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U.S. Girls — In a Poem Unlimited

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U.S. Girls
In a Poem Unlimited

4AD / Royal Mountain / 2018

Artista(s)

U.S. Girls

Sergio
Olivares

12/Mar/2018

El pop protestante de U.S. Girls.

Hasta hace tres años, cuando U.S. Girls lanzó su álbum Half Free, la banda era desconocida para muchos de nosotros, pero pronto logró capturar nuestros oídos con las texturas electro pop de canciones como “Woman’s Work” y “Damn that Valley”. Sin embargo, el proyecto de Meg Remy cuenta con seis discos hasta la fecha, con un estilo que no es fácil de clasificar, un sonido poco convencional que mezcla lo teatral con lo musical, lo político con el humor, lo raro con lo cliché y lo actual con lo clásico, en una fórmula fresca difícil de agotar debido a su versatilidad. En In a Poem Unlimited, su reciente producción, Remy y compañía decidieron ir más allá con una oferta ambiciosa de rock pop experimental que refleja la manera en que el capitalismo, la política, la religión, la misoginia, el poder y la violencia esculpen nuestras vidas y terminan siendo parte de un mismo elemento.

In a Poem Unlimited es el resultado en colaboración de más de 20 músicos, entre ellos Max Turnbull (Slim Twig), Louis Percival (Onakabazien) y el ensamble de jazz/funk canadiense Cosmic Range. “Todo por completo es un trabajo colaborativo, se trata de obtener los mejores versos, los mejores coros, la mejor canción, el mejor disco, y para lograr eso, tienes que colaborar”, comentó Remy para Under the Radar. Como ella misma se ha nombrado, es la “mamá de la banda” que organiza el trabajo en conjunto de todos los músicos. Esta unión de mentes se ve reflejada en la magnífica producción y la gran paleta de géneros que se presentan en el disco, ofreciendo un amplio abanico de colores muy diversos.

U.S. Girls puede abarcar muchos estilos musicales, desde el sonido de un trío de los años 60 como The Ronettes, o el poder del punk rock de Blondie y el glam rock de David Bowie fusionado con estructuras de jazz y cuerdas y el encanto de un coro de gospel. Entre suspiros, bombos, y pedales psicodélicos, “Velvet 4 Sale” comienza escribiendo este poema, donde Remy explora el abuso y el deseo de venganza sobre el actor de los hechos. El disco incluye varios covers, entre ellos “Rage of Plastics” de la cantautora canadiense Fiver, que inicia con un sexy juego de saxofón, bajo y batería que se va perdiendo en el ruido de los rasposos riffs de guitarra que terminan por liberar su energía en un solo de saxofón, para terminar con la repetición de la frase “making this living just brings about dying”. Otro cover es “Time”, la última canción del disco, escrita originalmente por Micah Blue Smaldone, que parece ser una sesión de experimentación conformada por largas secuencias de riffs de guitarra, un suave bajo y el saxofón dibujando los puntos más altos de la canción.

“M.A.H. (Mad As Hell)”, el primer sencillo, es una extrovertida mezcla de música disco y la peculiar voz de Remy criticando el militarismo excesivo detrás del gobierno estadounidense en la era de Obama como presidente, y la triste realidad de que “todo está jodido” y no importa quién esté en el poder, porque tiene que seguir reproduciendo el uso de armamento como una costumbre propiamente americana. La historia detrás del interludio “Why Do I Lost My Voice When I Have Something to Say”, no es particularmente una situación que le haya sucedido a Remy, es un sentimiento que hasta este momento puede encontrarse en muchos ciudadanos americanos. Durante las campañas para la presidencia de los EUA, hace algunos años, Remy estaba viendo el primer debate Republicano gritando hacia la pantalla, cuando se dio cuenta que estaba perdiendo la voz, como una ironía a su deseo de expresar su ira.

Detrás de las bailables y elegantes cuerdas y sintetizadores disco de “Rosebud”, se esconde un problema filosófico en el que Remy plantea que no necesitamos felicidad, necesitamos significado en nuestras vidas, y cómo engañamos a nuestra mente para continuar con nuestras vidas —“A cage holds you, we’ve got one call home… Who holds the key is what you need to know…use those keys and take a drive through the back alleys of your mind”—. La distorsión de las guitarras lo-fi de “Incidental Boogie” develan el problema de la violencia doméstica —“Life made no sense without a beating, you see? and life was just too quiet with no one screaming at me”—. Mientras una ola de viento al inicio de “L-Over”, trae consigo ritmos funk que presentan “cómo la misoginia ha sido capaz de correr desenfrenadamente gracias a los mensajes de texto”.

El humor es un aspecto importante de la personalidad de Remy, “pienso que es el mejor mecanismo de defensa para lidiar con este planeta. Si no fuera capaz de reír, lloraría todo el tiempo”. Ejemplo de esto, es la situación que plantea “Pearly Gates”, cuando una mujer tiene un encuentro con San Pedro, quien está en las puertas del paraíso esperando para dar su juicio, como un mundo donde solo el hombre es capaz de juzgar, y donde la religión es una institución que fomenta el patriarcado y la mujer tiene que ceder ante el abuso de poder, en este caso de San Pedro“and I opened my gates wide and St. Peter came inside… never, never be safe even if you’re in the gates, give it up, you’re just some man’s daughter”—.

El álbum es un estatuto sobre diferentes situaciones que se presentan en la vida de cada mujer en el mundo y cómo se han ido normalizando. “Poem” es la columna vertebral del último trabajo de U.S. Girls, y aunque tiene un sonido electro pop bastante agradable es como una lanza al corazón, ya que la letra apunta “todos sabemos lo que es correcto, no lo sabemos por un libro o un sitio web, lo sabemos porque está en nuestros huesos, entonces, ¿por qué terminamos así?…” y continua “en un poema ilimitado permanecemos, en una noche sin ley, aguantando la respiración esperamos…entonces, ¿qué haremos para cambiar?”.

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