Foro: Pepsi Center WTC

Interpol en el Pepsi Center WTC

De regreso a su segundo hogar.

Nunca había asistido a un concierto donde los revendedores solo recitaran un “te sobran boletos” en lugar de intentar vender. Después de dos años desde su última visita, Interpol regresó a México, esta vez para celebrar los 15 años del lanzamiento de su icónico álbum Turn on the Bright Lights. Sold Out total. Se trataba sin duda de uno de los conciertos más esperados del año. Las expectativas eran altas, muy altas.

Para calentar el escenario, el conjunto londinense de nombre Pumarosa. Con sonidos espaciales y magnéticos, la vocalista Isabel Muñoz-Newsome pintó un ambiente onírico que logró conectar con todos los que ya estábamos ahí. Después de un set de un poco más de media hora, la banda se despidió agradeciendo la oportunidad y el apoyo de quienes escuchamos con gusto su propuesta.

Media hora de música aleatoria sonó en las bocinas del Pepsi Center WTC antes de que Paul Banks y compañía salieran al escenario. Como ya esperábamos, los primeros acordes de “Untitled” llegaron a nuestros oídos, llenándonos de emoción. El momento estaba aquí, la CDMX escucharía en vivo completo el álbum debut de la banda neoyorkina.

“Obstacle 1” y “NYC” terminaron de poner a todo el público en un trance de deleite total. Seguíamos con el cuerpo la cadencia, imitábamos los movimientos de la guitarra y batería con las manos. Después de “PDA”, Banks, en algo muy parecido a un perfecto español dijo “estamos muy felices de estar aquí, siempre ha sido nuestro segundo hogar”. La interpretación de este álbum siguió en orden canónico. El público estaba concentrado en cada canción, absorbiendo y sintiendo cada acorde de manera individual.

Cuando "Stella Was a Diver and She Was Always Down" comenzó a sonar, la mayoría de los celulares se alzaron para grabar. Sin embargo, “Roland” hizo al público estallar para llegar a un clímax con “The New”. El sonido era perfecto, la coordinación entre los miembros de Interpol era impecable.

Después de terminar el disco, la banda remató con “The Specialist” y desapareció un momento. Unos minutos de calma y oscuridad permearon el venue para dejarnos tomar un respiro y recargar energía para dejarlo todo en el encore que se avecinaba.

De regreso, “Not Even Jail” nos preparó para la más esperada de la noche: “Slow Hands”. Con ella, saltamos y coreamos a todo pulmón en tres minutos de catarsis. “Lights” sorpresivamente no tuvo mucho impacto. No obstante, el ánimo repuntó con “All The Rage Back Home” y “The Heinrich Maneuver”.

“Con esta terminamos, pero muchas gracias”, dijo Banks seguido inmediatamente del característico himno “Rosemary, heaven restores you in life”. “Evil” resonó como la manera perfecta de terminar la noche.

Interpol, sin producción visual alguna más que el juego de luces de colores, no deja nada para la próxima, se entrega totalmente. La primera de dos presentaciones definitivamente cumplió y rebasó las expectativas. Lo que se pensaba iba a ser un concierto excelente, se convirtió en uno de los mejores del año.

Bon Iver por primera vez en México

La Ciudad de México será hechizada por Bon Iver y su mezcla de folk pop de confección futurista.

Como todos aquellos artistas fuera de lo común, Justin Vernon –mente detrás de Bon Iver, ha demostrado ser una figura emocionalmente compleja. Emma, Forever Ago, su primer álbum nació después de una ruptura amorosa. En medio del bosque, confinado en la soledad, literalmente enfermo.

En el 2011 nos deleitó con un trabajo homónimo que mostró sin recelo su evolución musical, otorgándole el reconocimiento de la prensa especializada, dos premios Grammy, y la incontrolable avalancha mediática que viene tras ello.

El agobio que genera la fama no se hizo esperar, y tras dos años de gira el proyecto se tomó un receso que rompió su condición estática hasta el 2015.

Aquello de que debió tornarse en un plácido descanso desembocó en una fuerte crisis de ansiedad y depresión, producto de la despersonalización que se sufre al ser una figura pública. De esta nueva ruptura se origina 22, A Million, su trabajo más experimental hasta la fecha, en donde a través del sonido y su maleable distorsión, se expresa la situación emocionalmente complicada de alguien que se encuentra perdido.

Cada nueva entrega trae consigo una gira y por suerte para nosotros, México ha sido incluido en el recorrido. La primera fecha será el 27 de enero en el Auditorio Citibanamex de Monterrey; y un día después, el Pepsi Center de la Ciudad de México abrirá sus puertas para recibirlo.

*La venta de boletos cambió de fecha debido al reciente sismo de la Ciudad de México e iniciará el próximo 5 de octubre de forma general.

En CDMX, los boletos se podrán comprar a través de Ticketmaster y por teléfono al 53-25-9000.  También será posible adquirirlos  sin cargo en la taquilla del lugar, con un costo que oscila entre los $480.00 MXN y $ 1,180.00 MXN.

En el caso de Monterrey, los precios van desde $390.00 MXN a $820.00 MXN.

En la búsqueda de recuperar el sentido de la música por la música misma, Bon Iver ofrecerá una noche densa en emoción, musicalmente exquisita.

Escucha aquí 22, A Million:

The National en México para el 2018

La banda The National llega a la Ciudad de México para presentar su nuevo disco.

El grupo de Cincinnati regresará a la capital mexicana para dar uno de los primeros conciertos que tendremos en el 2018, pues tendrá lugar el 23 de enero en el Pepsi Center WTC.

Esta presentación será parte de la gira promocional por el lanzamiento del séptimo álbum de estudio de The National, Sleep Well Beast, el cual, promete ser uno de los discos más vendidos del año por sencillos: "The System Only Dreams in Total Darkness""Guilty Party", "Carin at the Liquor Store" y "Day I Die".

Las entradas estarán disponibles el día viernes 8 de septiembre en la página de Ticketmaster o en la taquilla del lugar. Cabe mencionar que esta fecha coincide con el lanzamiento de su nuevo disco, el sucesor de Trouble Will Find Me. Además, cuando se hizo el anuncio del concierto, la agrupación liderada por Matt Berninger, publicó el cuarto y último adelanto de su nuevo álbum.

Como parte de la celebración de la salida de su siguiente material discográfico, The National estará ofreciendo un bundle especial que incluye el boleto de entrada General + un CD de Sleep Well Beast por un precio de $880 MXN + cargos por servicios.

Puedes escuchar su más reciente sencillo, "Day I Die" justo aquí:

Simple Plan en el Pepsi Center WTC

La banda franco-canadiense Simple Plan regresa a la Ciudad de México para conmemorar su álbum debut.

Este año, No Pads, No Helmets... Just Balls de Simple Plan cumplió 15 años, un disco que marcó a toda una generación con temas como: "I'm Just a Kid", ''I' Do Anything", ''Addicted'' y la favorita ''Perfect''.

En un comunicado, la banda conformada por Pierre Bouvier, Chuck Comeau, David Desrosiers, Sebastien Lefebvre y Jeff Stinco, expresó el motivo de la gira y lo que este disco significa para ellos.

"Estos últimos 15 años han sido un viaje increíble para nosotros. Desde los ensayos y la composición de las canciones en los sótanos de nuestros padres, hasta la venta de millones de álbumes y conciertos en todo el mundo, nos tocó vivir muchos de nuestros sueños debido a esta banda y no podríamos estar más agradecidos. Sentimos que era importante aprovechar esta oportunidad para mirar atrás y celebrar la increíble aventura que hemos tenido como banda y como amigos. Creímos que era importante hacer algo especial, algo que nunca hemos hecho para celebrar este momento tan importante en nuestras vidas. Es por eso que queríamos hacer este tour''.

Simple Plan se presentará junto a We The Kings el 6 de noviembre en el Pepsi Center WTC a las 20:00 horas. La venta de boletos iniciará el próximo 30 de agosto y estarán disponibles en las taquillas del recinto o dando clic aquí.

 Escucha No Pads, No Helmets... Just Balls y prepárate para su presentación:

CANCELADO: Festival Aurora en el Pepsi Center WTC

El Pepsi Center será sede de la primera edición del Festival Aurora.

*** ACTUALIZACIÓN: El Festival Aurora ha sido cancelado.

Para seguir confirmando que octubre es el mes del rock en la CDMX, llega un nuevo festival con proyectos más que interesantes. El primer Festival Aurora se llevará a cabo el 11 de octubre en el Pepsi Center WTC y traerá para ti, entre otros, el space rock inglés de Spiritualized y al proyecto del guitarrista y fundador de Sonic Youth, Thurston Moore Group.

Los encargados de inaugurar el evento serán Has a Shadow, dueto mexicano de garage, psicodelia y darkgaze quienes en el mismo mes de su presentación en el Festival Aurora tendrán shows en Londres y Suiza.

Escucha su tema "Sorrow":

Acto seguido, se estarán presentado otros mexicanos (de Tijuana): Vaya Futuro y su pop psicodélico, quienes estarán tocando material que estará incluido en su próximo disco Perro Verde y Triste.

Escucha "Auralado", primer sencillo del álbum mencionado.

México deja aquí el escenario a una banda de Chicago de post, art y experimental rock: Tortoise, quienes debutaron en los noventa con un disco homónimo y que nos entregaron su reciente placa The Catastrophist, a principios del año pasado. El quinteto formó parte del cartel del pasado Festival Nrmal dejando a los presentes con un muy buen sabor de boca.

Escucha The Catastrophist:

El proyecto penúltimo del festival pertenece al fundador y guitarrista de una de las bandas más influyentes para el alternativo y un grupo consentido en nuestro país: Sonic Youth. Thurston Moore —considerado uno de los mejores guitarristas de la historia— traerá a su grupo para interpretar parte del repertorio de su exitosa trayectoria.

Escucha aquí el tema "Aphrodite":

Finalmente, Spiritualized y su space y art rock concluirán la primera edición de este festival. La banda inglesa regresa a México tras cinco años de ausencia y promete volver a dar un show digno del recuerdo.

Te dejamos los precios de los boletos que puedes adquirir en Ticketmaster:

DON RAMON VIP
$1,046.00

BOX SUPERIOR
$879.00

GENERAL
$699.00

SECCIÓN C
$517.00

OMD en el Pepsi Center WTC

Sintetizadores y saxofones (pero no estuvo nada mal).

Orchestral Manoeuvres in the Dark continuó su mini gira por México, después de pasar por Tijuana, y se presentó en el Pepsi Center WTC el miércoles 2 de agosto. Si bien había algunos miembros del público nerviosos de que esta iba a ser la oportunidad de no escuchar su hit preferido de la banda (de que Andy McCluskey la dejara fuera del setlist), yo estaba tranquilo tras consultar las canciones que presentaron en Tijuana (plagado de hits) y aquel que estaba pegado en la sala de prensa (el periodismo musical tiene sus lujos); más bien me preocupaba si McCluskey ya no era el mismo loco que bailaba como maniaco esquizofrénico de antaño, algo que realmente quería ver en persona.

El Pepsi Center WTC se llenó y caminaron por el escenario McCluskey, la otra mitad de OMDPaul Humphreys, y el acompañante de toda la vida, Martin Cooper en los teclados. En la batería se encuentra Stuart Kershaw, después de que el original Malcolm Holmes sufriera un paro cardiaco sobre el escenario en el 2013. Abrieron y cerraron con el álbum que lo empezó todo, el debut Orchestral Manoeuvres in the Dark (1980), y en el caso del número abridor, fue “Messages”, con su pegajoso sintetizador y un sonido que, en 1980, todavía estaba muy inspirado en Kraftwerk.

“Esta noche está llena de canciones rápidas...perdón”, dijo McCluskey a medio concierto.

Si hubo melodías recatadas, bueno, una exactamente, la muy celebrada “Souvenir” que todo el recinto la estaba coreando. Este “cuasi-hit” escrito por Humphreys dejaba ver la dedicación de los seguidores de OMD en México; no solo venían por los éxitos, cantaban y reconocían los primeros beats, riffs y efectos electrónicos de números más rebuscados como “Walking on the Milky Way” del olvidado Universal de 1996 y “Dreaming”, sencillo de su disco recopilatorio The Best of OMD (1988).

“Ustedes no se cansan porque aquí viven, están acostumbrados a la altura”, dijo McCluskey con la lengua de fuera, sudando y jadeando, porque sí, sí sigue bailando como maniático cuando no se cuelga el bajo.

“Esta canción es nueva...y es pinche fantástica!”, continuó. Era “The Punishment of Luxury”, del álbum homónimo que ya casi sale en septiembre. No se colgaron con el material nuevo aunque también estuvo presente “Isotype”, y lo mejor es que se puede vislumbrar que OMD hoy en día, en su próxima producción, combina sus sensibilidades pop natas con el electrónico heterodoxo de principios de los 80. El hipnotizante pasaje instrumental de esta última melodía, mientras OMD se bañaba en luz verde, dejó a algunos asistentes contemplando con asombro la obra de arte holística, seguro para beneplácito de Andy y Paul, quienes siempre han considerado a OMD como un “proyecto de arte”, más que uno musical.

Lo que a mí me dejó más impresionado fue encontrarme con un ambiente de concierto que definitivamente no esperaba esta noche. Este show fue el pretexto perfecto para enseñarle a alguien las diferencias que hay al ver a un grupo como parte de la alineación de un festival, cuando la raza puede decir: “pues vamos a sentarnos en el pasto a ver a estos rucos en lo que sale Lana Del Rey”; a cuando es un concierto en solitario, repleto de fans nuevos y de antaño, de jóvenes y cincuentones en camisetas de la banda, y de una predisposición para bailar, saltar y cantar. Si estás leyendo esto, ojalá que hayas estado ahí. También estuvieron notablemente ausentes los “cheleros” o vende cervezas que normalmente pasan en jaurías de veinte a la vez, así que eso pudo haber sido el factor principal de mi disfrute personal.

“Esta es la canción de una película”, dijo McCluskey e interpretaron “If You Leave” de Pretty in Pink y el público casi se desmayó. Como una canción sobre Juana de Arco no es suficiente, esta noche hubo dos seguidas, “Joan of Arc” y “Maid of Orleans”, de uno de los álbumes que más celebra el gusto de OMD por el arte clásico... y como no, con un título como Architecture & Morality (1981), el disco se delata un poco. Algunos recordamos lo simplemente bellas que son algunas de sus canciones, como la medio caribeña “Forever Live & Die” de The Pacific Age (1986), o “So In Love” de Crush (1985). También hubo las simplemente chidas, como “Tesla Girls” de Junk Culture (1984).

OMD pegó el hit de “Enola Gay” y se fue a descansar unos minutos. Nadie en el venue se movió siquiera un milímetro y la banda regresó con las dos últimas rolas de la noche “Secret”, compuesta y cantada por Humphreys, y que fue un sencillo que tuvo su mayor éxito en México (según Andy). Finalmente cerraron con otra del álbum debut, como lo habíamos mencionado, la frenética y pegajosa “Electricity”.

“¡Volveremos, volveremos!”, repetía McCluskey al final, exhausto, pero impresionado con su público mexicano.

OMD en el Pepsi Center WTC

La banda de synth pop y new wave OMD regresa a la Ciudad de México promocionando su nuevo disco.

El proyecto liderado por Andy McCluskey, OMD se presentará en la capital mexicana en donde recorrerá sus casi 40 años de trayectoria musical. La fecha en que se llevará a cabo el show será el 2 de agosto en el Pepsi Center WTC.

El grupo originario de Reino Unido dará a conocer en septiembre su nuevo material discográfico The Punishment of Luxury bajo el sello White Noise. De este nuevo proyecto se han dado a conocer los sencillos "The Punishment of Luxury", "Isotype" y "La Mitraeilluse".

Con un espectáculo de luces y sus grandes éxitos, Andy McCluskey y su banda OMD volverán a México después de 4 años de su última presentación en el Teatro Metropólitan.

El grupo ha cosechado diversos éxitos a lo largo de los años en distintos países incluido México.

“Creo que en algunos lugares del mundo tuvimos hits al principio, como en Europa, y otros lugares como México se tardaron un poco más en aceptarnos, nosotros vemos las cosas que hicimos a mitad de los 80 con interés, o sea estamos orgullosos como artesanos musicales. Creo que algunas de esas canciones no fueron -para nuestros propios estándares-, tan radicales o interesantes. Estábamos tan ocupados que, sin quererlo, nos convertimos en un grupo pop dentro de la industria musical”comentó McCluskey. Checa la entrevista que le realizamos en Indie Rocks!

Disfruta de lo más reciente de la banda:

Los boletos están disponibles en taquilla o en el siguiente enlace.

Soda Eterno en el Pepsi Center WTC

La nostalgia se hace eterna.

Daniel Sais, tecladista de Soda Stereo (1987 y 1989) presentó, la noche de ayer en el Pepsi Center WTC, su show Soda Eterno, un nostálgico tributo a Soda Stereo.

En un recinto solo a un cuarto de capacidad, a las 20:50 H se apagaron las luces para dar la bienvenida a la banda ecuatoriana Mary Jane, que salió sigilosamente al escenario y al ensordecedor grito de "Viva México Cabrones", rompió el silencio para comenzar con "One Way or Another" de Blondie. Mary Jane se presentó como una banda de "rock ejecutivo" y sí, literalmente son una banda "Godín", que puedes encontrar en cualquier bar. Interpretaron éxitos como "Old Time Rock and Roll" de Bob Seger, "Hace calor" de Los Rodríguez y hasta sus propias canciones “Panza cervecera”“Comerse el pastel antes del recreo”. El publico respondió con actitud de fiesta.

En punto de las 21:30 H, y con un Pepsi Center WTC más lleno, el foro se obscureció hasta que comenzó un video que mostró a Daniel Sais tocando con Soda Stereo. El recinto se llenó de emoción cuando en el video, Gustavo Cerati presentó a Sais, en ese momento aparecieron en el escenario Caio Arancio, Juan Carlos Macio, Pablo EstrellaGabriel Moreano  y por supuesto Daniel Sais. Así fue como los primeros acordes de "En el séptimo día" comenzaron a sonar, el  publico estalló en gritos y Soda Eterno se mostró feliz por volver a tocar en México: "¡Esto es increíble! Vamos a recorrer mucho de la carrera del maestro, un aplauso para Gustavo por favor", expresó Caio.

La mayoría de la gente estaba sorprendida con el parecido físico y vocal de Caio Arancio con Gustavo Cerati, por lo que en seguida entraron en el mood y recibieron con ansias "Danza Rota", incluida en el segundo álbum de Soda Stereo, Nada Personal (1985). Al finalizar la canción, Caio Arancio comentó: "Estamos aquí por una razón especial. Estamos celebrando los 30 años del paso de Daniel Sais por Soda Stereo". De inmediato, la gente comenzó a gritar: "Ole ole ole Soda, Soda".

El bloque de Cerati como solita comenzó con una sorpresa, Soda Eterno invitó a Gus Lozada, tecladista de La Ley, para interpretar "Crimen". Además, también pudimos escuchar canciones como "Puente", del álbum Bocanada (1999) y "Deja vu" de Fuerza Natural (2009).

Para continuar el recorrido por la historia de Soda Stereo, la banda invitó a Jorge "Chicken" Ortiz, quien los acompañó en la primera gira de Soda Eterno por México en octubre del año pasado, Daniel Sais tomó el micrófono y comentó: "Gustavo siempre dijo que la Ciudad de México era la segunda ciudad de la furia" y así comenzó "En la Ciudad de la furia", canción de 1988 en la que Daniel participó en algunos arreglos. Durante la canción, el cantante Caio Arancio tuvo el detalle de cambiar la frase "Un hombre alado prefiere la noche" por "Nuestro hombre alado prefiere esta noche", los fans entendieron rápidamente la referencia y estallaron en gritos.

El show continuó con "Los languis", canción que compuso Sais junto con Gustavo Cerati. La noche se encendió poco a poco hasta que apareció un invitado más, el saxofonista Salvador Patiño, que acompañó a la banda para interpretar "La cúpula". La emoción estaba al tope cuando comenzaron a sonar los más grandes éxitos de Soda como: "Cuando pase el temblor""Juegos de seducción", "Te Hacen falta vitaminas" pegada con "¿Por qué no puedo ser del Jet Set?" "Nada personal" y "Prófugos", canción que nos llevó a un encore de 5 minutos.

Caio Arancio regresó pidiendo aplausos para Gustavo: "Qué linda fiesta hicimos hoy. Gustavo está presente" y Soda Eterno cerró con la clásica "Persiana americana" y "De música ligera". A pesar de que todos esperaban el famoso "Gracias totales", se mostraron satisfechos por el show y la excelente interpretación de Soda Eterno.

Setlist:

"En el séptimo día"
"Imágenes retro"
"Hombre al agua"
"Danza rota"
"Zoom"
"Ella usó mi cabeza como un revolver"
"Trátame suavemente"
"Crimen"
"Puente"
"Deja vu"
"Signos"
"En la ciudad de la furia"
"Los languis"
"La cúpula"
"Cuando pase el temblor"
"Juegos de seducción"
"Sobredosis de tv"
"Te Hacen falta vitaminas" / "¿Por qué no puedo ser del Jet Set?"
"Nada personal"
"Prófugos"

Encore

"Persiana americana"
"De música ligera"

 

Soda Eterno se presentará en el Pepsi Center WTC

Soda Eterno, el show homenaje a Soda Stereo llega a México.

Daniel Sais, tecladista de Soda Stereo entre 1987 y 1989 regresa a México acompañado de Juan Carlos Macio (batería), Gabriel Moreano (bajo), Pablo Estrella (guitarra) y Caio Arancio (voz) para presentar su show Soda Eterno, un recorrido de las canciones más emblemáticas y exitosas de Soda Stereo, una de las bandas más icónicas de Sudamérica.

Soda Stereo fue una de las bandas de rock en español más destacadas a nivel global. Desde su formación en 1982 hasta su separación en 1997 –por "diferencias creativas"–, la agrupación encabezada por Gustavo Cerati (vocalista y guitarrista) logró apuntalarse como leyenda de la lírica iberoamericana del rock.

Aunque fugaz en la larga trayectoria de la banda argentina, Daniel Sais tiene la autoridad suficiente para interpretar los temas que forjaron la leyenda llamada, Soda Stereo.

El show se llevará a cabo el próximo jueves 22 de junio a las 21:00 H en el Pepsi Center WTC de la CDMX, los boletos ya están a la venta a través del sistema Ticketmaster.

Precios sin cargos:

Don Ramón VIP - $1,000.00 MXN
Platino - $700.00 MXN
Sección A - $550.00 MXN
Box Inferior - $500.00 MXN
Sección B - $400.00 MXN
Sección BB - $300.00 MXN
Box Superior $600.00 MXN
Sección C - $400.00 MXN
Discap - $400.00 MXN

Festival Anónimo 2017

Así vivimos la primera edición del Festival Anónimo en Pepsi Center WTC.

Dentro del saturado mercado de festivales en nuestro país, es difícil encontrar una propuesta que realmente rompa las pautas de lo que conocemos y nos ofrezca una experiencia totalmente nueva. Más allá del lugar, las actividades o las bandas que puedan presentarse, la experiencia que pueda tener el público muy probablemente siempre sea la misma. A menos que lo que cambie sea lo que está pasando arriba del escenario y el festival esté planeado para que ellos, los organizadores y artistas, sean los que demuestren que mejor se lo están pasando. Y eso fue lo que terminó haciendo del Festival Anónimo un evento bastante digno de recordar.

Celebrado en el Pepsi Center, de entrada la idea de un festival bajo techo no llamaba mucho la atención, pese a que su cartel no le pedía nada a cualquier otro que reuniera los mejores talentos de la música latinoamericana en los últimos años. Sin embargo, la diferencia se podía comenzar a ver en la interacción que se veía en las redes de los artistas que se presentarían unos días antes; una emoción real por tocar con sus viejos amigos, invitaciones a músicos que no estaban contemplados para participar en alguna canción, diálogos con sus fans juntando peticiones. El preámbulo de algo que se veía venir como una tarde entre camaradas.

Y nada quedó a deber cuando llegó el momento. Desde el ecléctico proyecto audiovisual de XATO pudimos percatarnos que la propuesta del Festival Anónimo también iba hacia las nuevas experiencias sonoras más allá de los artistas ya conocidos. El día y el horario no ayudaron a que la gente llegara precisamente temprano, una lástima ya que el segundo acto corrió a cargo de Baltazar, uno de los proyectos que más nos emocionaban del cartel, y en donde se comenzaba a ver el hilo que unía a prácticamente todas las bandas presentes, ya que sería la primera vez que veríamos a Juan Pablo Corcuera, "JP" para los cuates, en el escenario. El proyecto alterno del también vocalista de Technicolor Fabrics sumió al Pepsi Center en un aura mística que pintaba el ambiente de la energía necesaria para comenzar a dejarse llevar por la música.

La red de amigos continuaría con Yogui, proyecto solista del guitarrista de los Technicolor (vayan acostumbrándose, porque todas las bandas tienen que ver entre sí), que llegó a refrescar la tarde con sus sonidos más cercanos al pop que hizo que los presentes empezaran a aflojar los pies. El terreno quedó más que listo para recibir a Daniela Spalla y Juan Pablo Vega, al tiempo que el recinto podía verse cada vez un poco más poblado. Para mi sorpresa, la sólida base de fans del colombiano lo recibió con una energía impresionante. Para el tiempo que el cantautor invitó al escenario a Sabino para aderezar con su freestyle su éxito “Vicio”, todo ya parecía una verdadera fiesta.

Lamentablemente el estar en un lugar cerrado sí terminaba de bajar un poco la emoción festivalera. Esto le pegaba un poco a los actos del escenario Bros, ya que al terminar el escenario principal la gente se abarrotaba en los baños en vez de ir a ver al resto de las propuestas, pero aún así Zoviet hizo lo propio y sacudió de las cabezas de aquellos que se animaron a escuchar sus guitarras. Sin embargo, la mayoría de la gente estaba comenzando a apartar el lugar para recibir a Technicolor Fabrics, uno de los actos más queridos del cartel.

Los consentidos de Guadalajara hicieron un emotivo recorrido por su discografía, con clásicos como “Frequency” u “Otoño”, pero las más coreadas fueron los temas de Bahía Santiago. Con “Fuma” una vez más se llenó el escenario de invitados pero fue Siddhartha quien se llevó la ovación de la gente, poniendo una vez más en evidencia que esto era una reunión de amigos y que la verdadera fiesta estaba arriba del escenario. Lo que no quiere decir que el público la estuviera pasando mal, pero era justo la energía de los músicos y el sentido de camaradería que se sentía lo que terminaba de contagiar a quienes cantábamos con ellos.

Jósean Log fue una grata sorpresa que no tenía el gusto de conocer, y a quienes definitivamente les seguiré la pista. Sin embargo, pudo más mi nostalgia y emoción por ver a Porter y tuve que escucharlos desde lejos para tener un buen lugar en el escenario principal. Y es que volver a ver a Porter era algo que no había podido hacer desde su reencuentro, por lo que para mí era el momento más esperado de la noche. Espera que terminó por superar mis expectativas, pues lo de Porter en el Festival Anónimo fue una locura. Guiados por sus texturas y la penetrante voz de David Velasco, los tapatíos hicieron que la noche cobrara una emoción particular. Algo que llamó bastante la atención es que el público presente parecía que era en su gran mayoría de reciente afición por la banda, ya que los temas mejor recibidos fueron los incluidos en Moctezuma, y no sus grandes clásicos. Sin embargo, el encore con “Espiral” pasará a mi memoria como una de sus mejores interpretaciones. Aunque todas las palmas se las llevó “Huitzil”, que cerró una presentación perfecta y el Pepsi Center explotó tanto arriba como abajo del escenario.

La noche siguió con Sabino, a quien ya habíamos visto varias veces en la tarde como invitado en otros actos, pero que dio una muy buena dosis de hip hop para despertarnos un poco después del viaje tremendo en el que nos había dejado Porter. Para la llegada de Siddhartha, todo era emoción, sudor y un ambiente de fiesta inmejorable. Recibido entre gritos ensordecedores, el cantautor centró su presentación en los temas de Únicos, su más reciente producción, aunque nos consintió con algunos clásicos de su repertorio, como “Control” o “Náufrago”, que sacaron llantos de sus fans más clavados. Una de las grandes sorpresas de la noche, y que se venía cocinando desde antes en las redes del festival, llegó con “Loco” y la presencia de Caloncho en el escenario para consentir a todos los que pedían su participación. Fue justo tras este tema que las palabras de Siddhartha hicieron eco de lo que estaba siendo la noche: “Este festival es para todos los que queremos dejar de ser anónimos. Para todos los que están aquí apoyando a las propuestas que a base de trabajo hemos logrado salir adelante. Pero sobre todo para todos los que creyeron en estas propuestas y nos tienen aquí”.

Y es que es cierto. A pesar de que no necesariamente fue un festival de música independiente, prácticamente todos los actos presentes empezaron de cero y solo apoyándose entre ellos fue que llegaron a ser lo que son. Produciéndose unos a los otros, siendo músicos invitados en sus discos, llevando el booking y management de varios de los proyectos por su cuenta y organizando festivales de cero fue que pudieron llegar a tener un público que los soportara. No es sorpresa que todos los músicos fueran amigos entre sí ni de la misma ciudad. Más allá de una situación de palancas o compadrazgos, la historia de las bandas que hicieron vibrar el Pepsi Center es una de trabajo duro y colaboración; algo que debería de ser ejemplo para muchas escenas crecientes que muy pronto podrían estar encabezando su propio festival.

El ambiente festivo terminó con los chicos de Mylko, a quienes hemos podido ver un par de veces y nunca nos han decepcionado, que con sus beats prepararon el terreno para recibir a Los Amigos Invisibles. La noche se llenó de ritmo y sabor con los venezolanos que cada vez se sienten más en casa. Pese a que mucha gente dejó el recinto tras la presentación de Siddhartha, el ánimo se sentía más emotivo que nunca. Con su fusión de ritmos y siendo unos de los grandes consentidos por el público mexicano en los últimos años, “Chulius” y compañía no tuvieron piedad con aquellos que ya estaban cansados tras un día lleno de música y nos exigieron el último aliento. Dejando todo en el escenario, fueron el cierre perfecto para una jornada que fuera de darnos la típica experiencia festivalera, nos hizo darnos cuenta que el talento latinoamericano tendría que ser todo menos anónimo.