Fotografo: Edwin López

Instagram: @edwiinson

Esteman en El Plaza Condesa

En El Plaza Condesa todos bailaron al ritmo de Amor Libre de Esteman.

El concierto que ofreció Esteman fue una fiesta para enaltecer la libertad, para celebrar el amor, para dejar atrás los prejuicios, para deshacerse de los filtros y atreverse a bailar con los ritmos de Amor Libre, el nuevo disco del colombiano.

La gente comenzó a reunirse desde temprano, esperando la actuación del artista Marco Mares, quien fue el encargado de abrir el show. Los primeros acordes que sonaron en el recinto fueron los de la canción titulada "Gris", la dulce voz que caracteriza al cantante hizo que los asistentes corearan sus pegajosas canciones como "La Sanadora" y "Flaquita".

Finamente llegó el momento más esperado de la noche, Esteman salió al escenario, volviéndolo completamente suyo desde el primer momento. En una misma voz el cantante y su publicó entonaron "Pasa la vida cambia la noción, pero en tu sonrisa nunca hay variación, eres la persona que me dio a entender que como soy, así es que debo ser".

Sin perder la energía con la que comenzó dio paso a "El distractor" para después continuar con "Yo te diré", uno de los sencillo que forman parte de su nuevo material discográfico. Los fans se emocionaron al escuchar por primera vez en vivo este tema, pero explotaron en un grito unísono cuando la primer invitada se apropio del escenario.

Con su suave voz Daniela Spalla entonó "Adelante" el primer tema nostálgico de la velada, las brillantes luces lazaron destellos azules que inundaron el recinto, pero este momento dio lugar a "Cuando no estás", la argentina y el colombiano bailaron por todo el escenario.

El show fue una oda a la diversidad, en el público habían parejas de todo tipo, pero los asistentes que se robaron la atención fueron los niños que no dejaban de bailar y cantar "Mr. Trance" y "No te metas a mi Facebook", mientras que la canción que más disfrutaron sus mamás fue "7 días".

El segundo invitado se hizo presente con "On Top", Marco Mares le impregnó su propio estilo a "Que hablen de pecado me resbala a mí, en una sociedad que se miente así, que se mientan más pues al final la vida es una sola para despertar".

Sin duda el mejor momento del concierto sucedió cuando la escenografía iluminó con los colores rojo, naranja, amarillo, verde, azul y morado, haciendo alusión a la bandera por el orgullo LGBT, el pop del cantante hizo estallar al público con "Y dije no no, ese no soy yo yo, ya no quiero condición, solo amor libre. Libre corazón, libre sensación, libres tú y yo, somos amor libre" y los papeles platinados cayeron del techo."Caótica Belleza" llegó un segundo después para hablar acerca de "lo que nos hace únicos, caóticos y libres".

Con las palabras "nunca dejen que alguien les quite la posibilidad de amar" introdujo "Sociedad", la melancolía iba perfecta con el estilo de Daniel, me estás matando, quienes arribaron al escenario para cantar "Bahía San Miguel", sin dejar de lado este mood nostálgico, el talentoso productor Juan Pablo Vega salió con guitarra para entonar "Se nos perdió", una de las consentidas. El dolor no cesó hasta que Esteman cantó otra que no podía faltar "Aquí estoy yo".

Los invitados apenas comenzaban a salir, y Ximena Sariñana sorprendió gratamente con su divertido baile en "Noche sensorial", devolviéndole el ambiente festivo al show, llegó "Como vez primera" para preparar los ánimos y la actuación de Elsa y Elmar con "Burkina Faso" mientras bailaban como si fuera reggaetón.

Desde este momento la despedida se sentía cerca, pero la fiesta no paraba ni dejaba de vibrar en cada uno de los asistentes, y Alberto Arcas lo elevó un nivel más con su interpretación de "Solo"; de pronto el público comenzó a gritar "baila, baila, baila", y como si intentara consentirnos sonaron los primeros acordes, y la fiesta llegó a la cúspide.

El colombiano y su banda salieron del escenario, algunos pensaban que todo había terminado, pero otros sabían que no podía irse sin cantar "Fuimos Amor", pasaron algunos segundos, regresaron al escenario, y los coros del público casi se comieron la voz de Esteman,pero resurgió con "Pobre corazón" a la par que ondeaba la bandera de México, como agradecimiento por la buena vibra que los fans trasmitieron durante toda la noche.

El concierto fue invitación para vivir un amor libre, para descubrirse, aceptarse y empoderarse, para que nunca dejes de pelear por lo que quieres y no dejes de vivir un Amor Libre, este proyecto del colombiano es una expresión de sus creencias, cuales son las ideologías que defiende y sobretodo una manifestación que te permite ver quién es él.

Camilo Séptimo en el Pepsi Center WTC

Navegando a través de nuestras emociones.

La historia de este encuentro nos remonta al año 2016. Tras el lanzamiento de múltiples sencillos y el éxito de su EP debut, Camilo Séptimo llegaba al Pepsi Center WTC como acto telonero de Foals. Varias cosas han cambiado desde entonces.

En esta ocasión, la banda conformada por Manuel MendozaCoe”, Jonathan Meléndez y Erick Vásquez regresaba al recinto capitalino con dos álbumes de estudio y el respaldo de diversas presentaciones sold out. Tres años después, tocó el turno de complacer a una audiencia que se daba cita para disfrutar de su música como acto principal.

Los roles se intercambiaron y Miss Cafeína tomaba el papel de telonero. El conjunto madrileño fue el encargado de calentar los ánimos de una audiencia que, desde muy temprano, se mostró efusiva y con ganas de cantar.

El amor se vive en cada canción.

La espera recompensó y minutos después de las 21:00 H., Camilo Séptimo se hizo presente. Los celulares de la audiencia se levantaban en el aire para capturar los primeros acordes de “Contacto”. Un solo tema fue suficiente para despertar la energía de los asistentes y ponerlos a corear con los versos de “Te Veo en el 27”.

La atmósfera romántica invadía el recinto y se esparcía a través de “No te puedo olvidar”. “Bienvenidos a bordo, navegantes. Vamos a hacer este concierto mágico” pronunciaba Coe, invitándonos a viajar a través de su música. La sencillez de su escenografía no fue impedimento para lograrlo y transportarnos a otra galaxia a través de sus letras aterciopeladas y proyecciones espaciales.

El viaje continuaba y llegaba el turno de dar la bienvenida al primer invitado de la noche. David Gonzalez de Midnight Generation se hacía presente para  tomar la guitarra y acompañar los acordes de “Frecuencia”.

Tras su breve participación, Coe tomaba los micrófonos para agradecer a sus padres y cantarle al amor. “Gracias a nuestros padres. Por darnos la vida y enseñarnos que el amor es lo más importante”. Luego de  contemplar los colores y matices de una “Noche eterna”, Coe pedía un aplauso para recibir a “una persona muy importante para este proyecto”. Luis Jiménez de Los Mesoneros aparecía en el escenario para interpretar “Pulso”.

Las colaboraciones llegaban a su fin y ahora era turno de agradecer a los seguidores. “Esta canción es para todos aquellos que nos acompañaron desde el inicio”, fue así como comenzó a sonar "Fusión". El final de la velada estaba cerca, pero antes nos regalaría la postal de un Coe sorprendido ante los coros de “Miénteme”.

El amor es como un vicio.

La oscuridad del encore nos regalaba la segunda postal de la noche, cuando el  público iluminaba el recinto con sus celulares.

Después de unos breves minutos de espera, el trío mexicano volvía al escenario para deleitar a los enamorados con un último puñado de canciones. “Neón”, “Eres” y “No confíes en mí” fueron los temas encargados de poner a bailar a los asistentes, antes de decir adiós.

“Gracias por darnos ánimo para seguir haciendo canciones que les gusten. Mensajes de amor y paz porque es la única manera de evolucionar y ser mejores humanos”. Fueron las palabras pronunciadas por Coe antes de partir y recordarnos que el amor es como un “Vicio”. Por más que escapes, siempre vuelves a él.

 

 

Zoé en el Palacio de los Deportes

Las raíces de un imperio, Zoé en vivo.

Año 2007. La comediante estadounidense, Ellen Degeneres, triunfa como presentadora durante la 79a entrega de los premios Oscar, Britney Spears conmociona al mundo del espectáculo con su nuevo look a rape, Radiohead impone tendencia en la forma de adquirir música a través de internet y Zoé celebra una década de vida, ofreciendo su primera presentación en el Palacio de los Deportes.

Once años después, la agrupación mexicana regresó al domo de cobre para concluir la primera parte de la gira promocional de Aztlán. Un álbum lleno de referencias al antiguo imperio azteca, con el que la banda regresa a las raíces sonoras plasmadas en sus primeras entregas.

Fue así como el quinteto conformado por Jesús Báez, Ángel Mosqueda, Sergio Acosta, Rodrigo Guardiola y León Larregui hizo su arribo al escenario, acompañado por una cautivadora escenografía llena de luces y visuales que fueron el complemento perfecto durante la velada.

La penumbra se hacía presente y la agrupación nos llevaba de viaje a “Venus” con la interpretación de su primer tema. La velada cobraba un tono Azul lleno de melancolía y la banda nos recordaba que “No hay mal que dure”.

“Fue hace 11 años que estuvimos aquí”, comentaba Larregui al tiempo que el eco del recinto se tragaba sus palabras y el sonido del ukulele se hacía presente con “Últimos Días”.

Con el corazón abierto

La noche daba paso a “Nada”, uno de los primeros éxitos que de forma inmediata robaron los aplausos y el canto de los asistentes. El concierto tomaba un rumbo romántico, el escenario se llenaba de estrellas y la música de Zoé nos abrigaba con la calidez de sus letras. Fue así como comenzó a sonar el coro “te lo digo desde el alma, con el corazón abierto…” perteneciente a “Arullo de estrellas”.

La primera mitad de la velada fue completada por un desfile de éxitos conformado por “10 a.m.”, Paula", el estruendo generado con “Poli”, “Vía Láctea” y “Labios Rotos”.

No seremos políticamente correctos. Nuestro papel es ser críticos, hacer ruido y cuestionar”. “Estamos en un momento muy importante de manifestar el México que queremos” mencionó Larregui antes de interpretar Hielo y dar pie al primer encore de la noche.

El presente es el único momento seguro

El escenario se pintó de verde y tras unos minutos de espera la banda regresó con “Reptilectric”, “una puerta llena de símbolos y mensajes”. El ambiente llegó a su punto más alto con “Luna” y “No me destruyas”, antes de recordarnos que “estamos en un momento muy importante de manifestar el México que queremos” e invitarnos a soñar con un futuro lleno de esperanza, al ritmo de “Soñé”.

El segundo encore llegó, y con él, uno de los momentos más especiales de la noche, cuando los asistentes pedían su regreso a gritos y adornaban las gradas con las luces de sus celulares.

Ante aquella brillante postal, la banda regresó para “agradecer infinitamente por estos 21 años de amor” y recordarnos que “el presente es el único momento seguro", antes de regalarnos una impecable ejecución de “Clarividad”, llevarnos de viaje a otra dimensión y traernos de vuelta al ritmo de “Love”.