Entrevista con Underworld

Underworld: Contra la corriente.

Numerosas bandas se mantienen en constante evolución, adoptando las nuevas tendencias o replanteando géneros ya conocidos para seguir componiendo y asombrando no solamente a sus fanáticos, sino a sí mismos bajo esa constante inquietud creativa que es el pan de cada día de un artista. A veces la inspiración toma lo que muchos consideramos una eternidad, como el polémico proceso pausado de D’Angelo, por ejemplo, y a otros les llega de fregadazo en un periodo relativamente breve que los mantiene activos y emocionantes por todo un año. Tal es el caso de Underworld, la legendaria dupla electrónica integrada por Karl Hyde y Rick Smith, quienes encontraron en un proceso de comunicación más colaborativo la clave para crear un proyecto multimedia tan versátil como dinámico. El resultado es un experimento continuo llamado Drift, en donde los sonidos y las imágenes convergen con elementos, emociones y la condición humana del Siglo XXI, donde la inmediatez y lo llamativo es clave.

Con motivo de su próxima actuación en la primera edición del festival RadioBosque, en donde traerán la versión en vivo de Drift, platicamos con Hyde acerca de sus impresiones y expectativas.

“Estamos muy entusiasmados por llegar a tocar a México nuevamente. Hemos tenido una gran recepción del público en ocasiones anteriores y nos da mucho orgullo venir aquí y seleccionar al país como una de las únicas paradas antes de que acabe el año. Solo haremos cinco shows antes de que termine el año; en Colombia, Bélgica, Holanda y Londres, y nos hizo sentido tocar base en México para contagiar toda la euforia que Drift nos transmite al tocar y crear a su público,” inició emocionado Hyde.

La serie Drift nació como una inquietud de salirse un poco de su proceso habitual, ya sea por aburrimiento o por necesidad. Incluso lo empezaron a hacer a manera de broma con sus seguidores, prometiendo unirse al ciclo ya empleado por muchos intérpretes y creadores de sacar material nuevo paulatinamente, en vez de un solo álbum con una secuencia de temas. Lo cierto es que, desde Barbara Barbara, We Face a Shining Future, su último disco formal de estudio, han trabajado con una mayor unidad y diversidad en su icónico sello de electrónica cerebral y veloz. No está de más mencionar que la unión de diferentes colaboradores, como el conjunto inglés de jazz experimental The Necks; el productor Ø [Phase] o la banda japonesa de culto Melt-Banana, influyeron en la creación de todos estos temas.

“Propusimos hacer de este proyecto algo más multimedia, como una serie de TV con varias temporadas, de diferentes temáticas y con invitados especiales. A la par que componíamos canciones nos íbamos imaginando los visuales y las historias para crear todo un concepto. Gracias a esta unión más reforzada, Rick y yo dejamos que la creatividad fluyera mucho más y no nos apegamos a los lineamientos usuales de una disquera: que si una fecha límite, que si un tour… y simplemente hicimos lo que quisimos y lo lanzamos como quisimos. Al final nos hizo crecer aún más como banda, ¡y todo después de casi 40 años!”, mencionó Hyde.

Underworld ve este proyecto como el punto creativo que consolida su carrera, agarrando elementos fascinantes en sonido e imagen de cada una de sus obras anteriores, desde Dubnobasswithmyheadman y Beaucoup Fish hasta Barking y Barbara Barbara, We Face a Shining Future, pasando su trabajo en las Olimpiadas de 2012 y sus scores para las películas de Danny Boyle (Trainspotting 1 y 2, Sunshine: Alerta Solar, En Trance), para colocarlos en Drift. Su experimento da lugar a un tipo de música más vertiginosa o contemplativa o la sucesión de visuales más llamativos o experimentales. Es justo toda esa conjunción de partes la que van a transmitirle al público mexicano, En sus palabras: que ellos se conviertan en una parte del proyecto continuo.

“El público mexicano puede esperar muchísimas cosas: tocaremos temas clásicos de Underworld y material de Drift, todo acompañado con visuales, pinturas interactivas y performances de invitados en vivo. Nada en ese show estará programado; todo será presentado tal cual. Esa es una parte; la otra recae en nuestras actuaciones. Personalmente, siempre adquiero otra personalidad cuando subo al escenario y me convierto en alguien que brinca, grita y celebra la atmósfera y los sonidos, tanto los nuestros como los del público. Su energía es crucial para nuestros shows y por eso elegimos a México como parada del tour. ¡Vamos a crear una verdadera fiesta!”, finalizó entusiasmado Hyde.

Underworld es parte del cartel del festival RadioBosque, que se celebrará el próximo 2 de noviembre.

Mira "Dark & Handsome" de Blood Orange

Blood Orange muestra de nuevo su estilo vintage con el video de "Dark & Handsome".

Blood Orange compartió el video de "Dark & Handsome", sencillo que forma parte de su más reciente mixtape Angel's Pulse. El clip dirigido y producido por él mismo, nos muestra una serie de imágenes con un estilo vintage descolorido, como si fuera una cinta VHS grabada en película de 16 mm.

Toro y Moi no solo colabora con Hynes en la canción, sino también hace una ligera aparición casi al final del video, donde podemos ver como ambos raperos simulan una breve conversación por medio de una videollamada.

Dale play ahora "Dark & Handsome"

"Dark & Handsome" es una de las primeras canciones que el rapero compuso para su último mixtape durante su estancia en una casa rentada en Los Angeles.

Esta fue una de las primeras canciones que hice en ese momento, y son algunas de mis letras favoritas que he escrito. Siento que realmente obtuve el sentimiento y la emoción que había estado burbujeando en mi mente. Y honestamente, se trata de pena: pena, muerte y suicidio. Esas son las tres cosas en las que esta canción está meditando".

Sigue a Blood Orange en sus redes sociales para obtener más información acerca de próximos shows o música nueva.

Big Thief — Two Hands

En Two Hands, Big Thief examina la destrucción colectiva en la Tierra y trata de crear un lenguaje de amor a través de su música.

Al momento de escribir, Adrianne Lenker—vocalista y guitarrista de Big Thief—siempre intenta reflejar algo sin necesidad de nombrarlo, en cambio ofrece pequeñas oraciones adornadas de metáforas y modeladas por los hermosos tonos de su voz. Pero aunque no entiendas las palabras que está tratando de comunicar, hay algo más que existe en Big Thief, cierta magia que no necesita explicación, solo está ahí y lo puedes sentir en su música. En uno de los sencillos de este disco, “Forgotten Eyes”, Lenker menciona “la lengua olvidada es el lenguaje del amor”, a lo que se refiere la artista es que en el mundo existen diferentes lenguajes, distintas ideologías, diversos sueños, pero hay un lenguaje que “nos une a la Tierra misma”, el cual deberíamos practicar más seguido. En cambio concentramos nuestra energía en lenguajes de separación como el poder, el individualismo, la política, etc., que solamente han dejado huecos en la Tierra, “la herida no tiene dirección, todos necesitan una casa y protección”, canta Adrianne más adelante en dicha canción. Lo que hace la banda en Two Hands es proyectar un mensaje político, sin necesidad de polarizar, sino de ofrecer un lenguaje universal en el que todos son bienvenidos, esta es la forma en que la agrupación busca formar parte de ese lenguaje de amor, a través de su música, que simboliza una de las manos que se mencionan en el título del disco, la otra es todo aquel que busque ir mano a mano junto a ellos.

En mayo de este año, Big Thief lanzó U.F.O.F, el “gemelo celestial” del “gemelo terrenal” (Two Hands). El contraste entre ambos discos es evidente, mientras U.F.O.F hace referencia a lo que nos sobrepasa, a lo desconocido, dibujando dulces melodías de folk cósmico, Two Hands tiene texturas más crudas, donde se ve simbolizada la presencia física de los seres humanos en la Tierra, todas esas huellas que hemos ido dejando marcadas, esos ecos que siguen resonando. Sin embargo, como señala Lenker ambos contienen partes del otro, ambos manifiestan ideas sobre la vida y lo que es ser humano, solo que desde diferentes perspectivas, una física y otra espiritual.

La banda posee autenticidad y perpetuidad en su sonido, no es posible ubicarlos dentro de un estilo musical, bien pudieron ser amigos de John Prine, Joni Mitchell, Judy Collins, Nick Drake o Richard & Linda Thompson en los 70, aunque también tienen influencias de los 90 y 80 como Elliot Smith o Cocteau Twins, y sin duda el espíritu del grunge está presente en canciones como “Not”, “Jenni” o “Mythological Beauty”.

“Rock & Sing” es una melodía folk llena de sentimentalismo, donde Lenker y compañía se liberan de sus miedos, “no quiero tener miedo de cualquiera que entre, ya no quiero cerrar mi puerta”, vocifera la cantante acompañada de la segunda voz de Buck Meek (guitarrista), para recordarnos que la vulnerabilidad es parte de nosotros, y el abrir nuestras puertas es señal de crecer y aprender, “pásame ese cable, enchúfalo a cualquier cosa…llora conmigo”, susurra Adrianne, como una invitación, una bienvenida. En el disco hay guitarras rítmicas construidas brillantemente, como en el caso de “Forgotten Eyes” , “Replaced” o “Two Hands”, en esta última las palabras fluyen con una delicadeza y belleza únicas, “y entre más lo intentamos descifrar a través de las respuestas, repetirnos, denegar, denegar”, canta Lenker, sobre una ola de guitarras folclóricas.

A través del álbum, nos enfrentamos al dolor, muerte, sangre y llanto. En “The Toy”, la fragilidad en la voz de Lenker se puede sentir en cada tono como pequeños lamentos, mientras James Krivchenia (baterista) sigue el pulso de cada frase con calma, así poco a poco el nivel de la música se va elevando para quizá hablarnos de la violencia armada, “y lo cruel y distante se paga… los niños se queman, papel sin rostro…porque el juguete en mi mano es real”. “Shoulders” es una canción indie rock que arrastra ese profundo sentimiento de desesperación, trauma e impotencia, “la sangre del hombre que ha matado nuestra madre con sus manos está en mí, está en mí", repite Lenker como una señal de que no puede sacarlo de ella y agrega “en mis venas”.

“Not” es el clímax del disco, no hay otra canción en toda su discografía con un estilo tan visceral y vehemente como esta, llena de rabia. Puedes sentir las cuerdas vocales de Lenker estirándose, la resequedad en su garganta en un constante estado de negación, “no es lo que realmente querías, ni el desorden en tu bolso, ni la cama que está embrujada, con el manto de sed… no es el hambre revelándose, ni el rebote en la cueva, ni la mano que cura, ni la tumba sin nombre”, canta la compositora con gran empoderamiento. En este sencillo, Big Thief se siente invencible mediante la distorsión e intensidad de un solo de guitarra que nos guía hasta el último plañir de los instrumentos.

El disco también contiene esas canciones folk encantadoras e intrincadas con acordes arrítmicos que distinguen a la agruapación como “Those Girls”, donde podemos escuchar el bajo de Max Oleartchik con mayor precisión, gracias a un solo donde las dulces cuerdas de su instrumento vibran acompañadas de la delicada pero constante batería de Krivchenia. En “Wolf”, todo se siente tan puro y libre, el ligero rozar de los dedos sobre las cuerdas junto con el dulce y relajante cantar de Adrianne crean una atmósfera de paz. Al final, en “Cut My Hair”, Lenker se pregunta “¿él me mantendrá a salvo?” como una reacción ante el miedo, ante el futuro, ante el mal que acecha con cautela en el mundo, ante esas acciones que continúan hiriendo a la Tierra.

Two Hands, como dijo Adrianne en una entrevista para Stereogum. “Captura nuestras actuaciones en la sala, solo piel y carne, algo finito, físico”, solamente cuatro espíritus en un estudio liberando sus sentimientos y pensamientos de la manera más sincera posible dejando que la magia fluya por instinto.

Cigarettes After Sex — Cry

Un enigma del pasado que cure el presente: Cigarettes After Sex.

Un cigarrillo en un día nublado, acostado en la cama y pensando en lo que nos mantiene vivos, toda una experiencia, viaje astral moderado. En 2017, una banda de El Paso, Texas se dedicó a cantar más que country music (¡vaya cliché!) y se expresó en dream pop, muy melódico y excéntrico, pero bastante bien recibido por el público. Esta banda es Cigarettes After Sex, cuyo sonido ha encantado a más de uno; en este 2019 por fin sale al mercado su segundo álbum Cry, con nueve tracks que, como los buenos vinos, esperaron el momento adecuado para salir a la luz, pues primero se creó la melodía, que aguardó las letras correctas para crear un ente nuevo.

Greg Gonzalez, guitarrista y líder de Cigarettes After Sex es quien se encargó de ponerle letra a esas melodías, basado en aquellas experiencias de desamor que no logró filtrar y siguen permeando en su actuar; las canciones son melódicas, con tonos suaves, pacíficas y relajantes; sin embargo, la letra contiene lírica directa, exacta y explícita.

La rola que invita a escuchar es “Don’t Let Me Go”, que invita al romanticismo, una canción para dedicar y expresar amor (o dependencia) de verdad. Tal vez no sea la mejor elección para presentar el álbum, por sus tintes elevados de nostalgia, pero es cierto que la rola es destacable, por el solo de guitarra que da un poco de quietud; en “Kiss It Off Me”, Gonzalez narra la experiencia del amor imposible, del qué pasaría, aquella etapa en que imaginamos lo lindo que sería estar con esa persona especial, la emoción del nuevo amor. Después viene el primer sencillo de Cry, “Heavenly”, ha tenido buena recepción por parte del público y ha sido catalogada como una de las mejores de la banda hasta ahora, a la par de “Nothing’s Gonna Hurt You Baby” y “Affection”, algunas de las más populares.

Cuando uno está enamorado, vienen pensamientos irracionales, como pensar que no hay vida sin él o ella, nuestra mente se vuelve monótona y ve en un solo color, pero ¿es eso realmente amor? Dependencia pareciera ser más la palabra más adecuada; en “You’re the Only Good Thing In My Life”, parece que el líder de la banda se quedó anclado a un viejo amor y asegura que todo está mal, pero está bien.

El álbum tiene la pinta de ser perceptivo, pues los fans y los críticos pueden tomar Cry como una cualidad de Cigarettes After Sex para lograr mantener su esencia y sus características, pero por otro lado, puede ser una debilidad, pues no tienen la osadía de experimentar. En “Touch”, el lado sombrío que su álbum debut imprimió, pero suena un poco monótona y predecible; “Hentai” narra el primer encuentro sexual de Greg con una mujer sin ser grotesco o vulgar, pues prefiere expresarlo con porno que él alguna vez miró, algo un tanto inusual; la que le da el nombre al álbum es relajante en melodía, sin cambios abruptos de ritmo ni sorpresas durante el track, contrario a las letras, que son profundas y bastante significativas.

¿Quién no ha estado enamorado alguna vez? Pues, en “Falling In Love” se habla de ese proceso, ese sentir, el camino a sentir mariposas y sentir que algo recorre todo tu cuerpo; la última canción es “Pure”, por la pureza que solo aquello que es verdadero brinda, el dejarse llevar, con romance, belleza (abstracta por supuesto) y sexualidad, símbolos importantes para Greg Gonzalez.

Cry se grabó en Mallorca y la majestuosidad de los paisajes, la escritura exótica y la voz andrógina le dieron a este disco un significado completo; además, se dice que este álbum se inspiró en las películas del director francés Éric Rohmer y en ese amor que Greg tuvo en el pasado.

Tame Impala lanza “It Might Be Time”

Luego de dos teasers y el anuncio de su nuevo álbum, Tame Impala comparte un sencillo.

El nuevo disco de Tame Impala ya tiene nombre, The Slow Rush y como parte de este se ha compartido el sencillo “It Migh Be Time”. 

Este track de pop psicodélico es el segundo sencillo luego de “Borderline” que se lanzó hace unos meses.

Además, de acuerdo a la información en plataformas de streaming, lo nuevo de la agrupación australiana saldrá el 14 de febrero de 2020.

Sin más, aquí el nuevo sencillo de Tame Impala: 

 

 

TR/ST — The Destroyer — 2

En la segunda entrega de The Destroyer, TR/ST emprende un viaje de descenso hacia la melancolía. 

Después de escuchar la segunda parte del ensamble The Destroyer, el álbum doble del proyecto canadiense TR/ST, es normal sentir el corazón helado. Es normal también sentir paz y calma. En su extensión las composiciones de pop oscuro devienen en baladas y atmósferas melancólicas que trepidan hasta fundirse en un eco suave que un aplauso podría romper. Si en la primera entrega había agitado el alma y el piso en temas como “Bicep” o “Poorly Coward”, en el complemento desciende a un campo que anteriormente parecía no interesarle, ambientes lánguidos y sombríos.

El destructor, como se define el protagonista del track homónimo, podría ser aquel liberador de los sentimientos de culpa y vergüenza que nos atan y generan angustia. En el sentir de las ocho pistas brota una idea de ruptura, de abandono también, de tristeza y arrepentimiento. Aquel pasado caótico y oscuro es iluminado, se descubre ante nuestros ojos, lo vemos nítidamente y podemos enfrentarlo. Tiene forma y nos mira directamente. ¿Nos podremos liberar? ¿Alguien nos ayudará? ¿Estamos condenados al limbo del pasado y su tormento? ¿Cómo nos liberamos de esta enfermedad? Es normal que nos vayamos quebrando a lo largo del álbum.

Salvo “Iris”, “Destroyer” y “Slow Burn” que se mantienen en composiciones del mejor TR/ST con su pop industrial, las piezas restantes son la exploración musical que Robert Alfons necesitaba para romper con el pasado de synth pop que podría llegar a reducir su sonido encasillándolo en el mundo de ese género. Empero “Darling”, “Cor”, “The Stain”, y “Enduring Chill” están en otro ámbito del proyecto, se asemejan a “Trinity” por su ambientación siniestra y melancólica; la emoción que las impulsa se dirige a otro destino. La bestia que suele ser Alfons cuando conduce el proyecto narra con otro color, no es salvaje y tampoco omnipresente, canta como quien reconoce que en su interior habitan emociones o deseos de los cuales se siente avergonzado y de los cuales al final habrá de escapar, confesándolo.

Y aunque mejor cohesionado y más interesante, el segundo lado de The Destroyer se reduce a manifestar las culpas y expulsarlas, carece de lo mismo que la primera entrega, de clímax y tensión. Los ocho temas en una sola parte no producen una experiencia completa y terminan siendo una viñeta de algo que pudo ser más ambicioso. Tiene potencia en temas como “Slow Burn”, que compuso al lado de Maya Postepski; la pieza que cierra el álbum podríamos emparentarla con el ejercicio catártico que es “Sulk”. Viral y pop, seductora y liberadora. Tiene fuerza dramática en “Cor”, con su desdoblamiento de voz y la gelidez del sonido. El resultado de haberlos separado le dio a TR/ST presencia y permite que se mantenga vigente a lo largo del año, pero le restó a la primera escucha de ambos álbumes.

¿Al final nos liberaremos? ¿Dejaremos la vergüenza? Es normal también sentir que nos pudimos escapar de esos sentimientos brevemente, porque hace falta más para sudarlos y erradicarlos de nuestro cuerpo, simplemente los dormimos durante un rato.

Entrevista con Lower Dens

La sociedad, la familia y el aislamiento son atravesados por el capitalismo, dice la banda de Baltimore.

Cuando enfermamos solemos atacar el virus a partir de los síntomas, a veces sin asistir a una consulta médica, el peligro que ello implica radica en que el síntoma puede ser en realidad en sí el virus o una mutación de él, una evolución, un malestar que consideramos maligno pero que no imaginemos su alcance, el grado de expansión al que llegara. Algo así nos sucede con el capitalismo y su transformación a raíz de la globalización digital y el ecosistema social. El filósofo francés Sami Naïr señala que “la crisis actual muestra no solo el carácter despiadado del capitalismo liberal y financiero -despiadado en el sentido de que lo único que le importa es sacar el máximo beneficio en detrimento del derecho y de la vida de millones de seres humanos explotados, excluidos y humillados por el desempleo-, sino también la dramática impotencia de las fuerzas progresistas (…) para ofrecer una alternativa creíble frente a los errores de este sistema”. Y lo que dice puede verse corto cuando miramos en derredor y somos testigos de muchas paradojas como la homogeneización de la cultura o el concepto atomizado de libertad.

La banda de Baltimore Lower Dens habla en su nuevo álbum The Competition sobre una característica de ese virus, malestar o modelo económico en el que, ridículamente, nos encontramos encerrados y que, aunque con elementos buenos, puede estar empujándonos a un cataclismo social e individual a nivel emocional. Es ridículo porque somos testigos de su ineficacia en muchos sentidos, pero no hay una clara oposición a él. “El concepto del álbum es algo que pienso en relación con mi familia, estamos conectados, pero hay quienes están más concentrados en el éxito y la ambición, no son buenos unos con otros. La sociedad nos alienta a tener mucha ambición y pone muros entre las personas; ahora somos vulnerables unos frente otros, porque somos criaturas de intimidad y nos necesitamos, pero estamos compitiendo constantemente, no creo que sea bueno, nos vuelve locos”, asegura a Indie Rocks! el vocalista trans de la agrupación, Jana Hunter.

El cuarto álbum viene cargado con una serie de planteamientos sobre la frialdad de la competencia a la que podemos sucumbir día a día (“Simple Life”), las expectativas de la sociedad en nosotros (“I Drive”) y en lo complicado que puede ser tomar una decisión que implique abandonar algo positivo para seguir nuestro deseo frente al temor de vivir frustrados (“Real Thing”); al mismo tiempo The Competition es soberbio, cabalgando entre el dream pop y el synth pop con unos maravillosos arreglos en los sintetizadores y en las voces. Dice Jana que la ausencia de conexión y empatía es intrínseca a este momento. “No sé si la ambición pueda hacer que la gente pierda el alma, pero creo que el aislamiento es propio de esa búsqueda del éxito. Ignoro si será permanente, pero vivimos una época en donde podríamos estar cuidándonos unos a otros o disfrutando un montón de cosas en lugar de estar pensando en el éxito”.

La industria musical o la vida de una banda puede verse arrastrada a ese torbellino vicioso, oferta-deseo-demanda-consumo y, sin duda, atomizar la creatividad artística por el hecho de cambiar el paradigma, el objetivo y la propia existencia. La razón de ser de la música. “Hemos hecho sustentable que vayamos de gira. Somos conscientes de que por el tipo de música que hacemos no nos vamos a hacer ricos. Queremos hacer música que sea un reto y que hable de lo que hablamos”, señala Jana Hunter y aclara que para él es complicado no sentirse atraído por el malestar general, incluso por una competencia con otras bandas. “Me siento tentado por ser reconocido por lo que hago, es parte de vivir en el capitalismo, querer reconocimiento y éxito material, cuando me llego a sentir así me recuerdo que la razón de porqué hago música no es hacerme rico o estar cómodo, sino expresarme. El único trabajo del artista debe ser escribir música y llevarla al acto de grabación y al acto en vivo”.

Y en este proceso de aislamiento en el llegamos a sentirnos “atrapados”, las relaciones interpersonales resultan fundamentales como una “salvación” o como un motivo de estrés, bien sea por una presión social o por lo difícil que implica el autodescubrimiento. En “Real Thing” Hunter narra la historia de una chica que está casada con un chico “estupendo”, pero prefiere ir por su juventud, tener sexo con diferentes personas y “bailar sin abandono”. Aunque la historia la leyó en una revista, él ha tomado decisiones en este sentido. “Sabía que quería una relación estable pero estaba en dos diferentes escenarios, uno era la relación y el otro era la banda, porque hacer música absorbe mucho tiempo, algunas veces resulta molesto. Por otra parte, en determinadas circunstancias te das cuenta de que esa relación no es lo que quieres y tienes que establecer tus prioridades. Nunca he estado en un punto en el que solo me importe lo que me suceda a mí. Pero lo puedo entender”.

Lower Dens visitará México con motivo de su presentación en Radiobosque el 2 de noviembre, razón perfecta para ir a bailar sin abandono y repensar nuestras prioridades como seres humanos. El cataclismo parece inevitable y aunque crítico, el punto de vista de la banda parece certero. La competencia nos puede arrastrar a un bucle sin salida en el que lo peor no será la muerte, sino el olvido de la vida.

HIPNOSIS 2019 en Las Caballerizas

Fiesta en el tártaro con brujas y vampiros, eso fue HIPNOSIS 2019.

Los paganos se reúnen una vez más a celebrar el HIPNOSIS, una fiesta para la euforia y el frenesí. Un alucinante descenso para estimular nuestros sentidos sin tabúes ni prejuicios.

Esta tercera edición tuvo una naturaleza distinta, pues a lo largo del año, la gente de HIPNOSIS congregó nuevos seguidores a su aquelarre con distintos shows. Sin duda seríamos más, y la llegada del último fin de semana de octubre daba condiciones para que fuera una experiencia casi ritualística.

El lugar creció considerablemente y la producción cada vez es mejor. La comunidad HIPNOSIS está haciendo ruido y dándose a notar. Esta fue la segunda vez en Las Caballerizas y la mayoría los asistentes venían preparados para todo, las botas y las parcas alimentaron la fantasía de que estábamos en una ceremonia de hechicería.

Sei Still fue la banda elegida para iniciar las festividades, se necesitaba sangre nueva y nacional para iniciar. La agrupación maravilló con su oscuro y penetrante sonido, convenció a la gente y los hizo caer en trance.

Siguió The Darts, agrupación vampiresca que hizo explotar al público. Hubo garage, mucha energía, sensualidad sobre el escenario, sangre y martinis. Un show pensado para el disfrute de todas las brujas.

Desde temprano la lluvia comenzó a caer, Tajak y The Holydrug Couple fueron los afectados. Los que veníamos preparados pudimos verlos de cerca. Su talento es innegable y no quedaron a deber, pero la experiencia se vio mermada por el clima.

La lluvia fue constante, iba y venía, parecía que estábamos en el tercer círculo de la Divina Comedia. Sin embargo, la gente no se detuvo ni la pensó dos veces para enfrentarse a las condiciones climáticas. Quedó claro que la música mueve y siempre puede más.

El lugar se llenaba poco a poco, pero la mayoría llegó justo a tiempo para Crumb. Este es uno de los proyectos más prometedores de la escena estadounidense y sorprendió que se hiciera posible una pronta visita. Ya estábamos pisando lodo y el frío atacaba, pero era lo de menos teniendo a uno de los imperdibles de esta edición. Fueron todo lo que esperábamos y hasta más, Lila Ramani y compañía maravillaron a tal grado que despejaron las nubes e hicieron que saliera el sol.

Kikagaku Moyo fue de lo más destacado del festival, seguramente los favoritos de muchos. Metieron ritmo y velocidad a HIPNOSIS, dieron paso al baile de las parcas y las pipas. Los japoneses, con sus múltiples guitarras y hasta una sitar, nos metieron en una profunda alucinación psicodélica de la que pocos querían salir.

La energía no se detuvo con Uncle Acid & The Deadbeats, se notó que el festival tuvo mucho cuidado con la distribución de las bandas. Claro, aunque se mantuvo equilibrio, la situación cambió. El stoner se hizo presente, las cosas se pusieron más serias y el sonido se hizo provocador.

La suerte le sonreía a HIPNOSIS en todo momento, incluso con los pequeños detalles como las fogatas. El público, tratando de mantener la leña encendida, quemaba los papeles que cargaban y el fuego se pintaba de verde, iluminando el lugar. Todo fue hechicería en esta edición.

Por su sonido, Mild High Club prometía calma, pero fue todo lo contrario. La gente se entregó y cantó como pocas veces cuando el Alexander Brettin subió al escenario. Queríamos estar lo más cerca posible, no importaba que el lodo nos hundiera ni tampoco los charcos.

La gente ya no se quería mover, seguían puras cartas fuertes y nadie estaba dispuesto a perder su lugar. Estábamos al pie del cañón, listos para empaparnos, pero la lluvia cesó. Si alguien clavó un cuchillo en la tierra, le quiero agradecer.

Es discutible, pero para muchos The Claypool Lennon Delirium se llevó esta edición de HIPNOSIS. Su ejecución fue algo fuera de este planeta, la habilidad de ambos se mostró y el parecido de Sean con su papá es algo irreal. Si eso no hubiera sido suficiente, hicieron un cover de “Tomorrow Never Knows” de The Beatles. Simplemente sublime.

Por fin, Stereolab, lo que muchos estuvimos esperando. Los que se dejaron hechizar por la banda quedaron fascinados. Lætitia Sadier acaparó toda nuestra atención no importaba si estaba con la guitarra o solo tocando el pandero, su sola presencia bastaba. El show de esta legendaria agrupación se puede definir en dos palabras: magnífico y mágico.

Fu Manchu cerró HIPNOSIS. Aunque Stereolab nos pudo dar un final encantador, fue mejor terminar con furia y vehemencia, gastar la poca energía que nos quedaba. Los pies nos dolían, el frío se metía hasta por los huesos y estábamos empapados. De verdad llegamos a nuestro límite, pero no paramos nunca, fue la epidemia del baile, una histeria colectiva.

Al final, la gente se arrastraba a la entrada, pero no podían esconder su cara de satisfacción. HIPNOSIS, más que un festival, se convirtió en una experiencia, un ritual que hace lo opuesto a una expiación. Bajamos hasta lo más profundo para complacer nuestros oídos y dejarnos seducir por nuestra naturaleza oculta.

Mura Masa está preparando nuevo álbum

Escucha un "No Hope Generation", un adelanto de el nuevo material de Mura Masa.

Mura Masa compartió hoy en redes sociales detalles su nuevo álbum de estudio RYC (Raw Youth College), el cual saldrá a la venta el próximo 17 de enero por medio de las compañías discográficas Polydor y Anchor Point. El disco está conformado por un total de 11 canciones, algunas de ellas con colaboraciones con Clairo, Tirzah, Ned Green,Georgia, entre otros músicos. Dale un vistazo a la portada del álbum y al tracklist completo.

mura

  1. "Raw Youth Collage"
    2."No Hope Generation"
    3."I Don’t Think I Can Do This Again" (Ft. Clairo)
    4."a meeting at an oak tree" (Ft. Ned Green)
    5. "Deal Wiv It" (Ft. slowthai)
    6. "vicarious living anthem"
    7. "In My Mind"
    8. "Today" (Ft. Tirzah)
    9. "Live Like We’re Dancing" (Ft. Georgia)
    10. "Teenage Headache Dreams" (Ft. Ellie Rowsell)
    11. "(nocturne for strings and a conversation)"  

"No Hope Generation" es el sencillo que acompaña al anuncio del próximo material de Mura, dale play aquí abajo.

Además, el productor anunció una gira mundial para el próximo año con el fin de promocionar RYC (Raw Youth College). Los tickets saldrán a la venta general el primero de noviembre.

Da clic al siguiente enlace para pre ordenar el álbum y para checar las fechas exactas de las próximas presentaciones de Mura Masa.

Tyler, The Creator comparte video de "I THINK"

Con "I THINK", Tyler, The Creator continúa promocionando su más reciente álbum.

El rapero Tyler, The Creator compartió el video de "I THINK", canción que forma parte de su quinto álbum de estudio IGOR. Aunque el video fue producido por él mismo, en esta ocasión utilizó el nombre de Wolf Haley.

Con una duración de poco menos de dos minutos, el clip toma lugar en diferentes puntos de un club nocturno. Al principio, Tyler se encuentra en los baños del club donde hay un grupo de chicos jugando a los dados mientras que una pareja sale de un cubículo, para después ser testigo de una pelea entre los mismos chicos que jugaban. Conforme avanza el video, podemos ver a Tyler caminando entre la multitud, un poco desconcertado y con un toque de desesperación, para finalmente posar con tristeza para una foto.

Dale play a "I THINK" 

Se espera que este clip tenga una continuación ya que el rapero hizo un comentario en la descripción del mismo, donde comenta que es una fracción del video. Así que quizás nos sorprenda con otro clip.

Si te gustó el traje color pastel de Tyler prepárate, porque lanzará una línea de disfraces para Halloween, usando como referencia los pantalones, sacos y pelucas que él mismo usó para los videos de su más reciente álbum IGOR.