Fotografo: Paola Baltazar

Ciclo Hipnosis: Sunset Images + Vaya Futuro + Davosea

De lo infrahumano a lo hipersensible.

Después de la serie de showcases presentados en el Foro Indie Rocks! a lo largo de estas semanas, llegaba la cuarta y última fecha para cerrar esta ráfaga de conciertos en la que el festival de garage, psicodelia y sonidos experimentales nos había sumergido, concluyendo con un blast de sensibilidades sonoras de la mano de Sunset Images y Vaya Futuro.

El lobby del ya conocido recinto se llenaba lentamente entre fanáticos jurados y uno que otro extraviado musical encontrado ahí casi por equivocación, ninguno de ellos parecía estar preparado para lo que estábamos a punto de presenciar.

DavoPeñaloza

Sunset Images dejaba caer el primer acorde cargado de texturas sobre la atmósfera del escenario principal, “Basilica” resonaba progresivamente entre las paredes tapizadas poco a poco con la atención de los escuchas. El ahora triplete, encabezado por el guitarrista Samuel Osorio, nos sumergía vertiginosamente en una marejada de desgarres sonoros y disonancias hipermelódicas vía “1969”. “Voces Oscurecidas”, seguida de “Túnel hacia el Abismo” y “Monumento” daban continuidad al hilo tántrico con el que la presentación nos arrastraba, formando un bloque de adelantos como augurios sónicos para el futuro LP de los capitalinos.

El movimiento expresado en las cascadas de shoegaze, hard ambient y psicodelia ultrasaturada encontraba un relief de fuzz a través los riffs de bajo y explosiones percutivas brotando violentamente desde el templete. La música nacía desde lo infrahumano para llegar a la conmoción sensible del público en su colectividad.

Sunset Images finalizaba con “Death”, una versión extendida de “Prohibición” y el profundo silencio que cortaba de tajo el muro de sonido construido. Era el turno de Vaya Futuro para prender en psych el escenario.

“Talión” rompía contra el paisaje enmudecido del lugar elevando a los presentes en una esfera de constante evolución melódica, justo después los sonidos abrasivos de “Luciferina” terminaban de colocarnos en el soundscape creado por el proyecto originario de Tijuana. Luis Aguilar y compañía habían iniciado lo que sería una progresión de sonidos casi rituales, danzando alrededor del trance lisérgico, noise y baladas de bóveda celeste que rasgaban lo más profundo de nuestra experiencia sensorial.

SunsetImages

El setlist preparado por la agrupación se llenaba de contrastes con tracks como “Sombras”, “El Peso del Mundo”, “Heima” y “Sauerkraut” pertenecientes a su más reciente álbum, pero no sería hasta escuchar “+&+” que la experiencia construida a base de guitarras, sintetizadores, bajo y batería encontrara su momento álgido rendidos a la tersa voz del frontman.

La conexión de Vaya Futuro y los asistentes a esta última fecha se volvería cada vez más profunda con las interpretaciones restantes. “Florecer/El Eremita”, “Libélula” y “El Hombre sin Cabeza” nos transportaban paisaje sonoro tras pasaje sonoro, envolviéndonos en una avalancha de emociones que culminarían al estallar de “6 AM”, dejando correr el encore con “El Abuelo” seguida de “Congelar”.

Hipnosis lograba cerrar el ciclo con todo lo que un concierto debería ofrecer; una provocación sensible a la pureza de lo musical.

Cult of Luna en el Auditorio BlackBerry

La velada del sludge metal sueco con Cult of Luna.

Durante la semana comenzaron los anuncios de cancelaciones de shows y festivales en la Ciudad de México y distintos estados debido al tema del COVID19, sin embargo, esto no fue motivo para cancelar el show de Cult of Luna y mucho menos para que los integrantes de la agrupación estuvieran unos minutos saludando a sus fans.

Pasaban las 20:00 Hy Joliette, banda mexicana de post hardcore fue la encargada de dar inicio a tan inesperada noche. Con contados asistentes la agrupación originaria de Puebla dio muy pronto vida al Auditorio BlackBerry, tocando rolas de su último material discográfico, Luz Devora y un par de clásicos, dejó en claro que para el público es una de las bandas favoritas mexas del momento.

Pronto los asistentes aumentaban y con un aproximado de 250 personas Emma Ruth Rundle subía al escenario. La cantante californiana comenzó su set con “Living With the Black Dog”, ejecutando con gran nostalgia y agradecida de poder estar en México, Emma siguió con temas como “Shadows of My Name”, “Marked for Death”, “Darkhorse”, entre otro más, terminando entre gran ovación y una magnífica voz con “Real Big Sky”.

Era turno de los suecos y la emoción crecía en cada uno de los asistentes de aquella noche, con casi 400 personas, Cult of Luna comenzaba su set dando una gran ejecución de cuatro temas de su último disco, A Dawn to Fear, el cual fue publicado el año pasado.

La voz de Johannes Persson envolvió al público desde “The Silent Man” el primer tema, la calidad musical y el gran sonido que se presenciaba en el recinto captó la atención de todos. “Nightwalkers” se distinguía por sus potentes y armoniosos arreglos en los sintetizadores en conjunto con la ejecución perfecta de las dos baterías.

Cult of Luna había ya ejecutado siete temas, cuando decidieron tomar un pequeño descanso, sin embargo, el público y sus fans aclamaban por su pronto regreso. No pasó ni dos minutos cuando aparecieron de nuevo en el escenario para interpretar dos temas más. “Passing Through” y “The Fall” dieron cierre a un magnífico set de los suecos, gran potencia y matiz en cada uno de los instrumentos, perfección en ejecución y una mágica conexión con el público hizo de esta noche una gran memoria.

Frank Turner en el Foro Indie Rocks!

México, el arranque perfecto para Frank Turner.

El cantautor inglés Frank Turner regresó a la Ciudad de México, junto con su banda The Sleeping Souls (que nos visitó por segunda ocasión), esta vez para dar inicio a su tour mundial y  apoderarse del escenario del Foro Indie Rocks!, el concierto tuvo lugar la noche del viernes 4 de octubre.

Después de que el artista mexicano Andrés Canalla tomara el escenario para preparar a la audiencia y compartir con ellos sus creaciones, acompañado por su guitarra, armónica y una tecladista, las luces del recinto se apagaron y en el escenario se alcanzaron a vislumbrar cinco hombres con camisas blancas y el público hizo notoria su emoción con gritos y aplausos. Inmediatamente inició "Get Better", canción de su material discográfico Positive Songs for Negative People (2015), cumpliendo lo que comentó en entrevista con Indie Rocks!, de tocar canciones de todos sus álbumes para mantener felices a todos en la audiencia.
Pasadas tres canciones, Turner pidió a los asistentes que solo siguieran dos simples reglas para poder estar en el show: respetar a todas las personas presentes, y cantar las letras de las canciones lo más fuerte que les fuera posible. Inmediatamente después, los invitó a hacer un círculo en el centro de la pista, dando instrucciones para lograr el circle pit.

Antes de "Photosynthesis", mencionó que los integrantes de The Sleeping Souls regresaron con la única condición: que la gente no parara de brincar durante este tema, y el público no los decepcionó.
De su nuevo disco, No Man's Land deleitó a sus seguidores con "The Lioness", una de las canciones que Turner más disfrutó grabar recientemente.
Tanto Frank como su banda, mencionaron estar felices de regresar, pues todos los asistentes bailaron y cantaron sus canciones, abandonando el lugar mostrándose felices. Los músicos prometieron hacerlo nuevamente para dar un show exclusivamente de los temas nuevos que componen, No Man's Land.

Truckfighters en SALA

Globos, inflables y mariachis en la primera visita de Truckfighters.

Los conciertos de psicodelia y stoner crecen a gran velocidad en la CDMX, y esto es gracias a promotoras independientes que se arriesgan y hacen hasta lo imposible para traer a proyectos. Pero Kill Pill Klvb se ha ganado un lugar especial entre los amantes de la escena por exigirse la más alta calidad en sus shows y a precios muy accesibles. Esto fue lo que sucedió en Truckfighters.

La noche de ayer fue algo que muchos esperábamos, pues el evento prometía una completa sobredosis de fuzz. Cuatro actos: Saturno Grooves, Vinnum Sabbathi, James Leg y, coronando, el primer show de Truckfighters en México. Era un line up inmejorable y por solo 550 pesos, también imperdible.

La gente se formó en el SALA desde temprano. Para ser honesto esperaba más personas, había mucho espacio dentro del lugar. Supongo que para muchos fue un alivio no estar apretados, pero tener terreno de sobra no es lo ideal en un concierto que tenía todo para el moshpit y que invitaba al crowdsurfing.

Al entrar, lo primero que llamaba la atención era el escenario. La lona de Kill Pill Klvb, las estructuras metálicas, e incluso las banderas de México sobre los amplificadores, hacían que pareciera el stage de un estadio. Era diferente y extraño, pero con mucha personalidad.

Inició Saturno Grooves en punto de las 21:00 H. La banda no desaprovechó el lugar ni el momento y convencieron al público con energía y dinamismo. Debo decir que en algunos momentos perdían el ritmo, pero era por la intensidad que mostraban. El grupo avivó el lugar y metió en calor a los asistentes. Fueron clave para que la noche fuera un éxito.

Vinnum Sabbathi era el siguiente, y aunque la banda comenzó algo acompasada, poco a poco nos fue envolviendo con su estilo hasta irse entre gritos y aplausos. Me sorprendió bastante, es una banda sólida, interesante y que sabe bien lo que hace.

El cambio a James Leg tardó un poco, pero la espera valió la pena. El músico es una bestia sobre el escenario y su show es como ver la transformación de Jekyll a Mr. Hyde. Llegó con sombrero y mostrando una cara amable, pero cuando se sentó frente a su instrumento se convirtió en algo desconocido. Bañado en sudor, con el cabello sobre el rostro, dando patadas al aire y gritando con su voz descompuesta nos daba una imagen aterraba y maravillaba.

James Leg se exigió bastante en el escenario y prueba de eso es su baterista pues se tiraba la cerveza encima tratando de seguirle el paso al cantante. James impactó con su talento y presencia. Es un músico, pero también un verdadero showman.

Finalmente, la lona de Kill Pill Klvb bajó revelando una manta con la portada del Gravity X, disco que la banda iba a tocar de principio a fin. El lugar se encendió nuevamente cuando apareció Dango. El guitarrista se veía emocionado y descontrolado y quería contagiarnos con el mismo sentimiento. Se quitó la playera desde el inicio y no paró de saltar sobre el escenario en ningún momento. Sus compañeros, Ozo y Enzo, aunque también se veían con entusiasmo, su reacción fue menos impetuosa.

El show de Truckfighters fue bizarro, intenso y espectacular. La banda no decepcionó y el público mantuvo la locura en todo momento. Pero buena parte de eso se lo debemos a los mismos organizadores y sus props. La gente de Kil Pill Klvb que bajó globos, inflables y trajo un mariachi. Pero lo más importante que le dieron total libertad al público.

El concierto tuvo varias sorpresas y momentos únicos. Fue una verdadera fiesta y estoy seguro de que, tanto la banda como nosotros, nos llevamos uno de los mejores momentos del año. Agradezco que se hagan este tipo de eventos, que buscan llegar más allá de ver a una banda y dan paso al desenfreno. Solo me queda decirles a todos los que no fueron, que se perdieron algo único e inigualable.

Porter en el Teatro Metropólitan

Porter: Máquinas en el escenario.

Hace una semana, Porter anunció que los boletos para su presentación en el Teatro Metropólitan estaban agotados. Ayer, la banda tapatía demostró el porqué del sold out, en una noche llena de furor en la que los fans disfrutaron de la presentación oficial de Las Batallas, la más reciente producción discográfica del cuarteto liderado por David Velasco.

Antes. A las 21:00 H y durante 25 minutos, Señor Kino, quinteto sonorense de surf punk integrado por Karl, Ramsés, Sofia, Carolina y Erubiel cautiva a los presentes con su sonido fresco con apenas cuatro canciones, siendo “Portal de colores” la primera de ellas. Mientras tanto, el público sigue llegando, al tiempo que todas las luces se apagan y solo quedan las del escenario. “Elesdí”, “Mamón” y un tema nuevo completan la colorida presentación de Karl y compañía.

El inicio del ciclo. Pasadas las 21:40 H, la música de fondo se corta, las luces se apagan y la emoción por ver a la banda principal aumenta. Parece que es momento de ver a Porter. Sin embargo, un presentador con cero carisma aparece para decir que es la segunda llamada. Dos minutos (eternos) después, regresa para agregar “Tengo con ustedes a los hombres máquina”. El telón negro se abre y David Velasco, Diego Rangel (Bacter), Víctor Valverde (Villor) y Fernando de la Huerta (Medusa), los cuatro vestidos de negro y conectados a un tubo que los hace parecer robots, comienzan a tocar la hipnotizante “Hombre máquina”. Cada integrante tiene de frente un pad de batería, como en el lyric video de dicha canción. Kraftwerk estaría orgulloso.

“¿Qué dice mi México querido?”, pregunta David al finalizar el primer tema, para seguir con otra joya perteneciente a Las Batallas: “Chesko”. Al terminar, Luis Mejía, el baterista de apoyo de la banda, realiza un breve pero atractivo solo de batería. “Cuervos” no pudo tener mejor antesala.

David hace una pausa para decir: “Esta rola va para los que se adelantaron y están allá arriba”. Mi mente inmediatamente piensa en un ser querido: mi abuelita. El intro lacerante de “Himno Eterno” lo hace aún más doloroso. Se supone que vengo a disfrutar, no a llorar. “Raro, no entiendo por qué ya no estás aquí, ya no eres físico, nunca pensé que no estarías aquí”. Piel erizada y lágrimas a flor de piel.

Después del momento nostálgico, la histórica “Rincón Yucateco”, de su disco antecesor Moctezuma aparece en el setlist. Para la siguiente pieza, unas luces blancas caen sobre la figura de David. ¿La razón? La mística “¿Qué es el amor?”. “Cuxillo”, uno de los mejores temas del 2017 no podía faltar en esta gran noche, así como “Bandera”, el primer sencillo de Las Batallas, antes de que David dijera: “¿Cómo van, Metropólitan? ¡Qué chido estar aquí otra vez, muchas gracias!” y le diera paso a “Konnichiwa”.

Al término de “M Bosque”, David se lleva ambas manos a su boca y envía besos a los presentes. La multitud grita y agradece el gesto. La bipolar “Cuando lloro”, la cual combina un sonido orgánico de guitarra que se transforma en una parte digital con sintetizadores, sin perder la magia del track es la siguiente de la noche.

Los miembros de la banda abandonan el escenario y el presentador del principio reaparece para pedirle a los asistentes que saquen sus máscaras inspiradas en la portada de Las Batallas, las cuales, desde antes del evento se encontraban en los portavasos de las butacas. Ante la poca, casi nula respuesta del público, la realidad es que fue tiempo suficiente para que los músicos cambiaran de vestuario, pues todos regresaron con un outfit más cómodo, David, por ejemplo, con un poncho negro.

Las potentes “Palapa”, “Tzunami” son las elegidas antes de la clásica e infaltable “Espiral”, la más coreada, gritada y aplaudida, sin duda. Pero la euforia no paró ahí, pues “Pájaros”, una de las favoritas del nuevo material mantiene las emociones a tope. Al culminar, la porra a Porter inunda al Metropólitan y cómo no, si “La China” encanta a todos.

Pasan las 23:00 H y el “Muchas gracias, México” de David Velasco es la señal de que el final se acerca. Sin embargo, hay tiempo para una más: “Huitzil”. El track termina, las luces se encienden, el público no entiende nada. “Faltan un buen”, declara uno, “Sí, falta ‘Host of a Ghost’, responde otro.

Dos minutos más tarde, el encore lo marcan “Arcade” y “Para ya”, las últimas que faltaban para completar el ciclo de Las Batallas. “Mis queridos amigos, esperamos haber dado un poquito de lo que nos dan, los queremos un chingo”, manifiesta David. ¿Adiós, vaqueros? No, “Murciélago” es la definitiva. Ni modo, tocaron más de dos horas, pero no tocaron “Host of a Ghost”, Dios da, Dios quita.

Luego de 20 canciones, David arroja su poncho al público, poniendo punto final a una noche mágica, prehispánica e industrial. Porter demuestra porqué es una de las mejores bandas de rock mexicano y lo viene evidenciando desde 2015, año en el que lanzaron Moctezuma, considerado uno de los mejores discos de rock mexicano de la última década y el mejor de su carrera. Las Batallas está un escalón o quizá dos abajo, lo claro es que es un álbum que en vivo dio prueba de que los tapatíos son unas máquinas en el escenario.

Entrevista con Ikiatari

Ikiatari y el doloroso placer de ser independiente.

Todo empezó en 2013 cuando Esteban (guitarra) y Martha (Batería) decidieron que Ikiatari sería el nombre de su nueva aventura y que con el paso de los años han logrado consolidar un sonido que oscila entre el math, el post rock y lo experimental, el dúo vive intensamente el DIY y platicamos con ellos para conocer cómo lo han pasado este tiempo y sobre su nuevo material, Punto de restauración.

Esteban recordó los inicios. “Teníamos otro proyecto que sonaba rock pop y decidimos cambiar así nació Ikiatari, modificamos hasta nuestra manera de componer sin fijarnos en los tiempos, si son cuatro cuartos o lo que sea”. “Nos influenció mucho una banda que se llama Lite de Japón pero también hay muchas cosas que nos gustan, cuando grabamos lo notamos en cómo se van dando las canciones”, agregó Martha.

La banda no siempre ha sido un dúo, por un lapso se volvió trío, aunque regresaron al formato original, suceso que no pasó desapercibido, su nuevo disco Punto de restauración representa justamente eso, un regreso a las raíces.

“Es importante porque siento que regresamos al Ikitatari LP (2014) es como más nuestro otra vez, una composición genuina de lo que estamos sintiendo, y pues lo hicimos aquí, yo lo grabé, lo mastericé, todo lo hace Ikiatari, todo es hecho a mano”, expresó entre risas el guitarrista.

El resultado es un disco potente que se disfruta muy bien, para presentarlo en vivo el formato de la banda variará entre dúo y trío. “Antes nos subíamos dos, después tres, pero ahora que regresamos a ser dos, resulta que hemos tenido la oportunidad de conocer mucha gente y un bajista de la CDMX que conocimos hace tiempo dijo que sí se rifaba y en la presentación del disco tocó él”, preciso Esteban.

Mientras que en el proceso creativo el grupo asegura, no le gusta dejar nada al azar, y piensa en los detalles, al momento de componer analiza muy bien la dirección que el riff o la parte que tiene estructurada, necesita.

El dúo ha tenido la oportunidad de girar por el país, tarea nada fácil pero muy gratificante. Así lo explica la baterista. “Nosotros no tenemos auto así que siempre hay que buscar alguien que se rife la manejada, conseguir lo de las casetas y la gasolina, en dónde pasar la noche, sí hay gente que arma shows en los estados, pero en lo general te dan el cover que entre y nunca sabes cuánto va a haber. Andar de gira como una banda emergente es difícil, hay que comer Maruchan o tortilla con sal, pero lo mejor es toda la gente que conoces”.

¿Qué es lo más difícil por lo que han tenido que pasar?, después de un suspiro y risas cortas. “Seguir haciendo esto, ir en contra de la normativa social, no tener un trabajo estable, ir de aquí por allá viendo de dónde sacas dinero”, disparó Martha.

La escena del math y de los experimental ha ganados espacios en los últimos años, además de tener buenos exponentes, Ikiatari lo sabe y ya tiene un objetivo inmediato, tocar en otros países de Latinoamérica, y más adelante cumplir el sueño de conquistar Japón por lo que están dispuestos a trabajar lo que sea necesario para lograrlo.

Motorama en SALA

Una fría y melancólica noche con Motorama.

Pasaban las 19:30 H y el cielo se despegaba después de una ligera lluvia y con ello apareció un arcoíris rodeado de nubes grises que iban dando el toque para una noche llena de post punk directo desde Rusia.

Si bien la banda ya había ofrecido un show días antes en la CDMX el cual fue sold out, el domingo se volvió a presentar en la ciudad en SALA gracias a Eyescream Producciones.

Pasadas las 20:00 H, Vladislav Parshin, Airin Marchenko y Maxim Polivanov subieron al escenario e inmediatamente la gente comenzó a ovacionarlos con gran emoción.

De esta forma Motorama comenzó su set con “Rose in the Vase” y así los asistentes comenzaban a corear con gran emoción “I spend my days sitting, In front of the fireplace, You spend your days dying, Like a rose in the vase”.

Las luces rojas y moradas envolvieron el recinto con “Tell Me”, tema que forma parte de su ultimo material discográfico, Dialogues. Pronto sonarían las armonías dulces con “Wind in Her Hand” donde la gente se volvía loca desde los primeros riffs.

Con fallas en el audio y que de pronto la voz de Vladimir se dejaba de escuchar, pero esto no importaba por que los fans cantaban de tal forma que se sentía un ambiente de armonía.

La banda rusa siguió ejecutando temas como “Ship”, “Homewards”, “I See you”, donde los fans sin duda sentían el cariño especial que Motorama tiene hacia México.

Ya con mejor ambiente y sonido “Alps”, “Second Part” y “Heavy Wave” llevaban este set a su punto más fuerte, preparando la noche para el gran cierre.

Escuchar “My ears were deaf and cold, Please hold me tight in your arms again” erizó la piel de muchos de los asistentes, ya que “Ghost” es uno de los temas más aclamados. “Anchor” y “To The South” dieron el cierre a esta velada.

A pesar de que la agrupación ha visitado con más frecuencia el país, siempre le dan un toque especial a cada uno de sus conciertos.

Night Beats en el Foro Indie Rocks!

Sintiendo el rock psicodélico en la sangre.

Las apuestas y la desesperación por conocer la primera ronda de artistas para Hipnosis 2019 terminaron anoche, y como gran pretexto del anuncio presenciamos el regreso de Night Beats al Foro Indie Rocks!. Los músicos de Seattle nos inyectaron en la sangre su psicodelia con un show que causó sudor al máximo, bailongo, excitación y melenas voladoras.

Previo a que Danny Rajan, Sam Thornton, Evan Snyder y Jaiq subieran al escenario, sucedió lo que todos esperábamos… Hipnosis confirmó a Stereolab, Electric Wizard, Kikagaku MoyoThe Holydrug Couple y a Sei Still como primeros artistas del cartel de su tercera edición a celebrarse el 26 de octubre en Las Caballerizas de Huixquilucan, causando impresiones fuertes en la comunidad que ha ido construyendo Hipnosis con el paso del tiempo.

El proyecto mexa, Richi Copto dio el banderazo a la fiesta que nos esperaba, presentándonos las piezas de Scoundrel, su material de rock psicodélico con líricas en inglés recién salido del horno.

En 2016 Night Beats tuvo su primera visita al país donde dio una explosiva y colorida presentación gracias al aporte de visuales de Lance Gordon, uno de los creadores de shows psicodélicos más alucinantes de la escena americana: Mad Alchemy Liquid Light Show.

En su regreso, ya con canciones de Myth of a Man (2019) su nuevo manifiesto, Danny Rajan mostró la elegancia que lo distingue con un saco vintage en tonos marrones y su clásico sombrero negro, Sam Thornton mostró su destreza en el las cuatro cuerdas y a su vez seducía con movimientos sensuales.

La cabellera dorada de Evan Snyder es algo de admirar al tiempo que domina la batería y la base rítmica para que Danny desenfunde solos de guitarra espléndidos, tomando posesión del piso con algunos movimientos, todo sin descuidar la parte vocal que lo caracteriza y con la mirada fija al público. Recién incluyeron a Jaiq en los teclados y es una pieza clave para el sonido y efectos de R&B que destellan en la esencia de Night Beats.

El setlist conformó canciones como “Sunday Mourning”, “Her Cold Cold Heart”, “Outta Mind”, “The New World”, “Stand With Me”, “Love Ain’t Strange (Everything Else Is)” y “Playing Dead”, entre otras.

Esperamos ver a Night Beats muy pronto y por qué no en algún festival de la escena de garage y psicodelia local.

JMSN en Jardín Juárez

Una noche llena de R&B y luces tenues.

“Si existe alguna posibilidad de que algo salga mal, saldrá mal” es una frase conocida por todos nosotros, bueno, en realidad es una ley: la Ley de Murphy. Aunque no sabemos mucho de aquel tal Murphy ni de cómo llegó a esa conclusión, pero puedo estar seguro que fue en un momento como el que vivimos ayer por la noche con el motivo de la presentación de JMSN por segunda vez en la Ciudad de México.

La situación se complicó después de que se informara del cambio de venue tan solo una hora antes de la pactada para abrir puertas en el Foro Indie Rocks! las personas ahora tenían que llegar a un recinto llamado Jardín Juárez, ubicado a unas cuadras del metro Balderas, en la colonia Centro. Pero las malas noticias no acabaron ahí. Todos contemplábamos que el evento iniciaría a las 21:00 H., o en algún punto cercano de la noche, pero no… aún sin que el lugar llegara a su máxima capacidad y después de horas (literal) de esperar y ver cómo llegaban cajas con amplificadores, consolas y tarimas, Noa Sainz abrió la velada con el reloj marcando las 22:54 H.

Después de pedir disculpas y agradecer a todos quienes se encontraban ahí a pesar del repentino cambio y las complicaciones que ello supuso, la de Saltillo nos deleitó con un setlist bastante ameno y ad hoc a lo que esperábamos para calentar motores antes de escuchar a Christian. Con un par de problemas técnicos que se fueron solucionando conforme su presentación avanzaba, la voz tersa y sensual se escuchaba en todo el jardín y hacía juego a la perfección con las tenues luces que titilaban sobre nosotros, ancladas a marcos de madera que daban la sensación de una casa abandonada a medio construir. La atmósfera del momento comenzó a cambiar y donde antes hubo cansancio y molestia ahora había una sensación de gozo y ánimo. El sonido no era ni por asomo el adecuado, los agudos estaban a tope y la profundidad en los vocales no existía, un audio plano y con más altos que nada fue lo que tuvimos que escuchar durante toda la presentación de la artista que ya se perfila como una nueva promesa del R&B en nuestro país.

Tuvieron que pasar unos minutos más para que a través de los amplificadores y bocinas escucháramos la voz de Christian. Faltando 20 minutos para la media noche JMSN con guitarra al hombro y sus músicos comenzaron a deleitarnos con su sonido. Abrió su presentación con “Levy”, tema de su más reciente disco y a medida que los gritos del público cesaban, la masa de cuerpos reunida frente a la improvisada tarima ondulaba en un baile lleno de sensualidad y cadencia. La calidad de su música es algo a destacar, pues aunque el audio seguía siendo penoso, la voz de JMSN y la habilidad técnica de su baterista y bajista resolvían aquel inconveniente por completo. Siguieron temas como “Fallin’” y “Drinkin’”, siendo este último un recuerdo directo a su presentación previa en nuestra ciudad.

El resto de la noche siguió de la misma manera, con gente bailando al ritmo del de Michigan y disfrutando de cerveza y tragos, olvidando incluso la engorrosa espera y haciendo de la noche una fiesta llena de R&B y luces tenues en la oscuridad.

Ólafur Arnalds en el Auditorio BlackBerry

Una noche para recordar.

Aunque el invierno pegue diferente en distintas partes del mundo, sin duda en Islandia ha de ser una época particularmente especial, acogedora y bastante gélida, pero en el buen sentido. Siempre que lo oímos mencionar o vemos algunas imágenes de su territorio nos remitimos a una tierra remota, de ensueño, llena de praderas, montañas y coberturas de nieve tan suave y dulce como el pan del osito. La pasada noche del 23 de enero tuvimos una rebanada de un invierno real gracias al recital de ensueño de Ólafur Arnalds con motivo de la gira de su reciente disco, re:member.

En un recinto prácticamente lleno, decenas de personas se dieron cita para escapar un rato del ajetreo urbano y dejarse llevar por las capas suaves de melodías, disonancias, solos y armonías logradas por Arnalds y su ensamble de cuerdas en vivo. La ocasión también sirvió para que el músico presentara en vivo su sistema Stratus, que consiste en dos pianos autosuficientes que son accionados por un piano central que tocó Arnalds. De este modo, el público mexicano pudo escuchar ayer una nota singular en el piano de Arnalds que fue reproducida a la vez por otra nota diferente en el piano adyacente. Uno de los instrumentos desafortunadamente no funcionó y eso ocasionó un retraso de una hora para el inicio, por el cual se disculpó profundamente.

No obstante, los ánimos de la concurrencia estaban al máximo. Sorprendente, ya que a veces estamos más acostumbrados a ver a gente más joven saltar, brincar y corear. Estuve anonadado por cómo todo el mundo guardó un absoluto respeto y simplemente se dejó llevar con piezas como “re:member”, “Brot”, “Ekki hugsa”, “saman” y “Nyepi”. Incluso Arnalds realizó un experimento con todos y puso a corear un Mi, para luego samplearlo como ritmo ambiental en uno de sus temas, dejándolo para la posteridad. Si eso no es prender a un público, no sé qué es.

Entre cascadas de luces que interactuaban con cada músico y los iluminaban o apagaban según el mood de la canción, Arnalds mostró un increíble dominio del escenario y como director de grupo, mientras cada tecla dictaminaba a las cuerdas que tenía alrededor. Al final, el público cayó rendido gracias a un tema que Arnalds dejó al final, “Lag fyrir ömmu”, que le dedicó a su abuela, responsable de su gusto y maestría por la música clásica.

Aunque no hubo copos de nieve ni fuertes avalanchas, la sensación fue la misma para todos los asistentes. Como una dulce canción de cuna antes de irnos a dormir y lidiar con las realidades del día siguiente. Es el efecto que logra un buen concierto. Apagar nuestra mente por un par de horas e hipnotizarnos creando otro mundo muy diferente al que está afuera. Sin duda fue algo para recordar.