Ciudad: CDMX

Erasure en el Pepsi Center WTC

Sintetizadores y beat ochentero infinito.

La noche caía como un velo sobre la Ciudad de México y los alrededores del Pepsi Center WTC se llenaban de almas que habían pedido su último deseo a la lámpara maravillosa: una sola noche de recuerdos, baile y juventud. Los amigos se reencontraban para bailar como antes, como cuando Madonna era la reina del pop, Star Wars apenas llevaba tres películas y los pantalones acampanados habían pasado de moda; y aunque había uno que otro millenial aferrado a la música vagando por ahí, el reencuentro fue en el pasado.

A las 21 H. el intercambio de luces rojas y azules nos dieron la bienvenida y un Andy Bell ataviado en una playera negra de lentejuelas que citaba Thrasher, y unos mallones color piel con “tatuajes”, salió al escenario; mientras que Vince Clark saludaba sobre uno de los tres marcos rectangulares situados ahí. La gente explotó y el sintetizador empezó a sonar con “Oh L'Amour”.

“Estamos muy felices. ¿Todo va muy bien esta noche?”, fueron las palabras que Andy profirió al frente y en ese momento el público lo bautizó mexicano.

“Ship of Fools”, “Breathe” y “Just a Little love” fueron los siguientes actos y todo se convirtió en una discoteca con lásers que atravesaban el aire y cortaban la respiración de los que bailaban al ritmo de la voz y sintetizador del dúo. “In My Arms” apareció sexy, tentadora, lenta, y prendió el motor para “Chains of Love”, y es que jamás había experimentado lo que viví anoche con esta canción. El público bailaba, cantaba, grababa, las luces iluminaban los rostros extasiados y todos los que tuvieron la fortuna de vivir la década de los 80, tuvieron 20 años otra vez. La música se convirtió en elixir de juventud y vitalidad para todos.

Corría un río de sudor, y sin aviso o antelación Andy Bell decidió quedarse en lo que antes pensábamos que eran unos mallones y estábamos equivocados. Un body color piel lleno de “tatuajes” delineaba la silueta del cantante y aunque el paso de los años era notorio, su alma transpiraba vida el día de su cumpleaños 53.

“Sacred” prosiguió con energía y contundencia para hacer movernos de nuestra zona de confort. Los bajos guiaban el ritmo de los corazones en “Sweet Summer Loving” y nos dejamos ir, como el viento, como el tiempo, como los amores imposibles.

Canciones como “Victim of love”, “Phantom Bride” y “World Be Gone” dieron diferentes matices al momento y nos envolvieron en un viaje entre el pasado y el presente lleno de sonidos ochenteros característicos del tecno new wave.

“We back to the very very beginning call Erasure”, fueron las palabras secretas de Andy para estar de regreso en el año de 1986. “Who Needs Love Like That” del disco Wonderland estalló en nuestros oídos y nuevamente el Pepsi Center WTC se convirtió en una pista de baile. “Love To Hate You”, como buen himno de desamor de los 80, hizo corear a todos con ahínco y fuerza porque los recuerdos son tan poderosos que eso hacen, revivir.

“Take Me Out of Myself” porque el presente también tiene su encanto, “Blue Savannah” porque el beat característico de los 80 hace bailar a cualquier corazón  y “Drama!” porque Erasure tiene la capacidad infinita de transmitir y convertir en tabú una canción magnifica.

El final se acercaba, y las canciones más emblemáticas sonaban una tras otra para marcarnos el paso del tiempo. “Stop!”, “Always” y “Sometimes” sonaron como recordatorio del pasado, de lo que se había hecho, del legado que bandas como estas había dejado y la gente lo sabía.

El momento cumbre la noche estuvo a cargo de la canción más famosa del dúo inglés y “A Little Respect” retumbó en todo el lugar. La gente bailaba, cantaba, brincaba, y se entregaba por completo a la canción que ha marcado generaciones cerrando con broche de oro una magnifica noche.

Sigo cantando “A Little Respect” en mi mente, sigo viendo las luces y escuchando el sintetizador. ¿Ustedes no?

Nightwish regresa a México

El turno de México para una gran celebración a cargo de Nightwish.

Nightwish, una de las bandas más importantes dentro del metal sinfónico está lista para regresar a México el próximo 7 de octubre para celebrar sus 20 años de trayectoria con el Decades Tour.

Después de una larga espera por parte de sus fans, desde el último concierto de Nightwish en la Ciudad de México hace tres años con motivo del lanzamiento de su último disco, lo que nos espera este año es un show bastante especial en el que la banda recordará al público algunos de los temas más entrañables que han formado parte de la carrera de Nightwish. Desde álbumes como Angels Falls First hasta el mítico Imaginaerum o el último trabajo de estudio Endless Forms Most Beautiful.

La gira actual lleva el nombre del séptimo álbum recopilatorio de la banda y este es una compilación que reune canciones pertenecientes a sus 20 años de carrera (actualmente ya 21 para ser exactos), ocho discos e interpretadas por las tres vocalistas en sus respectivas facetas en Nightwish.

La cita para este gran show es el próximo 7 de octubre en la Arena Ciudad de México y los boletos oscilan entre los $400 y los $1,850.

Sonidero del Festival Ambulante está de regreso

Ambulante, el festival de cine documental ya anunció su cartel para Sonidero, su sección musical.

El Festival Ambulante, quien da inicio actividades en la Ciudad de México del 3 al 17 de mayo, busca promover y apoyar el cine documental con propuestas diversas cada año pasando por todas las áreas de interés social llega en esta edición con un atractivo catálogo para su sección dedicada a la música.

El tradicional espacio para filmes musicales ya tiene su cartel que presentará en esta ocasión alrededor del mundo.

El primer documental que se proyectará será en Reino Unido el 6 de mayo y se trata de la vida del líder de The Smiths, el proceso que tuvo para llegar a ser el frontman de un grupo tan aclamado y reconocido a nivel mundial. El nombre de filme es Descubriendo a Morrissey.

El segundo es de Maya Arulpragasam, mejor conocida por su proyecto musical M.I.A. con cintas grabadas personalmente por la artista y amigos cercanos que dejan ver como llegó a ser la estrella que ahora conocemos. Matangi/Maya/M.I.A se presentará en Estados Unidos y Reino Unido del 4 al 17 de mayo.

Para continuar el filme que le sigue es sobre el famoso rapero que actualmente está bajo el nombre artístico de Residente –título del documental–, ex líder de Calle 13 que trae una filmografía con un enfoque hacia el activismo. Su proyección llegará a Puerto Rico y Estados Unidos del 4 al 17 de mayo.

En México llega una importante figura de Guadalajara, Rita Guerrero con su cinta Rita, el documental para deleitar al público con música por medio de testimonios de familiares y amigos que describen un recorrido intimo para conocer más sobre la mexicana del 6 al 17 de mayo.

Las dos últimas obras de cierre son: Tijuana No. Transgresión y fronteras (México) sobre la trayectoria y formación del grupo del 5 al 17 de mayo y Yo no me llamo Rubén Blades (Panamá, Argentina y Colombia) que se adentra en el legado del artista del 5 al 15 de mayo.

Para conocer más del Festival checa todo su pagina oficial de Ambulante, también puedes ver el programa completo aquí.

Franz Ferdinand en el Pepsi Center WTC

Una explosiva y refinada presentación de Franz Ferdinand.

El cielo del martes, nublado e incierto, no pudo ser mejor para el concierto que nos aguardaba. Y considero que este ambiente era perfecto, porque así podemos describir a la excelente banda que íbamos a presenciar, inesperada y envuelta de cierta mística. Pero a diferencia de la lluvia que de un trueno a otro nos arruina el día, los originarios de Escocia de un compas a otro nos revitalizan.

Después de un fin de semana intenso con presentaciones en Pa’l Norte y el Festival Roxy, ahora pudimos disfrutar del espectáculo en solitario de estos músicos, que a varios de los presentes –si no es que a todos– nos marcaron con sus dos primeros discos, el homónimo Franz Ferdinand (2004) y You Could Have It So Much Better (2005).  Con la misma velocidad con la que tuvieron un éxito mundial, en la transición a la nueva década desaparecieron de los reflectores con dos discos sin pena ni gloria. Pero con la grata sorpresa que fue su quinto álbum Always Ascending (2017), regresaron como un rayo al mapa de los escenarios internacionales.

Con un sold out contundente, los fans llegaron temprano al recinto para tener un buen lugar sobre la pista. Puntualmente, recibimos a la banda telonera: Mint Field, originaria de Tijuana y a quienes ya hemos podido disfrutar en diferentes festivales como Ceremonia 2018 y Nrmal Baja 2017. Desafortunadamente, aunque brindaron un showgaze de calidad, la elección no fue la óptima ya que su estilo contrastó con el frenetismo que vendría a continuación. Los presentes ya estaban desesperados porque Franz Ferdinand saliera –a tal intensidad– que cuando Mint Field anunció que quedaban dos canciones más, la masa desató una serie de chiflidos y gritos de enojo.

Al concluir la banda nacional, corrimos cual bestias hacia adelante para lograr un mejor lugar sin importar estar apretados. Por fortuna, tuvimos que esperar poco para el gran evento, ya que el setup estaba ya prácticamente listo. En el momento que se apagaron las luces y fueron saliendo los integrantes, el público quedó sumiso en lo que sería una noche inolvidable.

La primera canción que escuchamos fue “Always Ascending” de la reciente producción homónima, perfecta para poner el ambiente con un tono suave y electrónico. Al terminar el front man Alex Kapranos tomó el micrófono para saludar al publico quien estalló en el clásico jubilo, y dio continuación a la ligera y agradable “No You Girls”. La siguiente canción, “The Dark Of The Matinée”, fue el banderazo a la explosión de la noche, ese momento en el que la cerveza empieza a volar por los aires, así como los cuerpos a bailar. Brindando un momento mágico de nostalgia pura. En la siguiente pieza “Glimpse of Love”, Alex presentó al sustituto de Nick McCarthy en la guitarra y teclado, el joven Julian Corrie, quien tuvo un performance sobresaliente.

Prosiguió la juguetona “Lucid Dream”, que por cierto fue especial, ya que Alex mencionó que solo la tocan si el público la solicita a través de redes sociales; lo mismo pasaría más adelante con la positiva “Stand on the Horizon”, track perteneciente al penúltimo disco y que no siempre la incluyen en sus setlists. Las memorias y sentimientos volvieron a aflorar con la tierna balada “Walk Away”, para dar paso a otro clásico “Do You Want To”, con su coro ultra pegajoso. Al final de ésta, Kapranos realizó una genial dinámica cantando “You’re so…” mientras todos vociferábamos “lucky, lucky, lucky…” en un frenesí.

La velada continuó y disfrutamos de “Lois Lane” y su estética ochentera, “Finally” con una textura sedosa, la hermosa armonía de “Come On Home”, el acertado ritmo de “Jacqueline”, hasta llegar a la tranquila “Slow Don’t Kill Me Slow”. Un contrapunto excelente, porque a continuación vendría una de las composiciones más esperadas de la noche: “Take Me Out”, que volcó a todos a cantar y brincar. El paso no aflojó con “Love Illumination” y su genial clavecín, “Huck and Jim”, en donde Alex se daría un momento para insultar a Donald Trump, y para terminar con la misteriosa “Ulysses”.

Después de una breve pausa, vendría un encore de ensueño con Lazy Boy destilando un mortal bassline, “Darts of Pleasure” con esos riffs que te enchinan la piel y generan un escalofrío hasta la medula, y “Michael” que se convirtió en una verdadera fiesta sobre el escenario, repleta de solos y brincos por parte del vocalista. El fin llegaría con “Feel the Love Go”, canción que se extendió por minutos y minutos, mientras Alex Kapranos bajaba a cantar entre el publico y después presentaba a toda la banda. La cereza sobre el pastel llegó con “This Fire”, de igual manera fue extendida lo más posible como si no quisieran que terminara nunca, y permitió una y otra vez a todos sacar los pulmones mientras gritábamos la letra.

Franz Ferdinand destiló calidad y jerarquía en el Pepsi Center WTC, demostrando que, aunque hayan tenido un periodo en el que no tomaron la mejor dirección musical para ser populares, siempre se han mantenido vigentes ante un publico que los recuerda y aprecia. Nada más nos queda esperar que en próximos años sigan compartiéndonos de esa energía característica a través de su refinada música.

LCD Soundsystem en el Pepsi Center WTC

Una noche para celebrar a LCD Soundsystem.

LCD Soundsystem, Soundsystem LCD, como se lea, es señal de diversión, disfrutar el momento y ser feliz. Desde la primera vez que los vi en el Corona Capital 2016, se convirtieron en una de mis bandas favoritas para ver en vivo, transmiten algo indescriptible, comunican alegría, es como si te dieran cuerda y lo único que tienes que hacer es bailar, cantar, brincar y olvidarte de todo, o como si estuvieran tocando en el jardín de tu casa y fueras eres libre de hacer lo que quieras.

Antes de su concierto, Andre VII se encargó de poner el ambiente convirtiendo el Pepsi Center WTC en un club con sonidos house, disco y electrofunk. Después de un pequeño retraso James Murphy y compañía salieron al escenario para tocar “You Wanted a Hit” y demostrar su elegancia y perfecta ejecución en el escenario, para después inundar nuestros oídos con las guitarras y gritos en “Tribulations”.

“Thank you very much” fue lo primero que dijo James Murphy, y un intro de “Radioactivity” de Kraftwerk fue el inicio perfecto para la magia de sintetizadores de “I Can Change”. Antes de dar paso a uno de los mejores momentos de la noche con “Call the Police”, Murphy presentó a su banda, que incluye la pasión de Al Doyle (Hot Chip), el estilo house queer de Gavin Rayna Russom y la seriedad de Nancy Whang. La energía se había mantenido algo baja (por lo menos en General B), hasta que los clásicos “Get Innocuous!” y “Daft Punk Is Playing at My House” trajeron esa vibra punk que los caracteriza y que nos hizo mover la cabeza.

Cabe destacar que en esta ocasión se notó una influencia más rockera en su interpretación, que se hizo notable en uno de mis momentos favoritos: “Movement” y “Yeah”, fue cuando hicieron explotar cada uno de nuestros sentidos, su forma de dejarse llevar y experimentar con los instrumentos, junto con la voz de James Murphy, los visuales y luces, hicieron esos minutos perfectos.

La noche continuó con “Someone Great”, la energía ochentera de “Tonite” y “Home”, para llegar a la melancolía de “New York, I Love You But You're Bringing Me Down”, donde la voz de James Murphy fue una con la del público, transportándonos a una noche estrellada en la gran manzana. “Vamos a irnos, pero regresaremos”, y después de unos minutos, “Oh Baby” comenzó a sonar y con los ojos cerrados nos dejamos llevar por la música.

“Les dije que regresaríamos”, comentó Murphy y la distorsión se hizo presente en todo el lugar con “Emotional Haircut”, provocando un estallido de energía sobre el escenario. Esa energía que esperaba por parte del público la vi hasta “Dance Yrself Clean” y “All My Friends”, donde los asistentes siguieron cada palabra, mantuvieron sus manos elevadas y sintieron cada nota.

LCD Soundsystem demostró por qué es una de las mejores bandas de los últimos años, desde que sacó su disco homónimo ha sabido mezclar sus influencias, con una gran actitud y un estilo que los identifica. El corazón y calidad que le ponen a la interpretación en su show logra conectar con el público desde el primer instante. Fue una noche en la que celebramos que la banda haya regresado después de su supuesto fin en 2010, para seguir deleitándonos con su música.

Ska Fest 2018

Propuestas internacionales y por supuesto nuevos talentos en la próxima edición del Ska Fest. Conoce todos los detalles a continuación.

La cuarta edición del Ska Fest 2018 se realizará el próximo 16 de junio en el Pepsi Center WTC de la Ciudad de México. El lineup incluye talento nacional e internacional encabezado por la banda argentina Los Calzones, que con sus más de 30 años de trayectoria, hará vibrar a los asistentes. Además, podremos disfrutar de Los Tres Puntos desde Francia, No Konforme de España, BigMandrake y Timo Pacheco de Venezuela y DJ Dreadgar, Ganja, Big Javy & Los Tenampa y Los de abajo representando a México.

Los boletos estarán disponibles en las taquillas del Pepsi Center WTC y el sistema Ticketmaster o al 5325 9000. La reventa comenzó el 23 de abril y la venta al público será a partir del 24 de abril con los siguientes costos:

$350 General y Personas con Discapacidad.

Más información en la página oficial del festival: www.pepsiskafest.com y sus redes sociales: www.facebook.com/PepsiSkaFest

A lo largo de sus ya cuatro ediciones, el Ska Fest ha reunido a más de 30 talentos musicales y 25,000 asistentes, demostrando que el ska está más vivo que nunca y haciendo tradición esta reunión anual de fanáticos de este ritmo.

Björk Digital. Música y Realidad Virtual

Si te perdiste esta increíble exposición... ¡No te preocupes! podrás verla nuevamente en México.

Por segunda ocasión la exposición Björk Digital llegará a la Ciudad de México, esta vez al Centro Nacional de las Artes. Los recorridos siguen su curso en un horario de lunes a domingo, de 10 a 18 H hasta el 15 de agosto.

Boletos:

  • $150.00 pesos e incluye el acceso a la experiencia de Realidad Virtual y contenidos 360° de la Galería Central. Descuentos disponibles para estudiantes, maestros e INAPAM, con credencial vigente, en la taquilla del Cenart (solo efectivo).
  • Boletos disponibles a través del sistema Ticketmaster
  • Compra máxima, cuatro boletos por persona.
  • Contacto: bjorkdigital@cenart.gob.mx o al tel. 4155 0111

Las obras digitales de esta exhibición fueron realizadas entre el 2014 y 2016, a partir de una colaboración entre la cantante islandesa y artistas como Andrew Thomas Huang, Kaoru Sugano y Jesse Kanda. El proyecto surge a partir de Vulnicura, el disco más íntimo de Björk, con el que los creativos exploran la interacción entre el lenguaje del cine, la música y las posibilidades de las tecnologías digitales, principalmente la realidad virtual y los videos 360°.

Desde hace ya dos años, la cantante islandesa ha llevado su más reciente exposición Björk Digital a distintas locaciones como Sydney, Tokyo, Londres, Montreal y Austin, como parte del festival Day for Night. La primera vez que se presentó esta exposición en México fue del 21 de marzo hasta el 7 de mayo en el Foto Museo Cuatro Caminos en el marco de la celebración del décimo primer aniversario de Warp. 

En este marco, también se llevará a cabo un ciclo de charlas magistrales en donde podrás escuchar y conocer a los creadores: Arvid Niklasson​, director de Analog Studios, Andrew Thomas Huang​, artista visual y cineasta, y Andrew Melchior​, productor ejecutivo de Björk Digital. La entrada es libre, cupo limitado. Para público mayor de 13 años.

Además, no te pierdas de las diversas actividades complementarias.

Odisseo en el Lunario del Auditorio Nacional

La magia de Odisseo en el Lunario.

Alrededor de las 20 H. se podía ver la enorme fila de asistentes ansiosos por entrar al Lunario del Auditorio Nacional, con playeras de Odisseo y carteles con mensajes de aprecio hacia las bandas, poco poco comenzaba a llenarse el recinto.

Cocó Cecé subió al escenario y con seis canciones llenó a sus fans de amor, cariño y excelente música. "Bestias de Ciudad", "Marginado" y "Supuestos" fueron los temas más coreados aquella velada.

La gente comenzaba a aproximarse lo más enfrente posible del escenario y con un lleno total Odisseo comenzó su set con una pequeña intro, que dio paso a la entrada de Juan Pablo López al escenario, la gente brincaba y cantaba de tal forma que podía sentirse el movimiento del suelo del Lunario.

"Los salvajes" y "Pequeño rebelde" comenzaban la conexión total de Odisseo con sus fans y demás acompañantes. No había momento en el cual el publico no bailara o coreara cada uno de los temas interpretados por estos cinco integrantes.

Desde el espectador más joven, hasta aquellos padres de familia que acompañaban a sus hijos al concierto, disfrutaban de aquella noche. "Los imanes" e "Ingenuos" daban el sabor de un final de ensueño, enriquecidos riffs y la voz de contagiosa de Juan hacían un show especial, lleno de amistad, amor y nuevas compañías.

"Delirio" y "Mentía" hicieron estallar el Lunario llenándolo de miles de sentimientos preparando la atmósfera para el gran final. Odisseo disfrutó e hizo disfrutar cada uno de los temas, preparando su mejor carta, "Días de fuego" cerró el set, risas, llanto, emoción y grandes coros pasionales cubrieron el gran final de la banda.

Ibeyi en El Plaza Condesa

La esperanza de un nuevo mañana: Ibeyi.

Ver a Ibeyi en vivo es más que asistir a un concierto, es ser parte de un ritual donde se liberan energías, unen espíritus, transmiten mensajes y el baile es el lenguaje que construye un ambiente de alegría. El día de ayer las gemelas Lisa-Kaindé y Naomi Diaz se presentaron después de dos años de su presentación en el Foro Indie Rocks!, transformando El Plaza Condesa en una fiesta que traspasó las barreras de lo físico.

La noche comenzó con Elsa y Elmar, proyecto colombiano encabezado por Elsa Carbajal que con su pop espiritual con ritmos tropicales, trap y la sensualidad que irradia logró cautivar a los pocas personas que se encontraban en el recinto, que se convirtieron en el mar que acompañó a la banda. “Culpa, tengo” y “La ventana” de su disco Rey fueron algunas de las más aplaudidas.

Después de un warm up con canciones de James Blake, Erykah Badu y Earl Sweatshirt, Ibeyi salió al escenario con esa sonrisa y carisma que las distingue, “Hola, ¿cómo están?” y una ola de gritos se desató. “I Carried This for Years” fue la encargada de abrir la noche. “La siguiente canción la escribí para Naomi, habla del hecho de que quisiera ser más como ella, una gánster, twerkear como ella”, comentó Lisa antes de “I Wanna Be Like You”, un momento lleno de amor, que dio paso al poder de los tambores batá en “Away Away” y los beats de “Numb”, invitándonos a “tratar de mandar todo lo malo pa’ fuera”.

Los momentos más emotivos fueron “Mama Says”, canción dedicada a su mamá, que a pesar de ser uno de sus sencillos más minimalistas, confesaron que “cambió todo, nos abrió todas las puertas”; las percusiones, el piano y las hermosas voces de las gemelas en conjunto lograron crear un eco en nuestros corazones. Así como “Valé”, dedicada a su sobrina, recordándonos que en la música “no hay muros, todos debemos que tener una canción”.

Uno de los momentos más profundos fue “No Man Is Big Enough for My Arms”. Lisa comentó. “Escribimos Ash durante las elecciones americanas, en las cuales Donald Trump lanzó mensajes de odio contra las mujeres, y uno de los discursos más lindos fue el Michelle Obama en New Hampshire y le preguntamos si podíamos usar fragmentos y aceptó". De esta manera la frase “una sociedad se mide por cómo trata a sus mujeres y niñas”, retumbó repetidas veces junto con las percusiones haciéndonos recapacitar en el tipo de sociedad que somos, México es un país que destaca por una cultura machista y donde los feminicidios y la violencia de género se viven a diario.

Algo que caracteriza a Ibeyi es que siempre trata que el público sea parte de la banda, esto fue lo que hizo a  “Transmission/Michaelion”  y “I’m On My Way” memorables, “cántalo con el corazón” gritaron las hermanas. La unión entre el juego de voces, palmas, ejecución de los instrumentos y los visuales lograron transportarnos a un ambiente ceremonial y espacial lleno de hermandad y unión, terminando con la frase “pies para que los quiero si tengo alas pa' volar”.

La potencia de los tambores en “Oya” y la capacidad de comunicarse con cada parte de su cuerpo de las gemelas Diaz nos demostraron su talento. La noche siguió con un enérgico cover a “Better In Tune With The Infinite” de Jay Electrónica, para dar paso al corazón de la noche “Deathless”. “Si mañana te sientes chiquito, que nadie te ve, esta canción es para ti, porque México eres inmortal”, dijo Lisa dando inicio a la alegría y el goce, “whatever happens, whatever happens, we  are deathless (oh hey)” sonó al unísono en todo El Plaza.

“Me voy”, canción que realizaron en conjunto con La Mala Rodríguez trajo el sabor y baile a la pista con los ritmos de reggaetón, ocasión que aprovecharon las gemelas para sacar sus mejores pasos. “Ash” marcó el final de la noche donde se resumió todo el concepto del disco al observar las siluetas de Lisa y Naomi con el puño cerrado elevado, de la ceniza puede nacer algo bueno, nuevas ideas para mejorar y salvar nuestro planeta. “México, qué lindos, no podíamos irnos sin ir al río”, y todos nos dejamos llevar por el cauce de cantos yoruba y beats de “River” para decir adiós a una noche con un sentimiento de esperanza de cambio en el mundo y recordando que somos inmortales.

Nothing But Thieves en el Foro Indie Rocks!

Noche de las mil almas con Nothing But Thieves.

Con Declan McKenna el martes y la banda de Essex el jueves, esta ha sido una semana muy atípica, ya que pudimos ver a la próxima generación de melómanos invadir los recintos de la CDMX. Para los que asistieron a uno o ambos conciertos, se dieron una idea de lo que será el futuro de la audiencia capitalina. Hay mucho que decir sobre estos fans colegiales, pero lo más importante es que cada vez los hacen más ruidosos.

Llegué en punto de las 21 H. y la fila ya le daba la vuelta a la cuadra, la exaltación estaba latente, estoy seguro que para muchos era su primer concierto (¡lo que les esperaba!). Desde que abrieron las puertas las muestras de júbilo fueron constantes. La gente fue directo al escenario, a esperar a los británicos. Los que tomaron la decisión de ir por una cerveza primero, se encontraron con la sorpresa de que les tocaba la otra mitad del recinto, hasta atrás.

Muy jóvenes, pero muy pacientes. A pesar de llevar unos minutos esperando, y con el foro a tres cuartos de su capacidad, no hubieron chiflidos. De hecho, estaban disfrutando de las canciones que se estaban pasando. Por supuesto, cantaban temas de los Arctic Monkeys y The Strokes. Muchos tomarían esa situación en gracia, pero de hecho su fascinación era contagiosa  y te hacía preguntar: ¿en qué momento nos superó la pretensión?

Primero salió Sierra León, inmejorable opción para el momento. La banda salió a desbordar energía en el escenario y a ganarse al público desde el primer minuto. Pero no solo tenían gran ímpetu y carisma, también impresionaron con su talento. Riffs espectaculares, una poderosa batería y descomunales vocales provocaron una buena respuesta por parte del público. Los de Nayarit lo tienen todo, es uno de los grupos mexicanos más prometedores que he escuchado últimamente, y espero escuchar de ellos más seguido.

Desde que salió Nothing But Thieves, el Foro Indie Rocks! reventó con ensordecedores gritos. La agrupación inició con "I'm Not Made By Design", uno de los sencillos promocionales de su último álbum. Aunque la banda empezó con fuerza y uno de los temas donde expresan mejor sus capacidades, su sonido se ahogó con los alaridos de sus fans.

Ya con "Ban All The Music" se les podía escuchar mejor. El público no estaba consciente de lo que hacía, pero eso fue lo mejor, en realidad se va a un concierto a vivir una experiencia única e irrepetible, a estar cerca de tus artistas favoritos y compartir ese momento con gente que le gusta una banda tanto como a ti, o incluso más.

Con "Wake Up Call" y "Soda" los ánimos empezaron a calmarse un poco, la batería empezaba a sobresalir. Con dos álbumes de estudio y un set de dos horas, era muy probable que la banda soltara la mayoría de su repertorio. Los pronósticos eran buenos, todo prometía ser un show memorable.

El público saltaba y se empujaba con los temas dinámicos de Nothing But Thieves, pero también sabían disfrutar cuando las canciones no eran desenfrenadas, como con "Broken Machine". A pesar del entorno poco experimentado, siempre se comportaron atinadamente.

Llegó "Live Like Animals" y el furor se volvió a hacer presente. Este fue uno de los pocos temas  donde se pudo escuchar bien la voz de Conor Mason, ya que la mayoría solo alcanzaba a repetir los coros. Nuestra condición de hispanohablantes se manifestaba.

Parecía que cada instrumento tenía una canción donde era protagonista, su oportunidad para sobresalir. En el caso del bajo fue "Drawing Pins", a pesar de que cuenta con un breve, pero efectivo solo de guitarra; y para la batería "Honey Whisky". Estos fueron de los sencillos que pusieron los ánimos en el lugar perfecto, pues se mantuvo cierta vehemencia, pero sin la tensión del ajetreo.

Con los primeros segundos de "Particles" el público enloqueció, a pesar de que esta es una canción que avanza progresivamente, los fans le dieron impulso de principio a fin con sus desmedidas entonaciones, gritos y aplausos.

Ya solo nos quedaba esperar más éxitos, lo mejor de lo mejor de Nothing But Thieves, y así fue. Siguió "Trip Switch", aunque esta más que ser aplaudida logró respuesta a partir de la agitación y sacudidas del público.

La gente estaba sudada, pero no cansada, tenían una resistencia impresionante, o tal vez ignoraban la fatiga con la esperanza de escuchar las canciones que pidieron desde el principio del show. Aún no llegaban, pero a cambio los británicos interpretaron "Immigrant Song" de Led Zeppelin. Cover que, para mi sorpresa, estuvo a la altura y dejó en claro las capacidades vocales de Conor Mason.

El entusiasmo se mantuvo, e incluso incrementó con "I Was Just A Kid", uno de los temas principales de su segundo álbum de estudio. Después de eso, y con muchos infaltable pendientes, la banda tocó "If I Get High" y se fue del escenario.

Estábamos conscientes de que el grupo volvería a salir, pero con tres de sus éxitos sin tocar, la angustia para algunos era inevitable. Los encendedores salieron al aire, no era precisamente correcto, pero me alegró saber que hay cosas que no se pierden. Tras cinco minutos de llamado y cánticos, Nothing But Thieves salió una vez más.

Inició con "Lover", algo inesperado, definitivamente no era lo que quería la gente. Pero todo se arregló al poco tiempo con "Itch", que obtuvo mejor respuesta, aunque no la entrega total, ya que muchos aún guardaban energías para la cereza del pastel.

Con nuestro último aliento, un esfuerzo final se logró para "Amsterdam". Sabíamos que ese iba a ser el final y no los íbamos a desaprovechar. Saltamos tan alto como pudimos; cantamos fuerte, a excepción de algunos afónicos; y nos acercamos al escenario en busca del setlist o una plumilla. Los de Nothing But Thieves se fueron con una sonrisa en el rostro, sabiendo que esta había sido una noche especial, incomparable. Algo que ellos y nosotros siempre vamos a recordar.