A 30 años del 'Fear of the Dark' de Iron Maiden

Finales y principios.

Con Seventh Son of a Seventh Son, la agrupación británica Iron Maiden alcanzó su madurez musical y uno de los pináculos más altos (¿el más alto, quizás?) de su carrera. Y con esa producción también le diría adiós a una década que, sin duda, fue la suya: la de los ochenta, un período en el cual el heavy metal creció, se expandió y se diversificó en muchas vertientes las cuales, a la fecha, siguen vivas y vigentes.

La siguiente década no le resultaría tan favorable a la banda: entre 1990 y 1993, dos piezas fundamentales de la agrupación la abandonarían por diversos motivos, siendo sustituidos por músicos que, si bien competentes, modificarían significativamente su sonido y sus dinámicas internas. Ello impactaría gradualmente en su producción musical, propiciando que durante los noventa la banda grabase y lanzase una serie de álbumes que iban de lo regular a lo francamente mediocre, provocando creciente descontento entre sus fans y un notable descenso en su popularidad.

De ese período tan estéril creativamente hablando, el que se salva de la quema sería su producción de 1992 intitulada Fear of the Dark, la cual cumple 20 años de haber salido al mercado, en un 11 de mayo. Fue el noveno disco de estudio en la discografía de la banda, y el segundo editado tras el mencionado Seventh Son…, y tras la partida del guitarrista Adrian Smith, quien estuvo con el grupo prácticamente desde sus inicios. En dicha producción, convergerían una serie de ciclos que iniciarían o que llegarían a su fin.

Uno de esos finales fue la salida de Bruce Dickinson, quien abandonaría la banda tras la grabación de este disco en pos de una carrera como solista, aunque todavía realizaría al lado de sus compañeros una gira de despedida. Con su partida, Maiden no solo perdía a un cantante cuya voz era ya sello inconfundible de la banda, sino también a un frontman con gran presencia y quien irradiaba una contagiosa energía en el escenario.

Otro cambio significativo tiene lugar detrás de las consolas de grabación, ya que se trató también del último trabajo en estudio del productor e ingeniero de sonido Martin Birch, el cual estuvo al lado de la banda desde su segundo disco (Killers) y quien, con esta producción, anunció oficialmente su retiro, aunque siguió haciendo colaboraciones esporádicas con diversos artistas por aquí y por allá hasta su muerte, ocurrida en 2020.

Sin duda, Birch fue uno de los principales artífices en la creación de sonido distintivo de la banda, y estuvo detrás de algunos de los discos más emblemáticos y exitosos de Iron Maiden, tales como The Number of the Beast (1982), Piece of Mind (1983) y Powerslave (1984). Además, la mano virtuosa de Birch también estuvo presente en importantes trabajos de otras bandas metaleras legendarias, tales como Black Sabbath, Deep Purple y Rainbow, entre muchas otras.

Inclusive la propia portada del disco refleja esos puntos de inflexión. En ella, si bien se puede apreciar la presencia de Eddie the Head (mascota a la vez que emblema de Maiden), este ya no se encuentra dibujado por Derek Riggs, creador del personaje e icónico ilustrador cuyo trabajo estuvo presente desde el primer disco de la banda lanzado en 1980. Su lugar fue tomado por el también inglés Melvyn Grant, quien presenta a un Eddie un poco más oscuro y siniestro, muy acorde al tono y la temática general del álbum.

Respecto a esto último, uno de los temas ejes del mismo gira precisamente en torno a la oscuridad, haciendo referencia no sólo al estado de penumbra y la ausencia absoluta de luz, sino también a aquella oscuridad que acecha al hombre en diferentes etapas de su vida, o que nace a consecuencia de diversas condiciones socioeconómicas, o que emerge a la superficie gracias a la ambición o la codicia.

Musicalmente hablando, y al igual que su predecesor No Prayer for the Dying, este álbum se encuentra alejado de la complejidad mostrada por la banda en producciones previas como Somewhere in Time y Seventh Son of a Seventh Son. No hay progresiones ni experimentaciones, solo metal en su forma más directa y básica.

Sin embargo, lo que distingue a Fear of the Dark de su predecesor, es que sus composiciones son mucho mejores, con un sonido que logra compaginar de forma equilibrada las aportaciones del aun recién llegado Janick Gers con el sonido más clasicista de la banda, dando como resultado un disco potente a la vez que melódico, como lo ejemplifica el track uno: “Be Quick or Be Dead", el cual se convirtió en el primer sencillo de la banda.

De dicha producción también destacan "From Here to Eternity", de ritmo contagioso y riffs poderosos, al igual que “Afraid to Shoot Strangers” y “Fear Is the Key”. Por su parte, temas como “Childhood's End” y “Fear of the Dark” –el cual da nombre al álbum-, recuperan esa capacidad de Maiden para crear números de tintes épicos, e incluso este último pasó a formar parte en la ya larga lista de himnos que integran el repertorio de la banda.

Mención aparte merece “Wasting Love”, canción compuesta por Dickinson y Gers, y que se convertiría en la primer power ballad lanzada por la agrupación en su historia, así como en el tercer sencillo de esta producción.

En resumen, Fear of the Dark resultó ser el mejor disco que Iron Maiden logró concebir en los noventa, el cual incluso llegó al número 1 en el ranking británico. Al final de dicha década, y con la llegada del nuevo milenio, tanto Dickinson como Smith volverían a la banda. Pero esa es ya otra historia que merece ser contada en otra ocasión.

La Lá y Tessa Ía se unen en “Paracas Cavernas”

Con versos y prosa, La Lá y Tessa Ía unen sus voces contra el machismo.

La artista peruana Giovanna Nuñez, mejor conocida como La Lá, dio a conocer recientemente otra versión de su exitoso sencillo "Paracas Cavernas", que fue considerado como uno de los más destacados en el 2021 y pertenece a su más reciente álbum Mito.

En esta nueva versión, acompañada de Tessa Ía, podemos apreciar cómo se funden las voces de estas dos grandes mujeres, que pese a tener dos estilos vocales diferentes hacen buena mancuerna en esta canción.

Tessa Ía, quien recientemente estrenó su sencillo "La niña escopeta", no ha limitado su participación a entonar los versos de la canción original, sino que además contribuye en la parte final recitando un poema escrito por ella misma. Este desenlace se vuelve impactante por las palabras acompañadas de Tessa acompañadas de los gritos y quejidos de fondo de La Lá, plasmando la sensación de dolor y sufrimiento que padecen muchas mujeres en el mundo, por las ideas machistas de la sociedad.

Ojalá, ojalá, ojalá

Que sea igual ser un hombre o ser una mujer”, dice la letra de "Paracas Cavernas".

La Lá ha incluido también un videoclip a este nuevo lanzamiento. Dirigido por Iván D’Onadío, el video trata de representar justamente esta lucha de las mujeres con el rol que se las ha impuesto en el hogar.

Como toda obra de arte, "Paracas Cavernas" remueve sentimientos que te llevan a la reflexión. Puedes escucharla en todas las plataformas digitales.

Llénate de melancolía con las canciones de Goeighta

 Este talentoso músico proviene de Baja California y se convertirá en uno de tus proyectos si lo tuyo es el lo-fi y el R&B.

Algo está pasando en Baja California que están saliendo varios proyectos interesantes en la escena independiente. Recién la semana pasada te hablábamos de Ola Magenta y hoy llegó a nuestro oídos Goeighta, otro artista con una propuesta fresca e intrigante.

El músico de 23 años tiene un toque particular en su sonido que recae en el uso de cajas de ritmos, samples y sintetizadores, muchos sintetizadores. Son estos últimos los que harán que te enganches con Goeighta ya que crean un aura estelar que encaja perfecto con las letras melancólicas de canciones como "Luisa" o su más reciente sencillo "Sol", el cual llegó con un video oficial que complementa a la perfección la idea detrás de la canción. "Este video me parece que muestra muy bien cómo me sentía en aquella relación que anhelaba estar siempre. Esa soledad y desesperación que sentí simplemente me dejaron una gran marca, pero a la vez un gran vacío. Yo solo quería sentir que era amado y que tenía alguien con quien contar. Como se puede suponer, no fue así" comenta Goeighta acerca de este clip.

Por último, te recomendamos estar pendiente de las buenas nuevas de Goeighta ya que el 17 de mayo saldrá su nuevo EP Mi Cuarto Es Un Abismo donde "Sol" sirve como primer adelanto, así que mantente alerta.

Sigue a Goeighta en Instagram, Facebook, Twitter, Spotify y YouTube

TOPS estrena video de “Janet Planet”

Una canción llena de pensamientos propios, misterio, profundidad y fantasía.

La banda canadiense TOPS estrenó hoy su nuevo EP Empty Seats y al mismo tiempo compartió el video de su canción “Janet Planet”, un single que es parte de este nuevo material. El audiovisual está dirigido por Anthony Martino Maurice.

De acuerdo con la vocalista de la banda, Jane Penny, el video intenta retratar la sensación de frustración y la dicha de poder escapar. Para el concepto Jane pensó en artistas como Björk, Lisa Loeb y Sheryl Crow, pues para ella estas cantantes son mujeres que demostraban mucha fuerza en la pantalla.

Penny también cuenta que escogieron el color azul porque es una muestra de este y otros mundos: exasperación y fantasía; además de que es un tema visual que demuestra misterio y profundidad. El video logra retratar la energía que la banda pone en sus presentaciones en vivo. También Jane Penny expresa al respecto de la canción:

Janet Planet’ se trata de sentirse atrapado dentro de tu propia cabeza, atrapado por tus pensamientos, atrapado por todo, buscando un escape y todas las formas equivocadas en las que lo he intentado, disipar estos sentimientos”.

El EP de cinco tracks, Empty Seats, también incluye singles lanzados anteriormente como "Perfected Steps", "Waiting" y "Party Again", las cuales se lanzaron originalmente en 2021.

Dale play a “Janet Planet”:

King Edi K llega a Indie Rocks! a través de IG Live ¡No te lo pierdas!

De productor a solista. King Edi K llega a Indie Rocks! para platicar de su propuesta musical.

Este miércoles 11 de mayo no te pierdas la plática que tendremos con King Edi K a través del Instagram Live conducido por María Letona, donde podrás interactuar en directo con el artista y escuchar  La cita es a las 14:00 hrs en la cuenta oficial de Indie Rocks! donde nos hablará de su álbum debut High Fever y el estreno del video musical  de su tercer sencillo "Push Party", que narra su viaje de sanación a través de un proceso inductivo llamado PUSH.

King Edi K es un concepto creado a base de loops que mezclan la tradición de la música africana con sonidos más modernos como la electrónica y el funk, que también tiene algunas bases de esta música. Este proyecto nace de Edi Kistle, fundador de Matanga Records que busca crear una fiesta que le rinda honor a la música africana al tiempo que nos pone a bailar y nos sume en un trance.

El multiinstrumentista y productor de artistas como Sotomayor, Ángel Strife, Play and Móvil Project, Hamurabi, debutó su proyecto solista en el 2019 con “Pánico Cero” y a partir de ahí nos ha dado algún par de sencillos más como “Liver Detox” y su más reciente producción “Push Party”.

Conéctate y conoce de cerca la propuesta musical que trae y lo que nos contará acerca de su proceso creativo, su paso por México en Querétaro Experimental, Ciclo Jazz y más.

Mientras tanto, te dejamos algunas de sus producciones para que la espera no sea tan larga.

Babasónicos — Trinchera

13 discos, 30 años, se atrincheran en la distopía de los vínculos tóxicos.

Trinchera es el sucesor en línea y quizá respuesta de Discutible de 2018; este es su primer trabajo de estudio en cuatro años y la exploración de cierto marco narrativo-sonoro, entre arte y estrategia que decantan un disco creado entre 2020 y 2021, en los días más íntimos que hemos tenido en décadas. La producción artística es de Gustavo Iglesias y Babasónicos. El material se gestó en Juno de Buenos Aires, fue grabado y mezclado por el mismo Gustavo Iglesias, y masterizado por Greg Calbi y Steve Fallone en Sterling Sound.

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El título el álbum tal vez un refugio del mundo actual, avasallado por la ligereza de una sociedad líquida e inmediata, un sutil vergel, que es muestra de cómo la banda argentina despliega alocución tras alocución en cada track, y expone distintos tipos de toxicidad en los vínculos afectivos, a través de el autoengaño, el apego, de personajes autodestructivos  que podrían llevar a una reflexión, donde el deseo, la mitología, el estado automático del individualismo, el existencialismo, el exceso y banalidad guían, el tratamiento semiótico de Adrián Dárgelos, una alegoría que forma la trinchera a la cuestión del ser, el deseo característico de las metáforas de Babasónicos que nos hacen repensar  una y otra vez  la libertad, que nos remontan a ser  “víctimas de un dios, frágil temperamental” o nos llevan a  en un “Valle de valium”.

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La obstinación del sonido, que es acompañada por filtros, cortes, arreglos elegantes por cambios de frecuencia, con la intensidad de los riffs como el que abre el disco en “Mimos son mimos” y los estribillos que nos contienen y nos regresan a contemplar la onda sonora, o embebernos en un solipsismo de escucha.

Trinchera es un disco esquisto en literatura, ídem en sonido que a primer escucha pasa desapercibido  en sus matices de espacialidad sonora, tan sutil en ondas agudas, que en algunos momentos cuesta conservar la atención a esos melancólicos y digitales detalles.

Al adentrarse más y contemplar cada pista, nos envuelve en una atmósfera oscura y elegante, que evoca a imágenes llenas de bruma tóxica del ensueño, que se expresa por medio de sus sintetizadores, secuencias entre cortadas.

A 40 años del 'Rio' de Duran Duran

El verdadero disco ícono de los 80.

Los trajes Antony Price de colores brillantes y los Ray-Ban® de espejo se mueven entre la multitud, entre las “madonnas wannabe”, las “thriller jackets” y los Gloria Vanderbilt. De la misma manera, un prometedor grupo de Birmingham, se abrió un espacio en un mercado americano sangriento y que estaba viendo el nacimiento de su Rey y Reina del pop. 

Lo que logró Duran Duran con su segundo álbum de estudio no sólo fue una victoria para la banda, su puente para cruzar el atlántico, también fue una victoria para el Reino Unido, para todo el género de los new romantics, para el art decó y, en general, para la industria de la música.

La agrupación había hecho su debut a mediados de 1981 con bastante éxito en casa, llegando a lo más alto de las listas británicas. Sin embargo, no habían logrado hacer mucho ruido en Estados Unidos. Hasta ese momento, una gran parte de los americanos seguía teniendo como primera referencia del pop británico a John Lennon, Paul McCartney o Rod Stewart

Las cosas se habían estancado, pero solo comercialmente, pues en todo Reino Unido florecían artistas con conceptos geniales y diferentes, como Adam Ant, A Flock of Seagulls y Soft Cell. El problema era que tener hombres con maquillaje y peinados extravagantes era una carta de presentación demasiado agresiva para un mercado que estaba más acostumbrado a ver a tipos como Lionel Richie y Kenny Rogers. Incluso, aunque había bandas de hair metal también usando maquillaje, la figura del rockstar los respaldaba como rebeldes, mientras que los músicos británicos eran tomados como freaks obscuros, raros y hasta incómodos.

Duran Duran fue el enlace entre ambos mundos, una versión lavada y arreglada de los new romantics, cambiando las camisas con olanes por polos silver fox y las gabardinas brocadas por trajes de diseñador. Ya no eran piratas en altamar inconsolables, sino posh kids pasándola bien en un velero con supermodelos. 

Rápidamente, el mundo entero se rindió ante la banda, pues por un lado encarnaba a la perfección el espíritu yuppie americano de los años 80 y, por el otro, seguía siendo un reflejo de los jóvenes británicos que luchaban por hacerse notar en una gris y sombría Gran Bretaña que apenas estaba saliendo de una recesión. Era una combinación que funcionaba en ambas partes del mundo occidental.

Al año siguiente, sólo meses después, bandas de la misma camada empezaron a escalar rápidamente en el Billboard. Grupos como Spandau Ballet, Paul Young y Culture Club habían llegado a terreno más estable, listos para afianzar un movimiento que, aunque pareció fugaz, fue de lo más icónico de la década.

Pero lo de Duran Duran no solo se quedó en la ropa y la música, Rio fue un punto y aparte en el aspecto visual también. Tanto Patrick Nagel como MTV le deben mucho a la banda. Y es que tanto la portada, como los videos del grupo, cambiaron la manera en la que los fans consumían un disco.

Patrick Nagel, a pesar de que solo disfrutó del éxito de esa gran portada por poco tiempo, en cuestión de meses pasó de ser un ilustrador con cierta fama por sus publicaciones en playboy, a una verdadera industria del arte, muy al estilo de lo que fue Thomas Kinkade. Su arte quedó como una huella imborrable en la cultura, al grado que en 2017 una versión japonesa de su portada fue subastada por $212,000 dólares.

Por su cuenta, MTV tal vez habría sido muy diferente sin “Hungry Like the Wolf”, pues fue el primer video musical que tenía una trama. Antes de Duran Duran, las bandas subían videos de sus giras, de conciertos o en el estudio, siempre grabándose con sus instrumentos. En cambio, la agrupación se embarcó junto al director Russell Mulcahy a las selvas de Sri Lanka y Birmania para contar la historia de un Simon Le Bon en busca de una chica con apariencia de tigresa.

Duran Duran, como muchas bandas, tuvo fans y detractores, altas y bajas, pero algo que nadie les podrá quitar es que cambiaron al mundo en el momento en el que Rio tocó las estanterías de las tiendas de discos.

Entrevista con Hermanos Gutiérrez

La sónica de una vida fraterna.

La interculturalidad surge como resultado de los distintos movimientos humanos a lo largo de la historia, abriéndose paso entre la confrontación de tradiciones y desembocando en los mares de identidad compartida que nos han moldeado; somos en la medida de nuestro contexto. 

Aún con la limitante geográfica, apareciendo continuamente frente a nosotros, existen proyectos que logran conectar con una parte tan vital como lejana a su cotidianeidad, resignificando la herencia de un linaje pluricultural e hilándole nuevamente con los sonidos de su ahora. Tal es el caso de Estevan y Alejandro Gutiérrez, con quienes tuvimos la oportunidad de platicar sobre las virtudes de una ascendencia dividida traída a lo musical, el mensaje detrás de lo armónico y la actualidad del dueto acústico, logrando condensar la herencia ecuatoriana materna partiendo del panorama de sonidos europeos.

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Tras cuatro álbumes de estudio y una carrera elevada a culto entre lo decididamente instrumental, el dueto ha sabido recorrer su propia corriente estilística. Mezclando multitud de referencias latinas con la sónica internacional, pero manteniendo las cuerdas de guitarra y lapstick en el ojo de lo auditivo.

Crecimos escuchando música de los 60, 70, boleros por parte de nuestra madre, soul, salsa y música mucho más occidental. Si tuviéramos que nombrarlo sería algo como instrumental western sound, al final es una mezcla de muchos países e influencias”, compartió Estevan.

La mención del género western por parte de los integrantes cobra aún más sentido al revisitar las imágenes evocadas en su discografía, siendo la calidez y mística desértica planos centrales a lo largo de su último material. Hijos Del Sol, publicado de manera independiente a finales de 2020, retrata la experiencia de ambos hermanos tras su recorrido desde las cordilleras de San Luis Potosí hasta Sonora, pasando por los anaranjados cielos de Arizona.

El sonido nos transporta y es mutuo, volvemos a casa, al desierto. Creo que la mayor parte de lo que hacemos nace de esta naturalidad en el proceso; las cosas que hemos vivido juntos, como hermanos, filtrándose a través de la música”, apuntaba Alejandro.

Esta historia personal compartida parece ubicarse al core del proyecto desde sus inicios, no solo como accidente de lo humano, sino como leit motiv para el despliegue musical que eventualmente tomaría forma bajo el nombre de Hermanos Rodríguez

“Nosotros nacimos y crecimos en Suiza, pero visitábamos constantemente a la familia en Ecuador, viviendo la vida latina. Recuerdo cuando nuestro abuelo nos mostró por primera vez 'Nuestro Juramento' de Julio Jaramillo, fue algo muy especial. En Suiza no tenemos esa clase de música, un hombre cantando sobre la mujer que ama, el dolor, el sentir. Él lloraba al escucharla. Siempre hemos apuntado a eso; música que llegue al alma”.

El evidenciar de la influencia latina más allá de lo sonoro se acompaña por el desenvolvimiento de la dupla dentro de lo profesional, dirigiéndose bajo una perspectiva de rigurosidad y disciplina canónicamente europea. Este balance entre fraternidad y visión parece ser la clave del éxito alcanzado por el dúo, sin olvidar, en palabras de Estevan, lo que verdaderamente los impulsa, “La música nos conecta al expresarnos. Eso es lo más bonito, poder tocar y llevar este proyecto con mi hermano”.

Esta claridad de intención se presiente decisiva en proyectos como el de los Gutiérrez, recargando el peso del mensaje en lo instrumental y abriendo la interpretación de cada corte a la intimidad del escucha. Aún con ello, la noción de propósito sensible no se esfuma.

Nos gustaría que las personas se olvidasen del momento, del espacio, que se concentraran en sentir hacia dónde las lleva el sonido. Deambular entre pasado y presente, sentirse felices por la tristeza del instante, recordar a sus seres queridos, provocar ese movimiento emocional. Que lo disfruten”, comentaba Alejandro.

Nuestra entrevista con Hermanos Gutiérrez llegaría a su fin con la promesa de nuevo material a finales de octubre de este año, augurando un viaje de texturas sonoras del que podremos disfrutar el próximo 14 de mayo en Tequila, Jalisco, como parte de su presentación en el festival Akamba.

México es como una tercera patria para nosotros, estamos muy emocionados de tocar en un lugar donde no lo hemos hecho antes ¡Nos vemos en Akamba!”.

Hermanos Gutierrez

Myuné — Fuera de Lugar

Encontrar un rostro en lo sonoro.

Amor Amezcua, habiendo dejado atrás su impulso artístico como intérprete tras la batería de Mind Field, nos entrega un larga duración reflejando esta nueva etapa creativa. Bajo el cobijo del sello Devil In The Woods llega Fuera de Lugar, introduciéndonos en la marejada de sonidos introspectivos, paisajes sonoros y la intimidad en el filo de la voz de Amezcua; un grito al aire en busca de un rostro individual.

Myuné_2022

"La Mia Anima" abre el material haciendo un statement sobre la aproximación al sonido tomada por la tijuanense. Armonías apenas indicadas envuelven la lírica hipnotizante para transportarnos a un estado de ensoñación y lobreguez. Myuné se aleja violentamente del shoegaze líquido de sus agrupaciones pasadas, tomando una vena ya latente dentro de sí e hipertrofiándole hasta lo poético.

La deflagración se hace presente al resonar de "Boni Naitó", pasando de la meditación expuesta, justo al inicio, a la rítmica consistente consumida en flashazos de distorsión. Entregando así uno de los cortes más fuertes de todo el álbum. "Cabalgando por la realidad" expone las influencias sintéticas condensandoles en la ligereza del krautrock, alcanzando relief espiritual llegado el cuarto track.

"Disfrútalo mientras puedas" seguida de "Todo A mi Alrededor" mueven la cadencia al submundo de electrónica corrosiva, rodeándonos poco a poco de sampleos, secuencias en drum machine y los vocales de Amezcua, fungiendo más como instinto sugerido que clarividencia conceptual.

La segunda mitad del material transcurriria bajo la misma premisa de slowcore, shoegaze aligerado y vanguardia melancólica, ubicándonos placenteramente entre el sollozo empapado reverb y mística oculta tras nota y nota.

Myuné

"¿Dónde Está el Verano?" nos sacaría brevemente del trance sonoro para despedazarnos una vez más a la merced del piano en "Entra, Acéchame". La voz de Myuné se desenvuelve ahora tan personal como inconfundible, habiendo expuestos cada hoja de navaja sonora y clavándole entre nuestros tímpanos.

"Emociones Anticipadas" nos guiaría suavemente hasta "Sencillez", despidiendo Fuera de Lugar entre coros de susurros y una identidad sangrante para la artista. Demostrando la vastedad de su universo melódico y la espiritualidad con el que este ha sido plasmado.

 

Bandalos Chinos — El Big Blue

Otra canción de amor al puro estilo cinematográfico.

Goyo, Tomás, Iñaki, Matías, Nicolás y Salvador han sabido desarrollar sonidos que te tocan el corazón, te erizan la piel y te mantienen vulnerable. Escuchar a Bandalos Chinos representa exponerse a una dosis de líricas cursis que honestamente, tu cuerpo y tu mente necesitan. Nuevamente, y después de dos años, la agrupación argentina regresa para presentar El Big Blue, su más reciente álbum de estudio.

Sonic Ranch fue el lugar que vió nacer este material de 12 pistas que representa una nueva era para el sexteto. El proceso de componer, grabar, producir, mezclar y masterizar comenzó en abril del 2021 y culminó cuatro meses más tarde. Esta ardua tarea se realizó en compañía de Adan Jodorowsky; personaje que desde hace tiempo ha fungido como amigo y productor de la banda. Bernie Grundman se encargó de la masterización de este concentrado de emociones y sentimientos que prosiguen por el bleu; promoviendo la libertad y la verdad.

Este nuevo LP empieza a correr con el animado sonido de la batería que da paso a “Sin Vos No Puedo”, una pista dinámica que alimenta esa necesidad de decirle a esa persona especial que avanzar juntos, es un plan de vida. Entre un solo de guitarra apasionado y lleno de distorsión explota esta melodía que no solo te incita a bailar; sino también, a abrir posibilidades para hablar lo que no está del todo bien.

Ya con el ánimo por encima, inmediatamente continuamos en los ritmos divertidos; esta vez dándole al tino entre esa interesante mezcla de lo sensual y lo carismático bajo la tradicional esencia de la banda. Con sus guitarras hipnóticas y esa instrumentación tan fina y tan vintage “Una Propuesta” se convierte en esa rola que definitivamente debes dedicar.

Enfocados en construir una etapa única y diferente, Bandalos Chinos recrea su propia versión del soundtrack ideal para una película de romance. Aunque también hace un guiño a sus momentos de ensueño en los que se ven como los protagonistas de su propia telenovela. “Cállame” hace relación a ello. Una guitarra acústica da paso para sumar una instrumentación bien organizada, suave, que ofrece un ritmo mucho más coqueto. Las guitarras son la clave para esta sonoridad alucinante.

“Estoy cayendo…”

Sus canciones llegan en el momento perfecto para darle ese aliento a tu vida. Cuando te sientas en un momento crucial e introspectivo puedes recurrir a “La Final”. Impresionantemente no hay tiempo para procesar la canción, inmediatamente Bandalos Chinos te ofrece más historias, más sonidos complejos. La canción se cubre por un ritmo mucho más suave, delicado y nostálgico. ¡Tómate un tiempo y sal de ahí!

Con gran maestría, la banda le da la vuelta a los sentimientos y continúa con esa coquetería en un hilo mucho más relajado y fresquito de sonidos como los que podemos encontrar en su EP Nunca Estuve Ahí (2014); algo mucho más electrónico y repleto de sintes, de estos que particularmente te llevan a otro planeta. Una ola de sonidos que se disfrutan mejor de noche.

Los sonidos que alimentan a la canción que continúa, “No, No, No”, son lo suficientemente suaves para intentar arreglar aquello que ya se encuentra en la cuerda floja; una balada brutal que nos recuerda que aunque suene a cliché “El tiempo dura lo que dura curar”.

Hasta el momento, Bandalos Chinos presenta en El Big Blue una combinación de eléctricos sonidos de sus primeras producciones y la fascinación por el pop de Paranoia Pop (2020). “La última vez”, es una pista marcada por el fino sonido de una guitarra eléctrica que se complementa a la perfección con el ritmo de la batería que no deja de marcar el compás de lo que sucede. Es una pista emocional que te deja con un nudo en la garganta. De lo mejor del disco.

“Vas a notar como me fundo en ti”

Por su parte, “Entrada” fluye entre sonoridades que hacen ilusión al misterio. La agrupación entrega una pista en la que Goyo crea una atmósfera de luz y oscuridad. El solo de guitarra te eriza la piel y desprende un compilado de destellantes luces amarillas.

Tu corazón chispeante late con emoción mientras escuchas “Sillón” y de pronto entra una especie de tango te incita a bailar en un gran salón iluminado por candelas en donde tú y tu pareja son el centro de atención. Y de pronto todo se vuelve en blanco y negro. Y ya entrados en un mood más calmo, “Grado de oscuridad” se inclina por esa idea de crear un camino en donde el inicio es calmo pero el cierre se manifiesta al compás de un solo psicodélico que arrebata cualquier tipo de sensación serena.

Antes de culminar Bandalos Chinos presenta “No, No, No” - reprise; el coro de la canción completa que se sintoniza en acústico. El mini track da esa impresión de regresar la cinta. El Big Blue es una película entera. Con elegancia, el sexteto da fin a la producción al compás de “Que lindo es acordarme de vos”; un cierre lento, suavecito y repleto de nostalgia que fluye entre la suavidad de las teclas de un piano. De esa manera culmina la nueva era de la banda argentina que no hace más que apoderarse de sus corazones y hacer un llamado a la libertad y la honestidad.