Bloc Party comenzará una gira

La agrupación de Londres, Bloc Party hará un tour para conmemorar el aniversario de su primer disco.

Hace dos años, la banda liderada por Kele Okereke terminó la gira promocional de su quinto álbum de estudio, Hymns. Ahora, el grupo vuelve a los escenarios para celebrar los 13 años de su álbum debut.

Bloc Party visitará distintas ciudades de Europa para tocar todos los temas de su primer disco, Silent Alarm. Este disco, publicado en 2005 por Wichita Recordings, dio como resultado grandes elogios por parte de la crítica y una impresionante fama a nivel mundial para la agrupación británica.

La gira de los londinenses iniciará a mediados de octubre en Ámsterdam y finalizará en el Alexandra Palace de su ciudad natal, la capital inglesa. Por el momento solo se han considerado las urbes más importantes de países como Francia, Alemania e Irlanda, pero se espera que se agreguen más fechas en el viejo continente e incluso en Estados Unidos y América Latina.

Dado el peculiar año en el que los integrantes de Bloc Party decidieron celebrar el lanzamiento de su álbum debut, han iniciado rumores sobre el lanzamiento de un nuevo material, posiblemente el sucesor de Hymns.

Tour Silent Alarm 2018:

  1.  Ámsterdam, Afasias Live, 15 de octubre
  2. París – Le Zénith, 16 de octubre
  3. Berlín, Columbiahalle, 18 de octubre
  4. Bruselas, Forest National, 20 de octubre
  5. Dublín, 3 Arena, 22 de octubre
  6. Londres, Alexandra Palace, 24 de octubre

Queens of the Stone Age estrena video

El clip de Queens of the Stone Age se llama"Head Like a Haunted House" y es una bizarra animación de Josh Homme.

El tema pertenece a su séptimo álbum de estudio Villains que se publicó en agosto del año pasado vía Matador Records y se posiciona como la quinta canción del disco. En el audiovisual se ve a Josh Homme en una animación que vuelve literal el nombre de su sencillo.

"Head Like a Haunted House" estuvo dirigido por su frecuente colaborador Liam Lynch y se torna en un fantasmagórico paseo donde las pesadillas se hacen realidad en una dinámica secuencia visual que toma de personaje principal al frontman de Queens of the Stone Age. Josh Homme baila y canta junto a ovnis, fantasmas, esqueletos, arañas, escalofriantes manos y espectros dentro de un oscuro ambiente desarrollado en una casa embrujada.

Recientemente la banda estadounidense emprendió una exitosa gira por sudamérica junto a Foo Fighters. Queens of the Stone Age tuvo paso por México el domingo en el Vive Latinoel grupo también se presentará en Pal' Norte en abril pero por ahora continúa con su tour por Norteamérica dejando sus dos presentaciones en San Diego en sold out, puedes ver aquí las fechas de su gira mundial.

También te compartimos a continuación el terrorífico visual animado para que lo cheques.

Entrevista con The Make-Up

Un frontman que aboga por la democratización de la música: Ian Svenonius de The Make-Up.

Ian Svenonius es uno de esos personajes que parecen distraídos a primera instancia. Se mezclan muchos “you know” entre sus palabras, pero desde el primer momento, te das cuenta que es alguien que sabe de lo que está hablando. Con una trayectoria como la suya, es difícil imaginar que sus palabras sean vacuas.

The Make-Up es la banda con la que Ian alcanzó el reconocimiento de más iconos musicales. Gestados por allá de 1995, entre la explosión del grunge y el britpop, estos muchachos de Washington D.C. preferían hacer las cosas de otra forma. No buscaban ser arropados por una gran disquera, sino hacer música a través de los muchos canales independientes que había. Entre ellos, K Records, disquera formada por Calvin Johnson de Beat Happening, que logró tener un roster envidiable para todos aquellos que buscaban una alternativa a las tablas de popularidad.

Desde la ideología, ya marcaban cierta tendencia a lo contracultural. Lo diferente. Es por eso que la charla comienza con el contexto político actual. “Con Trump, son tiempos difíciles para todos: mexicanos, estadounidenses o ciudadanos del mundo por igual”, señala Ian. “Es momento de recurrir a la información, porque la información es la alternativa que puede salvar la situación”.

Sobre visitar México, dice que se siente emocionado. Según cuenta, los fanáticos nacionales son famosos entre las bandas del circuito, y es que cómo no, los gritos no paran en cualquier presentación. Me pide que le cuente algunas cosas sobre el recinto, sobre lo que esperamos, y la charla se torna más ilustrativa.

Después de unas cuántas risas, regresamos a él. A su experiencia. A lo que lo llevó a estar parado en un escenario cantando canciones para miles de personas. “La verdad es que fui muy afortunado. No muchos tienen la oportunidad de hacer lo que les gusta. Siempre fui fanático de la música y las cosas se fueron dando naturalmente, fue un proceso casi sin esfuerzo, porque no me imagino haciendo otra cosa”, dice Ian con una voz que se escucha, por demás, satisfecha. “Con The Make-Up hago muchas cosas que me gustan, me gusta lo que se repite, la interacción que se puede crear con un sonido que va desde lo gospel, hasta el krautrock o el garage, además se presta para dejarse llevar sobre el escenario. A pesar de que no tocamos mucho juntos, cuando lo hacemos para ocasiones especiales, es algo que se disfruta”.

Regresando al contexto actual, le pregunto a Ian Svenonius cómo ha variado la difusión de las bandas con los años. “Vivimos tiempos envidiables, la verdad, con lo digital y la internet, las posibilidades se han multiplicado infinitamente. Cualquiera puede tener acceso a la música, a compartirla. Las plataformas musicales son un medio importantísimo para aquéllos que quieren empezar una banda. La democratización de la música es algo increíble. Me encanta descubrir nuevos proyectos de lugares que ni imaginaba. Es algo maravilloso, en verdad, esto de la conexión digital”, señala Ian.

El tiempo se acaba para continuar la charla. Seguro seguirán más medios. Lo que es verdad, es que poder platicar con Ian Svenonius tan solo intensifica las ganas de verlo sobre el escenario. De presenciar de lo que siempre se habla, ese frenesí volátil que explota cuando canta, los bailes, las palabras.

Sin lugar a dudas, la presentación de The Make-Up como parte de las actividades de HIPNOSIS, será una de esas memorables, de las que años después, entre risas de amigos y algunas contradicciones, dirás con orgullo: “Claro, yo estuve ahí”.

Suuns — Felt

Cómodos y más seguros dentro de la oscuridad que han creado.

La música de esta banda Canadiense siempre se ha tratado de ir hacia la oscuridad, solo para encontrar la luz que puede surgir de esos lugares inhóspitos de la propia psique. Su nuevo material los ve habitar ese espacio que crearon en 2016 con Hold/Still el cual resultó un poco muy denso para algunos– de una forma más controlada y libre.

Siempre ha sido difícil catalogar a Suuns. Electrónica oscura con art rock ruidoso de toque psicodélico, ejecutado por cuatro güeyes que, además de una clara afición al punk, tienen entrenamiento formal en jazz –tres de ellos al menos–.

Esa escuela de forma libre, pero calculada se ve evidenciada en Felt más que en cualquier trabajo de Suuns hasta la fecha. No solo porque haya solos alucinantes de saxofón, pero por lo sueltos que se sienten especialmente Max Henry (sintetizadores), y Liam O’Neill (batería y percusiones) en sus juegos e improvisaciones. “Watch You, Watch Me”, por ejemplo, ve a este par quizás más atascados que nunca.

Foto Facebook Suuns

Aunque eso no quiere decir que los respectivos roles de Ben Shemie (voz, guitarra) y Joe Yarmush (guitarra) queden en segundo plano. Por el contrario, Felt contiene algunas de las letras más claras de Shemie. Algo que se ansiaba un poco quizás, dada la obstinación del cantante por crear letras crípticas, cambiarlas constantemente a la hora de ejecutar en vivo, y (mi favorita) cantar sin separar los dientes.

Al saber que éste es el primer álbum de Suuns en ser auto-producido por la banda misma, ese sonido suelto y libre cobra mucho más sentido. Tras recaer en una mente externa para lograr su sonido deseado durante los tres esfuerzos anteriores, finalmente se dieron el lujo de tomar control del estudio.

Afortunadamente, este cambio en dinámica no implicó una pérdida en la perfección audiófila por la que la banda es conocida. Todavía dejaron la mezcla a manos de John Congleton (St. Vincent, Swans), quien viajó a los Breakglass Studios en Montreal –mismo donde grabaron Zeroes QC e Images du Futur– para acomodar todo lo que Suuns había hecho sin supervisión alguna.

Grabando en casa de nuevo, la banda se siente en Felt mucho más at home que nunca. No obstante, alegra mucho saber que incluso en la comodidad del hogar sigue habiendo espacio para indagar en sentimientos de paranoia, arrepentimiento, y elusivos anhelos. ¿Qué mejor lugar para hacerlo?

Vive Latino 2018: Día 2 #VL18

Vive Latino día 2: beats, rimas y Damon Albarn.

El segundo día del Vive Latino estuvo lleno de beats y rimas; slam y baile; gritos y nostalgia, en fin, lo necesario para pasar un domingo a gusto.

El primero en subir al escenario fue Tito Fuentes, curioso ya que su banda, Molotov había cerrado la jornada anterior así que le daba un cierto aire de continuidad al festival. Su set es poderoso aunque al tratarse de algo nuevo aún no termina por conectar con el público que más bien parecía que estaba ahí por su nombre y no por su música.

El escenario AT&T inició sus actividades con Hay un Nosotros, un proyecto que reúne a artistas como Ely Guerra, Jaime López, Liquits, Pascual Reyes y Alfonso André para crear conciencia y recaudar fondos para los damnificados del sismo. Aunque con poca gente, los que estaban presentes pudieron disfrutar de un show único e irrepetible, no todos los días se reúne tanto talento en un escenario.

Por otro lado, la Carpa Doritos se llenó de cumbia con la banda paraguaya Kchiporros, su fiesta era lo que el Vive Latino necesitaba para prenderse y ahora sí dar por inaugurada la fiesta dominguera.

Hagamos un pequeño paréntesis para explicar el resto de día. Como muchos sabrán el hip hop está de moda, cualquier cosa con un beat y una rima mueve masas y en el Vive Latino no podía pasar desapercibido. A partir de las 15:35 H el escenario AT&T se convirtió en el place to be si lo que te gustan son los versos y las bases poderosas, empezando con Santa Estilo, banda perteneciente a Casa Babilonia, la disquera de Cartel de Santa.

Mientras, el escenario principal se llenaba de vibras positivas con Gondwana. Los chilenos son una dosis perfecta para el calor, lo único que necesitas es una cerveza y entregarte al baile. Mismo caso con Los Pericos, los argentinos no han perdido su toque, sus canciones son clásicos impregnados en el inconsciente latinoamericano.

Regresando al hip hop, Millonario hizo de las suyas, su hip hop es poderoso y su voz rasposa recuerda a una especie de mafioso, sin embargo le faltan letras que enganchen a la gente que normalmente no escucha rap, no tiene esos estribillos pegajosos que hacen que te volteen a ver.

Caso contrario es La Vela Puerca, lo suyo es crear estribillos y conectar con la gente, nadie como estos uruguayos para poner a todos a full, simplemente increíbles.

De la nada el escenario AT&T se llenó, todos querían ver a la nueva sensación: Sabino. Su rap es único, sus letras graciosas y de la mano de Lng/SHT, hizo suyo el lugar. “Los raros de la clase” y “Me puse pedo” fue lo mejor de su set.

Pero si hablamos de genios, tenemos que hacer una mención honorífica a La Banda Bastön, no cabe duda que su música está en otro nivel. Con invitados como Alemán, Yoga Fire y Denise Gutiérrez demostraron que el hip hop mexicano no solo se trata de cholos tirando placas.

Para este punto el talento solo iría en aumento, Residente en el escenario principal puso a todos a bailar, brincar, sudar y hasta llorar. No cabe duda que René cada día se vuelve mejor, sus letras son increíbles, los músicos que lo acompañan interpretan a la perfección cada una de las canciones, simplemente brutal.

Regresando al AT&T, Mala Rodriguez volvió a demostrar por qué es la reina del rap en español. Sus letras van directo a la yugular, su manejo del escenario es increíble, su mera presencia impone y sus bases increíbles, el bombo y los bajos retumban en el cuerpo.

Hasta aquí todo increíble, en el escenario principal Queens of the Stone Age daba una muestra de autoridad y preparaba todo para el estelar de la noche y del festival: Gorillaz.

Genio, Damon Albarn es un genio. No hay otra manera de describirlo, sin duda es el mejor concierto y la mejor banda que haya pisado el Vive Latino y eso ya es decir mucho. Desde el setlist, que recorrió toda su carrera, pasando por los visuales y los músicos sobre el escenario (no cualquiera se puede dar el lujo de tener a De La Soul en su banda), todo, absolutamente todo fue perfecto. Solo unos cuantos hablan de la caída de Damon, no importa, su música cura cualquier herida. “Tomorrow Comes Today”, “Clint Eastwood”, “19-200”, “Andromeda”“Feel Good Inc.” una constelación de éxitos invadió el Foro Sol.

Cerrando la noche, en el escenario AT&T estuvo Cartel de Santa. Solo hay algo que decir de su show: ¿qué te pasó Babo?, antes eras chévere. Babo se sube al escenario apático, rapea y se va. Si eres fan lo disfrutas, pero no deja de parecer que estás escuchando un disco, un set sin alma.

Conclusiones

Dos décadas han pasado desde el primer Vive Latino, lo que comenzó como dos días de puritito rock & roll, hoy es una verdadera fiesta multicultural, muchos han crecido con él, algunos ya llevan a sus hijos a vivir el festival. El ambiente es festivo, no importa quien toque, todo es sonrisas, cerveza, pasión. Gracias por un año más. En lo personal esta es la edición 16 a la que asisto y cada año me sorprende, no puedo creer que siga creciendo. Lo que parece insuperable, lo supera lo que me pone a pensar: ¿qué hará el siguiente año? Solo queda esperar y ver.

 

Erlend Øye en el Centro Cultural Roberto Cantoral

Triple sold out de Erlend Øye en CDMX.

El pasado 17 y 18 de marzo, mismo fin del Vive Latino 2018, el noruego Erlend Øye se llevó un triple sold out repleto de fans en el Centro Cultural Roberto Cantoral, Ciudad de México.

Presentando Guitar & Ukulele Acoustic Show, Erlend fue calurosamente bienvenido después de una ausencia de tres años desde aquella mágica noche en El Plaza Condesa. Abrió con "New For You" (cover de The Moore Brothers) seguido de “Garota”, sencillo de su segundo álbum solista Legao, para de ahí llevarnos a un paseo por los recuerdos de Kings of Convenience y The Whitest Boy Alive, sus dos proyectos musicales. Sonó “Keep a Secret”, “Intentions” y “1517” en una sorprendente versión con arreglos de cuerdas.

En vivo, Erlend se presenta con una nueva banda formada por tres músicos locales de Siracusa, Italia, donde él reside hace tres años. Con apenas seis semanas de ensamble, el sonido fresco y sólido que han conformado para la gira conquistó al publico que gritaba frases en italiano para interactuar con ellos. En ensamble destaca un hermoso Cavaquinho, antecesor brasileño del ukulele. Los músicos están distribuidos en en escenario entre una serie de lámparas minimalistas que cambian de color, creando una bella atmósfera sostenida en la increíble acústica que posee el Centro Cultural Roberto Cantoral.

Erlend comparte con el público entre canciones, y contó que al principio tuvieron muchas sesiones de jam tocando música cubana y brasileña, “¡yo solo los trataba de seguirlos con mi guitarra!” comentó. “Tengo ocho meses componiendo en ukulele, este me lo regalaron hace dos años en mi cumpleaños 40”.

El músico se vería muy feliz y agradecido, pero también mostró hipersensibilidad a los aplausos y gritos de sus fans. Los invitó a levantarse de sus asientos y acercarse al escenario, pero cuando una fan emocionada gritó “I love you so much!” con un notable acento mexicano, Erlend respondió algo frío diciéndole: “no soy un actor de telenovelas, solo soy un humilde músico”.

Esta no es la primera vez que el noruego reacciona ante el público mexicano en un show, no olvidemos cuando le robaron sus lentes en aquel mítico show de The Whitest Boy Alive en 2014.

Entrevista a Bomba Estéreo

Foto cortesía de la banda

De vuelta al origen con ritmo y sabor: Bomba Estéreo.

La música latina está teniendo un impacto global debido a sus variantes donde las diferencias entre el mainstream y el mundo independiente han eliminado sus barreras. Un ejemplo de esto es Bomba Estéreo, agrupación que a lo largo de su carrera ha demostrado que el sonido poco convencional y lo comercial pueden lograr lo inimaginable.

Desde su formación, la dupla compuesta por Simón MejíaLi Saumet, no ha parado de representar a Colombia en el globo, un ejemplo reciente es el haber realizado un remix para Arcade Fire o el que Will Smith mostrará su interés por su música y participara en la versión remix de "Fiesta" hace un par de años.

En estos meses tendrán dos paradas importantes en Latinoamérica, una será en el festival Estéreo Picnic de su país natal y Ceremonia, un evento que ha colocado a México como una de las naciones que reúne a lo mejor del talento internacional.

"Estéreo Picnic ha crecido bastante y Bomba Estéreo ha sido parte de este evento y lo que ha logrado, y más ahora con la visita de Gorillaz y Lana Del Rey. Estamos preparando un show nuevo como parte de nuestro álbum Ayo, mismo que podrán disfrutar en Ceremonia, en donde además tocaremos algunas de las canciones anteriores", declaró Simón Mejía en entrevista para Indie Rocks!.

La agrupación que ha combinado sonidos tropicales con música electrónica actualmente anda de promoción con su más reciente material Ayo,  cuyo proceso de grabación —de acuerdo a su documental— buscó volver a sus orígenes y representar la música colombiana.

"Es un contraste el haber hecho un álbum en dos lados: Colombia y Los Ángeles, para plasmar dos energías. El proceso de este material arrancó con un ritual muy lindo en Minca —Sierra nevada de Santa Marta, Colombia— debido a que fusionamos música folclórica del caribe que nos ha inspirado en el proceso con electrónica", compartió Simón.

Foto Facebook de Bomba Estéreo

El boom latino actualmente está en su máximo esplendor con distintos exponentes de géneros variados –especialmente el reggaetón—. Esto ha provocado que los ojos del mundo volteen a países como México, Argentina, Chile, Brasil y Colombia. A pesar de los problemas sociales que nos han aquejado durante décadas, la música se ha transformado en un escaparate para demostrar que no todo está perdido.

"Me encanta la manera en que mi país ha entrado al mundo de la música y poco a poco vamos saliendo de los conflictos. Esto lo digo por una guerra que se vivió por más de 50 años y de la cual ya se firmó la paz. Ahora la nación tiene problemas con el narcotráfico, pobreza y la sociedad, pero paralelo a esto, la música se ha desarrollado de una manera muy positiva, porque en Colombia la riqueza es inmensa, hay muchos estilos musicales", reflexionó sobre el papel del país sudamericano en la industria.

Simón Mejía también explicó la relación de dos países lejanos pero similares como el nuestro y la tierra de la cumbia. "México y Colombia son países hermanos, hemos pasado por los mismos procesos y tragedias. Las dos culturas son similares, siento que México tiene mucho power. Cada vez que vamos para allá es un placer para nosotros".

A pesar de que han vivido diversos cambios y dar el salto de lo underground a lo mainstream, para Bomba Estéreo ha sido "una manera de evolucionar y experimentar" y un proceso donde han aprendido sin perder sus raíces. Por el momento la agrupación latina no cuenta con planes para lanzar otro LP,  pero no están cerrados a realizar algunas colaboraciones con talentos mexicanos o quien se presente, eso sí, sin perder el estilo que han creado a través de 10 años.

Vive Latino 2018: Día 1 #VL18

Vive Latino: más vivo que nunca.

Se dice fácil, pero han pasado 20 años de la primera edición del Vive Latino. Este fin de semana, decenas de bandas se reunieron para rendirle tributo al festival que lo inició todo.

“Es curioso, Vaya Futuro parece chileno”, escuché decir a una chica mientras se daba cuenta que el acento del vocalista era más mexicano que los tamales. Sí, Vaya Futuro parece sacado de Sudamérica, pero en realidad es un orgullo nacional. Su rock genera una atmósfera perfecta para un festival, aunque se apreciaría mejor de noche.

Una de las bandas que tocaron en la primera edición del festival fue Los de Abajo, grupo de ska y world beat que en un momento llegó a convertirse en una de las mejores exportaciones que ha tenido el país. Ayer tocó la alineación más cercana a la original, regresando Odisea y Liber Terán, piezas fundamentales de la agrupación. Su show fue breve, pero intenso. Con invitados como Aczino, lograron prender el escenario principal.

Por otro lado tocó Klub, banda tributo a Los Auténticos Decadentes. Sus versiones reggae son aceptables, sin embargo su mayor mérito fue rescatar joyas como “Turdera” o “Pasta y vino”, increíble.

En el escenario AT&T, Chicano Batman hizo su debut en el festival. Si bien sus fans lo disfrutaron, desgraciadamente no lograron conectar con el resto del público, es una pena. Sin embargo, los que sí lograron la aceptación de la audiencia fue Enjambre, primer headliner del día. El escenario principal le sienta muy bien.

En Escena Indio, Paté de Fuá lo dio todo, aunque uno no puede dejar de pensar si el tiempo de esta banda ya pasó, aunque no deja de ser increíble, mucho mejor que lo que estaba pasando en el escenario principal. Rock en tu Idioma Sinfónico no deja de sorprender y no por lo bueno, sino por su manera descarada de seguir haciendo dinero a costa de canciones caducadas, aunque hay que reconocer que a esa hora y con cervezas quién no canta “El esqueleto” a todo volumen.

El show de Camilo Séptimo estuvo bien, a secas, nada memorable y más bien sirvió de puente para lo mejor de la noche. El polémico Morrissey se plantó en el escenario principal y lo hizo suyo desde la primera. Sus fans se llevaron a sus casa un gran show, no así aquellos que solo conocían un par de rolas. El inglés tocó sus canciones más comerciales al principio del set, dejando a la mitad del público con 40 minutos sin cantar, desconcertados.

Caso contrario fue Noel Gallagher, que de principio a fin intercaló canciones de Oasis con las de su nueva banda, no cabe duda que tiene el toque para mantener atento a su público. “Champagne Supernova” fue sin duda lo mejor de su show.

El escenario principal cerró con dos de las mejores bandas mexicanas. Por un lado Panteón Rococó, que desde hace diez años se ha dedicado a perfeccionar sus conciertos, elevándolos a niveles inimaginables para el resto de las bandas de ska nacional, e incluso extranjeras. Y para cerrar con broche de oro: Molotov, aunque sus conciertos puedan parecer aburridos y predecibles, cada canción que toca es un salto a la nostalgia, mejor manera de terminar el primer día no había.

Festival Cumbre Tajín 2018

Una ventana al mundo para conocer la cultura indígena y sus múltiples identidades.

En un abrir y cerrar de ojos despierto en Tajín, la ciudad del trueno. Pareciera que no ha cambiado nada y que el tiempo se ha detenido desde mi última visita. El aroma de la cocina tradicional Totonaca despierta mis sentidos y también mi apetito. Las mujeres de humo nos reciben con un festín al paladar en donde no pueden faltar los bocoles y el tradicional zacahuil.

Recorro cada uno de los pasillos del Parque Temático Takilhsukut y al centro un grupo de hombres pájaro se reúnen para comenzar con el ritual. Son los llamados Voladores de Papantla, que con sus distinguidos trajes y bordados multicolores, suben uno a uno por un mástil para invocar a los dioses y agradecer por las cosechas y el bienestar de sus familias.

Bajo un sol abrasador me adentro a la zona arqueológica de El Tajín, reconocida por la UNESCO como Patrimonio de la Humanidad. En su interior la gente se toma la foto del recuerdo y deambula por lo que fuera uno de los centros ceremoniales más importantes de la cultura Totonaca. La vista desde lo más alto del mirador es impresionante, pero también enigmática.

El Festival Cumbre Tajín es un evento que cada año evoca al mundo, pues celebra, reúne y difunde nuestro patrimonio cultural. En él podemos encontrar una gran cantidad de actividades para toda la familia; desde talleres, exposiciones, danzas tradicionales, teatro, conferencias e incluso ceremonias, rezos, masajes y terapias alternativas, todo lo necesario para desintoxicar nuestros cuerpos, purificar el alma e iniciar un viaje con nuestro yo interior.

La música es otro elemento importante dentro de este festival y si algo ha caracterizado a Cumbre Tajín en ediciones anteriores ha sido por traer artistas y bandas de talla internacional (Björk, Tool, Pet Shop Boys). También ha servido de plataforma para impulsar grupos regionales y darles el mérito que se merecen como Mono Blanco, agrupación con 40 años de trayectoria impulsores del son jarocho.

En su edición número 19 pudimos ser testigos del regreso de una banda consentida por los veracruzanos: Kinky. Desde el primer minuto nos conquistaron con un arsenal de hits como “Coqueta”, “Ejercicio #16”, “Hasta quemarnos” y “Soun Tha Mi Primer Amor”, además de un gran espectáculo de luces.

Otro de los platos fuertes sin duda fue la cantante Ana Torroja, quien interpretó algunos temas de su autoría y de su icónica banda Mecano. Asimismo preparó un popurrí con pequeños fragmentos de canciones que rara vez había tocado en vivo para complacer a sus fans más exigentes. Temas como “Cruz de navajas”, “Maquillaje”, “Me cuesta tanto olvidarte” y “La fuerza del destino” despertaron el recuerdo de las personas ahí reunidas y no dejaron de corear cada una de las canciones mientras que fotografías en blanco y negro del extinto grupo eran proyectadas en pantalla.

Con “Un año más” una explosión de papeles y humo invadieron el escenario despertando los gritos y aplausos de las personas que desde temprano se dieron cita en el Nicho de la Música. “Duele el amor”, “El hijo de la luna” y más éxitos se hicieron presentes.

El jalisciense Siddhartha también fue bien recibido demostrando que tiene una gran fan base en tierras veracruzanas. En conferencia de prensa adelantó detalles de su siguiente material en vivo que saldrá en los próximos meses, mientras que el sucesor de Únicos saldrá hasta el próximo año.

“Buenas noches, un gusto conocerlos en este lugar”, fueron las primeras palabras de Sidd ante un recinto lleno. Temas como “El Aire”, “Control” y “Fuma”, encendieron los ánimos del público, pero fue con la canción “Loco” que la euforia explotó al bajar del escenario y reunirse con sus fans.

Otros artistas que también se presentaron en el festival fueron Renee Mooi con un show lleno de energía y fuerza además de luces estroboscópicas; la chilena Ana Tijoux con una dotación de rimas filosas y Vanessa Zamora cuyo escenario fue un frondoso árbol de zapote que nos resguardaba del calor mientras que ella nos refrescaba con sus suaves melodías.

Es así como Cumbre Tajín se convierte en una ventana al mundo para conocer la cultura indígena y sus múltiples identidades. No permitamos que el brillo de este mágico festival se extinga y sobre todo el brillo de nuestra memoria, de nuestras tradiciones, de nuestro legado porque como diría Efraín Huerta en su poema El Tajín “cuando nadie sea nada y todo quede mutilado impuro templo desolado, la pequeña pirámide podrá cerrar los ojos”.

Doritos Bunker: Rey Pila, Sotomayor y Bomba Estéreo

El jueves de oficina... Tres Doritos después.

Cuando sales de la oficina lo último que quieres hacer es regresar a tu casa de inmediato conduciendo a través de las calles de la Ciudad de México donde te espera, indudablemente, el tránsito que ya es tu pan de cada día.

¿Qué haces entonces? Generalmente mi respuesta sería caminar hasta el bar más cercano, pedir una cerveza y esperar a que la capital se despeje hasta que sea posible transitar. Pero ayer fue otra la historia.

Doritos se encargó de organizar una fiesta bastante amena para presentar la plataforma Bunker que, si bien no fue el show del año, nos hizo recordar que la ciudad tiene un mejor color durante las noches.

Llegadas las 20:10 H. comenzaron los primeros acordes de una guitarra que llenó el Pepsi Center WTC de calor. Diego Solórzano estaba en el escenario y, acompañado de los demás integrantes de Rey Pila, nos entregó una dosis de rock que empezaba a poner en ambiente a la mayoría de quienes ya estábamos ahí.

El lugar se sentía vacío, escasas 200 personas habían llegado puntuales a la cita y aunque el lugar seguía llenándose poco a poco, la entrada no mejoró hasta llegadas las nueve en punto, minutos antes de que Rey Pila se bajara del escenario agradeciendo al pequeño grupo de fans que había saltado y cantado durante los casi 60 minutos que duró el set.

La atmósfera se antojaba artificial, personas que se habían reunido para platicar entre ellas y ponerse al día se encontraban en cada espacio del recinto y entre cervezas y Dorilocos (sí, había un puesto oficial de Dorilocos).

Pero aquello no tardaría en cambiar, Sotomayor se adueñó de la tarima y con su ritmo levantó a quienes ya habían tomado lugar en el suelo para ponerlos a bailar. Es verdad que mi opinión puede ser parcial, Sotomayor se ha convertido en una de mis bandas favoritas desde que los escuché por primera vez y la realidad es que me parece que cada vez tocan mejor y que con cada día su música mejora gradualmente.

Cierto o no, Paulina nos deleitó con su voz y sus sensuales pasos de baile, mientras Raúl se reventaba la vida tocando las percusiones. El momento más aplaudido del set fue cuando, después de interpretar "Morenita", cerraron su show con "Cielo" y agradecieron a todo el público por su amor.

Tuvimos que esperar un poco más de media hora con el calor y la cerveza a todo lo que daba. La gente ya había llenado a 3/4 de su capacidad el Pepsi Center WTC y cuando Li Saumet saltó al frente del escenario todos, incluido su presente, dejamos escapar un grito de emoción.

De Bomba Estéreo no hay mucho que decir, son una banda enorme, se presentan con frecuencia en México y nunca defraudan. Cumbia y más ritmos latinoamericanos llegaron a los oídos de quienes estábamos ahí obligándonos a mover cada hueso de nuestros cuerpos y a cantar temas como "Somos dos", "Soy yo" y "Fuego".

Si el pretexto era presentar un nuevo producto para armar una fiesta de ese calibre, Doritos logró su cometido. Lo de la noche del 15 de marzo fue una excepción agradable a la vasta oferta musical que podemos encontrar en la capital que por momentos se torna forzada y repetitiva. Bien jugado, Doritos.

Cuando regresaba a casa, el tráfico se reducía a apenas un carro cada cinco minutos: el plan funcionó.