Elvis Costello en Electric Lady Studios

“Estoy más fuerte que nunca”, Elvis Costello.

El pasado lunes 17 de septiembre, tuvimos la oportunidad de asistir a una sesión de escucha del nuevo disco de el músico inglés Elvis Costello. La sesión tuvo lugar en los estudios Electric Lady, en la ciudad de Nueva York, y consistió en una reunión intima en la que miembros de prensa, disqueras y amigos del músico escucharon la nueva producción Look Now –con fecha de estreno en octubre de este año– en su totalidad. La sesión de escucha estuvo seguida de una conferencia en la que Elvis Costello y uno de los directivos de la disquera Concord (la cual se encargará de la distribución del disco) hablaron sobre la producción y respondieron a las preguntas del público.

La sala principal de Electric Lady Studios –estudio fundado por Jimi Hendrix en 1970– se convirtió en una sala en la que los asistentes pudimos escuchar el disco completo en el sistema de audio del lugar. La primera canción, "Under Lime", es un tema narrativo que cuenta la historia de un hombre que está a punto de sufrir una humillación pública. Como muchas otras canciones en el disco, "Under Lime" usa el contraste entre una producción austera con pocos instrumentos y secciones con arreglos complejos para instrumentos de aliento (clarinete bajo, corno francés, saxofón alto y flauta). Acerca de esto, Costello dijo que buscaba que el sonido tuviera “una forma redonda”, efecto que consiguió usando esta instrumentación particular.

En general, el disco juega con los contrastes de densidad; muchas veces hay secciones en las que sólo se escuchan el piano y la voz, otras veces estos elementos crecen y dan paso a la entrada de la banda completa o del ensamble de alientos. El orden de las canciones en el disco acentúa esta intención; cada tema con arreglos complejos es seguido por una balada con una producción más minimalista. Así, después de el final intenso de "Under Lime", entra el segundo track, una balada titulada "Don’t Look Now", que empieza únicamente con piano y voz. Para esta y otra de las "baladas en el disco, llamada "Photographs Can Lie", Costello contó con la colaboración del legendario pianista y compositor Burt Bacharach. Durante la conferencia, Costello habló de la importancia que Bacharach tuvo en este disco y del rol primordial que tuvo el piano en toda la producción. Sobre esto, relató que todas las canciones fueron compuestas en el piano, diciendo incluso que cada vez que piensa en este disco piensa en él como un “disco de piano”, a pesar de que la mayoría de las canciones tienen arreglos para diversos instrumentos.

NEW YORK, NY - SEPTEMBER 17: Atmosphere at the listening party for Elvis Costello's new album "Look Now" at Electric Lady Studios on September 17, 2018 in New York City. (Photo by Steven Ferdman/WireImage,)

Conocido por sus canciones narrativas, el músico inglés habló de las historias que imaginó para los temas de este disco. Mencionó que la cuarta canción del disco, "Stripping Paper", es acerca de una mujer que descubre una infidelidad y habló de cómo usó la metáfora de quitar capas de papel para representar la forma en la que descubrir una mentira abre la puerta para descubrir otras. Se refirió también de la décima canción en el disco, "Suspect My Tears", que trata de dos personas que fingen sus emociones. Sobre esta canción en particular, contó que la escribió hace varios años, pero nunca había sentido que encajara con ninguno de sus otros discos. Dijo también que esto fue el caso de muchas de las canciones en este trabajo; muchas de ellas fueron escritas hace más de una década, pero fue hasta este momento que sintió que pertenecían a un disco.

Durante la sesión, alguien preguntó si alguna vez piensa en quién era antes y si ve hacia atrás para reflexionar sobre todo lo que ha hecho durante su carrera, a lo que Elvis Costello –entre risas ­­‑ contestó “¡¿Por qué haría eso?!”. Dijo que, a pesar de tener una carrera tan extensa como la que tiene, intenta nunca ver hacia atrás y concentrarse en lo que viene, en todos los proyectos que tiene y todo lo que quiere hacer en el futuro.

Alguien más preguntó sobre su estado de salud. Durante el verano, Elvis Costello se vio obligado a cancelar fechas de su gira Europea debido a una cirugía a la que tuvo que someterse para tratar el cáncer que le fue diagnosticado recientemente. A esto, el músico inglés respondió: “Muchas gracias por preguntar, me siento bien. Tengo muchos proyectos en puerta y estoy más fuerte que nunca”.

NEW YORK, NY - SEPTEMBER 17: Steve Macklam, Elvis Costello, Joe McEwen, and Darrell Gilmour attend the listening party for Elvis Costello's new album "Look Now" at Electric Lady Studios on September 17, 2018 in New York City. (Photo by Steven Ferdman/WireImage,) *** Local Caption *** Steve Macklam; Elvis Costello; Joe McEwen; Darrell Gilmour

Entrevista con Frente Cumbiero

Foto Camilo Pachón

Cumbia historia y mutación: entrevista con Frente Cumbiero.

En el mundo musical siempre existe recelo. La historia lo demuestra y, como ejemplo a la mano, una lectura rápida a How Music Works de David Byrne lo sustenta: los géneros musicales siempre traen consigo una división de gustos que no hacen otra cosa más que revelar la percepción que las personas tienen de ellas mismas.

Dice más de ti renegar de algo que no te gusta que aplaudir algo que sí, asegura Steven Hyden. El blues, el jazz, el rock, el rap y la cumbia tienen algo fascinante en común: son géneros que nacieron mirando hacia arriba y que fueron recibidos con negación. Fueron gatillos de la distinción social, punto de partida de la discriminación y tiempo después revalorados con justicia.

Hasta hace apenas unos años la cumbia en la juventud mexicana era vista con malos ojos y como una demostración de inferioridad intelectual. Hoy, después de años de labor y de esfuerzos para exhibir su valor cultural y sus beneficios para la vida de oyente, su aceptación en el oído joven promedio ha cambiado. Llámenle exotismo, kitsch o mera curiosidad, pero la cumbia se ha normalizado y ya nadie la encuentra dañina como antes. Cumplió el ciclo natural y su tradición se ha fundido exitosamente con la modernidad.

Esto tiene a sus responsables y probablemente, aunque la distancia diga lo contrario, Mario Galeano sea uno de ellos. Su labor como evangelizador de la cumbia en proyectos colombianos como el Frente Cumbiero, Los Pirañas, Ondatrópica y otros tantos desaparecidos desde hace más de diez años, no solo ha sido la de experimentar con un género musical que nació para moldearse, sino también la de exhibir pedazos de su historia y señalar las conexiones que ésta tiene con la nuestra, la que escribimos con cada una de las canciones que escuchamos.

“Hay que tener un pie en la tradición y en el conocimiento de la historia. Es algo que todos tenemos que cultivar. No importa de qué ángulo lo tomes (académico, del baile, la creación, la fotografía, la estética), debemos fomentar que los que vengan conozcan qué se hizo antes y qué se está haciendo ahora”.

Al ser un género que –en palabras de Dick Verdult– da orgullo a ser hombre, la importancia de la investigación cumbiera no reside en la erudición, sino en el goce mismo. Para Galeano ese pie en la tradición es clave para disfrutar de todas sus bondades y es uno de los componentes más importantes del Frente Cumbiero, proyecto musical que se mantiene vigente y que presume de ahora ser un cuarteto listo para empezar una nueva fase.

“El Frente Cumbiero como cuarteto empezó con una grabación para la Fania y el resultado fue interesante”, dice uno de los componentes nuevos del grupo. “La cumbia es algo mutante que nunca para y tiene que seguir. Mezclar los vientos con la electrónica y análogos en vivo es un nuevo reto y un nuevo renacer del Frente Cumbiero”.

Esta mezcla no es ninguna cosa nueva, pues se remonta incluso a los primeros avances en el espectro musical de la cumbia y, de la misma manera, resultó un experimento hipster que provocó comezón en los puristas. Mario lo explica así. “Cuando se da el paso de los instrumentos tradicionales como la gaita o la caña de millo al clarinete o la trompeta, eso también en su momento fue una cosa como hipster de la gente de los clubes sociales. Si ahora uno le mete un poquito de electrónica a eso, también es parte de esa misma evolución instrumental y de timbres del sonido”. Es una mutación natural que ayuda a su inserción en el colectivo alternativo social, que invita a su exploración y que le brinda un rostro distinto. “La hipsterización de la cumbia ha ayudado a que nazcan una gran cantidad de propuestas nuevas de todos lados. Nosotros venimos de Bogotá, no tenemos unas raíces familiares de tradición, tenemos una mirada urbana. Si bien empezamos a hacer esto antes de que se volviera masivo, también formamos parte de ese proceso. No se puede negar”.

Pero aunque se piense (con razones suficientes) que lo del Frente Cumbiero es mera hipsperización, hay pruebas que pueden balancear eso con su constante misión de revalorar la historia: un boiler room con cronología, un acercamiento a músicas hermanas y una reevaluación de la geografía a partir de la música son solo unas de ellas. Galeano tiene la experiencia suficiente para comandar a un ejército y en su nueva etapa lo demuestra sin titubear.

“Nos conocemos desde hace años”, asegura Sebastián Rozo, que en vivo se encarga de los vientos junto con Marco Fajardo, quien asegura que en vivo “Hacemos música de una manera informal. Es casi como una banda de rock. Traemos ideas y empezamos a tocar, a hacerlas sonar”. Verlos en vivo es una reafirmación de todo aquello, pues más que una formalidad, todo se siente como una sesión de improvisación. Aunque hay canciones en papel, el nuevo setlist del Frente Cumbiero se preocupa más por probar la sensibilidad de la cumbia como elemento reaccionario y la curiosidad de la audiencia al observar.

Su más reciente visita a México fue para celebrar un aniversario más de La Roma Records, una parada que, además, anuncia una flamante reedición en vinilo de su icónico disco con Mad Professor. “Se volvió un disco de referencia para cierto momento y esta reedición es muy linda. Es un box set de cinco 45s con dos lados: uno de la versión original y otro de la versión dub. Van a salir dos temas que no vienen en la primera edición y será de 500 copias, va a ser un artículo de colección. Es vinilo de color y con un gran diseño que hizo Mateo Rivano”.

Pero su relación con México no es novedad. “En el año 2006 tuve la oportunidad de ir a hacer unas composiciones para la Banda Sinfónica Juvenil de Puebla y fue gracias a una beca que me dio el Ministerio de Cultura y el CONACULTA, para hacer una investigación sobre la cumbia en México. Compuse una pieza cumbiambera para que los chicos que siempre tocaban cosas más sinfónicas tocaran algo mucho más cercano a ellos y fue una experiencia brutal”.

Son culturas hermanas. “En Colombia se consume mucho cine y televisión mexicana desde toda la vida”, dice Fajardo. “También en las ferias de los pueblos hay un género musical que allá (en Colombia) se le llama 'música popular' que está basado en los corridos y en la música ranchera”, asegura Rozo y Mario Galeano complementa. “La gente habla de cómo la cumbia colombiana tiene mucha influencia en México, pero al revés es igualmente grande. La cultura mexicana (la ranchera, el corrido, el cine mexicano desde los 40 y hasta las telenovelas de los 80) marcaron mucho a Colombia. Es un diálogo de lado a lado. De hecho, yo creo que no hay una ciudad fuera de México donde haya más mariachis que en Bogotá”.

Por ello es que su labor no ha pasado desapercibida entre los oídos mexicanos y por eso es que ha sido una de las responsables del proceso de normalización del género en la cultura moderna. Un reconocimiento del que muchos pueden presumir, pero que pocos pueden cargar con vigencia al paso del tiempo.

Después de todo el diálogo y la retroalimentación entre ambas audiencias, ¿qué es lo que la nueva versión del Frente tiene para decir a los escuchas nacionales?

“Es un placer venir a México. Si no nos pueden ver en vivo, escuchen nuestros temas por internet. Estamos promocionando un 45 que salió en Japón hace unas semanas y vamos a sacar un LP a inicios del próximo año. También estamos haciendo nuevo arte, nuevas fotos, nueva presencia gráfica y van a encontrar muchas cosas interesantes en el futuro. Esperamos que sean muchas veces".

Nuevo libro de memorias de Beastie Boys

Checa los detalles de la publicación de Beastie Boys y la gira que emprenderán sus dos integrantes.

Beastie Boys logró hacerse de un gran nombre desde los 80 y al paso de los años realizaron éxitos y giras. Estos hitos serán contados en el Beastie Boys Book, que verá la luz el próximo 30 de octubre.

El libro fue escrito por los dos integrantes restantes de la agrupación: Adrock y Mike D, quienes colaboraron con Amy Poehler, Colson Whitehead, Spike JonzeWes Anderson, Luc Sante, entre otros. En esta obra sabremos más sobre la historia de su adolescencia, su primer #1, el acercamiento con personajes importantes como Rick Rubin y Russell Simmons y las acciones benéficas que realizó el fallecido Adam Yauch, mejor conocido como MCA.

De acuerdo a un comunicado el libro incluirá fotografías inéditas, ilustraciones originales y algunas sorpresas como mixtapes. Checa la portada de esta publicación la cual ya está en pre-orden aquí.

Como parte de la publicación se realizará una pequeña gira en la que Adrock y Mike D, acompañados de Mix Master Mike, conversarán sobre el libro en las ciudades de Los Ángeles, Nueva York, San Francisco y Londres. Las entradas para estas presentaciones se pondrán a la venta a partir del 28 de septiembre en el sitio web de Beastie Boys.

Metric — Art Of Doubt

Art of Doubt: la guía de Metric para morir feliz en el verano.

Este año se cumplen 20 años de la formación de Metric, tiempo en que se han hecho discretamente de un nombre dentro de la escena alternativa, fluctuando entre los guitarrazos y un dulce pop de sintetizadores encabezado por la susurrante, pero encantadora voz de Emily Haines.

Tres años han pasado desde su divisorio de opiniones Pagans in Vegas, en ese periodo tanto Haines como el bajista Joshua Winstead lanzaron música en solitario y la líder de la agrupación junto con el guitarrista James Shaw colaboraron una vez más en un disco del colectivo Broken Social Scene.

En contraste con Pagans Synthetica que privilegiaron los sintetizadores y elementos electrónicos, Art Of Doubt fue anunciado como un material más cargado de guitarras y rock. Para esta misión reclutaron al productor Justin Meldal-Johnsen (Beck, Paramore, M83). Apropiadamente, como indicio de ello, fue lanzado como primer sencillo el tema “Dark Saturday”.

No solo esto nuevo disco trae de vuelta las canciones para hacer headbanging –al estilo de su disco Live It Out–, también es uno de los más emocionales y catárticos de la trayectoria de Metric. Las letras gritan vulnerabilidad –“soy defectuosa, lo sé”, admite en el tema cerrador–, pero a la vez hablan de fortaleza y superación –“no dejaré que mi corazón se agote”–, canta en el tema titular y en “Love You Back” nos invita a secar las lágrimas y sacudir la tristeza para elevarnos.

A pesar del predominio de guitarras eléctricas y acústicas, acompañadas por la versátil sección rítmica de Winstead y Joules Scott-Key, los sintetizadores coloridos no han sido desechados por completo e incluso tienen un peso importante en temas como la épica e inspiradora “Now Or Never Now” de seis minutos de duración, así como en la motivacional “Anticipate”, temas donde abrazan ese pop ochentero que han adoptado por años.

Metric no ha olvidado la fórmula para hacerte bailar, prueba de ello es la infecciosa “Love You Back”, donde canaliza esa influencia de Blondie. En “Art Of Doubt”, un post punk reminiscente a The Cure temprano junto con los alaridos más violentos que hemos podido escuchar de Haines, lo vuelven uno de los momentos destacados.

“Die Happy” es una canción con un aura oscura pero un ritmo bailable, una crítica al conformismo y a la fama. “Dressed To Suppress” inicia cautelosa con sintetizadores envolventes y ascendentes, Haines aprovecha para deleitarnos con su rango de soprano antes de hacer la transición a una feroz rockera, es una montaña rusa de emociones y una interesante letra sobre los disfraces y las diversas facetas que portan las personas para esconder sus verdaderos seres.

El dream pop nostálgico de “Now Or Never Now”, “Underline the Black” con las pinceladas de alegría contenidas en su riff principal, junto con el crescendo final de “Seven Rules” tienen el potencial de ser momentos muy emocionantes en vivo y canciones como “Holding Out” invitan al escucha a levantarse de tu asiento y dejar de esperar que las cosas lleguen porque el tiempo es limitado y lo desperdiciamos viendo fotos y escondiéndonos.

La primera mitad de Art Of Doubt es notoriamente más enérgica que la segunda, donde bajan el ritmo con temas más serenos y melancólicos como “Risk” y “Seven Rules”, no por ello menos interesantes pero que sí aflojan un poco el paso del disco. “No Lights On The Horizon” cierra con broche de oro, un tributo a cierto individuo que les ha motivado a seguir adelante y al cual demuestran inmensa gratitud.

“I changed by the staying the same”, dice Haines en “Dark Saturday” y me parece una buena manera de resumir el alma de Art of Doubt, un disco que seguidores longevos de la banda sin duda disfrutarán y que está a la altura de sus mejores glorias pasadas.

Brockhampton — Iridescence

Iridescence, un sonido distinto cada que lo escuches.

La producción de Iridescence simplemente es genial y la forma en la que la banda construyó estas canciones, es hipnótica. Hay que destacar que este álbum fue grabado en solo 10 días dentro del estudio Abbey Road durante su gira europea.

En relación a la capacidad del grupo de crear canciones agresivas, estas dudas fueron rápidamente resueltas con la primera canción que compartió de manera oficial: "J’OUVERT", tema donde abusan de los bajos y en un momento se ve complementada de los gritos Joba a todo pulmón. Durante momentos pareciera que repiten la fórmula una y otra vez, como en "BERLIN" y "DISTRICT": saturar la canción de beats con bajos invasivos y rimas agitadas.

El rol de Bearface en este álbum es una clave básica para entender la nueva dirección del grupo, en esta ocasión su voz angelical es parte central del grupo en canciones como "THUG LIFE", con pequeños coros donde repite: shananananana, que complementan a la voz de Kevin Abstract, la combinación crea una amalgama tétrica y a la vez inocente. O por ejemplo en "SAN MARCOS", donde enfatiza el sentimentalismo de la canción con su tierna voz, para llevarnos al épico cierre de la canción interpretado por el London Community Gospel Choir.

La placa está en tantas sintonías y a la misma vez se encuentra en solo un universo, por lo que los integrantes se dieron el lujo de samplear la batería de la canción de Radiohead “Videotape” en la canción "TAPE", ejemplo de la versatilidad del grupo; o en "HONEY", donde utilizan una parte de la canción "Dance For You" de Beyoncé.

La canción mejor lograda fácilmente es "WEIGHT", una balada épica que detalla las inseguridades del grupo en relación con la fama, esta canción comienza con armonías de un conjunto de cuerdas, acompañadas de la voz de Kevin Abstract; para después pasar a un breakdown acelerado de beats, que segundos después introduce a Joba y que concluye con la íntima voz de Dom McLennon. Lo sorprendente de esta canción es cómo el grupo salta de una temática musical a otra, comenzando con lo que parece ser un momento melancólico, continuar con un lapso experimental y cerrar dentro del mismo sentimiento con el que inició.

Para un grupo que se reunió gracias a una sala de chat de fans de Kanye West, su influencia en el grupo destaca en la sabiduría de estos jóvenes para utilizar el autotune y efectos en la voz en momentos adecuados, como en la canción "SOMETHING ABOUT HIM". Salvo en "TONYA", previamente interpretada en el show de Jimmy Fallon, este tema deja un poco que desear, desde el arreglo de piano inicial que le da un sentimiento sofisticado a la canción, hasta los coros complementarios por serpentwithfeet y su decisión de modificar sus voces con efectos. Fácilmente pudo haber sido grabada en vivo como fue presentada.

Para que un género evolucione debe de haber exponentes con ideas frescas que desarrollen nuevas combinaciones de sonidos, mientras hay todo un movimiento de jóvenes enajenados con los excesos y el mumble rap, Brockhampton estuvo creando un álbum que trasciende la barrera de los géneros.

Alex Ferreira en el Lunario

Una noche para románticos en el Lunario.

El concierto de Alex Ferreira llenó el Lunario del Auditorio Nacional de románticos.El evento sold out fue un punto de reunión para que todos los fans del cantautor dominicano pudieran bailar y cantar con todas sus fuerzas sus éxitos y los temas de su último proyecto: Canapé.

Antes de que saliera Ferreira, Silvana Estrada fue la encargada de abrir el espectáculo. A las 21 H. salió al escenario armada con su cuatro venezolano y su repertorio dedicado al desamor. Interpretó, vestida de corona de flores, sus temas “Te guardo”, “Sabré olvidar” y “Marchita” acompañada del multiinstrumentista: Iván de la Rioja tocando la guitarra, las teclas y haciendo segundas voces.

El público estaba en su punto. Se veían muchas parejas, pero sobre todo muchos grupos de amigos, de esas amistades que se tienen la confianza de cantar juntos a todo pulmón.

Para cuando acabó su set, la gente ya estaba en trance y pedía más. Después de 10 minutos de descanso entre artistas, comenzó a salir humo del escenario: era la entrada de Ferreira. Entre sombras se apreciaba su figura mientras se oía su guitarra hacer una introducción muy atmosférica. La gente se calló y comenzó a escuchar.

“Cuando toque suelo”, fue la primer canción que tocó. Le siguieron “Corazón de melocotón” y “Maldita mirada”.

El Lunario puede ser un lugar muy íntimo para gente muy fan de los grupos que se presentan ahí. En momentos, todos los presentes se quedan callados y escuchan a los artistas; los ven como si apreciaran una obra de arte en un museo. En otros instantes, cuando los músicos en el escenario hacen alguna faena, el público ruge y estallan los aplausos; el lugar se vuelve un carnaval.

Después de realizar un dueto con Silvana, la sorpresa de la noche que dio Alex Ferreira a todos fue la aparición sorpresa de Natalia Lafourcade durante la canción “Tú me acostumbraste”. El público se volvió loco. Comenzaron a gritar al grado que no se escuchaba la música.

Para muchos fue una noche muy especial en donde la palabra, el amor y el desamor reinaron. Esperemos se repita pronto.

 

 

 

Chingadazo de Kung Fu en el Lunario

La noche que no se le va a olvidar nunca a Chingadazo de Kung Fu.

Los que estuvimos ahí lo desciframos al instante; la noche del 21 de septiembre, Chingadazo de Kung Fu vivió el concierto más especial de su carrera… hasta ahora. No fue por el ambiente, ni por el sold out, ni por ser el venue más grande que han llenado como estelares; este fue el concierto más especial de su carrera porque ellos se lo creyeron y nos hicieron creerlo, porque desde la organización hasta el crowdsurfing, siempre echaron el corazón por delante.

Debajo del escenario había toda clase de historias. Vi a un chico de no más de 14 años a quien acompañaba su mamá, vi a quien le hicieron espacio para que se amarra la agujeta en medio del slam, y vi a un par de desconocidos que se gritaron las canciones en la cara tantas veces, una cada vez más cerca que la anterior, hasta que terminaron fundiendo sus labios en un beso. Abajo todo estaba puesto, todos estábamos ahí por las historias, y ellos estaban listos para contarnos las suyas.

“Hace cuatro años tocamos por primera vez con el Chingadazo enfrente de 40 de nuestros mejores amigos, y hoy tocamos frente a más de mil de nuestros mejores amigos”, comenzó Ale después de abrir el show con “#imape”. En ese momento supimos que los dos lados estaban ahí para entregarlo todo; para empaparse de sudor y cantar con los ojos cerrados.

Comenzaron con las canciones que han hecho a Chingadazo; sonaron “Rehab” y “Azul turquesa” y no les tomó ni una canción construir el ambiente. Fue una elección particular abrir el show con algunas de las canciones más conocidas y dejar hacia el final el nuevo disco que presentaban, pero parecía que el público se las sabía todas igual. Luego vinieron los invitados. Subieron al escenario Lalobilly y Chucho Tormenta de Los Pandilleros a tocar “Intento Fallido No. 7”, y demostraron que el punk rock se les puede dar casi tan bien como el rockabilly.

También tomó el escenario el productor de Me pongo hasta la madre porque estoy hasta la madre, Erik de Allison, para tocar “Tú no me dices qué hacer (Oblígame prro)”, así como Gastón de Lng/SHT, para acompañarlos en el bajo, o “el instrumento de los fracasados”, en “No me importa (¡Oh, oh!)”; pero probablemente la colaboración más significativa fue la de Pepe de Seguimos Perdiendo, una influencia que Marino y Ale siempre han reconocido al punto de “robar a su baterista”, Beto. “Es increíble que personas que una vez admiramos, ahora toquen canciones con nosotros”, les agradeció Marino.

Chingadazo no se guardó nada, no puso ninguna frontera en el escenario; compartieron sus fotos, subieron a sus papás a tocar y Marino trajo a la vida “3 de noviembre (No me agüito)” cuando ahí, frente a más de mil de sus mejores amigos, dejó que las lágrimas le inundaran los ojos al abrazar a su mamá, reconciliarse con ella y dedicarle la canción que escribió a partir del dolor de romper su relación. Todos la cantaron más fuerte que nunca.

Eso fue lo que hizo este concierto. Escuchar a Ale y a Marino agradecer y reconocer por su nombre a varios de sus seguidores más asiduos entre el público, recordar el nombre de la primera persona que dedicó una canción de Chingadazo cuando era todavía un demo, y poner en las pantallas una compilación de videos de los seguidores que les confiaron la intimidad de sus habitaciones y sus voces coreando las historias de resaca y corazones rotos que ellos han convertido en canciones.

Fue una gran noche para Chingadazo de Kung Fu, nadie lo va a negar. Este trío va a llegar hasta donde quiera siempre que recuerden esta noche; siempre que recuerden que los menores de edad les llenaron el concierto, que no les presumieron sus historias de crystal meth y sexo, sino que se las contaron con la gracia y la confianza con que lo harían frente a un amigo; mientras recuerden esta noche en la que quedó claro que un público entrega tanta pasión y tanto amor como recibe desde el escenario.

Álvaro Díaz en SALA

Lo vamos a querer toda la vida: Álvaro Díaz.

“Si nos dejan, nos vamos a querer toda la vida” suena en los altavoces. Sobre el escenario, unos mariachis interpretando la famosa canción mexicana cuya interpretación más famosa es de Luis Miguel. No es accidente que este tema suene en un concierto de Álvaro Díaz, el puertorriqueño lleva años con el sobrenombre de Young Luis Miguel a manera de tributo. Para ese momento “Alvarito”, como le gritan sus fans mientras hacen volar su ropa interior al escenario, ya era dueño del lugar. Todos cantaban, brincaban, bebían; la noche era suya y supo aprovecharla.

La carrera de Álvaro Díaz está indiscutiblemente ligada a México. Aquí se le abrieron las puertas que en su tierra natal se negaban a abrirle. Es por eso que su concierto más grande en su historia (según sus palabras) tenía que ser en tierras aztecas. Desde el principio era fácil notar que realmente existe un fanatismo hacía el boricua, sobre todo en las generaciones más jóvenes que fueron las que llenaron SALA. Desde la primera canción (“Groupie Love”) el piso cimbró y la voz de Álvaro quedó opacada por los cantos ensordecedores de los asistentes.

La música de Young Luis Miguel puede describirse a grandes rasgos como latin trap, sin embargo no suena a Bad Bunny, su sonido es único, un poco más pop por momentos y más tradicional por otros. Sus letras invitan a dos cosas. Por un lado tiene canciones como “Mantecado de coco” y “Tortura China”, esas logran poner al público a cantar y dedicar, son melosas, tiernas, amorosas. Durante esos temas uno puede a ver a su pareja para recitar versos que logran enamorar a cualquiera, como pasó ayer con las 1000 personas que desgarraron sus gargantas en busca de conquista.

Por otro lado tiene temas como “Ok”, el tema reciente del puertorriqueño, con una lírica callejera, apegada al trap más tradicional, hablando en burla de los gangsters o aquellos que pretenden serlo solo por moda. Durante esta canción, y otras similares, el suelo tiembla debido a los brincos que parecen no tener cansancio, en ese momento todos son calle, traperos de cepa que furiosos recitan versos.

También hay que agregar una nueva faceta, aunque quizás no es tan nueva. Canciones como “Mala” o “Es tarde ya”, no siguen ninguno de los parámetros antes mencionados, más bien son temas bailables, para la fiesta. En ese momento las parejas que previamente se recitaban versos de amor se disponen a bailar y a repegarse los unos a los otros porque, ¿qué es el amor de pareja sin sexo? Este fue quizás el momento más festivo de la noche, con un Álvaro disfrutando del baile y su propia sensualidad.

Al final Álvaro Díaz logró convertir el 21 de septiembre de 2018 en la mejor noche de su vida y seguro la mejor para muchos de los presentes, lo único que se puede criticar es que al final el show daba para más, se sentía que justo en el mejor momento acabó dejando una sensación de incompleto, incluso el mismo boricua no parecía querer irse y se disculpó por no poder tocar más, ya será para otra que podremos escuchar “Piso 13”, la melodía más esperada, misma que nunca llegó.

NOCHE HIPNOSIS 02: Here Lies Man + Toundra + Supersilverhaze

La noche es para vivirla flotando.

La segunda NOCHE HIPNOSIS a escasas dos semanas del gran día, ¿qué nos trae? Un desayuno nocturno de tres tiempos, lo suficientemente pesado para espantarnos el sueño con ruidero estruendoso entrando por cada orificio de nuestro. Pero... Ahora que ya leíste el intro, podrías seguirte de filo y viajar con nosotros abordo de esta crónica.

Supersilverhaze: Espeso guisado de caos chilango.

Inicia la tragazón psicodélica, ¿la entrada?: Supersilverhaze desgarrando cuerdas de guitarra, creando loops espaciales y ácidos; con bajos y baterías jugando con motivos monótonos, que poco a poco comienzan a atraer gente con su música apestosa de un delicioso olor cósmico.

El público se divide entre los que se retuercen, quienes aúllan y quienes se encuentran completamente estáticos sin demostrar emoción alguna —eso no quiere decir que no disfrutan— mientras guitarras, bajos y baterías se confrontan en escenario. Ah qué tiempos para estar vivos.

Al tocar su penúltima canción, parece que tanto doom, psych y space rock no cabe dentro de las paredes del Foro Indie Rocks!. Ahora aparece un nuevo tipo de público, el que comienza a chocar frenéticamente unos contra otros y ahuyentando al público más contemplativo de sus alrededores. Los chamacos de Supersilverhaze lo hicieron bastante bien, los canijos.

¿Un plato fuerte demasiado potente para comer de un solo bocado?

En España, Toundra agota las localidades de cualquier lugar que pisa, todos los aman y los veneran cual culto jarcorero. Acá encontramos un Foro Indie Rocks! a la mitad de su capacidad, pero eso no impide a los españoles amenazar al público mexicano con guitarras ensalsadas de brutales acordes, acompañadas de una sección rítmica bajo/batería para que le dan ese toque ideal de dinamismo y creatividad.

Dejando a un lado la palabrería pseudo poética de un servidor, con solo sentir las vibraciones del bajo uno automáticamente voltea a ver los ventanales del Foro para asegurarse que no se van a desmoronar en cualquier momento y que todo está en orden. Lo cierto es que el Foro Indie Rocks! le ha quedado demasiado pequeño a los decibeles de Toundra.

Es verdad  que Toundra es elogiado por todos lados en Europa, pero acá llega un momento a la mitad del show con mucha rotación de quórum, los que los aman y adoran están hasta adelante, pero atrás la gente está comenzando a huir del lugar. Lo que es real, es que Toundra está tratando de conquistar a un público nuevo y a fin de cuentas está es su primera visita a México.

El momento más delicioso del menú: el postre

Cuando entra Here Lies Man al escenario esperamos que mucha gente entre a verlos y que el lugar se llene a reventar, pero no sabemos si fue por la hora —la 1 H.— que muchos comenzaron a desertar en el camino entre Supersilverhaze y Toundra, que al final —por el cansancio o quién sabe qué— ya no lograron llegar a Here Lies Man y escuchar los teclados extraterrestres, guitarrazos hipnóticos y los mantras cantados por Marcos Garcia.

Escuchamos “Animal Noises”, “Summon Fire” y “The Movie”. Aquí, Here Lies Man nos invita a formar parte y disfrutar de la música que hace para el soundtrack de la vida, la que ahora mismo y en este preciso lugar todos estamos viviendo.

Por supuesto, al contar con miembros de Antibalas en su alineación no podía faltar la muestra de respeto por Fela Kuti con “Sorrow Tears and Blood” y aunque el lugar se va quedando vacío de a poco, los que de verdad esperaban probar el delicioso postre sonoro de Here Lies Man, aún continúan bailando ritmos africanos potenciados con una sobre dosis de distorsión y atmosféricas olas de teclados.

 

Killing Joke en El Plaza Condesa

Primer concierto de Killing Joke en México, un encuentro que ambos se merecían.

Nuestra ciudad tuvo una semana de primeras veces, primero con Simple Minds un día antes en el Pepsi Center WTC y ayer con Killing Joke. Casi 40 años de su formación y jamás habían pisado nuestro país, pero gracias a que la capital se ha convertido en un nuevo refugio para el post punk en todo el mundo, se hizo posible el debut de la agrupación británica en tierras aztecas. México es un lugar donde no pasa el tiempo y las leyendas se mantienen como en su mejor época.

Dieron las 20:30 H., el lugar estaba a media capacidad y todos esperaban con paciencia, no había prisa. En lo que aparecía el grupo, la gente exploraba el terreno, muchos integrantes de la comunidad goth se encontraban y saludaban con gusto, los curiosos miraban los atuendos de los demás con asombro, y los oficinistas, nostálgicos de sus años más interesantes, estaban atorados en el tráfico.

Tardaron 15 minutos en salir, tiempo que sirvió para que se llenaran los espacios vacíos de El Plaza Condesa. Debo confesar que la apariencia de los integrantes de Killing Joke me llamó mucho la atención, juro que Martin y Geordie lucían personajes de Bill Murray, vaya hasta su roadie parecía Steve Zissou. Pero Jaz Coleman era intimidante. Cuando apareció con una vela en la mano todo el recinto guardó silencio, estábamos maravillados solo de su presencia.

Los británicos se fueron a lo grande, con un tema que nadie esperaba escuchar hasta el final: “Love Like Blood”. Una canción perfecta para el cierre, pero que también funciona muy bien en el inicio. La gente se descargó entre gritos y ovaciones, mientras Coleman nos veía como un padre exigente, nos pedía más y nosotros hacíamos lo que podíamos.

En cuanto terminaron la primera canción, Jaz quiso presentar a sus compañeros. Los aplausos  y gritos no se hicieron esperar, sobre todo por Martin.

Le siguieron “European Super State” y “Autonomous Zone”, de los recientes éxitos del grupo. Estos, aunque no fueron tan coreados, definitivamente aceleraron el ambiente. Se sentía una tensión de violencia que fue calmada con el mosh pit. Tengo que decir que no preocupaban tanto los codazos o empujones, sino las botas de plataforma que se estrellaban contra el piso.

Pudimos seguir con el material relativamente nuevo de Killing Joke y nadie se abría molestado, pero sabían lo que necesitábamos: “Eighties”, otro de los tracks notables de Night Time. El Plaza simplemente explotó, los más cohibidos se dejaron llevar por ese pequeño momento y viajamos en el tiempo, ahora estábamos en el music box de Manchester en los años ochenta.

Nos quitaron la ilusión bastante rápido, pero nos mantuvieron a ritmo con “New Cold War”. Algo que me preocupaba era la voz de Jaz, pues al comienzo del show le falló un par de veces y darle aspereza no parecía la mejor idea, pero tal vez no había calentado.

En cuanto sonó el sintetizador de “Requiem”, los asistentes soltaron un grito de emoción. Esta, junto con “Bloodsport” hicieron que Jaz comenzara a tomar una actitud diferente, pasó de ser obscuro y atemorizante a un hombre con bastante carisma, comenzó a bailar como si estuviera en una marcha de guerra y a hacer poses dramáticas. La verdad no sabría con cual personalidad quedarme.

Me di cuenta de la importancia de la voz en los shows de Killing Joke, mientras que los efectos de “Butcher” nos transportaban a un escenario underground, la técnica gutural de “Loose Cannon” nos tornaba más agresivos. La banda mostraba su versatilidad y nos iba dirigiendo de arriba abajo.

Toda la noche Jaz estuvo dando todas sus referencias sobre México: tortillas, tequila y los aztecas, causando extraño a sus fans; pero fue hasta “Corporate Elect” que la gente respondió como debía cuando se les preguntó si odian a las corporaciones.

El show se estaba haciendo largo, pero no se veía el final de la noche y nadie estaba cansado, habríamos seguido horas y horas. Además todavía faltaban “Asteroid” y “The Wait”, las cuales llegaron antes de la salida del grupo.

Tras su regreso al escenario ya no quedaba mucho por mostrar, pero se las arreglaron para mantener las cosas emocionantes con “Change”, “Wardance”Pandemonium”, para luego regodearse por varios minutos con la ovación del público.

Creo que Killing Joke, como muchas otras bandas, ha encontrado algo especial en México. Prometieron que iban a volver en nueve meses, si es así estoy seguro de que muchos de los que estuvieron en El Plaza van a repetir.