto nada la Blackwater…?, ¿La hora los asustó y corrieron a alcanzar metro?, ¿Ya estamos viejitos y nos da sueño más temprano?, creo que no sabremos nunca la verdad. 

Muchos otros decidimos esperar hasta el mero final para implorar por otra ración de pócima. Fue solo una cucharada, una canción, lo que nos dieron en el encore, pero con eso, al menos yo, quedé satisfecho.