Foro: Palacio de los Deportes

Phil Collins en el Palacio de los Deportes

Phil Collins, uno de los artistas más exitosos de todos los tiempos, regresa a los escenarios y México lo recibirá en marzo próximo.

La leyenda inglesa Phil Collins regresará a la CDMX como parte de su primer tour en una década. Dicha gira incluirá Centro y Sudamérica. En México, el ex Genesis —suplente de Peter Gabriel tras su separación del grupo en 1975— ofrecerá un total de tres conciertos (Guadalajara y Monterrey, además de la capital).

El también compositor, multiinstrumentista y actor —que anunció su retiro de la industria en 2011, retractándose solo 4 años después— recién reeditó todo su catálogo de estudio y lanzó en octubre una compilación de sus éxitos en el LP The Singles.

La sede de este concierto a realizarse el viernes 9 de marzo del 2018 —en el que los anglo-estadounidenses The Pretenders harán acto de apertura—, será el Palacio de los Deportes; recinto que también recibió al inglés en su concierto de 1994.

Los boletos del regreso de Phil Collins —artista que ha vendido más de 100 millones de discos; logro como solista que comparte con Michael Jackson y Paul McCartney a los escenarios con su Not Dead Yet Live Tour estarán disponibles en el sistema Ticketmaster (preventa 4 y 5 de diciembre y al público a partir del 6).

Si no alcanzaste fecha para el 9 de marzo en la capital, el músico anunció una segunda fecha para el 10 de marzo en el mismo recinto. Igualmente, la mítica agrupación The Pretenders abrirá la fecha, entonces el par de noches serán muy especiales para apreciar a uno de los músicos más prolíficos de nuestra época. Los boletos en preventa estarán disponibles a partir del 16 de enero para que estés atento.

Te dejamos los precios (con recargo) a continuación:

Nivel A: $6,986.50 MXN
Nivel B: $5,965.50 MXN
Nivel C: $4,649.50 MXN
Nivel D: $2,804.50 MXN
Nivel E: $1,820.50 MXN
Nivel F: $1,082.50 MXN

 

Sép7imo día by Cirque du Soleil en México

Poesía física y momentos mágicos en el Sép7imo día.

La banda argentina Soda Stereo regresa –en espíritu– a la Ciudad de México, gracias a la compañía canadiense de entretenimiento Cirque du Soleil que presenta en el Palacio de los Deportes el show Sép7imo día - No descansaré, dirigido por Michel Laprise y representado por más de 35 artistas.

Con un escenario inspirado en el Planetario Galileo Galilei de la Ciudad de Buenos Aires, Argentina, el espectáculo nos lleva de la mano del personaje principal L’Assoiffé, que –cuando se conecta con la música de Soda Stereo– es transportado a un mundo donde se siente libre.

Las luces se apagan, los gritos de emoción se escuchan y una voz nos da la bienvenida, estamos entrando por primera vez a un triángulo –al que nunca nadie entró– formado por Gustavo Cerati, Zeta Bosio y Charly Alberti. Unos círculos luminosos gigantes que proyectan viejas fotografías de la banda aparecen en la zoom zone –zona general interactiva– y, momentos después, los primeros acordes de "En el Séptimo Día" comienzan a sonar, L’Assoiffé llega a un planeta desconocido en el que coloca una bandera con la portada del disco Dynamo (1992).

Poco a poco se unen más personajes que parecen salidos de Le Voyage dans la Lune de Georges Méliès y la fiesta estalla con el mash up de "Picnic en el 4to B""Te Hacen Falta Vitaminas""Mi Novia Tiene Bíceps", canciones que ponen a bailar a todos los espectadores.

Con la ayuda de los Ángeles Eléc7ricos –personas que conectan al público con el show– una flor gigante que representa la fragilidad, el amor y la fuerza, comienza a navegar entre el eufórico público. Los pétalos se abren para descubrir a una mujer realizando un acto de equilibrio mientras escuchamos "En Remolinos".

Para "Signos", una rueda acrobática sirve para simbolizar los lazos y conflictos en las relaciones. Los artistas hacen girar la rueda y forman una especie de trapecio con sus cuerpos. Mientras, en el escenario, un hombre dibuja figuras con luz sobre la pantalla gigante.

Uno de los actos más sorprendentes de la noche viene con "Luna Roja", la única artista mexicana en Sép7imo día, Zendra Tabasco hace una hermosa danza en el aire mediante suspensión capilar, para completar la escena, el planeta que está debajo de ella se ilumina con intensos colores.

Los momentos emotivos comienzan y aparece el clásico "Cuando pase el temblor", la pantalla gigante muestra videos de la gira Nada Personal que comenzó en el verano de 1985 y que recorrió lugares como Buenos Aires, Quito, Caracas, La Paz, Santiago, Medellín y por supuesto México. Y es aquí cuando aparece la frase Fuerza México y los aplausos, gritos y chiflidos de emoción se escuchan por todos lados.

Después, la atención se vuelca hacía una enorme pecera que contiene dos artistas de buceo libre que danzan mientras suena "Hombre al agua", este increíble acto finaliza con una escandalosa ovación. Las luces se apagan y en la zoom zone aparecen algunos artistas tocando la emotiva "Te para tres" al rededor de grandes luces que simulan fogatas, la canción es coreada por todos y cada uno de los asistentes.

El espectáculo se acerca a su fin, no sin antes presentar "En la ciudad de la furia" con otro gran acto que incluye un número de calistenia callejera sobre una reja inspirada en el video original. El cierre, por supuesto, llega con "De música ligera" con un grupo de aproximadamente 13 artistas realizando banquine y power track –acrobacias y ejercicios gimnásticos de gran altura y velocidad–. Todo culmina con el famoso "Gracias totales" y la imagen del último concierto de Soda Stereo.

Esta es la primera vez que Cirque du Soleil rinde tributo a una banda de rock en español, actualmente considerada la más influyente en Latinoamérica. La producción musical del show incluyó un largo proceso de digitalización y restauración de grabaciones originales de la banda y corrió a cargo de los mismos Zeta Bosio, Charly AlbertiAdrián Taverna, quien trabajó con Gustavo Cerati para su último trabajo, Fuerza Natural.

Lo bueno:

Artistas de primer nivel representan la belleza de las canciones de Soda Stereo.

Lo malo:

Casi siempre el Cirque du Soleil crea un espacio especial o coloca carpas para sus presentaciones, así que sino eliges boletos de zoom zone en el Palacio de los Deportes, no vivirás esta gran experiencia como se debe porque no estarás cerca de los artistas y no podrás apreciar de cerca el maquillaje, vestuario o algunos actos.

Sép7imo día - No descansaré by Cirque du Soleil se estará presentando del 28 de noviembre al 23 de diciembre en el Palacio de los Deportes de la Ciudad de México en el cierre de su gira 2017.

 

 

AMPLIFICA en el Palacio de los Deportes

Café Tacvba, Molotov, Kinky, Mon Laferte encabezaron el AMPLIFICA.

Nuestra generación creció escuchando historias del terremoto de 1985. Desde nuestra infancia hemos vivido simulacros; cada que entramos a un edificio público vemos el letrero de qué hacer en caso de incendio y cada 19 de septiembre se hacen homenajes y la tele muestra reportajes y se hacen mesas de opinión. Poco a poco, aquellos que nacimos después del 85 o aquellos que estaban muy chicos para generar un recuerdo sobre aquel momento triste en nuestra historia, fuimos olvidando la tragedia que vivieron nuestros padres, hasta que, como una cruel broma del destino, el mismo día pero 32 años después, la tragedia tocó a nuestra puerta. Como tres décadas atrás, el pueblo se levantó, salió a la calle y ayudó. Empresas donaron, pequeños negocios abrieron sus puertas y los músicos tocaron para alegrar corazones. Es precisamente de estos últimos de los que hay que hablar.

Hace unas semanas se llevó acabó un concierto gratuito en el Zócalo de la Ciudad de México con el fin de invitar a los mexicanos a seguir donando a quien más lo necesita y no olvidar que el proceso de construcción apenas empieza. En ese espectáculo hubo dos ausentes: Café Tacvba y Molotov, ambas confirmadas en un principio pero que a la mera hora se bajaron del barco por una sencilla razón: tenían planeado algo mejor, el festival AMPLIFICA.

Al igual que el del Zócalo, AMPLIFICA tuvo como objetivo mantener viva la ayuda a los necesitados además de incluir la donación de la taquilla. El cartel era completamente rockero y enfocado a una generación que ya trabaja y puede, y quiere pagar un boleto de 700 pesos. Café Tacvba, Molotov, Kinky, Mon Laferte y los organizadores Zoé, juntaron 25 mil personas en el Palacio de los Deportes.

Pero, ¿Y el concierto qué tal?

Como era de esperar, fue un concierto muy enérgico y emotivo. Mon Laferte abrió y demostró que ya puede jugar en las grandes ligas; “Tu falta de querer” fue tan coreada que el público se escuchaba hasta afuera del Palacio.

Por su parte Café Tacvba no tenía nada que demostrar, más que su humildad y lo logró. Los satelucos tocaron 40 minutos de clásicos, interrumpidos solo por algún discurso que motivaba a ayudar a los necesitados.

Kinky, al contrario de Mon, demostró que ya no pertenece a las grandes ligas. Sí fueron bien recibidos y “A dónde van los muertos” sonó brutal, pero el resto de su set sonó tedioso. Eso pasa cuando llevas años sin sacar un hit, desciendes de categoría.

Los anfitriones Zoé demostraron por qué son la banda más grande en los últimos 20 años. Hubo momentos en los que León no se escuchaba porque el público lo opacaba, es cierto que su volumen vocal no es el más alto, pero aún así tiene mérito que cada una de las canciones hayan sido coreadas a todo pulmón.

Al final Molotov dio un set raro. Con menos de una hora para tocar los capitalinos se aventaron varias canciones de su último y menos exitoso material y dejaron poco espacio para los clásicos. Cerraron con “Gimme Tha Power” acompañados por muchos de los participantes del concierto incluyendo a un "eufórico" León Larregui que decretó el 19 de septiembre como el día del nuevo grito nacional.

Lo bueno

Lo mejor del concierto fue el momento en que integrantes de todos los grupos se unieron para cantar “Cuando pase el temblor” de Soda Stereo.

Lo malo

No se sintió un ambiente de solidaridad, de hecho, sí un grupo se tardaba en salir le chiflaban a pesar de que entre banda y banda había videos de fundaciones.

Lo peor

Siguiendo con el punto pasado, lo peor fue darse cuenta que había reventa y gente que la compraba, hacer negocio en un evento de caridad es infierno directo y sin escalas, está en las sagradas escrituras.

Festival de Reggae Latino en el Palacio de los Deportes

La vibra positiva invadió el Palacio de los Deportes con el Festival de Reggae Latino.

El Festival de Reggae Latino es un ejemplo de que la escena de este género existe en México y que las bandas de nuestro país como Dee J I Tal Sound System, La Bendita, Vibra Muchá, Somos Uno y La Comuna que participaron el pasado 21 de octubre en el Palacio de los Deportes dieron un gran show, que para fortuna del festival fue bien recibido por los asistentes que esperaban –principalmente– a los estelares de la noche.

Apadrinando la noche por primera vez en nuestro país la banda venezolana Rawayana, integrada por Alberto "Beto" Montenegro, Antonio "Tony" Casas, Andrés Story, Alejandro Abeijón y Rodrigo Michelageli se mostró agradecida por tan buen recibimiento.
El penúltimo acto que estaba a cargo de Mariano Castro, mejor conocido como Dread Mar I, deleitó a sus fans con las canciones "Tu sin mi" y "Qué hago yo".
Y para finalizar la noche –después de tener un gran show en el festival Coordenada de Guadalajara– salieron los aclamados integrantes de Cultura Profética, que como de costumbre trajeron su mensaje de paz social, también nos sorprendieron con su más reciente sencillo "Música sin tiempo", además de festejar 21 años de trayectoria como banda.

Bryan Adams en el Palacio de los Deportes

¿Cómo iba aquella rola Señor Adams?

Finalmente llegó la noche en que “El Bryan” deleitó a sus aficionados y nos pasamos a la plancha de concreto del Palacio de los Deportes para disfrutar de un rocksito canadiense en noche de miércoles. Bryan Adams: músico, fotógrafo, filántropo; saltó con su banda al escenario, algo básico, conformada por dos guitarras, bajo, teclado y batería, pero 100% en vivo, lo cual lo agradecimos los que ya estamos un poco cansados de los sampleos.

¡“Summer of ‘69”!, me encontraba gritando después de que había acabado apenas el primer número, que fue “Do What You Gotta Do”, uno de los cuatro números que se presentaron del último álbum Get Up (2015). Adams, en esta visita por México; que incluyó previamente Monterrey, Guadalajara y Puebla; promociona el último álbum de hace dos años, así como otro greatest hits de su parte, llamado The Ultimate, que incluye dos rolas nuevas, y que sale a la venta en unos días… y esta noche escuchamos la canción que le da el título al disco recopilatorio.

Dejando de lado los detalles promocionales, “El Bryan” mezcló el nuevo material con los hits de antaño. Con su guitarra eléctrica dorada al hombro, presentó otras rolas contemporáneas como “Go Down Rockin’”, un número roquero bailable y “Brand New Day”, otra canción alegre que contrastaba con el video oficial, donde Helena Bonham Carter deambulaba en el background. Todo muy chido, pero, ¡“Summer of ’69”! le pedía, y nada, sin embargo, llegó la balada excelsa de “Heaven”, con un solo de la guitarra extendido y de fondo el firmamento lleno de estrellas, ¿cursi? puede ser, pero a semejante rolón se le perdona cualquier cosa.

El muy particular sentido del humor de Adams estuvo presente durante toda la noche, en su primera interacción con el público nos informó de algo completamente random. "Saben, en México es fácil encontrar comida vegetariana, esta mañana llamé al room service y pedí fajitas, guacamole, totopos y salsa verde. A la hora de la comida, llamé y pedí fajitas, guacamole, totopos y salsa verde. La operadora me dijo ‘¿Señor Adams, va a comer lo mismo?’ le dije ‘¡A huevo!’”, recordó el músico (y sí, dijo a huevo en español).

Inmediatamente le entraron a una prendidísima versión de “It’s Only Love”, puede que haya canciones más emblemáticas y más elegantes en el repertorio de Adams, pero este fue el punto álgido del concierto para mí, Adams y su requinto Keith Scott, le hicieron señales al camarógrafo para que se acercara y pudieran terminar la canción, el hombre no entendía o se hacía pato, hasta que se armó de valor, dio unos pasos y los dos guitarristas se aventaron un duelo mientras los filmaban de cerca con el público de fondo. Llegó “Summer of ‘69” y ni hablar, era Adams tocando su canción más emblemática, grité ¡“When The Stars Go Blue”! de Ryan Adams nada más para seguir siendo un troll.

El Palacio de los Deportes se había llenado a la mitad, taparon con tela algunas secciones del recinto que no estuvieron a la venta (lo cual ayudó con la acústica) y aunque no era mucha la audiencia, se escuchaba potente cuando todos coreaban cada canción.

No pudieron faltar las baladitas que en su momento fueron parte de algunos soundtracks famosos, estuvo Adams y su guitarra acústica interpretando “Here I Am” de la película animada Spirit, la banda completa en “(Everything I Do) I Do It For You” de Robin Hood: Prince of Thieves y (respira hondo) “All For Love” de Los Tres Mosqueteros. Eso estuvo bien, pero me di cuenta que "Have You Ever Really Loved A Woman?" siempre ha estado en otro nivel, musical y líricamente, no la escuchaba desde 1996 y fue grato volver a ver el video en la pantalla. Rolaza con guitarras españolas, pero no se escapa, seguramente de ser parte de algún soundtrack soso, y hay cosas que es mejor no averiguarlas.

Otra broma de Adams vino en el momento más explosivo, justo antes de que entrara la voz en “Somebody”, ocurrió un apagón y se anunció un intermedio de 10 minutos. Lo que sacó de onda al público; al regresar, Adams explicó que el chef del backstage había desconectado sin querer el sonido (en serio, eso dijo).

Fue una noche redonda para el músico canadiense y su banda, puede que un recinto más pequeño le hubiera quedado mejor, a la medida; pero la tocada fue íntima, potente, y memorable. Ahora, saca el Reckless y dale una repasada.

AMPLIFICA en el Palacio de los Deportes

Disfruta de tus artistas favoritos en AMPLIFICA y apoya a los damnificados del pasado sismo.

Luego de los sismos ocurridos el mes de septiembre en la zona centro del país, las actividades cotidianas se han ido normalizando poco a poco. Sin embargo, aún hay mucho por hacer y debemos seguir ayudando a nuestra gente. Con esta premisa se llevará a cabo AMPLIFICA, un evento donde el talento mexa se une en pro de la población afectada.

Este concierto se suma a las diversas acciones realizadas por la comunidad artística para poner su granito de arena en la reconstrucción del país. La cita será el próximo uno de noviembre en el Palacio de los Deportes.

El cartel estará encabezado por Café Tacvba, Molotov, Mon Laferte, Kinky, Zoé y algunos invitados que se revelarán en los próximos días. Bajo el hashtag #AmplificaMéxico podrás enterarte de más detalles previos al concierto.

Los boletos se podrán adquirir a partir de las 11 H del lunes 16 de octubre vía Ticketmaster con donativos que oscilan entre los $300 a $700 pesos. Lo recaudado será destinado a los afectados de la Ciudad de México, Morelos, Puebla, Oaxaca, Tlaxcala, Chiapas y Tabasco.

Checa el poster a continuación y sigue al pendiente en nuestras redes para más detalles:

 

Horarios: 

 

Red Hot Chili Peppers en el Palacio de los Deportes

Mexifornication: Red Hot, hermano, ya eres mexicano.

El rugido de los vendedores ambulantes en los alrededores del Palacio de los Deportes abarcaba todo el espacio en un intento de vender el tan preciado recuerdo del evento. La euforia de la gente era palpable, y es que cómo no sentirse emocionado si la banda de rock estadounidense Red Hot Chili Pepppers presentaba su nuevo material The Getaway en nuestro país.

Nunca me había tocado estar en la parte de arriba en el Palacio, y desde las alturas la vista es muy diferente a lo que se vive abajo, así que tuve la oportunidad de ver a 21 mil personas moverse, contonearse y acomodarse para ver a sus ídolos. El lugar estaba lleno, la gente estaba preparada y la noche nos dio la bienvenida.

Después de un jam idílico y bien ejecutado, los golpes en la batería de Chad Smith, el bajeo de Michael “Flea” Balzary y la guitarra de Josh Klinghoffer hicieron estallar al público en lo que Anthony Kiedis coronó con su voz como “Around The World”.

“Hola México” salió de la garganta del vocal y la gente vitoreó con aplausos y gritos al vocalista de la banda californiana para darle paso a los acordes casi bíblicos de la guitarra de “Snow”. La magia comenzó a través de nuestros ojos, unas luces colgadas del techo empezaron a bajar, moverse y hacer formas curvilíneas. Destellos amarillos y morados caían como aguacero sobre las cabezas de los asistentes y todos quedamos boquiabiertos.

“Scar Tissue” siguió para hacer cantar a todos y la guitarra de Josh Klinghoffer se convirtió en la protagonista del momento. “Dark Necessities”, canción de su último álbum, sonó y los celulares iluminaron, mientras que el bajo y la batería le daban el toque final.

Nada se respeta más que el amor de las bandas por su público, y los Red Hot se han ganado el amor del público mexicano con su música, actitud y cariño. “Gracias México. Tienen mucho amor y un gran corazón, estamos con ustedes siempre. Gracias por todo lo que nos han dado estos años. We love your fucking country!”, dijo Anthony.

“The Adventures of Rain Dance Maggie” y el bajeo sublime de Flea hicieron su trabajo y todos bailaron. "Encore”, “Blood Sugar” y “Go Robot” continuaron con el espectáculo audiovisual en el que los bajos resaltaban la dualidad entre los sonidos agudos y graves, entre el cielo y el infierno.

Llegó “Californication” y los acordes de la guitarra y la batería comenzaron a trazar el camino. Anthony cantó y todos corearon: “First born unicorn, Hard core soft porn. Dream of Californication”.

Un poco de jazz y progresivo en una interpretación sin límites, ni latitud, con “What is soul”. En el escenario Flea saltaba, Josh headbangeaba, Kiedis, sin playera, corría de un extremo al otro y Chad golpeaba la batería con una fuerza bestial. Es impresionante cómo los años no han pasado por sus almas y me siento afortunada de haber tenido la oportunidad de verlos en vivo así, tan eternos.

El bajo implotó nuestros cerebros y el cover de Stevie Wonder, “Higher Ground”, prendió todo a nuestro alrededor. Pocos pueden hacer buenos covers y ellos lo lograron con este clásico de los 70. “Under The Bridge” comenzó y unió a todos frente a una banda que hizo latir nuestros corazones y corear como hermanos.

“By The Way” y sus movimientos sonoros nos atraparon y todos saltamos; en alma, en cuerpo, todos hicimos slam, y vivimos el momento.

El momento emotivo de la noche llegó y la banda nos regaló imágenes de los rescatistas, de la hermandad y solidaridad de los mexicanos, de Frida, la perrita rescatista; y para culminar, nuestra bandera brilló y muchos soltamos lágrimas porque duele, aún duele. “México, México” nuevamente fue el grito más fuerte, más orgulloso.

La noche se despedía de nosotros con “Goodbye Angels” y “Give it away”, un cierre perfecto.

Todos fuimos parte de la historia una vez más, y yo solo recordé a la niña de 8 años que conoció a los Red Hot por la playera de su primo y ahora los vio en vivo.

Pet Shop Boys en el Palacio de los Deportes

Nos llaman chicos pop porque nos gustan los hits del pop.

Desde su presentación el año pasado en el Corona Capital, muchos nos quedamos con las ganas de ver más del increíble show por parte del dúo inglés. Once meses después, Pet Shop Boys regresó a la Ciudad de México para presentar su show completo en el Palacio de los Deportes.

Pocos minutos después de las nueve, las luces se apagaron por completo y dieron inicio los primeros beats que formarían la base de “Inner Sanctum”. Los dos círculos blancos que se encontraban en ambos extremos del escenario comenzaron a girar para presentar a Neil Tennant y Chris Lowe, su público los recibió con gritos y aplausos. Este primer bloque estuvo integrado en su mayoría por cortes de Super, como el sencillo “The Pop Kids” y “Burn” junto a Christina Hizon, “Opportunities (Let’s Make Lots of Money)” y “In The Night”, complementado por visuales y alucinantes lásers.

A pesar de que el vigor bajo un poco, la energía se retomó con “Love Is a Bourgeois Construct” y “New York City Boy”, con el que los asistentes que estaban sentados decidieron pararse a bailar y otros a capturar un fragmento de ese éxito de 1999; el rush continuó con las percusiones de “Se A Vida É (That’s the Way Life Is)”. El baile fue transportado de la pista a las proyecciones que mostraban coreografías mientras se escuchaban temas como “Love Comes Quickly” y “Love, etc”, uno de los más coreados de la noche.

“West End Girls” fue otro de los temas que retomaron de su álbum debut el cual contrastó con la tranquilidad de “Home and Dry”, momento en el que la concurrencia optó por encender las linternas de sus celulares y moverlos al ritmo de “Oh tonight I miss you”. El juego de lásers regresó en “Vocal” con intensidad para la siguiente ola de baile; en la pantalla ascendía una luna con la que comenzó “The Sodom and Gomorrah Show”, el pesado beat no paraba y así siguieron los sintetizadores que anunciaron “It’s a Sin”. En una pausa, los espectadores aprovecharon para cantarle en adelantado “Happy Birthday” a Chris Lowe por su cumpleaños el 4 de octubre, a lo cual respondieron con un cálido “gracias”.

De repente, esferas de colores aparecieron en lo alto y dio inicio “Go West”, el famoso cover que realizó Pet Shop Boys a la legendaria agrupación disco Village People. Las esperas se iluminaron y el beat arrancó con fuerza, la gente gritaba al unisono “Together” mientras Tennant cantaba el resto del verso, la misma rutina se repitió en el coro, después Neil presentó a la banda y al terminar la melodía bajaron del escenario.

Pet Shop Boys no hizo esperar mucho a sus seguidores y a los pocos minutos la alineación volvió con cascos de colores a retomar sus posiciones y arrancar con “Domino Dancing”, todos coreaban con fuerza “All day, all day, watch them all fall down”. Los primeros sintetizadores de la canción siguiente fueron suficientes para la gente identificara “Always On My Mind”, canción con la que cerró de la mejor manera el concierto.

Los originarios de Londres no escatimaron en ningún nivel de su producción: cambios de escenografía, constantes juegos de luces y vestuario, sin dejar de lado su amplia trayectoria, fue en conjunto un festín audiovisual y un ejemplo más de que la calidad musical no está peleada con las listas de popularidad.

Non Stop Ska! en Palacio de los Deportes

Después de una exitosa primera edición del Non Stop Ska! Fest el año pasado, la celebración se repetirá con grandes bandas enfocadas en el Ska y algunos de sus subgéneros. Ya hay nuevas fechas y adiciones al cartel.

Promoción: Aprovechando las festividades del 14 de febrero se ha lanzado una promoción para quienes aún no han adquirido sus boletos.

Debido a las afectaciones ocurridas por el sismo el 19 de septiembre, el evento se pospuso. Ahora, ya existe una nueva fecha para la celebración de la segunda edición de Non Stop Ska!: 17 de febrero de 2018. Los organizadores, anunciaron que los tickets adquiridos para el evento serían válidos sin necesidad de canjearlos por nuevos. Los headliners han confirmado de nueva cuenta, solidarizados con la situación que vivió el país hace un par de meses. Además, en un comunicado en redes sociales el festival anunció el 90 % del elenco confirmado.

Non Stop Ska Music Festival 2018 from Nacional Records on Vimeo.
Como plato fuerte, se presentará la banda de culto inglesa Bad Manners. Liderados por Douglas Trendle, más conocido como Buster Bloodvessel, la agrupación será uno de los headliners y dará cátedra del Two Tone británico. Otros dos grandes representantes del género serán los nipones y muy queridos Tokyo Ska Paradise Orchestra, quienes ya han visitado el país como teloneros de Los Fabulosos Cadillacs. El otro grupo japonés será Oi-Skall Mates, formados desde 1996 y que ya visitaron nuestro país como parte de su gira que celebraba su vigésimo aniversario el año pasado.

El festival se encargó de traer a la crema y nata del ska, conformando un cartel de gran envergadura con bandas como New York Ska Jazz Ensemble, los españoles Decibelios, Juantxo Skalari & La Rude Band, los venezolanos de Desorden Público, así como los centroamericanos de Percance, Adhesivo y Negros Vivos.

En palabras de los organizadores, el festival será más que un concierto, y ofrecerá todo un concepto con soundsystems, un escenario alterno para bandas emergentes y, sobre todo, un intercambio cultural para los amantes del ska haciéndolo una experiencia inolvidable y única. Sin duda, un evento imperdible para todos los amantes del género, que gracias a la labor logística, sigue más vivo que nunca.

*Actualización: Los organizadores del festival han dado a conocer los horarios en que se presentará cada agrupación anunciada en el cartel. Checalos a continuación:

Molotov en el Palacio de los Deportes

Una noche de mucha cerveza y Molotov.

Existen muy pocos discos que merecen una fiesta de cumpleaños. Uno de ellos es ¿Dónde jugarán las niñas? álbum debut de Molotov, mismo que ha trascendido a través de dos décadas y ha logrado establecerse como uno de los más importantes del rock de habla hispana. Teniendo en mente esto, no es raro que el cuarteto capitalino le haya organizado un pastel de aniversario a su obra prima, aquel que los llevó a recorrer el mundo y a posicionarse como uno de los referentes más importantes de la música nacional.

Esta celebración se llevó a cabo en el Palacio de los Deportes, mismo escenario donde un año antes Molotov festejó dos décadas desde su formación y, al igual que hace un año, el "Domo de Cobre" lució lleno en su totalidad, lo cual no resulta raro si nos ponemos a pensar que gran parte de los éxitos de la banda forman parte del disco al que estaban honrando.

Los padrinos de la noche fueron DJ Alan Anaya y Simpson Ahuevo, ambos representantes de Homegrown Entertainment, la disquera reina del hip hop mexicano. Desgraciadamente para los dos, sus sets empezaron mucho antes de la hora anunciada en el boleto lo cual provocó que sus presentaciones contaran con muy poca audiencia. Es una pena.

Una vez terminada la participación de Simpson, el sonido empezó a poner nu metal para animar al público y hacer más leve la espera de casi 50 minutos, misma que no impacientó a muchos ya que era una buena oportunidad para relajarse, platicar y beber cerveza, mucha cerveza.

Para cuando las luces se apagaron y Molotov tomó el escenario, el ambiente ya estaba más que puesto. Las notas que salieron de los bajos de Micky y Paco anunciaron lo que ya todos esperaban, "¡Qué no te haga bobo Jacobo!", con esto dieron a entender que iban a tocar el mítico álbum de principio a fin lo cual significó dos cosas: que “Puto", "Chinga tu madre", "Voto latino", "Gimme The Pöwer" y "Más vale cholo", sonarían antes de que se cumpliera la hora de concierto. Por otro lado, confirmaba que iban a sonar rolas como “Molotov Cocktail Party” o “Use It Or Lose It”, las cuales llevan años sin sonar en vivo. La primera parte, como era de esperarse, fue explosiva, el Palacio vibró con las voz de los 22 mil asistentes y el piso tembló con el brinco de los mismos.

Una vez terminado el tributo a sus orígenes, la banda dejó el escenario: "es un pequeño intermedio", dijo Micky. Después de un rato anunciaron que Randy estaba lesionado y que se iban a tardar un poco más, por lo que Micky salió al escenario y retó a los asistentes a un juego de manos calientes, lo cual fue recibido con risas y gritos. El juego duró poco y Randy anunció que ya se encontraba bien, por lo que las luces se apagaron y el show se reanudó.

Aquí empezó un momento épico para aquellos seguidores de la banda que no solo disfrutan de los éxitos. A canciones como: "Frijolero” o “Here We Kum”, se le unieron rarezas como: “Apocalypshit” y "No me da mi Navidad (Punketon)". También rescataron viejos éxitos como “Parásito” o su controversial cover a “Bohemian Rhapsody”, el cual titularon "Rap, soda y bohemia" y que fue la primera rola que el cuarteto grabó.

“Rastamandita” cerró la noche, bueno en realidad tocaron una versión corta de “Puto”, antes de abandonar el escenario. El público quedó conforme. Los que iban a escuchar éxitos quedaron satisfechos y aquellos que disfrutan de esas rolas que no fueron sencillos, pudieron presumir de disfrutar aunque sea unas pocas. Solo queda por decir que si había alguna duda de lo grande de Molotov y del impacto que tuvo en una generación, el día de ayer quedó descartada.