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David Byrne — American Utopia

10

David Byrne
American Utopia

Nonesuch Records / 2018

Artista(s)

David Byrne

Alejandro
Ramírez

13/Mar/2018

Una perfecta y necesaria utopia.

Desde mi nacimiento y hasta mi inducción al mundo de la música desde diferentes trincheras he tenido conciencia de que David Byrne es un genio, tal y como Cheyenne, el personaje del film This Must Be The Place se lo dice frente a frente en un cameo entrañable, en un ánimo de ferviente devoción que le profesamos hasta la fecha por su legado en Talking Heads, Luaka Bop o How Music Works, y recientemente por su esperado regreso a los escenarios y una nueva obra digna de admirarse: American Utopia.

Por eso “I Dance Like This” es el perfecto primer aliento después de un coma, de una ausencia doliente, de una larga espera que se ve recompensada desde el primer verso y hasta el primer cambio dramático de ritmo que nos lleva de la calma a la tormenta de sonidos crudamente procesados, la voz robótica que nos conmueve, los pulsos dramáticos en el comienzo por una maravillosa travesía musical.

“Gasoline And Dirty Sheets”, tanta gente por todos lados, tanto que hacer en tan poco tiempo, tanta información que nos aqueja, tanto sentimiento que debería alentarnos y no lo hace, el intento por recuperar la humanidad perdida en monitores: la respuesta no está a un clic de distancia. La impecable producción de Brian Eno, las adecuaciones perfectas entre el ritmo y los ambientes, el innegable ritmo Byrne, la tónica para un baile discreto al compás de “Everyday Is a Miracle” y su poesía difusa, pero alentadora: “Every day is miracle, every day is an unpaid bill, you’ve got to sing for your supper, love one another”. Deja de pensar y comienza a sentir, deja de preocuparte y comienza a vivir.

Foto davidbyrne.com

“Dog’s Mind” como el sueño irrealizable de vivir como las mascotas que nos salvan cada día, sin preocupaciones, con la ansiedad por vivir y querer, con la necesidad de sentirnos seguros y asimismo cuidar a quien nos procura. Las ruedas del progreso que giran, la realidad que es ficción, lo que los tiene sin cuidado, cuerdas artificiales y beats discretos en una gloriosa sinfonía que nos hará soñar y sonreír todo el día, tal cual Polly, o como se llame tu perrito. “This Is That” y su extraño sabor a The Knife, y esa voz que nos guía por caminos de auto descubrimiento: ten conciencia de quién eres antes de qué pretendes ser. “It’s Not Dark Up Here” y esa sensación efervescente y colorida que provoca desde siempre el Sr. Byrne (o su majestad, su alteza, como quieran llamarle) al encender esa llama por dejarnos llevar a su ritmo, bailar sin pena ni coreografías establecidas, solo liberarnos, que la somática del cuerpo sea para aliviarnos, que el movimiento sea un perfecto desfogue. Los ritmos del mundo que nos quisieron vender en compilados absurdos encuentran su cauce en aquella persona en la que los conjuga de manera perfecta.

“Bullet” para entender la teatralidad que impregna Byrne hasta en sus piezas más simples, “Doing The Right Thing” y la voz siempre mutante, del drama al impresionismo, ese eterno arlequín que canta muy cerca de nuestros oídos, que devanea entre bongoes y violines, que se detiene por instantes para recitar elegantemente, que sigue el hilo conductor perfecto entre el ritmo y la armonía. “Everybody’s Coming To My House” como perfecta alegoría para entender la maravilla a la que nos enfrentamos: su alegría necesaria, su ejecución impecable, la creatividad intacta, un bello y colorido collage de formas y tendencias, de texturas indelebles, microtonos y altas notas, instrumentos que incluso cuesta trabajo percibir, pero que encajan perfecto en cada pieza.

“Here”, una región de absolutos detalles, el final perfecto para un compilado glorioso, las frases correctas para centrarnos en el ahora, lo que anhelamos, lo que debemos solucionar, la información que debemos evitar, los rumores de la oscuridad, la seguridad que siempre ansiamos. Aquí, intentemos, hacer un lugar feliz ante la confusión, aquí y ahora, debemos ser sinceros y atenernos a nosotros mismos, a salvarnos primero antes de intentar salvar a quien no quiere ser salvado: “As it passes through your neurons, like a whisper in the dark, raise your eyes to the one who loves you, It is safe right where you are”.

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