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Soul Fest México en el Auditorio BlackBerry

Soul Fest México en el Auditorio BlackBerry

Oscar
Castillo

José
Ignacio Hipólito

03/Dic/2018

Detalles

Organización

Producción

Ambiente

Lugar

Auditorio Blackberry

Vibraciones de corazones tricolor.

“Conserva lo que tienes, olvida lo que te duele, lucha por lo que quieres, valora lo que posees, perdona a los que te hieren y disfruta a los que te aman”, Bob Marley.

En un momento paradigmático, el reggae siempre funciona como píldora de paz y tranquilidad. La misma pastilla y tratamiento que me permite saciar mi guerra emocional; el pasado sábado, me exorcicé por completo: el Soul Fest México fue el mágico remedio.

La primera edición de uno de los festivales de reggae en nuestro país logró ser un éxito. Éste de tan altas expectativas cumplió un masivo porcentaje en sus presentes y, a decir verdad, el recinto Auditorio BlackBerry fue de bastante ayuda. Quizá la ausencia de muchos más presentes permitió notarse, sin embargo eso no rompió la fiesta de felicidad.

Alrededor de las 16:00 H. la avenida Insurgentes y paralelas se hallaban ocupadas de dreads largas, pipas de paz y mujeres divinas. Las estaciones Chilpancingo en ambos servicios colectivos se adornaban, en cada recorrido, de los preciosos colores rastafari.

El listado de músicos que darían cuerpo y pies a semejante festival hicieron un trabajo espectacular, aligerando la tensión de las filas para relajarnos al entrar, tanto Selecter Joshua como King Kong adornaban de roots el auditorio. Por su parte Natty Congo Crew y su sound system local orquestó un bailoteo en las puertas mismas, como alabanza a los que llegaban inspirados y fumados.

Al momento de OneChot y The Badman Orchestra, mi corazón resonó como hace tanto no cumplía, tanto como cuando se descubrió mi ser “No voy a pensar en ti”. ¡Mágico! La gran mancuerna para Los Músicos de José.

La energía se cargaba, poco a poco se aumentaba, se escapaba y volvía. Los grandes llegarían pronto. Tan rápido como Desorden Público levantó los instrumentos, la masa se acercaba al frente, estábamos gozosos. El repertorio fue adecuado y preciso, no dejando escapar mancuernas como “Allá cayó” o “¿Dónde está el futuro?” y “Escápate”. Codos coordenados proveyendo fortaleza al ritmo que da el jarabe de rebeldía, y así no perder la resistencia propia. El reggae chileno cimbró el lugar, una vez más Quique, ¡grande! Neira alumbró un foro mexicano con su canto de paz y tolerancia. Tracks inigualables que lo hacen dichoso y persignan su trayectoria desde 1997, “Sentimiento original”; “Amor prohibido” y “Un millón de cosas buenas”.

Los años iban y regresaban, con frecuencia sentía los vinilos presentes. The Original Wailers estaba en casa, ¡nuestra casa! Musicalizándonos. Ricas vibraciones a cargo de Al Anderson y compañía. La fiesta comenzaba y los sentimientos de los presentes parpadeaban intensamente: “Stir It Up” “I Shot the Sheriff”. Es casi instintivo no sacudir la mente, el alma y la cabellera; Robert Nesta nos bendecía desde siempre.

El pavimento privatizado era nuestro, nuestra selva de fiesta y baile; “Could You Be Loved” zarandeaba las gargantas de los todos los nuestros, quizá rasposa por la cannabis clandestina y castigada. El ambiente, el aire y la vibra era mutua. Es notable e insuperable la muestra y energía que Anderson transmite, el amor y fortaleza con la que representa estos ritmos desde hace más de 50 años y los cientos de conciertos de la mano de Marley; es una comunión admirarlo frente a cualquier escenario.

Gracias Jah, que bendices nuestras almas en cada momento, en cada instante y en cada ritmo que lleva tu nombre. La sangre rastafari vive y está sumamente presente en nuestro país. Un encuentro de paz, de resistencia y respeto, una familia que se une por la pipa del amor. Amén.

REDACCIÓN:

Oscar
Castillo

FOTO:

José
Ignacio Hipólito

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