"Vicio", el nuevo clip de Camilo Séptimo

Visiones alteradas, atracción y desenfreno en el nuevo videoclip de Camilo Séptimo.

Guitarra eléctrica con teclados vibrantes dan paso a la propuesta "Quiéreme, aunque sea un poquito quiéreme". Así comienza "Vicio" sencillo incluido en el primer álbum de larga duración de los mexicanos Camilo Séptimo, mismos que ya nos habían presentado su propuesta musical en el EP Maya (2014) y con una lista de singles entre los que destacan "Eres" "Miénteme" y "Ser Humano", sencillos que formaron su primer largo titulado Oleos (2017). Su música expresa situaciones reales trabajadas bajo un rock pop eléctrico, con efectos cuidados en todos sus temas y detalles que maximizan cada propuesta. Su lírica varía entre amor, desamor, dependencia, introspección y la imperfección humana.

Ahora la banda estrena visual para "Vicio". “Fue la última canción que compusimos para Óleos. Se con vierte en una canción especial porque se plasmó muy bien la energía que queríamos transmitir a la gente. Del Maya al Óleos se nota la evolución que hemos tenido musicalmente. Además es una de las canciones que más nos gusta tocar en vivo y que nos divierte”, comentó Manuel Mendoza vocalista de la agrupación. Sus letras sinceras y profundas cargadas de sentimientos de todos los colores logran hacer clic instantáneo con quienes las escuchan.

Dirigido por Julio Abad, el visual está protagonizado por una pareja que bajo los efectos de algunas sustancias comparten una noche, las emociones se intensifican bajo el efecto de diversas drogas que alteran la percepción, de esta forma la pareja vive al máximo una velada de desenfreno, fiesta, baile e incitación.

A través de estos años de trayectoria el cuarteto ha evolucionado su sonido creando un vinculo con sus admiradores y nuevos escuchas que se identifican y disfrutan de su música cuidadosamente elaborada y sincera. Camilo Séptimo se presentará en el Teatro Metropólitan el 29 y 30 de octubre.

The Field: 10 años de 'From Here We Go Sublime'

Diez años de conocer el futuro: The Field.

Era año nuevo. 2007. Parece sencillo cambiar de año, no es necesario hacer algo, solo seguir el flujo natural de la vida, mantenerte a salvo y cruzar la línea imaginaria del tiempo. ¡Feliz año nuevo! En algunas empresas no es tan sencillo, los servidores digitales no hacen ese cambio de cifras de manera automática, al final eso es cambiar de año ¿o no?, modificar los números, nada más; los significados que conlleva se lo hemos agregado nosotros, como el mismo hecho de pasar a otro año.

En estos sistemas que no cambian sus datos de la misma forma en que nosotros movemos una hoja del calendario, se generan problemas al interior de los programas digitales –por un simple dígito– ocasionando complicaciones inimaginables hasta que un cuerpo de ingenieros resuelve la contingencia –un número–. Presionar un botón. Clic. Un simple número. Nosotros como individuos tenemos un sistema por el cual nos regimos y una lógica que podemos modificar según sea necesario, pero las computadoras no obedecen hasta que se los indicamos. No piensan por sí solas (al menos no lo han hecho todavía). Ahora los smartphones cambian de manera inmediata de año como lo hacen con el huso horario cuando llegas a otro país. No es necesario ajustarlos. Pero aquella no era la ocasión. No había empresa, no había smartphone así que había que modificar la fecha del celular y de paso ajustar la manecilla del reloj de mano. Tampoco había muchos regalos que abrir, pero tenía el deseo de que fuera un mejor año. Como todos lo tenemos cuando abrimos un cuaderno nuevo y dibujamos un mar de posibilidades. Así que en el renacer del nuevo ciclo coloqué el CD con los 100 mejores tracks de Pitchfork de 2006 que un amigo me había “quemado”. En la canción número 62, mi vida –como la había sentido hasta entonces– cambió. La música, como la había conocido, dejó de serlo. “Over The Ice” puso a girar el mundo más rápido de lo normal. Mi mundo. Cada vez más rápido. Mucho más rápido. Muy rápido. Tan rápido que en mi mente dejé de ver y solo escuché. Un bajo persistente, una pequeña percusión, un zumbido vaporoso apareciendo que la vuelve algo más que una canción electrónica –le otorga un sentido de alucinación–, y una voz repetitiva que no dice nada y podría ser una señal interrumpida o cualquier cosa que suene fuera de este planeta, porque te corta el pensamiento como una droga de efecto inmediato. La canción sigue avanzando, dos voces más sacudirán las neuronas, no dicen nada porque no son palabras y tampoco son coro; son el proceso tecnológico que permite extraer el sonido de una vocal pronunciada –o tal vez menos– y repetirla cien veces para crear un instrumento humano digital. Es una locura porque mientras la voz se repite-repite-repite debajo hay un sonido futurista enloquecido. “Over The Ice" samplea voces de “Under The Ice” de Kate Bush.

Unos meses más tarde la disquera alemana Kompakt publicó From Here We Go Sublime, el debut de Axel Willner bajo el seudónimo The Field. El primer sencillo “Over The Ice” lo convirtió en un álbum para esperar. Una obra maestra de la electrónica contemporánea. Este 2017 cumple diez años, un aniversario más de que –por lo menos en mi mente– la música adquirió otro significado. Más allá del trance hipnótico que supone sumergirse en el techno pop minimalista del sueco Willner, su sonido –construido a partir de la repetición, los samplers y el uso de pequeñas partes para formar un todo–, implica imaginar un mundo inagotable, una paradoja auditiva como las que Escher pintaba, una escalera que a medida que subimos se va haciendo interminable. Una ciudad imaginada. Un sonido infinito.

Si la música electrónica era el futuro a principio de la década de los noventa, The Field y su debut son ese futuro que finalmente hemos alcanzado y al que le exigimos nos ofrezca más de todo. La era que imaginábamos está materializada en avances científicos, tecnológicos y sociales.

Sustentabilidad, igualdad, conocimiento, mejores condiciones de vida, transparencia informativa y respuestas satisfactorias ante las incógnitas de cada día. Ello no quiere decir que el mundo sea ideal, pero The Field representa en su sonido un posible futuro que imaginaron generaciones anteriores. Es fuga, es escape y un desapego del entorno. Pero también es la respuesta natural al mundo que agotó los recursos, que excedió sus límites y que dio forma a este sonido nítido y pulcro, bien estructurado, alejado de corrientes dominantes. Su potencia es tanta que no es necesario consumir sustancias alucinantes, solo necesitas ponerte los audífonos y dejar que te conduzca.

The Field aún representa una forma viable y cerebral de construir el sonido. Alejado, afortunadamente, de los dispositivos comerciales como el EDM dejando caer drops para alimentar un movimiento telúrico corporal mecánico. Un sonido atascado de excesos. El futuro, cualquier futuro, debe provenir de la imaginación, la creación y la abstracción. De utopías digitales incorporándose a lo cotidiano. Y eso es From Here We Go Sublime. Ya sea en sus golpeteos y los drones que escapan como gases en “Good Things End” o en los sensuales y veloces beats electrónicos de “The Little Heart Beats So Fast” que revolucionan las neuronas.

Si en San Junipero de la serie británica Black Mirror hay una extensión del placer prolongando la vida y viajando a momentos que anhelamos, en este sonido hay un hedonismo deseo hasta alcanzar un punto máximo de éxtasis, un deleite que inicia en el cerebro y mucho después en el cuerpo.

Mi amor por este álbum no solo se encuentra en sus sonido per se, en las abstracciones vocales, en sus ruidos digitales o las sutiles percusiones, sino en las puertas de la percepción que abrió con cada tema. El beat dejó de ser el punchis punchis repetitivo y aburrido para formar edificios construidos a partir de bloques sonoros, de actos sorpresivos en donde el ritmo da volteretas de 180 grados (“Everyday” en su acto sorpresa) y se arroja hacia un acantilado, o golpea en el cuerpo como un chorro inesperado de agua helada en el rostro.

Desde entonces la música electrónica pasó a ser parte de mi día a día, significó un cambio, un armario de opciones para elegir, soñar, apreciar... y volar. Las guitarras, debo reconocerlo, dejaron de ser tan atractivas, porque el sonido de una tecla generando una vibración (de cualquier índole, drone, whoosh, stinger, Flanger, hum, whipping ) se convirtió en un mantra que le da sentido a mi vida.

Slowdive comparte nuevo video

"Don't Know Why" de Slowdive ya tiene su clip.

A principios de este año, la banda originaria de Reading hizo un triunfal regreso con su cuarto álbum de estudio, el primero en más de veinte años. Ahora, los británicos vuelven a darnos una sorpresa, tal vez la última de este año, ya que esta mañana acaban de compartir su más reciente video.

Lo nuevo de Slowdive es el audiovisual de "Don't Know Why", uno de los temas que más sobresalieron del disco. Este fue dirigido por Grant Singer, quien ha trabajado con Ariel Pink y The Weeknd, aunque su último proyecto fue con Lorde para la canción de "Green Light". Esto fue lo que dijo Grant sobre el clip. "El video es menos sobre la lógica y más sobre un sentimiento. Es un tríptico de la memoria, cuando estás perdido y abandonado. Slowdive ha sido mi banda favorita desde que era un niño. Decir que hacer este video era surrealista sería un eufemismo. Su música ha sido este regalo que permanece conmigo siempre y mejora con el tiempo. Escuchar su nuevo álbum me dejó sin palabras. Así que tener la oportunidad de hacer algo para ellos es un honor que no doy por sentado".

La trama del video aborda a una pareja y el episodio auto destructivo de la mujer junto a algunas grabaciones en la playa y el campo. Este es una exclusiva de Apple Music y la puedes ver haciendo click justo aquí.

Entrevista con Mexican Jihad de NAAFI

NAAFI: Calidad, constancia y promiscuidad (7 años).

En pleno 2017, hablar de NAAFI en la Ciudad de México parece casi imposible. No porque no cuenten con las virtudes necesarias para sostener todo aquello que han hecho desde hace siete años que se gestó la organización, sino porque las palabras parecen ya haber sido usadas una y otra vez. Tal vez en algún texto editorial o tal vez en alguna entrevista de radio, tal vez en un programa de televisión o tal vez en un periódico o tal vez, incluso, en alguna mampara dentro de algún museo. A estas alturas de la vida no se puede presentar a NAAFI como una extrañeza porque ya están muy lejos de ahí. Más que un fenómeno sui generis, es una familiaridad que hay que terminar de comprender.

Eso parece ser parte del plan maestro a futuro. O por lo menos es lo que imagino cuando leo que “infectar el mainstream” es el siguiente paso para revolucionar el comportamiento de NAAFI. Alberto "Mexican Jihad" Bustamante lo aseguró en una entrevista para esta revista. "Con calidad, constancia y promiscuidad" ha sido que la organización ha triunfado dentro y fuera de este país. La suma de esas tres cosas, aunado a una fiel audiencia que crece conforme avanza el tiempo, ha logrado que NAAFI sea una referencia obligada para la vida nocturna de manera local y para la música electrónica a nivel general.

Puede parecer una exageración, pero los hechos están ahí: han colaborado con gente de todo el mundo, desde Fade to Mind hasta Príncipe Discos, desde Salviatek hasta HiedraH y, además, los han puesto a interactuar con un público nacional que permanece cada vez más sensible y consciente a la agenda social contemporánea y sus irregularidades. Suena profundo y de algún modo reaccionario, pero en realidad Bustamante lo mira desde un punto de vista mucho más humano y natural. “Tirar fronteras es más como un slogan de comercial. Al final se trata de algo más pragmático y a nivel humano, donde nos articulamos a través de relaciones con amigos y personas con las que nos interesa hacer cosas. Ahora trabajamos solo con proyectos que sean capaces de ser recíprocos, no necesariamente mediatizados”.

Esa declaración es una buena forma de comenzar a comprender un poco más sobre lo que NAAFI representa realmente. Contrario a lo que muchos han asegurado y otros más piensan, el discurso o la filosofía de NAAFI no se centra en la rebelión, sino más bien en la libertad. Una que comienza en la inclusión de sus fiestas y que se refleja, también, en la misma manera de operar de la organización.

Para entenderlo mejor pregunto a Alberto sobre NAAFI como sello discográfico, a lo que responde. “Un sello en estos momentos rebasa los formatos tradicionales de publicación. Los shows de radio, mixtapes y proyectos específicos hacen otro tipo de catálogo, se almacenan y se distribuyen con lógicas diferentes”.

Esa libertad está palpable, así como uno puede hacer y deshacer en una de sus fiestas, ellos también lo pueden mientras trabajan. Es una dinámica que los ha llevado a crear fiestas de fin de año de tres días en la playa o exposiciones musicales de arte contemporáneo, así como a lanzar mezclas de una hora en estaciones de radio por internet o crear parafernalia de colección para la posteridad.

También, entre otras cosas, les ha permitido crear Pirata, las compilaciones anuales que no solo hablan del estado musical de sus productores internos y amigos, sino también del contexto en el que se encuentran. Basta voltear a ver sus portadas para darse una idea: el volumen uno como una revelación de la realidad del bootleg, el segundo como su estado de emergencia, el tercero como su poderoso levantamiento y el cuarto como su statement de éxito de la mano de un patrocinio. Alberto dice sobre esto. “El Pirata es un ejercicio primero interno, donde se comparten los edits y bootlegs en privado para probarlos en los sets. Después se publican en un paquete, pero es un lanzamiento que ya tiene un cierto culto alrededor. Sirve para mostrar la 'sensibilidad' que tiene la noche en el momento. La colaboración con Lol-Tun es resultado de un largo historial de objetos que hemos producido bajo el sello. También es síntoma del momento por el que pasamos, donde marcas y agentes creativos forman todo tipo de diálogos y colaboraciones”.

Y después arroja una afirmación más para formar la idea NAAFI correcta en la cabeza. “Siempre hemos tratado de enfatizar la materialidad de la música. Visualizar o hacer evidente los esfuerzos y el contexto en el que se produce y consume la música. Estar en control de nuestras narrativas y dejar un rastro tangible, instrumentalmente político”.

Esos rastros tangibles también han servido para que NAAFI sea todo eso que es actualmente. ¿Qué podría venir después de todo lo que ya hemos visto? Pareciera que lo han intentado todo, pero Alberto todavía tiene algunas ideas bajo la manga para sorprender. “Nos interesa seguir probando formatos. Quizá una publicación impresa, un documental, musicalizar un Netflix, una estación de GTA, etc”.

Y de la misma forma que ellos son inquietos, la audiencia que los ha seguido desde el inicio ha hecho lo propio. Han pasado siete años y no es ningún periodo de tiempo para tomarse a la ligera. Así como la música de cada uno de los proyectos que conforman NAAFI (LAOZutzut, Imaabs, TAYHANAFüete Billëte, OMAARDJ TetrisMexican JihadOly, Kali MutsaDebitFausto BahíaMock The ZumaLechuga ZafiroWasted FatesZakmatic) ha cambiado en todos estos años, la gente que la aprecia también. Alberto lo sabe. “La audiencia va cambiando con el tiempo. Al principio era gente muy cercana a nosotros: amigos diseñadores, periodistas, académicos, comerciantes, gente del mundo del arte, gente rara que no tenía un espacio. La noche se ha diversificado bastante y ahora hay una audiencia mucho más amplia, joven y muchos extranjeros. También estamos más grandes y consientes de que es tiempo de que promotores más jóvenes le entren al quite”.

Después de siete años es claro que NAAFI no se encuentra solo en la oferta musical y cultural de la ciudad (o de México, en todo caso). Alberto dice que es tiempo de que los promotores más jóvenes comiencen a crear una historia propia y a diversificar –todavía– más el panorama actual. ¿Cómo hacerlo? Si de algo ha servido la historia de NAAFI es para arrojar algunas lecciones hacia quien sienta la misma inquietud que ellos hace siete años. Esa familiaridad que ya se siente por ellos, debe ser la misma que brinde la libertad para ver nacer nuevos nombres.

Pero en lo que llegan, todavía hay mucho de NAAFI por disfrutar:

  • ¿Qué cosas nuevas podremos escuchar pronto? “Se viene cosas nuevas de OMAAR, Wasted Fates, Lechuga Zafiro y colaboraciones con vocales”.

 Y con gusto las recibiremos.

Noel Gallagher estrena video

El músico de Manchester Noel Gallagher tiene nuevo disco en puerta y hoy nos comparte el video de su primer corte.

Hace algunas semanas, Noel Gallagher dio a conocer que el tercer disco de Noel Gallagher's High Flying Birds tenía nombre y fecha de lanzamiento: Who Built The Moon? —placa de 10 tracks que en su edición de lujo contiene además un tema en vivo—, que verá luz a finales del próximo noviembre.

De este nuevo material de estudio —escrito y producido por el mismo Gallagher junto a David Holmes— el músico, guitarrista y ex cerebro de Oasis quien hace meses celebró 50 años de vida—ha elegido el tema "Holy Mountain" como primer sencillo.

La canción es de corte animado y bailable y se guía por un ensamble de vientos y una flauta de fondo que se quedará en tu cabeza. La letra, según su autor, se trata del júbilo que representa el amor.

Así, este ícono del brit pop y figura de la música inglesa que pudimos disfrutar en su muy bien acogida presentación del pasado concierto que U2 ofreció en el Foro Sol, regresa con un nuevo LP cuya promoción será apoyada por una gira en Europa.

Sin más, te dejamos el psicodélico y colorido video de "Holy Mountain" que mezcla escenas de los High Flying Birds con animaciones que parecen de los 60.

 

Ramones podría tener sus figuras LEGO

El proyecto pertenece a Lego Ideas y se llevaría a la realidad dependiendo de los votos de los fans.

Lego Ideas es la página de la famosa empresa de figuras de ensamble en la cual cualquier persona puede ingresar y armar su proyecto para que LEGO lo lleve a la materia. Además, en ella puedes ver y apoyar las ideas de otros. En este sitio, Han Sbricksteen —fanático de Ramones que también propuso un set LEGO para "I Want to Break Free" de Queen— planteó un escenario en donde los íconos del punk son los protagonistas.

El set incluye a Joey, Johnny, Dee Dee así como al primer baterista del grupo, Tommy —autor del himno "Blitzkrieg Bop" y a su remplazo Marky; esto con la intención de que los fans decidan a su alineación favorita. Además, el escenario (un sucio callejón) se complementa, entre otros accesorios, con los instrumentos y la recreación de los primeros discos de Ramones. Las políticas de la página dictan que el proyecto de Sbricksteen debe superar los 10,000 votos de apoyo en un lapso determinado para producirlo y ponerlo a la venta.

Así, el LEGO de Ramones se uniría a otras leyendas del rock como AC/DC, Motörhead y The Beatles.

Checa el set completo a continuación:

 

Tori Amos — Native Invader

Una balada a la inconformidad.

Cuando Tori Amos decidió comenzar a escribir su quinceavo álbum, no tenía idea de cómo se transformaría. De hablar sobre la naturaleza, pasó al descontento y por azares del destino, terminó en la tristeza. Para algunos, todas las canciones de Native Invader son referencias políticas; para otros, todas podrían conformar una carta a su madre, quien sufrió una apoplejía y perdió el habla. No obstante, todas son un poco de todo y de nada también.

Desde el primer tema “Reindeer King”, nos damos cuenta de que Amos sigue siendo inventiva y atrevida. Esta, como otras de sus canciones, tiene la capacidad de adaptarse a los sentimientos y humor del escucha para tomar significados diferentes. “The divide fearing death desiring life”, recita Amos en una letra que bien podría hablar del cambio climático, pero que también podría ser un escape de sentimientos referentes a la situación de su madre.

En “Broken Arrow” y “Up the creek”, la cantautora se arriesga a atacar un tema que se discute en todo el mundo en estos momentos: la ignorancia del hoy presidente de Estados Unidos, Donald Trump. Destaca la desigualdad que favorece su gobierno y su falta de visión ante el cambio climático. Sin embargo, esta fuerza de protesta se ve mermada por dos aspectos: acordes aburridos en un estilo que recuerda al de Bat For Lashes en sus peores canciones y letras demasiado literales que resultan poco refinadas. Para muestra está “Benjamin”, en donde canta “sucking hydrocarbon from the ground”.

No obstante, no todo el álbum sufre de falta de imaginación. “Breakaway” se sale del patrón que Tori Amos ha establecido a través de los años. En esta pieza presenta algo que podría ser una canción escrita para una película musical. El beat sube y la armonía se desborda. También sorprende “Bang”, que presenta la transformación de una balada a una canción que suena a caos y oscuridad.

Cierra “Mary’s Eyes”, un final estremecedor para un disco que se siente eterno a veces. Se trata de una balada de piano como ya hay pocas. Dedicada a su madre, cuenta cómo es que aunque no pueda comunicarse, atrás de sus ojos sigue habiendo amor y esperanza.

Amos desafortunadamente deja mucho que desear con Native Invader. Esta vez, sus dulces acordes y su delicada voz, no son suficientes para sostener metáforas y oraciones vacías sobre la vida, las relaciones y las emociones.

Courtney Barnett & Kurt Vile — Lotta Sea Lice

Simbiosis musical bien lograda entre la amistad y el folk.

Para los fieles amantes del country folk (me incluyo) la simple idea de reunir a Courtney Barnett Kurt Vile en una canción era un sueño anhelado que dejó de serlo este año, cuando por fin decidieron unir sus guitarras, melenas y composiciones en un álbum titulado Lotta Sea Lice, editado de la mano de Matador Records. Nada es coincidencia, este material colaborativo entre el norteamericano y la australiana se publica tras dos años de haber editado sus últimos respectivos álbumes solistas: "b’lieve i’m goin down y Sometimes I Sit and Think, and Sometimes I Just Sit".

El resultado de la inevitable conexión dio un puñado de re interpretaciones entre Kurt y Courtney, una simbiosis musical que dejaron ver desde el lanzamiento de “Over Everything”, en cuyo visual, el director Danny Cohen acierta en escenarios donde ambos artistas intercambian roles vocales. Justo esa fue la prueba de fuego para plantearnos lo que vendría después…

La guitarra es un elemento intrínseco en la carrera de ambos, si bien la acústica predominante es la de Kurt. En “Let It Go” y “Fear Is Like a Forest” se percibe la camaradería y admiración que se tienen ambos compositores, al haber creado una atmósfera sensible que comprueba la compatibilidad de sus personalidades.

Kurt reinterpreta “Outta The Woodwork”, tema original de Barnett; el piano original de la melancólica pieza se transforma en materia cien por ciento folk, dejando de lado el sonido instrumental para sintetizarse en los rasgueos de una guitarra.

“Continental Breakfast” es el extracto más alegre y amistoso de Lotta Sea Lice. El mensaje que nos da paz y hermandad, temas que ya no se tocan en la actualidad, o si lo hacen, se tornan pretenciosos o se solidarizan a raíz de eventos terrenales. La naturalidad y despreocupación que reina en el carácter de Barnett es algo que comparte con Vile, ambos componen desde el suburbio de distintas latitudes; de esas lejanías es donde surge el folk, el alma del blues.

Conforme fui avanzando en este viaje de cuerdas y melancolía de la buena, “On Script” y “Blue Cheese” pasaron muy rápido por mis oídos hasta llegar a “Peeping Tomboy”; una letra ya familiar, pero a la inversa, un ejercicio en el que Barnett re interpreta el tema original de Vile, extraído del álbum Smoke Ring For My Halo.

El final siempre llega, nada dura para siempre. Para ello, “Untogether” es un ultimátum del porvenir entre dos de los artistas que más han resaltado en la escena country folk independiente, y en diferentes continentes del mundo, pero con un mismo objetivo: que su amistad en la industria cobre vida a través de más composiciones de paz y empatía. Sin duda resulta una simbiosis musical bien lograda. En Indie Rocks! esperamos que este dúo visite pronto tierra mexa, igual y corremos con suerte ahora que emprenderán gira por Norteamérica, en compañía de The Sea Lice, banda de conformada por Janet Weiss y Katie Harkin de Sleater-Kinney, Rob Laakso de The Violators (banda nativa de Kurt Vile) y Stella Mozgawa de Warpaint.

Pink Floyd reeditará en vinilo un disco en vivo y una recopilación

La leyenda inglesa Pink Floyd lanzará en noviembre A Collection of Great Dance Songs y Delicate Sound of Thunder.

En noviembre de 1981, Pink Floyd lanzó A Collection of Great Dance Songs —a pesar de la negativa de Roger Waters, quien vale decir, recién dedicó "Wish You Were Here" (canción incluida en el par de discos que se relanzarán) al pueblo mexicano—; un álbum que recopilaba seis temas de cinco discos. Siete años después, también en noviembre, los íconos del rock progresivo revelaron un disco doble que fue grabado en una serie de cinco presentaciones que la banda dio en Nueva York: Delicate Sound of Thunder —único material del grupo lanzado oficialmente en la Unión Soviética y primer disco de rock tocado en el espacio.

El día de hoy —en el que el quinto disco de la banda, Atom Heart Mother, cumple 47 años de haber visto luz en los E.U.A.— se anuncia que también en noviembre (el 17), Pink Floyd tendrá una reedición de ambos materiales discográficos en formato de vinilo de 180 gramos.

Arte de A Collection of Great Dance SongsArte de Delicate Sound of Thunder

El vocalista y guitarrista de la banda hoy retirada de los escenarios, David Gilmour, estrenó hace días otro vinilo así como un CD, Blu Ray y un box set de lujo que contiene el material David Gilmour: Live in Pompeiisu regreso al anfiteatro de Pompeya, tras el mítico concierto de Pink Floyd en 1972, en un show y transmitido al mundo en septiembre pasado a través de las salas de cine

 

Django Django estrena música y visual, extracto de su próximo álbum

La banda británica anunció Marble Skies, nombre de su próximo álbum y estrenó un tema titulado "Tic Tac Toe" acompañado de un visual.

Django Django está oficialmente de regreso. La banda de art rock nacida en Londres, compartió el nombre de su próximo álbum: Marble Skies. El material se convertirá en su tercer larga duración y tiene como fecha de lanzamiento el próximo 26 de enero de 2018. El record será firmado por Ribbon Music (Deafheaven, Lower Dens, Ratatat). Dicha placa seria la sucesora de Born Under Saturn lanzada en 2015 bajo Because Music.

El anuncio no vino en solitario, pues también estrenaron una canción titulada "Tic Tac Toe" con un video de por medio. El clip sigue al frontman Vincent Neff, mientras avanza rápido por un día en la ciudad británica de Hastings. En el visual se le ve jugar billar, comer pescado y papas fritas en la orilla del mar, subirse a los juegos mecánicos e ingresar a la casa del terror en una feria, en donde toda la banda interpreta el tema en la obscuridad. El día termina donde todo inició, en un camper donde los otros miembros de Django Django lo esperan para tomar té.

El clip fue dirigido por John Maclean, el cineasta detrás de Slow West, ex miembro de The Beta Band, y hermano del baterista de Django Django, David Maclean. El director habló sobre su creación. "El tiempo se mueve demasiado rápido, el amor y los juegos, el horror y la felicidad, pero en realidad es sobre un hombre que tiene que ir a comprar una pinta de leche para hacer una taza de té". Marble Skies ya está disponible en preventa.

Tracklist de Marble Skies

"Marble Skies"
"Surface to Air"
"Champagne"
"Tic Tac Toe"
"Further"
"Sundials"
"Beam Me Up"
"In Your Beat"
"Real Gone"
"Fountains"