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Simple Minds en el Pepsi Center WTC

Simple Minds en el Pepsi Center WTC

Cynthia
Flores

21/Sep/2018

Detalles

Organización

Producción

Ambiente

Lugar

Pepsi Center WTC

Artista(s)

La primera vez nunca se olvida.

¿Cuándo es el mejor momento para que una banda visite un país extranjero por primera vez? Creo que nadie podrá tener la respuesta correcta a esto. No existe. México tiene un lugar "privilegiado"; es algo así como el país al que muchas agrupaciones llegan como entrada a Latinoamérica (y porque estamos abajo de EU y queda "de paso"), o el que muchas bandas de allá abajo en el continente americano, planean llegar como un punto a conquistar. Curioso es que de entre todos esos grandes nombres, pero en verdad grandes, Simple Minds no haya venido tan solo una vez en casi 40 años de carrera, en una trayectoria donde históricamente se les llegó a emparejar con U2 –estos super idolatrados aquí– en épocas de The Joshua Tree VS Once Upon A Time. Pero afortunadamente existió esa primera vez de ver a una de las bandas más grandes de Escocia, en un tiempo que hay que decir, resulta perfecto para que Jim Kerr y compañía, hagan gala de todo su arsenal de éxitos y así enmarcar una noche única, una primera vez que nunca se olvidará.

Se veía en las caras de un público que, si hay que poner promedio de edad, la estadística dirá que estaba en torno a los 45. A cada comenzar de las canciones se escuchaban expresiones como: "de esa me acuerdo cuando iba en secundaria", "¿Te acuerdas cómo la cantábamos cuando estábamos chavos?", así como exclamaciones de emoción por haber sido canciones que de la radio, el CD o el reproductor, no pasaban, pero la noche del 20 de septiembre en Pepsi Center WTC, se hicieron realidad como acto en vivo. Jim Kerr lo sabía, salió a decirlo y bromear un poco acerca de todos los años que habían pasado en esta espera, que si ya no era joven o ya no tenía cabello, causó risas y reacciones varias, pero así tenía que llevarse la noche.

Y asimismo ¿Cómo no pasar una gran noche con canciones que hemos escuchado durante décadas? "Waterfront", "Lovesong", "Promised You A Miracle", "All The Things She Said" y "She's A River" fueron de los momentos más enérgicos, que más encendieron el ánimo y provocaron que todos se movieran. Aquellas emblemática baladas y piezas más lentas no pasaron inadvertidas, su reversión de "The American" desde su Acoustic (2016), pero electrificada fue pasiva pero coreada al por mayor, "Let There Be Love" con las manos en alto, la gloriosa "Mandela Day" con esos aires de música africana, "See The Lights" con un coro en masa estremecedor y de "Alive & Kicking" no podía haber otro resultado que entonarse como el clásico que es, lleno de júbilo. Sorprende que muy a pesar de que aquí en México sean casi ubicados de manera unánime como "la banda de 'Don't You (Forget About Me)'", éste, no haya sido el momento climax de la noche y cada acto fue grandioso, pero a la par "Someone Somewhere (In Summertime)" fue ese fragmento del tiempo donde era tanto el deseo de vivir ahí, que se cantó a tope y muchos se olvidaron hasta de levantar el celular para grabar.

Quejas se escuchaban sobre los desperfectos en la calidad del sonido del lugar, algo por lo que parece es famoso el auditorio del WTC, que dicho sea de paso Simple Minds no estuvo exento de eso. La ecualización y volumen de los instrumentos se fue puliendo sobre la marcha o a veces estaban más altos que la voz principal y, lo anterior tema ajeno a un Jim Kerr que a pesar de la edad ha sabido mantener su voz y encontrarle el punto en ese sabor añejo que posee el cantante de 59 años, casi 6 décadas de vida que a lo lejos nunca se notaron; 2 horas de un concierto donde se movió de izquierda a derecha, bailaba, se contoneaba, andaba sobre la punta de los pies justo como ese Kerr de los años 80 y 90. A su lado, otro pilar de la banda como Charlie Burchill siempre perfecto en guitarra, tratándola como una extensión más de su cuerpo, fundiendo sus cuerdas con el muro de sonido o perforando con sus notas como lo hizo en “All The Things She Said”. Y esto sustentado por la poderosa batería de Cherisse Osei que junto a las espectrales vocales de tinte góspel de Sarah Brown, ambas le han dado un nuevo giro e imagen a esta última etapa de la banda.

Mencionar que se trataba de la gira de su decimoctavo álbum de estudio Walk Between Worlds, del cual también dejaron escuchar un par de cortes como el tema homónimo y la inaugural "The Signal And The Noise", incluso dejaron de lado los singles fuertes de este último lanzamiento, y ya en el plano general unos cuantos éxitos que quitaron de lo que venían tocando regularmente en la gira, para enmarcar esta visita a México. Quizá lo hayan guardado para una segunda parte y con una rica y muy extensa trayectoria aunando a la respuesta de público mexicano ahora comprobada ¿Por qué no? Nunca es tarde para la primera vez, y una como la de anoche, por supuesto que nunca se olvida.

REDACCIÓN:

José
Marr

FOTO:

Cynthia
Flores

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