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Technicolor Fabrics — Presente

9

Technicolor Fabrics
Presente

Techni Labs / 2019

Artista(s)

Technicolor Fabrics

Presente: El descubrimiento del espacio-tiempo montado sobre un moog.

Espíritu blanco. Un planeta desolado. Todo pasa por algo. El tiempo resulta incierto, dependiente de la relatividad. Imagina poder palpar las vibraciones provocadas por la música, poder sentirlas a través del sentido del gusto… traspasar el limite del sueño. Imagina también poder manipular a placer el tiempo en el que vives, sintiendo cada sensación no permitida en la supuesta realidad, y todo esto gracias a la música.

Mientras se encuentran los canales para la resolución de tal enigma podemos conformarnos con alimentar los sueños a través de la música, y posiblemente un buen conductor para dicho ejercicio lo tenemos aquí mismo, en nuestro país. Desde la búsqueda de identidad en Run… The Sun Is Burning All Your Hopes hasta la consolidación con Bahía Santiago, Technicolor Fabrics es actualmente una de las bandas más respetadas e innovadoras de nuestro país, fieles a su filosofía de “menos es más” regresa con Presente, otro placentero capitulo que deja la brisa veraniega para mirar hacia los futuristas paisajes de un planeta árido.

La nueva placa de la agrupación mexicana se pasa de la raya en la producción y en su propuesta musical y visual, logra un sonido maduro, apoyado en elementos retro a través de sus sintetizadores que aluden a la atmósfera lograda con el famoso moog que se popularizó a finales de los 60, llevando su ejecución a otro nivel. El equilibrio obtenido en los siete tracks que conforman el disco resulta ser un viaje análogo a través de paisajes áridos, solares y energéticos. Disfrutable de principio a fin.

Presente funge como un punto y aparte para los oriundos de Guadalajara, Jalisco. Resulta sencillo percatarse de tal sentencia desde su inicio con “Dale Calma”, donde se le brinda una mayor responsabilidad a los bajos, teniendo con esto una indicada inauguración a la experiencia sonora. Se podría abrir a debate si este trabajo fue pensado como un álbum conceptual o no, lo cierto es que cada canción es un mundo, autónomo, pero conjugado en un contexto único, lo que lo hace más interesante en su análisis.

Prueba de esto es el cambio drástico encontrado en “Levitando” donde encontramos una letra más superficial, pero con arreglos atractivos. De forma sorpresiva la bola disco y el poder del funk se entrelazan en “Mejor”, donde se puede notar como la banda pisa nuevos terrenos auditivos, sin olvidar el estilo forjado en sus anteriores trabajos. En consecuencia es una canción tremenda, cargada de energía para el dance floor a la media noche con jaibol en mano.

Sin escatimo llega “Trato”, montado como single y que ya cuenta con videoclip. Curiosamente hay ciertos guiños que recuerdan a algunos pasajes de Ideas, segundo material de la agrupación tapatía. ¿Será que “todo pasa por algo” como cita el ultimo verso?

Uno de los momentos más fuertes del disco lo encontramos en “Vente”, sublime instrumento de seducción, guitarras, beats y percusiones potentes. Esta pieza resume correctamente la evolución y experiencia que han logrado en conjunto Joako, Yogui, JP, Abraham y Dan Solo, llevando los elementos electrónicos a instancias extraordinarias, acompañados de una lírica incitante.

Pero las sorpresas no paran aquí. Para modular un poco las emociones llega “Distantes”, apta para corazones rotos, pero que no deja de irradiar energía con una batería de infarto y un estribillo empoderado. Queda claro que estas mentes creativas han llevado sus ambiciones a nuevos horizontes, y queda abierta la expectativa de poder escuchar como se desarrollarán las canciones en vivo, todo pinta favorable para Technicolor Fabrics.

Para cerrar el álbum de forma categórica nos encontramos con “Dos Mil Noches” que sigue la temática de su antecesora, pero con la diferencia que aquí nos encontramos con una experimentación en cuanto a tiempos e introducción de efectos. Esta pista termina por demostrar la calidad lograda en Presente, que es irónicamente el comienzo de un futuro logrado por los aciertos de un pasado prometedor. El álbum deja en definitiva la satisfacción de un buen trabajo, sin presión por el tiempo, con una propuesta solida y bien aterrizada. Pero nada es eterno, por lo menos para nosotros, El ascenso es temporal, es hora de regresar a la tierra para seguir viviendo nuestro presente, sincronizando nuestro espacio-tiempo desde nuestra trinchera.

No es una revista, es un movimiento.