A 30 años del ‘Nevermind’ de Nirvana

La revolución (musical) sí fue televisada y se transmitió en horario estelar por MTV.

La década de los 80 es recordada por el abuso de maquillaje, los peinados estrafalarios y demasiada inocencia. Para parafrasear al escritor mexicano BEF, pensaban que el futuro sería similar a Los Supersónicos y no a Blade Runner. Se pensaba que los robots serían esclavos de los humanos y no al revés. Aunque también fue una época en la que se gestó un movimiento de odio y hartazgo en las alcantarillas. El gobierno de Ronald Reagan sembró el combustible que alimentó una bomba que explotó cuando Nirvana se convirtió en el grupo más importante del mundo.

Desde su primer álbum el trío norteamericano ya mostraba algunos rasgos interesantes pero de ninguna forma parecía que lograría la siguiente revolución musical. Aunque dentro de su natal Seattle sí se observó un crecimiento notorio en popularidad. A sus conciertos ya no asistían 50 personas sino 500 y eso fue un presagio de que se avecinaba algo grande pero nunca de tales dimensiones.

La fórmula infalible que conquistó al mundo

Para el segundo LP el líder y cantante Kurt Cobain tuvo bastante clara la dirección que deseaba tomar. Aunque mantenía el interés por hacer canciones ruidosas y con guitarras distorsionadas también estaba consciente de que necesitaba serenidad y melancolía. Uno de sus propósitos fue conseguir un balance entre Pixies, R.E.M. y The Melvins. El resultado fue una fórmula basada en la estructura de verso-coro-verso que pasa de los susurros a los gritos en cuestión de segundos.

Gracias a la amistad entablada con Sonic Youth el trinomio logró ser firmado con DGC Records, una filial de Universal Music, lo cual fue suficiente para crear un plan a prueba de errores. Desde contratar a un productor de renombre como Butch Vig, futuro fundador de Garbage, hasta crear una memorable portada que inclusive ha sido parodiada por Los Simpsons. Tal vez el único que no está contento con el trabajo gráfico es el bebé protagonista de la fotografía aunque su enojo parece tener otros orígene$$$.

Todo estaba servido para que el 24 de septiembre de 1991 fuera publicado el álbum que logró derribar a Michael Jackson del número uno de Billboard. Apenas un par de semanas antes el mundo había escuchado por primera vez “Smells Like Teen Spirit” gracias a MTV. Se equivocó Gil Scott-Heron cuando en 1971 escribió que “la revolución no sería televisada”.

La canción, escuchada hasta el hartazgo, se convirtió en el himno oficial de la Generación X. Los jóvenes no fueron a luchar a Corea o Vietnam como sus padres y abuelos pero tampoco vivían en un mundo perfecto como les querían hacer creer los medios de comunicación. Cyndi Lauper decía que las mujeres solo querían divertirse y Mötley Crüe enalteció el machismo hasta niveles astronómicos. Mientras que de pronto, un rubio de ojos azules captó la atención de todos por mostrar que la tristeza también se podía disfrutar.

Canciones para todos los estados de ánimo

Pero Nirvana no solo consiguió una de las composiciones más emblemáticas del Siglo 20 sino que hizo un álbum en toda la extensión del término. Después del furioso inicio llega “In Bloom”, tema con una vena punk en donde destaca la batería a cargo del debutante Dave Grohl, quien todavía estaba lejos de convertirse en el amado/odiado líder de Foo Fighters.

Para los que están ansiosos de gritar de forma desaforada y estrellar sus cuerpos contra la pared la solución es “Territorial Pissings". Desde el debut de Ramones no se escuchaba una bomba sonora que lograra encapsular tanta potencia en apenas dos minutos de duración. Además es una de las composiciones con las que Krist Novoselic y compañía solían cerrar sus presentaciones y destruir sus instrumentos al estilo del viejo The Who.

Por otra parte, Nirvana también es recordado por su faceta más cercana a una balada pop y al blues. En “Polly” todo es introspección al estilo de The Carpenters. Parece mentira que los mismos integrantes que minutos antes hacían reventar las bocinas ahora se muestran en una faceta tímida y acústica. En tanto que “Something in the Way” es la versión más deprimente del trío. Por eso no resulta extraño que para su presentación en el MTV Unplugged grabada en New York hayan elegido interpretar una pieza de Leadbelly.

Los 49 minutos del material son un resumen del sentimiento de enojo y decepción que prevalecía a inicios de los noventa. Lo único que faltaba es que alguien alzara la voz y se convirtiera en el líder de toda una generación. Aunque Cobain lo consiguió, su reinado duró muy poco porque sus demonios internos dominados por sus adicciones fueron más fuertes.

A 30 años de 'El Circo' de Maldita Vecindad y los Hijos del Quinto Patio

Maldita Vecindad y la postal musical mejor lograda de lo que significa vivir en México.

En 1950 Octavio Paz publicó El Laberinto de la Soledad, un laureado ensayo sobre lo que significa ser mexicano. Su importancia es tan grande que ayudó para que décadas más tarde el escritor recibiera el Premio Nobel de Literatura. Pero si algo faltaba era que se hiciera lo mismo en el rock. El camino fue pavimentado por Botellita de Jerez y Rockdrigo González pero el punto más alto lo consiguió Maldita Vecindad y los Hijos del Quinto Patio.

El desprecio por lo propio y la admiración por lo ajeno

Es famosa la frase de Javier Bátiz sobre que siempre evitó cantar en español porque iba a sonar como Tin Tan. Aunque al ser una persona de Tijuana, una ciudad más cercana a Estados Unidos que al propio México, tal vez existe cierta lógica en su pensamiento. Lo mismo ocurrió con la Generación Avándaro y la onda chicana cuando se abandonó el idioma elegido desde un inicio por Los Locos del Ritmo para sus composiciones y se prefirió el de Elvis Presley.

Tuvieron que transcurrir algunas décadas para que un grupo de jóvenes surgiera en la Ciudad de México después de la sacudida del terremoto de 1985. Todos los integrantes eran amantes de la cultura popular y decidieron que no había motivos para sentirse avergonzados de sonar como el Pachuco de Oro… inclusive se propusieron rendirle homenaje.

Fue así que nació Maldita Vecindad y aunque tuvo un buen recibimiento inicial el punto cumbre llegó con la publicación de su segundo trabajo. Uno de los rasgos más distintivos fue que en lugar de mirar hacia el norte lo hicieron hacia el sur y el Caribe. Aunque sí hay una predilección por el rock también destacan los toques de mambo, ska, reggae, calypso, danzón y bolero. Todo agitado y bien revuelto dio como resultado un álbum único que permanece vigente hasta nuestros días.

Fue el 24 de septiembre de 1991 cuando fue lanzado El Circo, material que llegó en plena explosión de la música alternativa. Tan solo para poner en contexto, fue el mismo día que también vieron la luz los trabajos más reconocidos de Nirvana y Red Hot Chili Peppers. Aunque fueron creados en diferentes puntos geográficos todos sirvieron para darle identidad a la Generación X.

¿El himno más grande del rock mexicano?

En el caso del combo capitalino la pieza que abre el disco es Pachuco, una composición que trasciende géneros y permanece igual de vigente que el día de su lanzamiento. Es un punk pero en lugar de chamarra de cuero y mohawk lleva un elegante zoot suit. Mientras que la letra habla sobre la eterna diferencia de pensamiento entre padres e hijos porque ambos aseguran tener la razón. La temática es atemporal y hoy se mantiene aunque con nuevos protagonistas.

Mientras que la versatilidad del LP es tan grande que de la aceleración y los gritos furiosos se pasa a la melancolía y pulcritud con Kumbala”. Se trata de un poema convertido en canción que lo mismo puede sonar en fiestas de barrio en Neza que en elegantes reuniones en Polanco. Además también es la muestra más clara de los pulmones de acero que tenía Eulalio Cervantes al momento de ejecutar el saxofón. Su apodo no era gratuito y por eso se ganó su pase directo al olimpo musical.

En tanto que otro de los objetivos de Roco y compañía al momento de concebir esta obra fue la de recrear las antiguas radionovelas. Su momento de mayor apogeo fue a mediados del siglo 20 pero la llegada de la televisión acabó con este formato. En este caso Solín se posiciona como el mejor ejemplo al rendir homenaje al ayudante de Kalimán y hace una comparación con un habitante cualquiera del antes llamado Distrito Federal. A nivel musical la composición mantiene toques exóticos que hacen pensar en el trabajo de Toño Quirazco.

Por su parte, Un Gran Circo es una radiografía de lo que significa caminar por las calles de la Ciudad de México. Pero mientras las películas de Cantinflas la mostraban como una tierra llena de oportunidades aquí se ofrece una visión más cercana a la de Los Olvidados de Luis Buñuel. A manera de relato se mencionan los pordioseros y niños de la calle como protagonistas de un tema que no pierde vigencia porque la pobreza cada vez es mayor.

Como punto final se escucha lo que para la época parecía imposible. Se trata de un cover a Querida de Juan Gabriel, lo que a primera instancia puede provocar ronchas a los puristas del rock. La diferencia es el tratamiento porque del romanticismo de la original se pasa a un acelerado ska que seguro provocó varios moretones en los primeros conciertos masivos de Ciudad Universitaria.

Inclusive en 1992, apenas un año después, José Luis Paredes Pacho, entonces baterista de la banda, publicó Rock Mexicano. Sonidos de la Calle. El libro funciona como un complemento a esta obra musical. A lo largo de 144 páginas habla sobre lo que le da identidad al ritmo basado en la rebeldía que se crea en nuestro país, tanto en su sonido como en su estética.

Por lo pronto, pasan los años y el álbum se mantiene como uno de los más importantes no solo del rock nacional sino de la música en general. El resultado se encuentra al nivel de lo hecho antes por Agustín Lara, Chava Flores y Francisco Gabilondo Soler. Lo conseguido por Maldita Vecindad ayudó para mostrar uno de los muchos Méxicos que existen.

La Buena Banda Isabel — If I Could Shrink the Time We Stretched

La juvenil ensoñación de lo cotidiano.

“No soy nada. Nunca seré nada. No puedo querer ser nada. Aparte de esto, tengo en mí todos los sueños del mundo”, escribía algún escritor portugués en el llamado poema más hermoso jamás escrito. Es la última línea del verso la que termina por atraparnos; todos los sueños del mundo. Hablar de sueños es hablar de conceptos ultra santificados, de sueños no se vive pero sin ellos no dan ganas de vivir. Encontrar un balance, uno real, donde el soñador promedio pueda pasar los días sin morir de inanición, ni física ni espiritual, se lee mucho más difícil llegada cierta etapa. La juventud parece ser el único lugar donde soñar y vivir se vuelven sinónimos, toda la mística y poética de diccionario se ven reemplazadas por una ligereza vital: usar lentes obscuros, dejar todo atrás y golpear la carretera a 165 km/h montados en el convertible azul de dos monedas de cinco sobre la plaza comercial, La Buena Banda Isabel detrás del volante.

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Tras un par de sencillos tirados al rostro más suave del indie nacional, el trío formado por Linda Tan, Oscar Monroy y Sebastián Palacio lanza su debut oficial con el EP If I Could Shrink the Time We Stretched, producido casi en su totalidad desde la casa del mismo Monroy, entregando un abanico de sonoridades indie, garage y lo que podríamos describir como la reivindicación del bedroom sound independiente.

La voz de Tan acompañada por la rítmica sincopada de los acordes eléctricos en “Walk Me Home” rompe al tronar del trabajo percutivo, convirtiéndose en un viaje de pasajes soft psych y momentos cítrico melódicos, intercalando entre la resolución indie esperada y un paso más allá.

“Why Do I Keep Coming Back” responde a la dulzura del track abridor sumergiéndonos en un océano de fuzz y compresión paralela, saturando los sonidos que nos llenan de impulso para recorrerle de inicio a fin, destacando el trabajo de las frecuencias graves para mantener el corte en la línea de lo nítido. La liviandad irónica del proyecto sale a relucir por primera vez apelando a la autoconsciencia de la lírica, soltando un “¿Por qué mierda cantas en inglés” como parte del verso.

El material avanza hacia la pista más conceptualmente estridente de las que lo componen. “Clarividente” nos regala una odisea pop musicalizada entre sonidos de psicodelia suave, sintetizadores y la coralidad en las voces del triplete. El final de la canción se ve abruptamente interrumpida por la participación de un locutor ficticio que alude al cliché de entrevista por el que todo proyecto independiente se ve obligado a pasar.

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If I Could Shrink the Time We Stretched cierra con una despedida en tres partes dejando ver la experiencia metasensible de la que nace el under nacional. “Google” inicia como una balada pop de cadencia suave sublimándose de a poco en poco hasta alcanzar el soundscape. Los guiños de lisergia sugerida se hacen presentes en un soft ambient casi improvisado, retomándose a sí misma en una  explosión de riffs eléctricos y platillazos.

La Buena Banda Isabel entrega así no solo un muy destacable corta duración, sino, un llamado de atención para voltear a ver lo que sea que esté sucediendo en las trincheras de lo independiente, dejando de ser una limitante alejada de toda academización a encontrar un sonido genuino a raíz de su contexto; la juvenil ensoñación de lo cotidiano.

Víctimas del Dr. Cerebro estrena “No Soy Un Fantasma”

El tema formará parte de su nuevo disco que saldrá este año.

Víctimas del Dr. Cerebro ha sido una de las bandas mexicanas más activas del rock mexicano y ahora con su próximo sencillo "No Soy Un Fantasma", la banda mantiene su sonido tan fresco como hace tres décadas.

La letra de este sencillo, en palabras del vocalista de la banda, Abulón, está inspirada "en el hecho de que actualmente somos personas sin rostro por la calle en el contexto de la pandemia. Somos un recuerdo de una vida que quizás nunca vuelva, aunque seguimos aquí no somos los mismos y deambulamos en los restos de una muerte y un renacimiento en vida hacia lo desconocido como cuando llegamos al mundo, porque ahora más que nunca nada está escrito".

En lo musical el toque sombrío y tenebroso que caracteriza a Víctimas del Dr. Cerebro se hace presente en este tema con sintetizadores que parecen sacados de un thriller . La atmósfera se complementa con una batería potente que hace retumbar bombo y tarola durante toda la canción, además, tanto el bajo como la guitarra tienen efectos en sus líneas y crean un loop bastante rockero en la pista.

Dale play a continuación:

 

Víctimas del Dr Cerebro anunció que el sábado 30 de octubre se presentará su próximo disco en el Teatro de la Ciudad Esperanza Iris y promete ser un show muy especial, pues significa su regreso a los escenarios dentro de esta época pandémica. Mientras, ya puedes ir pre guardando este nuevo sencillo justo aquí.

Absolutely Free comparte su nuevo disco, ‘Aftertouch’

El pop psicodélico que reflexiona sobre nuestra existencia digitalizada.

Descubre el paisaje onírico de Aftertouch, la segunda entrega de larga duración del trío canadiense, Absolutely Free, a través de Boiled Records. Este nuevo compilado de canciones ahondan sobre una experimentación neotérica, un viaje análogo y minimalista entre el new wave, krautrock y house. 

Con apenas ocho canciones incluidas, la banda explora una narrativa hegemónica, “el dolor y la explotación en el presente”, además de una latente curiosidad sobre el futuro desconocido. Esto, añadido al nombramiento de este LP, en referencia a una función de sintetizador. 

En adhesión, el conjunto ideó este disco con la intención de poder transportarlo e interpretarlo en vivo sin limitaciones, lo que ayudó a expandir su paleta sonora y la oportunidad de una planificación abierta para los shows en directo. 

Producido por Jorge Elbrecht, encargado de otras bandas como No Joy, Gang Gang Dance y Japanese Breakfast, este larga duración también se inmiscuye entre psicodelia y acentuaciones de alt rock, que aunadas y transportadas a sus habilidades multimedia, se convierte en toda una experiencia completa. 

Previo a este lanzamiento, Absolutely Free presentó Two Cares Due None (Original Motion Picture Soundtrack) de 2020, y el EP Geneva Freeport de 2019. Escúchalos aquí

Viaja junto a Absolutely Free y su nuevo álbum Aftertouch, a través de Indie Rocks!

Puro “Traketeo”, el nuevo tema de Pahua

Recuerdos y muchas ganas de bailar.

La pionera del folklore electrónico mexicano, Pahua, presenta su nuevo adelanto, “Traketeo” ft. Barzo; un tema cumbiero y de ritmos latinos afianzados en la clásica representación de la “feminidad, la naturaleza y autodescubrimiento”. Esta es la tercera entrega de su nuevo EP, disponible próximamente a través de Nacional Records

El single es una retrospectiva a la infancia de la cantante y compositora, con una descripción picaresca y toda el aura bailable de este ritmo tradicional. Por otra parte, Sotomayor añade a través de redes sociales, esta es una canción también producida por Barzo, “quien le añadió chilito y limón a esta deliciosa cumbia transversal”. 

Esta cumbia canta en mi corazón y a mi diario de vida. Los recuerdos de mi niñez son inagotables; cómo me vestía, lo que escuchaba, los dulces que compraba... El más vívido es cuando me enchufaba al iPod y caminaba hacia el parque de mi casa con cientos de nuevos tracks, una paleta enchilada y una sonrisa. Eso es ‘El Traketeo’”. describe Pahua

Previo a este lanzamiento, Paulina Sotomayor compartió el tema “La Trampa” ft. La Dame Blanche, canción compuesta a la distancia entre CDMX y París, Francia; además el track “La Cura” en colaboración con Gizmo Varillas

Recientemente, la chilanga compartió otro EP titulado Ofrenda, con seis extractos de entre los que destacan “Vayayó” y “¿O Vas o Voy?”. Escúchalo aquí

Muévete al son de este cumbión y descubre más de Pahua a través de Indie Rocks!

A 30 años del ‘Blood Sugar Sex Magik’ de Red Hot Chili Peppers

Una licuadora musical en la que todos los sonidos se pueden combinar.

El rock, a pesar de su carácter de rebeldía, también ha sufrido de pensamientos retrógradas a lo largo de su historia. Desde que las mujeres no pueden ejecutarlo hasta que los blancos son incapaces de rapear. Pese a la oposición, siempre aparecen personas que rompen paradigmas y sirven de ejemplo para las generaciones posteriores. Aunque algunos permanecen como grupos de culto otros trascienden hasta la cima del estrellato y el caso más claro consta de cuatro palabras: Red Hot Chili Peppers.

Como en muchas historias, todo comenzó cuando unos amigos adolescentes se reunieron para crear una nueva banda. Sus conocimientos musicales no eran demasiado grandes pero lo que les sobraba era energía. A pesar de la blancura de su piel sentían una profundo respeto y admiración por ritmos como el funk y rap. Hoy puede sonar como algo convencional pero a inicios de los ochenta todavía existía una fuerte segregación en Estados Unidos.

Los cuatro mozalbetes crecieron junto con su música y enfrentaron lo mismo que termina por provocar la separación de la mayoría de conjuntos. Hubo fracasos, rupturas, cambios de integrantes y hasta el fallecimiento del guitarrista original, Hillel Slovak. Pero al igual que un ave fénix, el combo logró resurgir de las cenizas y no solo mantenerse a flote sino llegar al punto más alto de su carrera.

El productor que unió el rock con el rap

En medio de la explosión del rock alternativo, el cuarteto conformado por Anthony Kiedis (voz), John Frusciante (guitarra), Flea (bajo y trompeta) y Chad Smith (batería) logró algo que marcaría para siempre su carrera. La unión con Rick Rubin como productor vislumbraba que se acercaba algo grande. Para ese entonces el hombre de la barba eterna había trabajado con Slayer, Beastie Boys, Run DMC y Public Enemy. Era una de las pocas personas que había entendido la capacidad que tenía el rock para integrarse a otros estilos.

La relación fue tan prolífica que derivó en 16 composiciones propias y un cover del bluesero Robert Johnson que tuvieron que ser reunidas en dos discos. Finalmente, el 24 de septiembre de 1991 vio la luz el quinto álbum de estudio de Red Hot Chili Peppers. Dentro de su trayectoria marca un punto de inflexión entre el sonido juvenil y despreocupado de su primera época junto a un estilo maduro que ha estado presente desde entonces.

Cómo pasar de la furia a la introspección

El primer sencillo publicado fue “Give It Away”, acompañado de un video que tuvo una constante rotación en MTV. Se vivía una época en la que era necesario salir en la televisión para triunfar. El tema muestra un cálido funk pero desde la visión de unos veinteañeros blancos californianos. La mezcolanza hubiera sido imposible sin el trabajo previo de agrupaciones como Jane's Addiction.

Sometimes I feel like I don't have a partner

Sometimes I feel like my only friend

Is the city I live in, the city of angels

Lonely as I am, together we cry

Mientras que en las antípodas se encuentra una pieza que refleja el punto de mayor madurez alcanzado por los cuatro integrantes. Hasta ese momento parecía poco probable que pudieran crear una balada melancólica sin caer en cursilerías. Todo cambió con “Under the Bridge” y las primeras notas que emana la guitarra de Frusciante. Es una pieza tan poderosa como el mensaje que envía Kiedis al desahogar su dependencia hacia las drogas. Aunque en apariencia tenía una vida perfecta, por dentro estaba vacío y a punto de quebrarse. Desde que Led Zeppelin le presentó al mundo “Stairway to Heaven” no se escuchaba una canción de rock que combinaba a la perfección el poder con la depresión.

La forma en que el grupo puede pasar de la máxima festividad a la íntima emotividad no es del todo extraña si se consideran sus influencias. En su autobiografía Acid for the Children (Grand Central Publishing, 2019), el músico y actor Flea dedica una parte para mencionar sus álbumes favoritos. La lista es tan variopinta que abarca desde Miles Davis y Funkadelic hasta Fugazi y Joy Division.

El tiempo pasa y este álbum de Red Hot Chili Peppers se mantiene como una de las muestras más claras de las infinitas posibilidades que ofrece el rock. En ocasiones es un ritmo frenético que incita al pogo y en otras tiene el mismo poder de una cebolla para provocar el llanto. No existe otro género que pueda conseguirlo con tanta facilidad.

José González — Local Valley

Un breve recordatorio de que estamos juntos a pequeña y gran escala. José González presenta su álbum más íntimo hasta la fecha.

A todo esto, ¿Qué es la localía?, ese fenómeno extraño y al mismo tiempo desafiante que surge al escuchar aquella palabra nos puede referir de inmediato al deporte, cuando juegas en la cancha de tu ciudad, donde la mayoría son tus espectadores, todo bien hasta ahí. ¿Pero qué ocurre cuando hacemos de otro lugar nuestra casa?, es extraño, ya que en realidad nada nos pertenece, pero al mismo tiempo somos capaces de adaptarnos a distintos contextos y hacer de nuestra localía cualquier lugar. Curiosamente, José González llega este 2021 donde todos estamos llenos de incertidumbre para hacernos respirar mejor con su nueva placa Local Valley.

"De ningún lado del todo y de todos lados un poco" enunciaba Jorge Drexler en "Movimiento", una canción que habla del fenómeno de la migración en la humanidad, y lo tomo como referencia porque parece que el nuevo registro de José González nos muestra otra perspectiva indirecta de este proceso. Hijo de padres argentinos y criado en Suecia, el cantautor tiene una serie de influencias muy variadas que se reflejan bien en su obra, podemos pensar en las leyendas del folk como Nick Drake o incluso los grandes cantantes de Latinoamérica como Mercedes Sosa o Silvio Rodríguez.

La música de José toma un poco de todo eso, aunque al mismo tiempo se alimenta de la contemporaneidad y de su propia realidad que seguramente no es la misma que hace seis años, cuando sacó su anterior trabajo de larga duración llamado Vestiges & Claws. Entonces, al escuchar Local Valley podremos acercarnos a la propia realidad de José de una manera bastante noble, que al mismo tiempo nos deja mensajes claros y bastante organizados por parte del artista.

Grabado y autoproducido por José González desde las instalaciones de Studio Koltrast, Local Valley representa el cuarto álbum de estudio del cantautor. Contó con la colaboración en mezcla y mastering de Hans Olson y en su totalidad esta pieza de 13 canciones fue realizada en su natal Suecia.

Jose-Gonzalez_2021

De ascensos y caídas.

El trabajo lírico de Local Valley nos muestra la madurez que ha adquirido el artista en los últimos años, así como una serie de matices que ofrecen diferentes perspectivas, ambientes y sobre todo estados de ánimo en cada canción. Todas las historias del álbum se llevan al lugar más emotivo, al más introspectivo, al más personal, y es por eso que resulta bastante conmovedor dejarse llevar por el planeta que sugiere cada pista.

Hay temas que dedica José a su hija como "El Invento", que bien puede referenciar todas esas dudas y enigmas que van surgiendo de manera maravillosa mientras la infancia comienza a florecer. Por otra parte aparecen temas como "Swing" y "Horizons", que de varios modos resultan amistosos en sus letras, que en resumen te invitan a estar bien, esto puede ser mediante la relajación o el baile.

Si hay algún adjetivo que puede definir a Local Valley es "desafiante". José González encara con elegancia temas como la colectividad, el cuidado de la naturaleza y la motivación personal para salir y enfrentar los problemas, para moverse y para cuidarse, esto en solitario pero también en comunidad. Y es curioso, porque a pesar de la voz suave del exponente podemos sentir en su interpretación diferentes motivos que incitan a levantar la energía.

Por otra parte, no se puede negar que Local Valley es un álbum político, el cantante criado en Gotemburgo hace críticas a diferentes sectores de la sociedad que se han encargado de hacer de este mundo un peor lugar día a día, y por otra parte incita a cambiar la brújula, a no tener miedo y romper los paradigmas.

Y es muy emocionante que al acercarse a los clímax de la placa encontremos frases dedicadas a los "Buscadores de rentas, extractores de valor Oligarcas, corruptos, ladrones de poder, Incentivos pervertidos, bucles lúdicos, Nepotismo, tropas tribales". Por otra parte, destaca mucho "Tjomme", una pieza donde José González llega al extremo con la siguiente frase:

Confía ciegamente en un libro viejo, no te atrevas a pensar por ti mismo. Y una vez que pienses por ti mismo te enamoras de amenazas cobardes para que dejes de pensar por ti mismo, completamente terminado..."

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El lugar donde todo es nuestro.

Hace unos meses tuve la oportunidad de disfrutar del concierto en streaming de José González, Up Close & Personal, ofrecido desde un jardín Botánico, lleno de naturaleza. José se mostraba tranquilo haciendo lo suyo, parece que nunca ha buscado lo mismo que el resto de músicos porque más allá de encarnar algo donde fuera el centro de atención, dejó que la música y la naturaleza se unieran y que su figura se tornara como un puente que permitía a la gente conectar, llegar a una emoción nueva, quizás estar tranquilos nada más y pasar un rato agradable.

Y es que hay que reconocer que el sonido del cantautor es sumamente cálido, honesto y al mismo tiempo humano. Aunque sea un hombre junto a su guitarra, unos zapatos con suela de madera para golpear el piso y algunos cuantos efectos, su música parece llena de capas sonoras gracias a su enorme capacidad como guitarrista. La primer mitad del álbum podemos ser testigos de arpegios brutales, que suenan sumamente complejos pese a que seguramente fueron grabados sencillamente por José, un claro ejemplo es "Horizons", aunque no se puede dejar del lado a "Head On" y "Valle Local", que cuentan con una instrumentación muy bien trabajada.

La interpretación melódica del juego de voces de José González parece plana durante la mayoría del álbum, pero aunque no tenga precisamente momentos de mucha intensidad logra dar en el blanco de las intenciones de cada tema. Resulta conmovedora por momentos esa voz suave, que habitualmente recurre a notas largas y que se empareja con la madera y la oscuridad de su guitarra.

La segunda mitad del disco es un poco más libre, ahí el artista recurre a guitarras un poco más flexibles, así como alguno que otro detalle atmosférico que nos hace escuchar sonidos de aves, trasladándonos a paisajes sonoros llenos de naturaleza. Ritmos groseros aparecen en "Lilla G", "Swing" y "Tjomme" gracias a la implementación de algunos beats artificiales que sin duda le dan una dinámica un poco más bailable respecto al resto del álbum y está claramente influenciada por ritmos de la música proveniente de África.

Local Valley es un disco bastante valioso, que aspira a momentos diferentes que el resto. José González se atrevió por primera vez a cantar en español, inglés y sueco durante el álbum y eso también es una muestra de como ha hecho de cada idioma algo suyo, donde se siente local, "En Stund Pa Jorden" es la muestra clara.

Finalmente, Local Valley es el reflejo de muchos sentimientos, lugares y personas que volvemos nuestras, al mismo tiempo es un homenaje a todas esas cosas, personas y pensamientos que atesora el artista. La emoción de sentirte en casa es complicada en un mundo que pocas veces te permite detenerte a tomar ánimos, pero cuándo entiendes la importancia de estar bien contigo, con los que te rodean y al final estar bien con tu comunidad, eres local en cualquier cancha, ciudad o idioma. Disfruta del nuevo álbum de José González a continuación.

A 25 años del 'Dance Hall at Louse Point' de John Parish y PJ Harvey

El blues de PJ Harvey y John Parish.

El amor y desamor, conflictos internos, consecuencias de guerras, representaciones de personas envueltas en violencias o simplemente vivencias importantes, son retratos musicales que PJ Harvey lleva a la mente de muchos; la multi instrumentista, escritora y poeta que va más allá de cualquier tiempo, tanto en el aspecto musical como en su manera de escribir. Cada álbum que Polly a elaborado en su larga carrera musical se ha convertido en una mejor interpretación de ella misma. Su protagonismo está constituido a partir de su lenguaje musical y performativo.

En este 2021 se cumplen 25 años del lanzamiento del cuarto álbum de PJ Harvey el primero en colaboración, Dance Hall At Louse Point, donde la introvertida cantante prueba y comprueba su habilidad innata para escribir y es que, cada una de las letras en este material fueron creadas por ella y en las cuales su gusto por la poesía se ante puso a todo, mientras que la música fue compuesta por quien sería su colaborador en dos ocasiones, John Parish, y con quien comenzó su carrera musical dentro de la banda Automatic Dlamini, donde este lideraba la agrupación.

Dance All At Louse Point es el sucesor de To Bring You My Love (1995), que se convirtió en una especie de mezcla lentamente atrayente entre rock, folk y blues, sumado a otros arreglos que el dúo realizó para lanzar un álbum tan ajeno a ellos, pero al mismo tiempo tan representativo de esta dualidad musical existente entre Harvey y Parish. Las cuerdas son las protagonistas en este material al mismo tiempo que la voz de Harvey, que por ocasiones esta rodeada de un frenesí y en otras son simples susurros, sin hacer que las canciones luzcan forzadas en su creación sino únicamente algo que fluyó y se concretó como se puede escuchar en su pieza "Taut", rodeada de percusiones y más cuerdas cuenta una historia entre un sufrimiento por violación y la espera de una salvación, o la extraña narración en "Is That All There Is?",  donde surge la pregunta ¿es todo lo que hay?, cuando las cosas que acontecen a lo largo de la vida, sean buenas o malas no llegan a ser suficientes ni sorprendentes. El disco que se lanzó en 1996 fue un impulso necesario dentro de la carrera de PJ Harvey, a partir de este, la profundidad de sus letras comenzó a ser más peculiares a ella así como en las composiciones musicales.

Si hablamos de las voces femeninas que han dejado huella en la música, Polly Jean Harvey no se queda atrás, ya que ha sabido explotar su talento a través de diversos instrumentos y de las historias que describen cada una de sus canciones. Dentro de sus trabajos están sus incontables materiales musicales como solista, realizados desde 1992 y también sus inicios dentro de la banda Automatic Dlamini en 1988, donde tocaba instrumentos y cantaba. Polly Jean, también se ha visto involucrada en las elaboraciones de materiales audiovisuales como el caso del documental A Dog Called Money, donde junto con Seamus Murphy retrató sus viajes por Kosovo, Afganistán y Washington, y a la par se puede ver escenas de la grabación del álbum que se inspiró de historias a partir de estos viajes, The Hope Six Demolition. La grabación de este material es especial porque las personas tenían acceso a mirar este proceso de creación, pero a través de unos cristales para que los músicos no se distrajeran en el desarrollo. También, se ha visto involucrada en la creación de música para obras de teatro y películas, como The Crowded Cell para la serie The Virtudes a cargo del director inglés Shane Meadows. Pero esto es tan sólo una mínima parte de los trabajos que ha realizado la introvertida cantante. Es necesario mencionar que las colaboraciones que Polly Jean ha tenido con músicos como Nick Cave, Thom Yorke y Tricky, también han sido enriquecedoras tanto en su ejecución como en sus letras, y de estos han salido canciones como "Henry Lee", "This Mess We´re In" y "Broken Homes". Sencillos totalmente diferentes pero que están inmersos en un proceso de experimentación para bien de ambos artistas.

Esperamos que PJ Harvey nos siga sorprendiendo en los siguientes años, su música, sus letras, colaboraciones y presentaciones atípicas han hecho que muchos otros artistas se inspiren, inclusive se ha llegado a decir que Harvey ha inspirado a quienes fueron sus maestros en su camino dentro de la música. Esta por demás mencionar que la cantante inglesa se convirtió en una pieza clave dentro del arduo desempeño que llevan a cabo las mujeres en la música.

A 30 años del 'Badmotorfinger' de Soundgarden

Entre la potencia del heavy metal y la libertad del rock alternativo.

En una hipotética lista con los mejores nombres de bandas de rock de la historia sería imposible dejar fuera a Soundgarden. Mientras que no solo se trata de un apelativo que impone respeto sino que se complementa con el trabajo de uno de los máximos exponentes del movimiento llamado grunge. El resultado es una agrupación de gran importancia que no ha recibido todo el reconocimiento que merece y en muchas ocasiones ha vivido a las sombras de sus compañeros de generación Nirvana y Pearl Jam.

Cuando Seattle se convirtió en el centro del mundo.

Todo se remonta a la friolenta ciudad de Seattle a inicios de los ochenta. El lugar estaba lejano a la calidez de Los Ángeles o la intelectualidad de Nueva York. Tan solo se trataba de un espacio en el noroeste de Estados Unidos que parecía lejano de todo y con un futuro incierto. 

En medio de ese panorama tres jóvenes se unieron con la intención de formar una banda de rock. Todos mantenían vidas promedio con trabajos mediocres y sin nada que perder. Su inspiración era el hardcore punk de la época con Black Flag y Circle Jerks como máximos representantes. Mientras que como lo menciona Kim Thayil en el libro Everybody Loves Our Town: A History of Grunge (Faber & Faber, 2017), su máximo ídolo siempre ha sido Tony Iommi de Black Sabbath. Por lo mismo, inclusive cambió la afinación de su instrumento para conseguir el mismo sonido demoníaco que el músico inglés. Es un rasgo en común que mantiene con Buzz Osborne de The Melvins.

De la formación original hubo cambios importantes. En un inicio Chris Cornell era baterista y cantante. Sus propios compañeros vieron que tenía una gran voz pero no dominaba los ritmos y le dijeron que solo se enfocara en una actividad. Mientras que después de una intensa búsqueda un experimentado Matt Cameron se unió para formar un poderoso cuarteto.

Con dos álbumes previos que obtuvieron un discreto reconocimiento, todo cambiaría el 24 de septiembre de 1991. Fue el día que llegó a las tiendas de discos un álbum con una misteriosa portada que a la fecha resulta hipnótica. De los ojos nace el amor pero se consolida con los sonidos que hay en su interior.

La voz más aguda de la Generación X.

El tercer LP de Soundgarden abre con Rusty Cage y unos riffs de Thayil que dan pie a una pieza que de forma paulatina aumenta en intensidad. Es un huracán que arrasa con todo lo que encuentra a su paso como el que llevó a Dorothy a la tierra de Oz. No hay tiempo para descansar porque de inmediato se enlaza con "Outshined", una composición con un sonido pantanoso como el viejo blues que interpretaban los esclavos en los campos de algodón pero con una batería de heavy metal. Es la combinación idónea que incita al headbanging y no solo escuchar la música sino vivirla.

Por su parte, si algo demostró el cuarteto es que de toda su generación es el que se encontraba más cercano al metal de finales de los sesenta. La voz de Cornell guarda cierta similitud con la de Robert Plant de Led Zeppelin. Donde mejor se aprecia es en Jesus Christ Pose" y su ritmo acelerado como una cabalgata que anuncia el fin del mundo. Además el bajeo del debutante Ben Shepherd se acerca a lo hecho antes por Blue Cheer.

Mientras que más allá del poder también destaca una predilección por la psicodelia. En Somewhere y "Searching with My Good Eye Closed" se aprecia un gusto por la experimentación y alargar las canciones que de su generación solo Screaming Trees había intentado. Con esto, se consigue un balance entre furia e introspección que se extiende por los 57 minutos del material.

Siendo un fruto de la Generación X y la época en que predominaban las extensas melenas y la ropa holgada, Soundgarden ha logrado superar la complicada barrera del tiempo. Su máximo reconocimiento llegaría después pero a la fecha Badmotorfinger se mantiene como uno de los trabajos mejor conseguidos de la última década del siglo pasado.