Fotografo: Cynthia Flores

'Us + Them' de Roger Waters llegará en formato digital

El filme de la épica gira Us + Them de Roger Waters llegará en junio.

Luego de una larga espera, Roger Waters, el legendario bajista y miembro fundador de Pink Floyd, por fin ha puesto fecha de lanzamiento a su filme Us + Them, el cual documenta gran parte de su última gira mundial homónima, con la cual incluso visitó nuestro país en diciembre de 2018.

La gira Us + Them, una de las más imponentes en la historia de Roger Waters, abarcó más de 150 conciertos entre 2017 y 2018 en los EE. UU., Europa y Latinoamérica.

Ahora Roger Waters ha revelado que esta película llegará en formato digital y on demand el próximo 16 de junio. Próximamente también se podrá encontrar en formato físico.

Inicialmente, el filme tuvo su estreno únicamente en cines en octubre del año pasado, pero inmediatamente generó una respuesta positiva entre los fans de Pink Floyd y en portales especializados como IMDB.

¡Mira el trailer!

Dirigida por Sean Evans y Roger Waters, la cinta de 135 minutos ofrece un vistazo a cómo es estar en los shows. Utilizando la tecnología digital y de audio más innovadora disponible, este espectáculo encapsula una serie de experiencias visuales, auditivas y sensoriales impresionantes.

A partir de esa fecha podrás tener acceso a contenido exclusivo, incluidas dos canciones adicionales no incluidas en la función original ("Comfortably Numb" y "Smell The Roses") así como "A Fleeting Glimpse", documental corto con momentos detrás de escena de la gira.

Peter Murphy realizó un concierto homenaje a David Bowie

En la ciudad de Nueva York, Peter Murphy llevó a cabo las dos fechas que quedaron pendientes en agosto pasado.

El pasado 23 y 24 de enero Bowie fue homenajeado por uno de los artistas a los que más influenció, hablamos de Peter Murphy, vocalista de Bauhaus. Ya que previo a la gira que hará con la alineación original de su legendaria banda, el artista ha decidido completar sus fechas pendientes de la gira en la que homenajea al artista.

Peter Murphy brindó un show bastante pasional en Le Poisson Rouge. En esta cede interpretó 10 canciones que repasan la carrera de Bowie, desde los más grandes éxitos hasta alguna que otra reliquia. “Suffragette City”, “Queen Bitch” y “Rebel Rebel” fueron el fuerte inicio de Murphy. Después le siguió de la mano “The Jean Genie” y “Moonage Daydream”.

La noche estaba más que animada y un cover de “All the Young Dudes” detonó más emociones. Si bien, esta canción se volvió famosa por Mott the Hoople es claro que Bowie dejó mucha influencia en la banda de los años setenta.

La noche continuó y “Starman”, “Rock’n Roll Suicide” y “Ziggy Stardust” fueron los temas encargados de cerrar la noche. Aunque a pesar de toda la euforia, el artista inglés decidió terminar la noche con una versión atmosférica de “Space Oddity”, la cual tuvo un enorme recibimiento y te invitamos a ver a continuación.

Su gira fue detenida anteriormente debido a un paro cardiaco que el artista sufrió el año pasado. En este año recobrará las fechas pendientes y además saldrá de giran con Bauhaus por distintas ciudades del mundo, incluyendo México. No olvides checar si aún hay boletos disponibles y ya si no encuentran te dejamos los mejores memes para reír un rato.

Posadelic en Hermosillo, Sonora

En el nombre de la psicodelia os pido posada.

Por cuarta ocasión consecutiva, la mejor posada del norte del país se llevó acabo. El Festival Posadelic 2019 nos recibió con los brazos abiertos en Los Tabachines, dentro de Hermosillo, Sonora. Las playeras coloridas, las largas cabelleras y la ropa abrigadora desfilaba por la entrada del festival, misma que fue bastante ágil y organizada.

Al llegar, fuimos recibidos por una colorida decoración donde pequeñas piñatas pendían de los árboles ubicados a los alrededores, contrastando con el color neutro de la tierra que cubría gran parte de la superficie del lugar, misma que afortunadamente se encontraba semi húmeda por las lluvias de los días previos. El tránsito a lo largo del festival era bastante ágil, pues el espacio para moverse dentro era el suficiente para la expectativa de visitantes a recibir.

Posadelic contó con dos escenarios: el Posadelic y el Onda Sonora, mismos que se ubicaban muy cercanos el uno del otro, lo que ayudaría mucho a mantenerse lleno de energía a lo largo del festival para disfrutar de la gran cantidad de talentos que disfrutaríamos en el día. Entre ellos, podíamos encontrar algunas zonas de descanso con pasto artificial, columpios y uno que otro spot para la foto del recuerdo.

Aunque Holy Sunn y UAY contaban con menos de 30 minutos en sus actos, algunos detalles técnicos fueron retrasando el evento de forma escalonada hasta llegar a casi hora y media de retraso. Este detalle se fue corrigiendo a lo largo del festival y las bandas estelares de la noche tocaron muy cercanas a la hora estipulada al inicio.

Humano Delta fue de las primeras bandas en detonar una explosión entre el público, generando un mosh pit al ritmo de riffs distorsionados, sintetizadores orgánicos y texturas lo-fi típicas de la música psicodélica setentera. El turno de mostrar su propuesta fue para Margaritas Podridas, banda local liderada por Carolina Enríquez, misma que habíamos visto como bajista en Señor Kino. La tristeza por los diferentes males y la violencia que aqueja a la sociedad se ven transmitidos en las letras de sus canciones y en la melancolía transmitida en su acto en vivo, aunado a una voz distorsionada y texturas grunge. Una muy joven promesa en la música mexicana.

Las sorpresas no paraban. Directo desde Tucson, Mesquite retumbó nuestros oídos con su proyecto psicodélico, en el que encontramos elementos de funk, pop y jazz. Contrastando totalmente con la mayoría de esta escena musical, La Bruja de Texcoco, una mujer barbuda vestida de tehuana llamada Octavio, rescata nuestra esencia prehispánica y los ritmos típicos istmeños de la mano de un violín y un acompañamiento con una guitarra de 12 cuerdas, compartiendo con su público la sanción con el aroma del copal y el sabor de un menjurje hecho con diversas flores y mezcal.

Un bellísimo atardecer tornasol se posa sobre nosotros, la noche cae a ritmo de cumbia con Los Esplifs que ponen a bailar a todos los rockerillos frente al escenario, convirtiendo a Posadelic en una auténtica verbena. El clima frío se comienza a sentir, momento de ir a explorar el bazar y la zona de comida, que ofrecía desde pizza del perro negro y jochos estilo sonora, hasta abarrotes típicos de tiendita, café con CBD y pequeñas empanadas, todo a precios muy bajos en comparación a otro festival en el que haya estado.

Los Cretinos Desleales se vuelve a presentar en Posadelic, tratando de enmendar la pequeña trifulca que tuvieron en su anterior presentación, brindándonos un show explosivo en donde sus fieles seguidores acompañaban los cantos del intoxicado vocalista. El tiempo apremiaba, por lo que, para compensar los retrasos iniciales, los empalmes entre las bandas fueron más frecuentes, así que mientras Mortemart nos cautivaba con su música hipnótica, Los Diabólicos desataba la locura al ritmo de un garage sucio y ruidoso, donde en momentos, el audio de ambos escenarios se llegaba a mezclar.

El factor visual fue muy importante dentro de las presentaciones de cada banda, pues brindaría texturas ideales para acompañar nuestro viaje musical, por lo que los encargados de este aspecto fundamental fueron The Mustachio Light Show en colaboración con Nexus Visions, haciendo en conjunto un trabajo extraordinario, particularmente notable en el show de Hooveriii, banda que combina de forma excelsa los sintetizadores con la distorsión de su rock psicodélico y que visitaba por primera ocasión esta tierra sonorense.

Oriundos de la Ciudad de México, The Froys llegaba con su rock fuzz y sus grandes melenas a desatar caos en su show, desgarrando sus gargantas al tocar, dominando la altura de los amplificadores y entregándose al público. La vibra que se siente entre el público de Posadelic es increíble, hay un ambiente de cooperación y respeto, donde todos parecen conocerse y se olvidan de cualquier problema, pose o pretensión.

Momento de disfrutar el show de Las Robertas, que estrenó en este año su sencillo Together Outrageously, sin embargo, su set fue dominado por los nuevos temas de su próxima producción, los cuales vienen con mucha potencia e increibés riffs, fue una de las estrellas de la noche. Por otra parte, con una esencia eclíptica en la composición de su música, Amor Muere, integrada por Gibrana CervantesCamille MandokiConcepción Huerta Mabe Fratti, transportó hacia un universo alterno a los espectadores que atentos disfrutaron su show, mientras que el escenario principal ya se encontraba lleno de gente que esperaba los actos estelares del festival.

Finalmente, directo desde el Estado de México, llegó El Shirota a invadir el escenario principal, causando gran emoción entre los asistentes reflejándose directamente sobre el mosh pit desatado, es más, aún mi espalda recuerda los golpes recibidos durante esa presentación. Por algún motivo que desconozco, algunos miembros del público se fueron subiendo al escenario mientras “Carreta Furacão” sonaba, y a diferencia de otros festivales donde el único fin fue destruir el equipo del talento que tocaría, estos sujetos solo se enfocaron en bailar y disfrutar de la música. A la par, los capitalinos The Risin' Sun serían los designados de cerrar el escenario Onda Sonora, que con gran actitud impregnaron de su onda psicodélica y el revival de aquellos ritmos sesenteros donde el rock and roll era un verdadero estilo de vida.

Los nervios se sentían a flor de piel, el pit de fotografía se llenaba no solo de fotógrafos, sino de fanáticos que eludieron la seguridad para estar lo más cerca de Oh Sees. Algunas otras fallas se dieron al inicio del show, y mientras el staff intentaba solucionarlas a la brevedad, una gran molestia se veía reflejada el rostro de los integrantes. Toda espera valió la pena, Oh Sees sonó en todo lo alto y "Nite Expo" inauguraba las acciones. El personal de seguridad lidiaba con aquellos intrusos en el pit, mientras "Tidal Wave" nos hacía vibrar. "The Daily Heavy" arrancó gritos y posiblemente alguna pieza dental entre los enérgicos fans que se impactaban entre sí. Los aplausos y los vitoreos se dejaban escuchar al cierre de cada tema, pero la banda no lucía del todo contenta, luego de que durante "The Dream" volara un vaso con líquido directo hacia donde el vocalista John Dwyer estaba, sin embargo lo esquivó a tiempo. Finalmente, cada problema ajeno a la banda se vio reflejado en el show, pues después de tocar "I Come From The Mountain" la banda se retiró del escenario, finalizando su presentación.

Luego de un momento donde no se sabía dónde sería la presentación de Ladies of LCD Soundsystem, Nancy Whang se haría presente con su consola, tirando algunos tracks bailables y convirtiendo el escenario Posadelic en una pista de música disco. Desafortunada presentación con poca audiencia y donde la misma Nancy se ausentó por unos minutos, dejando puesto el play sobre la consola para que la música no parara.

El festival Posadelic fue muy disfrutable en su mayoría, contando con una amplia variedad de actos que vale la pena seguir de cerca y nos demuestran las ganas de trascender y hacerse más grande, brindándole a sus asistentes un festival con mejor calidad que en sus ediciones pasadas, tanto en la curaduría del cartel como en la organización, donde seguramente aprenderán de los errores ocurridos y que esperamos contar cada vez con una mejor experiencia en los siguientes años.

Mueran Humanos en el 316centro

Mueran Humanos: Una noche para olvidar los problemas del futuro.

Quizá ni te diste cuenta que habías llegado al 316. La ubicación dice que ya llegaste, pero en realidad no lo puedes confirmar. Si tienes experiencia, ya sabes en qué puerta está tu acceso. Si tienes suerte, puede que alguien con aspecto de que fue a ver a alguna banda vaya saliendo para ir al OXXO de la esquina. Como sea, cuando entres, sabrás que el 316 no es un espacio convencional. Y es justo en esos lugares, donde las noches se vuelven inolvidables.

¿Cuándo fue la última vez que se sorprendieron con una banda en vivo? Para la gente a la que le gusta ir de concierto en concierto, no hay mejor sensación que ver por primera vez un buen acto. Sei Still es una banda de la CDMX que ya lleva algunos años dando vueltas por el circuito. Recientemente se presentó en el festival HIPNOSIS, y fue la encargada de poner ambiente. Iteración. Iteración. Iteración. Los ritmos motóricos tan distintivos de los alemanes se mezclaban entre distorsión absoluta. De voz, de instrumentos, de percepción. Sin lugar a dudas, es una de las propuestas mexicanas más interesantes de la actualidad y es que, además, cuenta con la mano de Hugo Quezada, quien fuera parte de aquella mítica banda del underground, Robota.

De géneros y etiquetas les gusta hablar poco. Por supuesto que se podrían nombrar a leyendas del kraut, el new wave, hi-NRG, dance punk, shoegaze, industrial y demás géneros como inspiración para Mueran Humanos. Pero al final, alguna vez Tomás dijo que todo se reducía al rock. Tal vez sea lo menos osado, la zona segura para intentar encasillar a una banda que parece transcurrir en discursos artísticos, más allá de ataduras musicales clasificatorias. Porque Mueran Humanos no solo son sus acordes, sino sus palabras, sus portadas y, creo que son, sobre todas las cosas, sus presentaciones en vivo. 

Dos personas sobre el escenario son una combinación que, de ejecutarse en plenitud, puede ser la perfecta alineación. No se necesita más. Carmen y Tomás cautivan con lo misterioso de su personalidad, el poco diálogo y, por supuesto, el arrojo de un frontman que sabe lo que es tocar en lugares pequeños. No imagino una mejor escena para la música de los argentinos. Es con esa sensación de encierro, de cuerpos contra cuerpos, de constreñimiento, que algo sucede cuando se escuchan a bandas como Mueran Humanos. Es un sentimiento liberador. 

Mueran Humanos no es una banda de canciones. No hay un éxito que supere a otro. Así puede ser que abrieran con “Vestido”, pero bien pudo ser “Miseress”, puede ser que en el 316 todos corearan “Monstruo”, pero también pudieron haber recordado “Mi auto”. En realidad poco importan las canciones interpretadas porque fueron las correctas. La energía adecuada que se contagiaba cuando los flashes salían por doquier cuando Tomás se lanzaba a los brazos de los asistentes. Es en esos momentos cuando alguien queda capturado más allá de un tema. Tal vez alguien estaba ahí por obligación, por quedar bien o porque no tenía nada que hacer. No obstante, estoy seguro que después de verlos en vivo, pasará la voz de unos tales Mueran Humanos. Así pasa con las buenas bandas. 

La verdad, si tuviera que elegir una canción, me quedaría con “Alien”, pero por ahí escuché a alguno decir que “La gente gris” o “Los problemas del futuro” habían sonado brutal. Es verdad que hubo algunos fallos técnicos durante dos temas y Carmen profirió el emblemático insulto argentino que involucra a las madres, pero nada que unos buenos aplausos no apaciguaran.

Tan potente como empezó, así terminó. Una noche de trance. De procesar muchas cosas o, al contrario, de entregarse al salvajismo. A la barbarie. Mismo estado que tuvo que ser cesado para lograr bajar las escaleras de un edificio que parecería uno normal, pero que esconde algunas paredes en donde momentos atrás, se había celebrado algo memorable que hizo elevar a cualquier persona común. 

Y los humanos salimos a Fray Servando Teresa de Mier, esperando que al menos por esa noche, ese imperativo en el nombre del dueto argentino, no se cumpliera con nosotros.

'Us + Them' de Roger Waters llegará al cine

Sumérgete en la experiencia audiovisual del Us + Them Tour de Roger Waters.

Dirigida por Roger Waters y Sean Evans –quién realizó el documental, Roger Waters The Wall– llega a las salas de cine: Us + Them, un filme grabado en Amsterdam durante la gira europea del ex integrante de Pink Floyd.

Este tour –que tomó su nombre del track del “Us and Them” y del discurso de Barack Obama sobre las reformas migratorias– es considerado uno de los más políticos de Waters. En este show interpretó canciones de los discos Meddle (1971), The Dark Side of The Moon (1973), Wish You Were Here (1975), Animals (1976) y The Wall (1979) de Pink Floyd, además de algunas canciones de su quinto material discográfico como solista Is This the Life We Really Want? (2017).

Mira el trailer a continuación:

Us + Them será exhibido a nivel mundial en octubre próximo, los boletos ya están disponibles desde el 17 de julio. Te compartimos el clip “Pigs (Three Different Ones)” para que te vayas preparando.

 

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Roger Waters Us + Them A film by Sean Evans and Roger Waters In cinemas worldwide October 2 and 6 only Tickets on sale July 17 rogerwatersusandthem.com #rogerwatersusthem

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Si quieres recordar lo que sucedió en esta gira, te compartimos la reseña de su show en el Palacio de los Deportes de la Ciudad de México en noviembre del 2018. 

 

 

The Jesus and Mary Chain en El Plaza Condesa

Un daño lleno de alegría.

Han sido más de 30 años de largo y tortuoso camino para Jim y William Reid. La dupla escocesa de hermanos ha sido el núcleo constante de The Jesus and Mary Chain desde su creación, y tanto ir y venir de músicos –entre ellos Bobby Gillespie de Primal Scream, quien alguna vez fue su baterista– inicios precarios, algunos problemas legales, excesos, adicciones, y reputación por ser una banda antagónica y conflictiva en vivo, seguro conllevan a ser factores suficientes para que una banda diga “adiós” y no vuelva a juntarse nunca más. Lo hicieron, de hecho, en 1999, al grado de que Jim y William casi se matan en pleno tour.

Sin embargo, llegaron varios incentivos como su presencia en el soundtrack de Perdidos en Tokio y su subsecuente reunión en Coachella 2007 para cimentar su status de banda influyente y legendaria no solo en el shoegazing, sino en el espectro del rock en general. The Jesus and Mary Chain había limado asperezas y retornaban rejuvenecidos con un propósito de sonar, mejor y más ruidosos. De realmente sonar importantes, como se lo propusieron en 1983.

Dicho propósito siguió vigente en la noche de ayer, cuando los hermanos Reid y el resto de la banda subieron al escenario de El Plaza Condesa pasadas las 21:13 H. para contagiar ese propósito de revuelta, dolor y añoranza a un recinto prácticamente lleno. Lejos quedó la antipatía que mostraban los Reid en los años 80/90 para dar pie a un entusiasmo amable que se convertía en humildad y abrumación, en tanto ellos eran los testigos de cómo su devota audiencia coreaba y celebraba cada verso como salmo sagrado.

Desde los primeros acordes de “Amputation”, el recinto que usualmente mantiene cierto grado de elegancia y mesura, empezó a tornarse sucio, a ese tipo de clubes que asemejan una cloaca purulenta de donde vienen sonidos místicos y extraños y todo sabe y huele a la peda de antier. La afamada “April Skies” sirvió para que calentáramos más la garganta y nos preparáramos para entonar “Head On”, “Blues From a Gun”, “The Living End” y “Some Candy Talking”. También hubo oportunidad de desfilar canciones de su más reciente material de estudio, Damage and Joy, y temas como “Mood Rider”, “All Things Pass”,  y “War on Peace” estuvieron en buena compañía con los clásicos ya mencionados.

La banda se mostró energética y cálida durante todo el show, contrastando con sus ofrendas sonoras. Junto con un despliegue de luces sobrias y atinadas, los solos de William Ried, el feedback ensoredecedor de la guitarra de Scott Von Ryper, los batacazos de Brian Young y el vibrante bajo de Mark Crozer se aseguraron de que ningún oído se fuera sin zumbar y que cada estructura de El Plaza no quedara inerte.

Para el cierre, se aventaron un combo demoledor de “Halfway to Crazy” y “Reverence”, que evidentemente dejó apetito de más ante los presentes. Apetito que solo pudo ser saciado en un encore con la dulce miel de “Just Like Honey” y la electrizante despedida de “Cracking Up” y “I Hate Rock & Roll”. Al final de la noche, aquella banda que se encargara de dar la espalda al público o de lanzarle objetos desde el escenario ahora fue la que unió voces, tragos y abrazos armoniosamente. The Jesus and Mary Chain continúa su regreso sin un rastro de cansancio; son los mismos individuos revoltosos con ganas de tronar bocinas y corazones.

The Hives en El Plaza Condesa

Sudor, gritos, empujones y baile.

"¡Quiero tocar su cuerpo!", Un fan teniendo tan cerca y tan lejos a Pelle Almqvist.

Empecemos esta historia desde el mero principio de todo. Poco antes de que el reloj marque las 20:00 H. el lugar luce abarrotado, no cabe ya más no un alma... En realidad no, todo se ve lúgubre, casi nada de materia humana, tan poca que desde que entras al lugar puedes llegar al frente de la barricada. Pero justo al salir De Nalgas... El Plaza seguía luciendo tétricamente muerto.

Aún con instrumentos llenos de stickers, chamarras con estoperoles, playeras sin mangas, lentes oscuros, gritos alocados, tamborazos potentes, guitarras jugando entre pedales de efectos, los únicos aplausos y silbidos que consiguieron esa noche se pueden contar con los dedos de una sola mano o quizás mano y media.

No estoy tratando de menospreciar al talento mexicano, ni tantito, pero al final el grupo estaba tocando justo frente a una manta gigante que dibujaba las palabras en bold blanco y negro: The Hives.

No es que sea una banda mala, simplemente no hizo la curaduría correcta para calentar el escenario de The Hives. Al final esa es la gran lección de la noche, no dejen que la gente crea que el rock nacional no sirve, porque hay grandes bandas, la cosa es colocarlas donde deben ir... Como el Tetris. Solo hagan mejores curadurías y todo estará bien para todos.

Se va De Nalgas del escenario e inmediatamente entran los ninjas del staff de The Hives a acomodar todo el equipo, realmente solo a hacer ajustes porque ya todo está preparado, pues estos suecos trajeados tienen una producción precisa para dar los mejores shows y continuar siendo nuestra eterna banda favorita.

En los minutos previos a la salida de The Hives y aprovechando a echar un vistazo alrededor, se ve cómo poco a poco se llena El Plaza y logramos apreciar en el público playeras de Foals, de Bunbury, de Misfits, de Björk, rockers con chamarras de cuero con pelos relamidos y pantalones ultra apretados, bastante diverso todo.

Las luces se apagan después de un breve set de rolas de The Velvet Underground y el tema del Cabo del Miedo comienza a sonar para darle entrada a la, autoproclamada, mejor banda de rock del universo. Pocos segundos bastaron para comenzar a agitar el piso de El Plaza, recibiendo completamente desquiciados a los suecos.

Estos compas saben cómo causar expectativa y explotar en el momento indicado para destruir todo a su paso, por eso sin ningún aviso previo sueltan un riff de guitarra que nos hizo gritar hasta regresar al mero año 2000, año que fue lanzada, "Main Offender" casi termina por hacer escombros nuestras almas.

A excepción de una sola canción, ese temblor en el suelo se sintió durante todo el concierto, mucha energía arriba y abajo, mucho sudor, muchos líquidos flotando en el aire y cayendo directamente a los cuerpos de los de hasta adelante, descontrol y mucha energía desparramada por todos lados.

Pero después volteabas tantito hacia atrás y realmente no somos muchos los que estamos hasta adelante gastando nuestras energías para disfrutar al máximo a una banda que ya tenía muchos años sin aparecerse por nuestro país, una banda que nos está regalando música nueva.

Pero algo que nos puso emotivos fue la reciente operación de Chris Dangerous quien obviamente no pudo venir, pero le dedicamos muchas ovaciones.

He visto otros conciertos de The Hives y debo decir que este no fue el más enérgico de todos, pero no de arriba del escenario, arriba todo vibraba con la mejor energía, todos arriba estaban derritiéndose en sudor y abajo solo unos cuantos.

Quizás ya estamos viejos, quizás el público esperaba más éxitos con riffs más potentes para regarles toda su energía saltando, bailando y gritando o todo al mismo tiempo. La cosa es que The Hives lleva tocando desde 1993, tampoco es que su base de fans sea realmente nueva.

Pero algo es cierto, el final estuvo tan contundente que cuando por fin dejaron zumbando el último acorde para no volver al escenario, todos quedaron conmocionados por unos cuantos segundos, pocos segundos, unos 10 o hasta 30 se quedaron viendo hacia el escenario esperando a que no se acabara... Pero acabó y cuando por fin se dieron cuenta comenzaron moverse, buscando a sus amiguis o las plumillas que aventaron por montones.

Courtney Barnett en El Plaza Condesa

Courtney Barnett pone a las mujeres en frente y conquista con su show en México.

La cantante australiana visitó nuestro país hace unos años cuando fue parte del festival Corona Capital, pero esta ocasión fue diferente, mucho más significativa. No solo era un show por su cuenta y en El Plaza Condesa, también la interprete viene con distintas condiciones. Ya no es la artista promesa que sorprendió al mundo con su disco debut, ahora está consolidada en la escena independiente y promocionando su segundo álbum de estudio, que fue tan aclamado como su primer material.

El show de Courtney Barnett en México, así como toda su gira por América Latina, es importante. Pues los fans de la música independiente siempre están a la espera de nuevos ídolos a los cuales seguir, alguien que los fascine y maraville. La oportunidad está ahí, la de Melbourne ha llevado paso perfecto hasta ahora y podría convertirse en la nueva favorita del público.

Entramos al punto de las 20:00 H. para ver a Mint Field, banda que poco a poco iba atrayendo a la gente dentro del recinto. No había mejor elección para abrirle a Courtney, una agrupación liderada por mujeres y con un sonido increíble, que encantó desde el primer momento.

Mint Field conquistó a El Plaza Condesa casi repleto y estoy seguro de que se hicieron de una buena cantidad de nuevos admiradores, así que tal vez la próxima vez el grupo mexicano sea el que tenga su propia fecha en este escenario. La agrupación, con sus recientes shows y la publicación de su nuevo EP, Mientras esperas, la hace una de las bandas a seguir en este 2019.

Al terminar la gente se dirigió a las barras, el encanto de Mint Field no permitió que muchos fueran por la primera cerveza de la noche. Pero con los espacios que se hacían, las mujeres se abrían paso entre la gente para llenar las tres primeras filas. Fue algo que entusiasmaba, pues luego del polémico asunto que ocurrió en Chile, muchas fanáticas tomaron la iniciativa de apropiarse los lugares de enfrente y celebrar como si nadie existiera.

Courtney Barnett inició con tracks de su nuevo disco "Hopefulessness" y "City Looks Pretty". El rostro de la cantante era una mezcla de sorpresa y alegría cuando vio a todo el público bailando y cantando sus nuevos temas. Todo prometía que sería una noche espectacular para ambos.

Ya estábamos exaltados, pero la cantante no quiso esperar y reventó El Plaza desde temprano con "Avant Gardener". Los gritos y saltos no se hicieron esperar, era un caos cortés, pues la gente no se amontonaba, ni siquiera cuando Courtney se acercaba con su guitarra.

También escuchamos el más reciente track de la artista, "Small Talk". Aunque no causó la misma reacción que los anteriores temas, los asistentes no bajaron los brazos y aprovecharon para expresarle su amor a la artista o hacer peticiones.

Canciones como "Nameless, Faceless" y "Small Poppies", tuvieron un mejor resultado. Mantenían al público emocionado, listo para escuchar la siguiente canción y saber lo que Courtney Barnett había planeado para nosotros.

"Need A Little Time" y "Depreston" nos dieron los momentos emotivos de la noche. Ambos tracks fueron coreados de principio a fin y aunque bajaron la exaltación, aportaron mucho a que este show fuera memorable.

Courtney Barnett enamoró al público mexicano y salió del escenario con "Charity" y "Pedestrian At Best". Muchos no se pudieron contener y se olvidaron del espacio personal, un mosh pit se hizo justo en medio. No causó molestia ni reclamos, pues todos estaban en su propio desenfreno.

La gente pedía más y Courtney salió por su cuenta para interpretar "Let It Go", uno de los temas de su disco con Kurt Vile. La cantante había cumplido y todo lo demás era ganancia.

Su banda volvió a salir para acompañarla y cerrar con "Kim's Caravan" y "History Eraser", canciones inesperadas pero que fueron del agrado de todos. Aún así muchos esperaban temas como "Elevator Operator" o "I'm Not Your Mother, I'm Not Your Bitch".

Courtney Barnett cumplió su objetivo, dio un show espectacular, que seguramente muchos querrán repetir en su siguiente visita. Demostró que tiene las armas e hizo lo necesario para ganarse al público mexicano, así como darle una noche increíble a sus seguidoras. El público es quien decide a sus nuevos ídolos, pero estoy seguro de que la australiana se ha convertido en esa figura especial de la escena independiente.

Feliz cumpleaños, John Lydon

De la ira desbordada a las camisas holgadas.

A los 21 años tenía un propósito en la vida: ver el mundo arder. Ahora, con 63 recién cumplidos, probablemente solo quiere que lo dejen en paz. Parece poco, pero han pasado más de cuatro décadas desde que John Lydon saltó a la fama impulsado por Malcolm McLaren, quien, sin saber en lo que se metía, lo invitó a formar parte de la banda que se convertiría en el ícono del punk británico por antonomasia: Sex Pistols.

La actitud nihilista de Lydon, sumada a su imagen desaliñada y falta de higiene, fueron fuente de inspiración para que McLaren y su entonces pareja, Vivienne Westwood, construyeran el imperio de lo que hoy podemos clasificar como punk de aparador. En aquel entonces, la ropa unida por seguros, las camisetas rasgadas y los pelos parados formaban parte de unstatement altamente subversivo que ha perdido legitimidad con el paso del tiempo.

Si bien el periodo activo de la banda fue demasiado corto, hasta la fecha es reconocida como una de las más influyentes en la historia de la música contemporánea, además de que fue la punta de lanza para un sinfín de sorpresas y diversas iniciativas maquinadas por la aún difícil de descifrar mente de John: desde el infame comercial de mantequilla, pasando por un interesante programa de bichos para Discovery Channel, hasta el fallido intento de montar una versión all-stars de Jesucristo Superestrella.

Pero su legado no se queda ahí. Probablemente, el más fructífero de sus proyectos ha sido Public Image Ltd. No necesariamente en términos de fama y ganancias, sino porque fue con él que se dio la oportunidad de experimentar musicalmente y explorar sus capacidades de composición, dando vida a canciones tan significativas como “Death Disco” y afianzando su lugar como tesoro nacional de Gran Bretaña.

A la fecha Lydon sigue de gira con PiL, jamás tocando canciones de Sex Pistols –afortunadamente–. También continúa dando de qué hablar con sus posturas políticas, como su abierto apoyo al BREXIT; o sus puntadas carentes de aparente sentido, como portar sin pudor una playera pro Trump cuando se había declarado simpatizante de Barack Obama.

Por más que lo intentemos y por más que pasen los años nunca lograremos entender plenamente quién es John Lydon. Contrario a lo que muchos pensarían, no es anarquista ni violento, admira a Mahatma Gandhi y está a favor de la paz. Atrás quedaron esos tiempos de ira desbordada, aunque no los de inconformidad y resistencia.

Hoy, en su cumpleaños número 63, tenemos la oportunidad de celebrar todos esos años de música que sigue resonando en el pecho, de incomodar al prójimo y señalar lo que está mal. Por más conciertos memorables y gárgaras de bourbon. Por más John Lydon.

Roger Waters en el Palacio de los Deportes

And after all we're only ordinary men.

Luego de visitar algunos países como Brasil, Uruguay, Argentina Perú, Colombia y Costa Rica, el músico, compositor y activista británico Roger Waters regresó a la Ciudad de México para cerrar este el Us + Them Tour 2018 en el Palacio de los Deportes, como parte de la promoción de su quinto material discográfico como solista Is This the Life We Really Want? (2017).

Este tour –que toma su nombre del track del “Us and Them” y del discurso de Barack Obama sobre las reformas migratorias– es considerado uno de los más políticos de Waters. En este show –el primero de tres en CDMX– escuchamos canciones de los discos Meddle (1971), The Dark Side of The Moon (1973), Wish You Were Here (1975), Animals (1976) y The Wall (1979) de Pink Floyd, además de algunas canciones de su reciente disco.

For long you live and high you fly

Desde las 21:00 H. en punto, la enorme pantalla comenzó a proyectar una escena de la actriz italiana Azzurra Caccetta contemplando un hermoso paisaje, 20 minutos más tarde, Joey Waronker (batería), Jonathan Wilson (guitarra y voz), Gus Seyffert (bajo y voz), Bo Koster (órgano Hammond y piano), Jon Carin (teclados, voz y guitarra), Ian Ritchie (Saxofón), Jess Wolfe y Holly Laessig de Lucius (vocales y percusión) y Dave Kilminster (guitarra) comenzaron a hacer latir el escenario para darle la bienvenida a Roger Waters, quien nos recibió con “Breathe”.

El equipo de sonido envolvente cubrió totalmente el Palacio de los Deportes y nos permitió disfrutar de los detalles de “One of These Days”, el pasar de los días en “Time” y la soledad en “Breathe (Reprise)”. Después “The Great Gig in the Sky” nos transportó –con la ayuda del hipnotizante canto de Jess Wolfe y Holly Laessig a una alucinante constelación. 

La invitación a dejar las diferencias de lado llegó con “Déjà Vu” y, en seguida, “The Last Refugee” nos recordó el sufrimiento de los refugiados de Oriente Medio y la preocupación de Waters por las políticas de la Unión Europea ante la crisis de países como Siria.

El momento emotivo se presentó con “Wish You Were Here”, pero “Another Brick in the Wall Part 2” y “Another Brick in the Wall Part 3” anunciaron el final de la primera parte junto con un grupo de niños mexicanos que bailaron y corearon esta protesta.

Ha, ha, charade you are

Frases de resistencia, libertad y derechos humanos fueron proyectadas en la pantalla principal para acompañarnos durante 20 minutos de intermedio que culminaron con el anuncio de “Dogs”. Los músicos regresaron uno a uno al escenario y, al mismo tiempo, la Battersea Power Station surgió lentamente desde el centro del Palacio de los Deportes.

La crítica política continuó con “Pigs” y el cerdo Algie –intervenido por los artistas mexicanos Reez Ruiz y Triana Parera– sobrevoló el recinto con la poderosa frase “Sean humanos”. Las burlas a Donald Trump aparecieron en las pantallas, provocando gritos y rechifla de todos los asistentes. La visión socialista del sistema económico llegó con “Money” y “Us and Them” nos ofreció un show inigualable con un sincronizado juego de luces.

El lugar se oscureció totalmente y pudimos observar cómo los lásers dibujaron el clásico prisma diseñado por Storm Thorgerson para la portada del The Dark Side of The Moon (1973). El público estalló de emoción y justo en ese momento comenzaron a sonar los primeros acordes de “Brain Damage”, la atmósfera fue perfecta y la luz de los celulares ayudó a crear una escena inolvidable.

Los gritos de “Olé olé olé olé, Roger Roger” no pararon y el músico británico se mostró tan emocionado que estuvo a punto de derramar algunas lágrimas. Este emotivo momento fue aprovechado por el ex Pink Floyd  para agradecer al público y recordar el motivo político del Us + Them Tour. Finalmente, Roger Waters interpretó “Two Suns in the Sunset” y culminó este impresionante show con “Comfortably Numb”.

Us + Them Tour es un show planeado y desarrollado meticulosamente, es por eso que su setlist no cambia mucho entre presentación y presentación. Esta una producción que supera a cualquiera y definitivamente es una experiencia que no puedes dejar de vivir.