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Los estudios y las historias: Capitol Studios

Los estudios y las historias: Capitol Studios

11/Sep/2020

Capitol Studios, glamour y legado para la revolución constante de la industria musical.

La tradición es parte de la historia que se vive en los estudios de grabación, hay un ciclo que se crea luego de una gran producción, que hace que lleguen otros artistas a grabar otras memorables obras y así sigue de manera constante. Este proceso hace que con el paso de los años se vuelva incluso un sueño poder grabar un disco en ese lugar para alguna banda emergente, y los Capitol Studios tienen esa magia.

Fundados desde 1956 en la ciudad icónica de Hollywood, Capitol Studios ha sido la casa de cientos de álbumes y producciones que han sido laureadas gracias a su calidad y su poder mediático. Un edificio futurista creado por el arquitecto Welton Becket ha sido ejemplo de la vanguardia que acompaña a la creatividad y la evolución de la música.

Este edificio cilíndrico de 150 metros de altura cuenta con 13 pisos, los cuales están hechos para distintos tipos de grabaciones. Desde salas con capacidad para grabaciones de orquesta hasta cámaras de Eco diseñadas por Les Paul para producir reverberaciones únicas. También, Capitol Studios es propiedad de Capitol Records, que funge como parte de EMI.

capitol studios

Lugares únicos para hacer la música.

Con seis salas de producción, edición y grabación es posible entender a Capitol Studios como un núcleo amplio para hacer todo tipo de producciones musicales. Incluso las lámparas, ductos de ventilación y sistemas de aire acondicionado están adaptados para que no haya alteración alguna en el sonido.

El estudio A destaca por contar con 1,500 pies cuadrados de superficie. Este es un espacio enorme, el cual permite a los artistas una comodidad única, y al mismo tiempo da paso a grabaciones de orquestas sinfónicas. De hecho, este fue el primer estudio que se habilitó en 1956, y además del espacio cuenta con un par de salas de aislamiento para instrumentos análogos y eléctricos. Asimismo tiene una conectividad con el estudio B para hacerse más grande, y tiene en su backline pianos históricos como el Yamaha C9 o un New York Steinway, todo sobre una consola Neve 88RS 72.

Capitol studios_A

Por su parte, el estudio B cuenta con menor tamaño, pero ha sido espacio ideal para bandas de rock. A lo largo de sus 1023 pies cuadrados ha sido posible generar memorables discos, esto debido a su backline, con instrumentos musicales de carácter potente, así como espacios aislados para grabar elementos acústicos. Su adecuación con Pro Tools de 72 entradas y 80 salidas permite trabajos de post producción de igual manera, todo comandado por una enorme consola Neve de 56 canales.

Capitol studios_B

El estudio C ha sido creador de mezclas galardonadas con Grammys, ya que en este espacio se realizan mixes de calidad mundial. Esto gracias a su adecuación y su monitoreo en 5.1 y 7.1. Le complementa en el segundo piso una serie de suites de producción. Los cuales sirven para escritura de los artistas, así como overdubs y demás alternativas para revisar el trabajo.

Capiol studios_ C

Finalmente, 30 pies debajo de la superficie es posible encontrar una cámaras de eco únicas en su especie. Cada una de estas ocho cámaras cuentan con características distintas, y sirven para crear reverberaciones orgánicas de más de cinco segundos que han sido base de memorables hits y discos.

capitol studios_eco chamber

Los legendarios discos de Capitol.

En 64 años de historia se han acumulado grandes obras dentro de Capitol Studios. Estas abundan desde la música popular hasta interpretaciones conceptuales o clásicas. El primer referente de estos estudios sin duda fue Frank Sinatra, quien inmortalizó su álbum All The Way en este recinto, así como otra decena de materiales que dieron vida a su carrera.

Sinatra_capitol

Otra banda que adoptó a los estudios como un segundo hogar fue Beach Boys. La agrupación desde sus inicios grabó una importante cantidad de discos en el edificio de Hollywood, destacando Pet Sounds, o Today. En 1969 rompieron relaciones con el sello y el estudio, pero sus memorables juegos de voces fueron plasmados en este lugar.

La lista es enorme, desde la distribución en América para The Beatles, Kraftwerk con Trans-Europe Express o Boston con su material debut son prueba de la calidad de audio que ha manejado a lo largo de su historia. Podemos pensar también en la variedad musical que habita en este recinto, ya que la gama de artistas es muy amplia, desde Michael Jackson grabando Invincible, Miles Davis Avenged Sevenfold con su homónimo.

Muchas bandas adoptaron el legado de Capitol Studios e hicieron marcar una revolución dentro de los mismos estudios. Oasis se reinventó en este sitio gracias a Don't Believe The Truth. Otro caso particular es el de Beastie Boys, que se hizo un gran lugar en la industria con su debut Licensed To III, por su parte, Green Day grabó aquí su memorable American Idiot.

La crisis que vivió Estados Unidos en 2008 hizo que los estudio tambalearan, pero luego de sobrevivir, Capitol Studios fueron actualizados y listos para enfrentar la historia reciente. Podemos comenzar con Paul McCartney reinventándose para Kisses On The Bottom, años después llegaría John Mayer con su laureado The Search For Everything. Jack White tuvo presencia en los estudios con Boarding House Reach y uno de los casos más notables fue Daft Punk, el dúo francés que marcó 2013 con Random Access Memories.

Norma de Mon Laferte fue un disco que logró que la cantante chilena se consolidara, gracias a la obtención de distintos premios Grammy, siendo una exponente latina que ha trabajado en Capitol. Y este año Fito Paez sigue la pauta gracias a la grabación de su más reciente disco, La Conquista del Espacio.

80 años siendo el capitolio de la música.

Capitol Records tuvo lugar desde 1942, y hasta la fecha ha sido una de las bases más solidas de la industria musical. Desde ser el puerto de entrada para The Beatles o Pink Floyd en América, hasta ser una institución ejemplo en casi toda escena musical. Recientemente los estudios se encargaron de traer a la luz el álbum póstumo de Mac Miller.

Ya sea en un enorme edificio, en una casa adaptada en la Condesa, en un predio de Buenos Aires, al borde de la frontera entre México y Estados Unidos o incluso en un Edificio a 100 metros del muro de Berlín, los estudios de grabación son un punto intermedio en la historia de la música al menos en los últimos 80 años. Las historias que guardan son únicas, y aunque estemos lejos de conocerlas en su totalidad, podemos acercarnos un poco gracias a las obras que son registradas en ellos.

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