Foro: Palacio de los Deportes

Blondie y Garbage en el Palacio de los Deportes

Emocionante travesía por la nostalgia de tres décadas con Blondie y Garbage.

Ayer el Palacio de los Deportes se transformó en un enorme crucero que nos transportó por un viaje musical a través del tiempo y el espacio de la mano de dos agrupaciones –ambas capitaneadas por mujeres– que dignamente representan décadas pasadas: Blondie y Garbage, quienes concluyeron en la Ciudad de México el Rage and Rapture Tour.

Los primeros en apoderarse del stage fueron Garbage, con Shirley Manson a la cabeza enfundada en una túnica roja, y quienes sin miramiento alguno arrancaron en todo lo alto con “No Horses”, su más reciente single, para –sin pausa– dar paso a “Sex Is Not the Enemy”, en un escenario inundado de luces rojas. Durante su ejecución, Shirley se despojó de la gabardina que formaba parte de su atuendo, quedando con su característico vestido entallado rojo completado con botines. Tal acción arrancó exclamaciones de aprobación por parte del público.

Garbage ejecutaría un set de casi hora y media, en donde incluirían temas que transportarían a los escuchas directo a los noventa, cuando el rock alternativo estaba en su auge y esta era una de sus bandas insignia: “Empty”, “I Think I'm Paranoid”, “Cherry Lips (Go Baby Go!)” –coreada a todo pulmón por los asistentes– y “Blackout”. Entre cada una de estas canciones, Manson dirigió algunas palabras al respetable, mostrando su emoción por volver a visitar la Ciudad de México y compartir –en esta ocasión– el escenario con Blondie. De hecho, Shirley se desvivió en elogios hacia Debbie Harry. “Tenemos un ícono femenino entre nosotros esta noche”, dijo la cantante al referirse a su colega.

Al término de “Blackout”, Manson agradeció a todos los integrantes del grupo y su crew, así como al público por su paciencia, y amenazó con concluir su presentación. En lugar de ello, regresaron para volver a arremeter con “Special”, “Cup of Coffee” y “Even Though Our Love Is Doomed”. Una pausa, en la que Shirley anuncia que tocarán el tema de una famosa franquicia, y se arrancaron con “The World Is Not Enough” (tema de la película homónima de James Bond) que concluyó con la cantante postrada en el piso, y todo se oscureció de súbito dando preámbulo a una tanda de ensueño: “Stupid Girl”, “Only Happy When It Rains”, “Push It” y “Vow”. En este último Shirley se tendió, gateó y se arrastro por el suelo mientras tocaban la canción. Y de ese modo concluyó su energética presentación. Solo se echó de menos “Queer” y “Milk” para que el trip fuese completo.

Tras la pausa necesaria para reacondicionar el escenario, acompasada por el tema “Singing In The Rain” que sonaba en el audio local, a las 22:20 H la gigantesca cosmonave nos llevaría más atrás en el tiempo, para contemplar a una de las bandas esenciales del new wave y fundadores del girl power: Blondie, con una Debbie Harry enfundada en una especie de vestido-disfraz que hizo patente lo que algunos ya saben: que en el panal del rock & roll, ella es una Abeja Reina. Y para demostrarlo, un botón: el inicio de su actuación ejecutando a todo "One Way or Another", en un performance que haría palidecer a cualquier banda de happy punk.

Tras un “¿Cómo estamos México?” enunciado en español por Debbie (y que arrancó gritos de alegría por una audiencia que ya se encontraba a muy buena temperatura), se escucharía sonar un teléfono, el cual ella fingió contestar y que era simplemente el preludio a otro de sus grandes temas: “Hanging On The Telephone” (popularizado por ellos, aunque el tema es originalmente del trío de pop angelino The Nerves), al termino del cual la artista se despojaría de su antifaz antófilo, y revelaría su rostro parcialmente oculto por un enorme par de lentes oscuros los que, más adelante, también se quitaría para mostrar su enigmática, sensual e inconfundible mirada.

Harry devolvería a Shirley los elogios que esta ultima le dirigió poco antes, y le agradeció por las experiencias que vivieron juntos en el Tour que concluía esa noche en ese recinto. Acto seguido, en varias pantallas se verían las imágenes de un satélite y paisajes espaciales como preludio al tema “Fun”, el cual a través de un frenético aunque breve solo de batería se ligaría a otro clásico de Blondie: “Call Me”, coreada por todos los que allí se encontraban.

Una pequeña pausa, y Debbie anunciaría (haciendo un movimiento sexy, a modo de recordatorio del porqué fue la musa y protagonista de sueños húmedos de toda una generación) que tocarían “Gravity”, una canción nueva extraída de su más reciente álbum Pollinator, la cual se ligaría con “Rapture” (cuya ejecución sería alargada para deleite de todos, y acompañada por un impresionante encore con las palmas de las manos del público), para seguir con otros dos covers: “Rainy Day Women #12 & 35” y “Fragments” de Bob Dylan y an Unkindness respectivamente, este último también incluido en su producción 2017 y al termino del cual Debbie tiraría besos en todas direcciones del Palacio, y se disculparía con los presentes porque su desempeñó no era el optimo por la edad, aunque en realidad esto último nunca fue notorio ni afectó significativamente su desempeño de esa noche.

“¿Quiénes de aquí se llaman María?” preguntó el guitarrista segundos antes de empezar a tocar los primeros acordes del tema homónimo, y en las pantallas se podían ver a otra María: la protagonista del filme clave del cine expresionista alemán Metrópolis (1927), bailando frenéticamente al mismo tiempo que la asistencia, que para entonces estaban de pie, desbordados en jubilo y completamente extasiada. Y dicho éxtasis no hizo sino aumentar conforme Blondie ejecutó, uno tras otro, temas esenciales como “Long Time”; “Atomic” y “Heart of Glass”; (con todo y un enorme corazón de cristal que se hacía añicos en las pantallas ubicadas detrás del escenario).

Harry pronunciaría en español el infaltable “Viva México” y tras dar gracias bajarían del stage, pero en instantes (tras las demandas del público ávido de más) volverían de nuevo para rematar con otras tres rolas: la romántica “My Heart Will Go On” (si, un irreconocible cover de Céline Dion), la festiva “The Tide Is High” (otro cover de The Paragons) y “Dreaming” (un tema recientemente resucitado gracias a Danny Boyle y su secuela de Trainspotting), con el cual terminarían su show. “Soñar es gratis, háganlo” dijo la cantante a modo de despedida.

Las luces se encendieron, y el viaje concluyó, dejando a todos (ejecutantes y audiencia) exhaustos, satisfechos y felices. Y no restaba más que emprender el viaje de vuelta a casa, y dejar esa noche alojada en el lugar donde residen los más entrañables recuerdos, quedando patente además que ambas agrupaciones siguen sonando tan majestuosas, poderosas y actuales ahora como entonces.

Festival de Reggae Latino en el Palacio de los Deportes

La Ciudad de México recibirá a grandes exponentes del reggae.

En el mes de octubre no te puedes perder el Festival de Reggae Latino; evento que se realiza desde el 2010 en varios puntos de la República Mexicana con la intención de reunir a lo mejor de este género. Con las presentaciones —entre otras— de Cultura Profética, Dread Mar I, Rawayana o La Comuna, el Festival de Reggae Latino promete complacer a la gran cantidad de seguidores del reggae en la Ciudad de México.

Los encargados de cerrar este festival serán los puertoriqueños Cultura Profética. Con una trayectoria que comenzó en la segunda mitad de la década de los noventa, la banda ha llevado su mensaje positivo y de paz a los escenarios más importantes para el género. Así, este quinteto consentido en la Ciudad de México traerá su reggae roots —que también mezcla con otros estilos— al domo de hierro para hacernos bailar y cantar.

Escucha su último sencillo "Música sin tiempo" aquí:

Argentina se hará presente con la actuación de Dread Mar I. Bajo este nombre artístico, Mariano Javier Castro se encuentra festejando parte de su trayectoria con un disco en vivo titulado 10 años y la Ciudad de México será parte de la celebración. Así, este ex vocalista de Mensajeros Reggae –que también fue corista de Los Cafresserá una de las cartas fuertes del festival.

Escucha aquí uno de sus temas:

Venezuela alza la mano con la actuación de Rawayana y su reggae ska. El cuarteto salió a la escena tras su participación en el Festival Nuevas Bandas que se organiza en su país y ocho años después cuentan con tres álbumes de estudio.

Escucha uno de sus temas más exitosos aquí:

Pero si el festival tendrá lugar en México, ¿qué hay de las bandas nacionales? En este concierto podrás escuchar el reggae de calidad que se hace en nuestro país. Por una parte, la música de una de las bandas más importantes del género: La Comuna, con casi veinte años de carrera que los ha llevado a tocar también en el extranjero. Por otro lado, podrás ver la propuestas de VibraMucháLa Bendita, el dueto de Somos Uno y a uno de los pioneros del circuito reggae sound system, Andrés Chávez, mejor conocido como DEE J I TAl Sound System.

En resumen, el Festival de Reggae Latino pinta para ser un concierto lleno de buena vibra, baile, mensajes positivos, skanks, dreadlocks y sobre todo, parte de lo mejor del reggae de nuestro continente.

Te dejamos los precios que puedes adquirir vía Ticketmaster.

Pista Fase 1 $650.00 MXN.
Pista Fase 2 $700.00 MXN.
Pista Fase 3 $750.00 MXN.
Sección D $380.00 MXN.

Bryan Adams se presentará en El Palacio de los Deportes

Bryan Adams regresa a la CDMX para presentar en vivo Get Up, su nuevo disco.

El artista multiplatino Bryan Adams anunció el día de hoy que ofrecerá un concierto el próximo 18 de octubre en el Palacio de los Deportes de la Ciudad de México como parte de su gira GET UP TOUR.

Los boletos para este show estarán disponibles en Superventa Santander los días 10, 11 y 12 de julio y la Vente General comenzará el 6 de julio a través del sistema Ticketmaster.

Precios:

Nivel D: $713 MXN

Nivel C: $1,070 MXN

Nivel B: $1,353 MXN

Bryan Adams  viene después de lanzar Get Up, su treceavo álbum de estudio, en octubre de 2015 y se convirtió en un éxito inmediato que lo ha mantenido de gira durante los últimos dos años. Producido por el afamado líder de Electric Light Orchestra, Jeff Lynne y co-escrito por su gran colaborador Jim Vallance, el disco cuenta con nueva canciones y cuatro versiones acústicas, las cuales, se espera que toque durante su presentación.   

bryan adams_get up

El interprete ha pasado las tres últimas décadas haciendo historia en la industria musical. Con 65 millones de discos vendidos, seis continentes visitados a través de sus giras, así como sus nominaciones al premio Oscar, Golden Globes, y los Grammy. Todo esto lo hace un artista de primer nivel, por lo que su show es algo que nadie se va a querer perder.

Soda Stereo SEP7IMO DIA se presentará en el Palacio de los Deportes

La magia del Cirque Du Soleil invadirá México con el show Soda Stereo SEP7IMO DIA, un homenaje a la banda argentina.

Mezclando los espectaculares actos físicos del Cirque Du Soleil con la energía musical de la banda argentina, llega a México Soda Stereo SEP7IMO DIA – No Descansaré, un show que te hará vivir una experiencia inolvidable.

“La música de Soda Stereo fue y continúa siendo el soundtrack de la vida de millones de personas en América Latina. Lo que estamos celebrando en este show es el amor de la gente por la banda. ¡Es una forma de decir con humildad y sinceridad 'Gracias totales'!”, comentó Michel Laprise, escritor y director del show.

Soda Stereo SEP7IMO DIA – No Descansaré se presentará a partir del 28 de noviembre en El Palacio de los Deportes.

Checa las fechas y funciones que tendrá este espectáculo:

28 de noviembre al 1 de diciembre con funciones de 19:00 y 21:00H.
2 de diciembre 17:30 y 21:00H.
3 de diciembre 16:30 y 20:00H.
6, 7 y 8 de diciembre 21:00H.
9 de diciembre 17:00 y 21:00H.
10 de diciembre 16:30 y 20:00H.
13, 14 y 15 de diciembre 21:00H.
16 de diciembre 17:30 y 21:00H.
17 de diciembre 16:30 y 20:00H.
19 al 22 de diciembre 21:00H.
23 de diciembre 17:30 y 21:00H.

Los boletos están a la venta y puedes adquirirlos a través del sistema Ticketmaster o en las taquillas de los inmuebles.

Costos sin cargo por servicio:

CDMX: PALACIO DE LOS DEPORTES

Pista: $890.00 MXN
Sección A: $2,350.00 MXN
Sección B: $1,950.00 MXN
Sección C: $1,400.00 MXN
Sección D: $930.00 MXN

King Diamond en el Palacio de los Deportes

King Diamond: El Rey en México; larga vida al Rey... 

Aunque Kim Bendix Petersen (mejor conocido como King Diamond) había visitado previamente nuestro país —en ese entonces con la banda Mercyful Fate—, anoche fue la primera vez que se presentó en México en su faceta como solista. Lo hizo ejecutando uno de los discos más importantes de su carrera, y que forma parte de su “Maldita Trinidad”: Abigail, lanzado en 1987.

El Palacio de los Deportes se convertiría en el recinto que albergaría por una noche fantasmas, apariciones, brujas, hechicerías y otras lúgubres presencias; todas bajo la batuta del Rey Diamante.

El concierto iniciaría aproximadamente a las 19:30 H, con la banda mexicana Strike Master fungiendo como teloneros. Su presentación fue un tanto desafortunada ya que, además de batallar con un mal sonido, se tuvieron que enfrentar a una apatía por parte de los asistentes.

Los ahí congregados, estaban ansiosos por ver al estelar y desdeñaron a los nacionales, yéndose a platicar a las inmediaciones del Palacio o a tomar una cerveza. Argumentaron que a ellos los podrían ver cualquier otro día. Así, su participación pasó sin pena ni gloria.

A continuación, seguirían los invitados de la noche: los californianos de Exodus. Banda que es toda una leyenda de la escena metalera y uno de los pilares fundamentales del sonido thrash de la Bay Area. Lugar de donde surgieron otras agrupaciones como Metallica, Megadeth, Slayer, Possessed, entre muchas otras.

Con una enorme manta ostentando una variante de la portada de su más reciente producción Blood In, Blood Out (2014) al fondo, el quinteto ejecutaría una selección de temas extraídos de algunos de sus álbumes clásicos: Bonded by Blood (1985) y Fabulous Disaster (1989). Así como de la mencionada producción.

Los asistentes moverían la cabeza y abrirían varias zonas de slam simultáneas al ritmo de "A Lesson In Violence", “Body Harvest”, "War Is My Shepherd”, "The Toxic Waltz" y "Strike of the Beast". Al finalizar su presentación, el vocalista Steve "Zetro" Souza agradecería al público diciendo que somos: “Número uno en todo el mundo”, en español.

Vendrían unos minutos de espera en los que una cuadrilla de técnicos y asistentes montaban el escenario para King Diamond. Al momento de izar una manta negra con el logo del artista en blanco, los gritos y chiflidos de emoción del respetable no se hicieron esperar.

Al estar todo listo, se retiró la manta y se pudo ver toda una escenografía. La cual estaba compuesta de una escalinata, un par de gárgolas y unas gigantescas cruces de neón invertidas. Al tiempo que se podía apreciar el montaje escénico, en el audio local se escuchaba “The Wizard”, composición de los británicos Uriah Heep, a modo de preludio. Al finalizar el mismo, daría paso a la intro “Out from the Asylum”, seguida inmediatamente por el tema “Welcome Home” ambos extraídos del álbum Them (1988), tercera y última parte de su “Maldita Trinidad” con los cuales el acto principal entraría al stage.

A su término y, tras encender el ánimo del público al ondear una bandera mexicana con su logo estampado en ella, King Diamond procedería a presentar a los músicos que le acompañaban: Andy LaRoque y Mike Wead en las guitarras; Pontus Egberg en el bajo; Matt Thompson en la batería; y, Livia Zita (esposa de Petersen) en las vocales de apoyo.

El show estaría claramente dividido en dos partes. En la primera de ellas, el artista nos llevaría a hacer un recorrido por lo que ha sido su trayectoria musical. Tocando temas extraídos de sus producciones como solista, así como un par de emblemáticos números de su etapa con Mercyful Fate.

De este modo la agrupación interpretaría “Sleepless Nights” del Conspiracy (1989);  “Halloween” del Fatal Portrait (1986); “Eye of the Witch” del The Eye (1990);  “Melissa” del álbum homónimo; y, “Come to the Sabbath” del Don't Break the Oath. El final de este set se marcaría con la intro del Them del mismo nombre.

Entre cada uno de los tracks, en escena se llevaría a cabo una representación casi teatral, en donde una bella actriz vestida de negro celebraría algunos rituales y actuaba conforme las líricas de las canciones. La enlutada era apoyada con luces, efectos de humo y una escenografía donde se simulaba el interior de un castillo con imágenes religiosas y demonios por igual.

Inmediatamente después, a través del tema “Funeral” se daría inicio a la segunda parte y plato fuerte del espectáculo: la ejecución íntegra del álbum Abigail. Una obra conceptual que narra la aterradora historia de una pareja que llega a una mansión sobre la que pesa una maldición y de la cual son víctimas.

Durante la ejecución de las nueve composiciones que conforman este LP, nuevamente en el escenario se llevó a cabo una especie de dramatización de los sucesos narrados en cada uno de los cortes del disco. La joven representaría de modo alternado a Miriam —uno de los personajes centrales— y al espectro principal que da nombre al mismo.

Explotando al máximo la teatralidad (y ya con una nueva escenografía que evocaba el interior de la mansión en cuestión), la gente se entregaría al mago que oficiaba ese orgiástico aquelarre musical.

Los cuerpos sudorosos y agitados de la concurrencia se balanceaban y estremecían al compás de “A Mansion In Darkness”; “The Family Ghost”; “The 7th Day Of July 1777”; “Omens”; “Abigail”, y “The Possession”. Todas, ejecutadas con maestría y precisión, a la vez que con un extremo derroche de energía, vertida hacia los asistentes, y devuelta al grupo por medio de saltos, headbanging, rugidos y porras: “¡Olé… Olé… Olé… Olé… Diamond, Diamond!”.

La presentación concluyó con la canción “Black Horsemen”. Tras de la cual un King Diamond, visiblemente emocionado, agradecería al público por su entrega y euforia con reverencias y un “Thank You so, so, so, so, so much!”.

Las luces se encenderían, poniendo fin a una misa oscura y, por momentos delirante. El verdadero Rey se entregó en cuerpo y alma a su audiencia y, viceversa. Una noche inolvidable, sobre todo para los que esperaron casi treinta años para ver que este sueño se materializase.

Kings of Leon regresa a México

La banda de Nashville, Tenesse, Kings of Leon regresará a México para dar un show en el Palacio de los Deportes.

Desde la noche de anterior andaba el rumor en redes de que Kings of Leon ya tiene fecha para visitar la Ciudad de México. Ticketmaster liberó el anuncio de que la banda estará el próximo 3 de noviembre de 2017 presentándose en el Palacio de los Deportes y que los boletos estarán disponibles a partir del 10 de mayo.

Ahora esta presentación ha sido confirmada de manera oficial y la agrupación californiana Dawes será la banda invitada para este concierto.

La preventa exclusiva para para los tarjetahabientes Citibanamex será los días 8 y 9 de mayo, el día siguiente comenzará la venta a todo público a través del sistema Ticketmaster así como en las taquillas del recinto. A continuación les dejamos los precios para que preparen sus bolsillos.

Precios:

$1980 Pista A General
$1380 Pista B General
$880 D
$450 E

A c t u a l i z a c i ó n :

Debido al gran éxito de la primera fecha de Kings of Leon en El Palacio de los Deportes, OCESA ha anunciado otra para el próximo 4 de noviembre.

Los boletos para este nuevo concierto estarán disponibles en Preventa Citibanamex el 23 de junio y en venta general a partir del 24 de junio a través del Sistema Ticketmaster en www.ticketmaster.com.mx y al 53-25-9000 así como en las taquillas del inmueble.

Aquí te dejamos su más reciente álbum WALLS, para que te aprendas todas sus canciones:

Horarios: 

Pet Shop Boys en México

Pet Shop Boys regresa a México el próximo 3 de octubre para tocar en el Palacio de los Deportes.

La banda inglesa de pop electrónico, que el año pasado formó parte del cartel de Corona Capital dejando a varios emocionados con su colorido show, nuevamente visitará México para deleitarnos con su Super World Tour. 

Este tour fue montado por su diseñador de cabecera, Es Devlin, y la coreógrafa Lynne Page, mientras que los arreglos en vivo fueron adaptados en conjunto con Stuart Price, quien produjo su último material, Super. Este show en vivo fue descrito por The Independent como “un espectáculo lleno de vida y cargado de lásers”, mientras el Daily Telegraph destacó que “el concierto engloba la alta cultura con la cultura de los clubes, el teatro, el cine y la sátira política en un show de lásers que te vuela la cabeza”.

Por más de 25 años, Pet Shop Boys ha sido considerado el proyecto pionero de la industria musical moderna por la alta calidad en sus shows en vivo, donde incorporan elementos multimedia con toques de teatralidad, mismos que han logrado al trabajar con Derek Jarman, Zaha Hadid y Sam Taylor-Johnson.

Los boletos para el show estarán disponibles en preventa para Tarjetahabientes Citibanamex los días 25 y 26 de abril y en venta general a partir del 27 de abril, a través del Sistema Ticketmaster, al 53-25-9000 o en las taquillas del recinto.

Los precios (sin cargos) son los siguientes:

Pista: $980
B: $1,200
C: $820
D: $620
E: $590

ACTUALIZACIÓN: Ocesa ha compartido los horarios tanto de acceso como de inicio del show para que estés prevenido y no te pierdas ningún detalle del concierto.

Morrissey en el Palacio de los Deportes

Morrissey: El regreso de la leyenda de Manchester.

La noche empezó sin el cantante, con una enorme tela que cubría todo el escenario y en la que proyectaron metrajes de bandas como Ramones, Sex Pistols, New York Dolls e incluso James Brown. Al principo las cintas evocaron gran interés, e incluso exaltación, pues en momentos muy específicos era como ver un portal al Soho de los años 70 o echar un vistazo en la gran época del CBGB de Nueva York, toda esa esencia de locura emanaba del público en general. Sin embargo, para algunos terminó siendo demasiado, lo que causó que el público se dividiera en dos: la gente impaciente que exigía la aparición del intérprete y aquellos que disfrutaban con cada cinta. Morrissey nos estaba abriendo su mundo a través de imágenes, compartiendo sus influencias musicales y su pasado, pues debemos recordar que el ex integrante de The Smiths fue un periodista musical en su juventud, que vio a grandes agrupaciones del punk emerger durante esos años.

Cuando el telón por fin se abrió, o más bien descendió, la silueta del músico británico emergió del escenario con un saco de lentejuelas. Demostrando que no se iba a andar con juegos empezó a tocar uno de los temas principales, “Suedehead”. Los gritos de la gente hacían que cualquiera se estremeciera, además de que coreaban con tanta fuerza que el Moz a penas sobresalía entre todo el estruendo. Al terminar con su entrada triunfal, la primera flor, un clavel rojo, había caído al escenario e incluso se había presentado un intento de un fallido por irrumpir en el escenario, dejando claro que los seguidores del ídolo de Manchester son como pocos.

 

Antes de lo esperado pudimos escuchar el primer tema de The Smiths con "How Soon Is Now?", causando una gran sorpresa, pues aunque el intérprete no se movía con la misma euforia, no había perdido la gracia y caminaba por el escenario como si fuera en el mismo Top Of The Pops. Este fue uno de los aciertos del músico durante su presentación, ya que mantuvo el entusiasmo de sus seguidores con una buena elección de temas: "First Of The Gang To Die" y "Kiss Me A Lot". Claro que los ánimos llegaron a caer, pero no era nada que el británico no pudiera solucionar, retomando energía al poco tiempo con "Speedway".

Dejando a un lado la música, algo faltaba, y es que Morrissey aún no había dado muestra de los comentarios ácidos que tanto lo ha caracterizado. Esto llegó con "World Peace Is None Of Your Business", dando unas palabras en contra de Donald Trump y alterando la letra para agregar el nombre del magnate en la canción. Aunque en realidad. el cantante dejó ver su verdadera esencia antes de cantar "The Bullfighter Dies", contando entre falasas carcajadas que esa mañana había recibido la noticia de que un torero había sido corneado corneado justo en el recto.

Por supuesto que los momentos que causaron más impresión fueron con los clásicos de The Smiths, "There Is A Light That Never Goes Out" y "Meat Is Murder", pero con este último exhibió grotescas imágenes de maltrato animal, con las que seguro sacudió a más de uno. Hizo esto anteriormente con "Ganglord", donde mostró una recopilación de vídeos que evidenciaba el uso excesivo de la fuerza policial, creando sin ninguna duda, un magnífico espectáculo audiovisual.

Con el final ya cerca y un piso lleno de flores, el músico siguió fascinando al público y jugando con el cable de su micrófono mientras interpretaba "Everyday Is Like Sunday", "Let Me Kiss You" y "You Have Killed Me". Todo indicaba que iban a cerrar la noche con "What She Said", uno de los temas más enérgicos de The Smiths, pero para la sorpresa de todos, Morrissey volvió para tocar una última canción.

Muchos especulaban "The More You Ignore Me, The Closer I Get", pues era lo último que faltaba en su arsenal, sin embargo quedamos asombrados cuando sonaron los acordes de "Judy Is A Punk", un clásico de Ramones, que nos incitaba a la furia. Ya no había más por agregar, y así fue como el cantante dio por terminada una noche inmejorable y que será difícil de olvidar.

Rod Stewart en El Palacio de los Deportes

Sir Rod Stewart sigue rockeando como si los años no pasaran por él.

El término millenial acaparó los medios de comunicación y pláticas casuales con información de esta “generación maldita” llena de inconsistencia, crisis social y económica, inseguridad y “mamitis” (ja… obvio, no nos hagamos), pero como millenial les cuento que ser parte de esta generación no es como muchos dicen y tenemos muchas cosas de las que estar orgullosos, y les explicaré por qué.

Nosotros, la generación del “a mí todavía me tocó eso”, somos testigos de la transición entre el celular y el smartphone, el Walkman y el Ipod, Star Wars IV, V y VI y Star Wars I, II y III, los Converse y los Nike Air, los libros y el internet, y por su puesto la música. No tan lejos de nuestros oídos recién nacidos, sonaron canciones que marcaron la vida de generaciones, o conocimos los vestigios de bandas que hicieron historia por hacer eso que nadie había hecho.

A mis 25 años he tenido la fortuna de poder disfrutar en vivo a íconos como Paul McCartney, Black Sabbath, Deep Purple, Kiss, Def Leppard, Twisted Sister, etc. y no me imagino un mundo sin ellos porque ya es difícil vivir sin Cliff, Burton, Michael Hutchence, David Bowie, Lemmy Kilmister, Ronnie James Dio y Chuck Berry, aunque sé que algún día tendrán que partir. El punto es que somos la generación que verá morir, en muchos sentidos, a grandes estrellas, y es por eso que anoche me sentí muy afortunada de estar acompañada de miles de almas vibrantes enfrente de un Rod Stewart de 72 años tan vivo, lleno de energía y alegría, así que ser millenial no es tan malo, ¿no lo creen?

A las ocho de la noche en punto, el escenario del Palacio de los Deportes se iluminó con una proyección en pantallas increíble, y salieron a escena un grupo de músicos sacados de una orquesta de big band de los años 50 para darle paso a un Rod Stewart vestido de lentejuela negra. Luces, glitter, los gritos enloquecidos del público y “Soul Finger” —original de The Bar-Kays—  le dieron la bienvenida al músico británico para comenzar al ritmo de “Having a Party”.

El recinto vomitaba gente corriendo a su lugar, brincando, gritando, bailando y cantando mientras que “This Old Heart Of Mine” llenaba el alma de todos con recuerdos. “México, muchas gracias por venir esta noche, vamos a cantar dos horas… disfrútenlo mucho”, fueron las palabras que Rod pronunció para más de 15 mil asistentes extasiados y “Some Guys Have All The Luck” estalló para hacer cantar a todos al unísono.

“Love Is”, canción de su álbum Another Country de 2015, sonaba a través de las cuerdas de un violín, una guitarra acústica y la influencia de la música irlandesa. “Tonight’s The Night” e “It’s a Heartache” fueron las canciones perfectas para alimentar al público enardecido y la ovación para el músico no se hizo esperar.

“Forever Young” nos regaló a un Rod por el que el tiempo no ha pasado. Escenas familiares y personales se empezaron a proyectar en las pantallas mientras que un solo a dos baterías, un baile irlandés y cinco músicos musicalizaban el momento. La bandera de Gran Bretaña apareció mientras que las imágenes de un Rod Steward hincado frente a Guillermo, Duque de Cambridge, eran mostradas. Nos regaló su condecoración como caballero del imperio británico entre aplausos, gritos y emoción.

El tiempo y espacio se volvieron subjetivos para todos, y la energía se desbordó con “Rhythm Of My Heart” y “Baby Jane”. Por un momento todos vivimos el año de 1983 y coreamos “When I give my heart again, I know it's gonna last forever. No one tell me where or when, I know it's gonna last forever”

La noche se tomó un respiro y “Downtown Train” inundó el ambiente. Rod interpretó esta canción del álbum de If We Fall In Love Tonight sentado en las escalinatas del escenario, y un solo de saxofón impregnó el alma de todos los presentes.

Con un cambio de vestuario a un conjunto dorado inigualable y un escenario lleno de flores, Rod pidió a todos que se sentaran, disfrutaran y cantaran. “The First Cut Is The Deepest” — cover de Cat Stevens“Oh La La” y “You’re In My Heart” tomaron posesión del escenario en un momento íntimo, mientras que “I Don’t Want To Talk About It” y “Have I Told You Lately” llenaron los corazones de recuerdos, amor e ilusión. Él vino a mi mente y sonreí acompañada de un nudo en mi garganta.

Rod logró hacernos sentir vivos y lo sabía. La gente estaba entregada completamente, y “Can’t Stop Me Now” continuó con el encuentro, “River Deep, High Mountain”  —cover de Ike & Tina Turner— estuvo a cargo de las magníficas coristas que forman parte de su banda y un tercer cambio de vestuario a animal print, se presentó.

“Sailing”, “Maggie May” y “Stay With Me” dieron los últimos suspiros de una noche inolvidable. “Da Ya Think I’m Sexy” llenó el Palacio de globos y baile, todos estallaron al oír su melodía y corearon. Definitivamente el momento cumbre de la noche lleno de mucha producción, pero sobretodo de la alegría de un ser humano que parece inmortal.

“Enjoy Yourself” cerró la noche y dejó huella.

La vida te da oportunidades irrepetibles, y el que Rod Stewart y yo pisemos el mismo mundo, en este tiempo, no es casualidad.

King Diamond por primera vez en México


King Diamond visitará por primera ocasión nuestro país para traer toda la producción de Abigail.

Uno de los músicos más destacados dentro del género del heavy metal y su banda pronto estará en nuestro país, y es que Kim Bendix Petersen, mejor conocido como King Diamond, anunció que visitará la Ciudad de México para presentarse en el Palacio de los Deportes el 6 de mayo.

Esta será la primera vez que el intérprete y su agrupación vienen a tierras mexicanas, por lo que todos sus seguidores están muy emocionados por su llegada. La carrera de este artista ha durado más de 35 años, siendo integrante de grupos como Black Rose, y hasta incursionando en el punk con Brats, hasta que la fama le llegó con Mercyful Fate, un pilar de la primera oleada del black metal.

En este concierto podrás escuchar algún tema de sus últimos trabajos como The Puppet Master y Give Me Your Soul… Please, hasta la maldita trinidad conformada por los discos Fatal Portrait, Abigail y “Them”.

Este es el mensaje que dejó la banda a todos sus seguidores mexicanos: "El 6 de mayo de 2017 finalmente tendremos la oportunidad de tocar en la Ciudad de México por primera ocasión. Esto será absolutamente maravilloso; traemos con nosotros toda la producción de “Abigail”. Será un show de horror que no te querrás perder. Tocaremos el álbum completo “Abigail” y mucho más. Incluso tal vez podrían escuchar algunos temas de Mercyful Fate. ¡No podemos esperar! Hasta entonces, Stay Heavy. Saludos Satánicos”. King Diamond.