Kim Gordon anuncia el disco 'Body/Dilloway/Head'

La ex integrante de Sonic Youth estrenó el primer tema de su próximo material de Body/Head junto a Aaron Dilloway.

Kim Gordon se ha mantenido activa en la industria musical desde 1981. Ya sea con Sonic Youth, Ciccone Youth, Free Kitten o como solista, se ha mantenido fresca en sus creaciones. Ahora vuelve a sorprender con su proyecto Body/Head, al cual se integró Aaron Dilloway de Wolf Eyes, por lo que la banda se renombró como Body/Dilloway/Head y sacarán un disco homónimo bajo el sello Three Lobed Recordings el próximo 19 de noviembre.

Body-Dilloway-Head_2021

La canción "Goin' Down" es el primer sencillo de Body/Dilloway/Head que tendrá únicamente tres temas. En esta pista, de corte instrumental/ambiental, predominan los efectos en la guitarra con delay y distorsión, que en coordinación con los sintetizadores crean una atmósfera que llena de intriga a los que se dejan llevar dentro de esta canción.

Las otras dos canciones que estarán dentro de este material serán "Body/Erase" y "Secret Cuts". Esta producción contará con una edición limitada en vinilo color negro y podrá comprarse en paquetes con cuatro playeras con diseños diferentes a elegir. Ya puede pre ordenarse aquí. 

Aquí te dejamos "Goin' Down":

Hipnosis y See Records presentan 'Avándaro 50 años' en el Foro Indie Rocks!

Que viva el rock, hoy y siempre.

En septiembre de 1971 ocurrió un evento que quedó marcado en la historia de México; miles de jóvenes se reunieron para celebrar y ofrecer el mayor concierto de rock en la historia del país: Festival de Avándaro. Su nombre ha resonado con fuerza por diversas situaciones a lo largo de cinco décadas ya que representó un antes y un después para el rock mexicano. Con motivo de celebrar su aniversario número 50, Hipnosis y See Records unieron fuerzas para presentar en el Foro Indie Rocks, Avándaro 50 años.

A los amantes de la música y sobre todo a los coleccionistas siempre les viene bien sumar alguno que otro disco, vinilo, libro, cassette o póster de esa ocasión tan memorable y por ello es que los organizadores convocaron un bazar de discos para que la banda le cayera a rebuscar alguna que otra rareza. See Records, Fhauna, Reverb Records, Discodromo, Big Five, Vinil Azul, Garnica y Toño Pantoja (El Chopo) fueron los invitados a participar en este comercio en el que se encontraban títulos de Javier Batiz and The Famous Finks, Enrique Guzmán, Caifanes, Toncho Pilatos, La Revolución de Emiliano Zapata, Quinta Visión, División del Norte, La Tribu y más. Había de todo un poco y para todos los gustos.

50 Aniversario Avándaro_Foro Indie Rocks_David Durán (19)

Los coleccionistas encontraron un punto de reunión en el restaurante y se dieron la oportunidad de disfrutar de una comida mientras escuchaban al selector de vinilos. Por otra parte había algunos jóvenes asistentes que llegaron al venue con el interés de conocer más de Avándaro, revisando la exposición pictórica que se encontraba en el mismo lugar y la cual contaba con más de una decena de pintorescos cuadros que ofrecían al visitante una interpretación del rock; música, pasión, libertad, diversidad, color, paz y amor.

Por otra parte y quizá la más interesante de Avándaro 50 años, fue la presentación del libro Yo Estuve en Avándaro, presentado por Trilce Ediciones e Hipnosis. Federico Rubli ofreció una especie de conferencia virtual para compartir algunos de sus recuerdos del festival. Primero que nada aplaudió el trabajo de Graciela Iturbide, fotógrafa mexicana que capturó en imágenes este acontecimiento tan importante.

El economista y apasionado por la música explicó que la idea original no era hacer un festival, sino una fiesta. Los hermanos Negrete y el resto de los involucrados en este encuentro se cuestionaban la idea de hacer algo similar a lo vivido dos años antes en el White Lake de Nueva York. ¿Por qué no hacemos un festival tipo Woodstock? Increíble pregunta. Rubli mencionó que el 90% de los jóvenes asistentes fue por el llamado del rock, lamentablemente el evento se catalogó como un descontrol y hasta cierto punto se le puede decir que fue "castigado".

Festival de Avándaro, fue una gran hermandad y todo se compartía, hasta la mota. No fue una reunión de drogadictos perdidos, como dicen", explicó el escritor del libro.

Tras una hora de remontarnos a inicios de los 70, Federico Rubli cerró su presentación con una frase clave: “Viva el rock”, esperando que las nuevas generaciones se sumen a conocer dicho acontecimiento y a seguir manifestándose al compás de la música.

Iggy Pop y Matt Sweeney versionan “European Son”

La canción forma parte del disco tributo I’ll Be Your Mirror: A Tribute to the Velvet Underground & Nico.

La dupla entre Iggy Pop y Matt Sweeney siguen haciendo lo suyo, y como prueba de ello llega “European Son”, este enérgico cover a The Velvet Underground, en el que a lo largo de casi ocho minutos, el ritmo y la voz te harán explotar la cabeza con el estruendoso rasgueo de las guitarras.

El cover forma parte del álbum tributo, I'll Be Your Mirror: A Tribute to the Velvet Underground & Nico, el cual será publicado el próximo 24 de septiembre y, en el que además de participar Iggy Pop y Matt Sweeney, contará con las colaboraciones de Sharon Van Etten, Michael Stipe, St. Vincent y Courtney Barnett, entre otros. 

Respecto a “European Son”, Sweeney compartió que este trabajo le emocionó mucho, y más por trabajar al lado de su buen amigo Iggy en tremenda canción.

The Velvet Underground eran la mejor banda de rock and roll. Iggy Pop sigue siendo el mejor cantante de rock and roll.

Aquí te dejamos  “European Son”, seguido del tracklist de I'll Be Your Mirror: A Tribute to the Velvet Underground & Nico: 

Ill-Be-Your-Mirror-Tribute-The-Velvet-Underground_2021

  1. “Sunday Morning” Michael Stipe
  2. “I’m Waiting For The Man”Matt Berninger
  3. “Femme Fatale”Sharon Van Etten (w/ Angel Olsen on backing vocals)
  4. “Venus In Furs”Andrew Bird & Lucius
  5. “Run Run Run”Kurt Vile & The Violators
  6. “All Tomorrow’s Parties” – St. Vincent & Thomas Bartlett
  7. “Heroin”Thurston Moore feat. Bobby Gillespie
  8. “There She Goes Again”King Princess
  9. “I’ll Be Your Mirror”Courtney Barnett
  10. “The Black Angel’s Death Song” Fontaines D.C.
  11. “European Son” – Iggy Pop & Matt Sweeney

A 10 años del 'Portamento' de The Drums

Historias que plasman vínculos interpersonales a través de letras llenas de emociones y música difícil de olvidar.

Portamento es el segundo álbum de The Drums, y llegó un dos de septiembre del 2011 a través de Moshi Moshi y Island Records. El disco está compuesto por 14 temas (en la versión extendida) que cuentan historias completamente diferentes, pero que, al unirse, crean un concepto sonoro y emocional singular.

El proyecto liderado actualmente por Jonathan Pierce sin duda ha pasado por un sinfín de altibajos, pero eso no ha impedido que deje de componer canciones y nos regale nuevas producciones discográficas. En este sentido, hay que resaltar que la salida de su segundo álbum de estudio sufrió por varios cambios e incluso, pudo no haber salido a la luz jamás. Sin embargo, antes de que sucediera esto, si recordamos el tiempo posterior a la develación del álbum homónimo The Drums, el guitarrista Adam Kessler abandonó la alineación de la banda por varios desacuerdos, por lo que, se generó una gran incertidumbre si el proyecto seguiría en pie o no. No obstante, Jonny mantuvo la decisión de continuar y regalarnos los tracks de Portamento.

Bajo este contexto, el resultado final fue un montón de emociones acumuladas que plasman dudas y preguntas sin resolver, así como el dolor y euforia en sintonía con música impregnada de gran fuerza vocal e instrumental.

Portamento_The Drums_tracklist

El álbum da apertura con "Book of Revelation", una canción que refleja el pasado y el presente de Jonny Pierce y que nos abre la puerta a su vida para mostrarnos cómo ver de forma distinta el hoy a pesar de las dificultades que se puedan suscitar en las relaciones interpersonales. Por otro lado, "Days" es uno de los tracks más icónicos de The Drums, muestra un lado sensible que hace hincapié en el término de un lazo emocional y a su vez, plasma notas melódicas bailables y pegajosas difíciles de olvidar.

Mientras tanto, "What You Were" y "Money" nos recuerdan que aquella nueva etapa llegaba con mayor fuerza para decir las cosas sin tapujos y con ritmos que la llevarían a la posteridad.

Sin duda "Hard To Love" llegó para hacer un parteaguas en lo que habíamos escuchado en un inicio, pues es una canción desgarradora que habla sobre los sentimientos más difíciles de expresar y sobre cómo se siente la indiferencia. Sin embargo, su base musical muestra algo más ligero con beats repetitivos y que logran formar un equilibrio.

"I Don’t Know How To Love" presenta un lado vulnerable e inseguro acerca de las emociones y la falta de empatía dentro de una relación, llevándonos a un lugar oscuro y lleno de incógnitas difíciles de dilucidar.

Sobre la misma línea continúa "Searching For Heaven" y "Please Don’t Leave", con una base sólida e impecable de sintetizadores y guitarras que suben y bajan con la misma intensidad que canta Jonny para hacernos declaraciones honestas de la percepción que hay dentro de los vínculos personales.

De esta manera, el LP continúa su curso hasta llevarnos a temas como "How it Ended", "Blue Stripes" y "What We Had" para darle un cierre a este viaje emocional.

El disco hace hincapié en la cotidianidad y a su vez, se pregunta de forma constante cómo sobrellevar el dolor de la distancia, las pérdidas, la muerte y el final de un ciclo. Sin embargo, a pesar de ese cúmulo de sentimientos que parecen no tener fin, se llega a un estado seguro donde la música y el tiempo son responsables de la estabilidad emocional.

Portamento sin duda es una obra que comprende gran parte de lo que es la humanidad, la ruptura de los estados de confort y cómo se puede sobrellevar todo ese abismo interno que llevamos a veces sin soltar. Y asimismo, es un retrato autobiográfico de Jonny Pierce que nos abre el panorama de lo que ha vivido y cómo gracias a la música sigue en pie The Drums diez años después del lanzamiento de su segunda producción de estudio.

Arik Lau comparte video para “La Vista Se Va”

Texturas lo-fi que provocan sensaciones oceánicas.

Arik Lau, una de las propuestas más estimulantes de la escena indie nacional, está de estreno con "La Vista Se Va", una pista que juega con sonidos extraídos del rock alternativo y el shoegaze, sin dejar de lado la neo psicodelia que caracteriza al proyecto.

"La Vista Se Va", cuenta con la participación del buen Sebastián Neyra, quien da vida a proyectos como Sonic Emerson y Mint Field; además de haber trabajado con Señor Kino y Margaritas Podridas.

El tema recién estrenó un magico y ensoñador videoclip dirigido por Aketzalli Rendón, Ed Morti y el propio Arik Lau, en colaboración con WithLove. Entre el bosque, la naturaleza y por supuesto la psicodelia, todos los sentidos se van a activar y la piel se va a erizar. Te dejamos con el video a continuación. ¡Disfruta!

Este nuevo sencillo representa el comienzo de una una etapa mucho más madura en la carrera del proyecto veracruzano que anteriormente ya nos había sorprendido con brillantes lanzamientos como Sense in Meaningless del 2017 y Waiting For The Sun del 2019.

No olvides darle "follow" a las redes sociales de Arik Lau para que no te pierdas ninguno de sus próximos lanzamientos.

Buck Gooter — Head in a Bird Cage

In memoriam por Buck Gooter.

La prolífica banda estadounidense Buck Gooter, nos presenta su nuevo álbum de estudio Head in a Bird Cage, a través de Ramp Local. Dejando atrás la energía de otros materiales, pero, sin alejarse de su particular combinación de industrial con punk y blues, el dúo nos presenta un disco más reflexivo y cargado de emociones. Debido al sensible fallecimiento de Terry Turtle, cofundador del proyecto, en 2019.

Utilizando elementos de archivo y grabaciones realizadas durante la estancia de su compañero en el hospital, Billy Brett honra la memoria del que lo acompañó por alrededor de 700 conciertos en más de 10 años de carrera, sumándole un nivel de profundidad al disco. Hay ocasiones en que, al fallecer un artista y se lanza una canción o como en este caso 14, que son las que componen Head in a Bird Cage, se corre el riesgo de hacerlo por las razones equivocadas, principalmente, por la ambición de seguir explotando su imagen. Se escudriña en los materiales inéditos o los que se dejaron de lado con el objetivo de encontrar una joya perdida (o no) de la cual se pueda seguir sacando rédito, ignorando por completo el hecho de que, si no fueron publicadas es porque no cumplían con los estándares del propio artista.

Aquí no es el caso, Turtle, consciente de su condición pidió a Brett que continuara con el proyecto y una oportunidad de despedirse de sus fans, a través de aquello que los unió, la música, además de ser un paliativo en sus horas más obscuras.

El tema de apertura “Nailed to a Cross” nos adentra de inmediato a la atmosfera obscura que se mantendrá a lo largo de los 37 minutos que dura este viaje. Por otro lado “Cobwebs” nos transporta al conocido Buck Gooter, siendo un ligero tramo de normalidad. De “Three Worldlees Books” sólo se puede decir que enchina la piel.

Otro momento a destacar es “Dying to Believe” canción acústica que da un cierre melancólico al disco. No sabemos qué pasará con Buck Gooter en el futuro, pero sin duda cierran esta etapa como grupo con un material honesto, al igual que doloroso.

 

My Morning Jacket en el Forest Hills Stadium de Nueva York

Así es como se siente la nueva libertad.

Aún recuerdo la primera vez que escuché a My Morning Jacket. Viajaba en carretera de vacaciones con mi familia y llevaba descargado en mi celular el álbum Circuital, lo escuché en loop hasta llegar al destino. Es increíble cómo, aunque pasen los años, la voz de Jim James y la sintonía de la banda sigan haciendo que me regodee por dentro cada vez que llegan a mis oídos, y en esta ocasión, a mis ojos a través de la pantalla de mi laptop. ¿Será por el estilo musical noventero? Puede ser. Quizá sea una adicción a la nostalgia de la que no me había percatado.

Les cuento. El pasado 11 de septiembre, la agrupación de Kentucky ofreció un concierto presencial, y en streaming, desde el estadio Forest Hills en Nueva York, Estados Unidos. Claro que yo lo presencié a distancia desde la plataforma nugs.net que, hablando por mí, fue una experiencia sublime. Me instalé en casa, me serví un trago y me dispuse a observar a My Morning Jacket en vivo.

He de aplaudir el trabajo de los camarógrafos, que comenzaron grabando tras bambalinas cómo se preparaban Carl Broemel, Tom Blankenship, Patrick Hallahan, Jim James y Bo Koster para salir al escenario, se veían un poco nerviosos, pero muy contentos y hacían estiramientos.

Comenzó la magia con “Victory Dance” del álbum Circuital, el escenario se vistió de luces verdes, había seis estrobos de luz con figura de nave espacial introduciéndonos a un viaje lejano. Jim James apareció con una capa morada aterciopelada y su caja de ritmos colgada al cuello. Ya sabemos que el señor es elegante, pero también despreocupado. Pues conforme avanzó el setlist fue entrando en confianza y se despojó de todo; quedando el ser humano, el artista, el compositor, el guitarrista, el vocalista... El personaje que nos ha encandilado con su talento por más de una década.

My Morning Jacker_Nueva York (4)

El ambiente que se veía en el estadio me fue sorpresivo. A cámara se veía a miles de asistentes bailando libremente, cantando y coreando las letras, bebiendo una buena cerveza y grabando el concierto con sus celulares. Si bien algunos preferían portar su cubrebocas, otros de plano se olvidaron de él. En el chat del evento en línea también había usuarios interactuando, se leían comentarios como: “This guys Rocks”, “I’m good with this”, “Touch Me I’m going to scream Pt. 2 made my mind blows again”.

Por su parte, el grupo se veía feliz de tocar en vivo, y wow con iluminación que estuvo a cargo de Marc Janowitz. Hubo un momento en el que la bola de cristal se encendió y todo el estadio se llenó de estrellas y diamantes de luz. Parecía un sueño, pero no cualquiera, sino uno de ésos que añoras con todas tus fuerzas. ¿Esto es real? Sí, los estadounidenses están viviendo otra realidad, una que en México está muy cerca de materializarse, o al menos esos son los pronósticos.

La velada incluyó los temas “Steam Engine” y “Dancefloors” del álbum It Still Moves (2003); “What a wonderful man”, “Gideon” y “One Big Holiday” del álbum Z (2005); “First Light” y la poderosa “Touch Me I’m going to scream, Pte. 2”; “Compound Fracture” y Tropics (Erase Traces)” de The Waterfall (2015); “Climbing the leader” y “Spinning My Wheels” de The Waterfall II (2020).

Hubo varias sorpresas. Fue revelado “In Colour” y pudimos escuchar el nuevo sencillo “Regularly Scheduled Programming”, ambos serán parte del nuevo álbum homónimo que se estrenará el próximo 22 de octubre. También fuimos testigos de los covers que MMJ tocó en honor al príncipe del soul americano: Marvin Gaye, “Mercy Mercy Me (The Ecology)” y “What 's Going on”.

Los amamos, New York, sean buenos unos con otros. Gracias”, dijo Jim James al despedirse del público.

Acto seguido, recogió del suelo un ramo de rosas, una playera de “Bobby Lane - Never Forget” y otros obsequios de sus fans. El compositor y músico agradeció con una sonrisa y su puño derecho presionando su corazón con sinceridad. El público gritó “USA, USA, USA” hasta que se apagaron las luces.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

A 15 años del 'Pieces Of People We Love' de The Rapture

La nostalgia inmediata.

La primera década de los 2000 para muchos fue una época de cambios constantes y de continua adaptación, para otros se trataba de descubrir y de crecer. La industria de la música probablemente vivía estas dos facetas, el boom de Myspace en Latinoamérica estaba cerca de ocurrir, y una ola de bandas independientes estaban abrazando nuestros oídos, The Rapture era parte de ella.

En el 2006 la banda Nueva York ya venía de dos materiales; Mirror (Gravity Records 1999) y Echoes (DFA Records 2003), éste último álbum los había puesto de lleno en el radar. Echoes nos regaló entre otras cosas, una canción homónima y el hit, “House of Jealous Lovers”, un disco en general visceral, sucio, explosivo y emocionante, suficiente para crear una base de fans robusta en diferentes lugares del mundo.

Después de Echoes la expectativa natural se sentía y The Rapture nos regaló Pieces of The People We Love, que hoy a 15 años de ver la luz es detonador de nostalgia, aunque, ¿Qué buen disco no lo es?

Los neoyorquinos muy a su forma se hicieron un lugar en la pista de baile y con este disco nos demostraron que les agradaba estar ahí, Pieces of The People We Love resultó ser un trabajo más limpio respecto a lo anterior, se nota el cálculo y  otra actitud, abrió un abanico de recursos que le dio una personalidad particular al disco, además de consagrar el uso de cencerro y la particular voz de Luke Jenner.

Con el paso del tiempo da la sensación de que el disco se asienta cada vez más en el gusto colectivo, si bien tres lustros no es mucho si es suficiente para hacer un corte caja, y este es muy positivo, tal vez para algunos no es el mejor disco de la banda pero para nada es indiferente, se le quiere y se le quiere bien, marcó a una generación y nos remite a la nostalgia inmediata.

The Rapture ha sido siempre un efímero golpe en la cara que te despierta para ir a la fiesta, y este disco lo demuestra, “First Gear”, “The Sound”, la canción homónima al disco o “The Devil” son la prueba de que el objetivo siempre ha sido el guateque, y qué decir de “Get myself into it” o “Whoo! Alright- Yeah… Uh Huh.” que son las culpables que desde hace quince años no dejemos de mover los pies. En total 10 canciones que se complementan muy bien.

El arte del disco es una fotografía de la estética del momento, una portada que muestra a los que entonces eran cuatro integrantes de la banda con pantalones entubados looks despeinados, playera y sacos estrechos más un juego de colores muy lindo. Cabe mencionar que la dinámica del show en vivo se enriqueció con este material y aunque suene a obviedad, no siempre pasa.

Ha sido confuso encasillar a la banda y a sus discos en un género y la tarea es innecesaria, se sienten un montón de influencias pero The Raputure suenan a ellos, han sentado una importante base para lo que pasó después.

Hoy celebramos y rememoramos un disco que invitó a bailar y a cantar a una generación, y que misión ahora es hacer lo mismo, hacerse atemporal y adolescente por siempre.

A 15 años del ‘Magic Potion’ de The Black Keys

Antes, durante y después de un buen fracaso.

Cuando el error nos absorbe es fácil perdernos entre la autocompadecencia, tirar los brazos al suelo sin poder mirar al frente aceptando la gloria amarga de haber fallado como nunca antes, sin estilo, sin moraleja que logre suavizarlo. Todo ello es, a duras penas, una pequeña parte de lo que compone el fallar, fallar en serio y el dueto compuesto por Dan Auerbach y Patrick Carney lo ha sabido siempre.

The Black Keys (01)

La atmósfera musical durante 2006 se encontraba a lo menos dispersa; el nuevo milenio había traído una ola de revoluciones sonoras disparando los estilos hacia todas y ninguna dirección. Discos como Return To Cookie Mountain de TV On the Radio, el homónimo de Beach House o Alright, Still de Lilly Allen junto al mood post impacto de The Strokes y The White Stripes dejaban un espacio bastante limitado para el blues rock. La evolución se sentía necesaria.

Tras una serie de álbumes meteóricos lanzados desde lo under The Black Keys llegaba a las ligas mayores de la mano de Nonesuch Records (parte de Warner Music y actual sello de la banda), debutando en el nuevo label con Magic Potion.

El primer material enteramente original del dúo se  convertiría rápidamente en uno de los más duramente criticados.

Trackeado completamente en el sótano del baterista con alrededor de $5,000 USD en equipo de grabación, los 11 cortes partían de esa sensación blues garage ya antes escuchada en trabajos como Rubber Factory de 2004, sin llegar a lograr la calidez mid-fi entregada en este.

Llevamos el master a casa y no se sentía nada en las frecuencias bajas. Lo dejamos en el servicio postal para enviarlo a la disquera y terminar con él. De todo lo que hemos hecho juntos es de lo que más me arrepiento”, Compartiría Cartney años después.

Una cosa era segura, la banda seguía fiel a sí misma aún firmados por una trasnacional y fue quizá este mismo pensamiento el que los contuvo al momento de aterrizar ideas en terrenos de lo musical. Si bien tracks como “Just Got to Be”, “Your Touch” o “Elevator” inyectan de impulso a quien sea que las escuche el resto de canciones se sienten bastante más livianas, sin alcanzar la dulzura narcoléptica de cortes como “The Flame” o “You’re the One”.

The Black Keys (02)

El álbum vería la luz durante el último tercio de 2006 poniendo tanto a Auerbach como a Cartney al filo de la navaja crítica. El torrente de opiniones divididas masticaría y escupiría al material ranqueándolo mayormente con notas mínimas sobre la media.

Existen pocas cosas tan desalentadoras como el fracaso y, paralelamente, tan incendiarias como la reivindicación tras la caída. Tras el golpe en seco que fue Magic Potion se viviría uno de los momentos más intensos dentro la banda; The Black Keys prendidos fuego.

La trayectoria de ambos músicos retomaría potencia con los trabajos venideros reestructurando su sonido y proceso dentro del estudio. Attack & Release, lanzado dos años después, vería la primera colaboración del dueto con Danger Mouse en la producción, dejando un sabor a folk, psicodelia y blues efervescente necesario para el avance de la banda, rematando con Brothers en 2010 seguido de El Camino durante 2011, Auerbach y Cartney pasaban de underdogs a headliners en cada festival posible, premios, giras y una multiplicidad de proyectos alternos con nuevos y emocionantes sonidos.

Magic Potion fue un fracaso pero sin el fracaso The Black Keys no sería The Black Keys hoy.

The Black Keys - Magic Potion (Art)

A 20 años del experimental ‘A Funk Odyssey’ de Jamiroquai 

Ritmo, experimentación y sonido.

Un 3 de septiembre, pero del año 2001, salió a la luz A Funk Odyssey el quinto material discográfico de la banda británica Jamiroquai. En un principio se tenía planeado que el álbum se llamará 2001: A Funk Odyssey, pero en ese entonces la disquera no quería que los títulos llevarán fechas. 

La influencia de Jamiroquai hacia el acid jazz, se debe a la madre del líder y vocalista Jay Kay, quien era una cantante de jazz cuando Jay era muy pequeño y eso le dejó influencias musicales del género, que llevó a lo largo de sus primeros discos, hasta que lanzaron el A Funk Odyssey.  

Un álbum con 11 temas que incluyen nuevos sonidos en los que, Jamiroquai hizo a un lado el acid jazz que llevaban haciendo en sus anteriores materiales y se adentró a experimentar distintas combinaciones de música funk, electrónica, rock y disco, creando uno de sus materiales más comerciales. 

¿Qué es lo que escuchamos en este álbum?

Alejándose de sus raíces y lo que estábamos acostumbrados a escuchar Jamiroquai llegó con una onda muy funky de los años 70, demostrando a todos de lo que eran capaz de crear. Y nos damos cuenta desde que escuchamos la canción abridora del álbum “Feel So Good” que comienza con melodías muy ligeras y tranquilas hasta el momento en que llegamos al coro y sale todo lo funky al grado que te hace sacar los pasos al estilo del buen Jay Kay

Siguiendo con los temas bailables tenemos “Little L” que fue el sencillo que ocupó el puesto número uno en las listas de los rankings musicales a nivel mundial en 2001 y como no serlo con esa onda disco y melodías pegadizas en la que crearon una muy buena combinación de sintetizadores con bajo y guitarra. Seguido de canciones como “You Give Me Something” y “Love Foolosophy” que les dan continuidad a los temas para romper la pista.

A nivel comercial tuvo bastante éxito, pero la crítica no fue nada buena, mientras los tracks van pasando uno tras otro, podemos percibir el cambio de ritmos que hay constantemente, como en “Black Crow”, “Corner of the Earth” y “Picture of My Life” que son canciones muy cálidas y tranquilas que de cierto modo apagan un poco el ritmo con el que comenzó el disco. 

Por otra parte, tenemos temas más ruidosos y rápidos en las que podemos apreciar más guitarrazos y sonidos de sintetizador como en “Stop! Don’t Panic”, “Main Vein (Without Simple)” y “Twenty Zero One”.

El álbum termina con “So Good to Feel Real” una canción muy bailable con melodías bastantes alegres, que mejorarían el día de cualquier persona, muy buena forma de cerrar el álbum. 

Después de dos décadas del lanzamiento del A Funk Odyssey nos sigue pareciendo uno de los discos más experimentales, lleno de ritmos, sonidos y procesos nuevos que, si bien, los resultados no fueron los mejores para el grupo británico, nos compartió una gran experiencia y nos adentró a la onda funky a través de sus canciones.