Mira el nuevo teaser de A$AP Rocky

A$AP Rocky lanza "Babushka Boi", la primera pista desde su liberación de que tendrá nuevo material.

Desde el evento de gala de arte y cine que se llevó a cabo en el LACMA en noviembre del año pasado, A$AP Rocky ha sido visto luciendo babushkas. Las mascadas de seda que las abuelas rusas suelen amarrarse en la cabeza pasaron de lo funcional, a ser tendencia e inspiración para el rapero.

Un solo día después de su presentación en el Hellow Festival, el rapero comparte trailer de nuevo material. Aún no se sabe si será una canción o álbum, sin embargo esperamos que sea el regreso que tanto estuvimos esperando.

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BABUSHKA BOI

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A 23 días de haber sido liberado, A$AP Rocky nos recuerda su tiempo tras las rejas lanzando un trailer. Incluye un grupo de presos bailarines, villanos subtitulados en ruso, y a él en baboushka montando un peculiar baile de tap mientras le arrojan flores. 

Mira el trailer del próximo lanzamiento a continuación:

Un trailer con escenas igual de confusas y excéntricas que en un episodio de Twin Peaks. Pretty Flacko muestra su nueva estética, y da una pequeña probada de lo que estrenará próximamente. Apegándose a lo ruso, decide adoptar y hacer suya la tendencia de las mascadas y la anonimidad. Con "Babushka Boi" confirma que por más que haya comenzado a utilizar babushkas para cubrir una cicatriz, éstas ahora construyen parte de su próximo concepto.

Con el estreno que hizo de una canción relacionada con estas mascadas en un show en enero, y con el gusto por ellas que le inculcó a su amigo Frank Ocean, logró preparar al mundo para apreciar la tendencia en potencia que se traía entre manos. Este lanzamiento marcará el regreso de A$AP Rocky, y nos hará arrepentirnos a todos los que no pudimos ir a Monterrey a ver su show.

Entrevista con The S.L.P.

The S.L.P.: Nuevo proyecto, nuevos sonidos, nuevo look y un poco

¿Cuándo fue la última vez que te subiste a un columpio? ¿Cuándo fue la última vez que conectaste tanto con alguien que olvidaste que tu celular existía? ¿Tuviste una idea original hoy?

Después de un largo tour para promocionar su álbum For Crying Out Loud, Kasabian decidió tomarse un merecido descanso. Un año sabático para pasar tiempo de calidad con la familia, despejarse para reactivar la creatividad y regresar con todo eran algunos de sus objetivos. Sin embargo, el líder de la banda británica, Sergio Pizzorno, no pudo mantenerse quieto. En solo seis meses armó su propio proyecto en solitario: The S.L.P., una sorpresa grata para todos los fans de esta mente maestra, y por lo tanto, razón suficiente para pedirle unos minutos de conversación.

“Lo recomiendo completamente. Definitivamente. Un tiempo te da una nueva y renovada perspectiva de todo. He aprendido tanto en los últimos seis meses. He descubierto mucho sobre mí mismo, sobre el mundo alrededor, sobre estar en una banda. Simplemente ha sido increíble. Lo más impactante que entendí fue que crear cosas es como oxígeno para mí. Ya sea música, una película o lo que sea, tengo que hacer algo. Fue impresionante la manera en que me cuesta relajarme y hacer nada. Si no creo algo en el día, siento que no he logrado nada”, así nació The S.L.P., básicamente, por hiperactividad. “Tenía un año libre y necesitaba hacer algo. Es quien soy”.

Su cabeza no se mantenía quieta, tratados completos sobre distintos temas surgían en cuestión de minutos, ¿qué más podía hacer sino plasmarlo en música? Por ejemplo, “Favourites”, su primer sencillo. “No estoy juzgando, o sea, uso los medios y la tecnología; pero creo que lo más importante es la conexión. Es por eso que estamos aquí, para conectar con los demás. Solo creo que hay que recordar preguntarse ‘¿es esto bueno para mí?, ¿es bueno para mi alma?’ Y si no lo es, entonces hay que alejarse de ello. Creo que lo más importante es conectar y no lo puedo recalcar lo suficiente. ¿Estás más conectado al mundo a tu alrededor o a la realidad digital que no es la vida real?”.

Sergio busca absorber cada conexión, cada experiencia; no solo con los demás, sino consigo mismo. “Es muy importante tener experiencias infantiles. Creo que es bueno recordarse a uno mismo esa aventura que los niños experimentan todos los días. Es importante y no debería terminarse al crecer. ¡Es tan valioso tener esa locura! ¡Esa actitud infantil hacia la vida! De eso se trata el columpio que promociona 'Nobody Else'”.

Al parecer, cada pequeño flash que hemos visto hasta ahora es una pista sobre una característica o idea clave en Pizzorno. Corte a: el clip que nos muestra a Serge en la playa comiendo un helado y mandándonos al diablo. “Era un helado de menta con chispas de chocolate. Y, por supuesto, me lo comí todo”.

 

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Seaside. Lounging. Pillock. Turn it up! x

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El álbum homónimo de The S.L.P. verá la luz en agosto 30 y lo podremos disfrutar en todos los formatos. Literal todos, incluyendo cassettes. “Me gustan, son divertidos. Se trata de poseer algo. Ahora todo está en la nube y a mi me gustan los objetos físicos, entonces un cassette es algo lindo que tener. Tengo varias compilaciones. Lo mejor de The Beatles, lo mejor de The Rolling Stones, hasta lo mejor de Madonna y cosas de ese estilo. Creo que los objetos físicos están regresando. Es sobre tener algo que puedas sostener, algo táctil. Eso es lo que creo que está regresando, no solo los vinilos o los cassettes”.

Sleater-Kinney — The Center Won’t Hold

The Center Won’t Hold: Un álbum anti canon.

El sonido viene desde una fábrica o bodega abandonada, de inmediato toman protagonismo los metales, la batería de Janet Weiss, tercera integrante de Sleater-Kinney que junto a las voces de Corin Tucker y Carrie Brownstein se presentan: “I need something pretty / To help me ease my pain”. Es el tema número uno del noveno álbum de la banda estadounidense. Canción que termina muy arriba: gritos, guitarras pesadas y batería con dinamita. Caos industrial ejecutado por maestras.

The Center Won’t Hold es un disco que destaca por desmarcarse de lo establecido y por ser un largo grito contra lo políticamente aprobado. La banda en sí se desmarca de ese establishment. Integrada por tres mujeres honestas, directas, que no temen envejecer frente a su público. Algo que parece es prohibido en los cánones de la industria. En canciones como “Reach Out” o “LOVE” hablan de esto, de su postura frente al mundo musical.

En esta placa encontraremos diversas sorpresas musicales, en gran parte gracias a la camaleónica productora Annie Clark, que con sus aportaciones forma parte del alma de éste álbum de rock apasionado e inteligente. Aquí está el caos industrial del inicio del álbum o la canción “Can I Go On”, la más pop de esta propuesta: con una voz chillona y una guitarra distorsionada que hace de puente para unos coros soft que no molestan pues resultan interesantes dentro del radar sonoro de la banda. En “RUINS” aparece la canción mejor compuesta en cuanto a la armonía. Un viaje en carretera porque no es posible quedarse en el mismo sitio, sin importar la edad.

“Bad Dance” es una pieza muy particular, comienza con una alarma, por si algún despistado no ha puesto todavía toda su atención. Enseguida de la alarma llega el ataque de una combinación genial de voz, guitarra flameando y batería que marca con exactitud el ritmo, y por si fuera poco, aparece el verso que quizá más potencia tiene en The Center Won’t Hold. “Y si el mundo se acaba ahora / Entonces bailemos el mal baile / Hemos estado ensayando toda nuestra vida”. Brutal. Cómo no engancharse a ese mundo después de escuchar cantar esto.

Quizá el único punto malo es terminar de creer toda la propuesta, por momentos se escucha un tanto forzada, pero nada monstruoso como para abandonar las pistas.

Así, un espíritu en verdad indomable, consciente de sí mismo, arriesgado y magistral, atraviesa todo el disco. Sí, viene del punk, del rock, de Patti Smith, de The Ramones, se mezcla con pasajes con tintes pop que no quedan mal. Una placa que tiene anarquía y que es complicado compararla con algo similar, pues esta bandera de un trío femenino que se ha mantenido haciendo música desde hace tantos años y que se presenta fresco y sin ataduras, no es común.

Trent Reznor y Atticus Ross serán parte del soundtrack de 'Soul'

Como parte de los anuncios de Disney, se dio a conocer que Trent Reznor y su socio creativo serán los encargados del soundtrack del nuevo filme de Pixar.

Durante el D23, un evento dedicado a compartir próximos lanzamientos de Disney, se dio a conocer que Trent Reznor y Atticus Ross serán los encargados del soundtrack de la filme Soul, metraje de la casa Pixar que se desarrollará en la ciudad de Nueva York y que nos hará preguntarnos ¿Por qué estamos aquí?, ¿De Dónde venimos? y ¿Para qué estamos aquí?.

Recordemos que esta no es la primera vez que la dupla trabaja para un filme ya que su talento fue plasmado en The Social Network y resultó ganadora del Premio Oscar por Mejor Banda Sonora. Además, recientemente participaron en la serie, Black Mirror.

De acuerdo a los directores de la película la historia gira en torno de Joe Gardner, un maestro de banda de secundaria cuya verdadera pasión es tocar jazz. Joe sufre un accidente que lo hace expulsar su alma y que es llevada a un centro que otorga su espíritu a recién nacidos. El estreno para Soul está pactado para el 19 de junio de 2020.

Sigue pendiente de Indie Rocks! para conocer más detalles de este soundtrack.

Brooke Candy + Hungry en Pasagüero

Excentricidad sin género.

Faltaban algunos minutos para que dieran las 23:00 H y la calle Motolinia se veía desolada, un mal augurio para cualquier evento. Al entrar a Pasagüero había muy poco movimiento. “Nos estafaron” decían. La música estuvo a cargo de Fherdie, quien se encargó de mantener el mood con cortes en su mayoría house para después hacernos bailar con hits de pop como “Milkshake” de Kelis y “Hollaback Girl” de Gwen Stefani.

Eran casi las 24:00 H, el momento había llegado y la host Shayra Kämpfer presentó a Hungry que subió al escenario al compás de “Monument”, canción que abre el EP Do It Again de Röyksopp y Robyn. La performer alemana comenzó a bailar al ritmo de la música acompañada de dos máscaras maquilladas con su sello único. Hacia el final de la canción, comenzó a despojarse pieza por pieza de su bien ensamblado outfit para quedar solamente en un corset. 

En medio de aplausos, Hungry bajó del escenario para dar paso una segunda host llamada Loreto K.O, quien anunció a Brooke Candy en medio de una interacción floja con el público. Las luces se tornaron de un rojo intenso para combinar con el atuendo y peluca de la rapera californiana. “Feel Yourself (Alcohol)”, “War” y “Nuts” fueron las canciones con las que inició este set.

brooke candy

El siguiente bloque de canciones estuvo integrado por varios de sus primeros temas, como “Godzillionaire”, “Rubber Band Stacks” y “Opulence”. Para su canción “Das Me”, Brooke subió a algunos de sus fans al escenario para bailar con ellos. 

En diversas ocasiones varios pudimos percatarnos de que no estaba cantando totalmente en vivo, sino que ciertos momentos alternaba con backup voices, quizá por intenso twerkeo que ejecutaba en el escenario. 

Nos acercábamos a la recta final, escuchamos los temas recientes como “XXTC” y “Happy” y terminó con “Volcano”. Pero la gente aún tenía energía, gritaban “¡Hungry, Hungry!” al unísono. La distorted drag queen aún tenía preparado un número más. 

Un piano anunció “Amandine Insensible” de ISON, álbum debut de Sevdaliza. Para esta ocasión, la artista presentó un lipsync en el que sus movimientos estaban perfectamente sincronizados con los visuales de fondo. Parecía sacar un halo de glitter cuando movía sus brazos, cada detalle estaba cuidadosamente medido. 

Al terminar, ambas hosts subieron de nuevo al escenario para dar por culminar el evento. Poco después, pasadas la 1:30 de la madrugada la seguridad poco a poco fue sacando a los que queríamos seguir la fiesta. Poco sabían que esa velada aún tenía mucho para dar.

Noche Hipnosis: Cascabel en el Foro Indie Rocks!

Cascabel: Veneno que te deja pidiendo más.

Cascabel ya tiene listo su tercer álbum We Are Universe, y antes de su lanzamiento oficial el 26 de agosto, la banda decidió presentarlo ante fans ávidos de psicodelia en el Foro Indie Rocks! como parte de una de las Noches Hipnosis, con OCEANSS y Pirámides como abridores del evento.

La casa estaba llena. El humo no paraba. Las bebidas seguían llegando. Entre acto y acto el escenario se vaciaba, un respiro para el espacio personal siempre se agradece, sobre todo en shows en vivo.

Poco después de las 20:00 H, Cascabel hacía su aparición. Una consola con luces y mucho humo eran parte de la producción. Los fans empezaron a llenar de nuevo el foro. Los primeros acordes sonaron y ya no hubo marcha atrás.

“Re de Reptil” inició el set. El público no se alocó, sabía a lo que venía. Un show que se disfruta relajado, con oídos y mente abierta. Una experiencia sensorial. No había slam, ni gritos desbocados, la audiencia simplemente se dejó llevar por las distorsiones.

Cascabel We Are Universe 2019

“WAU” continuaba la línea, pero ahora no solo con el característico humo, también con un juego de luces que acompañaba a la perfección cada nota. Cascabel nos estaba transportando al desierto, a las fogatas, a las alucinaciones, pero sobre todo a un mundo oscuro del cual no quieres salir.

“Hacia la nada” y “Tranquiloco” prendieron a los fans preparándolos para la más aplaudida de la noche: “La Cobra”. Los asistentes no brincaban, movían la cabeza al ritmo de la música como tratando de navegar, tratando de encontrar el rumbo sónico.

Jefferson Airplane y Deep Purple se hacen presentes en algunas notas, algunas distorsiones que reflejan las influencias de la banda, esas que los hacen diferentes en la escena mexicana.

Ian, Mixo, Desentis y Jorge intercambiaban instrumentos pero no de intensidad. "¿Que vas a hacer cuando apaguen el internet?" y “Todo se conecta” le entregaron más protagonismo a Desentis, quien con su peculiar melena rizada y su look muy al estilo de Robert Plant hipnotizó al foro con sus riffs.

Cascabel We Are Universe 2019

Se podía sentir en el ambiente, todos y cada uno de los presentes estábamos siendo envenenados por sonidos, íbamos palideciendo poco a poco, el humo envolvente y las luces de colores también hacían su parte.

Poco después de las 21:00 H la banda se despidió alzando sus cervezas. No hubo encore. Fue tan fugaz como intenso. Tan hipnótico como un sueño lúcido, esos que te dejan a mitad y con ganas de más. Fue solo una probada que nos dieron a cuenta gotas. Un veneno que, a pesar de saber que en altas dosis puede ser inquietante, dañino y hasta mortal, te sigue dejando con ganas de más, de acercarnos a la peligrosidad, de sumergirnos más en una oscuridad que no sabemos a dónde nos llevara.

Así es como caímos en el veneno de Cascabel, y el único antídoto será escuchar su nuevo disco de principio a fin.

Hellow Fest 2019

Hellow Fest 2019: Entre la lluvia y el lodo, la felicidad.

A las 17:00 H la lluvia llegó y llegó para quedarse. Mientras MLKMN, tocaba en el West Stage, Tláloc desató su furia sobre el Hellow Fest y no paró hasta el final de la jornada sin que esto fuera un impedimento para que se convirtiera en uno de los mejores festivales del año, consolidándose como una excelente propuesta del país.

Al principio del día todo era sol y calor. sailawway y Noa Sainz, abrieron los escenarios principales. Aunque para esa hora el público era poco, sin embargo eso no impidió que lograran impresionar a los presentes.

Cabe mencionar que los escenarios principales albergaron casi puro acto de electrónica, trap o reggaeton, por lo que el rock y otros ritmos más tradicionales se vieron relegados al escenario Delux, lugar en el que a esa hora se presentó Efelante, una de las promesas recientes del rock regio.

Mientras MLKMN presentaba a numerosos invitados al escenario, entre los cuales estuvieron Jesse Báez y el mismísimo Alemán, Clubz ponía a bailar a todos en el escenario Delux, el cual dominó por hora y media a pesar de que para ese momento la lluvia ya hacía de las suyas.

El East Stage siguió con el trap y el hip hop, esta vez de la mano del argentino Khea, uno de los máximos exponentes del género urbano en su país. Aunque no muchos lo conocían, aquellos que lo escuchaban por primera vez se fueron con una sonrisa en la boca gracias a los beats poderosos y bailables que lo identifican. canciones como "Tumbando el club", "Mi cubana", "M.I.A" y "Loca", fueron las mas coreadas de su set.

Hasta el momento hemos mencionado los tres escenarios principales, sin embargo hubo otros tres que presentaron actos de música electrónica en sus distintas vertientes.

Es aquí donde tocaron dos de los mejores actos nacionales: Jessica Audiffred y Flor Capistran, en el EDM e Infinity Stage respectivamente, dando cada una por su parte de los mejores sets del festival.

Las mejores tres horas del festival

Para las 19:30 H ya todos se habían resignado a que la lluvia iba a ser un elemento más en el festival, y que se tenía que abrazar como algo positivo, le daba frescura a lo que de otra forma hubiese sido una tarde de calor incontrolable. En ese contexto empezó lo que vendría siendo el trío perfecto de los festivales.

Primero Justice DJ Set, que –en voz de varios asistentes que los han visto varias veces en sus distintos formatos– dio uno de sus mejores sets, agresivo, poderoso, alimentado por el agua, la cerveza y drogas que fluían en el ambiente, una hora en la que sonó desde "I Love Rock & Roll" hasta "Out Of Space" de Prodigy, en fin un set que no tuvo momentos bajos, todo el tiempo hacia arriba, todo el tiempo elevado.

Una vez terminada esa experiencia, vendría el set que tanta expectativa causó: A$AP Rocky, sí, ese por el que se peleó Trump con el presidente de Suecia, ese que hasta hace un par de semanas estaba en la cárcel acusado de agresión, ese que todos se burlaban porque al parecer no llegaría. Pues sí, ese dio un show igual de intenso que sus predecesores, en el cual no podías más que dejarte llevar por la gente, brincar y rezar para no caer en el lodo o quedar atrapado en medio de un "wall of death" creado por el moshpit el cual A$AP dio instrucciones de crear en sus pantallas. También duró una hora su set, una hora que se sintió como minutos, se pasó volando.

Por último llegó J Balvin, la cereza del pastel, el mejor de los mejores en el mundo del género urbano. Con un escenario similar al que usó en Coachella y Lollapalooza, José se dispuso a tocar la mejor hora del festival. Nadie vio venir este show, un set plagado de hits pero pura canción del 2018 para acá. ¿Qué quiere decir esto? Que en lugar de "si necesitas reggaeton, dale", ahora se trató de: "si el pueblo pide reggaeton, pues yo sé lo voy a dar", o sea ya no necesita convencer a nadie. Así comenzó el show, "Reggaeton" abrió la pista pal perreo y bajo la lluvia todos perrearon, al menos en un alma.

J Balvin sorprendió interpretando cuatro temas de Oasis –el disco que tiene junto a Bad Bunny– destacando "La canción" que, a pesar de no ser lanzada como sencillo, se ha convertido en la favorita de muchos y que se demostró al ser coreada con lágrimas en los ojos de los presentes. Simplemente un gran espectáculo.

Más de una docena de hits, llenaron la hora que tenía asignada y como ya se mencionó, ninguno previo a 2018, siendo "Mi gente", la canción que cerró su presentación al ser la más antigua del setlist. Esto habla de la gran capacidad que tiene el colombiano para generar hits, ya que el público coreo, gritó, perreó cada una de las melodías interpretadas.

José es un gran cantante, compositor, intérprete; baila y rapea, lo tiene todo y lo sabe, sabe que nos tuvo a sus pies y nos puso a perrear, cerrando así la tercera hora y concluyendo el ciclo perfecto de un festival.

Final feliz

Es cierto que después de estos tres shows, el resto iba a palidecer en comparación, sin embargo hubo otras tres presentaciones que ayudaron a seguir la fiesta: Kygo, Zhu y Bad Gyal; el primero fue el acto que cerró el escenario West y vaya que no decepcionó: un set un poco más largo que el de sus predecesores pero con la misma intención de fiesta al máximo. Zhú por su parte le tocó cerrar el East Stage, siguiendo con la misma tendencia de fiesta al máximo. Por último, y concluyendo las actividades del escenario Delux, Bad Gyal demostró ser la reina del dancehall aunque desafortunadamente por la hora el público no pudo conectar a la perfección con su perreo, el cansancio ya era notorio en los asistentes, aunque eso sí, cada que ella o sus bailarinas sacaban los mejores pasos de twerk, el escenario se llenaba de aplausos. Cerró con “Fiebre”, perfecta para cerrar la noche.

Hellow es el festival que se arriesga, ese que dice ¿por qué no traer a Kendrick, Tyler o A$AP? Aquel que logra el equilibrio entre los ritmos más escuchados de hoy (hip hop, trap, reggaeton y electrónica), es sin duda uno de los mejores festivales del país y cada año crece más, tanto así que después de siete horas de lluvia, lo único de lo que podemos hablar es de lo bien que lo pasamos.

King Crimson en el Teatro Metropólitan

King Crimson en México: Larga vida al Rey Carmesí.

“Larks’ Tongues in Aspic” de King Crimson, las gotas de lluvia que discretamente caían en la acera se convirtieron en notas musicales, golpeteos en nuestro cráneo, pulsiones en nuestra psique, el preludio perfecto al ejercicio de apreciación coartado por la necedad y el capricho ajeno: una reportera y el drama por no poder sacar su teléfono para escribir. “Es mi trabajo” (en la escuela del “periodismo del rock” o del blog), hay que sacar apuntes, como en aquellos días cuando la tarea de ir a un museo se convertía en eso, en solo escribir en un cuaderno antes que apreciar un bello cuadro), alegando a la gente de seguridad en una forma medianamente déspota. La petición de la banda de no realizar fotografías es un hermoso ritual, fija tus ojos en el trabajo quirúrgico, abre tus oídos a la galaxia de sonidos, tu WhatsApp puede esperar, observar resultará mejor para tu genérica reseña que ver Wikipedia, ¿esos son los apuntes?.

Nada importaba alrededor, ni la gente que llegó tarde o los acomodadores lidiando con aquellos que rompían las reglas e intentaban tomar una foto, el rey había comenzado a cortar cabezas, el solo de flauta emanaba las notas del himno nacional mexicano y remataba con los tonos de “Tequila” de The Champs, el público remató en coro el final de ese agradable episodio.

“Suitable Grounds for the Blues”, el lugar perfecto, la celebración ideal, aquellos progres con una mano en el vaso de cerveza y la otra en la guitarra imaginaria, eso si, bien sentados, permeados por cada nota, absortos por cada instante que en sus empolvadas y olvidadas baterías jamás podrán emular con tal alteza. 

“Red”, medio siglo de reinado no es en vano, el pasado brillante, el presente furtivo, el futuro esperanzador, una nueva generación entiende que estas bandas se están extinguiendo poco a poco, y por eso acata la orden de su majestad de apreciar con atención, inspirarse, llenarse la mente de tanto que es difícil procesarlo: Robert Fripp, cual gran mariscal a caballo observando e inspirando a su ejército, rasga la guitarra y dicta el camino a seguir para la conquista de nuestra alma, el recio andar del galope que emulan las tres baterías que entre sí fraguan su propia pelea, el cañón del bajo imbatible, alabanzas por grandes conquistas que tal vez al final se disipan en el olvido. 

Pero siempre habrá una buena inscripción, algunas palabras que indiquen nuestro paso por el mundo, nuestra historia trazada en el muro de los profetas que un día caerá, y así, los instrumentos de la muerte hacen que el ánimo se convierta en un suspiro: manos en el rostro, la mirada cristalina lacrimal, el canto sangrante, la divina gracia, “Epitaph”, nuestros laureles perdidos, el grito que ahoga el silencio, los mares del tiempo que nos llevan a la deriva, el destino de la humanidad en manos de idiotas que incendian la amazonia, que presumen un nulo crecimiento, que se vanaglorian por ser asesinos intelectuales, que voltean para otro lado cuando persiste la injusticia. Epitafios con aerosol en monumentos históricos que resultan para otros tontos más dolorosos que la misma pérdida de un ser querido que de nada tenía culpa. Nos rompemos, lentamente, como las olas ante el malecón, y sentimos y tememos que eventualmente seguiremos llorando, sobreviviendo, soportando malas noticias, pero por algunos minutos, el Rey Carmesí nos tendió su manto para resguardarnos de toda miseria. 

“Frame by Frame”, ¿ese riff no te recuerda a “Forty Six & 2”?, la influencia de King Crimson es innegable, “One More Red Nightmare”, más que el accionar de una perfecta maquinaria, presenciamos un ejercicio de alquimia, “Indiscipline”, el atasque, el delirio, lo difuso y lastimero, la explosión sonora y la debacle que encuentra cierto orden, un interludio y de nuevo la masacre. Esto no se trata de competir, sino de figurar en equipo, y por algo las tres baterías dominan el panorama, visual y sonoro, es difícil coronar a un solo músico cuando todos en su conjunto son una alteza serenísima.

“Moonchild”, el tenue ritmo que baila entre las sombras, la emoción por lo predecible, el momento perfecto para aquel fan que girando su vinilo edición japonesa ha observado cómo sus hijos crecen, su piel se arruga, pero el sentimiento siempre será el mismo, como aquella primera vez que las notas le dijeron algo que hasta la fecha sigue sin comprender, solo lo aprecia, con los ojos cerrados, aferrado a su butaca del Teatro Metropólitan ante la mirada de las musas de mármol teñidas en azul. “Islands” cual viaje orquestal a nuestro interior, la flauta y la lira de un fauno que trata de entretener al rey que reposa triste en su trono, pensando en las penurias, la nostalgia que aqueja, o el futuro que se percibe difuso. Una bella apología a la noche de viernes y descubrimiento, apreciación y calma que se rompe con “Easy Money”, los últimos tragos, la emoción que esperamos no termine. 

Pero las notas de “Starless” cual anunciación de la llegada de un final nos absorbe, Robert Fripp corta nuestra mente con ese filoso bend a su guitarra, los arreglos orquestales nos difuminan, la voz nos guía a un lugar mejor, y la calma se convierte en delirio, in crescendo sentimos el tremor de los tonos que poco a poco se conjuntan cual ataque de electroshocks, dirigimos una orquesta imaginariamente, porque el Rey no necesita guía, y vuelve a manifestar su divina gracia con la perfecta ejecución. 

Fuimos parte por buen tiempo de la corte del Rey Carmesí, aliados y espectadores, súbditos lacayos, pero parte al fin de una noche impresionante celebrando su obra majestuosa. Ver a King Crimson en directo por segunda vez me hace pensar en ese dicho, tal vez pomposo, de que “el progre no es para todos”, pero lo compruebo, ya que la reportera nunca apreció de nuevo después del interludio, tal vez decidió terminar su tarea en casa, frente al monitor de su computadora, de donde ahora tenemos que escapar para tener una mejor visión de la vida, del arte, y de las cosas que quedarán con nosotros más tiempo que cualquier publicación que podría perderse en un servidor. Larga vida al Rey que nos hizo darnos cuenta que hay vida, belleza y delirio más allá de una pantalla. 

Top 5 con los mejores tracks de la semana

Te compartimos esta selección de los mejores 5 nuevos tracks de la semana en este Top Indie Rocks!.

Mucha música se ha estrenado en este 2019, releases y sorpresas de los proyectos que recomendamos para tu oídos, pero nuestro equipo editorial hizo una selección muy especial para el top 5 de los mejores tracks de la semana del 19 al 25 de agosto de 2019. Aquí encontrarás diferentes géneros y ritmos que te pueden acompañar durante el fin de semana. Hay canciones como "Sketch Artist", el primer sencillo del nuevo disco solista de Kim Gordon, ex integrante de Sonic Youth; "Daily Battles", tema de Thom Yorke que realizó junto a Flea y que formará parte de la película Motherless Brooklyn, en la cual participa Edward Norton como director, productor y actor; "I Don’t Think I Can Do This Again", una colaboración entre Mura Masa y Clairo, el resultado es una canción de amor existencialista, el video muestra un paseo en camioneta con paisajes nublados, adolescentes que se deforman, y un killer beat; “Summer Blaze” de Animal Collective, una atmósfera que retrata la vida en la ciudad, y al mismo tiempo nos hacen crear una historia en nuestra cabeza; tal vez un poco apocalíptica; y más.

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Truckfighters en SALA

Globos, inflables y mariachis en la primera visita de Truckfighters.

Los conciertos de psicodelia y stoner crecen a gran velocidad en la CDMX, y esto es gracias a promotoras independientes que se arriesgan y hacen hasta lo imposible para traer a proyectos. Pero Kill Pill Klvb se ha ganado un lugar especial entre los amantes de la escena por exigirse la más alta calidad en sus shows y a precios muy accesibles. Esto fue lo que sucedió en Truckfighters.

La noche de ayer fue algo que muchos esperábamos, pues el evento prometía una completa sobredosis de fuzz. Cuatro actos: Saturno Grooves, Vinnum Sabbathi, James Leg y, coronando, el primer show de Truckfighters en México. Era un line up inmejorable y por solo 550 pesos, también imperdible.

La gente se formó en el SALA desde temprano. Para ser honesto esperaba más personas, había mucho espacio dentro del lugar. Supongo que para muchos fue un alivio no estar apretados, pero tener terreno de sobra no es lo ideal en un concierto que tenía todo para el moshpit y que invitaba al crowdsurfing.

Al entrar, lo primero que llamaba la atención era el escenario. La lona de Kill Pill Klvb, las estructuras metálicas, e incluso las banderas de México sobre los amplificadores, hacían que pareciera el stage de un estadio. Era diferente y extraño, pero con mucha personalidad.

Inició Saturno Grooves en punto de las 21:00 H. La banda no desaprovechó el lugar ni el momento y convencieron al público con energía y dinamismo. Debo decir que en algunos momentos perdían el ritmo, pero era por la intensidad que mostraban. El grupo avivó el lugar y metió en calor a los asistentes. Fueron clave para que la noche fuera un éxito.

Vinnum Sabbathi era el siguiente, y aunque la banda comenzó algo acompasada, poco a poco nos fue envolviendo con su estilo hasta irse entre gritos y aplausos. Me sorprendió bastante, es una banda sólida, interesante y que sabe bien lo que hace.

El cambio a James Leg tardó un poco, pero la espera valió la pena. El músico es una bestia sobre el escenario y su show es como ver la transformación de Jekyll a Mr. Hyde. Llegó con sombrero y mostrando una cara amable, pero cuando se sentó frente a su instrumento se convirtió en algo desconocido. Bañado en sudor, con el cabello sobre el rostro, dando patadas al aire y gritando con su voz descompuesta nos daba una imagen aterraba y maravillaba.

James Leg se exigió bastante en el escenario y prueba de eso es su baterista pues se tiraba la cerveza encima tratando de seguirle el paso al cantante. James impactó con su talento y presencia. Es un músico, pero también un verdadero showman.

Finalmente, la lona de Kill Pill Klvb bajó revelando una manta con la portada del Gravity X, disco que la banda iba a tocar de principio a fin. El lugar se encendió nuevamente cuando apareció Dango. El guitarrista se veía emocionado y descontrolado y quería contagiarnos con el mismo sentimiento. Se quitó la playera desde el inicio y no paró de saltar sobre el escenario en ningún momento. Sus compañeros, Ozo y Enzo, aunque también se veían con entusiasmo, su reacción fue menos impetuosa.

El show de Truckfighters fue bizarro, intenso y espectacular. La banda no decepcionó y el público mantuvo la locura en todo momento. Pero buena parte de eso se lo debemos a los mismos organizadores y sus props. La gente de Kil Pill Klvb que bajó globos, inflables y trajo un mariachi. Pero lo más importante que le dieron total libertad al público.

El concierto tuvo varias sorpresas y momentos únicos. Fue una verdadera fiesta y estoy seguro de que, tanto la banda como nosotros, nos llevamos uno de los mejores momentos del año. Agradezco que se hagan este tipo de eventos, que buscan llegar más allá de ver a una banda y dan paso al desenfreno. Solo me queda decirles a todos los que no fueron, que se perdieron algo único e inigualable.