Thom Yorke presenta un adelanto de su nuevo material

ANIMA Technologies —empresa que promete recuperar los sueños olvidados— nos presenta un fragmento de un nuevo sencillo del músico británico.

Han pasado cinco años desde el lanzamiento de Tomorrow's Modern Boxes (2014). Y aunque, hace meses, Thom Yorke nos sorprendió con su trabajo en la banda sonora de la cinta de Luca GuadagninoSuspiria (2018); muchos estamos ansiosos por escuchar el nuevo material que el músico británico se encuentra preparando.

Recientemente, distintos anuncios de ANIMA Technologies –una empresa que promete lidiar con el olvido de los sueños– se han visto por distintos lugares de Londres y Milán. En el póster se nos presenta la cámara de lo sueños: un invento de la compañía y la solución para este mal.

 

 

Al llamar, una grabadora anuncia lo siguiente. "Las autoridades han ordenado a ANIMA Technologies cesar y desistir de emprender su negocio anunciado". Y al final, se puede escuchar un fragmento de "Not the News". Una nueva canción que el frontman de Radiohead ha interpretado en algunas de sus presentaciones como solista. Aquí puedes escuchar una versión de 2017.

Pese a los distintos temas –"Gawpers" y "Don't Fear The Light"– que oficialmente Thom Yorke nos ha presentado en estos últimos meses. Aún no se sabe mucho de su nuevo material discográfico. Sin embargo, esta manera tan misteriosa de promocionar el sencillo, nos da pie para suponer que su álbum se acerca.

Y para encender motores, el músico anunció el inicio de una gira que recorrerá distintos lugares de Países Bajos, Europa, Canadá y Estados Unidos. Donde, quizás, podremos escuchar algún adelanto más. Si quieres más información, en este link puedes checar el itinerario completo.

35 años de 'From Her to Eternity' de Nick Cave

Sonidos cacofónicos y la imperfección siendo perfecta. Las cenizas de donde nació la leyenda del gótico: 35 años del debut de Nick Cave & The Bad Seeds.

You who wish to conquer pain,
You must learn what makes me kind,
“Avalanche” de Leonard Cohen.

Mencionar a Nick Cave es hablar de un monumento. De aquel hombre que ha corrompido el rock, haciéndolo elegante. Desenvolviendo su alma representada en esa tétrica voz, ha conquistado el mundo entero. La rabia, su pasión por la muerte y la oscuridad, crearon un culto al hombre que siempre viste de negro. Nunca dudamos de la existencia de los vampiros, seguro hay más de uno en Warracknabeal. 

Pero todos nacen desde las penumbras. Y Nick lo quería hacer con un enojo descontrolado y escupiéndole al público. El desastre llamado The Birthday Party, arrojaba post punk de alto calibre. Salvaje y temible, jóvenes enojados que dibujaban paisajes perturbadores repletos de violencia que se instalaron en la fría ciudad de Londres, encontrando su desenlace en 1983 cuando se mudaron a Berlín. Una agrupación fugaz, pero que dejó las bases de donde surgiría el poder del vampiro.  

En dicho año, el género caía en picada con la desintegración de Bauhaus, la extinción de Magazine un par de años atrás y la partida del poderoso Ian Curtis iniciando la década. La idea de Cave, fue mutar, como siempre lo ha hecho. Encontrar el punto de anclaje entre la oscuridad y la elegancia. La muerte conjuntándose con un blues irreverente. No habría reglas, no serían cuatro instrumentos tocando riffs pegajosos. El rock era predecible, el músico australiano lo diseccionaría y lo haría añicos para encontrar una manera atípica de reinventar el caos. Nacería The Bad Seeds. 

La nueva banda, fundada por su ex compañero de The Birthday PartyMick Harvey, reclutaría al increíble y miembro fundamental Blixa Bargeld en la guitarra, Hugo Race en la guitarra y al ex integrante de MagazineBarry Adamson, detrás del piano, el bajo y una guitarra de acompañamiento. Dicha alineación sería temporal, pero dejaría los cimientos de la legendaria banda que hoy conocemos. Cave y Harvey encontrarían el camino que buscaban cuando su antigua agrupación colapsaba. Nacía una escuela del gótico. 

Y con esta pequeña introducción, que no le hace justicia a lo que fue, es y será Nick Cave & The Bad Seeds, llegamos a su debut que celebra su 35 aniversario: From Her to Eternity. El registro es algo totalmente único de la banda. Aún tenía ese enojo impregnado. Pero Blixa Bargeld les daba respiros de tétricas atmósferas que nunca rompían, sino simplemente te envolvían. No querían destrozar tus dientes a golpes, te invitaban a una ceremonia. Una lúgubre ceremonia. Las mutaciones de Nick y tener músicos experimentados a su alrededor que querían algo más que romper cráneos, le daban la oportunidad de crear más. Quería alejarse lo más posible del punk y enrollarse en la teatralidad. Pensar en letras profundas y explorar a fondo en su ser.

“Avalanche muestra el amor y respeto del cantante al maestro Leonard Cohen. Debutar con un cover es audaz. Hacerlo con uno tan magistral, es soberbio. Cabin Fever!” tiene los rezagos de The Birthday Party. La banda entiende que puede continuar haciendo ese ruido siniestro y rábico, pero con súbitas explosiones. No toman la fórmula de destruir, simplemente la confeccionan de una forma mucha más emocionante. From Her to Eternity se constituye en capas. Nick y sus discípulos parecen no tener una estructura en el sonido. Pero escuchar las canciones en forma de relatos, las cuerdas aletargadas y el blues ejecutado de una forma macabra, dejaría la escuela para lo que vendría. Well of Misery es fundamental en ello. 

La canción que el da nombre al disco es visceral. Emocionante y apocalíptica. Sientes a Cave desgarrarse y en momentos te hace sentir temor. Gruñendo y siendo esclavo de la locura, el cantante australiano dejaba entrever en máxima exposición de qué era capaz. De los alcances artísticos que podría alcanzar, y de cómo existía una conexión entre alguien y la música en pocas ocasiones vista. El amor de Anita Lane y su colaboración en la letra, crearían una de las obras maestras de la banda. El lado dos del álbum estaría constituido por tres canciones: “Saint Huck, Wings Off Flies y la sepulcral “A Box for Black Paul”, todas con rezagos de jazz. Con profundas letras que nos hacen sumergir en la miseria.  

1984 fue el año donde Nick Cave explotaba su talento. La leyenda nacía de la catástrofe del punk. Abría su interior, nos regalaba sus emociones y nos hacía participes de un funeral. Mencionar a Nick y no hacerlo con HarveyBargeld sería una completa injusticia. Ellos de igual forma le darían el alma a la banda. 1984 era el inicio de un culto y un amor hacia lo gótico. A aquellos relatos de soledad. La destrucción poética que colocaría a una agrupación en la eternidad. 35 años de la majestuosa pieza de Nick Cave & The Bad Seeds. El fuego los quemaba y encontraron la forma perfecta de representarlo. No hay más que escucharlo las veces que sean necesarias. ¿Hay un número para eso? 

Technicolor Fabrics — Presente

Presente: El descubrimiento del espacio-tiempo montado sobre un moog.

Espíritu blanco. Un planeta desolado. Todo pasa por algo. El tiempo resulta incierto, dependiente de la relatividad. Imagina poder palpar las vibraciones provocadas por la música, poder sentirlas a través del sentido del gusto… traspasar el limite del sueño. Imagina también poder manipular a placer el tiempo en el que vives, sintiendo cada sensación no permitida en la supuesta realidad, y todo esto gracias a la música.

Mientras se encuentran los canales para la resolución de tal enigma podemos conformarnos con alimentar los sueños a través de la música, y posiblemente un buen conductor para dicho ejercicio lo tenemos aquí mismo, en nuestro país. Desde la búsqueda de identidad en Run… The Sun Is Burning All Your Hopes hasta la consolidación con Bahía Santiago, Technicolor Fabrics es actualmente una de las bandas más respetadas e innovadoras de nuestro país, fieles a su filosofía de “menos es más” regresa con Presente, otro placentero capitulo que deja la brisa veraniega para mirar hacia los futuristas paisajes de un planeta árido.

La nueva placa de la agrupación mexicana se pasa de la raya en la producción y en su propuesta musical y visual, logra un sonido maduro, apoyado en elementos retro a través de sus sintetizadores que aluden a la atmósfera lograda con el famoso moog que se popularizó a finales de los 60, llevando su ejecución a otro nivel. El equilibrio obtenido en los siete tracks que conforman el disco resulta ser un viaje análogo a través de paisajes áridos, solares y energéticos. Disfrutable de principio a fin.

Presente funge como un punto y aparte para los oriundos de Guadalajara, Jalisco. Resulta sencillo percatarse de tal sentencia desde su inicio con “Dale Calma”, donde se le brinda una mayor responsabilidad a los bajos, teniendo con esto una indicada inauguración a la experiencia sonora. Se podría abrir a debate si este trabajo fue pensado como un álbum conceptual o no, lo cierto es que cada canción es un mundo, autónomo, pero conjugado en un contexto único, lo que lo hace más interesante en su análisis.

Prueba de esto es el cambio drástico encontrado en “Levitando” donde encontramos una letra más superficial, pero con arreglos atractivos. De forma sorpresiva la bola disco y el poder del funk se entrelazan en “Mejor”, donde se puede notar como la banda pisa nuevos terrenos auditivos, sin olvidar el estilo forjado en sus anteriores trabajos. En consecuencia es una canción tremenda, cargada de energía para el dance floor a la media noche con jaibol en mano.

Sin escatimo llega “Trato”, montado como single y que ya cuenta con videoclip. Curiosamente hay ciertos guiños que recuerdan a algunos pasajes de Ideas, segundo material de la agrupación tapatía. ¿Será que “todo pasa por algo” como cita el ultimo verso?

Uno de los momentos más fuertes del disco lo encontramos en “Vente”, sublime instrumento de seducción, guitarras, beats y percusiones potentes. Esta pieza resume correctamente la evolución y experiencia que han logrado en conjunto Joako, Yogui, JP, Abraham y Dan Solo, llevando los elementos electrónicos a instancias extraordinarias, acompañados de una lírica incitante.

Pero las sorpresas no paran aquí. Para modular un poco las emociones llega “Distantes”, apta para corazones rotos, pero que no deja de irradiar energía con una batería de infarto y un estribillo empoderado. Queda claro que estas mentes creativas han llevado sus ambiciones a nuevos horizontes, y queda abierta la expectativa de poder escuchar como se desarrollarán las canciones en vivo, todo pinta favorable para Technicolor Fabrics.

Para cerrar el álbum de forma categórica nos encontramos con “Dos Mil Noches” que sigue la temática de su antecesora, pero con la diferencia que aquí nos encontramos con una experimentación en cuanto a tiempos e introducción de efectos. Esta pista termina por demostrar la calidad lograda en Presente, que es irónicamente el comienzo de un futuro logrado por los aciertos de un pasado prometedor. El álbum deja en definitiva la satisfacción de un buen trabajo, sin presión por el tiempo, con una propuesta solida y bien aterrizada. Pero nada es eterno, por lo menos para nosotros, El ascenso es temporal, es hora de regresar a la tierra para seguir viviendo nuestro presente, sincronizando nuestro espacio-tiempo desde nuestra trinchera.

Florence and The Machine en el Palacio de los Deportes

Rodeada de flores, catrinas de papel, dedicatorias y llamados a disfrutar de la experiencia, Florence and The Machine nos recordó por qué los Dogs Days Are Over.

"Los momentos mundanos pueden volverse increíblemente profundos. El performance, la trascendencia y sentarse a ver televisión pueden coexistir entre lo mundano y lo mágico. Tal vez trato de aferrarme a la normalidad. Tal vez porque estar en el escenario se ha vuelto algo tan normal como mis momentos de paz. Pero lo importante es que los atesoro", Florence Welch.

“No es una fecha aleatoria” pensé en más de una ocasión. Con el mes de junio, personas, cosas y situaciones me vienen a la cabeza: Los renglones originales de Mrs Dalloway (1925), el Pride Month y la potencia de uno de los versos de la canción de apertura de High As Hope (2018): El amor se vuelve desafío en los días difíciles. 

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Aunque tengo impresas algunas de las primeras tomas de Tom Beard, siempre he visto a Florence Welch bajo el retrato de Virginia Woolf. Supongo que se debe a mi referencia favorita de Ceremonials (2011).

No me equivoco, pues cuando se escuchan las primeras notas de “June”, el vestuario de Flomismo que resalta por el sello de Gucci– me recuerda a “What The Water Gave Me”, a la colección fotográfica de Bernard en 2015 y a una que otra escena de Nicole Kidman en The Hours (2002). Reitero, escuchar y ver a Miss Welch y su banda (Isabella Summers, Rusty Bradshaw, Tom Monger, Mark Saunders y Robert Ackroyd) es una experiencia que implica tener presente a personas y situaciones.  

El año pasado Isa se reunió con Melena Ryzik y entre risas declaró que “Flo había optado por usar prendas más cercanas a la vida real”. Desde mi punto de vista, lo cumplió. No hay nada más real que las palabras de Virginia. 

Pero el cambio de estilo en el escenario (que soy honesta no es tan radical), no ha sido el único desde que escuché “Heartlines” en el Corona Capital de 2012. “La última vez que vinimos recuerdo haber bebido bastante”. 

Mientras interactúa con el público, recuerdo que hace poco tuvo una visita de Eva Wiseman, periodista de The Guardian. Hablaron de lo que había inspirado canciones como “100 Years” (una de las favoritas del público mexicano), su libro de poesía (Useless Magic), la contribución de Kamasi Washington a los temas de su último álbum y el haberse convertido en tía. 

Posiblemente reconstruir el texto de Wiseman me distrajo de algunos coros de “Ship To Wreck” y “Queen Of Peace”, pero necesitaba entender a una Florence Welch de 32 años, cercana a la maternidad de su hermana y con constantes pensamientos referentes al matrimonio para disfrutar de una de las canciones que remiten a una situación personal: “Hunger”.

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Desde su presentación en San Diego estuve al pendiente del tour y -por obvias razones- sabía que el setlist del Palacio de los Deportes no incluiría “Lover To Lover”, “Various Storms & Saints” o “My Boy Builds Coffins”. Sin embargo, durante todo el concierto fui consciente de que escribiría un texto que conservara momentos como la dedicatoria a Patti Smith, las leyendas de los carteles de las y los fans en las primeras filas, la lectura que hizo del libro que le obsequiaron y la petición que hicieron Neko Case y Björk hace algunos años: ¡Por favor guarden el (pinche) celular!

Me asumo como una persona calculadora y, aunque a veces me es imposible, trato de encontrar fórmulas para todo. Esta vez no es la excepción y la única vía que tengo para narrar la experiencia que usuarios en Twitter describieron como mística es a partir del mismo trinomio bajo el que concibo la música de la Madrina del Punk, PJ Harvey y Fiona Apple: Amor, libertad, inspiración y memoria.

Si bien la lírica de “What Kind Of Man” y “The End Of Love” me transportan constantemente a las publicaciones de Hera Lindsay Bird en The Spinoff y a tres de los poemas de Sylvia Plath (Mad Girl’s Love Song, Poppies In July y Try To Trick Me With A Kiss), fueron los cameos a la bandera de la comunidad LGBTTTIQA y las dedicatorias del visual de ‘you’re my favorite’ en “You’ve Got The Love” con las que agradecí a las mujeres (tres de ellas amigas y una ex pareja) que desde algún tiempo le cambiaron el sentido a mis versos favoritos de “Cosmic Love”: Estaba en la oscuridad y me volví en oscuridad (…) Estabas en la oscuridad, así que me quedé contigo. 

https://www.instagram.com/p/BCD_eIzD2z7/

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Aunque en ningún momento de mi vida he rechazado el amor desde la perspectiva en la que Karen O escribió Crush Songs (2014), siempre he preferido adoptar la lectura de Susan Sontag: Lo que ahora importa es recuperar nuestros sentidos. Debemos aprender a ver, oír y sentir más. 

Las palabras de Sontag no me pueden ser más significativas al escuchar a Florence, pues para ella también es posible el amor a la libertad, victoria (no por nada dedicó “Jenny Of Oldstones" a Arya Stark) al arte (constantemente se imagina sentada al lado de Frida Kahlo) y al reconocimiento de “Patricia” Lee Smith como la persona que le recuerda que “todas las puertas están abiertas para las creyentes”. 

JOY OVER PERFECTION

Usualmente Greta Gerwig describe a la música de Florence como “el pozo más oscuro de dolor que incita a una fiesta”. No podría estar más de acuerdo. Desde Lungs (2009), la conversación se ha mantenido bajo una disputa entre la interrogante de ‘too fast for freedom?’ y la danza de nuestros demonios y fantasmas. 

Al finalizar “Shake It Out”, mis amigos me esperarían en la puerta 7. Sabía que lo primero que me preguntarían sería mi sentir con la apertura de “Hunger”: “A los 17 comencé a morirme de hambre”. Tal y como lo expresan Sontag y -en algunas ocasiones- Amélie Nothomb, el amor implica el entendimiento propio a través de las emociones. Desde los 11 años me reconozco como una mujer que a diario aprende a manejar su relación con la comida. 

A pesar de que todavía me cuesta trabajo hablar al respecto y de que hay días en los que me convence “No Choir”- Es difícil escribir sobre ser feliz porque todo lo que encuentro que es felicidad es un tema incidental-, estoy segura de que ya no me asumo bajo el tatuaje que tiene Florence en su brazo izquierdo: Always Alone. 

Empress Of en Galera

Una noche cargada de emociones.

La primera vez que vi a Empress Of fue como parte de su participación en el Festival Nrmal en 2016. En aquel año la productora y compositora promocionaba su debut Me y una gran cantidad de gente se acercó a ver su show. Tres años más tarde regresó para ofrecer su primer headlining show en Galera.

La originaria de Torreón, Ilse Hendrix fue la encargada de poner el mood. Acompañada por un guitarrista y un percusionista -aparentemente uniformados con gafas rojas y blazers negros-, su show comenzó a las 22:00 H en punto con un audio que hacía que las láminas del techo retumbaran. Su set constó de aproximadamente ocho canciones en las que transitó entre mezclas de géneros electrónicos que en ocasiones se cruzaban con la música que había en un restaurante contiguo.

Para finalizar su breve presentación, Ilse interpretó su más reciente sencillo "Tuna". Casi al final de la canción, la cantante quiso despedirse pero su micrófono ya no tenía señal. Después de intentos fallidos por arreglarlo -y con un descontento notorio-, Ilse indicó a sus músicos que terminarán la canción, se acercó al borde de escenario, dijo adiós y se bajó del escenario.

Esta ocasión el venue (que no es muy amplio que digamos) se veía aproximadamente a la mitad de su capacidad. Pocos minutos antes de las 23:00 H, la angelina Erin Fein aka Psychic Twin y Empress Of subieron al escenario. Un frenesí de percusiones inundaron el lugar y así comenzó "Trust Me Baby", "In Dreams" y "Everything to Me".

Lorely se tomó una pausa para expresar lo emocionada que estaba y agradecerle a sus seguidores por estar ahí. También agradeció a su mamá por el par de vestidos rosas que usaron ella y Erin. El siguiente bloque estuvo integrado por temas de su álbum reciente Us como "Love For Me", "Just the Same" y "All for Nothing", pero la gente no se contuvo cuando se escucharon los primeros acordes de "Water Water" y todos comenzaron a cantar.

Canciones como "I Don't Even Smoke Weed", "When I'm With Him", y "Woman is a Word" también fueron muy bien recibidas por el público que las cantaba y las bailaba. Había una conexión que aunque era visible, la podías sentir. El baile continuó con la explosiva "How Do You Do It", quizá la más exitosa en su repertorio, hasta que por un breve momento se fue del escenario.

Cuando volvió interpretó "Again", melodía con la que cierra Us. Mientras la gente seguía aplaudiendo, Lorely presentó la siguiente y última canción de su show, una que escribió con su amigo Dev Hynes. Se trataba de "Best to You". El público muy emocionado aplaudió y empezaron todos a cantar, pero cuando el momento de los beats llegó, Lorely agradeció nuevamente a sus fans y bajó del escenario dejándonos con ganas de bailar una vez más.

Sin afán de comparar, en este show pudimos ver a Lorely Rodríguez muchísimo más segura en el escenario, con más confianza y con un semblante más relajado que hace tres años. La vimos contenta al interpretar su música, se veía alegre al bailar al ritmo de los coros que cantaba junto a su seguidores. La única razón que explica estás emociones es que Empress Of es uno de los proyectos más honestos de los últimos años.

A 40 años del 'Unknown Pleasures' de Joy Division

Unknown Pleasures: El efímero placer del desorden, y el olvido subsecuente del daño.

I've been waiting for a guide to come and take me by the hand. Could these sensations make me feel the pleasures of a normal man?. These sensations barely interest me for another day.  I've got the spirit, lose the feeling, take the shock away, "Disorder".

Factory Records jamás imaginó que el décimo artículo enumerado específicamente para denotar la inversión de sus activos los llevaría a la trascendencia absoluta. Aquel FACT10 que a la larga se convertiría en objeto preciado y de culto, tangible e infame, absolutamente crudo y directo, evocaría las punzaciones de un corazón tal como de un pulsar, radiaciones con intervalos irregulares que se quedarían en nuestra memoria por siempre.

Más que una playera o un tatuaje terriblemente trazado, Unknown Pleasures es un estigma, la praxis de la oscuridad absoluta, “Disorder” y su cabizbajo frenesí para movernos como si nuestros huesos fueran plasma en vez de sólido, la guía sonora que estábamos esperando para encaminarnos a un viaje frenético y dantesco: It's getting faster, moving faster now, it's getting out of hand”, mantenemos el espíritu pero perdemos el sentimiento.

“Day of the Lords”, el ángel de la muerte blandiendo las alas en una montaña de escombros después del Apocalipsis interno, máquinas humanas desenfrenadas y hambrientas de buenas noticias que solo se quedaron esperando una luz al final del túnel, el placer desconocido que nos causa la miseria. ¿Cuándo terminará?, ¿cuándo dejaremos de ser esos desvalijados entes que se regodean en su desgracia una noche cualquiera?, en esa soledad en vez de torturarnos darnos algún dejo de esperanza propia, resiliencia en teoría, insomnio en realidad, y los acordes de amargura dejando huella como rascarse la muñeca en un ánimo de ansiedad. Oh bella depresión, el romanticismo de la decepción propia, y el ridículo que sentimos cuando nos sabemos aliviados.

Forzados por la presión nos convertimos en candidatos a una mejor forma de vida, un ritmo en el bajo logra hacernos despertar y ver que no todo es tan sombrío. Solo bastan tres canciones de Unknown Pleasures para entender su alta gracia, la misión de Joy Division fue completada satisfactoriamente, y ante su doloroso final en la historia de la producción musical, la huella sigue indeleble. Lo supiste la primera vez que escuchaste a Paul Banks y sus bellas metáforas de barcos zarpando de un muelle a través de la noche, lo entendiste cuando Savages te hizo adorar la vida, She Wants Revenge haciendo comprender que las influencias musicales no son cosa del azar sino de la conexión que existe entre tú y alguien que no te conoció pero que de cierta forma te comprendería. Hasta U2 y su ánimo dark contestatario con “Bullet the Blue Sky”, tributos a otros temas de la breve obra discográfica de la banda por parte de Radiohead y The Smashing Pumpkins. The Cure hizo que abrazaras esa oscuridad de forma diferente, la misma agua turbia donde nos ahogamos y de la cual debemos emerger gracias a los tonos difusos de las cuerdas que nos sirven para enredarnos en el ancla que nos mantiene en el fondo, o de soga de apoyo para emerger a la superficie gracias a nuestra propia fuerza.

Ella pierde el control, y tú, y todos, y bailamos como entes muertos por dentro, emulamos en nuestra propia vida lo que quisiéramos ser antes que solo escuchas, analistas, espectadores. El bajo de Peter Hook que te hace querer afinar y bajar la vista, los golpes a la guitarra en echo en la furia permanente de Bernard Sumner, el paso dictatorial marcado por los perfectos tiempos de Stephen Morris, en el centro de la ciudad en plena noche esperando a alguien que nunca llegará como Ian Curtis, la danza de su coraje reprimido, el alma atormentada que como muchas se rindió y se fue prematuramente dejando un eterno por qué y un doloroso hubiera.

Y es cuando nuestro parco análisis desmenuza cada tendencia, cada influencia, cada inspiración de lo que vendría después gracias a estas pulsaciones eternas. “I Remember Nothing”, sus ecos inertes para generar la empatía necesaria por aquellos que se rindieron demasiado pronto, el vaso de trago enervante que se rompe al final como muestra de los ciclos que tenemos que sobrellevar toda la vida, nuestros propios pulsares que irradian y se desvanecen, nuestras formas propias de supervivencia, nuestros lapsus enfermos internos en posición fetal en el suelo mientras el vinilo pasa de su áspero inicio al primer acorde y la sublime travesía hasta el final, con el claro intermedio de girar al lado b, de ver otras formas, de analizar los cambios, y seguir, seguir adelante a pesar de las penurias.

Top 5 con los mejores tracks de la semana

Te compartimos este top con los mejores 5 nuevos tracks de la semana en este Top Indie Rocks!.

Mucha música se ha estrenado en este 2019, releases y sorpresas de los proyectos que recomendamos para tu oídos, pero nuestro equipo editorial hizo una selección muy especial para el top 5 de los mejores tracks de la semana del 10 al 16 de junio de 2019. Aquí encontrarás diferentes géneros y ritmos que te pueden acompañar durante el fin de semana. Hay canciones como “Bored and Razed” de The Raconteurs, banda liderada por Jack White que se presentará en el Corona Capital 2019; “Kids in the Dark” de Bat For Lashes un melódico tema cargado de fuerza que se refleja en la voz de la cantante, Natasha Khany mucho más.

Escúchalos a continuación y no olvides decirnos cuál es tu favorito en nuestras redes sociales:

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Sleater-Kinney revela detalles de su nuevo álbum y estrena "The Future Is Here"

Tras el estreno de "Hurry On Home", la all girl band estadounidense nos presenta "The Future Is Here". Segundo adelanto de su nuevo material discográfico: The Center Won't Hold.

Desde enero del año pasado Carrie Brownstein nos lo confirmó. La banda Sleater-Kinney estaba lista para comenzar con la grabación de su próximo álbum de estudio. Luego de mucho trabajo y esfuerzo, hoy es una realidad. El nuevo material discográfico del trío de punk rock está por llegar. The Center Won't Hold es el nombre y ya podemos escuchar dos sencillos de él.

Hace unas semanas se estrenó "Hurry on Home". En este tema, la fuerza de las guitarras se vuelve la base de la melodía que dura poco menos de tres minutos. Mientras que "The Future Is Here" —su más reciente sencillo—, tanto guitarra como bajo se perciben más densos. Y el protagonismo se lo llevan los vocales que nos envuelven diciendo. "Te necesito más de lo que nunca he tenido, porque el futuro está aquí. Y no podemos volver". Aquí puedes escuchar esta última canción.

Con ambos adelantos, Sleater-Kinney logra mantenernos a la expectativa de este nuevo material discográfico. Que, a propósito, corre bajo la producción de Annie Clark —mejor conocida como St. Vincent—. “Creo que para Carrie y Corin fue liberador explorar una paleta de sonido diferente. Annie (St. Vincent) tiene mucha experiencia en construir su propia música con teclados y sintetizadores, por lo que podría ser nuestra guía para ayudarnos a entender este nuevo paisaje y que siga pareciéndose a nosotras", comentó Janet Weiss —baterista de la agrupación—.

Después de cuatro años de No Cities to Love (2015), The Center Won't Hold llegará a nosotros el próximo 6 de agosto vía Mom + Pop. Y en promoción a este lanzamiento, el trío anunció una gira donde visitarán distintas ciudades de Estados Unidos, Canadá y Europa. Aquí pueden checar más información.

Mientras tanto, les compartimos la portada del disco junto con el tracklist oficial. Y no se olviden de pre-guardar el álbum, pueden hacerlo en este link.

 

The Center Won't Hold

  1. “The Center Won’t Hold”
  2. “Hurry on Home"
  3. “Reach Out”
  4. “Can I Go On”
  5. “Restless”
  6. “Ruins”
  7. “LOVE”
  8. “Bad Dance”
  9. “The Future Is Here”
  10. “The Dog/The Body”
  11. “Broken” 

TOP 5: Discos de la semana

Te compartimos nuestra selección en este top 5 con los mejores discos de la semana.

Llega el viernes y una vez más tenemos para ti una selección especial con lanzamientos de gran calidad. En esta ocasión nuestra lista de los mejores discos de la semana la conforman varios agrupaciones que hacen su debut, todas ellas con sonidos muy variados y que te sorprenderán.

Crumb
Jinx
Crumb Records
Gabe Wax
Psych rock

Solo un disco bastó para que esta agrupación demostrara solidez y gran personalidad, es un debut pero se siente como si fuera el material de una agrupación experimentada y de basto recorrido. Crumb logra un sonido especial y hace méritos por convertirse en la nueva promesa de la escena psicodélica.

Jeanines
Jeanines
Slumberland Records
Jed Smith, Alicia Jeanine
Jangle Pop

Otro álbum debut y este se compone de 16 canciones, pero no hay nada de que preocuparse, pues la agrupación logra que este disco sea de los más dinámico. Hay temas que duran menos de un minuto y ninguna llega a los tres. La estructura, contundencia y crudas letras de Jeanines le dan un nuevo sentido al jangle pop.

Los Coast
Samsara
New West Records
Trey Pivott, John Courtney
Psych rock

Este es uno de los proyectos que más ha crecido en Austin y por fin lanza su primer material de larga duración. La mezcla de elementos y géneros como el soul, R&B, funk, gospel hacen de Samsara un disco sorpresivo y que logrará maravillar sin importar gustos.

SadGirl
Water
Suicide Squeeze
Misha Lindes
Indie rock

El trío de Los Ángeles empezó a llamar la atención luego de firmar con Suicide Squeeze. Con este segundo intento las ideas del grupo se ven más claras y asientan su sonido. Después de dar este gran paso, SadGirl se convierte en una de las bandas a seguir este 2019.

Ava Luna
Trust In You
Western Vinyl
Ethan Bassford, Felicia Douglass, Julian Fader, Carlos Hernandez, Becca Kauffman

Luego de publicar su quinto álbum de estudio: Moon 2, a finales del año pasado, ahora la banda se arriesga con un EP. El nuevo material de Ava Luna no es extenso pero sí tiene varias sorpresas y mucho de lo que nos gusto en su reciente LP.

Elton John estrena video de "(I'm Gonna) Love Me Again"

El cantautor británico Elton John resalta los colores y el estilo vintage con su último metraje.

Hace un par de semanas se estrenó Rocketman, un filme biográfico inspirado en la vida del icónico Elton John, el cual fue dirigido por Dexter Fletcher. Para el soundtrack de esta cinta se incluyó un tema exclusivo compuesto por el músico británico titulado: "(I'm Gonna) Love Me Again" en colaboración con el actor Taron Egerton.

Ahora, el británico, nos comparte el metraje de este tema en el que podemos observar imágenes de stock de la película combinadas con colores del arcoíris. Además de fotos del mismo Elton John y algunas escenas en las que se les ve a los dos durante la grabación del tema. Dale play a este video dirigido por dirigido por Kii Arens:

Actualmente Elton John se encuentra dando las últimas fechas de su gira de despedida Farewell Yellow Brick Road. Es por eso que en su más reciente presentación en Hove, Reino Unido, el cantautor invitó a Taron Egerton a interpretar este tema en vivo, mientras sus fanáticos disfrutaron de este increíble e inolvidable momento. Para más información sobre fechas y lanzamientos, no olvides consultar el sitio web del cantante.