Ciudad: CDMX

San Pascualito Rey y The Chamanas en el Lunario

Todo nos trajo hasta hoy: la última noche de Otaola con San Pascualito Rey.

La velada nostálgica inició con los chihuahuenses The Chamanas que, a través de su indie pop con toques folk, agradecieron la invitación a los pascuales quienes fueron recibidos entre aplausos y gritos por parte del ansioso público que ya los esperaba.

El último concierto en el que Alex Otaola tocaría con San Pascualito Rey se convirtió en una despedida, en donde el turno de cantar, llorar y hacer catarsis fue para los fans así como para con el muy querido guitarrista. "No te vayas cabrón, quédate", gritaban los presentes mientras un ambiente desgarrador dentro de los corazones de la banda comenzaba a descender en el Lunario del Auditorio Nacional, incluso antes de los pascuales iniciarán el emotivo recital.

Con un setlist especialmente seleccionado por Alex Otaola para su último concierto como guitarrista de San Pascualito Rey, la agrupación fundada en el lejano 2000 arrancó la noche con "Comezón" seguida de "Todo se cae" y "Enemigo", mientras que "Olvídate de mi", track incluido en su segunda placa titulada Deshabitado (2007), transportó a sus incansables seguidores –y no seguidores– al pasado. Sus inconfundibles líricas rezaban "olvídate de todo lo que yo te di, me vas a lastimar aquí, me vas a lastimar aquí". "Nunca me cansaré de este momento cabrones", dijo un sonriente Pascual Reyes al termino de la rola.

Más tarde durante el intermedio, algo que casi nunca se ve en el Lunario, aparecieron entre el público los Trombotones, los primeros invitados de la velada, para amenizar la espera del set acústico que vendría instantes después.

Luego de unos minutos, cubrieron el escenario con una fina manta traslúcida donde se proyectaban luces en forma de sol de color verde y amarillo. Así interpretaron algunos temas acústicos como "Si pudieras ver", "Arde el pecho", con Luca Ortega como invitado especial.

"Solares", "Caminito" y "Carne abierta" marcaron momentos mágicos y nostálgicos en lo que fue el último show de San Pascualito Rey con Alex Otaola, uno de los mejores guitarristas de México y América Latina, quien lucía un semblante repleto de sentimientos encontrados, nostalgia, tristeza, pero a su vez mucha entrega a la música que ha sido parte de la ultima década de su vida. 

"Es fenomenal, lo único que les puedo decir es que sufro, sufro, sufro", dijo Otaola al público antes de continuar con "Sin precaución", "Así es el amor", "En la oscuridad", y el clásico moderno del rock en español "Te voy a dormir". Una de las rolas más esperadas del show fue "Si te vas" que, junto a Jairo Zavala mejor conocido como Depedro, emocionó incluso hasta las lágrimas a la audiencia.

Todos y cada uno de los asistentes sentían más una despedida que un concierto, un "hasta luego" que los transportaba a otro ambiente, incluso atrás se escuchaban murmullos que decían: "¡pónganle las golondrinas!", "¡no nos dejes cabrón!".

Todo llegaba al final y era momento de pasar el estandarte guitarrístico a alguien más. Alex Otaola tomó el micrófono y voceó: "Pedí que en algún momento de la noche estuviéramos los seis juntos en el escenario, por favor denle un gran aplauso a Vicente Jáuregui", a quien recibieron agridulcemente. Como símbolo del momento, materializaron la sabrosura instrumental cha-cha de "Bailón", el canto a la desesperanza amorosa de la desgarradora "Nos tragamos" del Sufro, Sufro, Sufro (2003) y la energía nostálgica e interpretativa de "Todo nos trajo hasta aquí""Fin del mundo" fue última canción del set que culminó una de las páginas más fructíferas del rock nacional para el gran guitarrista Alex Otaola con San Pascualito Rey.

HP recomienda el bazar Glit.ter Holiday

Como parte de Glitter Bazar, se llevará a cabo una edición especial navideña denominada Glit.ter Holiday. HP invita.

Desde su creación, Glitter Bazar ha sido una plataforma para poner a la venta diversos artículos creados por manos mexicanas con una estética propositiva y un sitio en el que se dan a conocer nuevos talentos en la música independiente.

Uno de sus objetivos es transmitir y difundir la creatividad de nuevas generaciones, así como crear una conexión y empatía entre los asistentes y la industria mexa.

Como parte de los festejos de fin de año, el colectivo realizará la edición Glit.ter Holiday, un evento en el que podrás hacerte de regalos para esta época familiar. La cita será los próximos 8 y 9 de diciembre en las instalaciones del Foro Indie Rocks! a partir de las 12H.

Ropa, comida, joyería y hasta maquillaje son algunas de las cosas que podrás adquirir en el interior del venue de la colonia Roma.

Los expositores confirmados hasta el momento son: Apparel K, Wiseman, Boutique Mexicana, Hey Girl, Just Vape, Rulmax, Back To Life, Solo Expreso, Original Fellas, Carmesí, Loix, Morenita Inquieta, Dafana, By Car, Hey Kiddo, Guzav, Burger Bike, Hule, The Pin's House, Obiectum, Mr. Maki, Ange Cano, La Sirene de la Fête, And.Vibes y Dicealgo.

Espera más detalles en el evento oficial de Facebook.

#SeguimosReinventando

Soul Fest México en el Auditorio BlackBerry

Vibraciones de corazones tricolor.

"Conserva lo que tienes, olvida lo que te duele, lucha por lo que quieres, valora lo que posees, perdona a los que te hieren y disfruta a los que te aman", Bob Marley.

En un momento paradigmático, el reggae siempre funciona como píldora de paz y tranquilidad. La misma pastilla y tratamiento que me permite saciar mi guerra emocional; el pasado sábado, me exorcicé por completo: el Soul Fest México fue el mágico remedio.

La primera edición de uno de los festivales de reggae en nuestro país logró ser un éxito. Éste de tan altas expectativas cumplió un masivo porcentaje en sus presentes y, a decir verdad, el recinto Auditorio BlackBerry fue de bastante ayuda. Quizá la ausencia de muchos más presentes permitió notarse, sin embargo eso no rompió la fiesta de felicidad.

Alrededor de las 16:00 H. la avenida Insurgentes y paralelas se hallaban ocupadas de dreads largas, pipas de paz y mujeres divinas. Las estaciones Chilpancingo en ambos servicios colectivos se adornaban, en cada recorrido, de los preciosos colores rastafari.

El listado de músicos que darían cuerpo y pies a semejante festival hicieron un trabajo espectacular, aligerando la tensión de las filas para relajarnos al entrar, tanto Selecter Joshua como King Kong adornaban de roots el auditorio. Por su parte Natty Congo Crew y su sound system local orquestó un bailoteo en las puertas mismas, como alabanza a los que llegaban inspirados y fumados.

Al momento de OneChot y The Badman Orchestra, mi corazón resonó como hace tanto no cumplía, tanto como cuando se descubrió mi ser “No voy a pensar en ti”. ¡Mágico! La gran mancuerna para Los Músicos de José.

La energía se cargaba, poco a poco se aumentaba, se escapaba y volvía. Los grandes llegarían pronto. Tan rápido como Desorden Público levantó los instrumentos, la masa se acercaba al frente, estábamos gozosos. El repertorio fue adecuado y preciso, no dejando escapar mancuernas como “Allá cayó” o “¿Dónde está el futuro?” y “Escápate”. Codos coordenados proveyendo fortaleza al ritmo que da el jarabe de rebeldía, y así no perder la resistencia propia. El reggae chileno cimbró el lugar, una vez más Quique, ¡grande! Neira alumbró un foro mexicano con su canto de paz y tolerancia. Tracks inigualables que lo hacen dichoso y persignan su trayectoria desde 1997, “Sentimiento original”; “Amor prohibido" y “Un millón de cosas buenas”.

Los años iban y regresaban, con frecuencia sentía los vinilos presentes. The Original Wailers estaba en casa, ¡nuestra casa! Musicalizándonos. Ricas vibraciones a cargo de Al Anderson y compañía. La fiesta comenzaba y los sentimientos de los presentes parpadeaban intensamente: “Stir It Up” “I Shot the Sheriff”. Es casi instintivo no sacudir la mente, el alma y la cabellera; Robert Nesta nos bendecía desde siempre.

El pavimento privatizado era nuestro, nuestra selva de fiesta y baile; “Could You Be Loved” zarandeaba las gargantas de los todos los nuestros, quizá rasposa por la cannabis clandestina y castigada. El ambiente, el aire y la vibra era mutua. Es notable e insuperable la muestra y energía que Anderson transmite, el amor y fortaleza con la que representa estos ritmos desde hace más de 50 años y los cientos de conciertos de la mano de Marley; es una comunión admirarlo frente a cualquier escenario.

Gracias Jah, que bendices nuestras almas en cada momento, en cada instante y en cada ritmo que lleva tu nombre. La sangre rastafari vive y está sumamente presente en nuestro país. Un encuentro de paz, de resistencia y respeto, una familia que se une por la pipa del amor. Amén.

Alemán en el Pepsi Center WTC

Eclipsando a la escena.

“Antes decía que no éramos miles, solo los necesarios. Hoy sí somos miles”, dijo Alemán mientras el Pepsi Center WTC coreaba su nombre. En ese momento el MC de los Cabos se dio cuenta que lo había logrado, quizás no llenó el lugar, pero cada una de almas presentes se encontraba a sus pies.

Todo pasó en un domingo cualquiera. Mientras la ciudad se despertaba de la resaca provocada por un sábado histórico, la escena de hip hop nacional se preparaba para un concierto que pintaba pa ser especial. Durante semanas, sino es que meses Alemán, el rapero del momento, estuvo promocionando este show, como la presentación de su vida, adelantando que tendría numerosos invitados y que iba a dar un espectáculo de más de dos horas. Todos esto elevó las expectativas pues con el curriculum de Alemán uno podría esperar desde raperos nacionales, hasta europeos. De hip hop malandro al trap más fresa. Todo unido bajo un solo nombre Erick Alemán, “Alemalandro”, pa' los cuates.

Acto 1: Yoga Fire & Dezzy Hollow

Justo a las 20:00 H. en punto subió al escenario Trillhouse, la nueva joya de Homegrown. Apenas había empezado a soltar unos beats cuando tomó el micrófono para presentar a Yoga Fire. En ese momento las luces se apagaron y todo el Pepsi explotó. No es para menos, si bien Yoga no tiene el éxito de Alemán, sí maneja el respeto callejero al ser uno de los pioneros del trap mexicano y uno de los raperos que mejor se adapta a las nuevas tendencias del hip hop. Su set fue duro y directo. Desde temas como “Higher Level” que suenan más a hip hop callejero, hasta canciones como “Taboo”, que te llevan más al dembow. Si bien su presentación fue corta, fue un claro ejemplo de lo que se trata el hip hop en 2018: diversidad.

Poco después de que Yoga dejó el escenario subió el segundo abridor: Dezzy Hollow. Y bueno, qué se puede decir de uno de los mejores MC underground del momento. Chicano, con un sonido actual pero que mantiene la esencia West Coast con la que creció. De hecho su respeto es tal que momentos antes de que empezara su participación sonó “Nuthin' But A G Thang”, canción emblema del sonido de la costa oeste de Estados Unidos. Lo malo aquí fue que el público ya estaba desesperado por ver a Alemán, por lo que forzó a que Dezzy cortara su set y solo tocara tres temas, es una pena pues se trata de uno de los mejores raperos de la actualidad y no pudimos apreciar en su totalidad su talento.

Acto 2: Climax

El momento había llegado, las luces se volvieron a apagar. Un video de Alemán, tomó las pantallas. En él se podía apreciar como grabó el disco que se estaba presentando esa noche. Las sesiones en una casa rentada, las pláticas con los colaboradores; la fiesta, la mota. Una vez terminado el video se bajó el telón del escenario y Tocadiscos Trez soltó el beat de “El Patrón”, canción con la que se inauguró la fiesta, porque más que concierto, esto se trataba de una fiesta.

El hecho de que eligiera esta canción para abrir significaba dos cosas: la primera mandar el mensaje de quién estaba en el escenario, el duro, el más cabrón de la escena. La segunda fue que desde el principio los invitados iban a tomar el escenario y así fue. De inmediato el escenario se inundó de gente: Cozy Cuz, Yoga Fire Dezzy Hollow, fueron los primeros en tomar el micrófono junto al anfitrión. Esto provocó que el show no tuviera momentos bajos, a partir de ese momento todo fue climax. En las pantallas se apreciaba una toma del público brincando al ritmo del poderoso beat.

Después siguió “Estilo y Flow”. Estás primeras canciones son representativas de lo importante que es Alemán en el hip hop nacional. La primera, como dije, provocó una explosión de brincos, digno del momento actual de la música urbana, mientras que la segunda representa un sonido más austero, más barrio, más malandro. Eso es lo que hace grande a este rapero, la capacidad de unir lo actual con lo tradicional sin perder la credibilidad en el camino. Cabe mencionar que ambas canciones pertenecen al mismo disco, o sea que no se trata de etapas o de que antes sonaba de una manera y hoy de otra. No, este es Alemán en 2018, dos caras de la misma moneda representadas por el loco de Cabo.

Como dije el show fue largo y tuvo muchos invitados, si hablamos de todo este texto sería más bien una novela corta así que me enfocaré en lo más relevante.

“Corre”, canción de Simpson Ahuevo, fue un momento importante pues se trata de una canción que tiene potencial de himno generacional pues trata un tema universal: el abuso policial. No importa quién eres ni a qué clase perteneces seguramente te has topado con el oficial corrupto que busca cualquier pretexto para sacarte dinero, quizás por eso esta canción fue recibida con tanta euforia, todos son uno ante esta problemática. Lo curioso de este momento es que esta canción no es de Alemán aunque participa en ella, sin embargo no tocó “Déjame Volar”, canción que sí es del rapero de San Lucas y en la que participa Simpson, cosa que sí pasó en el concierto del segundo en SALA este mismo año, quizás se dieron cuenta que “Corre”, tiene más relevancia y al no poder meter ambas se decidieron por esa.

Otro momento relevante fue la participación de Snow Tha Product, esta rapera chicana es una pieza clave en el hip hop gabacho pues de la voz a la comunidad latina de una manera que no se veía desde Cypress Hill. La canción que interpretaron juntos fue “Dale Gas”, que salió hace poco más de una semana por lo que no fue coreada por el público, sin embargo cada uno de los asistentes se deleitó con una de las mejores raperas del momento aunque fuera por un par de minutos.

Durante varios momentos del concierto se escuchaba al público corear “Keo, Keo”, esperando al trapero español. Lo primero que se vio Kidd Keo, fue la presentación del video de “Reyes del Trapicheo”, pero lo que la gente quería era verlo en acción y fue hasta que sonó “Touchdown” que lo pudieron apreciar, no cabe duda que a pesar de no ser tan relevante en el trap español como Yung Beef o C. Tangana, se trata se uno de los mejores representantes del género, cosa que le ha sido recompensada en nuestro país sobre todo en este 2018 que se ha dado un par de vueltas por territorio mexicano.

Sin embargo y a pesar de también contar con la presencia de C. Tangana, el español que se llevó las palmas fue Yung Sarria, y no es para menos si se toma en cuenta que la canción con más reproducciones de Alemán, “Tantas veces”, la grabó junto a este rapero originario de Cali, Colombia aunque reside actualmente en España. Este fue uno de los momentos clave del concierto pues se pudo ver corear a cada uno de los asistentes mientras el humo de mota inundaba al recinto.

A pesar de todo la mejor invitada de la noche fue la madre de Alemán que subió al escenario abrazar orgullosa a su hijo, sellando así el momento más emotivo de la noche.

Ausencias importantes

La noche se completó con gente como Akapellah, Adán Cruz, FNTXY y DEE. Sin embargo algunas ausencias como Muelas de Gallo que no fue por problemas de salud. Tampoco estuvieron presentes Remik González, El Pinche Mara ni Go Golden Junk, a pesar de que sonaron temas en los que participan, algunos himnos de la escena como “Alterados” o “Skrt”. Se que suena a mucho pedir pero si ya se habían tomado la molestia de traer a tantos invitados de fuera del país, quizás hubiera estado bueno que los nacionales también estuvieran presentes.

SOLD OUT: Rhye regresa a México

Conoce todos los detalles del regreso de Rhye a la Ciudad de México.

Los boletos para este concierto están oficialmente agotados.

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Tras ofrecer una presentación sold out el año pasado en Frontón México, Rhye anunció su regreso a México para ofrecer un concierto en la capital, durante este primer semestre de 2019.

La cita se llevará a cabo este 17 de mayo y el recinto encargado de recibir a la banda será El Plaza Condesa.

Será la cuarta vez que el dúo conformado por Michael Milosh y Robin Hannibal visite la Ciudad de México y la tercera de forma consecutiva, tras su actuación en el Teatro Angela Peralta, en 2017 y Fronton México en 2018.

Las entradas para este evento están disponibles a través del sistema Ticketmaster y también podrás adquirirlas sin cargos, en las taquillas del inmueble. A continuación te compartimos la lista completa de precios, sin cargos:

General $750
Balcón $980
Sala VIP $860
Palco $860
Discapacitados $750

Como parte de nuestra serie Talks tuvimos la oportunidad de platicar con Michael Molish sobre sus inicios en la música y su poder para unir culturas de una manera interesante. Puedes checar más contenido con demás artistas en nuestro canal de Youtube.

Faire en Foro Indie Rocks!

Energía e irreverencia con Faire.

Estamos a poco tiempo de que acabe el año, y las sorpresas musicales no terminan, HIPNOSIS junto con Trocadero nos siguen demostrando que llegaron para presentar actos llenos de fuerza y nos llevaron a una noche fuera de este continente con Faire.

Después del par de bandas teloneras que llenaron de ruido y punk la pista de baile, casi a la medianoche las cuatro figuras que conforman al grupo francés Faire se iluminaron, para desatar el baile desde el primer minuto, con sus potentes arreglos con reminiscencia de new wave y guitarras delirantes. La irreverencia punk forma parte de esta banda y con teclados al aire y contorsiones desenfrenadas, para su segundo tema una ráfaga de burbujas de jabón los rodearon, un acto dulce que contrastó de la mejor manera con el éxtasis que comenzaba a reinar sobre y bajo el escenario.

Con un saludo en español, que sorprendió a más de uno esta banda se sentía más que agradecida por el recibimiento y dieron paso a presentar el tema “Christiane”, que comenzó como el recital de un poema doloroso, para dar paso a una canción desenfrenada que al ser iluminada con una luz roja el sentimiento de estar en un pub europeo en el centro de una nueva evolución musical, aumentó.

Estos franceses dominaban el escenario, se cargaban en hombros entre ellos, subieron a sus fans a tocar las percusiones con ellos, cambiaban de lugares, se subían a sus instrumentos, se preparaban para “Mireille se rappelle” una de las canciones más famosas de Faire y que fácilmente podría musicalizar una capítulo de Skins por la velocidad y fuerza.

Para la mitad del show, ya no había espacio para la ropa ni el control, rompiendo la barrera entre el público, los integrantes cantaron con ellos e hicieron el clásico crowd surfing deleitando a todos los presentes con la totalidad de su álbum C'est l'été.

Si bien el Foro no estaba abarrotado, la euforia sí se encontraba al máximo. La energía que los cuatro integrantes de Faire desbordaba sobre el escenario era impresionante. La música no conoce de lenguajes y aunque muchos no podían corear los canciones de estos franceses, los brazos al aire denotaban la catarsis que los franceses provocaron. Sin duda una de las bandas que hay que seguir, por su increíble propuesta.

Daniela Spalla en el Lunario del Auditorio Nacional

La santa patrona de los corazones rotos.

El viernes, 30 de noviembre, la sala del Lunario del Auditorio Nacional se llenó del romanticismo y dolor del que Camas Separadas está impregnado. Los fans hicieron vibrar el recinto cada que coreaban una canción de la talentosa cantautora argentina Daniela Spalla.

Daniel, me estás matando fue el encargado de abrir el show, con algunas canciones como "¿Qué se siente que me gustes tanto?" y "Diez pasos hacia ti" logró prender los ánimos de los asistentes, quienes entusiasmados bailaban al ritmo del bolero glam.

Las luces se encienden y se escucha "Prometí no verte más y tiré las llaves para no escapar. Prometí no verte más lo acordamos juntos para no estallar", los fans vitorean a Spalla, mientras ella dio inicio al concierto dedicado a los corazones rotos, los amores no correspondidos y los que deben dejarse atrás para rescatarte a ti mismo.

"Insomnio", "Canción Decente" y "Trasatlántico" fueron las canciones seleccionadas para que los asistentes prepararan sus gargantas para cantar todo el dolor que llevaban adentro. La cantante argentina se tomó un minuto para agradecer el cariño con el que han recibido a su música, en especial su nuevo álbum Camas Separadas.

Sonaba "Vayámonos de viaje, lejos, por una última vez, para encontrarnos sin recuerdos, sin nada que perder. Te espero en Costa Rica", pero, a la mitad de la canción la cantante decidió parar para invitar a Daniel Zepeda para interpretarla con ella, los espectadores no dejaron de entonar la melodía ni un sólo minuto.

La noche del pasado viernes será recordada como "La noche del club de los corazones rotos", pues cada uno de los asistentes cantó con euforia y desgarro canciones como "Prefiero olvidarlo", "Si no lo cortas" y "Los de siempre", estás últimas fueron muy especiales, pues Daniela nos regaló la versión acústica.

El show se transformó con la llegada de Elsa y Elmar interpretando "Viaje a la luna", canción en la que originalmente colabora el español Carlos Sadness, y con su abrigo blanco llenó de plumas parecía que Daniela Spalla volaba hacia la luna "sin pensar en qué dejó atrás".

Aunque los ánimos de la sala parecían estar más encaminados a un karaoke colectivo y depresivo, el cover "Que nadie sepa mi sufrir" logró prender a todos en el recinto, iniciando la fiesta al hacerlos bailar con el dolor vibrando en sus gargantas y corazones.

La argentina aprovechó un momento para agradecerle a su mamá por ayudarle a confeccionar su hermoso atuendo "mi mamá literalmente bajo del avión para ayudarme a pregar plumas, cada una representa a cada uno de ustedes" dijo mientras se reía un poco, posteriormente presentó sus siguientes canciones con estas palabras: “Yo no soy mucho de playa, pero bueno, la idea es tan linda que he hecho un par de canciones sobre ella y esta es una” presentó uno de sus nuevos éxitos "Pinamar".

Esa canción y "Amor difícil" fueron unas de las más coreadas esa noche, seguidas de "Volverás" canción que logró hacer que las lagrimas de más de uno brotaran, tal vez de tristeza o de emoción, incluso ambas. Pero sin lugar a dudas la sorpresa de la noche fue el solo de guitarra del invitado especial Adan Jodorowsky en el poderoso sencillo "Vete de una vez".

La velada concluyó con la consentida del público "Estábamos tan bien", la dulce voz de Daniela Spalla cerró con broche de oro entonando "Cómo me dejaste de amar, de golpe y sin avisar. No me diste opción, ninguna opción de salvarlo a tiempo".

La santa patrona de los corazones rotos les regaló una noche inolvidable a todo aquel que deseaba cantar sus tristezas, quejas y resentimientos, entre la multitud para sentirse acompañados y darse cuenta que a todos nos han roto el corazón más de una vez, pero siempre hay oportunidad de desahogarte entonando las canciones más dolidas que te ayudarán a sanar.

Tungas en el Lunario del Auditorio Nacional

La ironía del punk.

La ironía siempre ha sido parte del punk rock. “No hay futuro” gritaba Johnny Rotten en 1977 mientras aseguraba su propia historia. Ayer, Tungas presentó su reciente disco: No nacimos para triunfar, ante un Lunario prácticamente lleno. ¿Qué es esto sino una ironía más del punk? Pero ¡demonios! precisamente son esos finales felices los que hacen que el punk sea tan atractivo para muchos, uno siempre alienta al de abajo, al equipo de tercera, al que es como uno.

La noche era una doble celebración. Por un lado la banda presentó el disco antes mencionado pero por otro también festejó 13 años sobre un escenario, además de tratarse de su primer Lunario. Por este motivo, Tungas decidió invitar a un par de bandas amigas: Joliette y Camiches.

La primera tuvo la presentación que se esperaba: intensa, dura, poderosa. Es curioso que pasan los años y uno sigue sin poder creer que este cuarteto pueda hacer tanto ruido. El público por su parte los recibió bien, al fin y al cabo se trata de un grupo clásico de la escena hardcore nacional.

Por su parte, Camiches tuvo una noche perfecta. Su estilo, que se apega más al de los anfitriones de la noche, le llegó más al público que coreó su nombre desde el momento en el que sus integrantes subieron al escenario a hacer soundcheck. Por momentos parecía que se trataba de la banda principal debido al buen recibimiento que tuvo.

Una vez llegado el momento de Tungas, el público ya se encontraba en un punto cercano a la euforia gracias a los actos abridores, así que la banda solo tenía que ofrecer el show de su vida (nada más) y todo saldría perfecto y ¿qué creen? Eso fue precisamente lo que pasó. Desde el primer momento hasta el final la banda sonó perfectamente.

El setlist estuvo muy bien armado, pues a pesar de tratarse de una presentación de disco, las nuevas canciones fueron insertadas entre clásico y clásico de la banda. Lo cual provocó un equilibrio en el show pues no hubo momentos extensos en los que los asistentes no conocieran las rolas que estaban siendo interpretadas.

Esto se agradece pues canciones como “No hay futuro, no hay solución”, “El ferrocarril” o “Para Siempre”, sonaron espectaculares, pues el sonido fue casi perfecto, la ejecución igual pero sobre todo el público se entregó con todo a sus ídolos.

En cuanto a las nuevas canciones, debo decir que suenan mucho más maduras, con letras adultas que tratan de problemas de adultos lo cual tiene sentido, ya que los integrantes ya no tienen 18 años, ni tampoco su público, al menos no el original.

Roger Waters en el Palacio de los Deportes

And after all we're only ordinary men.

Luego de visitar algunos países como Brasil, Uruguay, Argentina Perú, Colombia y Costa Rica, el músico, compositor y activista británico Roger Waters regresó a la Ciudad de México para cerrar este el Us + Them Tour 2018 en el Palacio de los Deportes, como parte de la promoción de su quinto material discográfico como solista Is This the Life We Really Want? (2017).

Este tour –que toma su nombre del track del “Us and Them” y del discurso de Barack Obama sobre las reformas migratorias– es considerado uno de los más políticos de Waters. En este show –el primero de tres en CDMX– escuchamos canciones de los discos Meddle (1971), The Dark Side of The Moon (1973), Wish You Were Here (1975), Animals (1976) y The Wall (1979) de Pink Floyd, además de algunas canciones de su reciente disco.

For long you live and high you fly

Desde las 21:00 H. en punto, la enorme pantalla comenzó a proyectar una escena de la actriz italiana Azzurra Caccetta contemplando un hermoso paisaje, 20 minutos más tarde, Joey Waronker (batería), Jonathan Wilson (guitarra y voz), Gus Seyffert (bajo y voz), Bo Koster (órgano Hammond y piano), Jon Carin (teclados, voz y guitarra), Ian Ritchie (Saxofón), Jess Wolfe y Holly Laessig de Lucius (vocales y percusión) y Dave Kilminster (guitarra) comenzaron a hacer latir el escenario para darle la bienvenida a Roger Waters, quien nos recibió con “Breathe”.

El equipo de sonido envolvente cubrió totalmente el Palacio de los Deportes y nos permitió disfrutar de los detalles de “One of These Days”, el pasar de los días en “Time” y la soledad en “Breathe (Reprise)”. Después “The Great Gig in the Sky” nos transportó –con la ayuda del hipnotizante canto de Jess Wolfe y Holly Laessig a una alucinante constelación. 

La invitación a dejar las diferencias de lado llegó con “Déjà Vu” y, en seguida, “The Last Refugee” nos recordó el sufrimiento de los refugiados de Oriente Medio y la preocupación de Waters por las políticas de la Unión Europea ante la crisis de países como Siria.

El momento emotivo se presentó con “Wish You Were Here”, pero “Another Brick in the Wall Part 2” y “Another Brick in the Wall Part 3” anunciaron el final de la primera parte junto con un grupo de niños mexicanos que bailaron y corearon esta protesta.

Ha, ha, charade you are

Frases de resistencia, libertad y derechos humanos fueron proyectadas en la pantalla principal para acompañarnos durante 20 minutos de intermedio que culminaron con el anuncio de “Dogs”. Los músicos regresaron uno a uno al escenario y, al mismo tiempo, la Battersea Power Station surgió lentamente desde el centro del Palacio de los Deportes.

La crítica política continuó con “Pigs” y el cerdo Algie –intervenido por los artistas mexicanos Reez Ruiz y Triana Parera– sobrevoló el recinto con la poderosa frase “Sean humanos”. Las burlas a Donald Trump aparecieron en las pantallas, provocando gritos y rechifla de todos los asistentes. La visión socialista del sistema económico llegó con “Money” y “Us and Them” nos ofreció un show inigualable con un sincronizado juego de luces.

El lugar se oscureció totalmente y pudimos observar cómo los lásers dibujaron el clásico prisma diseñado por Storm Thorgerson para la portada del The Dark Side of The Moon (1973). El público estalló de emoción y justo en ese momento comenzaron a sonar los primeros acordes de “Brain Damage”, la atmósfera fue perfecta y la luz de los celulares ayudó a crear una escena inolvidable.

Los gritos de “Olé olé olé olé, Roger Roger” no pararon y el músico británico se mostró tan emocionado que estuvo a punto de derramar algunas lágrimas. Este emotivo momento fue aprovechado por el ex Pink Floyd  para agradecer al público y recordar el motivo político del Us + Them Tour. Finalmente, Roger Waters interpretó “Two Suns in the Sunset” y culminó este impresionante show con “Comfortably Numb”.

Us + Them Tour es un show planeado y desarrollado meticulosamente, es por eso que su setlist no cambia mucho entre presentación y presentación. Esta una producción que supera a cualquiera y definitivamente es una experiencia que no puedes dejar de vivir.

 

Porter en el Teatro Metropólitan

Murciélagos, xoloitzcuintles y colibríes.

Llegó la noche de Porter en el Teatro Metropólitan para presentar de manera oficial el EP Las batallas del tiempo, el cual fue lanzado en plataformas digitales el mismo día, y del cual pudimos escuchar por primera vez (versión estudio y en vivo): “Himno eterno”, la cual solo la habían escuchado un grupo de personas dos días antes en el showcase de Porter para su disquera Universal. La piratería afuera del Metropólitan, siempre al tiro, ya tenía las camisetas con la portada del nuevo EP; y quedará pendiente el resto del álbum, el cual será completado con otro EP de cuatro canciones, y un sencillo (o mini EP) de dos canciones.

Porter tuvo la gentileza de invitar a Bándalos Chinos, grupo de Buenos Aires, para que le diera banderazo inicial a la noche (como también lo hizo para el concierto de Porter en Pachuca), y el grupo argentino nos presentó su nuevo material Bach, al ritmo de un yacht-rock con un poco de funk, que recuerda al “rocksito” inocuo de principios de los años 80, hubo solos de sax y esas cosas.

A las 21:00 H. en punto subió el grupo de Guadalajara, el platillo principal, para la ovación de un Metropólitan que estaba como al 90% de su capacidad, técnicamente un lleno, e inmediatamente dejó caer un fragmento de “Este cosmos”, para conectarla con la melódica “Host of a Ghost”, y como es tradición para cualquier concierto en este recinto, el público era dedicado y conocedor, recibía cada canción con la misma ovación como si fueran otra vez los primeros compases de “Este cosmos”, ya fueran canciones antiguas, queridas y conocidas, o cualquiera de las nuevas.

David Velasco personalizaba el sonido de la banda y se notaba suelto, bailando de vez en cuando, especialmente con el guitarrista más prendido, Víctor Valverde. La banda estuvo ataviada en lo que parecían unos sarapes negros, o unos tuxedos (vaya discrepancia, lo sé), hechos a la medida, muy chic, eso sí; y a los costados del escenario se veían al principio del concierto unos grandes rehiletes girando velozmente. Velasco, que es efusivo en el escenario, pero no tan elocuente para las entrevistas, ofreció las siguientes palabras antes del primer número del nuevo material. “Las batallas no son personales, todos estamos en esta búsqueda”.

Y escuchamos la rolaza de “Bandera”, canción que de alguna manera engloba la temática general del nuevo material, la bandera que se erige dentro de esta sucesión de batallas que llamamos vida, bandera tejida con desamores y sufrimiento del pasado, pero indistinguible entre tantas, porque todos sufren y eventualmente, siguen adelante. “Lo sé, perdón, soy un ser humano”, cantaba Velasco, como lamentando nuestra condición errante. Para la canción bajó del techo un feto gigante inflable, de mal parecido y abstracto. “A mí me parece que es uno de esos peces que habitan el fondo del océano”, me dijo mi vecina del asiento de un lado.

Diego Rangel se aventaba unos riffs pegajosos en el bajo y a veces replicaba el instrumento en lo que me parecía ser un bass synth, como en “La China”, donde el teclado producía algunos de los bajos más profundos que he escuchado en este recinto, y el grupo en general programaba algunos sampleos y loops en las consolas para construir un sonido más robusto, tal como sucedió en el debut de la noche, “Himno eterno”.

¿Y la sopa de zapote, apá?

El mentado “Xoloitzcuintle Chicloso” apareció al final del set principal, lo cual inundó de éxtasis a la audiencia, la cual reconoció la canción después de varios segundos. Y Velasco entonó las antiguas coplas de Juan Son, al ritmo de disco, sobre un pobre perro que le dieron toloache y luego lo hicieron tacos (hay que ser buena onda como Velasco para no haber dicho: “ni de pedo canto esa madre”).

Para el encore, Velasco tomó la guitarra y empezó una rendición acústica de “¿Qué es el amor?” (la pregunta ancestral dentro de la música popular, What is Love?), acompañado de Rangel en el teclado, antes de que se uniera toda la banda e interpretaran el verdadero himno eterno, “Espiral”, la cual nos devolvió de madrazo al 2005, y mientras todas las personas levantaban sus manos hacia el techo del Metropólitan, Porter disfrutaba su noche bañado en luces azules y amarillas, y a nuestro alrededor nos envolvía un olor que yo juraba era de piña, “es como a flores”, opinó la vecina.

Un concierto emotivo y completo fue el de Porter en el Teatro Metropólitan, fue la oportunidad de ver el regreso, con nueva música, de una de las bandas mexicanas más relevantes de los últimos 15 años.