Ciudad: CDMX

Propagandhi en el Foro Indie Rocks!

De regreso a la adolescencia.

No hay fecha que no llegue y plazo que no se cumpla, aunque tengan que pasar décadas para lograrlo. Con 25 años de carrera bajo el brazo, Propagandhi por fin visitó la Ciudad de México como parte de la gira de Victory Lap, su séptimo álbum de estudio.

De la mano de Puercords, que presume en su carrera haber traído también por primera vez a Descendents, la banda canadiense logró reunir en el Foro Indie Rocks! a cientos de personas de diferentes ciudades e incluso países, agotando los boletos semanas antes del show.

Si bien se registró un pequeño retraso en la apertura de puertas, Axpi subió al escenario apenas pasadas las 20 H. para inaugurar un concierto lleno de gritos, sudor, empujones y puños al aire. Con tan solo unos minutos de diferencia, desde República Dominicana, La Armada hizo lo mismo para regalarnos la primera presentación de una corta gira por México.

Cerca de las 22 H., mientras todo el mundo esperaba ya con poco oxígeno y sin mucho espacio para moverse, Chris, Todd, Sulynn y Jordi tomaron sus respectivos instrumentos y le pusieron fin a una espera que pareció interminable. Bromeando en un español un tanto atropellado, Chris Hannah saludó a la audiencia con un “Buenas noches, nosotros somos Metallica, convirtiéndose en el perfecto anfitrión de una noche de hermandad, nostalgia, cerveza en el cabello y codazos en las costillas.

Sin excepción alguna, todas las canciones que sonaron la noche de ayer fueron coreadas a todo pulmón, en especial “Anti-Manifesto”, el himno adolescente de muchos; y “Fuck The Border”, que estuvo acompañada por un breve discurso sobre la actual situación migratoria entre nuestro país y Estados Unidos.

“Back to the Motor League”, “Note to Self” y “Victory Lap” fueron solo algunos de los temas elegidos para celebrar a un público que a pesar del paso de los años se ha mantenido fiel y que vivió este primer concierto de Propagandhi en México como el más importante e incluso como si fuera el último de su vida.

Tras poco más de una hora, en medio de ovaciones y aplausos, la banda dejó el escenario. Algunos decidieron esperar unos minutos más con la esperanza de tener una foto o autógrafo, mientras otros aprovecharon el espacio para saludar a viejos amigos o abarrotar la mesa de mercancía.

Cuando una banda tarda tanto tiempo en visitar un país corre el riesgo de perder relevancia y dejar morir a su base de fans. En este caso quedó claro que el lazo entre Propagandhi y México es tan fuerte que incluso si en lugar de dos décadas hubieran sido tres, la emoción seguiría siendo exactamente la misma.

The Human League por primera vez en México

Foto thehumanleague.co.uk

Por fin, The Human League llegará a la CDMX con su tour Red 2018.

El trío británico liderado por Philip Oakey, es una de las agrupaciones más recordadas de la era synth pop a finales de los setenta y principios de los ochenta gracias a temas como "Don't You Want Me" y "Love Action". Es por esto que el anuncio de su primera visita a México ha causado tanto revuelo.

El grupo de Sheffield, The Human League, se presentará en el Pepsi Center el 19 de mayo como parte de su gira mundial RED 2018. Durante su show podremos escuchar algunos de sus clásicos como "Human" "Mirror Man" y "Fascination", así como algunos de sus últimos éxitos entre los que están: "All I Ever Wanted" y "Love Me Madly?". Y quién sabe, tal vez interpreten "Together In Electric Dreams", tema que Oakey publicó junto a Giorgio Moroder.

Al ser uno de los grandes exponentes del avant grande y con ventas de más de un millón de copias solo en el Reino Unido, el concierto de The Human League es algo que nadie se va a querer perder, por lo que te recomendamos que compres tus boletos con anticipación.

La preventa exclusiva de boletos para esta extraordinaria presentación comenzará el jueves 15 de marzo para tarjetahabientes de Scotiabank, con precios que van desde los 778 hasta los 1900 pesos.

 

Tash Sultana en el Auditorio Blackberry

Las primeras veces siempre son mágicas.

 Sicario, 8106 y el Auditorio Blackberry presentaron a Tash Sultana por primera vez en México.

El evento fue sold out y resultó todo un éxito.

Desde las 19 H. la gente se amontonaba para entrar. Los asistentes formados daban la vuelta a la manzana. Quien viera la fila desde lejos pensaría que se trataba del evento del año. Aunque es muy temprano para decirlo con certeza, lo que es cierto es que Tash Sultana dio un concierto que los mexicanos no olvidaremos en un buen tiempo.

Dentro del Blackberry la gente estaba ansiosa. Gritaban excitados ante cualquier cambio de luz o sonido como parte de las pruebas que realizan los ingenieros previas al show. Creían que iba a comenzar el evento desde las 20 H. aunque sus boletos dijeran que empezaba a las 21 H. Bob Marley se escuchaba como música de fondo con “I Wanna Love You” y gente que conocía la canción gritaba la letra como si fuera en vivo y Bob fuera el telonero de Tash.

A las 21:30 H. Tash enfrentó a un auditorio lleno vestida con su usual gorra puesta hacia atrás y un poncho que después dijo haber comprado para la “experiencia” en la que todos íbamos a  participar. La gente gritaba tan fuerte que al principio costaba un poco de trabajo oír lo que Tash tenía que decir. Finalmente, después de sonar un par de temas como su sencillo “Jungle”, habló para el público.

”¡¿Cómo carajos están todos esta noche?!”, dijo Tash cariñosamente después de un par de canciones a lo que la gente contestó con una ovación. "¡Bienvenidos a esta experiencia! Sólo tengo tres reglas: 1. Si eres homofóbico, vete a la chingada de aquí, 2. Si eres racista… vete también a la chingada de aquí,  3. Si eres trans, o gay y no te sientes cómodo con una etiqueta de género. Si sientes que la gente te molesta y no sabes qué hacer, tú sí eres bienvenido en mi show, seamos felices todos”.

Así, casi dos horas de concierto transcurrieron rápido. Temas como “Murder to the Mind”, “Higher”, “Electric Feel” así como temas de su EP Notion sonaron.

Es increíble como un show de una sola persona puede mantener a un auditorio clamando por más. A sus 22 años, el estilo de Tash Sultana es mágico con su voz dulce y don natural para crear melodías y canciones desde cero utilizando live looping así como múltiples pedaleras.

Sus canciones son profundas y reflejan una gran madurez. La aclamada one woman-band mantuvo la energía siempre. Cantaba con honestidad y no paraba de saltar mientras se movía por su área de trabajo: un cuadrado perfecto lleno de instrumentos, sintetizadores, pedaleras, micrófonos y juguetes que usaba en diferentes momentos a lo largo del concierto.

Fue un gran concierto. Las primeras veces siempre son mágicas; esta no fue la excepción. Esperemos que Tash Sultana regrese pronto.

Depeche Mode: segunda noche en México

Más sorpresas sonoras.

Con un flujo lento en las vías de circulación hacía el Foro Sol, logramos llegar puntuales a la segunda noche de Depeche Mode. Rey Pila inició en buen tiempo, dando un respetable show por los músicos experimentados y liderados por Diego Solórzano. La realidad es que muchos iniciaron quejándose entre el público, pero finalmente se prendieron con el acto mexicano que musicalmente empató muy bien con el mood de la noche.

Finalizando Rey Pila, aún no se encontraba el recinto lleno, notabas bastante gente apenas llegando y corriendo para alcanzar un buen lugar. Para fortuna de muchos que no lograron estar en la primera noche, este día arrancó con los mismos primeros grandes éxitos que presentaron en la primera fecha, con sus impecables visuales y enormes pantallas 4k –esta vez sí estaba bien calibrada la derecha, que en el pasado tuvo problemas de color durante todo el show– que nos mostraban más cercanos a los grandes de Essex.

Les hablaré específicamente de las cuatro increíbles sorpresas que hubo en el setlist, pues no hay nada más que agregar a la impecable ejecución, presencia en el escenario y desempeño musical de este gigante. “Judas”, fue una palomita más para el Songs of Faith and Devotion de 1993 –año en el que se presentaban por primera vez en este país– y pieza que Martin Gore interpretó con el sentimiento perfecto para relajarnos y concentrarnos sólo en él.

Le continuaron “Home” e “In Your Room” para después darnos una estocada con “Policy of Truth” –octava vez que se ha interpretado durante este Global Spirit Tour– y con la que la audiencia no paró de brincotear.

En el encore pasado hubo una hermosa interpretación de Martin Gore acompañado por el piano para “Strangelove”, sin embargo ayer martes el impacto al corazón fue mayor con “Somebody” (que él escribió), haciéndonos a todos sentir un enorme amor comunal. De ahí pasamos a “Walking in my shoes” con su bien ejecutado visual sobre un día en la vida de un trans (aún perturbador para uno que otro) y luego llegó el cambio de “Question of Time” –de la primera noche– por la bastante esperada “I Feel You”, un momento de éxtasis total para los fans. Sensual, rockera, electrónica y perfecta.

Nuevamente, la banda terminó con el éxito más sonado en las estaciones de radio comercial en México, “Personal Jesus”. Un “escucha estos graves, Cynthia” de mi padre estaba invitablemente en mi cabeza. Vaya, Depeche Mode nos condujo por diferentes ambientes en ambos días, logrando los sentimientos y recuerdos más puros en su público, demostrando el por qué son una de las mejores bandas en el mundo que ha conquistado la mezcla perfecta entre el rock y la electrónica durante décadas.

Depeche Mode en el Foro Sol

Larga vida al rey electrónico.

La banda electrónica más grande de todos los tiempos regresó al Foro Sol para deleitar a fans acérrimos (en su mayoría) y uno que otro incauto que venía a escuchar solamente los hits. La agrupación no venía desde hace 9 años (¡son jaladas!), cuando en su momento promocionaban Sounds of the Universe (2009). Esta vez nos visitó para presentar formalmente Spirit (2017), el nuevo álbum que presenta a la banda en una actitud muy contestataria frente a los movimientos socio-políticos desagradables del mundo (Brexit, Trump y demás).

Rey Pila hizo los honores de abrir la noche conforme el recinto se iba llenando con las 60,000 personas que terminarían por abarrotar el enorme lugar. Un pedazo de “Revolution” de The Beatles, por los altavoces, anunció oficialmente el inicio del espectáculo de Depeche Mode (Fast Fashion en english) ante gritos y alaridos del público, y en medio de luces y unas enormes pantallas que mostraban unos diseños psicodélicos, apareció el menudito Dave Gahan para empezar a bailar y a cantar “Going Backwards”, del nuevo álbum.

El toque estético de Anton Corbijn se nota incluso en las presentaciones en vivo de la banda, las pantallas grandes donde se proyectaban a los miembros transmiten únicamente en blanco y negro, y los videos de Corbijn, como para la excelsa “Cover Me”, aparecían de fondo… todo esto a pesar que la portada de Spirit, con esos piecitos y esas banderitas, pues no estuvo tan memorable que digamos. Del nuevo álbum también presentaron “Where’s The Revolution?”, otra canción con el tópico de despabilar a los millenials y pedirles menos apatía.

De madrazo nos mandaron a 1997, y del Ultra se aventaron tres seguidas: la suntuosa “It’s No Good”, así como “Barrel of a Gun” y “Useless”, esta última con unas notas sensuales en la guitarra por parte de Martin L. Gore y un bajo medio grunge pulsando en el fondo. Recordé como ya en 1997, Depeche Mode era un comeback dentro de la industria musical, después de que Gahan estuvo a punto de morir por una sobredosis y los había dejado Alan Wilder, el integrante con la educación musical formal que hacia los arreglos de las canciones.

Andy Fletcher apareció en las pantallas exactamente dos veces, una cuando Gahan presentó a cada miembro al final de “In Your Room”, y otra durante “Precious”, donde el enigmático Fletcher, en lentes oscuros, compartió el momento con el trasero de Gahan, a quién le dieron un buen close up para beneplácito de varios asistentes, especialmente de dos chicas a mi lado, que gritaron una buena lista de piropos para Gahan durante la noche, incluyendo (y no limitándose a): “papacito”, “ya encuérate” y “sabroso”; esto sin importar que estábamos sentados como a 5 kilómetros del escenario, casi del otro lado de Río Churubusco. Pero yo salí del concierto haciéndome la misma pregunta de toda la vida: ¿qué, exactamente, hace Andy Fletcher en Depeche Mode?

Hubo rolas que hicieron retumbar al recinto, como la más añeja del repertorio, “Everything Counts” de 1983, que enloqueció al público cuando reconocieron los efectos electrónicos industrialones al inicio de la canción, lo mismo “Never Let Me Down Again”, donde Gahan invitó al público a levantar las manos y moverlas de lado a lado, creando una visual imponente, lo que parecía un verdadero mar de personas, en la explanada del Foro.

Después de los obligados dos minutos de descanso antes del encore, Martin Gore regresó a interpretar una versión acústica de “Strangelove”, cambiando ligeramente el setlist para esta noche, ya que habían venido tocando “I Want You Now” en su lugar. Empezaron a cerrar la noche con “A Question of Time” del Black Celebration (1986), y aunque Gahan sigue haciendo piruetas con el stand de su micrófono, la edad pesa, y ya no corre los kilómetros en el escenario, algo que era típico para la interpretación de esta canción. El broche de oro fue “Personal Jesus”, y Depeche hizo comunión con su fiel público mexicano…”Reach Out and Touch Faith!”… les ordenaba Gahan a los fieles, y a 5 kilómetros de distancia, ahí estábamos, estirando los brazos hacia el escenario.

Erasure dará gira por México

Foto Olympia Theatre

El dúo Erasure se prepara para visitar Monterrey, Tijuana y la Ciudad de México.

La banda británica, una de las más importantes del synthpop, regresa a nuestro país para dar tres fechas en diferentes ciudades. Todo gracias a la gira promocional de World Be Gone, el álbum número diecisiete del dúo conformado por Vince Clarke y Andy Bell.

Con su serie de conciertos, Erasure recorrerá Tijuana, Monterrey y, por supuesto la CDMX, haciendo de nuestro país el lugar con más fechas de su tour. La última vez que los londinenses se presentaron en la capital fue en 2011 cuando dieron un espectacular show en el Teatro Metropólitan.

El público mexicano le tiene un aprecio muy especial al grupo y a su género en realidad, ya que agrupaciones como Pet Shop Boys, Culture Club, Orchestral Manoeuvres In The Dark y The Human League, siempre logran llenar cualquier recinto.

Cabe mencionar que el nuevo disco de Erasure salió el 9 de marzo, y hasta ahora ha recibido muy buenos comentarios de parte de la critica. Esto solo puede aumentar la emoción entre sus seguidores, ya que seremos de los primeros en escuchar en vivo algunos de los temas de este tan esperado material.

Mientras tanto, escucha el reciente estreno de los británicos justo aquí:

Burger Revolution 2018 en el Foro Indie Rocks!

El garage  de Latinoamérica se encuentra en buenas manos.

La promotora independiente denominada Violencia River nos recuerda constantemente que no nada más California tiene una exuberante escena de garage y surf rock. También Latinoamérica está dando fruto a actos con calidad de naturaleza palpitante dentro de los géneros ya mencionados.

Durante la tarde del 10 marzo se llevó a cabo el Burger Revolution 2018: evento que hizo posible la conjunción de la clase de bandas que inspiran las más puras sesiones de brincos, crowdsurfing y slam.

Desde el momento que comienza con una explosiva apertura por parte de Los Reyna Valiendo Madre hasta el excepcional cierre con el regreso de O Tortuga al presentarnos nuevo material, el evento significó una tarde de abundante diversión y conmoción con todos esos detonantes guitarrazos, ensordecedores ritmos de batería y sólidas líneas de bajo. Elementos que caracterizan a estos géneros que celebran una especie de frenesí en la juventud amante del rock.

Inicio:

Entre Los Reyna Valiendo Madre y Los Yakets se encargó de entregarnos una bonita abertura. Definitivamente eran actos con muy buenas aptitudes que lograron originar buena energía para el resto del show. No se encontraba la suficiente gente, pero de igual modo lograron brindar alboroto para los pocos asistentes que se encontraban.

Desarrollo:

Para el momento del turno de The Froys, el establecimiento ya se empezaba sentir más lleno y la energía se intensificaba. Con la contundencia que nos brindaban con ese garage, logró potenciar el vigor de los asistentes seguidos por Los Sustos que de igual modo alcanzan una respuesta por el público que pondría la piel chinita a cualquiera. Habrá que estar pendiente de lo que próximamente hagan ambas agrupaciones.

Clímax:

Para entonces la máxima cantidad de gente observando la música que se alcanzó durante la noche era evidente. Varias personas estaban especialmente interesados por ver a Señor Kino tocar con esas suaves y pegajosas melodías playeras que caracterizan al sonido de las mejores bandas del género. Con un vocalista con una personalidad sobrante de simpatía y buenas vibras, nos dieron uno de los mejores sets de la noche. También nos compartieron un par de canciones nuevas que crearon inquietud por escuchar su siguiente material de estudio.

Después de esa completa entrega de la agrupación anterior al público, llegó la sucesión de otros grandes del surf rock nacional: Dinosaurios Surf Club. Otra gran experiencia que nos regaló colaboraciones con integrantes de Señor Kino. Independientemente de eso, la talentosa banda nos dio lo suyo.

Desenlace:

Más que un espacio para brincar y empujar, The Cavernarios creó un espacio bien merecido para bailar. Riffs de guitarra, más un bajo que realmente resaltó durante la noche,  resultó en un agraciado momento para después otorgarles el escenario a O Tortuga. Si alguien representa el género en la ciudad son ellos y ya era esperado nuevo material el cual si nos presentaron. Solo queda decir que el nuevo disco se viene muy gustoso.

Festival De Frente en Jardín Ponsá

El espacio heterogeneo para el talento nacional.

En su primera edición, Festival De Frente fungió como el punto de reunión entre marcas independientes de moda y joyería como, Triangulum, Pay’s, Sabatter entre muchas más, acompañado de presentaciones en vivo a cargo de músicos pertenecientes al sello discográfico Panoram Records. Reyno, Andrea Franz, Salvador y el Unicornio, Love La Femme, Juan Moreno y un DJ set de Memory Man + Pipe Ceballos fueron los talentos que se apropiaron del escenario.

El clima era ideal para pasar una tarde chill, donde los amigos y la música generan esos momentos a lo que todos buscan escapar los fines de semana. Lentes de sol y look casual fueron una constante en los asistentes que recorrían el área de merch, donde cada stand ofrecía productos con una calidad estética y propuesta de diseño atractiva con esencia propia, atrayendo así clientes de antaño y nuevos compradores.

El Jardín Ponsá, fue el spot ideal donde los asistentes pasaron la tarde tomando cerveza y escuchando música de fondo a cargo de los DJs Human Fader y Pato Watson quienes ambientaron el escenario mientras la tarde se dejaba caer y daba paso a la hora de cantar “Pincel”, tema con el que Juan Moreno abrió el escenario. Siguiendo con “Metamórfosis", el cantautor creó una atmósfera relajada. Su proyecto, aún nuevo, transmite sus memorias y experiencias entre baladas y guitarras armónicas al estilo de esta onda de músicos emergentes que la están armando gracias a la honestidad de sus letras, en conjunto con melodías suaves al oído que conquistan así a público joven y no tanto. Usando metáforas sutiles “Atemporal” brilló en el repertorio de Moreno, mismo que al cabo de unos minutos finalizó su presentación con “El barco”.

Poco después el público comenzó a dispersarse a lo largo del evento, muchos ya hacen fila en el área de comida atraídos por el aroma de las hamburguesas al carbón, otros se acercaban con sus prendas Levi’s para que fueran intervenidas con parches y diseños en aerografía. Después de la primera presentación musical, el diseñador Jesús De La Garsa presentó su colección primavera verano, la propuesta, completamente femenina, a base de tonos nude, menta y rosa abrió el espació al tema de la moda en De Frente, mismo que sería alternado con shows musicales a lo largo del día.

Entre pláticas, risas y la llegada de más asistentes el escenario volvió a iluminarse, no solo por las luces de colores sino por la presencia de Andrea Franz, entonces cambió el mood del evento, Franz se apropió del lugar con guitarras potentes y su voz suave interpretaba temas como “Worst Curse”, “La Ciudad” y “We’ve Met” emitiendo destellos femeninos y agudos precisos. Franz se entregó al público con su característica amabilidad y constante contacto visual con sus fans, compartiendo sonrisas infantiles y amables, así la californiana se mantiene sigue crecimiento en la escena independiente.

La colección de Levi’s desprendió toques casuales cargados de la esencia propia de la marca, nada pretensioso. Conforme atardecía la afluencia crecía. Recibiendo la noche Love La Femme envolvió a la audiencia, misma que disfrutaba de la música y el ambiente general, documentando todo en redes sociales a través de selfies y fotos de las presentaciones de Nike a cargo de bailarines de break dance usando la tecnología OBE (out of body experience). Los diseños de Carla Fernández desfilaron por el escenario, la audiencia, múltiples flash y todos los celulares captando el momento en los y las modelos portaba cuidadosamente cada prenda, todas ellas únicas.

Ya de noche, Salvador y el Unicornio causó aplausos y ovaciones en el escenario, el músico mexicano puso a bailar a más de uno. Para las ocho de la noche De Frente se volvió el spot al que la gente asiste un sábado en la noche, ahora el festival se miraba más concurrido, y el ambiente se transformó en una noche elegante sin perder el toque casual. La zona VIP ya no era solo un cuadro en el centro de la pista, ahora grupos de amigos bebían y bailaban desde su zona lounge, fuera de esta valla de metal el ambiente era tan bueno como la música jocosa del cantautor mexicano, “Agua de coco”, “Carolina” y para cerrar su presentación “California” dio paso a la última pasarela a cargo del diseñador Jorge Ayala Paris.

Dentro del repertorio de artistas en De Frente, Reyno destacó como una banda que ha crecido a lo largo de sus dos álbumes, sus presentaciones por la república mexicana y el extranjero han hecho una propuesta evolutiva, prueba de esto fue el número de admiradores que resaltó de inmediato en Festival De Frente, el público ya esperaba incluso formando una pequeña multitud al pie del escenario listos para corear todos los temas, empezando por "Ahrimán" y continuando con “Parte del sol”, “Nunca me dejes” y “Química” entre otros.

Cuando Memory Man + Pipe Ceballos subieron al escenario el publico se sintió bombardeado por bits de sintetizadores que atraían inconscientemente sus cuerpos, sin pensarlo cada quien comenzó meneando la cabeza de un lado a otro, después poco a poco los pies, y de pronto gran parte de lugar bailaba sin pensar en nada más que en disfrutar la música.

Festival De Frente brindo un nuevo modelo en que la música y la moda son presentados a la par, ponderando al igual ambos mundos y dando pauta a formar nuevos lazos entre el talento mexicano, esta primera edición además brindo un nuevo esquema de venta fusionado con presentaciones en vivo y showrooms, logrando una organización adecuada, bajo un estilo sofisticado y vanguardista sin perder el toque de frescura que brindan los festivales y bazares en la actualidad.

Adan Jodorowsky en El Plaza Condesa

El único ídolo: Adan Jodorowsky en concierto.

Hace tiempo, un filósofo elogiado persignó: “Uno se vuelve sabio solo en la medida en que atraviesa su propia locura”; ¡Vaya curiosidad! El que su propio primogénito representase la locura nata, la más intensa y enamorada. Adan Jodorowsky estuvo en la CDMX como el loco que solo él sabe ser.

Tenía tiempo que las manecillas de mi reloj no avanzaban tan lento; los minutos me parecían eternos. Por fin marcaron el momento celestial: 20:28 H. El show emprendía en unos de los foros más cotizados de la CDMX –El Plaza Condesa– el encantador Adan Jodorowsky presentaría su más reciente disco Esencia Solar, siendo la primera vez que firma, actúa e interpreta con su nombre natural.

Seis músicos en escena daban la señal de su arribo. Manteniendo una pose fija, el legendario Adanowsky se mantiene de pie mirando (detrás de unas gafas de sol) al horizonte de su perfil derecho llenándose de energía pura a través de aplausos encariñados. “¡Buenas noches!” deseaba a los presentes y su euforia deslumbraba inmensamente. “Vivir con valor” fue el tema de apertura donde la ausencia de Natalia logró ser cubierta con un baile inminentemente perfecto.

La deserción de un público en exceso no fue la causante para un espectáculo rutinario, era en realidad, la muestra de esa intimidad que Jodorowsky suele trasmitir a sus seguidores, como una charla entre grandes camaradas: Él y su propia gente. Aquella confianza implementada dejó en alto lo calidez y lo bien cortejado que está, desde su gente de staff como Charly, hasta la participación de grandes artistas como Renata con su violoncelo en “Hasta la aurora” o Devendra Banhart en “You Are the One”.

Aquella noche fue la cena más romántica donde el creador de Amador complacía a sus propias almas haciéndolo con “Niña roja”, un tema interpretado a petición y donde aprovechó la oportunidad para cantársela a la musa que se encontraba entre el público: su esposa, Luna. “Abran espacio como Moisés en el mar para que pase mi inspiración”.

Entre tanto sentimiento gozado, una sorpresa piso el escenario: León Larregui, el jinete de la libertad, nos regaló a dueto “Vagabundos de otro mundo”. “Qué increíble es tener amiguitos aquí” decía Adan con su último invitado. Y así, sin más, estalló con una tanda de éxitos que nos retomaron sus versátiles facetas “Mi fe”, “Amor sin fin” y “Estoy mal”. La acústica en pleno show renació la emotividad al comenzar el tema inspirador, “Solo falta lo mejor” cerrado con broche de oro, la alegría de un cajón flamenco.

La fiesta no se detenía y Adan deslumbraba con “El ídolo”. Y como una explosión que revienta alegría, “Color café” llegó a todos los presentes, aquellos que sacudían sus brazos al ritmo de las percusiones. “Qué importa lo que la gente piense de nosotros, solo bailen conmigo” incitaba el músico al son de la canción. Un tema que dio la excitación completa representada en una batucada en toda la explanada encabezada por el mismo artista. ¡Grandísima fiesta!

Mi reloj seguía marcando las horas, mismas que me importaban un bledo porque el hijo de Alejandro estaba en la pista listo para interpretar “Collar de perlas/Déjenme llorar”, “Amor de día y de noche” y “Me siento solo”, canción con la que promovía el cierre total de esa gran, gran noctámbula, esa misma que sería recordada como la velada donde Adan vuelve a dejar en alto su elegancia sobre un escenario, sin perder ese magia, atracción y su toque personal en cada performance. Adan Jodorowsky cumplió ser el ídolo que siempre soñó.

Bonobo en la Carpa Astros

Fusión perfecta de electrónica y melancolía.

Es una delicia cuando las expectativas de un show tan esperado como el de Bonobo no solo se cumplen, sino que se superan. Simon Green y su banda dieron una cátedra musical en la Carpa Astros.

Todo tomó forma con un DJ set de Raúl Sotomayor, quien calentó la pista con beats afro y dejó el piso más que pulido para el Migration Live Tour, que marcó la primera presentación en vivo de Bonobo en México.

El show empezó de la manera más atmosférica posible, con secuencias graves que dieron paso a la integración de teclado, batería, guitarra y saxofón, y eventualmente al bajo, tocado por Green. “Figures” abrió un juego de contraluces en el que las figuras de los músicos levantaron cuerpos del piso. Canciones como “Bambro Koyo Ganda” atraparon con su alegría.

Los beats electrónicos se fusionaron a la perfección con la instrumentación, que por más sencilla que parezca, suena de forma magistral. Pero incluso “Kong”, en la que Simon se quedó solo en el escenario con su bajo y secuencias, llenó el recinto de energía y poder. Mención especial para la voz de Szjerdene Fox, quien cautivó al público con su cadencia en rolas como “Break Apart”, “Eyes Down” y “Towers”.

Mucha de la magia del concierto fue aportada por los interludios, que funcionaban como descansos a veces nostálgicos, a veces melancólicos, que crecían de a poco hasta llegar a momentos de fortaleza inigualable.

Sorpresas como el uso de la flauta en “We Could Forever” provocaron emoción y expresiones que apelaban a la genialidad de la banda.

Una noche de ensueño que, para aquellos que guardaron energía, culminó pasadas las 2 de la madrugada tras otro DJ set de Sotomayor y uno del mismo Bonobo.