The Simpsons recreó el Live Aid de Queen

Un divertido homenaje a Queen en un capítulo de The Simpsons.

The Simpsons está de vuelta con su temporada número 31, donde seremos testigos de las aventuras de sus personajes, sobre todo de Homero. Pues en el segundo capítulo de esta temporada, lo observamos interpretando al legendario Freddie Mercury, en una recreación de Queen en el Live Aid de 1985. Aunque la serie ya ha tenido referencias de la banda de rock inglesa, estamos seguros de que esta es más legendaria.

Brian May, guitarrista de la banda, se encargó de compartir la gran noticia en su cuenta de Instagram. Mírala aquí abajo.

El capítulo se transmitió el pasado 6 de octubre por el canal Fox y lleva por nombre Go Big or Go Homer. Sí aún no has visto las referencias alusivas a Queen en capítulos anteriores, aquí abajo te las dejamos.

HIPNOSIS Presenta: Temples en el Foro Indie Rocks!

Foro Indie Rocks!: Un templo de movimientos.

El Foro Indie Rocks! se ha consolidado como uno de los lugares que dan lugar a una mayor intimidad en la relación entre público y artista, al igual que ofrece una plataforma para actos más de culto, talentos emergentes o por si algún cantante o ensamble digamos de mayor perfil desea realizar un recital en donde la cercanía con sus audiencias más devotas son clave. Aunque la banda inglesa de rock psicodélico Temples ya había engalanado un lugar en el festival de la cerveza hace algunos años o una fecha llena de algarabía en el SALA, su llegada a México como parte del cartel de bandas de HIPNOSIS 2019 conllevó a que tocaran aquí para aprovechar todas esas propiedades y el afecto de sus adoradores.

Las bases las puso el grupo mexicano Flamingo Sunset, que brindó la vibra necesaria para que todos los presentes que empezaban a llenar el salón principal aportaran con su granito de oro festivo al templo. A partir de las 21:00 H, la agrupación integrada por Pony (bajo y vocales) Louie (guitarra) y Vaquero (batería) dio muestra de su potente dominio en el escenario, sus incansables ganas de contagiar su euforia y su mezcla del psych rock con toques de surf, garage y tropical. A ritmo de canciones como “You Owe Me,” “Hot Steam,” “I Ain’t Right” y “Stone Shot,” el trío de flamingos demostraron que son un acto que llegará a bastantes lugares y oídos con originalidad y entusiasmo.

Poco después, la efusividad bajó un poco a raíz de que el acto principal tardó casi una hora en salir –les daré un poco menos a cuenta de la reglamentaria media hora de soundcheck– pero sí empezaron a escucharse silbidos y preocupaciones. En punto de las 22:21 H las luces comenzaron a jugar entre sí, los ánimos lentamente se restauraban y una fanfarria llena de tambores bélicos anunció la llegada al escenario de James Bagshaw (guitarra y voz principal), Tom Walmsley (bajo), Adam Smith (guitarra y teclados) y Rens Ottink (batería). Temples había arribado para continuar la construcción e hicieron de este aparentemente mesurado aposento musical su propio santuario hecho de ritmos duros, riffs demoledores y melodías mágicas.

Comenzando con “The Howl”, Bagshaw y compañía iniciaron las obras con baterías que sonaban cuales pisadas de estampida de elefantes, guitarrazos como sierras eléctricas y texturas en los sintetizadores que amarraban y extendían todo como gomas de mascar de diferentes colores y sabores. Después, empezaron a mezclar algunos temas ya clásicos como “Colours to Life,” “Certainty,” “Keep in the Dark,” “(I Want To Be Your) Mirror” con las nuevas ofrendas de su disco más reciente con el que vinieron a visitarnos, Hot Motion. Sus fieles discípulos ya entonaban a la perfección “Holy Horses,” “Context,” “The Beam” y “You’re Either On Something” como si ya estuvieran embonados en la memoria desde hace tiempo, o como himnos en un misal. La misma banda se sorprendió de esta fidelidad.

Cabe mencionar también que Temples ha crecido bastante en su producción e interpretación en vivo. Al igual que hay una madurez más táctil en sus letras –aunque sigan hablando de cosas misteriosas y viajes trascendentales– hay un aspecto más terrenal y centrado en sus letras. También fue una sorpresa ver a un acto que, después de un disparejo toquín lleno de áreas de oportunidad técnicas e interpretativas en aquél festival de la cerveza, se convirtió en un ejército demoledor de paredes físicas y metafóricas. Sus improvisaciones más seguras; su manejo del escenario más dinámico; la voz de Bagshaw más pulida. Son esa banda que, aunque suena polvosa y vintage en el disco, en vivo soplan toda esa cobertura y hacen de cada acorde y melodía que hacen única cada canción algo maximizado y hermoso.

Ya para armar la cúpula en la construcción que todos habíamos ayudado a armar, los ingleses soltaron “Shelter Song,” convirtieron a “Oh The Saviour” en una arrolladora power ballad y se fueron galopando con la fuerza de millones de camellos con “Hot Motion”. Pero para dejar bien pulidos los detalles y mantener todo sólido, el encore dio pie a la sesión psicodélica de aplausos de “A Question Isn’t Answered” y la aventura astral que logró “Mesmerise”. Fue como si Temples nos hubiera agradecido por ayudar a convertir el Foro Indie Rocks! en un templo en movimiento para ellos, y luego nos llevara al espacio para seguir explorando en conjunto. Al menos esa fue la sensación que se percibió en la noche monumental de ayer.

The Cure en el Foro Sol

En una noche como esta, en la calle de la fascinación con The Cure, tenemos el corazón roto.

Es difícil escapar de los clichés cuando se habla de bandas que han hecho historia y, cuando se trata de agrupaciones que siguen marcando un punto y aparte con su música, es complicado decir algo que no se haya dicho con anterioridad. ¿Qué puedo decir del concierto de The Cure que no se imaginen quienes no estuvieron ahí y que conocen a la banda? Creo que nada. Basta revisar el setlist para darse cuenta de que fue grande. Épico, redondo, contundente. Así como lo fue el de 2013, pero con menor duración. 36 canciones que abarcaron casi todas sus etapas, desde las más oscuras hasta las más felices cruzando por el camino sinuoso del post punk. Lo único que extrañamos fue un guiño a la decadencia de Pornography. Fuera de eso tuvimos Disintegration, Kiss Me, Kiss Me, Kiss Me, The Top, Faith, incluso tuvimos Three Imaginary Boys y Boys Don’t Cry. Quienes estábamos ahí sabíamos de antemano que se abrirían algunas grietas y que más valía cauterizarlas ahí mismo o de lo contrario saldríamos corriendo a una farmacia para buscar gasas. Afortunadamente la banda que dirige Robert Smith desde 1976 se encargó de abrirlas y de cicatrizarlas.

Rey Pila, la agrupación mexicana que siguió tras Violet Vendetta sonó impecable, muy nítida, aunque sin mucho éxito en el Foro Sol que para ese momento aún no almacenaba a la mitad de los que eventualmente llegarían. Ejecución perfecta, pero en el tercio de su presentación la música careció de lo que se encuentra en el ADN de The Cure, alma, profundidad, ira, dolor. El rock and roll viene de ese punto o simplemente no lo es. Se asemejan a muchas bandas y sus composiciones pueden ser interesantes, pero no lograron tener espíritu. Y The Twilight Sad, que continuó en el repertorio, por el contrario, les sobra salvajismo, crudeza, su música es post punk y shoegaze rabioso. Poco a poco se clavaron en el terreno del sonido ensimismado, rebuscado, como autoflagelación, pero en su primer visita a México los escoceses triunfaron. Y en esos fenómenos que nos encargamos de dotar de significado o que nos sirven para pensar la vida no llovió aunque el cielo se nubló y dejó caer algún atisbo, en cambio hacía frío, ese frío que hela el cuerpo, el cielo estaba despejado, cayó la noche, todo parecía puesto a ser, y a las 21:10, The Cure comenzó la ceremonia…

La banda tiene en su vena la historia de un fragmento de tiempo, tiene algunos de los mejores discos que se hayan publicado, ha sobrevivido considerablemente y cubre con un manto oscuro aquellos recuerdos que estallan en la memoria, casi siempre relacionados con el dolor y la melancolía. A este show se congregaron almas de cualquier clase social y de cualquier edad, había imitadores de Robert Smith, adultos, niños, jóvenes que probablemente no habían nacido cuando la banda publicaba su último gran trabajo en el 2000, Bloodflowers, la culminación de su trilogía maldita. Había de todo y si me lo preguntan estoy con la certeza de que quienes gritamos eufóricamente cuando comenzó “Plainsong” con su sonido de cristales quebrándose conocemos el dolor. Cualquier tipo de dolor y que viene acompañado de esa oscuridad que mencioné arriba. The Cure es, aunque me pese la traducción literal, esa cura para las heridas abiertas, para los recuerdos hirientes y también un píldora para traer de vuelta algunos más agradables.

En un escenario enorme que tenía una pantalla igual de grande de fondo brillaban ambientes relacionados con las canciones como un bosque en “A Forest” o unas llamas agitándose en “Burn”, las siluetas negras de los ingleses se desenvolvían con fuerza; seguros, contundentes, manipulando los instrumentos, dirigiendo el alma y el corazón de más de 70 mil asistentes de negro que participaban con ahínco. Unos cañones de luz dejan ver esas miles de cabezas cuyos gritos se escuchan en esta arquitectura que sirve de marco de una ceremonia en la que uno puede flagelarse y sanar en una misma canción. Una extraña fuerza que empuja en el pecho, en el estómago, en las manos, en la cabeza, en las células hasta llegar a una catarsis en la que el dolor se convierte en una experiencia trascendente. “Pictures of You”, “A Night Like This”, “Just One Kiss”, “Love Song”, “Just Like Heaven”, “Prayers For Rain” entre algunas otras antes de abandonar por primera vez el escenario con el grito de la desintegración y aniquilación y ruptura y desquebrajamiento que es “Disintegration”. “Nunca dije que me quedaría hasta el final, sabía que te iba a dejar con los bebés y con todo (…), los dos sabíamos cómo es siempre el final”.

Y después nueve temas más entre ellos “Lullaby”, “The Caterpillar”, el debut en el tour de “Hot, Hot, Hot!!!”, “Friday I’m in Love” y el cierre fue “Why Can’t I Be You”. Para entonces ya van 30 canciones. Podríamos irnos y sentirnos satisfechos, pero la banda aproxima un cierre para los fans de aquellas primeras composiciones que les explotaron a muy temprana edad. El sonido se estaba perdiendo y se saturaba en momentos, la banda arrojó seis temas más de punk rápido y existencial, “Three Imaginary Boys”, “Boys Don’t Cry”, “Jumping Someone Else’s Train”, “Grinding Halt”, “10:15 Saturday Night” y la fabulosa y existencial canción que fue el cierre perfecto para la noche en que pudimos ver con claridad la oscuridad, “Killing an Arab”. Eso fue, pudimos ver y sentir y escuchar con nitidez esas canciones que entre muchos temas recurren siempre a las lágrimas que gotean, gotean, gotean…

Tricky lanzará su autobiografía 'Hell Is Around The Corner'

El representante de la escena de trip hop Tricky, lanzará su autobiografía muy pronto.

Adrian Thaws, mejor conocido como Tricky está trabajando su nueva autobiografía con la ayuda del periodista Andrew Perry. Esta se titulará Hell Is Around The Corner, y llegará a través de Blink el próximo 31 de octubre.

En el libro también se tocarán temas delicados sobre la vida del productor. Así como la infancia que pasó en lo que él llama “gueto blanco”, además del suicidio de su madre cuando apenas tenía cuatro años. Otros capítulos estarán dedicados a las culturas, estilos de vida, géneros musicales y temas fundamentales en la vida de Tricky: la escena inglesa de hip hop de los años 80, música jamaicana, y relaciones sociales. También estarán incluidos testimonios de los familiares, artistas, expertos y ex gangters que ayudan a completar la imagen de la vida de Tricky.

Mira  a continuación un trailer dirigido por él mismo en el que se escucha su canción "Makes Me Wonder":

A poco más siete años de aquella agridulce presentación en el ya extinto José Cuervo Salón, envuelto en rumores y malos comentarios después de su show en Guadalajara, Tricky por fin volvió a pisar la Ciudad de México para celebrar los primeros 11 años del Foro Cultural Hilvana. Aquí te contamos todo lo que sucedió en octubre de 2018 en El Plaza Condesa.

iTunes desapareció definitivamente de Apple

Con la actualización del software Catalina, le decimos adiós a iTunes y otras funciones.

Después de popularizar la venta de música en línea, Apple eliminó de manera definitiva iTunes. La actualización del software Catalina, que previamente se efectuó en iPhones, llegó también a macOS, y con ello la despedida de otras funciones.

Apple lanzó iTunes en 2003 para formar parte de las funciones de uno de los avances tecnológicos de la década: el iPod. Con solo 99 centavos por canción y 9.99 dólares por álbum, se podía consumir música de manera fácil, legal y sin miedo a los virus. Los días nos sonreían mientras buscábamos tener todos los álbumes de Blink-182, Baroness o Metallica.

Con el tiempo, expandió los horizontes para incluir podcasts, libros, audiolibros, películas, radio, grabaciones de audio y televisión. Y así, con la aparición del iPhone estas se actualizaron. Además de la apariciones de nuevas plataformas de suscripción como Spotify, Tidal, Deezer, y YouTube Music, iTunes fue remplazado.

Finalmente, Apple separó todos los servicios que iTunes ofrecía en tres aplicaciones: Apple Music, Apple Podcasts y Apple TV. Estos ya están disponibles en versiones similares para Mac y MacBook. Mientras que los usuarios de iPhone y iPad, ya las pueden disfrutar.

Ward estrena “Swimming”

El high energy/post punk de Ward regresa con un nuevo sencillo.

¿Sabías que uno de cada cinco estadounidenses y el 70% de los músicos independientes alrededor del mundo sufren de una enfermedad mental? Esta es la temática principal de “Swimming”, el primer sencillo de Bring Me Low, segundo material discográfico de Ward.

“Swimming” nos abre los ojos sobre la lucha que enfrentan los músicos independientes al tratar de encontrar un lugar significativo para su música. De hecho, parte de las ganancias generadas por este tema serán destinadas a apoyar NAMI.org, una organización sin fines de lucro que se enfoca en ayudar a ciudadanos americanos que padecen enfermedades mentales.

El panorama musical actual vuelve difícil llegar a fin de mes para los artistas. Luchamos por mantenernos saludables y positivos. No puedo pensar en algo más importante como cantar sobre esta lucha que presencio todos los días”, expresó Ward en un comunicado de prensa.

Dale play a continuación:

La banda conformada por Chris Gongora (bajo), Ryan Dietzenbach (batería), Mauricio Munguia (guitarra) y Ward (guitarra y voz) visitará México para ofrecer fechas en Toluca, Querétaro y dos fechas en la CDMX. La primera en Bajo Circuito y la segunda en el marco del Festival LIFA.

Te compartimos los detalles aquí abajo:

 

 

 

 

¿The Killers comparte el tracklist de su próximo disco?

Mira el posible tracklist del nuevo álbum de The Killers.

Hace dos años The Killers publicó su quinto álbum de estudio titulado Wonderful Wonderful, y desde ese entonces no teníamos noticias sobre un nuevo disco. Sin embargo, la banda de Las Vegas compartió en sus redes sociales un posible tracklist ¿será que muy pronto confirmará la noticia?

El tracklist cuenta con un total de 13 canciones junto con unos símbolos que hasta ahora no sabemos lo que la banda nos quiere decir. Algunas de los nombres que resaltan en esta pizarra son "Dying Bread", "Mirage C'est La Vie", "Party People", "When Dreams Run Dry""Spirit of Mistery", entre otras. Da un vistazo al listado de canciones completo.

 

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Antes de esta gran noticia, lo último que supimos acerca del próximo material de la agrupación fue que en abril de este año se encontraban grabando en Utah, sin embargo, Flowers ni el resto de los integrantes volvieron a comentar algo relacionado al tema. Mientras esperamos noticias acerca de lo nuevo de The Killers, te dejamos con este clásico... Dale play a "When You Were Young".

Felix Martin y José Macario estrenan "La llorona"

La guitarra de 12 cuerdas de Felix Martin nos lleva a conocer la misteriosa historia de "La llorona".

Felix Martin –el famoso guitarrista venezolano– se unió a José Macario –guitarrista mexicano integrante de Parazit, Arcadia Libre y Here comes the Kraken– para crear su propia versión de "La llorona", la canción popular mexicana proveniente del istmo de Tehuantepec, Oaxaca.

Este video –que fue dirigido por el mismo Felix Martin y grabado durante su gira por México junto a Parazit– nos muestra la riqueza de nuestro país, resaltando la gastronomía, las artesanías, la música y algunos lugares de Michoacán, mientras las guitarras nos hacen imaginar la letra. "Si porque te quiero quieres, llorona. Quieres que te quieres más. Si porque te quiero quieres, llorona. Quieres que te quieres más. Si ya te he dado la vida, llorona ¿Qué mas quieres? ¿Quieres más?".

Siempre estoy tratando de promover la música latinoamericana entre el público extranjero, siento que nuestra música y nuestra cultura merecen ser mejor conocidas en todo el mundo. Planeo hacer más de este tipo de arreglos latinos, esto es solo un punto de partida", expresó Felix Martin.

Dale play al video a continuación:

Si quieres comprar esta canción puedes hacerlo dando clic aquí. 

Entrevista con Sonido Gallo Negro

Sonido Gallo Negro y su futuro desconocido.

Hace poco Sonido Gallo Negro sacó a la luz su nueva producción llamada Unkwon Future que más que el nombre de un disco, es un grito de guerra, se trata de apostar tu resto y dejar que las cosas sucedan; y en esta apuesta el grupo ha salido ganador. Platicamos con Israel (bajista) quien nos explica esto y los pormenores de lo que están pasando ahora.

Este nuevo álbum fue tomando forma de manera natural, y una sucesión de eventos terminaron por formarlo y darle personalidad.

“Llevamos un año trabajando en este disco, teníamos maquetas guardadas, pero nos empezaron a salir cosas; el comercial para Apple, la canción del Borras para Roma, otra para Chicuarotes de Gael García, después salió “Chaneque”. No teníamos claro que esto iba a terminar en un disco, pero al juntar estos tracks nos dimos cuenta, así que son los que vienen en el CD, el vinilo y el cassette traerán más canciones”, explicó.

Unkwon Future representa el sentir de la banda y no es alusión al azar sino a la expectativa, un grupo acostumbrado a reinventarse preocupado más por sus pasos que por el destino.

“No sabemos qué va a pasar, lo desconocido lo aplicamos a casi todo, no sabemos bien dónde nos va a llevar el siguiente disco o dónde nos vamos a enfocar. Nos aburrimos rápido entonces siempre estamos tratando de darle la vuelta a las cosas, desde el primer año todo lo que ha pasado con Sonido Gallo Negro es mera ganancia”, aseguró.

Una de las características a lo largo de su carrera es que Sonido Gallo Negro tiene una estética bien definida que por lo que el arte de este nuevo disco es congruente con lo que conocemos, la banda no duda en darle todo el mérito al Dr. Alderete quien además de ser el encargado del theremin es quien suelta los visuales en vivo, dándole un plus a un show de por sí hipnótico, el artista tiene un peso importante en cómo percibimos a la banda.

Después de cuatro discos, Isra reflexiona sobre cuál ha sido el mayor reto. “Nosotros vinimos de bandas de garage o del espagueti western, y hacer una banda retirada de estos géneros es un reto, hacer bailar a alguien con música tropical. Empezamos con mucha chicha peruana y psicodelia del Sur de América, ahora estamos más enfocados en lo que se hacía en nuestro país, y no solo en la cumbia sino en los danzones o en el mambo, ahorita estamos tocando un poquito de salsa, eso es difícil”.

Sobre el público que los sigue rescata lo diverso que es, una clara tendencia a abrir el abanico de posibilidades, un ejercicio también del grupo, quienes no imaginaban hace algunos años tocar música tropical.

“La gente se reta a escuchar cosas nuevas, en nuestro público hay gente que le gusta el metal el garage o el rockabilly, entonces está bien chido tener una fiesta así de variada y que cada quién lo baile o no, porque no necesitas bailar, el Dr Alderete le da un plus con los visuales entonces eso nos hace una banda también contemplativa”, finalizó el músico.

Unkwon Future es también sinónimo de una gira que pronto los llevará por Chile y más temprano que tarde al interior de la República, además de tener a Estados Unidos en la mira.

Battles — Juice B Crypts

De vuelta como un duo, Battles persiste sin perder su esencia.

No es fácil recuperarse de la salida de un miembro en una banda, pero Battles lo ha hecho notablemente bien ya dos veces. La última de esas “acrobacias” se llama Juice B Crypts, el cuarto álbum de la banda experimental, y uno que marca un abandono de la fórmula en varios sentidos.

Cuando hablo de una fórmula, no hablo de “verso-coro-verso-coro” o cualquier estructura similar. Después de todo, esta banda es reconocida precisamente por jamás haberse apegado a ese tipo de normas.

Sin embargo, para todos los lanzamiento previos a Juice B Crypts habían seguido un patrón más o menos igual; grabar ideas en sus estudios caseros y cuarto de ensayo, para luego recluirse en Machines With Magnets (un estudio en Pawtucket, Rhode Island) por meses hasta terminar el disco. Todo esto con los mismos ingenieros de sonido y produciendo ellos mismos.

Ante el anuncio de que Dave Konopka ya no seguiría en la banda debido a razones personales, hace poco más de un año, Ian Williams y John Stanier se volcaron un tiempo en sus vidas personales. Eventualmente su disquera empezó a presionar por el sucesor a La Di Da Di (2015), y el ahora dúo optó por solo seguir como pudieran, sin gastar tiempo en siquiera considerar agregar otros miembros o en tratar de replicar tal cual lo que hacían antes. Al más puro estilo math rock.

Con esa recién encontrada ligereza, la nueva alineación de Battles pudo abrirse a una nueva forma de hacer música. Para empezar, aceptaron trabajar con un productor esta vez. Chris Tabron, conocido por su trabajo con Beyoncé y Nicki Minaj (ok, ok… entre otros) quizás no era la opción esperada. No obstante, en entrevista para Indie Rocks!, John Stanier explicó que Chris los ayudó a trabajar más rápido que nunca y realmente ayudó hacer este disco con él en Nueva York.

Al tener todo eso en mente, contemplar Juice B Crypts resulta todavía más impresionante. Como cuando ves una escultora de mármol y sabes que no se hizo más que con un cincel y un martillo. Williams hace un muy buen trabajo en ocupar el espacio del bajo, la guitarra y los sintetizadores, valiéndose de un Elektron Octatrack para juntarlo todo. Mientras, Stanier está tan sólido como nunca y sus beats hacen que todo, por más cerebral que sea en algún plano, siga siendo bailable.

Además, al igual que la última vez que un miembro abandonó Battles, la banda encontró una frescura ilimitada en aceptar las colaboraciones de diversos vocalistas. Resulta un agasajo escuchar a Shabazz Palaces tirar rimas encima de la batería de Stanier y las capas que produce Williams en “IZM”, por ejemplo.

Dicho eso, las canciones instrumentales como “Fort Greene Park” son quizás el punto más fuerte de este disco. Para los escépticos y puristas de la banda, puede que este último punto sea lo que más hay que considerar para entrar a Juice B Crypts. Esto sigue siendo Battles, y habrá Battles para rato.