The Limiñanas — Shadow People

Un paseo por parajes industriales, áridas planicies y un refrescante oasis de distorsión.

Los hermanos Limiñana llevan ya un buen rato experimentando con el psyche garage. Su más reciente trabajo discográfico Shadow People posee un sonido desértico salpicado de un fino fuzz vintage. Los complementos y arreglos de varios juegos de cuerdas dan como resultado un acabado semi-árido. Complementariamente, la alternancia de idiomas –inglés y francés–, más las distintas voces invitadas, imprimen un colorido espectro de tonalidades y texturas al álbum.   

El dúo está compuesto por la baterista Marie Limiñana y por el bajista, guitarrista, y también arreglista, Lionel Limiñana. Ambos se turnan en las vocales. Instrumentalmente se entienden tan bien que da la impresión de que su lengua materna es la música. En conjunto, ensamblan áspero; mientras la batería marca el ritmo a galope veloz; el bajo resuena en seco, crudo y reverberante.

Dignos representantes de su ciudad Perpignan, poblado adscrito al flanco sur de Francia, los hermanos comenzaron su carrera en 2009. Su propuesta musical continua los preceptos de Serge Gainsbourg y combina elementos yé-yé. Su sonido, por momentos remite a un Echo and the Bunnymen subido de tempo, a lo pletórico de The Brian Jonestown Massacre y a lo irreverente de The Clinic.

Luego de varios sencillos sueltos, en 2010 publican su álbum debut y homónimo a través del sello con sede en Chicago, Trouble in Mind. Dos años después llegó Crystal Anis respaldado por HoZac Records. Le siguió el exquisito y multireconocido Costa Blanca (Trouble in Mind, 2013) que los puso bajo los reflectores.

Después de un tiempo girando por distintos festivales internacionales, volvieron al estudio cargados de un impulso creativo que no ha cesado. En 2016 publicaron Malamore. En “The Train Creep A-Loopin”, el tema que cierra la grabación, invitaron a Pascal Comelade quien ha trabajado, entre muchos otros, con PJ Harvey. Producto de esta experimentación, el mismo año se editó un disco colaborativo bajo el título de The Nothing-Twist. De lo que había quedado en el tintero de The Limiñanas fue editado el EP Woods/Inventor.

En 2017, el vocalista de The Brian Jonestown Massacre es llamado a participar en una canción que terminaría por bautizar a un EP, Istanbul Is Sleepy. En este material de cuatro pistas figura la oscura pieza “Shadow People”, de la cual despuntaría la experimentación que dio materia al presente álbum.

La versatilidad de esta reciente entrega sonora radica en la cantidad y calidad de músicos invitados, tanto los de soporte como los colaboradores en tracks específicos. En cuatro de los diez temas que componen Shadow People intervienen Anton Newcombe, Emmanuelle Seigner, Bertrand Belin y Peter Hook.  

En absoluta consonancia con el título, “Ouverture” nos lleva por un paraje industrial en donde las máquinas trabajan a todo vapor. El bajo resopla electricidad estática, mientras la batería golpea inclemente como un gran pistón. Los cascabeles nos recuerdan a la arena del desierto.

“Le Premier Jour” es más tranquila. Una gruesa voz masculina suelta versos reflexivos en un francés abotargado. En “Istanbul Is Sleepy”, la profunda voz del líder de The Brian Jonestown Massacre imprime un sello de melancolía que contrasta con compás acelerado. La distorsión de guitarras refresca como una lluvia de verano.    

“Shadow People”, el tema que bautiza al disco es juguetón. Coros cuasi-fractales, cascabeles chillantes y teclados edulcorados, centellean mientras Marie Limiñana y Emmanuelle Seigner intercambian versos agudos.    

Para regresar a lo árido: “Dimanche”. La quinta pista del disco va acelerando hasta una fina distorsión. La voz del francés Bertrand Belin va disolviéndose en ácido hasta la liquidez. Peter Hook viste con coros y una tenue línea de bajo la siguiente canción, “The Gift”; Marie juguetea en su característico inglés que arrastra el siseo del francés.

Luego de las cuatro colaboraciones vocales consecutivas llega un tema instrumental, "Motorizatti Marie". 3:55 minutos de jam que funcionan como un puente hacia lo que será el cierre del disco. Hay en el arranque de "Pink Flamingos" un falso inicio que recuerda a "Plastic Machinery" de The Charlatans. Con un dejo de melancolía, las letras discurren entre coloridos teclados y toques eléctricos.

"Trois Bancs" es densa y peligrosa. Los coros fantasmáticos añaden dramatismo a la ya de por sí resonante voz de Lionel. Fresca como un balde agua fría es "De la part des copains", la canción que cierra el álbum. Como marcha fúnebre, la melodía anuncia el inminente final. No hay versos; solo un ensamble instrumental que va decayendo hasta terminar como un soplo de vida que se extingue. Shadow People, el sexto material discográfico de The Limiñanas es versátil y aventurero. Una travesía por parajes industriales, planicies desérticas y un oasis de distorsión.

Bahidorá 2018 en Las Estacas

La fiesta de estos tiempos: Bahidorá 2018.

“¿Cómo se habrán divertido las generaciones pasadas?”, me pregunto mientras una serie de luces magenta y azules son lanzadas de lo que podría hacerse pasar por un templo de culto. Las monstruosas bocinas disparan un ritmo tropical que –siento– he escuchado todo el fin de semana, mientras la gente a mi alrededor se sacude sin importar, ni siquiera, quién está en el escenario. Vaya, ni yo sé quién es.

Son más de las 3 am y me cuesta imaginar a mis progenitores sobreviviendo a base de alcohol de contrabando, cerveza y demás estimulantes, ¿qué pensarían de mi? Yo crecí en estos años de “transición”, como diría un camarada con el que comparto una de las dos anforitas de tequila que escondo en mis bolsillos. Él hace referencia al “rock” y por qué está "muriendo": “si no se acoplan a este pedo, va a valer mierda”, sentencia mientras señala el epicentro donde Lee Burridge lanza el combustible que tiene a todos aquí moviéndose como si no existiera mañana.

Pensándolo de cierta forma, un festival como Bahidorá sería impensable hace tan solo diez años. La forma en la que funcionaban estos festejos giraban en torno a otras atracciones; como el lineup, quizá. No digo que éste sea malo, pero si lo llevaran a un venue diferente, la cosa iría de forma distinta. Es apenas en ésta década que algunos promotores mexicanos se dieron cuenta que esto, más allá de la música, se trata de la experiencia.

Llegó la época del año donde Las Estacas, parque natural en Morelos, se convierte en un paraíso post-adolescente. El terreno verde cobra vida como parque temático que alberga cinco escenarios, exposiciones de arte, stands de ropa, comida y demás arreglos que entre ductos del río y arboles te envuelve en un vibe de libertad. Fue sorprendente observar cómo desde la noche del viernes la actividad llegó a tope en El Umbral, donde Nickodemus recibió el fin de semana, al tiempo que una torre prendía la leyenda “Bahidorá 2018” en medio de una irrupción de fuegos artificiales.

Entre la oferta de stages, el primero en cobrar vida el sábado fue El Asoleadero. Y cómo no amar un escenario en medio del río. Pirate Stereo y Santiago Caballero, miembros del crew Slap & Tickle trajeron el funky house que los distingue en el night-life de Miami para sacudir a los primeros valientes en meterse a nadar. En el escenario más grande instalado en el lugar; el Sonorama, Los Aguas Aguas lanzaron mil y una razones para que la gente se pusiera a bailar. No necesitaron de mucho. Su fusión de son jarocho y reggae, movía a los asistentes, quienes parecían realizar una especie de rito al sol.

En Bahidorá nunca te aburres y es que en cada esquina algo está sucediendo. Entre los escenarios topé el trabajo de artistas como Flaminguettes, quienes colocaron una especie de inflable esponjado y colorido que se erguía como monstruo del bosque. En la Isla B una serie de actividades de meditación y yoga se llevaban a cabo, mientras que en El Asoleadero, Riobamba secaba a la gente con sus ritmos cadenciosos.

El sol caía y el gurú del chillwave, Ariel Pink comenzó su set en Sonorama. Mucho he escuchado acerca de la falta de seriedad, que algunos creen, tiene el californiano en su ejecución; por lo cual su presentación sería una moneda al aire. De a poco Ariel nos comenzó a adentrar en su mundo de psicodelia, con un setlist muy apropiado para la ocasión; “Another Weekend”, “Put Your Number On My Phone”, “Lipstick”, entre otras, dejaron al público satisfecho.

Mientras tanto en La Estación, Nathy Peluso y Eptos Uno le dieron la bienvenida a la noche con rimas y hip hop. La propuesta comenzaba a ser vasta y era necesario partirse en cinco para estar en todo. En el escenario principal, Mount Kimbie dejaba boquiabiertos a aquellos que aún prestaban más atención al acto que a la fiesta.

Uno de los puntos más altos del festival llegó con Kamasi Washington. El artista norteamericano le cayó de perlas al festejo, dando cátedra de un estruendoso y cuidado jazz junto a su banda. Debo decir que el audio fue de lo más placentero en el Sonorama, sin fallas detectables, digno para un artista como Kamasi.

Pese a la queja de mucha gente de que este año el lineup había quedado corto, el Sonorama lanzaba propuestas sorprendentes en cada acto. Tocó el turno de Shigeto. Zach Saginaw recibió la madrugada con un live alucinante que arrojó texturas de ambient campechaneadas con ritmos de jazz y hip hop.

La Estación también atestiguó actos memorables como el de DJ Scratch, que mezcló desde Kurtis Blow hasta Akon, o el de Ghetto Kumbé, trio de afro-house que salió con mascaras tribales y prendió a los asistentes, quienes ya se preparaban para batallar la noche entera.

Bahidorá es un lugar donde puedes asomarte a la manera de fiestear de ésta generación, claro, no es por generalizar, pero un festival como éste te da muchas pistas del accionar de la chaviza estos días. Un cartel dominado por DJs, actos orientados a la electrónica y la no-necesidad de saber quién está tocando, dan personalidad a ese feel de bailar sin importar qué; con quién vayas, qué consumas, qué vistas o cómo lo hagas, una libertad que te da una experiencia diferente.

Nunca sabré cómo se divertían antes, pero me gusta cómo lo hacemos ahora.

My Bloody Valentine tiene sorpresas para sus fans

Foto de JA Barratt

Si fuiste un afortunado en adquirir la reedición en preventa de Isn't Anything, tendrás una versión única y alternativa del vinilo.

El año pasado, My Bloody Valentine anunció la reedición de Isn’t Anything y Loveless, sus primeros dos discos, y que marcaron una generación entera amante del shoegaze. Como era de esperarse, los lanzamientos volaron con la noticia y los fans aguardaban a que el correo llegará con sus increíbles vinilos. La demora crece el día de hoy, pues la banda declaró en un tweet que Isn't Anything tendrá un corte alternativo y nuevo prensado. Aún se pueden adquirir copias del lanzamiento en eBay, pero sería en el formato clásico.

La edición de 180 gramos del vinilo grabado de manera análoga –que fue sold out en unas horas–, siguió a la increíble noticia del seminal regreso a los escenarios de My Bloody Valentine en un festival en Japón junto a Nine Inch Nails, así como del estreno de su cuarto material discográfico este año. Del último mencionado aún no se sabe mucho, pero el frontman Kevin Shields le confirmó a Pitchfork que tendríamos un nuevo LP y una próxima gira de verano.

 

El regreso de My Bloody Valentine es uno de los más expectantes de este año. La creatividad que imprimen en cada larga duración denota un conjunto que los años no los deteriora, sino les transmite experiencia en la ejecución y en las letras. En noticias recientes, Kevin Shields colaboró con Brian Eno en un tema titulado "Only Once Away My Son". En 2017, el cantante y guitarrista tocó un set lleno de rarezas en la primera edición de Norður og Niður, festival curado por el grupo islandés Sigur Rós.

Una primera visita de My Bloody Valentine a México es el deseo de muchos fans de la agrupación irlandesa. Esperemos este año se concrete algo de manera oficial.

Caloncho estrena el video "Brillo mío"

Siguiendo con la era Bálsamo, Caloncho nos comparte un romántico y gracioso video.

Caloncho sigue promocionando su más reciente proyecto, y en esta ocasión ha subido a su cuenta oficial de YouTube el videoclip del tema "Brillo mío", una rola en la que expresa su amor con frases bastante cursis como: "Te haré piecito pa' que saltes, cuando te olvides las llaves, seré tu rayo, tu caballo, tu vehículo de amor...".

En el metraje —dirigido por el sonorense— podemos ver una especie de parodia fílmica sobre la guerra de Vietnam, en la que Caloncho es prisionero del bando contrario. Mientras interpreta la rola, una guerrillera oriental lo intenta rescatar.

Dale play a continuación:

De Bálsamo se desprenden los sencillos: “Optimista”“Hedonista” y "Equipo", temas en los que fiel a su estilo nos transmite las emociones que experimentó en la creación de su placa.

El próximo 27 de abril, el originario de Obregón, Sonora, llegará al Teatro Metropólitan como parte de su gira promocional, donde mostrará un sonido completamente nuevo y más experimental, en cuanto a géneros. Previo a este show, el mexa tendrá un par de presentaciones en España acompañando a Carlos Sadness en el escenario.

Si no has escuchado su álbum aquí te lo dejamos:

Triángulo de Amor Bizarro estrena "O Isa"

Foto del Facebook de la banda

La agrupación gallega estrenó el primer adelanto de su próximo material discográfico.

Triángulo de Amor Bizarro está próximo a estrenar un EP titulado El Gatopardo. El material de corta duración constituido por cuatro temas, será lanzado el próximo 23 de marzo en formato vinilo limitado a 500 copias vía Mushroom Pillow, label de cabecera desde los inicios de la banda. Ahora, el cuarteto español nos permite escuchar "O Isa"lead single que trae inmerso el noise pop que los catapultó a la fama mundial.

El riff de guitarra es rápido, un auténtico sello de la casa. La inconfundible voz de Rodrigo Caamaño acompaña los tres minutos y medio de duración en un tema que tiene altos y bajos en la composición, pero que la banda sabe manejar a la perfección. En esta nueva entrega de Triángulo de Amor Bizarro, la agrupación vuelve a sus orígenes y parece que no han transcurrido 14 años desde su formación. Escucha "O Isa":

"El Gatopardo es una colección de canciones de escarnio y maldecir a través de distintos episodios de nuestra historia, empezando por nuestra fundacional Reina Malvada por excelencia, Isabel, y terminando en la decadencia imperial de la actualidad. Es una celebración del cambio, del colapso de la civilización, una fiesta del fin del mundo sintetizada en cuatro canciones antitodo en la que usamos y destruimos la leyenda para contar nuestra verdad", esto en palabras del frontman Rodrigo sobre el detrás de este material.

Salve Discordia de 2016, embarcó a la banda en una extensa gira donde México fue uno de los protagonistas indiscutibles. Dicho tour, los hizo tocar en al menos 12 ciudades de nuestro país como parte del Circuito Indio 2017. El cuarteto solo tiene en agenda un show el próximo 20 de abril en un escenario de Madrid. Esperemos el lanzamiento del EP los encamine a más confirmaciones de su increíble acto en vivo. Aquí su página de Facebook para anuncios oficiales.

El Gatopardo Tracklist:

A1     "O Isa"     
A2     "Les Llevaré Mi Cruz"     
B1     "Ciudadanos"     
B2     "El Gatopardo"  

Entrevista con Malviaje

Malviaje: Etiquetar ya no es parte de la música.

La banda argentina Malviaje, vino por primera vez de gira por México, esto junto a la agrupación mexicana de rock progresivo Dot con quienes compartirán escenario y se darán a conocer alrededor de nuestro país. En total serán diez fechas que darán durante dos semanas. Esperemos que esta no sea la primera vez que nos visitan y que la escena del math rock crezca en Latinoamérica.

Según nos contó, en entrevista para Indie Rocks!, Federico Segura (guitarra) el nombre de la agrupación surgió como parte de un chiste local. Una palabra recurrente entre ellos que en Argentina significa manija o estar muy ansioso de hacer muchas cosas al mismo tiempo y como se sentían identificados así lo dejaron. “Entre nosotros creamos una jerga propia y gracias a eso resultó Malviaje. El logo de la banda quedó con este nombre, y aunque hay muchas cosas que no planeamos en cuanto a la imagen porque pensamos más en la música, para este último disco procuramos que todo sea más creativo”, mencionó Juan Godfrid (batería).

Por ahora “Emo” es la canción que creen los representa debido a la melodía tan alegre que desde un punto técnico los define, aunque confiesan tener otro lado más acelerado y frenético, tal como podemos escuchar en las canciones pertenecientes a Memorias, su nuevo disco. “Las nuevas canciones que estamos componiendo tienen muchas partes rápidas en las que no puedo pensar mucho los temas, porque si lo hago no los tocó de la misma manera ya que son un performance que continuamente improviso”, dijo Juan Godfrid.

Cada que crean una canción tienen en mente lanzarla en un disco corto, por lo que se enfocan en un proceso de composición sintetizado. Sus producciones musicales tienen un trasfondo muy enfocado en lo musical. En cuanto al math rock, dicen solo usarlo como un recurso en el que identifican su sonido por irregular, raro y experimental.

“No creo que sea bueno ponerle una etiqueta a la música. Parte del tecnicismo y de lo que nos gusta es que en nuestra banda no hay una estructura definida, lo importante es ejecutar bien los instrumentos. Nuestra música usa las etiquetas como herramientas para crear redes. La forma en que podemos describirla es como frenética y bastante técnica”, contó Juan Godfrid.

Potarda de Memorias

Hace seis años que se formó la agrupación y los integrantes de Malviaje aseguran que cada aniversario evalúan lo que hacen para saber a dónde van. Tal vez por eso llevan un EP y tres discos de estudio, además de estar en proceso de sacar otro. Aseguran que la mejoría en su música es el resultado de la autocrítica y las ganas de creer y ser mejores musicalmente, hablando, con cada disco que lanzan. Entre sus influencias están: Animals as Leaders, Tricot, The Fall of Troy y TotorRo.“Memorias (2017) fue un quiebre y nuestro primer disco de estudio, en cuanto salió nos abrió muchas puertas, como cuando fuimos a Chile. Es muy común en Malviaje que toquemos canciones nuevas y pasadas en un concierto. Antes de tocar vamos con una lista armada de las canciones que tocaremos, pero terminamos improvisando los temas”, Mencionó Federico Segura.

Cuando grabaron Memorias, su más reciente disco conformado por seis canciones, tenían diez horas para usar el estudio de grabación. Al final lo terminaron en 40 minutos. Federico mencionó que la mayoría de las veces hacen la música que les gustaría escuchar y como son muy particulares en cuanto a gustos musicales la combinación de estos resulta en el sonido de la banda. “A la hora de tocar estamos en comunicación constante, eso genera un idioma propio. Esto fue el resultado de una búsqueda individual que se plasmó en la búsqueda total”.

En cuánto a las plataformas musicales para impulsar nuevos talentos independientes como Spotify, los integrantes de Malviaje piensan que es una de las mejores cosas que le pudo pasar a la música en su evolución. Para ellos, estás siguen siendo herramientas para compartir su música y crear comunidad. Entendieron que todos somos parte de lo mismo y para muestra tenemos un botón. “Hoy ya con las redes sociales no existe el espacio entre el músico y las bandas. Hay un contacto muy cercano entre el músico y el público y viceversa. Para nosotros está buenísimo porque terminan siendo una herramienta para todo. Gracias al bandcamp nos dimos a conocer con otras bandas, son plataformas que no sabes quién o cuándo las va  a escuchar y con el internet está todo ahí, en un clic", argumentó Federico Segura.

En cuanto a la gira por México que harán junto con Dot, podrás comprar su mercancía y la de otras bandas que forman parte de un colectivo argentino de bandas independientes al que pertenecen. Por su parte los integrantes de Malviaje aseguraron que serán fechas muy especiales para las que ya tienen un popurrí armado con las canciones que van a tocar. Date la oportunidad de apoyar a la bandas independientes, escucha y consume música de calidad".

Iceage estrena canción: "Catch It"

Foto cortesía de la banda

La agrupación danesa compartió un nuevo single acompañado de un trabajo visual.

Johan Surrballe WiethDan Kjær NielsenElias Bender RønnenfeltJakob Tvilling Pless conforman Iceage. El cuarteto de Copenhague nos regaló Plowing Into the Field of Love en 2014, pero había estado con un bajo perfil en los últimos cuatro años mientras que Elias Bender trabajaba en su proyecto en solitario, Marching Church. Ahora, por fin tenemos música fresca del proyecto europeo que titularon "Catch It". La canción, llegó acompañada de un videoclip y el anuncio de diversos shows, y tal vez, todo dirija a un cuarto material discográfico.

El tema tiene síntomas de la ola post punk que se ha desatado en la última década. Con una guitarra y bajo suaves acompañados por los increíbles tonos que despide el frontman Rønnenfelt"Catch It" fue producido por Iceage y grabado totalmente de manera análoga en Göteborg, Kungsten Studios de Suecia. La banda también reveló el emocionante y oscuro video musical del single filmado en 8 mm en la ciudad de Los Ángeles. Los momentos finales del clip incluyen un cameo de Twin Peaks y del actor de The Dark Knight, David Dastmalchian. Mira el trabajo dirigido por Adam Hashemi y escucha la increíble propuesta sonora:

Como parte de su inminente regreso, Iceage anunció fechas para Europa y Norteamérica empezando en su natal Copenhague. Después recorrerá parte del viejo continente donde pasará por Berlin, Londres y Paris, para después tocar en ciudades de Estados Unidos y Canadá. No hay registro de alguna visita de Iceage a nuestro país, pero esperemos este tour sea el pretexto perfecto para el debut de su live act en México.

Tito Fuentes presentó 'El Ocaso'

Foto Facebook Tito Fuentes

En su faceta como solista, el integrante de Molotov ha dado a conocer un previo de lo que veremos en sus próximas presentaciones.

En esta urbe tan grande como lo es la Ciudad de México pasa de todo, literal, desde los típicos retrasos a causa del transporte público, hasta accidentes de transito. Que mejor manera de reflejar el día a día de la capital que en un álbum, cosa que realizó Tito Fuentes en El Ocaso, un disco donde nos menciona su experiencia como motociclista en la capital del país a lo largo de 9 tracks.

En entrevista para Indie Rocks!, el también guitarrista, habló sobre el significado de este material. "Ando en moto en la ciudad, es un diario de motocicleta, te puedes dar cuenta de tantas cosas ya que todo el mundo maneja mal, nadie es cordial, se trata de mi experiencia y recorrido de bastantes kilómetros".

Para Tito, este disco es algo que buscaba realizar desde hace tiempo, ya que se quería aventurar como compositor y productor de su propio material, al cual le dedicó varias horas y noches, según sus declaraciones. Además, nos platicó que tardó poco más de un año en crearlo debido a su apretada agenda en los dos grupos en los que participa: Molotov y Milo Mel y Mayel.

"Cuando Casete —disquera que le distribuye su placa— me invitó a hacer un disco, fue cuando le di un concepto ya que por lo general siempre ando grabando y componiendo rolas".

El pasado jueves se presentó en Vans Checker House, un lugar cuyo espacio se ha abierto a diversas propuestas, tanto artísticas como musicales. Fuentes tocó su primer material como solista frente a un grupo selecto de invitados y algunos de sus seguidores, quienes disfrutaron de una buena dosis de rock.

Sobre sus actuaciones en el Vive Latino y Festival Marvin mencionó. "El escenario del Vive es grande por lo que llevaré unos sax y guitarristas extras, el del Marvin es más chiquito por lo que seré yo y un pandero (bromea). Del set, no tengo idea , ya que es la primera vez que me presentaré solo".

Tito aún no tienen más presentaciones agendadas debido a sus actividades con Molotov, banda en la que a lo largo de más de 20 años ha logrado consolidarse en la escena rock tanto nacional como internacional. Próximamente se meterán de lleno para preparar su Unplugged.

Te dejamos el proyecto de Tito y conozcas lo que vive sobre dos ruedas:

Black Panther The Album Music From And Inspired By (OST)

Guerras y héroes más allá de la ficción.

Con la intención de musicalizar Wakanda, la tierra ficticia del este de África, hogar de Black PantherKendrick Lamar presentó Black Panther The Album Music From And Inspired By en el que –con diversas colaboraciones– el músico incorpora R&B con soul, rap, y demás música de raíces africanas con el toque californiano que lo caracteriza.

Con una amplia variedad de artistas como James BlakeSZAThe Weeknd2 ChainzSjava y Travis Scott, por mencionar algunos, el discípulo de Dr. Dre sigue dejando huella en la escena del hip hop internacional.

Con un intro de suspenso, seguido de suaves notas de piano y los versos de Kendrick Lamar in crescendo, reiterando cada uno de sus reinados –o los de Black Panther–, inicia este disco que habla de la pobreza y la guerra que enfrenta una nación negra. Quizás se trate del tema de una historia más de Marvel, pero sin duda se está es una guerra que supera a la ficción.

SZA es la primer invitada a esta entrega con “All The Stars”, en la que después de un beat lento y Lamar en reverberación, hace acto de presencia acompañada por un sonidos electro pop. Con una base de aplausos sintéticos, este primer tema parece ser simplemente el calentamiento para la presentación de la pantera negra.

El ritmo cambia hacia un ambiente más delirante en “X”. Con la colaboración de 2 Chainz y Saudi, nos sumergimos en un ambiente más obscuro, atrapados entre los ecos de rimas más agresivas. Enseguida, la sonoridad se suaviza con la aparición de Swae Lee en “The Ways”, para después envolvernos en un beat más pesado con “Opps”. Entre sonidos delirantes y la repetitiva frase “You’re dead to me”, el californiano nos traslada a un momento de percusiones aceleradas.

La nostalgia se estaciona junto con Jorja Smith en “I Am”. Esta melodía que se caracteriza por la ausencia de color es iluminada por la voz de la cantante inglesa, quien aporta una ritmo melódico y más pop al álbum. En“Paramedic!” Lamar es el portavoz de la equidad mientras entona “nadie es perfecto”, seguido de una vibra hip hop que nos recuerda el sello de Cypress Hill.

En “Bloody Waters”Ab-Soul, Anderson .Paak y James Blake crean una atmósfera callejera que transita por latitudes aceleradas y otras más lentas. Por otra parte “King’s Dead”, es el tema en el que el guerrero Black Panther levanta la voz con poderosas rimas. Unas notas más adelante, “Redemption” con Babes Wodumo nos regala el tema más movido del álbum. Se trata de una de esas rolas que sería de tus favoritas en una fiesta.

Ya cerca del final, “Seasons” resuena en una frecuencia bastante más baja y melancólica impregnada del ritmo sudafricano de Sjava. Después, con los beats pop, iluminados con la voz de The Weeknd, y contrastados por las rimas de Lamar, concluye una de las obras más significativas en la carrera de esta inminente estrella. Desafortunadamente, la receta ya trillada de “Pray For Me”, no cumple con lo esperado para el cierre del álbum de un rey, un héroe y un vengador.

Soviet Soviet en el Foro Indie Rocks!

Soviet Soviet, Soft Kill y Sway: noche heroica para el post punk.

Últimamente las bandas de post punk en todo el mundo han encontrado cobijo en la Ciudad de México. Recientemente hemos podido ver a Human Tetris, The KVB, Poptone, Motorama y Be Forest. Ahora, llega el turno de Soft Kill y Soviet Soviet, quienes se presentaron en el Foro Indie Rocks!, lugar que poco a poco se ha convertido en el recinto favorito de este género.

Ya había oscurecido y la fila para entrar era larga. El acceso era lento por aquellos que no traían identificación, lo que me hizo pensar en algo que no lograron cientos de comerciales: la importancia de la INE. Gracias a que el flujo de gente era pausado, se podía llegar con facilidad hasta en frente, pero una vez ahí ya no había vuelta atrás. Los tres grupos habían convocado a una cantidad inmensa de seguidores.

De manera puntual salió la primera banda, Sway, un cuarteto de Costa Rica que visitaba por primera vez nuestro país. Su arribo fue con motivo de promocionar su primer EP, Imágenes Violentas. Los ticos conectaron con el público al instante y superaron todas las expectativas. Sus integrantes respondieron a la exaltación del público con gran dinamismo en el escenario. Fue tan buena la contestación que al terminar su presentación, los asistentes pidieron otra canción al grito de "chivo, chivo", término usado por los costarricenses para pedir más música. Sin duda fueron una de las gratas sorpresas de la noche y una de las mejores bandas abridores que he visto; las agrupaciones mexicanas podrían aprender de su entusiasmo y disposición.

Poco después salió Soft Kill y el Foro Indie Rocks! ya estaba su máxima capacidad. Los integrantes de la banda estadounidense eran tan peculiares como su sonido. Mientras que el bajista era parco y elegante, el vocalista destacaba por su imagen descuidada, inmensa institución y tatuajes en el rostro. Este grupo bajó el ritmo de la noche debido a su propia naturaleza, inclinada a un ritmo más aletargado y sonido introspectivo. Sin embargo, en ocasiones regalaban destellos de euforia y energía, que eran muy bien recibidos por todos los asistentes.

No sé si fue por el lugar donde estaba, pero debo mencionar que el baterista tocaba con una fuerza sobresaliente, el bajista lograba una agitación con el instrumento y las guitarras marcaban liderazgo. Tal vez no consiguieron sacar el ánimo de la gente, pero definitivamente se ganaron el respeto y la admiración de todos.

Por fin después de una larga, pero entretenida espera, salió la banda que estábamos esperando: Soviet Soviet. De manera instantánea, el público se entregó en gritos, aplausos y, sobre todo, empujones. Antes de que salieran, muchos de los asistentes se veían afligidos por el cansancio, pero de forma inexplicable desapareció la fatiga de todos.

Con la primera canción, "Endless Beauty", la gente embistió como una fuerte marea en dirección al escenario. Desde ese momento supe que el resto de la noche sería difícil, que además de disfrutar de la banda tendría que cuidar mi territorio de las sanguijuelas, o sea, las personas que buscan cualquier oportunidad para adueñarse de tu lugar. Le siguió "1990", tema que logró elevar la emoción entre los asistentes, por más difícil que pareciera. Fue tanta la demencia que, de la nada, un joven logró hacer crowdsurfing y cruzó las barras de seguridad, donde fue regresado de la mejor manera a nuestro conglomerado de caos.

Pronto pudimos escuchar "Remember Now". Giometti estaba contagiado por el alboroto e hizo lo suyo arriba del escenario. Se movía con gran libertad y su cara mostraba una satisfacción tan grande como su incredulidad al ver el libertinaje que había provocado. Sacar tu celular para tomar una foto o un video era algo casi imposible por el ajetreo y la cercanía que había entre los presentes ni siquiera nos dejaba aplaudir.

Ya a la mitad de su show, cada uno de nosotros nos habíamos convertido en figuras irreconocibles, llenos moretones, golpes y tanto sudor que traspasaba nuestras ropas. Era difícil saber de dónde provenían los fluidos y manchas de nuestras prendas. Muchos, incluyéndome, teníamos la esperanza de que la intensa actividad cansara a algunos y pudiéramos recuperarnos, pero no fue así. Sonó "Ecstasy" y todos volvieron a perder la cabeza, como si no hubieran existido esos extenuastes minutos.

La iluminación era sencilla y no había visuales, pero no eran necesarios, el espectáculo éramos nosotros y ellos, con eso bastaba. Con "Introspective Trip" y "No Lesson" seguían las sacudidas entre el público, pero ya parecíamos peces moviéndonos con la corriente, avanzando para no sucumbir.

Finalmente, Soviet Soviet se despidió con "Pantomime", canción que fue pedida a gritos por algunos desde el comienzo de su presentación. Ya no teníamos fuerza para saltar, ni siquiera para mover la cabeza, pero el grupo estaba satisfecho, feliz por haber conquistado. Se fueron con una alabanza digna de un Joy Division o Echo & The Bunnymen, comparación adecuada para una de las mejores noches para el post punk en la Ciudad de México.