Fotografo: David Barajas

Instagram: @daviddbarajas

Entrevista con Nochenegra

Nochenegra: Vinilos y baile. 

Una de las afirmaciones más interesantes que se pueden encontrar en Retromania, el libro de Simon Reynolds dedicado a diseccionar la fascinación de la música con su pasado, es que los discos son fantasmas. “Un disco”, teoriza Reynolds. “Es la huella de un cuerpo musical, la post impresión de la respiración y el trabajo”. La oración tiene cierto sentido, sobre todo si se piensa en ese disco en forma de vinilo. Imaginar entonces que una colección es un desfile de espectros no parece tan descabellado.

Si esto tiene algo de cierto, entonces una actividad como las fiestas de Nochenegra es algo parecido a una invocación de fantasmas al servicio de la pasión. Con poco más de dos años de existencia, Nochenegra se ha convertido en una parte importante de la vida nocturna de la Ciudad de México, en una opción de ensueño para los muertos vivientes de la madrugada. “Los discos son obras de arte, piezas de historia, de cultura y además la gente los baila y los disfruta”, asegura Carlos Mayoral a.k.a. Pocz, una mitad de lo que parece haberse convertido en una comunidad al paso del tiempo. La otra mitad es Mariana Maduro y ambos han convertido a Nochenegra en un homenaje a los discos y en una cita mensual a la que cada vez más personas acuden.

“Conocí a Mariana en México, en 2015, mientras yo ponía música. En ese tiempo me volví más coleccionista (de discos), empecé a clavarme en ritmos africanos, latinos, funky. Luego me invitó a tocar a una fiesta, hice un set afro-latino y la gente reaccionó súper bien”, asegura Pocz sobre los inicios de la fiesta. “Tenía un proyecto de Kickstarter de cerámica y prometí hacer una fiesta si se cumplía la meta. Se logró y entonces llamé a los únicos tres DJs que conocía. La única regla era que tocaran lo que quisieran, pero que fuera música negra”, dice Mariana. “No fue público, pero se llamó ‘La fiesta negra’, después nos juntamos formalmente y llegamos al nombre de Nochenegra”.

“Fue una fiesta muy punk en espíritu, pero salió muy bien. Ahí nació el proyecto. De ahí conectamos con El Babalú (el bar en Salón Ríos) en 2017 y fue una relación muy simbiótica y orgánica. Cada vez venía más gente e incluso, en la primera fiesta de 2018, se quedaron como 200 personas afuera, el lugar estaba lleno de gente”.

Desde entonces ambos –de origen venezolano) se– han dedicado a armar diferentes versiones de esa fiesta. Pero no lo hacen solos, Nochenegra es una especie de comunidad que no deja de aceptar miembros, es un esfuerzo colectivo en donde los invitados son esenciales. “No solo son DJs, hay de todo: diseñadores, artistas, amigos de todo tipo. Cuando nos conectamos con alguien de inmediato lo invitamos, este tipo de música va conectado también con una energía y una cultura de ritmo, de calor y de baile”, dice Pocz. “Dentro de este tipo de música y en el mundo del vinilo hay muchas coincidencias y eventualmente nos conocemos”, complementa Mariana.

Son esas coincidencias y amistades en el camino lo que ha llevado al proyecto a sobrevivir y crecer en una ciudad llena de fiestas. Hace no mucho tiempo celebraron su segundo aniversario con 12 horas de música en el Jardín Juárez de la mano de DJs como Gran Eme de la tienda de discos Revancha, Ruffy TNT de Discodelic y Ritmonzón de Sonido Gallo Negro, entre otros. “Fue una locura, pasaron 4000 personas en 12 horas, estuvo muy chido. Carlos tocó su live con dos percusionistas en vivo. Estuvo chido porque eran amigos de la casa, un DJ de Monterrey que estaba de paso y dos chicos de Toronto que conocimos hace poco”. Fue una celebración particular, producto de un esfuerzo basado meramente en la pasión.

“Estamos muy felices. Ha jalado muy bien en la ciudad. La vibra de la gente es cada vez más receptiva y abierta, se nos ha ocurrido cualquier cantidad de conceptos y la gente va a bailar con la mejor energía. La fiesta se mantuvo porque la gente pedía otra y otra fiesta más. Toda la gente que nos sigue es porque genuinamente le gusta el proyecto”.

¿Cuál es el secreto de su éxito? Realmente parece ser una especial atención a los detalles. Su cuidada curaduría de invitados. “Sí hace falta cierto tipo de nivel para tocar en Nochenegra, además de ser coleccionista tienes que saber tocar. No cualquier persona puede tocar”; su enfoque hacia la música misma. “El coleccionismo es algo muy de clavados, enamorados de la música, entonces a veces los sets son muy intelectuales. Son como investigaciones musicales” y, sobretodo, su constancia para perfeccionarlo todo. “Trabajamos mucho, Pocz es productor musical, yo (Mariana) hago producción, crowdfunding. La fiesta es un side project de ambos. Para nosotros, es la fiesta que queremos ir y que hacemos una vez al mes, invitamos a nuestros amigos y esos amigos a sus amigos”.

Pero Nochenegra también se ha enfrentado a los eternos prejuicios que inundan una ciudad como la nuestra. “Obviamente nos ven blancos o güeros y Latinoamérica es muy clasista, pero ha tocado Sonido Fascinación con nosotros, por ejemplo. Es decir, no es que estemos en contra de ir a Tepito a tocar, solo no es en donde nos movemos, pero si nos invitan vamos a ir”, aseguran. Ha sido una fiesta más cercana a círculos distintos a los que la música negra evoca, con covers que esa misma cultura vería altos, pero esos detalles también son pensados. “Si alguien no tiene dinero para pagar el cover, puede enviarnos un mensaje y le damos acceso. La verdad es que también queremos escalar la fiesta y queremos traer a más DJs internacionales, pero como no tenemos patrocinio, tenemos que reinvertir siempre”.

“El prejuicio ha llevado a la gente a pensar que somos unos millonarios colombianos que hacemos una fiesta de salsa y nada más alejado de la realidad. Nos ha costado sudor y lágrimas, hemos trabajado muchas horas. No es una fiesta de salsa, eso es súper reduccionista. Hay muchos juicios injustos, pero hemos podido contra ellos”.

Cada una de esas decisiones tiene un trasfondo y todas ellas son a favor de una fiesta que se distinga del resto. Nochenegra también es distinta en su música, la protagonista de sus fiestas. “El warm up en la fiesta es muy importante. Para Nochenegra es esencial y no es solo para los DJs con menos experiencia”, asegura Mariana. “Uno tiene que tener empatía con la gente y con el dancefloor para vibrarlo. No importa que sea un disco muy raro, si no tiene la energía necesaria para la fiesta, entonces no funciona. Yo no conozco el 80% de los sets de los DJs que tocan en Nochenegra, siempre me sorprendo y eso es parte de la magia de la fiesta”.

Puede haber prejuicios siempre alrededor, pero una cosa es cierta: la música en las fiestas de Nochenegra siempre va a recompensar, los fantasmas nocturnos nunca dejan de impactar. “Cada DJ que invitamos toca algo distinto de su propia colección, es algo que solamente va a pasar esa noche, entonces es importante que se escuchen completos los sets”.

Todo el esfuerzo ha tenido recompensas y el futuro para Nochenegra se ve luminoso. “Queremos cambiar de venue y explorar la ciudad. No queremos quedarnos solo en Roma, Juárez o Centro. Queremos seguir haciendo la fiesta mensual y empezar a viajar por el interior de la República, a Estados Unidos, a Europa y empezar a llevar esto que durante dos años construimos. Nos equivocamos mucho, ya entendimos, ya sabemos cómo se hace y ya podemos hacerlo donde sea”.

Si los discos son “portales hacia tiempos y lugares remotos”, entonces las fiestas de Nochenegra también lo son. En estos tiempos y lugares han aparecido muchos fantasmas. “’Mestizo’ de Joe Bataan ha sonado muchísimo, hubo un tiempo que ponía mucho 'La niña fresa', 'Cumbia sobre el llano'. En alguna época sonaba mucho Ray Barretto, siempre hay una de Barretto que suena. He cerrado con Bob Marley, Fela Kuti. Hay una que han puesto todos los DJs y que por eso yo nunca la quiero poner. 'Tipit Hayed' de Wganda Kenya porque es una representación afrocaribeña, afrolatina de Colombia, representa mucho los tipos de ritmo de Nochenegra: es afrobeat con latin, con cumbia”. Es casi como si tiempo y espacio estuvieran al servicio de la pista de baile.

Después de mucho hablar de discos, le pido a Pocz y Mariana que sean ellos quienes cierren esta entrevista con una aproximación personal sobre lo que Nochenegra representa en realidad y sus respuestas, también, son detalles que le brindan importancia.

Mariana. “Nochenegra es un espacio abierto, completamente inclusivo, una fiesta con todos los colores, sabores, gustos, olores, de todo. Es para la gente que quiere ir a bailar y la quiere pasar bien. Para quien se quiera sorprender con música que nunca ha escuchado, salir bien sudado y rumbeado y con música que ni Shazam va a reconocer.”

Pocz. “Queremos que estén abiertos a escuchar todo tipo de música, que se den la oportunidad de escuchar estilos que expanden la mente. Nochenegra es ese homenaje a todas esas personas y compositores que poca gente conoce. Es un homenaje, también, a nuestro propio mestizaje. La música trasciende nacionalidades y fronteras, agenden el 3 de agosto porque llega la nueva fiesta”.

 Los fantasmas están listos. Ahí nos vemos.

 

Semana IR! 2019: Cuco + Wet Baes

El final ideal de la Semana IR! 2019.

Lo primero que uno puede notar cuando Cuco sube al escenario es que es alguien muy querido. Más allá de la música que le ha regalado al mundo, es alguien en quien la audiencia confía plenamente, un tipo que no titubea sobre el escenario y que recibe cada muestra de cariño con los brazos abiertos sin pestañear. Una semana dedicada a la música en vivo solo podía terminar con algo así: con una demostración de perfecta sincronía entre multitud y artista.

El día estaba diseñado para todo aquello. Antes de Cuco se presentó Wet Baes dentro del Foro Indie Rocks! solo para reafirmar un par de cosas que ya se sabían muy bien: es uno de los proyectos mexicanos más interesantes actualmente y han sabido hacerse de un séquito de fanáticos que parecen seguirlos a donde quiera que vayan. Con una nada modesta ejecución fueron los encargados perfectos para abrir una noche que solo podía terminar en éxito.

Después de que Wet Baes hiciera lo suyo, las personas respiraron aire fresco en un concierto especial. No solo la Semana IR! cerró con Cuco sobre el escenario, sino que lo hizo en el patio del foro, abierto a todas las edades y con un claro sentimiento de hermandad. La buena onda se respiraba por todos lados y cuando Cuco subió al escenario se creó una postal ideal de lo que esta semana representa: una pasión por la música que une personas.

Pero las sorpresas estaban por venir. En uno de los sets menos complacientes que se le hayan visto, Cuco y su grupo arrojaron muchas pistas de su primer disco que está próximo a salir. En sus manos la música nueva fue la mejor arma para un set que osciló entre la incertidumbre de la experimentación y la tradición de la familiaridad. Por cada éxito que el foro entero coreaba, había un par de canciones nuevas que se asomaban para sorprender. Si el disco es algo parecido a aquellas piezas, entonces poco hay que preocuparse por él.

Entre los momentos más icónicos del concierto estuvieron “DameLove” con todo y una Girl Ultra siempre infalible acompañándolo en el escenario, “Lover is a Day” con una nostalgia impulsada a niveles épicos por su banda, su nuevo éxito “Bossa No Sé” y una “Amor de Siempre” que retumbó en las paredes del lugar con fuerza, cantada al unísono por un público que la conoce a la perfección.

A final la tarde fue una perfecta resolución. Una Semana IR! más se agrega al historial de ediciones exitosas con un día que tuvo todo para ser recordado como se debe. Viene un Recovery Sunday para procesarlo todo y empezar a contar los días para la semana de 2020. Ahí nos vemos.

Semana IR! 2019: TR/ST (Late Show)

TR/ST extinguió nuestras almas en una noche de baile y euforia.

Cuando se trata de TR/ST se puede pensar en un ambiente oscuro lleno de baile, una liberación de energía donde la euforia y la pasión se pueden observar en los rostros y movimientos de Robert Alfons y compañía. Sin embargo, la segunda presentación que ofreció el artista en el Foro Indie Rocks! trascendió las barreras físicas, creando una una conexión única de cariño con sus fans y entregándose en cada canción, principalmente éxitos de su reciente disco The Destroyer — 1.

Los primeros sonidos alcanzaron nuestros oídos y ya se podían observar las cabezas de Esther Munits (sintetizadores) y Lia Braswell (batería) moviéndose de un lado a otro como un ejercicio de calentamiento, hasta que Robert Alfons apareció en el escenario para comenzar con “Bicep” e inaugurar una noche de destrucción. Alfons se observa libre brincando de un lado a otro sobre el escenario, sin temor, como si no existieran límites, controlando todo a partir de su mente. Después de un silencio, las luces apuntaron hacia su figura que se sujetaba con fuerza sobre el micrófono para dar paso a “Gone”.

La potencia con la que sonaba cada golpe en la batería se hizo evidente en “Bulbform”, mientras la velocidad del palpitar de unas luces rojas desaparecía con la silueta de Robert que emergía en diferentes lugares como si se tratara de un acto de magia. Uno de los momentos más intensos fue “Poorly Coward”, donde cada nota sonó como un estruendo que nos llevó a un delirio total, alucinación que se extendió con una de las más aplaudidas “Bloom”.

“Control Me” y “Are We Arc?” nos llevaron por un viaje de sonidos ambientales y espaciales, que sedujeron junto con la voz distorsionada de Alfons. Placer que se fue transformando en sombras que se retorcían mientras sonaba “Gloryhole”, en una sesión desenfrenada de baile y cuerpos desvaneciéndose entre el humo y sudor. Mientras que “Grouch” y “Unbleached” detonaron ese sonido electro goth que produce escenarios nebulosos de perdición.

La locura se desató en “Dressed for Space”, la materia de los cuerpos se transformó en diferentes formas, que tomaban su estructura original y volvían a sufrir cambios al compás de las voces que corearon cada verso de la canción. En este momento Robert Alfons agradeció la asistencia de su público, aunque ya lo había hecho repetidas veces. Después de la demencia vino un momento más tranquilo con “Destroyer”, sencillo que será incluido en The Destroyer — 2, un teclado relajado y una batería punzante resonaron mientras el cantante permaneció en el centro del escenario iluminado por una serie de luces blancas que erradicaron el misterio por unos momentos. “Sulk” fulminó con nuestros cuerpos entre vibraciones intensas y aplausos que se fueron difuminando en la lobreguez del recinto.

El encore constó de tres canciones: “Colossal”, “Wake With” y “Peer Pressure”. Los visuales dibujaban un contorno de fuego sobre Robert Alfons, eran las puertas de ese mundo infernal rodeado de colores sombríos y formas brumosas, donde eres arrastrado por sonidos densos y voces deformadas. Era el anuncio de que ‘el destructor’ tenía que regresar después de extinguir nuestras almas.

Semana IR! 2019: Cloud Nothings + El Shirota

Aquí y en ningún lugar: Cloud Nothings y El Shirota.

Si al día siguiente del jueves 7 de junio del 2019 tuvieron una plática de elevador, seguramente mencionaron la lluvia. Porque la lluvia es un catalizador de conversaciones sin sentido. “Qué fuerte estuvo ayer el agua, ¿no?”. “Híjole, acababa de lavar mi carro y ayer se cayó el cielo”. “Ayer llegué medio tarde a un concierto por la maldita lluvia”. Y sí, la ciudad se convierte en un caos pero hay cosas un poco más relevantes de las que se podría hablar. Porque justo ese jueves, era jueves de Semana IR!.

Poner etiquetas determinantes no es lo mejor siempre, pero si nos viéramos en la necesidad, el jueves era jueves de guitarras. En puerta estaba la presentación de una banda mexicana que goza de la privilegiada recomendación de boca a boca: El Shirota; y también el regreso a la CDMX de un proyecto que parece incansable: Cloud Nothings. Quizá esto sea una reflexión innecesaria, pero es muy reconfortante ver cómo el Foro Indie Rocks! se ha consolidado como uno de los lugares para ver a muchos artistas que, tal vez, en otro recinto no tendrían cabida. Y con las remodelaciones recientes, ha quedado mejor que nunca.

Podrás decir muchas cosas sobre El Shirota, pero nunca que son una banda sateluca. Para los hermanos habitantes de la zona de Tlalnepantla de Baz, hay ciertos códigos. Así como en los suburbios de zonas lluviosas o frías en Estados Unidos, muchos adolescentes se dedicaban exclusivamente a tocar y escuchar música en sus habitaciones para resguardarse de las inclemencias del clima, los muchachos de El Shirota parecen emular las prácticas, aunque yo lo ataño más a que para llegar a cualquier lugar en la CDMX desde allá, se necesitan por lo menos, 50 minutos de auto. De las escuchas, de los ensayos, El Shirota ha logrado consolidar un estilo que es difícil encontrar en las propuestas locales. En una entrevista reciente con Indie Rocks!, Nacho comentaba que sus gustos musicales van evolucionando, que no necesariamente tienes que gritar para ser honesto con tu música. Seguro que hay por ahí un “purista” que diga: “ya no son tan chidos como antes”. Pero también habrá 10 personas más que opinen que deben seguirle la pista. Sobre todo si se les ve en vivo. Son de esas bandas que, sin darte cuenta, has visto sin parpadear por más de cinco minutos. Enérgicos, buenos músicos y con mayor madurez, El Shirota y sus nuevos sencillos, están listos para dar un paso a la élite de la escena local.

Después de una vuelta por el patio buscando cervezas o algo para comer, se escuchó alguna voz dentro del Foro. Ya estaban sobre el escenario. Habían pasado algunos años desde que Cloud Nothings habían venido a México. Dentro de ese periodo, la banda de Ohio había sacado dos discos consagrantes. Tanto Life Without Sound y Last Building Burning, habían sacado lo mejor del proyecto de Dylan Baldi. Lo que comenzó como maquetas hechas en GarageBand, había culminado en Sonic Ranch, uno de los estudios con más reconocimiento a nivel mundial. La mano de productores se nota en canciones como “Modern Act” o “Leave Him Now”, en donde combinan lo mejor de la esencia de la banda. Una crudeza ligera, alboroto calculado, gritos desbordantes pero mesurados. Cloud Nothings es un proyecto que discurre en diferentes estilos y géneros musicales. A veces parecieran hermanos de Real Estate y a veces de Titus Andronicus. Los contrastes son necesarios.

En vivo se notan cohesionados. Con visuales de Adult Swim o sin ellos, con los monitores bajos para el baterista o hablando con una sola persona del público, no tienen muchos más aspavientos pero las canciones hablan por sí mismas. A veces pareciera que es la banda de tus amigos de la prepa evolucionada. Como si esa tocada en la que por fin pudiste besar a tu persona favorita después de aguas adulteradas se proyectara a un escenario profesional. Y eso es una virtud que a veces se pierde entre el creerse estrella de rock. Es obvio que Cloud Nothings no son Tame Impala o Muse, pero tampoco quiere serlo. La intimidad parece irle de maravilla. “On an Edge”, “The Echo of the World” o “Stay Useless” sonaron como deben sonar. Dijeron que les gustaba venir a México y a nosotros nos gusta que vengan. Son una banda que encumbra tiempos turbulentos pero disfrutables. Tiempos de cambios, de amigos que se van, de amores que no duran lo que se quisiera. Tiempos de descubrimientos, de decepciones, de gritos por las noches y aprendizajes que forjarán una personalidad.

Con lluvia o sin ella, la Semana IR! 2019 tuvo otra noche que en algunos años se recordará con una sonrisa y no solo como una plática de elevador. También, dentro de esos años quizá haya nuevos discos y canciones de dos bandas que, sin lugar a dudas, valen las reproducciones que se les dediquen.

Semana IR! 2019: Inner Wave + Boson de Higgs

Inner Wave nos sedujo con introspección y dulces ritmos para bailar.

La Semana IR! no afloja en su velocidad e intensidad, ya que la noche de ayer volvimos a tener una perfecta presentación con talento nacional e internacional. Además de la increíble música, las instalaciones del Foro Indie Rocks! volvieron a ser remodeladas, brindando ahora un espació aún más cómodo y moderno. Cada vez, más y más, el venue se convierte en un espacio sin igual; la mejor sensación para describirlo es como llegar y ser recibido por la calidez de tus amistades con la cerveza más fría del mundo.

Si algo definió la jornada de ayer, fueron las mezclas de géneros. La banda telonera en esta ocasión fue la capitalina Boson de Higgs, con una deliciosa combinación de synth pop con lo-fi. Durante cerca de media hora nos deleitó con canciones como la movida “Géminis”, la tierna “El Observador” y la romántica “Duele y lo sabes”, además de otras canciones de su primera producción discográfica: Años Luz (2019), próxima a salir. Al concluir, fueron increíblemente despedidos por los presentes, mientras aventaban unas playeras para la audiencia.

Todavía esperamos unos minutos para empezar a disfrutar a Inner Wave, banda que ha empezado a tener un ascenso en su carrera gracias a su calidad musical. Además de talentosos, tres de los integrantes: el frontman Pablo Sotelo, el bajista Jean Pierre Narvaez y el guitarrista Elijah Trujillo, se conocen desde secundaría, teniendo una singular conexión que se ve en sus canciones y en el escenario.

Los gritos empezaron desde antes que saliera formalmente Inner Wave, ya que al ser todavía una “banda pequeña”, no tienen roadies o ayudantes para hacer el setup del escenario por lo que los integrantes salieron a hacerlo ellos mismo. Después de unos minutos, oficialmente regresaron y abrieron con la eclética “Why'd You Have To Act Like That Though” y la tranquila “Oof”, ambas de su más reciente EP, wya (2019).

Los fans de la banda, tanto en el primer y segundo piso del foro, se sumieron inmediatamente en una espiral hipnótica por la letra de las canciones, así como suaves melodías. Continuaron algunas piezas de su salvaje disco Underwater Pipe Dreams (2017), que tienen casi 20 canciones. Disfrutamos esta etapa de la banda que mezcla synth wave con beats latinos y hasta R&B, con “Song 3” y sus salvajes riffs en la guitarra, la alegre “Jerry”, y “Bower”, con su coro pegajoso.

Después tuvimos un momento sin igual, ya que tocaron un divertido cover de “La negra Tomasa”, de Guillermo Rodríguez Fiffe, y con esto, se ganaron en definitiva el corazón de todos sus fans. La noche continuó brindando música desde para bailar con emoción hasta para quedarse quieto disfrutando mientras uno cerraba los ojos.

Posteriormente, llegó el momento de tocar algunas de las canciones más antiguas, por lo que nos deleitaron con la mágica “Diamond Eyes”, que nos arropa y nos lleva por un viaje interestelar mientras acariciamos el cosmos. O la intensa “American Spirits”, cargada de energía y ritmo acelerado.

Con decenas de canciones a espaldas de la banda, los fans pedían continuamente por sus favoritas. Una chica todo el concierto estuvo gritando por “Blacklight”, que desafortunadamente no la tocaron, y tampoco, el clásico encore. Aún así, el concierto no pudo terminar mejor complaciendo a absolutamente todos con dos piezas que nos revitalizaron.

La primera fue “1 4 2” con su genial armonía que va creciendo con todos los instrumentos en una explosión con toques de psicodelia. Y la segunda, la que posiblemente todos esperábamos: “Eclipse”, con esa melodía en la guitarra que te derrite con las primeras notas mientras entra en contrapunto la voz con ‘Try it's right there for your eyes’. Y así, los integrantes de Inner Wave se despidieron mientras los fans solicitaban a gritos más música.

Con esto terminamos el tercer día de la espectacular Semana IR!, que sigue proporcionando una gran curaduría de música para todos los gustos y proporcionando un abanico de emociones.

Semana IR! 2019: Lee Fields & The Expressions + Orestes Gómez

Cómo incendiar el alma con el poder de una voz.

Si por algo se ha caracterizado la Semana IR! es por ofrecer un abanico de propuestas que no siguen una línea de género o época. Cada año son capaces de complacer quizá al fan que creía que su artista no pisaría tierras mexicanas o también, hay quienes depositan su confianza en la selección y van para disfrutar y conocer.

En la línea del soul y funk, así como en 2018, se lucieron con la noche engalanada por Curtis Harding, esta vez el encargado fue Lee Fields y su banda The Expressions. Una presentación que, teniendo en cuenta todo lo dicho, estuvo colmada de presentes ilusionados con sentir vibras genuinas de esta música que tuvo su auge allá en los 70, y qué mejor que con un personaje que labró sus comienzos en esos mismos años.

Para inaugurar la noche, el productor y percusionista venezolano Orestes Gómez tomó el escenario, ahí, al centro, con su batería, pad y demás herramientas. Aunque no fue la mejor combinación por lo que estaba por venir con el acto principal y que también, Gomez sufría de los primeras señas de las fallas de audio que se avecinaban, resultó interesante tener una propuesta tan diferente como parte de los invitados a la Semana IR!. Dicho sea de paso, que no se acompañara de más músicos y que algunos instrumentos fueran pistas grabadas, le restó espectáculo. A veces no se distinguía bien lo que sonaba; lo bello, virtuoso, ambiental y hasta atmosférico que llega a ser su música en el stream y en las versiones de estudio, difícilmente se pudo igualar la noche del 4 de junio. Nos quedamos con ganas de escuchar en esplendor pistas como “Naua”, “Mala Maña” o “Calma Indefinida”.

Pasadas las 22:00 H y con las ansias a tope, salió la banda para hacer acto e ir moldeando el ambiente entre acordes y golpes de vientos de trompeta y saxofón. Benny Trokan, su guitarrista, presentó de manera estelar a: Mr. Lee Fields quien, con un saco de brillantes, se robaba toda la atención sobre el escenario.

La noche prometía pero... Comenzaron los inconvenientes. Desde la primera canción ("I'm Coming Home") se escucharon algunas fallas en el audio, algunos instrumentos más altos que otros, faltaba algo de claridad en lo que salía de los altavoces y, lo más importante, el micrófono de Lee no transmitía casi nada de sonido, lo cual, fue identificado por todos los presentes que a pesar de la gran y potente voz del nacido en Carolina del Norte, no se escuchaba más allá de los primeros metros del escenario. La banda continuaba con su set, pero las cosas no mejoraban, y eso que el público aplaudía al ver la entrega de Fields al mismo tiempo que reclamaba las fallas.

Después de pasar sin mucha emoción una de las que más se querían escuchar en la noche ("It Rains Love"), el show se tuvo que suspender unos minutos para arreglar los inconvenientes, mismos que afortunadamente después de algunos cambios, fueron mitigados. The Expressions repitió un acto de introducción y de nuevo presentó al mítico hombre del soul a tiempo de "You're What's Needed In My Life". De Inmediato las cosas se fueron al éxtasis, la ardiente voz de Lee erizaba la piel, estremecía las emociones, no perdió más tiempo y entonces soltó algunos de sus más grandes hits; "Ladies", "Will I Get Off Easy", "Wake Up" (este último par de su más reciente álbum) y coronar la primera parte de su set con una versión descomunal de "Faithful Man", que llevó las sensaciones del caos a la calma, de la serenidad a la locura, y todo conducido por la voz más espectacular de toda la noche en la que Lee no se guardó absolutamente nada.

La gente siguió ahí, fiel y esperando por más. Parecía que esto no había durado nada con todo y ese medio tiempo tomado para solucionar los problemas con el sonido. Porras y aplausos no faltaron en el encore y la banda salió de nuevo para lucir una ejecución exquisita y deliciosa de "All I Need", dejando ver que parte de la magia también era causada por sus intachables instrumentos. La joya de la corona fue puesta con "Honey Dove", no la pieza más álgida de su repertorio pero sí una de esas que queman a fuego lento y donde de nuevo, el frontman iba exponer de lleno su voz, y así fue. Por si fuera poco, llevando la pieza de estudio a niveles insospechados para lograr un final más que épico donde Fields prácticamente desgarraba su garganta sin restricción.

Desafortunados aquellos que no tuvieron la paciencia para esperar a la reanudación del show, si ya habíamos esperado por uno de los bastiones del soul más de 20 años, esperar unos minutos más no era nada. Para todos los que aguardaron ahí, fueron totalmente recompensados y más, quizá, en el recuento final Lee Fields quedó a deber algunas canciones de su primera época porque prácticamente todas las canciones de la noche abarcaron sólo sus últimos 10 años de carrera; de My World (2009) a It Rains Love (2019). Quizá al ver la conexión y magnifico recibimiento que tuvo en la Ciudad de México, vuelva pronto para seguir repasando su catálogo con sus fans mexicanos, para hacer que llueva amor (literalmente porque fue parte de los diálogos de la noche), para encender almas con el poder de su voz.

Semana IR! 2019: Atari Teenage Riot + Hong Kong Blood Opera

La Semana IR! ha empezado.

Todos los dioses locos nos han bendecido dándole vida para rato y un aniversario más a este medio que es más un movimiento que una simple revista… Y para celebrar un año más de vida les traemos una semana de pura música con diferentes sonidos, diferentes vibraciones y diferentes sensaciones… Aquí hay para todos.

En esta, nuestra primera fecha, el inicio de la semana, les tenemos música subversiva, letras insurrectas y energía poderosa para seguir la revolución contra las nuevas, y viejas, olas de fascismo que no pretenden detenerse ni para tomar aire, pero nosotros tampoco. La semana empieza con HONG KONG BLOOD OPERA y ¡ATARI TEENAGE RIOT!

Preparando el terreno para Atari Teenage Riot

Hong Kong Blood Opera sale con una canción horrible de Creed, "With Arms Wide Open" o una de esas bandas que suenan a Pearl Jam, dejándola sonar hasta el final y saludan al público como grandes súper estrellas.

No dudo que tengan un gran base de fans aferrados que los aman y los adoran, pero con un montón de ciber punks adoradores del industrial, fanáticos de Atari Teenage Riot la cosa es diferente cuando no reciben el saludo de vuelta.

Mientras se retuercen en el escenario en posiciones visualmente extrañas, agitan sus instrumentos lado a lado y revientan las bocinas con garrasposos alaridos, logran que algunas cabezas con cortes excéntricos y cabellos de colores se mueven de atrás hacia delante.

Corto, estridente y enérgico en cada segundo, logran crear un pequeño circle pit que termina en una pelea violenta llena de sangre. Seguro alguien no entiende las reglas del juego y creyó que un empujón fue una ofensa directa para llegar a los golpes de verdad, terminando con la ceja abierta.

“Que las ganas de luchar nunca se detengan”, Alec Empire.

Son los sonidos reales de disturbios, marchas y manifestaciones digitalmente distorsionadas con los controles de volumen hasta el tope los que inician la devastación. Con puños arriba, abriendo los brazos y amedrentando con saludos, Alec Empire da la bienvenida a su público a un concierto de Atari Teenage Riot.

Que diferencia de recibimiento, muy al contrario de lo que ocurrió con Hong Kong Blood Opera, el público demuestra su extrema excitación al ver a Nic Endo y a Alec caminando sobre el escenario. Los gritos, los aplausos y los chiflidos son exactamente igual de irritantes y potentes que los beats saliendo de las consolas de los alemanes.

“Reset”, “No Remorse (I Wanna Die)”, “Activate”, “Revolution Action”, entre otros grandes títulos de su cancionero salen a desquiciar a su público, quienes en perfecta armonía siguen las reglas del circle pit, tal como debe ser, y presentan sus movimientos más violentos en hermandad.

Arriba del escenario, Nic Endo y Alec Empire, dejan de tirar sus mejores golpes al aire para admirar la devastación que orgullosamente han creado. Abajo: los empujones, los gritos y los puños se dirigen hacia el escenario. Los de abajo son un espectáculo para los de arriba y los de arriba son un espectáculo para los de abajo, un ganar-ganar de catarsis.

El mero día del show se dio a conocer que el concierto fue un total sold out y era de esperarse, porque al momento de llegar al Foro Indie Rocks! se podía ver la larga fila de cabezas rapadas, playeras de Skinny Puppy y otras bandas del estilo, pelos pintados y botas con casquillo, comprando su boleto y esperando a entrar.

Hay que estar conscientes que el público perteneciente a este nicho oscuro, es el tipo de público que compra su boleto el mero día y eso es lo que termina espantando a gran parte de las promotoras. No hay por qué cancelar show así nomás, estos conciertos sí se venden… solo hay que esperar y pueden ser sold out, como este.

El concierto fue una masacre y baile frenético, una tormenta catártica de puro sudor, con una duración de un poco más de hora y media. Muchos salimos aturdidos, pero muy satisfechos de haber vivido algo tan poderoso… y seguro terminamos con alguna lesión un tanto grave en los tímpanos.

No te pierdas el Día 2 con Lee Fields & The Expressions + Orestes Gómez

Entrevista con Tomasa del Real

"Nuestro pop es ahora urbano", Tomasa del Real.

El neoperreo se ha convertido en uno de los géneros musicales más consentidos y aunque podríamos decir que es simple reggaetón, este tiene la peculiaridad de reclutar a talento de Sudamérica y poner los ojos más allá de Puerto Rico y Colombia, lugares en los que la música urbana ha generado exponentes que hoy en día están dominando los charts internacionales.

Tomasa del Real antes de ser la embajadora del neoperreo era tatuadora y gracias a que su mamá le regaló una laptop comenzó a experimentar con la música. Hoy está presentando su tercer material discográfico, TDR, segundo bajo el sello Nacional Records. En entrevista con Indie Rocks! la oriunda de Iquique, Chile nos platicó sobre su experiencia al estar en una disquera, la mancuerna que ha logrado con DJ Blass, su participación en un festival como Coachella, entre otros temas.

En el último año Tomasa no ha parado, ya que ha estado de tour en distintos puntos del planeta llevando un género que ya forma parte del lenguaje musical. "Firmé hace más de un año (en Nacional Records) por mi disco Bellaca del año, me imagino que esto ha sido un curso natural. Durante mi participación en Coachella la gente corría a verme al escuchar reggaetón y esto demuestra que el mundo está preparado para esto y está queriéndolo".

La chilena ha sabido llevar su carrera ya que ha logrado hacerse de contactos con los que ha trabajado bastante, uno de ellos es DJ Blass, quien se ha dedicado al mercado del reggaetón y ha trabajado con artistas como Daddy Yankee, Nicky Jam, Sir Speedy, Plan B, entre otros. "Me junté con Vladimir (nombre real de DJ Blass) fue gracias a Toy Selectah. Es el papá del reggaetón. Cuando lo invitaron a trabajar conmigo le encantó la idea y ha apoyado al neoperreo".

Otra persona que ha sido clave para la carrera de Tomasa del Real es Ulises Lozano a.k.a El Licenciado, a quien conocemos por su trabajo con Kinky. "A Ulises le decimos 'el padrino' (ríe). Él ha apoyado mucho mi carrera y juntos hemos montado todo lo que es neoperreo a nivel profesional e internacional ya que también es mi socio. Él es productor ejecutivo de todo lo que hago. A parte le encanta el perreo. La gente lo conoce por su banda pero Ulises trabaja en el trap y reggaetón desde hace varios años".

Sobre el papel del reggaetón, la iquiqueña considera que este género hoy en día está dominando todo. "Creo un poco que lo urbano como el trap y el reggaeton se adueñó del pop. Nuestro pop de ahora es urbano. Pasó eso porque representa una realidad sin ningún tipo de censura, una realidad cruda. La música antigua representaba ideas románticas de la vida en general, yo nunca viví esas historias y no me representan. Es necesario abrazar la música y escuchar cosas que no se conocen. Puedo decir que el mundo avanzó con sus gustos".

El neoperreo ha ido creciendo y para muestra los diversos exponentes de Paraguay, Chile, Argentina y México que se han presentado en algunos venues de corte internacional. "El que quiera puede ser neoperreo. Alrededor del mundo hay una generación nueva creando sonidos con sus computadoras o celulares. así que todos son bienvenidos. Hoy somos como 30 integrantes de este movimiento".

Del Real es una exponente femenina pero ella no canta de acuerdo a su rol sexual. "En lo personal me gusta el reggaetón. Me encanta que la gente hable sin censura, independiente de que lo que diga sea políticamente correcto o no. Yo soy mujer pero yo cantó porque me gusta el reggaetón no porque nací con un cuerpo y vaya representarlo, sino porque muestro mi personalidad y a esta le gusta el perreo. Cuando cantó no lo hago como mujer sino como yo, mi persona. No sé si habrá un rol, creo que nadie tiene un rol por tener genitales diferentes ya que todas las personas somos capaces de hacer lo que queramos. Nunca le preguntan a un hombre que se siente tener pene o si se inspira o cuál es su rol por tener este órgano. No necesitas clasificar todo. Yo soy una artista", finalizó Tomasa.

Te dejamos su nuevo material que cuenta con las colaboraciones con algunos representantes del neoperreo como DJ Sustancia, Tech Girl, Galanjah, entre otros:

Aurora en El Plaza Condesa

La noche que Aurora nos encantó con su dulce voz y cálida personalidad.

Todos absolutamente tenemos ese mágico momento en el que escuchamos por primera vez a una banda o cantante, un instante que es como una chispa que enciende nuestra flama por este nuevo descubrimiento. En mi caso con Aurora, fue en diciembre del 2016 cuando conocí su cover de "Nature Boy" que salía en el tráiler de Alien: Covenant. Inmediatamente quedé encantado y en espera de algún día poder apreciarla en vivo.

Por fin ese día llegó, al igual que para todos los reunidos en la noche de ayer en El Plaza Condesa, un firme sold out en la primera aparición de Aurora en México. Esta cantante proveniente de Noruega a su corta edad ha cautivado a personas en todo el mundo, con apenas dos discos publicados: Running with the Wolves (2015) e Infections Of A Different Kind - Step 1 (2018), y con el lanzamiento de un tercer álbum en junio del 2019.

Antes de una cena auditiva majestuosa, esta vez tuvimos unos increíbles aperitivos musicales conformados por los teloneros españoles Rufus T. Firefly que nos compartieron la energía de su rock alternativo, y por Silja Sol –también tecladista de Auora– quien nos alegró con sus pop mágico.

Conforme se acercaba la hora, los presentes sobre la pista se compactaban más y más, tratando de estar lo más adelante posible. Curiosamente, la mayoría del público estaba conformada por una audiencia realmente joven. Por lo general para mí esto suele ser muy notorio ya que mido 1.86, y cuando es el caso que la audiencia es muy joven, tengo una vista directa hasta el escenario.

En el momento que salió Aurora al escenario causó un verdadero revuelo en los presentes, quienes empezaron a gritar al unísono con las primeras letras de la poética “Churchyard”. Inmediatamente siguió la positiva “Warrior”, que, de nuevo, fue coreada una y otra vez con el pasaje ‘warrior, warrior, I am a warrior of love’, para dar paso a la tierna “Home”.

Al concluir, Aurora realizó una breve pausa para saludar a todos y demostrar que destila una increíble carisma y sentido de humor. Solicitó a los presentes que ‘tuvieran cuidado de no empujar mucho a los que estaban hasta enfrente, ya que no quería que murieran’. Más adelante en el concierto comentó que no sabía qué era lo que había hecho para tener tantos fans, pero en ese momento que tomó el micrófono quedó claro que no solo era por su dulce voz sino también por su cálida personalidad.

La magia prosiguió con la emotiva “All Is Soft Inside” y con “Soft Universe”, que tuvo un final explosivo en la batería con el que Aurora se puso a bailar y brincar por todo el escenario. Siguió una interesante versión acústica de “Murder Song (5,4,3,2,1)”, que cautivó a más de uno. La noche no bajó de intensidad ya que siguieron la espiritual “Runaway”, “In Bottles” con su beat electrónico y “The Seed” con su poderoso mensaje de cuidar la naturaleza.

Cabe destacar que el escenario tuvo una modesta decoración conformada por unas medusas transparentes que se iluminaban fantásticamente de colores por las luces. Algo muy sencillo pero con un gran impacto sensorial. A la velada todavía le quedaba bastante con la minimalista “It Happened Quiet” así como la eufórica “Animal” y la sensual “The River”, dos de lo sencillos del próximo álbum, A Different Kind of Human (Step 2) (2019).

Antes de despedirse, Aurora y sus músicos todavía nos deleitaron con la romántica “I Went Too Far”, la tierna “Forgotten Love” y la que para muchos era la canción más esperada de la noche, “Running with the Wolves”, que puso a todos de nuevo a cantar con el coro. Después de una breve pausa Aurora regresó para el encore con la acústica “Infections Of A Different Kind” y “Queendom”, que fue un verdadero festejo para todos los presentes.

Así, terminó esta increíble noche con mucha pasión por parte de la joven cantante y sus fans, quienes tuvieron la fortuna de disfrutarla en vivo. Y por su puesto, Aurora prometió volver pronto a tierras mexicanas para seguir compartiendo energía positiva. Esperemos que así sea.

Viv and the Sect estrena "No Creas"

Garage latino y psicodelia, eso y más nos presenta la banda mexicana con "No Creas". ¡Escúchalo aquí!

En 2013, un proyecto de garage, surf y psicodelia se consolidó en la escena underground de la Ciudad de México. Con canciones en inglés, Viv and the Sect llega para demostrarnos que la barrera del idioma no es pretexto para disfrutar de la música. Y tres años más tarde, nos presentaron This Will Pass (2016). Sin embargo, en 2017 la agrupación se dio la oportunidad de hacer algo en su idioma natal y así pudimos escuchar "No tengo miedo""Te crees la única".

Casi dos años después, Viv an the Sect estrena "No Creas". Una canción que, en poco más de cuatro minutos, rescata el garage latino de bandas como Traffic Sound o Los Yorks. Sin más, aquí te la presentamos.

El próximo 1 de junio, la agrupación se presentará como parte del festival Wild O' FestDonde compartirán escenario con bandas reconocidas en la escena surf y garage —como The Fuzztones y The Mummies—. Lo boletos ya se encuentran a la venta y aquí te compartimos el link de compra.

La leyenda "Más noticias pronto..." acompaña el lanzamiento de "No Creas". Lo que podría ser un indicio de un, posible, próximo material. Pero mientras recibimos más información, los dejamos con su último álbum debut: This Will Be (2016).